Muros de sillería
En Cuba se emplean generalmente piedras calizas blandas como las de Jaimanitas o, calizas
muy duras como las de Capellanías aunque puede emplearse cualquier otro tipo de piedra
que presente suficiente resistencia y tenga poca absorción de agua.
Estas piedras se labran mediante herramientas tales como hachas especiales, cinceles,
distintos tipos de cepillos metálicos, escofinas, etcétera, y se cortan con serrotes especiales
en unos casos, o con sierras eléctricas (también especiales) en otros casos, según sea su
dureza. El personal empleado es un personal especializado, ya que la cantería es una
verdadera artesanía, donde se requiere habilidad, precisión y cuidado, para producir un
trabajo lo mejor acabado posible.
La colocación de los sillares se realiza del modo siguiente: se alinean, nivelan y aploman
correctamente los sillares mediante el empleo provisional de cuñas de madera; después de
estar colocados en posición, se les introduce el mortero por todo el borde o juntas exteriores
(esta operación se llama calafatear las juntas). Cuando el mortero ha adquirido cierta
consistencia, se procede a retirar las cuñas, rellenar con mortero los huecos que dejan y,
echar un derretido de cemento (pasta fluida de cemento y agua) para que descienda por las
juntas verticales, llene completamente las horizontales y garantice una adherencia y asiento
correcto entre los sillares.
Las cuñas de madera deben estar bien mojadas para que se hinchen, ya que al secarse será
más fácil su extracción posterior.
Los muros de sillería pueden tener diversos acabados, segur sea el relieve que deseamos
utilizar. Unas veces se emplean terminaciones o acabados completamente lisos, otras veces
se usan texturas más gruesas a base de trabajar la piedra con distintos tipos de cincelado.
Otras veces las juntas se dejan planas, a ras de los sillares, y también pueden rehundirse.
Podemos ver estos trabajos de sillares, llamados también piedra de cantería, en edificios
coloniales o en numerosos trabajos de panteones que existen en los cementerios.
Muros de hormigón
Estos pueden construirse de hormigón simple, hormigón armado o de hormigón ciclópeo,
según el caso.
Cuando se emplean como muros de cargas, generalmente van reforzados con acero
(depende de su esbeltez y de las cargas que resistan). Por su rapidez de ejecución y gran
resistencia, se emplean mucho como muros de contención de sólidos y líquidos. Igual que
en las estructuras dé hormigón, su construcción necesita el empleo de encofrados, lo
suficientemente reforzados para impedir que se abran durante la fundición del muro.
En los muros de hormigón simple, que son los que no llevan refuerzos, se recomienda
fundirlos de tramo en tramo para evitar agrietamientos por temperatura.
En los muros de hormigón ciclópeo, se sigue una técnica similar a la de los muros de
hormigón simple, pero los cabezotes (piedra de rajón) deben estar libres de polvo, ser
humedecidos antes de introducirlos en la masa del hormigón (durante el proceso de
fundición o vaciado) para facilitar su adherencia.
En los muros de hormigón armado o reforzado, aparte de seguir las técnicas
correspondientes a este tipo de construcción, debemos tener la precaución de dejar
colocado antes de la fundición, cualquier tipo de instalación y, además, cerciorarnos de
dejar el recubrimiento especificado, para evitar la oxidación del acero.
Muros de madera
Su empleo se reduce hoy en Cuba a construcciones económicas. Generalmente están
compuestos por una serie de elementos verticales (columnas, puntales, parales) y forrados
con tablas, ya sea a una cara o dos caras.
Las ensambladuras o empalmes de madera se resuelven algunas veces con el auxilio de
pernos pasantes y tuercas, o simplemente clavándolas con puntillas o atornillándolas.
Los muros de madera deben preservarse de la humedad y de los organismos vivos que los
atacan. Tienen un uso grande en muros divisorios interiores, se usan barnizados o pintados
con aceite, combinados con superficie de vidrio, plástico, etc. Poseen la ventaja de estar
construidos de un material que en cualquier momento, se puede desplazar o eliminar sin
grandes complicaciones. También pueden utilizarse como celosías.