Levítico
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Para otros usos de este término, véase Levítico (desambiguación).
Levítico
de Moisés
Levita Hebreo
Idioma Hebreo bíblico
Publicado en Biblia de Kralice
Texto en español Levítico en Wikisource
Contenido
Leviticus 18
Leviticus 11
Leviticus 1
Leviticus 10
Leviticus 2
Leviticus 21
Leviticus 16
Leviticus 19
Leviticus 25
Leviticus 27
Leviticus 23
Leviticus 24
Leviticus 3
Leviticus 6
Leviticus 4
Leviticus 5
Leviticus 9
Leviticus 7
Leviticus 8
Leviticus 12
Leviticus 15
Leviticus 17
Leviticus 13
Leviticus 14
Leviticus 22
Leviticus 26
Leviticus 20
Pentateuco
Éxodo Levítico Números
[editar datos en Wikidata]
Estampilla israelí con fragmento de hallazgo arqueológico exhibiendo la inscripción hebrea "Amarás a tu
prójimo como a ti mismo" (Levítico 19:18).
El Levítico (en griego: Λευιτικός, Leyitikós, ‘acerca de los Levitas’; en hebreo:
[ ויקראVayikra], ‘y Él llamó’) es uno de los libros bíblicos del Antiguo Testamento y
del Tanaj. Aunque tenga fragmentos más antiguos, hay consenso entre los
estudiosos de la Biblia en que adquirió su actual forma durante el período persa,
entre los siglos VI y IV A.C. Forma parte del Pentateuco, y de la Torá judía (“La
Ley”). Se lo cuenta entre los libros históricos y en ambas versiones es el tercero,
ubicado entre Éxodo y Números.
Índice
1Título y autor
2Problemas de interpretación
3Naturaleza
4Contenido
o 4.1Sacrificio
o 4.2Autoridades
o 4.3Pureza
5Sentido religioso
6Evolución posterior del sacrificio
7Temática
8Simbología
9Véase también
Título y autor[editar]
El libro se denomina Levítico porque se trata, en esencia, de un manual religioso
para uso de los levitas, sacerdotes encargados del culto, escogidos de entre los
miembros de la tribu de Leví. La tradición judeocristiana lo atribuye a la pluma del
patriarca Moisés, como los demás libros del Pentateuco. Pero la concepción de
autor en el Pentateuco no se entiende como entendemos hoy. Moisés puede ser
autor de algunos fragmentos de Levítico, o del Pentateuco, pero no es el autor del
todo. No hay un único autor, como se pensó durante mucho tiempo. Por el simple
hecho que nadie puede narrar su propia muerte, en el caso de Moisés. Estos
libros están compuestos por diversos autores, de diferentes contextos y épocas y
su relato depende de este dato. Se acepta hoy que proviene de tradiciones o
corrientes de pensamiento que son: Yahwista, Elohista, Deuteronomista y
Sacerdotal.
Problemas de interpretación[editar]
Se trata de un texto muy difícil de interpretar para el lector moderno, y aún más
para el gentil, porque constituye un libro típica y absolutamente judío. Nada hay en
él que pueda parecer familiar para el no judío (incluso ofrece dificultades para el
judío no practicante), y por ello se tiende a saltarlo para continuar en Números la
historia narrada en Génesis y Éxodo, libros más llanos y de mayor facilidad de
interpretación.
A pesar de ello, el Levítico es un libro único, el primero de su tipo en la historia,
que presenta interés y sorprendentes trazos de la vida religiosa y moral judía de
aquellos tiempos.
La temática principal es reafirmar la pureza y la santidad del pueblo de Israel, en el
cual Yahvé ha puesto su predilección.
Naturaleza[editar]
Es un recuento, manual o compendio de los sacrificios religiosos
que Yahvé ordena realizar como parte de la liturgia hebrea.
La síntesis de todos los holocaustos jamás se había intentado en la literatura
judía, y sin duda representó un esfuerzo enorme para el redactor de
Levítico. Israel, como pueblo abierto a las influencias externas gracias a su
peculiar ubicación geográfica y a los innumerables avatares históricos (guerras,
invasiones, migraciones) que sufrió, recibió rituales religiosos de
los cananeos, asirios, babilonios, caldeos y egipcios.
Pero además es un pueblo fuertemente cerrado sobre sí mismo en el aspecto
religioso y cultural, por lo que a todas estas circunstancias se unen rituales
estrictamente propios que provienen de la misma prehistoria.
Para enriquecer, complicar y completar la historia de la liturgia hebrea, se produjo
también el fenómeno de la revelación a través de dos hombres: Abraham que
agregó una fe y Moisés que le otorgó un ordenamiento y una ley.
Con todos estos componentes se fraguó y organizó en el Monte Sinaí la adoración
del Dios de Israel y el Levítico se convirtió en su descripción precisa y genuina.
Contenido[editar]
El contenido del Levítico puede dividirse en tres partes:
1. Leyes referidas a los sacrificios,
2. Consagración de los sacerdotes,
3. Leyes referidas a la pureza y santidad (referida a la relación con Dios y con los
demás).
Sacrificio[editar]
El libro ordena preferir los sacrificios al modo antiguo, esto es, ofreciendo en
holocausto ciertos animales, aceptando la oferta vegetal solo como segunda
opción.
Toda la primera parte del Levítico consiste en disposiciones técnicas acerca de
estos sacrificios (Lev., caps. 1-7).
Presenta tres tipos de sacrificios: el holocausto, el sacrificios de oblación y el
sacrificio de comunión. Cada uno de estos tipos de sacrificio tiene un significado
distinto. En el holocausto, el altar pone en contacto lo sagrado con lo profano
dándole santidad a la ofrenda. La oblación recuerda que la tierra entera es
pertenencia de Yahvé. El sacrificio de comunión (o sacrificio de paz) tiene la
función de contactar lo sagrado con lo profano en el contexto de la comunidad de
tal forma que los vínculos familiares puedan reforzarse.
Autoridades[editar]
Para ofrecer convenientemente los holocaustos se hacía necesaria una autoridad
litúrgica que presidiera las celebraciones.
Levítico crea, pues, la clase eclesiástica hebrea, personificada en algunos de los
miembros de la tribu de Leví: los sacerdotes. Aplicando órdenes de Dios, se dan
estos cargos a Aarón, sus hijos y sus descendientes (8-10), designados Cohanim.
Pureza[editar]
Las leyes de pureza ocupan gran parte del resto del libro (11-16).
Sentido religioso[editar]
La primera enseñanza del Levítico es que la asamblea es santa. Por lo tanto, sus
miembros deben estar acordes con esta santidad, siendo puros y perfectos. En
este sentido, el texto sigue al Decálogo y las normas dictadas por los profetas, que
pasaron mucho tiempo insistiendo en las exigencias morales que Dios requería de
los judíos.
Pero no se trata de un manual moral (18-20) ni de una profecía (26), ni tampoco
de un texto jurídico. Es esencialmente un manual ritual sobre distintos tipos de
celebraciones: sacrificios sagrados (1-7), ordenación de los sacerdotes (8-9),
purificación (14), expiación (16) y fiestas o santas convocaciones (23).
Intenta, entonces, una clasificación de los sacrificios basándose en los conceptos
—novedosos— de pecado, expiación y dones divinos. Las antiguas fiestas
prehistóricas conservan su alegría y su piedad, que quedarán para siempre en
poder de Israel en tanto cumpla con el Pacto ( mandamientos) y no renuncie a la
asistencia divina y a la obediencia de la Torah.
Evolución posterior del sacrificio