INSTITUCIÓN EDUCATIVA LA FUENTE
ÁREA: EDUCAC RELIGIOSA Y MORAL- GRADO: DÉCIMO
CUARTO PERÍODO 2020
DOCENTE: JAIME CORDERO VÁSQUEZ
Semana del 9 al 16 de noviembre de 2020
GUÍA # 3 VOCACION Y VOCACIONES EN LA IGLESIA
A ACTIVIDAD BÁSICA
En esta guía se analizará qué es la Vocación y cuáles son las vocaciones en la Iglesia. Analizar
con detenimiento los siguientes interrogantes:
- ¿Qué es la vocación? - ¿Qué es la vocación según la religión? - ¿Cuáles son los tipos de
vocación en la iglesia?
B LECTURA
La vocación es la inclinación que una persona siente para
dedicarse a un modo de vida, y puede estar relacionada tanto con
lo profesional (trabajo, carrera) como con lo espiritual. La palabra,
como tal, proviene del latín vocatĭo, vocatiōnis, que significa
‘acción de llamar’. En nuestra vocación intervienen muchos
aspectos: nuestros gustos e intereses, las cosas que nos
reconfortan y nos causan curiosidad, las habilidades que tenemos
o que hemos aprendido, así como nuestra personalidad, nuestra
forma de ser y de actuar, de asumir y enfrentar las cosas. De allí
que, con base en todo anteriormente mencionado, la vocación
apunte hacia aquello que queremos hacer y lograr como individuos en esta vida, hacia lo que nos
proporciona satisfacción y le da sentido a nuestras vidas. Así, cuando encontramos nuestra vocación
logramos entender mejor quiénes somos, qué queremos, hacia dónde vamos y para qué somos
útiles. Se llama vocación profesional aquella que una persona siente por iniciar una carrera,
profesión u oficio antes, incluso, de contar con los rudimentos necesarios para su ejercicio. Como tal,
no tiene edad para manifestarse. Idóneamente, ocurrirá antes del ingreso a la universidad. Sin
embargo, hoy en día muchas escuelas o instituciones brindan orientación vocacional (tests,
consultas, exámenes) a los jóvenes para ayudarlos a descubrir las cosas para las cuales manifiestan
intereses y aptitudes. También, la vocación aparece relacionada con los anhelos y con aquello que
resulta inspirador para cada sujeto. Se supone que la vocación concuerda con los gustos, los
intereses y las aptitudes de la persona. La vocación también es considerada como un proceso que
se desarrolla durante toda la vida, ya que se construye de forma permanente. Implica descubrir quién
soy, cómo soy y hacia dónde quiero ir. Las respuestas a esos interrogantes marcarán la vocación y
el camino a seguir por el individuo. Al finalizar la escuela secundaria, cada ser humano comienza
actuar en consecuencia con su vocación. La elección de una carrera profesional o de un trabajo, por
ejemplo, suele responder a la vocación. En muchos centros educativos, se valen de la ayuda de
los orientadores vocacionales, quienes a través de una serie de tests y charlas intentan que los
adolescentes sigan un camino que los satisfaga al terminar sus estudios obligatorios. Sin embargo,
el proceso de descubrimiento de la propia vocación es muy complejo y no es igual para todas las
personas. Hay quienes creen haber sabido desde siempre que sienten un fuerte lazo con una
determinada disciplina, y éstos contrastan con las personas que llegan a la mitad de sus vidas y se
preguntan qué han hecho y por qué. La orientación vocacional suele fallar más veces de las que
acierta, ya que se basa en una receta cerrada, que ignora los aspectos fundamentales de cada
persona, y que pretende dar con una respuesta en el menor tiempo posible. En el mundo real, fuera
de los tests y la euforia de quienes se sienten afortunados por poder cursar una carrera universitaria
al finalizar el colegio secundario, la mayoría de la gente expresa que su trabajo no representa su
vocación, sino que escogió ese camino en particular porque sus padres ejercían la misma profesión,
o bien porque no sabían qué estudiar e hicieron caso a un orientador vocacional. Por lo general,
quienes suelen tener clara su misión en este planeta son los artistas, y eso explica que el concepto
de vocación esté tan ligado al arte. La pregunta es, entonces, ¿por qué? ¿Por qué un cantante que
se sienta en una calle peatonal con su guitarra y vive de las monedas que amablemente le donan los
transeúntes se muestra más satisfecho que un contador que gana lo suficiente para mantener a su
pareja y a tres hijos? Es probable que la respuesta resida en cuánto haya profundizado cada
individuo en su pasado, en sus raíces, en las razones de cada aspecto de su personalidad, para así
poder estudiar sus necesidades, aquello que lo hace feliz, así como para defenderse de lo que
amenace con derrumbar todo lo que haya construido. La vocación debería ser aquello que nos llena,
que da a cada célula de nuestro cuerpo una sensación insuperable, una actividad que mientras la
realizamos nos haga sentir que no necesitamos de nada más. Contrastando esto con el ritmo de vida
que se lleva en la actualidad y con la creciente tendencia de la gente de tapar los problemas con
ruido y con dinero, se entiende que muy pocos hayan oído ese llamado y que aún menos personas
le hayan hecho caso. Y este último punto nos lleva a comprender que la vocación requiere de mucho
trabajo para que no se convierta en un desperdicio de energía; saber que la medicina es la razón de
mi vida es el principio, y sólo tendrá sentido si dedico cada día a estudiar y convertirme en un
profesional más experimentado y capacitado, con las herramientas suficientes para hacer de mi
persona alguien realmente útil.
En religión, por su parte, la vocación es el llamado divino que sienten algunas personas para dedicar
su vida al servicio religioso, como, por ejemplo, el sacerdocio. Como vocación religiosa se
denomina aquella que se manifiesta, según la doctrina católica,
como un llamado de Dios para la consagración de la propia vida
al servicio de la Iglesia. En ella, influye mucho el que una persona
cuente con los atributos y las habilidades necesarias para hacer
los votos religiosos. Por ello, el catolicismo prevé una etapa de
preparación llamada noviciado que precede la toma de los votos.
En esta etapa, los jóvenes pueden determinar si realmente
sienten el llamado para dedicar su vida de manera perpetua al
servicio religioso. La vocación es un acontecimiento misterioso en
el cual el hombre, dialogando con Dios, adquiere conciencia de
una misión situada históricamente y se compromete en una respuesta concreta. el hombre responde
positivamente a su vocación, es decir, se hace responsable de su condición humana, se hace
hombre, cuando avanza en su capacidad de amar, cuando aprende a apostar la propia existencia
por la existencia de otros hombres. El hombre como actor. Aunque es Dios quien llama,
evidentemente el hombre tiene calidad de persona actuante, de colaborador con Dios en el misterio
de su vocación. Es el hombre y su conciencia quien realiza un proyecto vocacional secundando la
voluntad de Dios. Por ello el hombre tiene la responsabilidad de acoger la llamada que se le hace.
En sus actitudes o disposiciones vocacionales se juega el todo de la realización de su vocación. El
fundamento de esta centralidad del hombre está en el mismo Dios que toma en serio su capacidad
de autodeterminación, su libertad. La vocación de cada hombre singular es, pues, el requerimiento
que cada cual recibe, desde su interioridad y desde su realidad concreta e histórica, para que aporte
su unicidad personal a la vocación común de amar y de cultivar la vida y de construir un mundo
humano. La Misión que el ser humano se proponga en su vida, está basada en la vocación que este
elija, llámese vocacion profesional, familiar o religiosa; todo hombre o mujer debe optar por una de
estas vocaciones que le permitirán realizarse como persona y como cristiano, en la misión que DIOS
le encomienda a lo largo de su existencia.... De acuerdo a la doctrina católica, al recibir el don del
bautismo, en la fe cristiana, una persona también recibe un "llamado" de Dios. Esta doctrina se basa
en un precedente bíblico: "Porque irrevocables son los dones y el llamamiento de Dios (Romanos
11:29)". Al tratar de entender el llamado de Dios, un creyente tratará de entender qué tipo de papel
debe cumplir en la Iglesia católica. Éste será capaz de elegir entre una de las cuatro vocaciones. Sin
embargo, ninguna vocación es más importante que las demás. Más bien, Dios llama a personas
diferentes para diferentes vocaciones, y cada una de estas vocaciones sirve para ayudar a la Iglesia
a mantenerse saludable y vibrante. Los tipos de vocaciones religiosas según la iglesia son: 1.
Sacerdocio. Un claro ejemplo de la estructura patriarcal de la Iglesia católica es el hecho de que los
sacerdotes católicos cumplen funciones que las monjas católicas no pueden realizar. Las monjas no
tienen permitido realizar ciertas tareas exclusivas de los sacerdotes, entre las que se incluyen la
administración de sacramentos y la escucha de las confesiones privadas. Sin embargo, ambos
(monjas y sacerdotes) comparten en común el hecho de practicar la vida de celibato. Los sacerdotes
también atienden a aquellos que están sufriendo de enfermedades y aconsejan a los que sufren
problemas como dificultades en el matrimonio, el encarcelamiento o la dependencia a drogas. 2. Vida
religiosa. Además de los sacerdotes, la Iglesia católica se beneficia del compromiso y el apoyo
espiritual de muchas personas que actúan detrás de escena: hermanos y hermanas. Estas personas
se dedican exclusivamente a la Iglesia, tomando los votos de pobreza, castidad y obediencia. Esto
significa que van a vivir donde se les asigne, van a abstenerse de involucrarse en relaciones
románticas o sexuales, y seguirán las orientaciones de sus superiores. Los monjes y monjas también
siguen esta vocación, y gran parte de sus vidas austeras la dedican a la oración comunitaria y a
prestar servicios generales a la comunidad católica. 3. Matrimonio. El matrimonio es la única vocación
en la cual se permite el sexo. Sin embargo, el sexo en el matrimonio católico no es considerado un
hecho indispensable. Por el contrario, a un hombre y una mujer que se unen en matrimonio, se les
insta a cuidar sus votos matrimoniales: "Hasta que la muerte los separe, en la salud y la enfermedad,
en la riqueza y la pobreza, para mejor o peor". También se les anima a ver sus cuerpos como
sacramentos de la vida, capaces de formar una familia. Los padres y los niños están invitados a
participar como voluntarios en la Iglesia católica. De hecho, los hombres casados pueden cumplir la
función de los diáconos en la Iglesia, que son responsables de la predicación, la enseñanza, la
administración de la Santa Comunión y la atención de las necesidades de los miembros marginados
de la congregación. 4. Vida de soltero. Algunas personas no eligen voluntariamente ser solteras. Sin
embargo, si no se han casado aún, los miembros de la Iglesia católica deben reconocerlas como
tales. Esto significa que deben vivir una vida de celibato, priorizando la castidad por encima de la
promiscuidad. Los miembros solteros de la Iglesia son capaces de ayudar de formas que las
personas casadas no pueden. Son invitados a invertir su tiempo, dinero y talento para ayudar a la
Iglesia a llegar a la comunidad. Además, a diferencia de las parejas casadas, estas personas se
encuentran a menudo dispuestas a viajar si es necesario con el fin de ayudar a los misioneros o
incluso en rol de enviados.
C ACTIVIDADES DE PRÁCTICA
Después de analizar compresivamente la lectura responda las siguientes preguntas:
1. ¿Qué es vocación? ¿Qué es vocación profesional?
2. ¿Según la religión, qué es la vocación?
3. ¿Cuáles son los tipos de vocación religiosa según la iglesia católica?
ACTIVIDADES DE APLICACIÓN Y COMPROMISO
1. Realizar un mapa mental con base en la lectura. Recordar que un mapa mental es un diagrama
que representa conceptos relacionados a partir de un tema principal. ¿Cómo hacer un mapa
mental? Paso 1: Selecciona una plantilla y define el tema central. Guiarse por la siguiente
plantilla, completarla según los pasos.
Paso 2: Añade las palabras clave.
Paso 3: Incluye las ideas complementarias.
Paso 4: Crea conexiones (flechas) entre las ideas.
Paso 5: Agrega ilustraciones e imágenes (opcional)
2. Observa el recuadro, lee, reflexiona y NADA MÁS.