ORGANIGRÁMA
Tener un organigrama con todos los trabajadores de una empresa resulta muy útil para visualizar de manera clara y
rápida la estructura interna, los roles y los diferentes equipos y departamentos. Ilustrar este aspecto del negocio ayudará
a los empleados a mejorar la comunicación interna, saber con quién tienen que llevarla a cabo en cada momento y, en
definitiva, tener más información acerca de la empresa, sus compañeros de trabajo (y su relación con estos), sus
superiores, sus subordinados, etc.
Y no servirá solo a estos; también podrá ser algo a lo que se refieran los clientes, colaboradores y proveedores, para
saber quiénes son los responsables de cada área y ahorrar tiempo contactando a las personas inadecuadas.
¿La sorpresa? No todas las empresas creen que lo necesitan. Pues bien, el organigrama de empresas se debe elaborar
en el momento de creación de estas, e incluirse en el plan de negocio. Una vez la empresa empiece a funcionar, el
organigrama deberá ser rediseñado (ya que es una herramienta viva, que va cambiando y evolucionando) por el
departamento de Recursos Humanos.
No importa si tu empresa es grande o pequeña, contar con un organigrama será una buena solución para organizarse, y
ya sabemos que la organización es clave para cumplir objetivos (y cumplirlos de la mejor manera posible). Se trata de
un paso más a la hora de diseñar la estrategia general del negocio. ¿Quieres saber más sobre los organigramas, sus
beneficios y cómo diseñarlos? Sigue leyendo.
tipos de organigrama
Tipos de Organigramas (Clasificación):
Basándome en las clasificaciones planteadas por Enrique B. Franklin (en su libro "Organización de Empresas") y Elio
Rafael de Zuani (en su libro "Introducción a la Administración de Organizaciones"), pongo a consideración del lector la
siguiente clasificación de organigramas: 1) por su naturaleza, 2) por su finalidad, 3) por su ámbito, 4) por su contenido
y 5) por su presentación o disposición gráfica.
POR SU NATURALEZA: Este grupo se divide en tres tipos de organigramas:
Microadministrativos: Corresponden a una sola organización, y pueden referirse a ella en forma global o
mencionar alguna de las áreas que la conforman.
Macroadministrativos: Involucran a más de una organización.
Mesoadministrativos: Consideran una o más organizaciones de un mismo sector de actividad o ramo
específico. Cabe señalar que el término mesoadministrativo corresponde a una convención utilizada normalmente
en el sector público, aunque también puede utilizarse en el sector privado.
2. POR SU FINALIDAD: Este grupo se divide en cuatro tipos de organigramas:
Informativo: Se denominan de este modo a los organigramas que se diseñan con el objetivo de ser puestos a
disposición de todo público, es decir, como información accesible a personas no especializadas. Por ello, solo
deben expresar las partes o unidades del modelo y sus relaciones de líneas y unidades asesoras, y ser graficados a
nivel general cuando se trate de organizaciones de ciertas dimensiones.
Analítico: Este tipo de organigrama tiene por finalidad el análisis de determinados aspectos del comportamiento
organizacional, como también de cierto tipo de información que presentada en un organigrama permite la ventaja de
la visión macro o global de la misma, tales son los casos de análisis de un presupuesto, de la distribución de la
planta de personal, de determinadas partidas de gastos, de remuneraciones, de relaciones informales, etc. Sus
destinatarios son personas especializadas en el conocimiento de estos instrumentos y sus aplicaciones.
Formal: Se define como tal cuando representa el modelo de funcionamiento planificado o formal de una
organización, y cuenta con el instrumento escrito de su aprobación. Así por ejemplo, el organigrama de una
Sociedad Anónima se considerará formal cuando el mismo haya sido aprobado por el Directorio de la S.A.
Informal: Se considera como tal, cuando representando su modelo planificado no cuenta todavía con el
instrumento escrito de su aprobación.
3. POR SU ÁMBITO: Este grupo se divide en dos tipos de organigramas:
Generales: Contienen información representativa de una organización hasta determinado nivel jerárquico, según
su magnitud y características. En el sector público pueden abarcar hasta el nivel de dirección general o su
equivalente, en tanto que en el sector privado suelen hacerlo hasta el nivel de departamento u oficina.
Ejemplo:
Específicos: Muestran en forma particular la estructura de un área de la organización.
Ejemplo:
4. POR SU CONTENIDO: Este grupo se divide en tres tipos de organigramas:
Integrales: Son representaciones gráficas de todas las unidades administrativas de una organización y sus
relaciones de jerarquía o dependencia. Conviene anotar que los organigramas generales e integrales son
equivalentes.
Ejemplo:
Funcionales: Incluyen las principales funciones que tienen asignadas, además de las unidades y sus
interrelaciones. Este tipo de organigrama es de gran utilidad para capacitar al personal y presentar a la organización
en forma general.
Ejemplo:
De puestos, plazas y unidades: Indican las necesidades en cuanto a puestos y el número de plazas existentes
o necesarias para cada unidad consignada. También se incluyen los nombres de las personas que ocupan las
plazas [2].
5. POR SU PRESENTACIÓN O DISPOSICIÓN GRÁFICA: Este grupo se divide en cinco tipos de organigramas:
Verticales: Presentan las unidades ramificadas de arriba abajo a partir del titular, en la parte superior, y
desagregan los diferentes niveles jerárquicos en forma escalonada. Son los de uso más generalizado en la
administración, por lo cual, los manuales de organización recomiendan su empleo [2].
Horizontales: Despliegan las unidades de izquierda a derecha y colocan al titular en el extremo izquierdo. Los
niveles jerárquicos se ordenan en forma de columnas, en tanto que las relaciones entre las unidades se ordenan por
líneas dispuestas horizontalmente.
Mixtos: Este tipo de organigrama utiliza combinaciones verticales y horizontales para ampliar las posibilidades
de graficación. Se recomienda utilizarlos en el caso de organizaciones con un gran número de unidades en la
base [2].
De Bloque: Son una variante de los verticales y tienen la particularidad de integrar un mayor número de
unidades en espacios más reducidos. Por su cobertura, permiten que aparezcan unidades ubicadas en los últimos
niveles jerárquicos [2].
Circulares: En este tipo de diseño gráfico, la unidad organizativa de mayor jerarquía se ubica en el centro de
una serie de círculos concéntricos, cada uno de los cuales representa un nivel distinto de autoridad, que decrece
desde el centro hacia los extremos, y el último círculo, osea el más extenso, indica el menor nivel de jerarquía de
autoridad. Las unidades de igual jerarquía se ubican sobre un mismo círculo, y las relaciones jerárquicas están
indicadas por las líneas que unen las figuras [3].