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El Protectorado (1653-1658) : Sectas Diezmos 1647 George Fox Cuáqueros Ranters

El documento resume eventos históricos en Inglaterra desde la muerte de Oliver Cromwell en 1658 hasta el reinado de Jacobo II entre 1685-1689. Describe el caos político y económico tras la muerte de Cromwell, la restauración de la monarquía bajo Carlos II en 1660, y los intentos de Jacobo II de promover la tolerancia religiosa hacia los católicos, lo que generó oposición parlamentaria.

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El Protectorado (1653-1658) : Sectas Diezmos 1647 George Fox Cuáqueros Ranters

El documento resume eventos históricos en Inglaterra desde la muerte de Oliver Cromwell en 1658 hasta el reinado de Jacobo II entre 1685-1689. Describe el caos político y económico tras la muerte de Cromwell, la restauración de la monarquía bajo Carlos II en 1660, y los intentos de Jacobo II de promover la tolerancia religiosa hacia los católicos, lo que generó oposición parlamentaria.

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común de los bienes.

Desapareció toda forma de censura y los radicales se infiltraron en la


religión y la política, ocasión que aprovecharon los milenaristas y las sectas. Algunos grupos
pedían la abolición de los diezmos y la participación de las mujeres en la predicación y
gobierno de la Iglesia. En 1647 George Fox constituyó la Sociedad de Amigos, cuyos
miembros fueron conocidos como los cuáqueros. Su doctrina se basaba en la conciencia
individual y defendían posturas humanistas revestidas de misticismo individual. Otra secta,
los ranters, creían que quienes recibían la Gracia divina no podían cometer errores ni tenían
que observar las leyes humanas.
La rebelión irlandesa no estaba completamente aplastada y el Rump decidió recobrar el
control de Irlanda y vengar la muerte de protestantes. Cromwell atacó en Drogheda a un
ejército realista y en Wexford a católicos. La brutalidad de la represión provocó que los
irlandeses defendieran encarnizadamente su territorio. En 1652 se llegó a un acuerdo por el
que los terratenientes irlandeses fueron sustituidos por protestantes, salvo en la provincia
de Connacht. Muchos irlandeses fueron muertos o exiliados e Irlanda fue declarada parte de
la Commonwealth.
En 1650 Cromwell atacó Escocia, que hubo coronado Carlos II. Tras la victoria de Dunbar,
muchos escoceses fueron asesinados y hechos prisioneros. Cromwell
ocupó Edimburgo y Glasgow. En 1651 Cromwell y Lambert derrotaron a los restos del ejército
realista en Worcester. Todo lo que pudo arrancarse de Escocia fue trasladado a Inglaterra. La
unión efectiva con Escocia se realizó en 1654. Se construyeron o repararon 77 grandes
barcos y se constituyó una flota permanente.
En 1651, se aprobó la Ley de Navegación para cortar el comercio holandés con Norteamérica.
Estalló entonces la primera guerra anglo-holandesa (1652-1654). En 1652 Blake fue derrotado
por el holandés Tromp, pero en 1653 venció en Portland y Beachy Head. Con los barcos
holandeses capturados, Inglaterra pudo duplicar las cifras de su comercio.
El Rump era muy impopular en el ejército y en todo el país. Cromwell no consiguió las
reformas que pretendía y lo disolvió el 20 de abril de 1653.

El Protectorado (1653-1658)[editar]

Oliver Cromwell

Cromwell decidió otorgar la autoridad suprema a una asamblea de 140 hombres fieles. La
mayoría eran moderados, con una minoría de radicales. Tras cinco meses de altercados, los
moderados devolvieron el poder a Cromwell. El ejército tomó el mando, pero Cromwell se
negó a presidir el gobierno y encargó a Lambert una nueva constitución. El Instrumento de
Gobierno de 1653 instituyó un Gobierno compuesto por el Lord Protector (Cromwell, con todo
el poder ejecutivo), el Parlamento y el Consejo. Cromwell rechazó el título de rey. El
Instrumento garantizó la libertad de culto a todos menos a los católicos y los episcopalianos,
aunque dejaron de ser perseguidos oficialmente e incluso los judíos fueron readmitidos. El
poder del Protector estaba sometido a numerosas restricciones, que el propio Cromwell
aprobaba. En el Consejo siempre hubo mayoría de civiles. El tamaño del Ejército fue
reduciéndose progresivamente. En las elecciones, los presbiterianos consiguieron muchos
escaños y la situación se hizo inviable. El sistema legal y los gobiernos locales no se alteraron
prácticamente y se defendió el orden social vigente.
Finalizada la guerra contra Holanda, Cromwell atacó las colonias de España en el Caribe.
Inglaterra se hizo con Jamaica, pero las bajas fueron grandes y el intento se consideró un
gran fracaso. Se nombraron generales encargados de ejecutar las leyes que prohibían beber,
blasfemar, jurar, etc. Duraron menos de un año y fueron detestados por todos.
Cromwell gobernó de manera arbitraria, encarcelando a gente sin juicio previo. Tras fracasar
en el intento de que financiara la guerra contra España, disolvió el Parlamento. Su salud se
deterioró rápidamente y nombró sucesor a su hijo Ricardo; murió el 3 de septiembre de 1658.

Fin de la República (1658-1660)[editar]


Entre septiembre de 1658 y diciembre de 1659, el caos político y económico se adueñó del
país, mientras los grupos políticos eran incapaces de alcanzar un acuerdo. En el invierno
de 1659-1660, todos fueron convenciéndose de que la restauración de la monarquía era el
único modo de conseguir la estabilidad. Richard Cromwell era incapaz de sostener el
gobierno. El Parlamento despojó al ejército de poder político en abril de 1659. Richard disolvió
el Parlamento. El general Monk entró en negociaciones con el príncipe Carlos. En 1660, la
República se desmoronó.

Carlos II (1660-1685)[editar]
Carlos II mostró un enorme valor y construyó un régimen de amplia base. Repartió el poder
entre los diferentes partidos. Exiliado en Holanda, firmó la Declaración de Breda. Se concedió
una amnistía general. El Parlamento se encargaría del problema de la expropiación de tierras,
lo que implicaba para los realistas la esperanza de su recuperación. Los independientes
podían confiar en una tolerancia religiosa. Por todo ello, el recibimiento de Carlos II en
Londres fue multitudinario.
Mediante la Ley de Amnistía y Olvido, el Parlamento amnistió a todos, salvo a los que habían
firmado la sentencia de muerte de Carlos I. La cabeza de Cromwell fue expuesta durante 25
años en un mástil, delante del Parlamento. Once personas fueron ejecutadas públicamente. El
Ejército fue desmantelado, tras pagarle lo que se le debía. Se restableció la Cámara de los
Lores, con los cual los pares y los obispos volvieron a sus puestos, incluyendo el episcopado
escocés. Las tierras de la Iglesia y de la Corona fueron devueltas.
Pese a las intenciones de tolerancia del rey, el Parlamento restauró la supremacía anglicana.
En 1661, la Ley de Corporación estableció la desposesión de los funcionarios no anglicanos.
Esta Ley continuó vigente hasta 1828. La ley de uniformidad de 1662 exigió que los clérigos
fueran ordenados por obispos y que en los servicios religiosos se utilizase solo
el Devocionario. La ley de los bonventículos de 1664 prohibió los servicios religiosos que no
fuesen anglicanos (a partir de 1670 esta Ley dejó de cumplirse). La ley de la Cinco
Millas de 1665 prohibió que los clérigos disidentes vivieran en un radio de cinco millas de las
ciudades.
Los ingleses pugnaron con los holandeses por la preponderancia comercial. Desde 1663 las
colonias inglesas solo podían importar bienes europeos desde Inglaterra y en barcos ingleses.
En 1664 los ingleses tomaron Nueva Ámsterdam, denominándola Nueva York.
En 1665 Jacobo, duque de York y hermano de Carlos, derrotó a la escuadra holandesa
en Lowestoft. En junio de 1666 la batalla de los Cuatro Días supuso enormes pérdidas para
ingleses y holandeses. En ese mismo año Londres se vio atacado por la peste, que se llevó a
56 000 personas. Siguió el gran incendio de Londres. La Corona se vio en la bancarrota.
Carlos II comenzó las negociaciones de paz con los holandeses en mayo de 1667 y reunió la
flota en Chatham. El almirante holandés De Ruyter aprovechó la ocasión: incendió tres
buques y capturó el buque insignia Royal Charles. La guerra concluyó con el Tratado de
Breda, e Inglaterra se hizo de forma definitiva con Nueva York y Nueva Jersey, territorios sin
importancia en aquel entonces.
Cuando Luis XIV invadió los territorios españoles en los Países Bajos, Inglaterra se alió con
los holandeses. Pero Carlos y Luis firmaron el Tratado de Dover. Carlos recibía un subsidio
anual mientras durara la guerra y se hacía con parte del imperio holandés. En las cláusulas
secretas, Carlos II se comprometió a permitir el catolicismo. En efecto, Carlos declaró la
guerra a los holandeses y firmó la Declaración de Indulgencia que permitía los ritos católicos
en privado.
En marzo de 1672 el Parlamento obligó a Carlos a cancelar la Declaración y aprobó la Ley de
Prueba, por la que todos los que ocupaban un puesto oficial debían comulgar de acuerdo con
la Iglesia de Inglaterra y negar la transubstanciación, la cual rigió hasta 1828. El Parlamento
se negó a conceder más dinero para la guerra y Carlos firmó la paz con los holandeses
en 1674.
En 1678 se produjo un supuesto complot papista: 35 inocentes fueron ejecutados. El
Parlamento quiso excluir de la sucesión al duque de York, católico, y Carlos lo disolvió. La
Cámara de los Comunes del siguiente Parlamento aprobó un proyecto de ley en el mismo
sentido, que fue rechazado por la Cámara de los Lores. El Parlamento quedó nuevamente
disuelto. Los exclusionistas se llamaron más tarde whigs y los que se oponían a la
exclusión tories. Carlos no convocó el Parlamento entre 1681 y 1685. Tras el frustrado
complot de la Casa de Rye, que pretendió el asesinato de Carlos y Jacobo, fueron ejecutados
algunos de sus oponentes. Carlos II se convirtió al catolicismo en el lecho de muerte.

Jacobo II (1685-1689)[editar]
Jacobo II no tuvo problemas para acceder al trono, tras prometer gobernar respetando la
legislación y manteniendo la independencia de la Iglesia de Inglaterra. Era católico celoso y
procuró que los fieles de la Iglesia católica pudiesen celebrar su liturgia abiertamente y
participar en la vida política. Su hija María, de religión protestante y casada con el calvinista
holandés Guillermo de Orange, era la heredera.
En junio de 1685, el duque de Monmouth, hijo bastardo de Carlos I, invadió Inglaterra desde
Holanda. Convenció a los artesanos del oeste del país, donde la industria textil estaba
deprimida. Reunió un ejército de 3000 soldados inexpertos, e intentó un ataque por sorpresa
sobre Sedgemoor (Somerset). Tras la derrota, fue ejecutado. Esta fue la última rebelión
popular en Inglaterra, famosa por la sangrienta represión. Fueron condenados a muerte 300
rebeldes y muchos más fueron deportados.
Jacobo pretendió suprimir la Ley de Prueba, pero el Parlamento no lo admitió. Entonces,
recurrió a su prerrogativa para eximir a algunos individuos de las leyes penales. Sustituyó la
mitad de los jueces y a 250 jueces de paz por católicos, integró a cuatro católicos en
su Consejo Privado y nombró oficiales de esta religión en el ejército. En Irlanda aplicó la
misma política. Mientras tanto, llegaban a Inglaterra protestantes perseguidos en Francia.

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