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Análisis de Mateo 28

El documento analiza la aparente contradicción entre Mateo 28:19, que indica que el bautismo debe realizarse "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo", y varios pasajes de Hechos que mencionan el bautismo "en el nombre de Jesús". Explica que Jesús significa "Yahweh salva" y que los tres miembros de la Trinidad comparten el mismo nombre, Yahweh, por lo que bautizar "en el nombre de Jesús" es invocar a los tres. Además, cita textos

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Análisis de Mateo 28

El documento analiza la aparente contradicción entre Mateo 28:19, que indica que el bautismo debe realizarse "en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo", y varios pasajes de Hechos que mencionan el bautismo "en el nombre de Jesús". Explica que Jesús significa "Yahweh salva" y que los tres miembros de la Trinidad comparten el mismo nombre, Yahweh, por lo que bautizar "en el nombre de Jesús" es invocar a los tres. Además, cita textos

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ANÁLISIS DE MATEO 28:19

Muchos cristianos sostienen que el verdadero bautismo debe ser solo en el nombre de Jesus,
y no en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, tal como se encuentra en Mateo
28:19. Citaremos los textos bíblicos que se usan para sostener esta doctrina:
Hechos 2:38: “Pedro les dijo: ‘Arrepentíos, y bautícese cada uno de vosotros en el nombre de
Jesucristo para perdón de los pecados; y recibiréis el don del Espíritu Santo.’”
Hechos 8:16: “porque aún no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente
habían sido bautizados en el nombre de Jesús.”
Hechos 10:48: “Y mandó bautizarles en el nombre del Señor Jesús. Entonces, le rogaron que
se quedase por algunos días.”
Hechos 19:5: “Cuando oyeron esto, fueron bautizados en el nombre del Señor Jesús.”
Hechos 22:16: “Ahora, pues, ¿por qué te detienes? Levántate y bautízate, y lava tus pecados,
invocando su nombre.
SOLUCIONEMOS EL PROBLEMA
¿Por qué en estos casos sólo se menciona el nombre de Jesús en relación con el bautismo, y
no la triple fórmula que aparece en Mat. 28: 19?
Existen dos formas de explicar esta aparente contradicción, en primer lugar debemos analizar
un detalle muy importante que se menciona en Mateo 28:19, el texto dice "Bautizándolos en el
nombre", no dice "en los nombres", o sea los tres poseen un solo nombre, ¿cuál es el nombre
de los tres?. El nombre del Padre es Jehova, el nombre del Hijo es también Jehova, y el
nombre del Espíritu Santo es también Jehova, el mismo texto nos dice que los tres poseen el
mismo nombre. Un solo nombre.
Ahora, al analizar Hechos 2:38 notamos que los discípulos para bautizar solo invocan el
nombre de Jesus, y no como se registra en Mateo 28:19, la clave para comprender este
acertijo es buscar el significado del nombre Jesus:
Jesús es un nombre compuesto, y es del (gr.I'sóus, "Salvador" [del heb. Yêshûa{, "¡Yahweh,
salva!", forma tardía de Ye hôshûa, Josué]). En otras palabras Jesús significa Jehova salva
(Mateo 1:21-25). Pero vimos anteriormente que los tres se llaman Jehova, esto significa que
cuando los apóstoles bautizaban en el nombre de Jesus, estaban invocando a los tres al
mismo tiempo, no existe ninguna contradicción, pues en Cristo habita toda la plenitud de la
Deidad (Colosenses 2:9).

La otra razón es muy sencilla y simple, en Hechos 2:38, Lucas no registra la fórmula bautismal
de (Mateo 28:19), si no que usan el nombre de Jesus como autoridad y no como fórmula. Por
lo tanto los que enseñan que el bautismo debe ser en el nombre de Jesus están equivocados,
Jesus dijo claramente como debe ser hecho el bautismo, y es como Jesús mismo ordenó.
“Por tanto, id, y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre,
y del Hijo, y del Espíritu Santo.;” (Mt 28:19).
Algunos para justificar esta enseñanza, han llegado a de especular, diciendo que Mateo 28:19
fue a fue introducida por Eusebio en el S. IV. Un obispo católico. Pero esa fórmula en donde
Jesús menciona al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ya era conocida por Justino Mártir en el
segundo siglo, y por varios así llamados Padres de la iglesia antes del concilio de Nicea en el
S. IV.
EVIDENCIAS PATRISTICAS QUE MATEO 28:19 ES ORIGINAL
Ahora citaremos a autores cristianos más antiguos que Eusebio y notaremos que mucho antes
se usaba la fórmula bautismal como se encuentra en Mateo 28:19. Veamos algunos:
La Didaché (años 65-80 d.C.)
“Acerca del bautismo, bautizad de esta manera: Dichas con anterioridad todas estas cosas,
bautizad en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo en agua viva [corriente]. Si no
tienes agua viva, bautiza con otra agua; si no puedes hacerlo con agua fría, hazlo con
caliente. Si no tuvieres una ni otra, derrama agua en la cabeza tres veces en el nombre del
Padre y del Hijo y del Espíritu Santo. Antes del bautismo, ayunen el bautizante y el bautizando
y algunos otros que puedan. Al bautizando, empero, le mandarás ayunar uno o dos días
antes.”
San Justino Martir (años 100 – 168 d.C.)
“Luego los conducimos a sitio donde hay agua, y por el mismo modo de regeneración con que
nosotros fuimos también regenerados son regenerados ellos, pues entonces toman en el agua
el baño en el nombre de Dios, Padre y Soberano del universo, y de nuestro Salvador
Jesucristo y del Espíritu Santo. Y es así que Cristo dijo: Si no volvieres a nacer, no entrareis
en el reino de los cielos.”
San Ireneo de Lyon (años 130 – 202 d.C.)
En su tratado contra las herejías escribió: “Y así mismo, al dar a sus discípulos el poder de
regenerar para Dios les decía “«Id y enseñad a todas las gentes, y bautizadlas en el nombre
del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo"
Y en su Epideixis (o Explicación de la doctrina apostólica) escribió: “Nuestro nuevo nacimiento,
el bautismo, se hace con estos tres artículos, que nos conceden la gracia del nuevo
nacimiento en Dios Padre, por medio de su Hijo, en el Espíritu Santo”
Tertuliano (160 - 220 d.C.)
“Ahora bien, esta ley del bautismo ha sido impuesta, y su forma fue prescrita: «Id - dijo el
Señor a los apóstoles- enseñad a todas las naciones, bautizadlas en el nombre del Padre, del
Hijo y del Espíritu Santo»”
“Esto no quiere decir que es en el agua donde recibimos el Espíritu Santo, sino que,
purificados por el agua, somos preparados por el ministerio del ángel a recibir el Espíritu. Aquí
todavía la figura precede a la realidad, al igual que Juan fue el precursor del Señor preparando
sus caminos, igualmente el Ángel que preside en el bautismo traza los caminos para la venida
del Espíritu Santo, borrando los pecados por la fe en el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo.
Porque si toda palabra de Dios se apoya en tres testigos, con mucha mayor razón su don. En
virtud de la bendición bautismal tenemos como testigos de la fe a los mismos que son
garantes de la salvación. Y esta trilogía de nombres divinos es más que suficiente para fundar
nuestra esperanza. Y puesto que el testimonio de la fe y la garantía de la salvación tienen
como fundamento las Tres Personas, necesariamente la mención de la Iglesia se encuentra
incluida. Porque allí donde se encuentran los Tres: Padre, Hijo y Espíritu Santo, allí se
encuentra la Iglesia que es el cuerpo de los Tres”
Orígenes (185 - 254 d.C.)
“Así también el bautismo de agua, es símbolo de purificación del alma, que lava toda mancha
de pecado, sin que por eso deje de ser principio y fuente de los dones divinos para aquél que
se entrega a sí mismo al poder divino de las invocaciones de la Trinidad adorable”.
Escrito por Rafael Diaz

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