SIGNOS VITALES Y MEDIDAS ANTROPOMETRICAS
SEMIOLOGIA Y PATOLOGIA
Dr. Juan Manuel Pérez Agudelo
DEFINICION
Son los indicadores basales del estado de salud del paciente. Pueden medirse
en fases muy tempranas de la exploración física o integrarse en diferentes
partes de ésta. Los signos varían de individuo a individuo y en diferentes horas
del día en un mismo individuo, pero hay ciertos límites que generalmente se
consideran normales.
INDICACIONES
• Al ingreso y egreso del paciente al centro asistencial con el fin de registrar
datos basales de su estado de salud.
• Cuando el paciente presenta cambios en su condición funcional.
• Según la prescripción de enfermería o médica, en el paciente estable se
requiere control dos veces en cada turno.
• En el paciente en estado crítico la monitorización de los signos vitales es
una acción permanente.
• Antes y después de un procedimiento diagnóstico o tratamiento invasor o
no invasor y de cirugía menor o mayor.
• Antes y después de la administración de medicamentos que puedan
afectar el sistema respiratorio o cardiovascular.
Los signos vitales se clasifican en:
PRIMARIOS: Pulso (P), tensión o presión arterial (TA), Temperatura (To) y
frecuencia respiratoria (FR).
ANTROPOMETRICOS: Peso (K), Talla (T), Índice de masa corporal (IMC) y
perímetros abdominales.
NEUROLOGICOS: Glasgow y respuesta pupilar.
PULSO
Latidos percibidos por los dedos del examinador al palpar una arteria. Al
contraerse el ventrículo izquierdo del corazón, la sangre se precipita hacia la
aorta en el momento de la sístole. La onda de sangre que avanza es lo que se
percibe como pulso. El pulso puede palparse en cualquier parte donde una
arteria superficial sea susceptible de ser comprimida contra un plano firme que
generalmente es un hueso. El pulso normal se palpa como una onda fuerte,
suave y más rápida en la parte ascendente de la onda, forma una bóveda y
después tiene un descenso suave, menos abrupto.
SITIOS DONDE PUEDEN LOCALIZARSE LOS PULSOS:
Temporal Radial
Carótida Femoral
Humeral Poplíteo
Cubital Pedial
TECNICA
Por lo fácilmente accesible, la arteria que generalmente se escoge para
examinar el pulso es la radial de cualquiera de los antebrazos; para ello el
examinador toma la muñeca del paciente con una de sus manos colocada en
forma de pinza ósea con el pulgar asentado en el dorso de la muñeca y las
yemas de los tres dedos (anular, índice y medio) asentados sobre la arteria
radial. La razón de no emplear el pulgar para tomar el pulso es que el
examinador podría sentir las pulsaciones de su arteria radial propagadas en este
dedo. En general, el recuento de los latidos es de 15 o treinta segundos
multiplicados por 4 o 2 respectivamente; para obtener las pulsaciones por
minuto. Si el pulso es irregular, es aconsejable contar durante todo un minuto.
Se recomienda que el paciente esté en reposo, para que su pulso pueda
compararse con el de observaciones anteriores. Ejercicio y emociones aceleran
el pulso hasta el extremo de que no refleja el estado normal en reposo.
Los caracteres que hay que estudiar en el pulso son: frecuencia, ritmo y
amplitud.
Frecuencia: es el número de pulsaciones en la unidad de tiempo (un minuto); la
frecuencia del pulso en circunstancias normales varía con la edad, el sexo, la
actividad física y el estado emocional; en los niños oscila entre 90 y 120
pulsaciones por minuto, y en los adultos entre 60 y 90; para una misma edad, la
frecuencia es un poco mayor en las mujeres que en los hombres.
Alteraciones de la frecuencia:
1. TAQUISFIGNIA: Cuando la frecuencia del pulso sube por encima de 100,
tiene una relación directa con:
Taquicardia sinusal: Cuya frecuencia no pasa de 160 por minuto, se debe al
estímulo del automatismo sinusal generalmente consecutivo a excitación del
simpático; se observa en la fiebre, hipertiroidismo, falla cardíaca, el shock y
también como consecuencia de esfuerzos y emociones.
Taquicardia paroxística: consiste en ataques recurrentes de taquicardia por
estimulación de focos ectópicos; estos ataques se inician y terminan en forma
súbita; a más de esto, se diferencia de la taquicardia sinusal en que la
frecuencia cardíaca está por encima de 160 (puede llegar hasta 250), y en que
los fenómenos subjetivos (palpitaciones, opresión precordial, angustia) son más
intensos.
2. BRADISFIGNIA: Cuando la frecuencia es menor de 60 pulsaciones por
minuto.
Bradicardia sinusal: Ocasionada por la depresión del automatismo sinusal, las
pulsaciones oscilan entre 40 – 60 al minuto y se aceleran con el ejercicio, se ve
en casos de hipertensión endocraneana, impregnación digitálica e ictericia
obstructiva, es frecuente en los atletas.
Bradicardia por bloqueo Aurículo ventricular completo: Se caracteriza por
un pulso regular y lento de 30 a 35 al minuto que no se modifica con el ejercicio
ni con la administración de atropina (pulso lento permanente).
RITMO: Se refiere a la regularidad de los latidos. En estado de salud, el ritmo es
regular, o sea que el tiempo entre cada latido es el mismo en esencia. Al pulso
irregular se le llama arritmia
AMPLITUD (INTENSIDAD): Es la magnitud o fuerza del impulso que perciben
los dedos a cada pulsación. El pulso puede ser débil (parvus) si la amplitud está
disminuida, o fuerte (magnus) si la amplitud está aumentada. Un pulso amplio
se encuentra en la insuficiencia aórtica (pulso saltón), ateromatosis,
hipertiroidismo, anemia, fiebre ansiedad, fístulas arteriovenosas. El pulso de
pequeña amplitud, pulso débil o pequeño (pulso parvus) se encuentra en todas
las entidades que cursan con hipotensión arterial, falla cardíaca, enfermedad de
Addison estenosis mitral, derrames pericárdicos, etc. Cuando la amplitud es tan
pequeña que la pulsación se hace apenas perceptible se dice que el pulso es
filiforme; se encuentra en los estados de shock y en el pre-morten.
VALORES NORMALES DE PULSACIONES:
Recién nacido 120 – 170 Niños de 2 a 4 años 100 – 120
Lactante menor 120 – 160 Niños de 6 a 8 años 100 – 115
Lactante mayor 110 – 130 Adulto 60 – 80
TENSION ARTERIAL.
Es la presión que ejerce la sangre en el interior de las arterias del organismo.
Por contracción del ventrículo izquierdo del corazón, la sangre es forzada a salir
con fuerza de dicha cavidad, pasa a la aorta y por los grandes vasos arteriales a
los de menor calibre a las arteriolas y por fin a los capilares. La pulsación se
extiende desde el corazón hasta las arterias de mediano calibre pero
desaparece en las arteriolas.
Presión sistólica: Es la presión arterial en el punto culminante de la pulsación,
suele equivaler a 120 mm de mercurio en el adulto joven normal.
Presión diastólica. Es la correspondiente al punto más bajo de la pulsación,
que equivale al momento de la distensión ventricular. Suele ser de 80 mm de
mercurio. La diferencia entre una y otra se llama presión diferencial.
Diversas variables afectan a la presión sanguínea arterial. Por ejemplo una
disminución del tamaño de la luz del vaso sanguíneo aumenta la magnitud de la
presión requerida para impulsar la sangre por los vasos. Los cambios en la
elasticidad de las paredes musculares de los vasos sanguíneos la afectan. La
elasticidad disminuye con la edad por lo tanto la tensión arterial es más alta en
las personas mayores que en las jóvenes. La viscosidad sanguínea que puede
alterarse por el equilibrio de líquidos, influye también en la presión.
La presión arterial individual varía de hora en hora y de día en día, baja durante
el sueño y puede elevarse marcadamente por las emociones fuertes, como
miedo coraje y el ejercicio. Cuando una persona está acostada o de pie.
Asimismo la presión puede variar de un brazo al otro. Por consiguiente antes de
tomar la presión, para comparar el valor obtenido, se debe comprobar la hora del
día, el brazo, la posición del paciente en lecturas anteriores.
La elevación anormal de la presión arterial se llama hipertensión. Y la presión
arterial demasiado baja hipotensión
TENSIOMETRO. Aparato de medir la tensión arterial que se compone de un
manguito de caucho de por lo menos una anchura de 12 cms, y totalmente
cubierto de una tela fuerte inextensible, este manguito está conectado con el
manómetro mediante un tubo, y mediante otro se halla en conexión con una
pera de caucho que sirve para inflar el manguito; una pequeña válvula colocada
entre la pera y el manguito permite darle escape al aire y reducir a voluntad la
presión dentro del manguito. Los manómetros de mercurio no se descalibran.
Los aneroides tienen un sistema que con el uso se descompone y por eso
requieren que periódicamente sean calibrados comparándolos con un
manómetro de mercurio.
PREVENIR LOS PROBLEMAS ANTES DE QUE SURJAN
Manguito:
Compruebe que el tamaño del manguito se el adecuado para su paciente.
Verifique que la válvula de tornillo que hay en el balón funciona correctamente.
Hinche el manguito y busque posibles fugas de aire. Si la columna de mercurio o
la aguja aneroide no suben de manera uniforme al hinchar el balón, sospeche
una fuga.
Manómetro aneroide:
Asegúrese de que la aguja se sitúa sobre el cero antes de empezar y después
de concluir el procedimiento.
Si es necesario, utilice un conector en Y para recalibrar el aparato aneroide con
un manómetro de mercurio.
Mire el manómetro directamente
Paciente:
Averigua si el paciente ha fumado o tomado bebidas alcohólicas en los últimos
15 minutos. Ambos factores pueden alterar la lectura.
Si es posible, dígale que se siente o recueste durante 5 minutos.
Retire toda la ropa del brazo del paciente. No efectúe la determinación en una
extremidad en la que haya vías intravenosas, derivaciones, edema, lesiones o
parálisis. No coloque el manguito sobre la ropa ni permita que una camisa
remangada oprima el brazo.
Diga al paciente que no hable durante la determinación.
Flexione el brazo y apóyelo sobre una superficie firme al nivel del corazón.
Coloque el centro de la parte inchable del manguito sobre la arteria braquial.
Estetoscopio (FONENDOSCOPIO)
Componentes del Fonendoscopio
COMPONENTES DEL FONENDOSCOPIO
1 - Binaural
Es la parte metálica del fonendoscopio a la que se ajusta el tubo. Está
compuesto por dos tubos metálicos, el muelle y las olivas. Todos los arcos
metálicos de los fonendoscopios Littmann están diseñados con un ángulo
anatómico de manera que se adaptan correctamente a los canales auditivos
del usuario. El usuario puede ajustar la tensión para una mayor comodidad
separando los tubos metálicos para conseguir que se afloje, o bien
juntándolos para lograr una mayor tensión.
2 - Olivas
Estas olivas ofrecen gran comodidad, sellado y duración y cuentan con un
tratamiento de su superficie que aumenta su suavidad y reduce la adhesión
de hilos o polvo. Las olivas rígidas están disponibles en color gris.
3 - Arco metálico
Es la parte a la que se acoplan las olivas.
4 - Membrana de Doble Frecuencia
Un fonendoscopio tradicional consta de membrana (diafragma) y campana. La
campana se utiliza con un suave contacto con la piel para escuchar sonidos
de bajas frecuencias y la membrana se usa presionando firmemente sobre la
piel del paciente para escuchar sonidos de frecuencias altas. La membrana
de doble frecuencia de los fonendoscopios Littmann combina ambos modos
con un simple cambio de presión sobre la campana. Para escuchar sonidos
de baja frecuencia, deslice suavemente la campana sobre el paciente.
Presione firmemente la campana sobre la piel del paciente para escuchar
sonidos de frecuencias altas.
5 - Vástago
Esta pieza conecta el tubo del fonendoscopio con la campana.
6 - Tubo
7 - Campana
La campana es la parte del fonendoscopio a través de la cual se captan los
sonidos del paciente. La parte de mayor tamaño se utiliza para pacientes
adultos, mientras que la parte de menor tamaño se emplea para niños,
pacientes delgados y para auscultación en carótidas.
Compruebe que no existe ningún agujero en el tubo.
Limpie los auriculares.
Utilice el diafragma (o campana) del estetoscopio para auscultar los ruidos.
Asegúrese de colocarla sobre la arteria, sin ejercer una presión excesiva pero
manteniendo un pleno contacto con la piel.
LO QUE SE MIDE NO ES LO QUE SE OYE
Al determinar la presión arterial de un paciente, lo que mide realmente es la
presión que hay en el manguito. La presión en el vaso sanguíneo sólo se calcula
de forma indirecta:
El manómetro aneroide o de mercurio se conecta a la bolsa inchable del
manguito. Cuando la presión en aquella excede la presión en la arteria braquial
del paciente, ésta se comprime; el flujo sanguíneo distal disminuye, y finalmente
se interrumpe. Al liberar el aire el manguito, la bolsa inchable se deshincha y la
presión del manguito se disminuye. Cuando ésta se iguala con la presión
generada durante la contracción cardíaca, la sangre empieza a circular de nuevo
por la arteria. Este flujo produce los ruidos de korotkoff: un golpeteo o pulsación
aguda en cada contracción. La causa de estos ruidos sigue siendo controvertida,
pero podrían estar ocasionados por la sangre que fluye a chorro por un vaso
parcialmente ocluido. Esta propulsión provoca una turbulencia en el vaso abierto
más allá del manguito.
TECNICA PARA LA TOMA DE LA TENSION ARTERIAL.
LOS RUIDOS DE KOROTKOFF, se utilizan para la toma de la TA tanto sistólica
como diastolita, son los que se auscultan durante la descompresión que ejerce
el manguito sobre la arteria (braquial principalmente). Los ruidos de korotkoff
son divididos en 5 fases con base al volumen y la calidad de los sonidos:
Fase 1. Sonidos fuertes y claros, como un chasquido, los cuales se intensifican
a medida que de desinfla en manguito.
Fase 2. Se oyen como una serie de murmullos. En esta fase los sonidos pueden
desaparecer (brecha auscultatoria).
Fase 3. Sonidos de gran intensidad, similares a la primera fase. Es de corta
duración.
Fase 4. Sonidos amortiguados que reemplazan la fase 3.
Fase 5. Los sonidos desaparecen.
GRAFICA DE LOS RUIDOS DE KOROTKOFF
METODO AUSCULTATORIO
Seleccione un manguito del tamaño apropiado.
Palpe la arteria braquial a lo largo de la cara interna del brazo.
Enrolle el manguito alrededor del brazo, procure que quede bien ajustado y sin
arrugas. Coloque la bolsa inchable centrada sobre la arteria braquial. Determine
el centro con antelación doblando la bolsa inchable por la mitad. El borde inferior
del manguito debería quedar unos 2.5 cm. por encima del espacio antecubital.
Diga al paciente que no hable.
Determine el nivel de máxima inflación hinchando rápidamente el manguito
mientras se fija en el punto en el que deja de percibir el pulso radial. Añada 30
mmHg a esa lectura.
Deshinche el manguito de forma rápida y uniforme. Luego espere unos 15 a 30
segundos antes de volver a hincharlo.
Colóquele los auriculares del estetoscopio y asegúrese de que están orientadas
hacia delante. Aplique la campana sobre la arteria braquial palpable. No apriete
demasiado, pero compruebe que existe un contacto completo con la piel.
Hinche el manguito de forma rápida y uniforme hasta el nivel de máxima
inflación.
Libere el aire de forma que la presión disminuya a un ritmo de 2 – 3 mm Hg por
segundo.
Escuche el inicio de como mínimo dos latidos consecutivos. Esta es la presión
sistólica. Fíjese en la marca más próxima del manómetro. Registre siempre la
lectura de presión arterial en números enteros.
Escuche la amortiguación de los ruidos en los niños o su cese total en los
adultos. Esta es la presión diastólica. Continúe auscultando hasta que la presión
descienda 10 – 20 mmHg por debajo del último ruido con el fin de confirmar su
lectura, a continuación no se olvide de deshinchar el manguito de forma rápida y
completa.
Registre la presión arterial del paciente, la posición en que estaba, y el brazo
utilizado para la determinación.
Espere 1 0 2 minutos antes de repetir la determinación en el mismo brazo de
forma que se libere la sangre atrapada en las venas braquiales. Si la lectura
inicial está elevada se recomienda realizar dos determinaciones adicionales.
METODO PALPATORIO
Se emplea el tensiómetro más no el estetoscopio. El pulso radial se toma como
guía para conocer cuando desaparece el momento de la presión máxima o
sistólica, el manguito se hincha y luego se va bajando la presión de manera
gradual. El momento en que los dedos aprecian un latido en la arteria radial
equivale al de la presión sistólica. Una seria desventaja del método palpatorio es
que no permite apreciar el momento de la presión diastólica.
PRESIONES SANGUÍNEAS NORMALES
Edad Presión sistólica (mmHg) Presión diastólica (mmHg)
Lactante 60 – 90 30 – 62
2 años 78 – 112 48 – 78
8 años 85 – 114 52 – 85
12 años 95 – 135 58 – 88
Adulto 100 – 140 60 – 90
TAMAÑO DE LOS MANGUITOS DE PRESIÓN SANGUÍNEA
Edad Ancho (cm.) Longitud (cm.)
Recién nacido 2,5 – 4,0 5,0 – 10,0
Lactante 6,0 – 8,0 12,0 – 13,5
Niño 9,0 – 10, 0 17,0 – 22,5
Adulto, estándar 12,0 – 13,0 22,0 – 23,5
Adulto, brazo grande 15,5 30,0
Adulto, muslo 18,0 36,0
PP (Presión de pulso): Significa la diferencia entre las presiones máxima (PAS)
y mínima (PAD), se considera un indicador de la distensibilidad arterial,
determina la presión con que la sangre retorna de manera refleja al torrente
arterial, es determinante en la perfusión del corazón. Diferentes estudios
poblacionales han puesto de manifiesto que una PP superior a 65 mmHg se
asocia a una mayor morbimortalidad cardiovascular constituyendo un marcador
independiente de riesgo cardiovascular. La PP va a estar ligada al
envejecimiento y su incremento con la edad responde, como causa más
frecuente, al progresivo endurecimiento de las arterias principales.
PP = PAS – PAD
Valor de referencia: 40 +/- 10 mmHg
PAM (TAM): La presión arterial media (PAM) representa la presión promedio
durante todo el ciclo cardiaco, representa la PRESION DE PERFUSION DE LOS
TEJIDOS, es decir el flujo sanguíneo real optimo necesario para el adecuado
funcionamiento en los diferentes órganos, es trascendental en CEREBRO,
RINON, CORAZON y es aproximadamente igual a:
PAM = PAD + (PP/3)
Valor de referencia: 70 – 105 mmHg
RESPIRACION
La respiración es el medio por el cual un organismo cambia gases con la
atmósfera. La respiración externa es el intercambio de oxigeno y anhídrido
carbónico entre los alvéolos de los pulmones y la sangre, en tanto que la
respiración interna es el intercambio de estos gases entre la sangre y las células
del cuerpo. Hay dos tipos de movimientos respiratorios: torácico (costal) ocurre
por la acción de los músculos costales y el abdominal (diafragmático) se hace a
costa de los músculos abdominales, la respiración de la mujer es de hecho
torácica y la del hombre abdominal.
Los movimientos respiratorios son regulados por el centro respiratorio situado en
el bulbo raquídeo. Este centro es sensible a varios factores, como la
concentración del anhídrido carbónico en la sangre y la expansión de los
pulmones. Los movimientos respiratorios regulados de esta manera son
automáticos, sin embargo el número y la profundidad de las respiraciones están
hasta cierto punto, bajo el poder de la voluntad. Una persona puede inspirar de
manera profunda o tener una respiración ligera y superficial, rápida lenta, dentro
de las limitaciones impuestas por las necesidades de oxígeno del organismo.
El examinador observa los movimientos respiratorios sin pretender intervenir en
su ritmo, por lo general a la vez que está tomando el pulso. Si una persona sabe
que se están contando sus respiraciones, generalmente le es difícil mantener la
función normal. También en este caso se puede contar el número de
movimientos durante medio minuto y luego multiplicar por dos. Se cuentan las
inspiraciones o las espiraciones, pero no los dos movimientos. La inspiración es
el movimiento de aire que va desde el exterior hacia los pulmones; la espiración
es la expulsión de parte del aire contenido en ellos. Algunas veces es imposible
ver los movimientos torácicos de la respiración, o sea que apenas se distingue si
el paciente respira. Si se apoya una mano sobre el tórax del paciente, se
distinguen los movimientos que de otra forma serían imperceptibles.
Para describir las respiraciones se tomará en cuenta el número, la profundidad,
el carácter, el ritmo y la simetría.
El Número: Las respiraciones en el adulto son de 12 a 18 por minuto. El
aumento anormal de este número se llama taquipnea, en tanto que la
disminución anormal se denomina bradipnea. La respiración normal, la que el
individuo sano conserva sin esfuerzo, y es regular y sin ruidos, se llama Eupnea.
La Profundidad: Se aprecia mediante la observación de los movimientos del
tórax. Un adulto joven normal inhala y exhala unos 500 ml de aire en cada
movimiento respiratorio. Este es el volumen de ventilación pulmonar. Los
volúmenes de reserva inspiratoria y espiratoria son las cantidades de aire que
pueden ser inspirados y espirados, añadidos al volumen de ventilación
pulmonar. El volumen residual es la cantidad de aire que permanece en los
pulmones después de una espiración forzada. La capacidad vital es la cantidad
máxima de aire que puede ser espirada después de una inspiración máxima.
Los volúmenes de ventilación pulmonar y la capacidad vital varían según los
sujetos. La profundidad de las respiraciones puede clasificarse en superficial,
normal o profunda.
El Carácter: Se refiere al que tienen las que se apartan de las normales hechas
sin esfuerzo:
Estertorosa: Respiración con muchos ruidos.
Respiración de Cheyne Stokes. Es irregular y se caracteriza porque después
de un periodo de apnea hay aumento gradual del número y profundidad de las
respiraciones, con descenso también gradual de las mismas hasta llegar a otro
periodo de apnea.
Respiración de Biot: es irregular en frecuencia y profundidad, con tiempos de
apnea alternando con otros cuatro a cinco movimientos de idéntica profundidad.
Respiración de Kussmaul. Llamada también hambre de aire, es rápida e
intensa, quejumbrosa y ruidosa, con algunas pausas intercaladas.
Ritmo. Se refiere a la regularidad de los movimientos inspiratorios y espiratorios.
Si son normales, unos siguen a otros con los mismos caracteres, sin variaciones
en la longitud de las pausas entre inspiración y espiración. La simetría se refiere
a que los movimientos son sincrónicos en ambos lados del tórax.
VALORES NORMALES DE FRECUENCIA RESPIRATORIA
Recién nacido 30 – 60 Niños de 2 a 4 años 20 – 30
Lactante menor 20 – 40 Niños de 6 a 8 años 20 – 25
Lactante mayor 20 – 30 Adulto 15 – 20
HALLAZGOS ANORMALES
Bradipnea: es la lentitud en el ritmo respiratorio con una frecuencia inferior a 12
respiraciones por minuto. Se encuentra en pacientes con alteración neurológica
o electrolítica, infección respiratoria o pleuritis.
Taquipnea: frecuencia respiratoria persistente superior a 20 respiraciones por
minuto; es una respiración superficial y rápida. Se observa en pacientes con
dolor por fractura costal o pleuritis.
Hiperpnea o hiperventilación: respiración profunda y rápida de frecuencia
mayor a 20 respiraciones/minuto. Es producida por ansiedad, ejercicio,
alteraciones metabólicas o del sistema nervioso central.
Apnea: es la ausencia de movimientos respiratorios.
Disnea: sensación subjetiva del paciente de dificultad o esfuerzo para respirar.
Puede ser inspiratoria o espiratoria. La disnea inspiratoria se presenta por
obstrucción parcial de la vía aérea superior y se acompaña de tirajes. La disnea
espiratoria se asocia con estrechez de la luz de los bronquiolos y la espiración
es prolongada como en los pacientes con asma bronquial y enfisema pulmonar.
Tirajes: indican obstrucción a la inspiración; los músculos accesorios de la
inspiración traccionan hacia arriba y atrás, aumentando el diámetro de la cavidad
torácica.
Ortopnea: es la incapacidad de respirar cómodamente en posición de decúbito.
Respiración de Kussmaul: respiración rápida (frecuencia mayor de 20 por
minuto), profunda, suspirante y sin pausas. Se presenta en pacientes con
insuficiencia renal y acidosis metabólica.
Respiración de Cheyne-Stokes: hiperpnea que se combina con intervalos de
apnea. En niños este patrón es normal. En adultos, se presenta en lesión
bilateral de los hemisferios cerebrales, ganglios basales, bulbo, protuberancia y
cerebelo.
Respiración de Biot: se caracteriza por extremada irregularidad en la
frecuencia, el ritmo y la profundidad de las respiraciones. Se presentan periodos
de apnea. Se observa en meningitis y lesiones de protuberancia y bulbo.
TEMPERATURA
La temperatura corporal es el resultado de un equilibrio entre la generación y la
pérdida de calor. El centro termorregulador regula este equilibrio y se halla
situado en el hipotálamo. Cuando la temperatura sobrepasa el nivel a que se
halla ajustado el termostato entran en acción algunos mecanismos como
vasodilatación periférica, hiperventilación y sudoración que promueven la
pérdida del calor. Si la temperatura cae por debajo de dicho nivel entran en
juego mecanismos que generan calor tales como aumento del metabolismo y
contracciones musculares espasmódicas que ocasionan el fenómeno del
escalofrío. Además de los anteriores cambios reflejos, el paciente ayuda a
equilibrar su temperatura mediante ciertas acciones voluntarias: Si siente frío se
abriga o busca un ambiente cálido; si siente calor procede en sentido inverso. Es
por eso que pacientes con alteraciones de la conciencia, al no poder realizar
esos actos, se hacen más vulnerables a los cambios de temperatura.
El aumento de la temperatura corporal puede deberse: A elevación del
punto de regulación del termostato hipotálamo; en tal caso se habla de
fiebre.
A excesiva producción de calor o reducción de pérdida de calor que
produzcan alzas térmicas que sobrepasan la capacidad de control del
hipotálamo; a estas situaciones se les denominan hipertermias.
La toma y registro de la temperatura del paciente es parte indispensable del
examen físico. La temperatura corporal varía con las horas del día. Es más baja
hacia la madrugada y sube en las horas de la tarde. Esta diferencia diurna casi
nunca es superior a 0.5 grados. La temperatura varía según el lugar donde de la
tome. Es más elevada en las cavidades y pliegues en donde dos superficies se
ponen en contacto porque allí se mantiene la temperatura debido a que es
menor la radiación del calor. De ahí que los sitios más apropiados para tomar la
temperatura sean los pliegues de la ingle o de la axila y las cavidades bucal y
rectal. Siempre que se pueda, la temperatura se debe medir en la boca o en el
recto. La temperatura normal del cuerpo es de 37ºC en la boca. La temperatura
rectal es de 0.5ºC más alta y la axilar es 0.5 ºC más baja. Pirexia y fiebre son
dos términos usados para referirse a la temperatura elevada. El término
hipotermia se refiere a la temperatura inferior a la normal.
CLASIFICACION:
Según la intensidad de la temperatura, las fiebres se clasifican en:
Febrículas: cuando la temperatura no pasa de 38 ºC.
Fiebre moderada, cuando la temperatura oscila entre 38 y 39 grados.
Fiebre alta, cuando la temperatura sube de 39 a 41,5 grados.
Hiperpirexia, cuando la temperatura es 41,5 – 43
Hipertermia maligna, cuando es > a 43 grados
Según la forma de la curva térmica se distingue:
Fiebre continua, es aquella que tiene una oscilación diaria inferior a un grado,
sin que la temperatura llegue nunca a su nivel normal.
Fiebre remitente, la que presenta oscilaciones diarias mayores de un grado,
pero el descenso tampoco llega hasta lo normal.
Fiebre intermitente, es aquella en que la temperatura desciende hasta lo
normal, para luego volver a ascender.
Fiebre recurrente, caracterizada por episodios febriles que alternan con
periodos de temperatura normal los cuales se extienden por días o semanas.
Fiebre ondulante, curva integrada por periodos de fiebre continua que va
descendiendo paulatinamente hasta lo normal y que alternan con periodos de
apirexia que se prolongan por varios días para ir ascendiendo de nuevo
lentamente; es realmente una forma de fiebre recurrente que suele presentarse
en la brucelosis y en algunos casos de enfermedad de Hodgkin.
La fiebre generalmente va precedida de una sensación de frío que, si es leve, el
paciente se refiere a ella diciendo que tiene "erizamientos", y si es acentuada se
acompaña de estremecimientos musculares, dando un cuadro que se denomina
escalofrío, el escalofrío puede ser moderado o fuerte cuando se acompaña de
castañeteo de dientes y sacudidas musculares. El escalofrío fuerte
generalmente es premonitor de marcada elevación térmica, la cual usualmente
cae después de cierto tiempo, presentándose en este momento intensa
sudoración.
Al conjunto de fuerte escalofrío, elevación térmica acentuada por breve periodo
de tiempo y defervescencia con o sin sudoración se le da el nombre de
ACCESO FEBRIL.
La temperatura del cuerpo se mide con un termómetro clínico, que es un tubo de
cristal alargado calibrado en grados centígrados o Fahrenheit. Dentro del tubo se
mueve una columna de mercurio, la cual se dilata como respuesta al calor
recibido desde el cuerpo. La escala de los termómetros clínicos suele partir de
35ºc hasta llegar a un punto culminante de 43ºC.
El lugar más propio para obtener la medida de la temperatura interna es la boca.
Los pequeños vasos sanguíneos de la cara inferior de la lengua descansan
cerca de la superficie. Cuando el termómetro se coloca bajo la lengua y se cierra
la cavidad bucal, es posible obtener una estimación razonablemente exacta de
la temperatura corporal interna. El termómetro se limpia, se agita y se coloca
sublingualmente durante tres minutos. El paciente detiene el termómetro con los
labios, evitando morderlo. Después que el termómetro se retira y se anota la
temperatura, se limpia, se sacude, se enjuaga con agua fría y se seca.
Algunas veces es necesario tomar la temperatura del paciente en el recto,
generalmente en los niños. Este método se usa si no hay seguridad ni precisión
al tomar la temperatura en la boca, se coloca al paciente de lado después de
lubricar el termómetro y teniendo en cuenta que la columna de mercurio esté
abajo se introduce 2 cm. y se deja por un minuto, al retirarlo se lee la
temperatura, se registra se lava y desinfecta, el termómetro.
La temperatura axilar se coloca el termómetro entre la cara interna del brazo del
paciente y la parte adyacente del tórax, y se conserva el brazo cruzado sobre el
pecho. El termómetro se deja por 3 minutos, se retira se lee la temperatura.
MEDIDAS ANTROPOMETRICAS
El peso y la composición corporales proporcionan gran cantidad de información
sobre el estado de salud del paciente, y sus alteraciones suelen indicar la
presencia de procesos patológicos. Cada órgano y sistema orgánico tiene su
periodo particular de crecimiento rápido, caracterizado por una rápida
diferenciación celular y una serie de cambios morfológicos influidos por los
factores físicos y ambientales a los que el órgano o sistema se hallan expuestos,
como individuo, cada uno de nosotros tiene un calendario de crecimiento
personal y característico, así como un resultado final igualmente individual y
único. No obstante los patrones secuenciales son equivalentes para los distintos
individuos, a menos que intervenga algún proceso fisiopatológico ambiental o
intrínseco que los modifique. El crecimiento esquelético se considera completo
cuando las epífisis de los huesos largos se han cerrado. Este fenómeno se
produce a una edad media de 17.5 años en los varones y de 15.5 años en las
mujeres, 2 años después de la menarquia. No obstante el crecimiento
esquelético continúa hasta los 30 años. Durante ese periodo la estatura aumenta
de 3 a 5 mm y desde los 30 a los 45 años se mantiene estacionaria, después de
esta última edad la estatura comienza a reducirse.
El peso corporal se halla estrechamente relacionado con el crecimiento estatural
y con el desarrollo orgánico. El crecimiento y el desarrollo dependen en gran
medida de una nutrición adecuada. El cambio de las proporciones corporales
guarda relación con el patrón de crecimiento esquelético. Durante el periodo
fetal predomina el crecimiento de la cabeza. El aumento de peso fetal es
paralelo al crecimiento en longitud, pero alcanza su nivel máximo durante el
tercer trimestre, debido al aumento del tamaño de los órganos. El peso del niño
al nacer está determinado en gran parte por el peso materno previo al
embarazo, por el aumento de peso durante éste, por la función placentaria y por
la edad gestacional.
Durante la lactancia predomina el crecimiento del tronco, y el aumento de peso
sigue siendo rápido, aunque su ritmo se va desacelerando. El contenido de
grasa del organismo aumenta lentamente durante las primeras fases del
desarrollo fetal y se acelera en la lactancia, hasta alrededor de los 9 meses.
Las piernas son la parte del organismo que crece con mayor rapidez durante la
infancia, época en la cual la ganancia de peso sigue un ritmo constante. El tejido
adiposo aumenta lentamente hasta los 7 años de edad, cuando tiene lugar un
aumento prepuberal de grasa, antes del estirón puberal. El tronco y las piernas
se alargan durante la adolescencia, en la cual se adquiere aproximadamente el
50% del peso ideal del sujeto y la masa esquelética y los sistemas orgánicos
duplican su tamaño. Es en la adolescencia cuando los varones desarrollan
hombros más anchos y mayor musculatura que las mujeres, mientras que éstas
desarrollan una pelvis más amplia. Durante las primeras fases de la
adolescencia los chicos experimentan un ligero aumento de la grasa corporal,
seguido de un aumento proporcional de masa corporal magra. Las chicas por su
parte, presentan un aumento constante de tejido graso a lo largo de toda la
adolescencia, que comienza después del estirón de crecimiento.
El Peso (K).
Se mide en kilogramos, un kilogramo equivale a 2 libras. Si el paciente tiene que
ser pesado con regularidad, la operación se hará a la misma hora del día, pues
el peso de una persona varía bastante durante 24 horas. Lo corriente es tomar el
peso antes de la primera comida del día, con el fin de que los valores sean
comparables.
Antes de que el paciente se suba a la plataforma de la balanza, calíbrela a cero,
ajustando el botón del calibrado hasta que el fiel permanezca de manera estable
en la referencia. El paciente debe estar con el mínimo de ropa, evacuada la
vejiga y descalzo, antes de que el paciente se suba a la plataforma de la balanza
se habrá colocado sobre esta una toalla de papel, una vez el paciente se
encuentre en posición erguida con los pies juntos y con los hombros derechos y
el mentón levantado se procede a identificar la medida del peso en forma
gradual utilizando el botón que se encuentra en el medidor, si es de aguja se
determina hasta cuando esta se estabilice.
La báscula infantil se emplea para pesar lactantes y niños de corta edad o que
no puedan mantenerse en pie por si solos, funciona igualmente a la de los
adultos, pero tiene divisiones en gramos, esta báscula cuenta con una
plataforma de lados curvos, sobre la que el niño pueda colocarse sentado, o
acostado.
La Talla (T): En los adultos la estatura se determina mediante un tallímetro,
dispositivo formado por una escuadra para la cabeza que se desplaza a lo largo
de una barra fija graduada en centímetros y por una plataforma. Se coloca al
paciente de espaldas descalzo y con los pies juntos, erguido, junto a la barra
medidora, se despliega el brazo del estadiómetro o escuadra y se coloca sobre
la coronilla del paciente, pudiendo así determinar su estatura.
En los lactantes puede medirse mediante un dispositivo provisto de un tope
rígido para la cabeza y un móvil para los pies, este dispositivo se coloca sobre la
mesa de exploración de modo que ambos topes queden perpendiculares al eje
longitudinal de la mesa. El niño se coloca boca arriba con la cabeza en contacto
con el tope correspondiente, y el tope de los pies se desplaza hasta que toca la
cara plantar de los pies del niño.
Perímetro Abdominal: La circunferencia de la cintura es una medición fácil. Se
ha estimado que una circunferencia mayor o igual a 90 cm. para las
mujeres y 100 cm. para los hombres es indicativo de sobrepeso. La relación
cintura/cadera es la medición que se hace hacia la mitad entre la cresta ilíaca y
la última costilla comparada con la medición a nivel de ambos trocánter mayor
en la cadera. Para las mujeres la relación cintura/cadera debe ser de 0.7 y
para los hombres de 0.8.
INDICE DE MASA CORPORAL (IMC).
El Índice de Masa Corporal (I.M.C.) es una manera sencilla y universalmente
acordada para determinar si una persona tiene un peso adecuado.
I.M.C. = PESO / (ESTATURA)2
Divida su peso en kilogramos entre su estatura en metros elevada al cuadrado.
Ejemplo: si su peso es de 100 Kg. y su estatura 1.8 m. El I.M.C será: I.M.C. =
100 / (1.8)2 = 100 / 3.24 = 30.86
Clasificación I.M.C. (Kg/m2) Riesgo
Rango Normal 18.5 - 24.9 Promedio
Sobrepeso 25 - 29.9 Aumentado
Obesidad grado I 30 - 34.9 Moderado
Obesidad grado II 35 - 39.9 Severo
Obesidad grado III =/>40 Muy severo
Para el ejemplo anterior, el I.M.C. de 30.86 lo clasifica como Obesidad grado I
con un Riesgo moderado para desarrollar otras enfermedades.