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El Ayuno en El Nuevo Pacto

Este documento discute las creencias sobre el ayuno en el Nuevo Pacto. Explica que el ayuno no hace que uno sea más justo o espiritual ante Dios, ya que Jesús logró todo esto en la cruz. También contrasta el ayuno en el Antiguo Pacto, que era un mandato anual, con las tradiciones que se añadieron, y señala que Dios prefiere la actitud del corazón sobre la del estómago. Concluye que en el Nuevo Pacto, la bendición procede de la gracia, no
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El Ayuno en El Nuevo Pacto

Este documento discute las creencias sobre el ayuno en el Nuevo Pacto. Explica que el ayuno no hace que uno sea más justo o espiritual ante Dios, ya que Jesús logró todo esto en la cruz. También contrasta el ayuno en el Antiguo Pacto, que era un mandato anual, con las tradiciones que se añadieron, y señala que Dios prefiere la actitud del corazón sobre la del estómago. Concluye que en el Nuevo Pacto, la bendición procede de la gracia, no
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EL AYUNO EN EL NUEVO PACTO

El propósito de este estudio es ayudarte a clarificar algunos puntos importantes sobre


la práctica del ayuno.

El ayuno es una disciplina muy practicada por muchos grupos en el cristianismo y en


las religiones del mundo. Por años personalmente participe de temporadas de ayuno,
pero por las razones equivocadas pues así fui instruido. A la medida que el Espíritu
Santo me ha ido iluminando y revelando sobre la obra completa y perfecta de la cruz
muchas de mis creencias en relación al ayuno han cambiado.

Es importante entender que lo que uno crea por tradición o por experiencia no se
constituye en una doctrina o practica normativa. Lo que creemos debe estar
fundamentado en la Verdad Presente establecida en el Nuevo Pacto no en la
experiencia, creencias o interpretaciones que otras personas establecen en relación a
la vida que agrada a Dios.

Yo creía que el ayuno era necesario para ser más como Cristo y cambiar el mundo
más rápido porque largos periodos de ayuno y oración traerían avivamientos, el poder
de Dios se manifestaría, familias y naciones serian sanas, libres y transformadas.
Recuerdo que casi todos los domingos ayunaba, comenzando a las 6:00 AM y
“entregaba” a las 6:00 PM, en otras ocasiones hice ayunos de tres y hasta veintiún
días, gimiendo a Dios por avivamiento y anticipando que él me dijera lo que yo tenía
que hacer. Experimentaba pocos o ningún resultado no importaba cuanto gimiera,
ayunara, orara o le pidiera a Dios que hiciera algo sobrenatural.

Hoy, veo el ayuno de una manera totalmente diferente porque mis creencias han
cambiado. No solamente tengo más paz, gozo y libertad sino que también veo al
Señor hacer cosas extraordinarias en y a través de mi vida y ministerio donde quiera
que vamos.
Como dijo Albert Einstein, “locura es hacer lo mismo repetidas veces y esperar
resultados distintos”. Si no estás viendo los resultados que Dios dijo que debes tener
como creyente, es probable que lo que estas creyendo es incorrecto. Solamente la fe
que está establecida sobre el fundamento correcto te conduce a los frutos correctos.

Permíteme compartirte a que se parece el ayuno bajo la GRACIA en el NUEVO


PACTO pero antes quiero que veas lo que el ayuno NO logra - para desmantelar
cualquier creencia religiosa.

Por causa de lo que Cristo YA HA LOGRADO POR TI:


El ayuno no te hace más justo, aceptable o amado por Dios.
El ayuno no te hace más conforme a Cristo, espiritual o santo.
El ayuno no te hace estar más cerca de Dios (Ya tu eres uno con El)
El ayuno no te limpia o te santifica para recibir más de Dios.
El ayuno no te ayuda a “encontrar a Dios” (Ya él te encontró)
El ayuno no hace que Dios te de más amor, poder, bendiciones y unción.
El ayuno no hace que Dios te de más favor, fe, honor, o riquezas.
El ayuno no “mueve” a Dios o hace que El haga algo por ti.
El ayuno no hace que Dios esté más atento a tus oraciones.
El ayuno no hace que Dios conteste tus peticiones.
El ayuno no logra ninguna victoria física o espiritual (solo la fe logra tal cosa)
El ayuno no te santifica, pues tu eres santo en Cristo por elección y posición.
El ayuno no cambia la mente de Dios para que finalmente haga algo a tu favor.
El ayuno no sana. Jesús te sanó por su llaga
El ayuno satisface tu conciencia religiosa, el Espíritu Santo nos satisface en nuestro
ser interior
El ayuno no nos hace crecer, solo la Palabra nos alimenta el hombre interior.
El ayuno no nos da más poder para vencer al diablo, es por la obra de Cristo que
somos más vencedores.
El ayuno no nos libra de las obras de la carne, sino la obra de Cristo que perfecciona
su obra en nosotros.

Si tú crees que es el ayuno el que logra estas cosas, entonces lo que estas creyendo
no está fundamentado en Cristo y su sacrificio perfecto, sino en tu propio sacrificio.

El Placer De Dios Es El Sacrificio De Cristo


Dios no se agrada de nuestros sacrificios - "como el ayuno" - si lo haces con motivos
de ser mejor, estar bien con Dios, hacer que Dios haga algo.

Diciendo primero: Sacrificio y ofrenda y holocaustos y expiaciones por el pecado no


quisiste, ni te agradaron (las cuales cosas se ofrecen según la ley) Hebreos 10:8.

El Señor no está interesado en que le prometes sacrificios y le digas voy a dejar de


comer carnes para hacer el “ayuno de Daniel” “un ayuno completo” “parcial” o
cualquier otro tipo de ayuno, porque este sacrificio me acercara a ti y traerás un
avivamiento. Eso es anti-Evangelio.

A Dios no le conmueven nuestros sacrificios o cuanto puedes sacrificar para él, porque
con el único sacrificio que El está satisfecho y complacido es el sacrificio de Jesús y
todo lo logrado a favor nuestro.

Si te preguntas porque Dios no está interesado en tu sacrificio, probablemente tu no


estás satisfecho con el de Él.

Por cuanto Cristo es el perfecto sacrificio, tú no tienes nada que probarle a Dios para
que él te tenga que bendecir. Toda bendición que existe sea esta salvación, salud,
liberación, provisión llega a nosotros por gracia y solamente la gracia. Pensar que
tienes que sacrificarte para lograr la bendición de Dios es tratar de comprar algo que
no está para la venta.

Tu no tienes que “pagar el precio” para obtener nada de todo lo que te fue otorgado
por gracia, sin que a ti no te costara nada, ya él te ha hecho perfecto, bendecido,
santo, espiritual, conforme a Cristo, uno con Cristo, etc.

Sin que a ti te costara nada, ya has recibido amor, poder, unción, victoria, favor, fe,
honor, riquezas, - todo esto es por GRACIA - lo que significa, que no tienes que pagar
ningún precio o hacer un sacrificio - YA CRISTO LO PAGO POR TI.

En otras palabras tú no puedes lograr cosas espirituales absteniéndote de cosas


naturales.

Yo no estoy negando los beneficios de la abstinencia de cierta clase comidas tóxicas o


chatarra, lo que quiero que comprendas es que dejar de comer no te hace más santo o
te acerca más a Dios. La verdad es que no hay nada que tú puedas hacer para ser
más justo o agradar más a Dios - ya JESUS LO HIZO POR NOSOTROS.

El Ayuno En El Viejo Pacto de Ley


En el Antiguo Pacto los Israelitas tenían que ayunar una vez al año. Era en el día de la
Expiación. El pueblo tenía que clamar en cilicio y ceniza para demostrar un verdadero
arrepentimiento por el pecado. Por cuanto nuestros pecados fueron perdonados de
una vez y para siempre (Hebreos 10.14-19) nosotros no ayunamos para este
propósito, pues disfrutamos al Cordero que fue sacrificado para expiar los pecados del
mundo.

Al leer Levítico 16:29 es sorprendente conocer que Dios NUNCA ordenó al hombre a
ayunar o dejar de comer, sin embargo le mandó que se afligiera en el día de la
expiación, una vez al año en el mes séptimo. Sucedía que en el día del sacrificio, el
pueblo se presentaba sin ningún tipo de arrepentimiento por sus pecados y Dios les
reclamó que por lo menos se afligieran a causa de su pecado, que el sacrificio del
cordero no era suficiente si su corazón no se afligía.

A este mandato de Dios, el hombre y no Dios le añadió ayuno o dejar de comer para
afligirse más. En la única ocasión que Dios le mandó al hombre a no comer fue en el
Huerto del Edén, que le dijo: “No comas del árbol de la ciencia del bien y del maf' Dios
quería que el hombre no comiera conocimiento o ciencia para que se mantuviera
inocente y se alimentara del árbol de la vida.
Para los días del profeta Zacarías ya los ancianos del pueblo de Israel habían
instituido como tradición o costumbre no solamente el mes séptimo como había
mandado Jehová a afligirse y que ellos le habían añadido ayuno para afligirse más,
sino que le habían añadido el mes cuarto, el quinto y el décimo, entendemos que el

Al analizar Zacarías 7: 1-14 observamos varios asuntos:

 Son ellos los que deciden abstenerse y llorar en el mes quinto y no es Dios el que
los manda a hacerlo (verso 3).

 Dios les reclama en forma de pregunta que si habían ayunado para EL (verso 5).
 Dios les dice; cuando ayunan, ayunan para mí, (según ellos) y cuando comen,
comen para ustedes (verso 6).
 Dios muestra su enojo y les explica cual es su voluntad: No oprimir a nadie. Hablar
verdad. Hacer misericordia. Ni pensar mal del hermano (versos 8-14)
 Ese es su deseo que ayunemos estas cosas, la soberbia, orgullo, mentira e
impiedad. Y además les dice: “Aunque ayunaron yo no los escuche en su clamor.”

Muchas personas de distintas creencias usan el ayuno por diversas razones, los
tibetanos ayunan, los musulmanes ayunan, los comunistas hacen huelgas de hambre;
y los presos también, los brujos también ayunan. Hasta la perversa Jezabel también
ayunó para buscar hombres perversos que mintieran y que asesinaran a un hombre
inocente. (1 Reyes 21:8-10,13-14)

Algunas personas usan Isaías 58 como el ayuno que a Dios le agrada en el Nuevo
Pacto. Sin embargo es evidente que esto le fue dicho a Israel bajo el Viejo Pacto.

En el versículo uno dice: “Clama a voz en cuello, no te detengas; alza tu voz como
trompeta, y anuncia a mi pueblo su rebelión, y a la casa de Jacob su pecado”.

En los últimos dos versículos leemos: Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu
voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo
venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando
tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las
alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de
Jehová lo ha hablado.
Una vez más vemos a Dios enojado con el pueblo porque ellos ayunan para su propio
gusto, no el de Dios (vr 3), porque ellos ayunan para debates y contiendas (vr 5) y
porque éste no es el ayuno que Dios escogió (vr 6).

En Isaías 58: 6-7 encontramos la misma situación de Zacarías 7:9-10, y en esencia


vemos que Dios se complace más de nuestra actitud de corazón que la actitud del
estomago.

Considere que la bendición de Israel dependía de la habilidad de cumplir con las obras
de la ley. En el Nuevo Pacto la bendición de Dios no depende de tu capacidad de
guardar los mandamientos - Cristo los cumplió a perfección para que yo disfrute de su
provisión.

Si el ayuno no te hace ser mas de lo que ya eres y no te da ninguna bendición de


parte de Dios - ¿Por qué entonces ayunamos? En realidad no lo tienes que hacer. El
ayuno nunca se prescribe en las cartas doctrinales del Nuevo Testamento.
Cuando consideras las palabras de Jesús en los evangelios de Mateo, Marcos, Lucas
y Juan, necesitas tener presente que en ese tiempo Jesús era un hombre bajo la ley
hablando a un pueblo bajo la ley. (Gálatas 4:4-5)

Por ejemplo; luego de Jesús hablar sobre el ayuno de la novia, cambio el tema del
ayuno a la parábola de los odres viejos y los odres nuevos dándonos el contexto de
que la ley no se puede mezclar con la gracia. Él estaba señalando al Nuevo Pacto por
Gracia que el mismo establecería con su propia sangre en la cruz.

Luego de la cruz en vez de cumplir con el ayuno anual mandatorio - el pueblo de Dios
diariamente celebraría la obra perfecta de la cruz. En comparación con el Viejo Pacto,
el ayuno se convertiría en fiesta, la tristeza en danza, el luto en gozo, la ceniza en
belleza, la desesperación en adoración.

Quizás alguno diga, pero y que cuando Jesús dijo que cuando el novio sea quitado los
discípulos ayunarían - en ese momento los fariseos estaban acusando a los discípulos
que los discípulos de Juan ayunaban y los discípulos de los fariseos también
ayunaban - “Entonces ellos le dijeron: ¿Por qué los discípulos de Juan ayunan muchas
veces y hacen oraciones, y asimismo los de los fariseos, pero los tuyos comen y
beben?” (Lucas 5:33)
Esta es la escritura que muchos usan para instruir al pueblo a ayunar como si fuera
mandamiento de Dios. Sin embargo es necesario tomar en cuenta las siguientes
observaciones:

 La Iglesia no existía, recuerda que la iglesia pertenece a la Gracia y los evangelios


fueron desarrollados durante la ley. Estas indicaciones fueron enseñadas por
Jesús de Nazareth, el varón judío nacido de mujer y bajo la ley, a sus discípulos
judíos antes de la cruz.
 En el contexto bíblico la relación esposo-esposa pertenece a Dios y a Israel, no a
la Iglesia y Cristo.
 En el contexto bíblico la iglesia es la novia, no la esposa y Cristo es el novio, no el
 El pueblo de Israel tuvo al Mesías frente a ellos y no le aceptaron, ahora el esposo
les fue quitado entonces están ayunando, es por eso que hoy vemos a los Judíos
en el Muro de los Lamentos en Israel, lamentándose y llorando, esperando que
venga el Mesías, porque ignoran que el Esposo les fue quitado.

Más vendrán días cuando el esposo les será quitado; entonces, en aquellos días
ayunarán. Lucas 5:35
¿Sabes cuales son “aquellos días cuando ellos (los discípulos) ayunarían”? Fue el
periodo cuando el esposo le fue quitado - eso fue entre su muerte hasta que le dio Su
Espíritu en la fiesta de Pentecostés. Durante esos días el esposo no estaba con ellos
por lo tanto era un tiempo apropiado para ayunar. Pero cuando el Espíritu de Cristo
vino a morar en cada creyente los días de luto y ayuno desaparecieron.

El Evangelio del Reino declara que el esposo está presente - ¡él vive dentro de ti! Esta
es la razón por la cual se nos exhorta a celebrar la fiesta en vez de un ayuno. “Así que
celebremos la fiesta, no con la vieja levadura, ni con la levadura de malicia y de
maldad, sino con panes sin levadura, de sinceridad y de verdad”. (1a Corintios 5:8)

Common questions

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In the Old Covenant, fasting had a prescribed role, particularly evident on the Day of Atonement when Israelites were to afflict their souls, traditionally interpreted as fasting, as a form of repentance and seeking God's favor . However, God never explicitly commanded fasting as part of this affliction but indicated that true contrition was more important . Contrarily, in the New Covenant, fasting is not prescribed as a normative spiritual practice. Jesus' teachings, while addressing a Jewish audience under the law, suggest that fasting is not about earning spiritual merit but reflecting a heart aligned with God’s will. Post-resurrection, the emphasis shifts towards celebrating the presence and finished work of Christ rather than practices like fasting for spiritual gain .

Cultural and religious traditions greatly influence fasting practices among different groups. The sources indicate that while fasting is prevalent across various religions, motivations and understandings differ. In some Christian traditions, historical practices were rooted in the belief that fasting moves God to act or brings spiritual breakthroughs, which contrasts with the New Covenant theology emphasizing grace. Similar divergence is seen in other religions and cultures, where fasting may be used for penance, spiritual elevation, or as symbolic acts, such as hunger strikes in political contexts . These traditions shaped fasting habits not purely based on biblical mandates but often influenced by societal and ecclesiastical factors, highlighting the impact of tradition compared to scripturally grounded beliefs .

In the Old Testament, fasting was often tied to repentance, mourning, and seeking God’s favor, prescribed for specific occasions like the Day of Atonement . Contrastingly, early Christians viewed fasting more privately and optionally, not as a mandated ritual. Jesus’ teachings, though occurring pre-Cross, hinted at a new understanding of fasting, focusing on internal motives rather than external observance . After Pentecost, the emphasis shifted even more towards inward sincerity and grace-based living, as the Apostles and early church leaders did not impose fasting as a prescriptive practice but encouraged spiritual maturity through faith in Christ's accomplished work .

Under the New Covenant, fasting is viewed fundamentally differently. Traditional views often held that fasting could make one more righteous or holy, bring about spiritual breakthroughs, or move God to action. However, the theological basis for the change under the New Covenant emphasizes grace and the completed work of Christ. Fasting does not make one more acceptable to God or holier because Christ's sacrifice has already made believers righteous and whole. It does not bring about spiritual victories, as these are achieved through faith in Christ's work. Instead, fasting is viewed as a personal act that should not be done with the intent to gain spiritual merit or to manipulate divine responses. Believers are encouraged to understand that all spiritual blessings and transformations come by grace through the finished work of Christ, and not through any personal sacrifices like fasting .

El ayuno, según el Nuevo Pacto de Gracia, no debe considerarse como una práctica que nos hace más justos, santos, ni nos acerca más a Dios, ya que esas cosas se nos conceden por la obra perfecta de Cristo . En el Antiguo Pacto, el ayuno era una obligación para el pueblo de Israel, principalmente el Día de la Expiación, como muestra de arrepentimiento . Sin embargo, en el Nuevo Pacto, la bendición no depende del cumplimiento de mandamientos, sino de la gracia recibida por medio de Cristo .

The claim that fasting does not lead to spiritual victories is supported by the sources, emphasizing that victories are through faith in Christ's completed work, not personal efforts. The New Covenant theology posits that fasting neither changes God's attitude nor secures spiritual triumphs, as these are achieved through grace and faith in Jesus' sacrifice. The notion of fasting as a means to manipulate spiritual outcomes contradicts the foundational Christian belief that Christ has already overcome the world, and believers share in this victory by virtue of being in Him. Therefore, spiritual victories are attributed to God’s grace, not fasting .

The New Covenant perspective challenges misconceptions by emphasizing that spiritual growth and God's favor are not earned through personal efforts such as fasting. Instead, they are gifts received through grace due to Christ's perfect sacrifice. Fasting, traditionally seen as a way to earn God's favor or deepen spirituality, is reframed under this view to stress that believers are already fully accepted by God because of Jesus. Spiritual growth comes from faith and understanding in Christ's finished work, not from personal sacrificies or rituals . This challenges believers to shift from performance-based spirituality to relying on the transformative power of grace .

El autor argumenta que en el Nuevo Pacto, los logros espirituales no dependen del ayuno, ya que Jesús, con su sacrificio perfecto, ya nos ha hecho justos, santos, y espirituales ante Dios, sin necesidad de sacrificios adicionales. Según él, buscar logros espirituales a través del ayuno es tratar de 'comprar' algo ya dado gratuitamente por gracia . En esencia, el autor rechaza la idea de que abstenerse de lo natural pueda lograr beneficios espirituales, subrayando en cambio que es la obra de Cristo la que asegura tales logros .

El autor considera que intentar adquirir la bendición de Dios a través del ayuno se opone al Evangelio de la Gracia porque implica que el sacrificio de Cristo y sus beneficios no son suficientes. Según el autor, ya hemos obtenido todo por gracia sin necesidad de sacrificar más, lo que significa que no se debe intentar 'pagar el precio' por algo que estaba disponible gratuitamente. Esta noción no solo subestima la obra perfecta y completa de Cristo, sino que también tergiversa la esencia de la gracia, donde los beneficios espirituales se reciben sin obras o sacrificios propios .

Jesús en los Evangelios habló del ayuno en un contexto de ley, puesto que sus enseñanzas tuvieron lugar antes de la cruz y de la llegada del Nuevo Pacto. Las instrucciones de Jesús sobre el ayuno reflejan la observancia judía de la ley, no una práctica prescrita para los cristianos bajo gracia. Por ejemplo, la declaración sobre el novio que sería quitado y entonces ayunarían, se refiere a un tiempo específico antes de Pentecostés. Con la entrega del Espíritu Santo en Pentecostés, los cristianos celebran la presencia continua de Cristo en sus vidas, transformando el luto en celebración .

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