Iconografía de Textiles Paracas
Paracas es el nombre que recibe una península del departamento de Ica, en Perú. Paracas es
asimismo, el nombre de un viento muy intenso que actúa sobre la desierta península. El
probable origen de la palabra "Paraca" puede hallarse en la lengua quechua: para, lluvia y acco,
arena, que traducido con libertad sería, " lluvia de arena " o " Arena que cae como la lluvia ".' Lo
que se considera como "zona Paracas" sería la formada por dicha Península y los valles
circundantes de la zona de Ica.
El arte textil de Paracas
Los comienzos fueron humildes, utilizando fibras tal como las ofrecía la naturaleza: cactus,
maguey, tillandsis, algodón silvestre pardo y blanco. Puestas las fibras sobre los muslos eran
manipuladas pacientemente hasta conseguir torzales. Con ellos se construyeron entrelazados,
redes, trenzados y anillados que, en propiedad, no eran tejidos verdaderos, pues el telar aún no
había aparecido. El tejido de esteras y canastas adiestró las manos de hombres y niños en el
manejo de varas tiernas, cañas, juncos y totoras. El entrelazado se inspira en el arte de hacer
esteras. Alineando las fibras, dos torzales, las van entrelazando de derecha a izquierda y luego
en sentido contrario hasta formar una pieza compuesta, firme y útil.
La verdadera tejeduría comienza con la hilatura, el telar y el lizo. Aparece todo en Chavín y
probablemente tiene origen norteño. Estos inventos traen consigo una serie de técnicas nuevas:
tela, doble tela, tapiz, gasa, brocado. Después están las técnicas del hilado, el uso del telar.
Las técnicas de los tejidos Cavernas más comunes son: red, gasa, tela, doble tela, tapiz, brocado.
Los tejidos Necrópolis, con sus bellos bordados y colores ganan la general admiración. Bordar es
como dibujar y pintar pero empleando más tiempo, cuidado y paciencia.
En las primeras fases de Paracas fue influenciado por Chavín. La influencia Chavín se deja notar
en el estilo Paracas al menos hasta las últimas fases del Horizonte Temprano, desapareciendo
paulatinamente a lo largo de los periodos Ocucaje, Cavernas y Necrópolis.
La fase más diferenciada es la de las "Cavernas", donde los muertos eran enterrados en tumbas
excavadas profundamente en forma de botella. Los cráneos eran trepanados con frecuencia y
se les daba una forma alargada, seguramente colocando fuertes vendajes desde pequeños. En
el tejido, el elemento dominante era la gasa.
El grupo de la Necrópolis, que se inicia con la fase 10 de Paracas representa el inicio formal de
una nueva cultura de carácter local. Los cambios se aprecian desde el uso de los materiales
textiles hasta el de la ornamentación.
El material preferido para la confección de telas era el algodón, aunque también se usaba en
menor cantidad la lana y alguna vez cabello humano y fibras de maguey.
En la época Cavernas, los tejidos eran decorados preferentemente con técnicas de telar, de
modo que las figuras se hacían como parte de la estructura de la fábrica y con un uso más bien
limitado de los colores: los tejidos son preferentemente bícromos y los diseños son
tecnomorfos.
Es un estilo geométrico el que predomina.
La mayor parte de las imágenes fueran producto de modelos religiosos o mágicos ya
establecidos.
El valor del tejido era tal que muchas cosas se pagaban con tejidos y se nos dice que tributaban
una manta al año por cada casa y una camisa al año por cada persona como impuesto señalado
a cada familia.
Los tejidos formaban una parte importante de la economía del estado y un ingreso básico en su
presupuesto, una obligada tarea anual de la población campesina, un elemento tan valioso como
para que su sacrificio por el fuego constituyera una ceremonia religiosa importante, y era
también el tejido un símbolo de riqueza personal e importancia en la colectividad.
En los mantos generalmente se elegía el diseño de un personaje mítico, sea ave u otro animal,
o una figura antropomorfa o también la más compleja mezcla de estos componentes y este
elemento se repetía.
En los diseños de Paracas llega a producir asombro la complejidad de su representación. En
muchos de los diseños, en alusión a mitos muy precisos, el artista acumula significados para las
for-mas con que se expresa; p. ej. nos presenta personajes aparentemente humanos que tienen
manos y también piernas y garras de aves de presa y colmillos de felino, pero además los ojos
no son los suyos sino que son los de dos peces colocados simétricamente a los lados de su boca;
a la altura de las orejas pueden salirle dos serpientes que simétricamente marcan el rostro y que
terminan convirtiéndose en animales con patas; de los lados de la cintura salen otras dos
serpientes que se convierten en peces que a su vez vomitan serpientes que se convierten en
peces nuevamente, etc.
La iconografía de los tejidos se cree nos informa del rol social del personaje allí enterrado. Se
nos presentan figuras humanas vestidas con trajes rituales, simulando pájaros, felinos
(posiblemente alguna ceremonia o simbología); aparecen figuras con máscaras,
representaciones de fuerzas naturales o héroes, simbolismos de rituales religiosos o ceremonias
relacionadas con la consecución de alimentos, ya sea de la tierra o el mar. Aparecen imágenes
de chamanes.
También se suele representar el entorno natural de Paracas, con sus animales y plantas. Los
halcones y cóndores, sin embargo, parecen representar nexos con el reino de los cielos, mientras
que los pájaros pescadores parecen representar cultos asociados con el mar (un fenómeno
similar aparecen con los animales terrestres).