ANÉLIDOS
El filo Annelida, Anélidos, son un grupo de
invertebrados conocidos popularmente como
gusanos. Este término no tiene ninguna validez
taxonómica puesto que hay gusanos en diferentes
filos de animales que poco tienen que ver entre
ellos, como por ejemplo el filo de los Platelmintos
o el de los Nematodos. Su nombre procede de la
característica más llamativa de su cuerpo, los
anillos. Cada uno de estos anillos es en realidad
un metámero, un segmento del cuerpo que se
repite a lo largo de todo el organismo y que
contiene todos los órganos mesodérmicos.
Filogenéticamente se clasifican como protóstomos
puesto que la boca del organismo adulto deriva
del blastoporo embrionario. Además, presentan
simetría bilateral y son triblásticos. Son el grupo animal más sencillo que presenta un
celoma completo, es decir una cavidad llena de fluido donde están suspendidos sus
órganos.
El celoma está dividido en segmentos mediante algunos tabiques transversales formando
los diversos metámeros del animal. Esta segmentación tiene gran importancia en la
locomoción del invertebrado, puesto que con las diferencias de presión entre un segmento
y el contiguo se pueden producir movimientos peristálticos que son los que permiten al
animal moverse. Además, cada uno de los metámeros incluye parte del sistema
circulatorio y nervioso, por lo que cada segmento es capaz de actuar de manera más o
menos independiente.
Otra de las características de los anélidos o gusanos es que presentan cefalización
bastante clara, con los primeros metámeros de su organismo forman la cabeza, mientras
que el resto configura el tronco del animal. Su cabeza presenta un conjunto de ganglios
cerebrales relativamente desarrollados y órganos sensoriales especializados que
dependen de la especie concreta del anélido. Entre ellos se pueden encontrar apéndices
visuales, especialmente para la detección de luz, algunos olfatorios para detectar
concentraciones de nutrientes y otros táctiles para facilitar su movimiento.
Se conocen más de 15000 especies de anélidos y su tamaño varía desde algunos
micrómetros hasta varios metros. Son habituales de lugares acuáticos o por lo menos
húmedos, pero también hay algunas especies capaces de vivir en tierra firme.
Aunque presentan tanto aparato circulatorio, digestivo, nervioso y excretor no sobresalen
por la sofisticación de ninguno de estos sistemas. El aparato circulatorio de los anélidos
destaca porque es un sistema cerrado y eso es bastante raro dentro de los invertebrados.
Su aparato digestivo es relativamente simple y su faringe es musculosa para succionar
alimentos. El sistema nervioso parece una escalera formada por ganglios en cada
metámero que están unidos por un cordón nervioso. El aparato excretor es diferente
dependiendo de la especie, presentando algunos anélidos más complejos metanefridios,
mientras que otros se quedan con protonefridios. En ambos casos se produce una doble
filtración, pero la diferencia es que en los metanefridios ocurre en lugares diferentes,
mientras que en los protonefridios las dos filtraciones son exactamente en el mismo
órgano.