Kahlo la pintó mientras estaba de luto luego de la muerte
de su bebé, producto de un aborto espontáneo. La
"muerte" fue uno de los temas más íntimos para Kahlo, ya
que siempre estuvo presente en su vida. El concepto
tradicional mexicano de la muerte se refleja en cada
motivo de esta pintura. La máscara que usa la niña es
un juguete típico del "Día de Muertos" y las caléndulas,
como la que sostiene en la mano, se colocan en las
tumbas para guiar a los espíritus de los muertos. La
"máscara de tigre", que se encuentra a sus pies, se
usaba como talismán para proteger a los niños contra el
mal.
El autobús, 1929
Pintado en 1929, el cuadro muestra
la diversidad de clases sociales en
México a bordo de un autobús: un
ama de casa con su cesta de las
compras, un obrero vestido con
peto azul, una madre indígena
amamantando a su bebé, un niño,
un “gringo” capitalista y una joven
que se parece mucho a Frida. Algunos estudiosos de la artista afirman
que podría tratarse de una referencia al accidente de Frida en 1925, en
el que sufrió heridas graves que marcaron su vida y su carrera. En dicho
año, el autobús en el que viajaba Frida chocó estrepitosamente y un
pasamanos se clavó en el pecho de Frida. Aquel día, un hombre con
peto azul le retiró el pasamanos, salvándole la vida, mientras el polvo de
oro que un “gringo” traía consigo, se esparció sobre el cuerpo sangrante
y desnudo de Frida.
La obra la columna rota
La columna rota es una de las obras más emblemáticas de
Frida Kahlo: se trata de un autorretrato –especialidad de la
artista- que dice todo el sufrimiento de una vida. Frida
Kahlo pinta La columna rota en 1944, en el último periodo
de su vida, cuando el dolor físico la impide trabajar y tiene
que llevar un corsé de acero durante varios meses. Esta
obra refleja entonces el dolor que experimenta en aquel
periodo así como desde su accidente – la pintora sufrió un
grave accidente de camión a los diecisiete años que la
dejó casi muerta, toda su vida padeció las séquelas físicas
de este accidente.
Frida se representa de frente, al estilo de un plano
americano, sólo cubierta por unas sábanas y el corsé que
trae puesto. Su cuerpo se abre a partir del cuello para
dejar aparecer la columna vertebral del personaje,
representada bajo la forma de una columna jónica rota en numerosos puntos. Esta
abertura es el símbolo del dolor causado por el accidente y del daño irreparable
que le infligió. Efectivamente, en arquitectura como en anatomía, la columna es la
base sobre la cual todo lo demás se apoya: si esa está rota, el edificio puede
desmoronarse en cualquier momento. La columna representa allí un elemento
esencial del cuadro, es de notar que se ubica exactamente en el eje de simetría
vertical de la obra y que las correas del corsé, que la cortan de forma
perpendicular, contribuyen a atraer la mirada hacia ella.
El ciervo herido
En
esta pintura d e un
joven
venado herido a
muerte por
flechas, Frida expre
sa su
decepción luego
de una
operación de su
columna
vertebral en
Nueva York en 1946, la cual ella había esperado con optimismo que la curaría de sus
dolores de espalda.
El abrazo de amor del
universo
Frida abrazando a un Diego desnudo y aniñado, lo
que ilustra el gran amor que le profesaba a su
marido, un amor que iba cambiando de forma, que
a veces era de amantes y muchas otras de
madre, de hija, de hermana.
Al mismo tiempo, la imagen nos remite a la
imposibilidad del cuerpo de Frida para engendrar
hijos, lo que sin dudas fue la gran herida de su vida.
Las dos Fridas
Frida reflejó aquí las emociones luego
del divorcio de Diego. Dibujó dos
personas idénticas, pero con diferentes
personalidades.
Una de ellas es la Frida mexicana, de la
cual Diego se enamoró. La otra es Frida
europea, es la nueva artista independiente y reconocida en todo el mundo, pero también
la que su esposo abandonó.
Este cuadro se convirtió en el más caro vendido por la artista durante su vida; fue
comprado por el INBA en 4 mil pesos.
Autorretrato con collar de
espinas
Frida pintó un autorretrato para regalárselo a su
amante, el fotógrafo Nickolas Muray. Sin embargo,
después de divorciarse de Rivera, tuvo que vender
la pintura para contratar a un abogado. Para
reemplazarlo, Frida pintó este autorretrato.
El elemento más importante es el collar de
espinas que se hunden en su cuello como señal del
dolor que le causa su relación rota con
Diego. Dicho collar viene de la famosa corona de
espinas, muy significativa en la tradición cristiana.
Henry Ford Hospital
Frida plasmó aquí uno de los momentos
más traumáticos de su vida: el aborto
natural que sufrió en el año 1932, mientras
vivía en Estados Unidos.
La pintora mexicana anhelaba tener un hijo y aunque nunca lo logró, cuando hablaba del
tema se refería a él como “el pequeño Dieguito”.
Diego en mis pensamientos
Un retrato de Diego en su frente, quien para la
época mantenía múltiples infidelidades mientras
Frida desarrollaba un amor obsesivo hacia él, con el
único deseo de poseerlo en su totalidad.
Frida pintó este cuadro en 1943; la obra se llena de
grietas, que simbolizan las marcas que dejó en su
alma y en su mundo la separación de Diego.
Autorretrato en la frontera
entre
México y los Estados Unidos
Nostálgica por su país, Frida pintó este cuadro en 1932, en el que muestra sus
sentimientos encontrados hacia Estados Unidos.
El fondo lleno de imágenes que evocan a los dos países, pero en la mano sostiene una
bandera con los colores mexicanos, dando a entender cuál es el lugar al que su corazón
pertenece.
¿Qué significa la pintura de Viva la vida de
Frida Kahlo?
Frida quería representar con las sandías la
naturaleza muerta. ... Esta pintura puede
parecer banal pero tiene
un significado profundo.La inscripción "Viva
la vida-Coyoacán 1954 Mexico" es un himno a
la vida que a pesar de su dolor fisíco y
psíquico,nunca había renunciado a vivir
la vida hasta el final.