El metal rodio
Composición y uso
El rodio
Elemento químico, de símbolo Rh, de número atómico 45 y peso atómico 102.905. El rodio es un metal blanco, du-
ro, considerablemente menos dúctil que el platino o el paladio, pero mucho más dúctil que cualquier otro metal de
este grupo.
Se usa principalmente como un elemento de aleación para el platino. Es un excelente catalizador para la hidrogena-
ción y es activo en la reformación catalítica de hidrocarburos. El rodio se emplea también en aplicaciones para con-
tactos eléctricos. Es galvanizado fácilmente para formar superficies duras, resistentes al desgaste y de brillo perma-
nente, utilizadas tanto en contactos eléctricos estacionarios como corredizos, en espejos y reflectores, y como aca-
bado en joyería.
El rodio es resistente a al mayor parte de los ácidos comunes, incluida el agua regia, aun a temperaturas modera-
das. Lo atacan el ácido sulfúrico caliente, el ácido bromhídrico caliente, el hipoclorito de sodio y los halógenos libres
a 200-600ºc (390-1110ºF).
El tricloruro de rodio, RhCl3, es un compuesto rojo insoluble en agua. El trihidróxido de rodio es soluble en algunos
ácidos y puede servir para producir sales de rodio. El sulfato de rodio, Rh 2 (SO4)3. XH2O, es rojo o amarillo y soluble
en agua.
ORIGEN DEL NOMBRE
Las soluciones acuosas de muchas de sus sales son de color rosa y de ahí deriva su nombre,proviene del
griego rhodos ("rosa", por el color de algunas soluciones de este metal)
Fue descubierto en 1803, en Londres, por el químico británico William Hyde Wollaston, conjuntamente con
el paladio, en un mineral del platino.
Usos
Se usa como recubrimiento electrolítico de otros metales y en los procesos de acabado en joyería y
utensilios de plata.
El rodio es galvanizado fácilmente para formar superficies duras, resistentes al desgaste y de brillo
permanente, utilizadas tanto en contactos eléctricos estacionarios como corredizos, en espejos , re-
flectores, y como acabado en joyería.
Tiene usos como catalizador por ejemplo en la producción de ácido nítrico.
El metal finamente dividido con algún contenido de óxido y de hidruro se conoce como negro de rodio
y se utiliza como catalizador y como pigmento negro para la cerámica
A pesar de su precio elevado es muy usado en joyería. Típicamente, el oro blanco es galvanizado con
una capa externa de rodio de 0.05 a 0.5 μm de espesor.
¿Qué es el baño de rodio?
El rodio es un proceso de deposición de metal utilizado para recubrir materiales con una
capa decorativa y protectora de rodio. El rodio es un metal noble que confiere un
acabado extremadamente brillante y resistente cuando se aplica como revestimiento.
Cuando se aplica como una placa delgada, proporciona un acabado duradero de brillo
excepcional. Los acabados de rodio pueden mejorar en gran medida la apariencia y
longevidad de cualquier metal al que se aplican.
En la década de 1930, algunos fabricantes de cubiertos comenzaron a utilizar la
galvanoplastia de rodio para producir cubiertos de plata esterlina que no requerían un
pulido frecuente. El uso de la galjanoplastia de rodio se extendió a la joyería de oro
blanco y plata esterlina como un medio para crear una superficie altamente duradera y
resistente al deslustre.
El método más utilizado para aplicar acabados de rodio es el proceso de galvanoplastia.
Esto implica sumergir el material del recipiente en un baño calentado de solución de
metalizado a base de rodio y hacer pasar una corriente eléctrica a través del baño
utilizando el recipiente como cátodo o electrodo negativo. Este proceso hace que el rodio
de la solución se adhiera permanentemente a la superficie del recipiente. Las soluciones
galvánicas de rodio consisten típicamente en sulfato de rodio, ácido sulfúrico y agua.
Cómo mantener el rodio
Como hemos escrito, el proceso de recubrimiento consiste en recubrimiento metálico con
una delgada capa de rodio. El rodio es un metal duradero, por supuesto, pero con el
tiempo todo desaparece. Para mantener la joya chapada más tiempo, y por lo tanto para
mantener el brillo de la joya, tenga cuidado de no frotar el metal contra los objetos que
pueden rayar. Además, no es aconsejable limpiar el metal con detergentes agresivos.
Mejor un paño de agua muy suave y simple, o un cepillo de dientes, siempre que no
tenga cerdas duras.