Libertad y Cuerpo: Resistencias en Danza
Libertad y Cuerpo: Resistencias en Danza
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la li b e r t a d d e
Silvia Aleksander
Al recuerdo de mi Maestra Patricia Stokoe
04 Resistencias
62 Reflexiones finales
68 Bibliografía
04 Resistencias
Sin embargo, las formas de sojuzgar no han permanecido idénticas en el tiempo; por el
1 En referencia al término uti-
contrario, ellas han ido cambiando. Es con la era industrial cuando el sometimiento del ser
lizado por Michel Foucault:
humano comienza a llevarse a cabo centralmente a través de su disciplinamiento1, a fin de
“A estos métodos que permi-
generar un cuerpo dócil. Cuando este método no resultó totalmente eficaz, se recurrió a ten el control minucioso de
técnicas menos sutiles para lograrlo. La historia reciente de nuestro país proporciona un las operaciones del cuerpo,
que garantizan la sujeción
claro ejemplo de ello. En la última dictadura militar (1976-1983), las desapariciones forza-
constante de sus fuerzas y le
das de personas constituyeron el recurso principal que utilizaron los militares, usurpadores imponen una relación de
del poder, para borrar las resistencias que surgían frente a la opresión: si un cuerpo no docilidad-utilidad, es a lo que
se puede llamar las “discipli-
podía ser sometido y disciplinado, era ‘necesario’ hacerlo desaparecer.
nas”. En: Vigilar y Castigar,
1976:140.
Esas otras resistencias a las que hago mención, son humildes, no son los heroicos
levantamientos y tuvieron su origen en la segunda guerra mundial.
Me refiero a Patricia Stokoe creadora de la Expresión Corporal y de su técnica senso-
perceptiva. Gerda Alexander creadora de la Eutonía y Moshe Feldenkrais del método
Feldenkrais.
En este libro intento mostrar puntos en común que tienen la Sensopercepción, Eutonía
y el método Feldenkrais, no enseñan disciplinas similares ya que el objetivo general de
cada una de ellas es diferente, pero considero que comparten una misma ideología, sos-
tengo que sus creaciones fueron influenciadas por los horrores de la Segunda Guerra
Mundial, pero desde un saber que resiste, un saber resistencial.
Los creadores de estas disciplinas vivieron situaciones de guerra. Los tres por diferen-
tes motivos estuvieron en la Europa de la segunda guerra mundial y pienso que esa viven-
cia los marcó - ya sea para crear estas disciplinas o para profundizarlas- desde un pensa-
miento de resistencia. Las vivencias del nazismo, el cuerpo marcado por la muerte, por los
campos de concentración, por castigar al que se oponía con la muerte, y por asesinar solo
por ser judío, gitano o negro, los hizo pensar en cuerpos libres, cada uno de diferente
manera y con diferentes objetivos, pero siempre compartiendo ideologías de libertad.
Moshe Feldenkrais nace en Rusia en 1904. A partir de 1928 reside en París, donde se
gradúa como ingeniero mecánico y electrónico y obtiene su doctorado en la Sorbona mien-
tras trabajaba en el laboratorio de Juliot Curie, en las primeras investigaciones nucleares.
En 1940, ante la llegada de los nazis a París se refugia en Londres y desde entonces tra-
07 Resistencias baja para los aliados en Escocia, investigando en la ubicación de submarinos.
El método creado por Feldenkrais permite adquirir una organización personal para
actuar con el mínimo de esfuerzo y máximo de eficiencia, utiliza el movimiento para obser-
var las relaciones que se establecen entre las distintas partes del cuerpo. Al dirigir la aten-
ción hacia lo que sucede estando en movimiento, esto permite que la persona aprenda de
si misma, desde su experiencia, reconociendo cómo se mueve y explorando nuevas opcio-
nes que abren la posibilidad a las elecciones más adecuadas para cada acción.
Patricia Stokoe nace en la Provincia de Buenos Aires, y a los 18 años viaja a Inglaterra
para estudiar Danzas Clásicas en el Royal Academy of Dance. En Londres, repentinamen-
te queda inmersa en el estallido de la Segunda Guerra Mundial. Es en esa época que entra
en contacto con algunos maestros de la danza como Kurt Joos y Rudolf Von Laban, quie-
nes se habían establecido en la capital británica escapando de la persecución nazi. Stokoe
se identificó especialmente con Von Laban por los conceptos de danza libre - la búsqueda
del estilo propio de cada individuo en su manera de bailar -, y con la noción de la danza al
alcance de todos. El enfoque de Laban le abrió un mundo para pensar el movimiento.
Patricia Stokoe toma contacto con él y queda marcada por la influencia de este maestro.
Patricia Stokoe se refiere a Laban como el primer filósofo y científico de la “danza libre”.
Ella descubre en Laban, la necesidad de tener un aporte de filosofía-propia de su discipli-
na-, fundamentos teóricos y una metodología de trabajo en esta nueva actitud hacia la
danza y encuentra además en él, quizá al primer filósofo y científico de la “danza libre”. Con
ese nombre, Laban identificó una forma de danzar que pretendía orientarse hacia “perso-
nas libres en sociedades libres”, principio que le costó la ciudadanía alemana y motivó su
traslado a Inglaterra donde pudo continuar el desarrollo de su trabajo” (Kalmar, 2005: 131).
08 Resistencias Patricia Stokoe en 1950 retorna a la Argentina donde crea la Expresión Corporal cuyo
3 “Nuestra filosofía, desde
principal objetivo es la danza3. Una danza subjetiva, emocionada en la cual cada persona
siempre ha contemplado a la
se expresa, se muestra y elige de que manera mostrarse. Junto con la Expresión Corporal Danza como uno de los varios
crea la técnica que permite profundizar sobre la danza y la llamó Sensopercepción –base lenguajes de que se sirven los
de la Expresión Corporal y principal camino hacia el desarrollo de la propia danza-. seres humanos para expresar
su vida interior” (…) “la danza
es aquél en que la persona
manifiesta su si mismo a tra-
Ideología común vés de movimientos, gestos,
ademanes y quietudes signifi-
cativos” (Stokoe, 1993:56)
Tanto Patricia Stokoe como Moshe Feldenkrais y Gerda Alexander, desde sus particu-
laridades, comparten la idea de que: el conocimiento, y el saber más acerca de uno mismo
permite a la persona tener mas opciones, y por ende riqueza para decidir.
Desde la humildad de sus trabajos, ese fue el aporte que hicieron a la humanidad, pro-
ducto de un pensamiento resistencial.
La importancia de improvisar
Palabras tan valiosas como sencillas, como los actos creativos de la mayoría de los
seres humanos. Romper con actitudes pasadas, encarar nuevas para cambiar, eso es un
riesgo. Se necesita fuerza para mostrar nuestros actos creativos… se necesita fuerza,
valentía y también talento.
Improvisar en Expresión Corporal nada tiene que ver con la definición del Diccionario
de la Real Academia Española.
El bailarín enriquecerá su danza cuantos más elementos tenga, cuanto más sepa
acerca de sus músculos, huesos y articulaciones. Este saber le permitirá conocer de dónde
sale un movimiento, y enriquecer la danza.
Las improvisaciones en Expresión Corporal nunca son iguales, ya que los seres huma-
nos nunca estamos de la misma manera y repetir siempre lo mismo sería un dialogo aburri-
do, por eso el docente trata de ampliar los recursos en los alumnos para enriquecer su danza.
Éste necesita tener una amplia gama de conocimientos, para incentivar la improvisa-
ción, la mirada de docente atenta, trata de utilizar las palabras adecuadas para ampliar la
creatividad en sus alumnos. No es fácil, ya que no hay recetas que se puedan repetir y
repetir, es donde el docente utiliza sus herramientas y conocimientos, para enriquecer la
danza de sus alumnos.
15 Improvisar en Por otro lado, cuanto más conocimiento tenga el alumno sobre los mecanismos que
Expresión Coporal le permitan soltar su imaginación le será más fácil despegarse de las consignas del docen-
te y hasta transgredirlas; entonces estamos hablando de danza. Es la libertad que se con-
sigue desde el conocimiento, lo que le permite al alumno, decidir y dejarse llevar por lo que
siente y también por lo que necesita.
Improvisar son muchas “palabras”, sueltas, que se combinan con todas las posibles
conexiones, el docente no interviene en esas conexiones, da elementos para ampliar la
gama de conexiones, multiplicarlas. El alumno decide.
El objetivo del docente será brindarle los elementos “palabras” y también ayudarlo a
investigar toda la variedad de conexiones, y cuando las palabras fluyen, las conexiones son
infinitas, y el lenguaje es emocionado, entonces hay danza, y desde ya… es un placer para
el intérprete y para los ojos del espectador.
En una clase utilicé una imagen: la pelvis como una vasija inagotable, que derrama
líquido. Hablé de las características de una vasija y del líquido contenido. Cuando finalizó la
clase pregunté que imágenes habían aparecido. El disparador fue la vasija, pero desde la
vasija y el líquido, esto fue transformándose en otras tantas imágenes: la vasija fue una copa
17 Improvisar en de llena de champán, un vientre contenedor, o un espacio infinito donde los delfines nadan.
Expresión Coporal
Las imágenes reproductivas que incentivé; fueron transformadas por mis alumnos en
imágenes reproductivas personales; nadie en la clase coincidió, por suerte, ¡que aburrido
hubiera sido si todos se hubiesen uniformado detrás de una misma imagen.
El docente solo trata de ampliar la gama de conocimientos con los que vino el alum-
no, ayudarlo a establecer nuevas e infinitas conexiones, en este caso para enriquecer su
capacidad creativa, y, en la vida, supongo para poder elegir entre más conexiones, sin
duda esto genera libertad e independencia.
El ejercicio de improvisar responde a una ideología que propicia seres humanos libres
con capacidad de decisión, es un ejercicio de resistencia - desde la mirada de Foucault- a
las ideologías que disciplinan a las personas.
Independizarse del docente, sentirse seguro para transgredir, y tratar de ser lo más
fiel a su sentir: sólo así podrá romper también el alumno con esquemas traídos desde su
aprendizaje convencional.
Vivir la libertad que brinda el saber más acerca de uno mismo, sentirse seguro para
soltar la imaginación y trasmitirla con todo su ser, entonces y solo entonces se verá en una
clase, muchas danzas, muchas elecciones, conexiones personales diferentes .
Y yo podría decir que cuando se conjugan todos estos factores, entonces hay danza.
19 Sensopercepción: el comienzo de la danza
Toda investigación lleva a enriquecer la conciencia corporal, y por ende a saber más
acerca de uno mismo. Ese saber permite a la persona ponerse en contacto con su cuerpo
de una manera diferente de lo que lo hace cotidianamente. Es por esto que la investigación
y la movilización pueden llegar a generar sensaciones, recuerdos, imágenes; un viaje cre-
ativo en el que se sabe el punto de partida pero no el de llegada.
Con todo lo expresado, estoy diciendo que con esta técnica habito y lleno mi
casa….mi cuerpo. Habitar un lugar es conocerlo, saber de él, sentir sus formas, espacios,
conocer para querer e investigar para hacer.
Pero ¿cómo se habita un lugar?, una manera podría ser tomar la información que dan
los sentidos externos e internos. Recursos valiosos para investigar el espacio que cada uno
habita, vive.
Cuando más se investiga acerca del cuerpo más caminos se abren a la reflexión.
Considero que investigar para saber más es un aspecto importante de esta técnica, pero
cuando a la investigación se le agrega la afectividad, la riqueza creativa fluye despertando
ese potencial humano que tanto bien hace a la salud.
El estar atento a la información que proviene del interior de cada uno, va a originar
respuestas particulares: únicas y diferentes. Eso es lo que se pretende en una clase de
Expresión Corporal, no uniformar, no disciplinar. Es desde la diferencia donde se estable-
cen los vínculos con el resto del grupo – o sea, la comunicación grupal-, diferencia que
22 Sensopercepción: el siempre parte de una investigación personal. Es así que las respuestas más variadas se
comienzo de la danza pueden escuchar en un grupo de personas que realizan la misma tarea. Al procesar cada
uno la información de manera diferente, también las sensaciones que produce son únicas
y diferenciadas del resto del grupo. Por ende, resulta muy valioso escuchar las reflexiones
de cada integrante al finalizar una clase.
Saber que se cuenta con más recursos al vivenciar diferentes posibilidades genera
independencia, genera libertad para elegir. Siempre que existan opciones, el ser humano
será más libre: tener una sola opción no es opción.
Por todo lo anterior considero que Patricia Stokoe pensó la Expresión Corporal y la
Sensopercepción-su técnica base- no sólo como valiosos aportes individuales, sino tam-
bién sociales, con un fundamento ideológico para una sociedad que decide entre mejores
opciones. Este fue su aporte, su Humilde Resistencia en una sociedad que pretende hom-
bres dóciles. Mostrarla desde su creación, y trasmitirla a la sociedad, llevar esta Humilde
Resistencia a todos los sectores sociales, multiplicarla, y que sea un aporte para un mundo
con más herramientas… que resiste a la coerción del poder dominante.
24 Eutonía
(sus aportes a la improvisación en Expresión Corporal)
Quisiera aclarar que no doy clases de Eutonía, ya que no soy eutonista, pero si g
tomo elementos de esta disciplina, para incentivar a mis alumnos en sus improvisaciones.
Considero que el nutrirse de otras técnicas corresponde a una ideología de libertad; el
saber: no es propiedad de nadie, y tomar aspectos de otras técnicas valiosas, para inte-
grarlas a la disciplina que se enseña es parte del crecimiento.
La palabra eutonía (del griego eu = buen, justo, armonioso y tonos = tono, tensión)
fue creada en 1957 para expresar la idea de una tonicidad armoniosamente equilibrada, en
adaptación constante y ajustada al estado o a la actividad del momento (Alexander, 1991:
23). Según las diferentes disciplinas y autores, existen varias maneras de definir el tono:
los psicofisiólogos definen el tono como “la actividad de un músculo en reposo aparente”.
Esta definición señala que el músculo está siempre en actividad, aún cuando ello no se tra-
duzca ni en desplazamientos ni en gestos ([Link]: 25).
Teniendo en cuenta que las variaciones del tono muscular son expresiones del cuer-
po, tanto en actitudes como en movimientos -manifestados a través de estos estados cons-
cientes e inconscientes-, desde este punto de vista se desprende que, actuando sobre la
tonicidad, se puede influir sobre la totalidad del ser humano.
Conciencia: “Podemos definirla como el estar despierto, estar alerta de lo que sucede
a nuestro alrededor y también como la capacidad de percibir la realidad de una forma
estructurada, dinámica, de estar presente y de interactuar de acuerdo con los estímulos
recibidos y seleccionados por el sistema nervioso”. ( Vishnivetz, 1994: 191)
Atención: “En la eutonía la actividad esencial para cualquier trabajo se basa en la orienta-
ción de la atención, es decir que ésta es dirigida voluntariamente hacia ese foco”. ([Link])
Awareness: “es un estado de conciencia”, “se pueden diferenciar dos actitudes en este
estado. En un caso, estar despierto en si mismo es saber que uno está haciendo, en tanto
también se puede estar despierto en si mismo de modo reflexivo. Esto es, prestando aten-
ción a los procesos orgánicos, mentales y afectivos propios, no sólo saber que suceden
sino también cómo suceden y qué me pasa a mi por causa de ellos”. ([Link]. 201)
Sí-Mismo: “Cuando usted es ese observador interior calmo y tranquilo que sabe y ve
sus sobresaltos frenéticos, sus deseos intensos y sus luchas de poder, sin condenarse, es,
en ese momento, un aspecto de su sí-mismo total, el sí-mismo observador, esa parte de
nuestra vida psíquica que es “pura presencia”.([Link])
“Este aspecto que poseemos no dirige nuestras actividades, tampoco las juzga, pero está
alerta a lo que sucede y vive la situación en un estado de “conciencia continua”. ([Link])
Feldenkrais –en mi opinión-es el maestro que más hace referencia de manera concre-
ta y –o subyacente- de la libertad.
Su ideología esta presente en cada momento, las ideas de los seres humanos se muestran
hasta en las acciones más sencillas, pero es Feldenkrais que muestra sus ideas en cada frase de
sus libros, como si estuviese diciendo: -pude crear este método, porque después de haber vivido
los horrores de la Segunda Guerra Mundial entiendo que un ser humano más libre es más difícil
someter-. –Y mi método no habla de otra cosa-. –Y esta disciplina es preventiva, y no estoy hablan-
do solo de la salud-. Quizás pensó esto entre otras cosas, cuando desarrollaba su método.
Este método permite registrar y hacer conciente a partir del movimiento, de las relacio-
nes que establecen las distintas partes del cuerpo, realizar el mismo movimiento con otras
relaciones, lo que brinda al sujeto, la posibilidad de elegir entre varias opciones, esa elec-
28 El Método Feldenkrais ciones también son únicas y personales, ya que lo que es bueno para una persona tal vez,
(la ideología de la no lo será lo mejor para otra. De esta manera, el sujeto aprende de su experiencia y des-
improvisación)
arrolla su autoconciencia, lo que acarrea como resultado un conocimiento más pleno, en
esta forma personal de aprender el movimiento.
Es la ideología del Método al que me refiero y utilizo como Licenciada en Expresión Corporal
a la hora de incentivar a mis alumnos para que improvisen, para que bailen con su sentir y pen-
sar, únicos. Feldenkrais no pensó a su método como un aporte a la improvisación en Expresión
Corporal, pero tal vez, si un individuo puede moverse diferente a los otros –porque elige-, también
pueda pensar de una manera personal, y decidir de acuerdo a ese pensar lo que lo alejaría de
la categoría del autómata y esto quizás de los peligros de ideologías fascistas y totalitarias.
Las tres corrientes corporales hacen referencia a un tipo de vida más fácil y saludable,
todas ponen el acento en adquirir herramientas no solo para el movimiento, sino para la vida.
El comienzo del siglo XVII marca un cambio en la concepción filosófica: “el mundo
del “aproximadamente” es sustituido por el mundo de la “precisión” (Le Breton, 1990:65).
En este contexto, el paradigma de los hombres del Renacimiento comenzó a sustituirse
por concepciones relacionadas con la exactitud, la medida y el rigor. Así: “Europa occi-
dental va desplazando su fundamento religioso para dar paso a una filosofía mecanicis-
ta en donde el control humano ejerce su primacía sobre la naturaleza” ([Link]).
Michel Foucault señala que “El gran libro del Hombre-máquina ha sido escrito simul-
táneamente sobre dos registros: el anatomo-metafísico, del que Descartes había com-
33 El cuerpo disciplinado: puesto las primeras páginas y que los médicos y los filósofos continuaron y el técnico-
un enfoque foucaultiano político, que estuvo constituido por todo un conjunto de reglamentos militares, escolares,
hospitalarios y por procedimientos empíricos y reflexivos para controlar o corregir las
operaciones del cuerpo” (1976: 140). El cuerpo implica, así, una cosa capaz de ser ana-
lizada y estudiada en aras de conocer su funcionamiento, volviéndolo útil y sumiso. Y es
justamente la “...noción de “docilidad” la que une al cuerpo analizable al cuerpo manipu-
lable. Es dócil un cuerpo que puede ser sometido, que puede ser utilizado, que puede
ser transformado y perfeccionado” (Foucault, 1976:140).
En la historia del sometimiento de los hombres por otros hombres siempre hemos
encontrado técnicas de sojuzgamiento. ¿Qué hay de nuevo entonces? El trabajar el
cuerpo en sus partes en el mismo nivel que en la mecánica para tener un control total
sobre él pero en movimiento, garantizando así eficacia y economía en los mismos. “A
estos métodos que permiten el control minucioso de las operaciones del cuerpo, que
garantizan la sujeción constante de sus fuerzas y les imponen una relación de docilidad-
utilidad, es a lo que se puede llamar las “disciplinas” (Foucault 1976: 140).
El decreto N° 21329 promulgado por la última dictadura militar suspende el feriado del
Carnaval. ¿Era tan importante el Carnaval para tener que legitimizar su suspensión a tra-
vés de un decreto? ¿De qué se trata y qué consecuencias implica el festejo del carnaval?
Según Mijail Bajtin (1988) el rasgo fundamental del Carnaval es la fiesta. Esta fiesta
popular es la que permite la entrada del pueblo en el reino utópico de la universalidad, de
la libertad, de la igualdad y de la abundancia. El carnaval es el triunfo de una liberación
35 El cuerpo disciplinado: transitoria, de la abolición de las relaciones jerárquicas; son ritos que ofrecen una visión
un enfoque foucaultiano segunda del mundo al lado del mundo oficial.
Según Alicia Martín, desde esas categorías de pensamiento, “el Carnaval aparece
como un absurdo, encarna la sublimación del ocio. El sinsentido del hacer para despilfa-
rrar” (1997:10). El Carnaval se contrapone con las leyes y hábitos del pensamiento moder-
no, enfatiza las aspiraciones de quienes se permiten invertir tiempo en soñar. Es más, el
carnaval hace posible vivir los sueños. “Los sujetos que participan en las murgas del
Carnaval, seguidores de Momos, el dios griego de la sátira y la difamación, se mofan de los
ambientes del poder y la riqueza de esta sociedad. Ellos demuestran que más allá de las
miserias de la vida cotidiana, el humor y la alegría no vienen envasados, ni se compran en
los supermercados” (1997.11)
Así como el carnaval nos provee un ejemplo para pensar el uso de espacios público y
la concreción de una temporalidad corporal, asociada con el ciclo de la vida, la supresión
del feriado -por decreto- también nos provee un ejemplo de la rigidez que plantean las for-
mas de disciplinamiento que Michael Foucault se encarga de explicarnos a través de su
génesis. Estas son, el espacio disciplinado, el uso del tiempo y la relación entre ciertas for-
mas de saber y poder.
Como forma de coerción, la distribución del espacio es uno de los aspectos más tras-
cendentes en la conducta de sojuzgar. Dentro del espacio disciplinario nada queda libra-
do al azar: existen zonas de encierro para vagabundos e indigentes, otras más discretas
pero eficaces, como colegios y conventos y en las fábricas cada individuo tiene asigna-
da su parcela. De esta manera, el espacio disciplinario tiende a dividirse en tantas par-
celas como cuerpos, evitando deserciones, conglomeraciones, controlando las presen-
cias y ausencias. Es el espacio que traduce el poder, poder para vigilar, dominar y utili-
zar. Y el espacio que ocupa un cuerpo es una forma de clasificar, donde “el rango” defi-
ne a los individuos por orden en su distribución lo que lleva a alineamientos obligatorios
(algo que se encuentra fácilmente en las escuelas distribuyendo a los niños en hileras,
37 El cuerpo disciplinado: edades, adelantos individuales, organizando una economía del aprendizaje y un control
un enfoque foucaultiano en su distribución y circulación).
La utilización del tiempo constituye otra forma de coerción. El tiempo como control y
dominación. Esta utilización del tiempo fue tomada de las comunidades monásticas y
rápidamente se difundió para su uso en las escuelas y las fábricas. Como apuntaba
Foucault: “Si ocurriera que los obreros llegaran pasado un cuarto de hora después de
haber tocado la campana...”, “aquel de los compañeros a quien se hiciera salir durante
el trabajo y perdiera más de cinco minutos..”; “aquel que no esté en su trabajo a la hora
exacta...” (1976:154). Esto se traduce, a su vez, en el hecho de que el tiempo pagado
debe ser un tiempo aprovechado en términos económicos, en que todo acto que esté
fuera del reglamento implica un mal uso del tiempo económico y no sólo se aplica al
empleo del tiempo la forma de coerción sino al propio empleo del ritmo de los cuerpos
en el espacio, estableciendo un único ritmo colectivo, impuesto desde el exterior. Como
ejemplo, pueden citarse los desfiles militares: marchar en fila, a la cadencia del tambor,
comenzar con el pie derecho para que toda la tropa se encuentre levantando el mismo
pie, la longitud del paso corto será de un pie, etc.
Sin embargo, no sólo encontramos el uso de un ritmo colectivo en las marchas mili-
tares: la precisión en la descomposición de los movimientos, se constituye en una mane-
ra total de ajustar el cuerpo a los imperativos temporales. “Se ejecutará el paso ordina-
rio de frente llevando la cabeza alta y el cuerpo derecho, manteniéndose en equilibrio
sucesivamente sobre una sola pierna y echando la otra hacia delante, con la corva tensa,
la punta del pie un tanto vuelta hacia fuera y baja para rozar sin exageración la superfi-
cie sobre la cual se deberá marchar y dejar el pie en el suelo de manera que cada parte
se apoye en éste al mismo tiempo sin golpearlo” (Foucault, 1976:155).
38 El cuerpo disciplinado: Donde nada queda librado al azar, donde todo está codificado, calculado, el tiempo
un enfoque foucaultiano penetra al cuerpo y con él todos los controles del poder. Donde el control disciplinario no
sólo impone gestos definidos sino también una relación entre ese gesto y la actitud cor-
poral global, el resultado es eficacia y rapidez y es esta relación la que va a generar un
“buen empleo del tiempo”. En contrapartida, este principio de utilización exhaustiva del
tiempo define al ocio como una actividad improductiva y por lo tanto negativa. “Esta veda-
do perder un tiempo contado por Dios y pagado por los hombres; el empleo del tiempo
debía conjurar el peligro de derrocharlo, falta de moral y falta de honradez económica”
(Foucault, 1976:157).
La disciplina plantea como positivo la extracción de cada instante del tiempo disponi-
ble hasta el agotamiento, la utilización de cada de estos, para así poder unir rapidez y
eficacia. Se trata de técnicas que lentamente van creando un cuerpo mecánico, casi sin
ser percibidas como tales. Sin embargo, en el contexto de incrementar la producción
fabril, a la distribución de los cuerpos en el espacio y al uso eficaz del tiempo, fue nece-
sario integrarlos en una fuerza social del trabajo. A partir de entonces: “La disciplina no
es ya simplemente un arte de distribuir cuerpos, de extraer de ellos y de acumular tiem-
po, sino de componer unas fuerzas para obtener un aparato eficaz” (Foucault 1976:158).
El cuerpo se convierte en una pieza más del aparato productivo que se puede mover y
articular sobre otros: el cuerpo como pieza de una máquina multi-segmentaria.
El tiempo de unos se ajusta al tiempo de los otros, para que de estas fuerzas combi-
nadas se pueda extraer el máximo del provecho. Este arte de relojería es enseñado
desde muy temprana edad en las escuelas: los alumnos mayores se ocuparán de tare-
as de vigilancia y más tarde, de enseñanza, de manera que todos los alumnos estén ocu-
pando un lugar, ya sea enseñando o siendo enseñados. Allí, las órdenes tienen que ser
39 El cuerpo disciplinado: precisas y eficaces, debido a que no se trata de comprender la orden, sino de percibir la
un enfoque foucaultiano señal que la simbolice, como un silbato. Al escucharlo, los niños forman rápidamente,
luego de dos de ellos, entran a sus respectivas aulas; se condiciona al ser humano para
que responda sin pensar y sin elaborar respuestas. Así como “el soldado disciplinado
comienza a obedecer sin discutir lo que se mande, su obediencia es rápida y ciega; la
actitud de indocilidad, el menor titubeo sería un crimen” (Foucault.1976: 160), lo mismo
pasa en las escuelas, el alumno deberá aprender el código y responder automáticamen-
te a cada una de las señales. Una masa dócil responderá automáticamente a las perso-
nas que la sojuzga de una manera fácil y sin necesidad de utilizar la fuerza, una técnica
minuciosamente estudiada, que constantemente es perfeccionada para dominar.
Para Foucault, el fenómeno que produce y reproduce el poder está dado por la relación que
se establece entre el poder y el saber: se trata de una relación que genera discursos que se
imponen como verdades. Pero Foucault va aún más lejos, él persigue una definición de cómo
el poder se convierte en un saber que se instala como verdad y cómo, a través de esta ver-
dad, se legitima la exclusión, el dominio y el castigo al cuerpo social. Desde su óptica, el
poder se hace extensivo a todos los tipos de relación sean estas de producción, de alianzas,
familiares, sexuales, es decir sujetos constituidos socialmente, ya que el poder no está nunca
en la exterioridad, además atraviesa los cuerpos desde el momento en que las relaciones de
los hombres se basan en rituales corporales, y lo que se busca o pretende es llegar a la ver-
dad mediante los efectos conseguidos (i.e. los reglamentos). “El poder esta en las prácticas
que se ejercen sobre el cuerpo. Después vienen los discursos como efecto de esas prácticas”
(Foucault, 1997: 317); discursos a los que llama “práctica discursiva cristalizada”.
40 El cuerpo disciplinado: Sin embargo, como manifiesta Foucault, no hay relación de poder sin resistencias. Por lo
un enfoque foucaultiano tanto, esta es una manera de decir, ciertamente, que no hay causa sin efecto y en consecuen-
cia detrás de toda relación de poder se esconde una resistencia. Así como circula el discur-
so del poder sin duda circula el discurso que ofrece resistencia al mismo. Allí encontramos el
“saber resistencial”. Este juego entre el saber y el poder es un juego dialéctico, si hay una
fuerza es obvio que habrá una resistencia. Todo discurso del poder trae aparejado relaciones
de dominación que suelen ser legitimadas a través del poder mismo: “El poder crea objetos
de saber, los hace emerger acumula informaciones, las utiliza” (Foucault 1992: 108).
Tanto poder y saber forman un círculo en donde uno, por ejemplo el poder, crea un saber
que luego tiene efectos sobre el otro y así se van formulando y distribuyendo discursos que
se vuelven verdades incuestionables.
La relación entre poder-saber-verdad, propias del capitalismo moderno, han dado como
resultado exclusión y disciplina al que se sitúa fuera del sistema.
Pero a su vez, el discurso que es poder también puede ser asumido por grupos contesta-
tarios, es la resistencia lógica de opresor/ oprimido.
Ahora bien, ¿Cómo y en qué medida puede modificarse un discurso cristalizado, aquel que
viene desde el mandato, desde el poder, con el aporte y conocimiento de estos métodos
y técnica de movimiento?
El objetivo de este libro no es sólo mostrar una manera de trabajar, sino el sostén ide-
ológico de esta forma de trabajar.
Durante una serie de clases, con mis alumnos estuvimos trabajando en el reconoci-
miento de las vértebras dorsales y su relación con las costillas y el esternón. Para ello uti-
lizamos el contacto con el piso, pared y elementos auxiliares (pelotas, cañas de bambú),
en aras de facilitar dicho reconocimiento. También se profundizó sobre diferentes distan-
cias: primeras y últimas dorsales, esternón- vértebras dorsales, lado izquierdo y lado dere-
cho de costillas, primeros pares de costillas y últimos pares de costillas; este trabajo inclu-
yó el registro de probabilidades de movilidad de vértebras dorsales (flexión, extensión, rota-
ción e inclinación lateral y como dichos movimientos repercuten en la movilidad de costi-
llas). Finalmente sugerí que observaran la respiración, utilizándola como un elemento más,
para tomar conciencia de los movimientos del tórax. Es a partir de este tipo de investiga-
ción o investigación sensoperceptiva, que el alumno puede - o no- reconocer sus posibili-
dades y limitaciones - en este caso- para movilizar la zona dorsal.
Luego de esta investigación dirigida, cada alumno comienza a movilizar la zona libre-
mente; por mi parte, incentivo –si es que quieren- a integrar otras zonas.
Algunos grupitos también se funden en un solo bandoneón. Los fuelles del instrumen-
to se abren y se cierran, los fuelles son ahora las costillas, las vértebras dorsales, brazos,
etcétera. Los bandoneones imaginarios llenan en el espacio con desplazamientos; y son,
en definitiva, sólo personas que juegan a interpretar el Adiós Nonino tan bien -o no- como
Piazzolla solía hacerlo.
Los valiosos aportes del Método Feldenkrais y la Eutonía- por un camino indirecto o tal vez
sin proponérselos como objetivo- enriquecen en mis clases la improvisación de los alumnos.
43 Educar para la libertad Otras clases
Llegan los alumnos, entramos al salón, en general comienzo la clase pidiéndoles que
se acuesten (esto no es una rutina), pero considero importante aunque sea un momento
“bajar al piso”, y así “el piso” “informe” acerca de cómo están los apoyos.
En este caso el objetivo de la clase sería ampliar la percepción de la piel, para luego
utilizarla como recurso para improvisar.
Comienzo la clase en general con preguntas: ¿Siento la piel que me recubre?, ¿nece-
44 Educar para la libertad sito pasar las manos por algunas zonas?, ¿como para registrar mejor ese órgano?
¿La piel que me recubre esta tensa?, ¿relajada?, ¿llego a discriminar los diferentes
estados en la piel?
Desde ya que lo que se flexibiliza son músculos, articulaciones, pero yo decido tra-
bajarlo desde la imagen de la piel. Para eso les pido que piensen a la piel como un órgano
que contiene, con una propiedad elástica, y vuelvo a recalcar: ¡es tan elástica, que la esti-
ro, y vuelve a su estado original!, ¡es tan elástica, que la contraigo, y también vuelve a su
forma primitiva!
En este caso la elección de la música es suave, lenta, creando así un clima íntimo,
capaz de transformar la manera en que han llegado, en otra más propicia para este trabajo.
Desde mi ojo de espectador, aparecen todo tipo de imágenes elásticas, las respues-
tas de mis alumnos sugieren muchos espacios que se abren, vuelve a aparecer mi voz –no
45 Educar para la libertad siempre los espacios se abren-, -tal vez mientras algunos se abren-, -otros se cierran-.
Este estimulo fue oportuno, aparecen figuras fuertes que se cierran para luego abrirse
con más fuerza, y así vivenciar todas las posibilidades de movimientos desde esta imagen.
Sugiero que vayan cerrando su improvisación, y les pido que se pongan de pie.
Les muestro un trabajo, Patricia Stokoe, solía llamarlo “El fluir de cuerpo”, -es como
enjabonarse pero con la palma de la mano- decía.
Después de todo este desarrollo, la piel esta sensibilizada, ahora si, decido inundar
de música el salón, busco alguna que considero que no es previsible, ya que mantener un
ritmo predecible, podría hacer que todos se uniformen bajo ese determinado ritmo, prefie-
ro un estimulo musical con riqueza de climas y de ritmos. Rapsodia Bohemia de Queen
podría ser.
Finalmente suelto preguntas, preguntas al aire, hay quien las desea tomar, otros no
las escuchan, ¿es elástica la piel?, ¿realmente siento la propiedad que se puede estirar?,
46 Educar para la libertad ¿se estira para luego volver a su estado original?, ¿se siente contenedora?, ¿al ser elás-
tica y contenedora?, ¿puede cambiar de formas?, ¿muchas?, y sugiero una imagen, solo
sugiero: estatuas que no quedan en una forma, estatuas que constantemente van cambian-
do su forma a partir de la flexibilidad de la piel.
No busco uniformar, elegir es el camino, elegir entre muchas opciones, tratar de ser
fiel a lo que se quiere o necesita en ese momento.
La vasija inagotable.
Esta idea de clase tiene como objetivo: la pelvis. Un despertar sensoperceptivo que
ayude a reconocer tamaños, formas, distancias, y posibilidades articulares.
47 Educar para la libertad Utilizo como elemento auxiliar una pelota, para este reconocimiento y movilización.
El piso en este caso también es un valioso aporte, ya que gracias a él se pueden per-
cibir mejor los jalones óseos de la pelvis.
Luego de un tiempo de investigación, invito a los alumnos a que utilicen pelvis como
motor del movimiento, como iniciador del movimiento.
¿De qué manera éste, repercute en otras zonas del cuerpo?, ¿qué tipo de movimien-
tos genera el iniciarlo desde la pelvis?, ¿aparecen torsiones, flexiones, extensiones?, ¿y
cuántas combinaciones se pueden reconocer? ¿Es fácil sacar el movimiento desde la pelvis?
Desde estos límites les sugiero que la piensen como una vasija llena de agua, que
se mueve y al moverse derrama y vuelve a llenarse de ese líquido cristalino.
La pelvis es ahora una vasija inagotable de agua, que baña el interior, que llega a las
zonas más lejanas desde el movimiento y salpica afuera.
Comienzo la clase en el piso con un recorrido sobre los apoyos, les pregunto como
sienten su simetría en relación al lado izquierdo y derecho de su cuerpo.
48 Educar para la libertad Diferentes trabajos de reconocimiento, elongación y movilidad articular del lado
izquierdo.
Una vez terminado el lado izquierdo, les sugiero que registren diferencias con el lado
no trabajado, tratando no solo centrar la atención en lo obvio (un lado más largo, mejor
apoyado), sino en las sutilezas (el apoyo de la cabeza, sensaciones de peso, volumen).
Luego de este trabajo sensoperceptivo los invito a pensar en una línea recta que pasa
por el lado izquierdo y se proyecta lejos muy lejos, la línea sigue siendo recta pero atravie-
sa espacios en donde se torna oblicua, y así van apareciendo más líneas que cruzan,
pasan, alargan, ya no solo por el lado izquierdo, sino también el derecho, se fugan hacia
espacios infinitos, para proyectarse afuera, largas y esbeltas.
Los ojos también son líneas que proyectan, los ojos buscan otras líneas, una recta
que pertenece a una alumna se une a la de otro en algún lugar del techo, impredecibles
figuras que llenan el espacio ya invadido por la música.
Las alumnas colocan la pelotita en un isquion y masajean con esta alrededor del
hueso, generando modificaciones en sus apoyos.
Una vez terminado el trabajo de fuerza y flexibilización de la espalda: les pido que se
imaginen vestidas de fiesta, con un vestido escotado en la espalda (en esta clase son todas
mujeres). Esta vez el frente esta en la espalda, sus espaldas son la forma en que se pre-
sentan, su cara.
Quieren presentarse bellas y esbeltas, fuertes y bellas, con una espalda que se
muestra e improvisa, los músculos de la espalda, bellos bailan la danza del vestido esco-
tado (por la espalda).
¿Quién elige vestirse con pollera?, ¿quién lo hace con vestido?, ¿Quién en algún
momento esta con pollera y luego se pone el vestido?
Tener la suficiente flexibilidad para respetar los diferentes procesos de cada alumno.
Tener una actitud abierta para adaptarse a lo imprevisto.
“Pepa:- Esto arroja por la borda todo el sistema de planificación vigente, que se man-
tiene firme en casi todas las instituciones. La vida no es así. Uno tiene objetivos, recursos,
ideas, que se va acomodando”.
51 Educar para la libertad “Pepa:- Una actitud de paciencia y de interés por el otro. Bajarse del podio. Y dejar
de lado aquel tipo de exigencia institucional tan detallada que nos muestra que el tema, el
interés real es el de un control feroz…. Peor aún, descalifica al docente que intenta seguir
la modalidad del alumno”. (En música in dependencia, pag. 105, 2007)
Tratar de no ser “modelo”, ya que esto puede interferir en el proceso creativo de cada
alumno: “Desde este punto de vista, sólo un docente capaz de respetar su propia libertad
de ser, de pensar y de crear, podrá ser guía eficaz en una tarea que por su misma esencia
requiere de la ruptura de frenos, redes, cadenas, barreras, etc., que impidan al sujeto des-
plegar su potencialidad para soñar, para imaginar y construir”. (Stokoe-Sirkin;1993:37)
Ser cuidadoso en “no incentivar hacia el sentir, sino hacia el qué observar, mirar,
escuchar, probar, intentar o hacer tratando de no interferir en las respuestas personales de
los alumnos” (Kalmar, 2005:122). En este sentido, una manera para lograr que aflore el
sentir, podría ser incentivando a partir de preguntas e ir encontrando así, múltiples respues-
tas, únicas y diferentes en cada individuo.
Mariana vino a mi estudio con sus historias, con “sus huellas”. El aprendizaje de nue-
vos recursos le permitió conocer que “una huella” podía ser modificada, reformulada desde
otro lugar, simbolizando lo mismo o tal vez algo diferente. Ella elegía, no se aferró a sus
estereotipos, porque un abanico de combinaciones infinitas se abrían ante las diferentes
técnicas que iba conociendo: el guerrero, el bufón, los bandoneones, el aire; todas las imá-
genes y estados de ánimo posibles eran danzados de diferentes maneras, el lenguaje fluía
a partir del conocimiento. Sus improvisaciones se tornaron más libres... y menos estereo-
tipadas. Mariana se sorprendía frente a un nuevo descubrimiento y nos sorprendía a todos.
Mariana no sólo logro más plasticidad para danzar, también ese entrenamiento le sir-
vió para imprimir “nuevas huellas” y usarlas en nuevas situaciones. Tuvo la oportunidad de
desplegar su potencial creativo y sin duda no desechó esa posibilidad.
54 Educar para la libertad Sobre la improvisación de Mariana
Las improvisaciones de Mariana fueron tomando la forma de una aventura hacia lo pro-
fundo de su ser. Sin preocuparse por el resultado, olvidándose de lo que aprendió; pero, ya
tenía entonces la técnica incorporada, había recursos de los que podía olvidarse.
Improvisaba a través de su técnica y no con ella. Ella se dejaba llevar por el desafío de no
saber qué sucedería en su proceso de improvisar; como en la vida, la sorpresa era la rique-
za de su danza, con todos los riesgos que implica jugar con lo desconocido, que puede lle-
gar a ser tanto un deleite como también un fracaso. Se podría decir que bailaba con la
pasión de vivir el momento único e irrepetible de su vida.
El modo de danzar que fue eligiendo Mariana era único, tanto como puede serlo su
escritura o sus huellas digitales. Era el estilo que mostraba la naturaleza de su ser. Su
espacio de juego estaba a salvo de las críticas, para dejar asomar su inconsciente en toda
su plenitud. Improvisaba y permitía que se la conociera más; desde el lenguaje de la danza,
encontró el vehículo para que su inconsciente fluyera. En sus ojos, se veía la fascinación
por el deleite y el descubrimiento.
El haber sido parte de este grupo, fue sin duda la experiencia más enriquecedora,
en toda mi formación. Comprendí como detrás de toda técnica, la ideología esta siempre
presente. Me di cuenta también que no es nada fácil ser consecuente y llevar a la práctica
desde la enseñanza las ideas de libertad hacia otros seres humanos. Esto, entre otras
cosas, es lo pude recoger de Patricia Stokoe.
Patricia Stokoe durante sus últimos años de vida, investigó sobre una forma de impro-
visación coreográfica espontánea en Expresión Corporal, eso quiere decir, que un grupo
puede improvisar en el escenario, sin sujetarse a una coreografía preestablecida.
Pero, para que los bailarines puedan improvisar en un escenario, haciendo su danza
interesante al espectador, tienen que tener muchísimos recursos, elementos para poder lle-
varlo a cabo, que permita que su mensaje llegue lo más claro posible al espectador.
Es una tarea difícil en donde se tiene que conjugar la comunicación entre los bailari-
nes, para que eso, que están “conversando” este claro entre ellos. Y solo así va a poder
ser trasmitido a terceros. Esta comunicación no es fortuita los bailarines conocen bien los
elementos de una improvisación en el escenario, pues como sostengo y sostenía Stokoe,
improvisar no es solo hacer lo que se siente, siempre estoy eligiendo lo que me sirve en
determinado momento, y en este caso elijo “las palabras” que necesito para comunicarme
con mis compañeros. Para ello tengo que tener una fuente de saber o un amplio vocabula-
rio de movimiento que me permita elegir que es lo que quiero utilizar. Y así dar rienda suel-
ta a la creación.
58 Patricia Stokoe y su Esta manera de improvisación en el escenario, a la que Patricia Stokoe llamó Códigos
grupo “Laboratorio” Compartidos de Composición Coreográfica Colectiva, se sostenía a partir un lenguaje en
común, que permitía manifestar al grupo o a cada bailarín , lo que pensaba y sentía.
Espejos, sombras, paralelos, repetición, eco, quietud, canon, figura y fondo. Eran
palabras con las que nos comunicábamos y comunicamos al espectador, un lenguaje par-
ticular utilizando como herramienta nuestro cuerpo, y por ende todo nuestro ser.
Sombras: una sombra que no llega a verse, otra, solo en determinadas posiciones o por
como está el sol o la luz ubicada, pero sé que está, la tengo siempre conmigo, las sombras
creativas son aquellas que permanecen con el bailarín, todo el tiempo, un tiempo, pueden ser
fieles al movimiento, o deliberadamente transgresoras, el bailarín no puede fiarse de ellas.
Paralelos: se imita a un líder desde atrás. “Una agrupación en tríos permite seguirse con
mayor facilidad, acordando la distancia que permita al líder entrar en el campo visual de aque-
llos dos que se ubican detrás, pero el liderazgo rota y alterna sucesivamente cuando rota la
mirada” “puede entrelazar en el espacio dos, tres o más tríos simultáneamente generando
59 Patricia Stokoe y su una coreografía grupal sin perder el carácter de improvisación” (Kalmar, 2005: 111).
grupo “Laboratorio”
Las repeticiones, se repiten, y repiten hasta que dejan de repetirse, pero como podría
ver el espectador, la perseverancia de un bailarín que repetía el movimiento de otro, aún
cuando este deja ese movimiento, pero... el repetidor sigue fiel en su movimiento.
El silencio en el movimiento, nos invade, ¡que imagen fuerte muchos seres mostran-
do silencios, quietudes significativas!. Y para sorpresa del espectador alguien rompe el
silencio, el eco vuelve a aparecer, la memoria colectiva no se perdió, estuvo latente y vuel-
ve cuando el silencio ya no tiene nada más que decir.
Considero que figura y fondo forman parte de esta gramática grupal y personal, que
con más fuerza muestran la ideología subyacente, de esta manera de hacer coreografía.
Las figuras no están prefijadas de antemano, cuando el conjunto divisa que hay
alguien, que se muestra, que sobresale del conjunto, es porque tiene algo que decir, el
fondo, o el coro de movimiento toma algo de la figura, lo realza, lo potencia para que la figu-
ra pueda improvisar.
Comencé a tomar clases con Patricia Stokoe en 1978, Practica General de la Expresión
Corporal, Sensopercepción, Cualidades Físicas, durante dieciocho años interrumpidos.
Lo formábamos personas tan diversas, eran tan marcadas las diferencias, que creo
que la coordinadora pensó en la riqueza de la diversidad, al convocarnos en su proyecto.
Ideologías, creencias religiosas, edades –todas-, historias de vida. Cuando improvisába-
mos se mostraban esos discursos diferentes.
61 Patricia Stokoe y su Para dialogar tuvimos que aprender a escucharnos, los discursos eran tan diferentes,
grupo “Laboratorio” respetando a cada uno en su verdad, la diversidad generó un grupo con múltiples discursos,
y como la figura no permanecía siempre en alguien, los discursos no se cristalizaban.
Para Foucault, el poder esta dado por la relación que se establece entre el poder y el
saber, se trata de una relación que genera discursos que se imponen come verdades a los
que él llamó “práctica discursiva cristalizada”, en este caso al rotar la figura o líder, el poder
circulaba, eso permitía a todos hablar de sus verdades.
El poder al no quedar fijo en una persona, al saber que era regla ceder el liderazgo,
nadie trataba de imponer su verdad, solo por el corto lapso en ser la figura, después otra
verdad era manifestada a través de la danza. El laboratorio era un conjunto de personas en
función de un objetivo, donde el poder rotaba, ¿podría ser que esta forma de organización
propiciaba seres humanos, con mayor posibilidad de elegir y por ende más libres?
En lugar de desvalorizar las historias, las huellas, las percepciones y los sentidos que
en nada aportarían al lenguaje de un autómata, la improvisación tiene como factor enri-
quecedor justamente a esas huellas; huellas que muestran ese estilo único, esa natura-
leza diferente de los demás:“la danza de cada uno”.
Cuando se combina lo antiguo con lo nuevo, se sientan las bases de la creación; así
63 Reflexiones finales nace y permanece la capacidad de vincular hechos que antes se veían separados y de
relacionarlos con un nuevo lenguaje. Este acto implica romper con actitudes mentales
para dar lugar a otras nuevas: es un acto de valentía, enemiga primordial del sometimien-
to. Es por ello que considero a la creatividad como un acto de resistencia frente a rela-
ciones de poder desiguales.
Una vez más: un sujeto dócil puede ser sometido, un ser humano que tiene más posi-
bilidades es más difícil de reducir a la categoría de un autómata.
El espacio físico creativo es el lugar sin vallas donde los sujetos buscan expresarse,
algo que tiene mucho más que ver con el caos que con el orden, debido a que puede no
existir un control en el juego constante de presencias y ausencias, en el mundo de per-
sonas construyéndose creativamente en el espacio, investigando figuras, y formas de
desplazamiento.
Es un error pensar que el poder es algo fijo capaz de ser localizado. En este trabajo
intenté pensar el poder desde un punto de vista complejo y múltiple. En otras palabras,
pensando al poder como algo local y no local al mismo tiempo: local en el sentido de su
asociación con lo cotidiano y no local en el sentido de que siempre es difuso ya que no
puede ser estrictamente hallable. De aquí que sigo a Foucault cuando afirma que donde
haya poder, habrá resistencia: no hay relaciones de dominación sin resistencia; de lo
contrario estaríamos frente a una cuestión de mera obediencia (1994:167 y ss.).
Foucault señala que el hecho de resistir no sólo hace referencia a algo negativo sino
también a un proceso creativo a través del cual pueden modificarse las historias coti-
dianas, nuestras historias, cotidianas y cercanas. En este sentido, la resistencia es posi-
ble de ser pensada como algo positivo y productivo, capaz de resistir pero también de
generar nuevas historias, pequeñas, pero nuevas; porque la resistencia siempre va a
tener consecuencias, más aún sus efectos, por mínimos e incalculables que sean.
Como sostuve en la introducción de este trabajo, considero que los tres maestros que
crearon, en momentos de resistencia, los métodos y técnicas de movimiento señaladas,
lo han hecho desde la humildad de su trabajo; no se trata de grandes y heroicos levan-
67 Reflexiones finales tamientos sino de humildes y sutiles formas para, desde el conocimiento, resistir las
miserias humanas de una guerra.
Aún me cuestiono hasta qué punto los recursos brindados por la improvisación son
capaces de modificar relaciones extremas de opresión. Sin embargo, considero que el
aprendizaje de estos métodos y técnica colabora a formar individuos más libres, con
decisiones propias y con mejores posibilidades de adaptación a situaciones nuevas e
imprevistas.
68 Bibliografía
Bertherat, Therese 1979 El cuerpo tiene sus razones, Ed. Paidos, Buenos Aires.
Bertherat, Therese 1993 La guarida del tigre. Ed. Paidos,. Buenos Aires.
Feldenkrais, Moshe. 1980 Awareness through movement .Ed. Paidos, Buenos Aires.
Gainza, Violeta Hemsy de, Vivanco Pepa. 2007. En música in dependencia. Ed.
Lumen. Buenos Aires.
Kalmar, Déborah. 2005 Qué es la Expresión Corporal. Ed. Lumen. Buenos Aires.