abre mis labios y mi boca anunciará Tus loores.
Baruj atá , Dios
nuestro y de nuestros padres, Dios de Abraham, Dios de Itzjak y Dios de
Iaacob. Dios magno, exaltado y venerado. Dios altísimo, Tu prodigas
benevolencia a toda Tu creación, todo Te pertenece, Tu recuerdas, el amor
de nuestros patriarcas y redimir has, a sus descendientes, por Tu nombre y
por amor a Tu pueblo. Tu Rey nuestro, nos ayudas, salvas y proteges.
Baruj atá Maguén Abrahám. Bendito eres Escudo (Protector)
de Abrahám.
Tu poder Dios es infinito; Tú revives a los difuntos y posees grandeza para
salvar. Tú haces descender el rocío. Tu bondad sustenta a los vivientes,
revives a los difuntos con Tu misericordia; alientas a los débiles, curas a los
enfermos; Tu liberas a los cautivos y cumples Tu promesa a los que yacen en
la tierra. Quién Te iguala, Dios sublime? Y quién se asemeja a Tí, Rey que
decretas la muerte y concedes la vida y haces germinar la salvación. Tu
promesa se cumplirá, revivirás a los difuntos.
Baruj atá mejaié hametím. Bendito eres Que revives a los
difuntos.
Santo eres Tú, y santo es Tu nombre. Y los elevados te profesan veneración
eternamente.
Baruj atá Hael Hakadosh. Bendito eres Dios santo
Tú dotas al hombre con la sapiencia y le enseñas el discernimiento.
Favorécenos, Dios, con la sapiencia, el discernimiento y la inteligencia.
Baruj atá Jonen hadahat. Bendito eres que nos agracias con el
conocimiento
Padre nuestro, haznos retornar a Tu Torá y acercarnos a Tu servicio,
Soberano. Haznos arrepentirnos sinceramente ante Tí.
Baruj atá Harotzé bitshubá. Bendito eres que deseas el
arrepentimiento.
Padre nuestro, perdona nuestros errores, absuélvenos de nuestras
transgresiones, Soberano. Pues Tú perdonas y absuelves.
Baruj atá Janún hamarvé lislóaj. Bendito eres misericordioso
que concedes el perdón.
Observa nuestra aflicción y vindica nuestra causa, redímenos pronto con
redención completa por la gloria de Tu nombre, pues Tú eres el poderoso
redentor.
Baruj atá Goel Israel. Bendito eres Redentor de Israel.
Cúranos Dios, y entonces seremos sanos, sálvanos y entonces estaremos
salvos, pues Tú eres nuestra gloria. Proporciona remedio eficaz a todas
nuestras enfermedades, a todos nuestros dolores y a todas nuestras
aflicciones; pues Tú eres Dios de curación, de clemencia y confiable.
Baruj atá Rofé jolé amó Israel. Bendito eres que sanas a los
enfermos de Tu pueblo Israel.
Bendice Dios nuestro todas las obras de nuestras manos y extiende Tu
bendición, sobre el presente año con roció, bendición y abundancia. Y que
lleguemos al final del año con vida digna, abundancia y paz tal como los
años buenos y prósperos. Porque Dios bueno y bondadoso eres Tú, que
bendices nuestros años.
Baruj ata , mebaréj hashaním. Bendito eres que bendices los
años.
Toca cual heraldo el gran Shofar de nuestra libertad. Hiza el estandarte que
reunirá a nuestros exiliados. Reúnenos desde los confines de la tierra hacia
nuestra tierra.
Baruj ata mecavétz nijdé amo Israel. Bendito eres que reúnes
a los dispersos de Tu pueblo Israel.
Restaura a nuestros jueces como en tiempos pasados y a nuestros
consejeros como antaño. Has desaparecer de nuestra existencia la angustia
y la tristeza. Manifiesta prontamente sobre nosotros Tu reino de
misericordia, justicia y equidad.
Baruj ata melej ohéb tzedaká umishpat. Bendito eres Rey que
ama la justicia y la equidad.
Frustra los designios de los que nos calumnian y de los infieles, y todos los
enemigos se extinga prontamente. Que todos Tus adversarios y los
arrogantes desaparezcan rápidamente. Todo aquel que obre el mal
inmediatamente sea doblegado, derrotado y abatido, pronto y en nuestros
días.
Baruj ata Shobér oievím umajnía zedím. Bendito eres que
destruyes a los enemigos y sometes a los arrogantes.
Extiende Tu merced sobre los justos y piadosos, sobre el remanente de Tu
pueblo Israel y sobre sus dirigentes, sobre los sobrevivientes de nuestros
sabios, sobre los conversos que abrazan Tu fé con sinceridad y sobre
nosotros. Recompensa con Tu benevolencia a los que confían en Tí con
sinceridad. Haznos participar de su felicidad. No seamos avergonzados, pues
en Tí creemos y en Tu gran merced nos apoyamos.
Baruj ata mishán umibtáj latzadikím. Bendito eres sostén y
esperanza para los justos.
Convierte a Jerusalem Tu ciudad, en la recidencia de Tu gloria, tal como lo
prometiste. Restaura en ella el trono de David Tu servidor. Reconstrúyela
para la eternidad, prontamente y en nuestros días.
Baruj ata boné Ierushalaim. Bendito eres que reconstruyes
Ierushalaim.
Has hecho brotar el retoño de David tu servidor; Yeshua, lo has exaltado a lo
sumo y nos has dado en El perdón, justificación, redención y salvación.
Afírmanos en ti, y mantén nuestra esperanza en ti constantemente, pues
solo en ti está nuestra salvación.
Baruj ata matzmíaj kéren ieshuá. Bendito eres que haces
brotar la salvación.
Oye nuestras invocaciones, Dios nuestro, padre misericordioso, extiende
sobre nosotros Tu clemencia y compasión. Acepta con Tu benevolencia y
voluntad nuestra oración; pues Tu Dios, oyes oraciones y plegarias. No nos
hagas tornar vacíos de ante Tí. No desoigas nuestras invocaciones, pues las
oraciones de toda boca Tu escuchas.
Baruj ata shoméa tefilá. Bendito eres que oyes las plegarias.
Complácete, , Dios nuestro, con Tu pueblo Israel y acepta sus oraciones.
Restaura el servicio en Tu santuario y recibe con amor las plegarias de Tu
pueblo Israel. Y el culto de Tu pueblo Israel Te sea grato siempre. Y Tú con
Tus grandes piedades, complácete en nosotros y favorécenos. Has que
nuestros ojos presencien Tu retorno a Sión.
Baruj ata hamajazír shejinató lesión. Bendito eres que
restauras Tu gloria en Sión.
Reconocemos, Señor, que Tu eres Dios nuestro y Dios de nuestros padres
hasta la eternidad. Tu eres nuestra fortaleza, Tu cuidas nuestra existencia y
proteges nuestra vida a través de los tiempos. Te agradecemos y te
alabaremos, por nuestra vida que de Ti depende y por nuestras almas
encomendadas a Ti, por los milagros que cada día haces para nosotros, por
las maravillas y las bondades que nos prodigas en todo momento, mañana,
tarde y noche. Bondadoso cuya misericordia es infinita, Piadoso que nunca
se acaba Su merced; por lo que nuestra esperanza estará siempre puesta en
Ti. Por todos estos actos es enaltecido, exaltado y ensalzado Tu nombre
eternamente, Rey nuestro. Todo ser viviente te alabará por siempre. Te
bendecirán y rendirán homenaje a Tu gran Nombre con sinceridad
eternamente, Dios artífice de nuestra salvación y de nuestra ayuda por
siempre.
Baruj ata hatób shimjá ulejá naé leodót. Bendito eres pues
bondad es Tu nombre y digno de alabanzas.
Concédenos la paz, el bienestar y la bendición, la vida la piedad y la gracia,
la justicia y la misericordia, a nosotros y a todo tu pueblo Israel. Bendícenos,
padre nuestro, e ilumínanos con Tu presencia, porque con esa luz nos
proporcionaste, Dios nuestro, la Torá y la vida, el amor y la benevolencia,
justicia y misericordia, bendición y paz. Plázcate, Dios, bendecirnos y
bendecir a todo Tu pueblo Israel con fortaleza y paz.
Baruj ata Hamebaréj et hamó Israel beshalóm. Bendito eres
(amen) que bendices a Tu pueblo Israel con la paz. (amen)
Dios mío, preserva mi lengua de la calumnia y mis labios de la mentira.
Hazme insensible a la ofensa y ante los que me maldicen, mi alma
permanezca silenciosa. Hazme humilde ante mi prójimo, y sea mi alma
humilde para todo como el polvo de la tierra. Abre mi corazón a Tu Torá y
que todo mi ser vaya en pos de Tus preceptos. Disipa las malas intenciones
de mis enemigos, frustra sus malos pensamientos, que sean tan débiles
como una hoja que es arrastrada por el viento, y el enviado de Dios los
desplace. Hazlo por Tu nombre, por Tu gloria, por Tu Tora, por Tu santidad;
para que lo vean y se regocijen Tus amados. Extiende Tu diestra y
respóndeme , mi protector y redentor. Sean gratas las palabras de mi
boca y la meditación de mi corazón delante de Ti Dios Eterno.
Tu que estableces la armonía en tus alturas concédenos la paz a nosotros y
a todo Tu pueblo Israel. Amen.