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n e u r o l a r g .

2 0 1 6;8(2):126–129

Neurología Argentina
www.elsevier.es/neurolarg

Historia y humanidades

«La mujer encorvada»: ¿primera descripción


de camptocormia?
“The bent woman”: First description of camptocormia?

Pablo Eugenio Balcarce ∗


Médico Internista y Neurólogo, Docente adscripto de Medicina, orientación Neurología, UBA

versión griega original es synkyptousa: estar completamente


Introducción inclinado, arqueado, vencido, siendo esta la única vez que
fue usada en todo el Nuevo Testamento, hecho denominado
En una reciente revisión sobre camptocormia se afirma que
hápax legomenon, indicando lo específico de su significado.
esta «fue documentada primero en el siglo xvii por el pin-
La inmediata recuperación de la postura erecta es la mejor
tor español Francisco de Zurbarán»1 . Los autores se refieren
evidencia de que la curvatura era reversible, excluyendo una
a la descripción hecha por García de Yébenes del cuadro San
deformidad fija por espondilitis, espondilosis, escoliosis u
Hugo en el refectorio de los cartujos, cuyo personaje central mues-
osteoporosis. Este dato puede ser considerado equivalente a
tra la típica postura encorvada de la camptocormia, atribuida
la reversión de la camptocormia en el decúbito dorsal, lo que
en este caso a la enfermedad de Parkinson2 . Sin embargo, en
constituye un signo diagnóstico central en dicha condición. La
el Evangelio según San Lucas, capítulo 13, versículos 10-17
osteomielitis tuberculosa de la columna (mal de Pott) fue men-
(tabla 1), escrito hacia los años 70 a 803 , se describe el sin-
cionada como causa4 , pero esta es irreductible y afecta a las
gular cuadro de una mujer con una completa inclinación de
vértebras torácicas provocando la típica giba o joroba del Pott.
su tronco que propone un desafío diagnóstico, discusión que
De hecho, se describe a la mujer como «encorvada», no como
no se ha dado hasta ahora en la literatura especializada. El
«jorobada». De las más de 10 veces que aparece representada
objetivo de este artículo es analizar médicamente la perícopa
en manuscritos cristianos, en frescos o en placas, solo en 2 se
«La mujer encorvada» a la luz de la literatura pertinente y de la
la ilustra con una joroba sobre los hombros (fig. 1 a), mientras
iconografía posterior que la ilustra, planteando el diagnóstico
que en otras 10 se la pinta con espalda doblada y rodillas fle-
de camptocormia, el cual, de ser plausible, señalaría a Lucas,
xionadas, sin apoyo (fig. 1), o con apoyo único (fig. 2) o doble
que además de escritor era médico (Col 4:14), como el primero
(fig. 3)5 . Todas las ilustraciones aquí reproducidas fueron reali-
en referirse a dicha condición.
zadas entre los siglos vi y xiv, y son, por tanto, muy anteriores
a la obra de Zurbarán. Como vemos, los artistas medieva-
Comentarios les fueron veraces a la hora de ilustrar las deformidades de
la columna, tanto la cifosis (fig. 1 a) como la camptocormia
El trastorno de la mujer de la perícopa afecta a su columna (fig. 1 b y d). La diferencia es que los autores del modelo de
toraco-lumbar, debido a que estaba inclinada hacia delante y camptocormia interpretaron correctamente el término usado
no podía erguirse. La palabra para esta inusual postura en la por Lucas para describir la postura de la mujer, o quizás


Autor para correspondencia.
Correo electrónico: [email protected]
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1853-0028/© 2016 Sociedad Neurológica Argentina. Publicado por Elsevier España, S.L.U. Todos los derechos reservados.
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comparación tiene más valor por pertenecer a distintos pasa-


Tabla 1 – Perícopa «La mujer encorvada», Evangelio
según San Lucas (13:10-17) jes de un mismo manuscrito de los Evangelios, donde las
mujeres que están de pie, siendo personajes diferentes, son
Estaba un sábado enseñando en una sinagoga. Había allí una
del mismo estilo. Lo único que las diferencia es la postura: en
mujer a la que un espíritu tenía enferma hacía 18 años; estaba
encorvada y no podía en modo alguno enderezarse. Al verla, c, la anteflexión del tronco se dibuja a nivel torácico medio y la
Jesús la llamó y le dijo: «Mujer, quedas libre de tu enfermedad.» inclinación se completa por la flexión de la cadera, mientras
Y le impuso las manos. Y al instante se enderezó y glorificaba a la porción toracolumbar permanece recta (flecha oblicua); en
Dios d, en cambio, el tronco traza un arco desde la zona lumbar y el
Pero el jefe de la sinagoga, indignado de que Jesús hubiese ángulo que forma con las piernas es mayor de 45◦ , un mínimo
hecho una curación en sábado, decía a la gente: «Hay 6 días en
usual para hablar de camptocormia6 . Parece evidente que el
que se puede trabajar; venid, pues, esos días a curaros, y no en
artista quiso diferenciar el gesto de reverencia, de la postura
día de sábado». Replicóle el Señor: «¡Hipócritas! ¿No desatáis del
pesebre todos vosotros en sábado a vuestro buey o a vuestro involuntaria.
asno para llevarlos a abrevar? Y a esta, que es hija de Abrahán, a En la camptocormia la curvatura del tronco puede deberse
la que ató Satanás hace ya 18 años, ¿no estaba bien desatarla de a debilidad de los músculos paraespinales o a la contracción
esta ligadura en día de sábado?». Y cuando decía estas cosas, distónica de los músculos de la pared abdominal anterior.
sus adversarios quedaban abochornados, mientras que toda la Las personas con camptocormia no requieren ayuda de otros
gente se alegraba con las maravillas que hacía
para desplazarse valiéndose, a lo sumo, del bastón. No se
Biblia de Jerusalén. Ed. Desclée de Brouwer, 1998. menciona en la perícopa que la mujer no pudiera caminar
o que necesitara ayuda para hacerlo. Por otro lado, la analo-
gía que establece Jesús entre la condición de la mujer y la del
tuvieron la oportunidad de conocer casos reales. Una vez que buey o el burro puede interpretarse, más allá del doble sen-
se definió cuál era el modelo más fiel, quedaron fijadas sus tido explícito de los opuestos atar/desatar, como una alusión
características. Esos artistas supieron representar con preci- a la marcha camptocórmica, la que ha sido reiteradamente
sión la inclinación propia de la camptocormia, distinguiéndola asemejada a la de un antropoide o la de un cuadrúpedo6,7 . La
de otras posturas gestuales normales. Esta diferencia se puede figura 3 ilustra claramente esta analogía en la postura con cua-
ver claramente en las viñetas c y d de la figura 1, cuya tro puntos de apoyo. Aunque Lucas atribuye la enfermedad a

Figura 1 – a) Mujer con joroba (detalle), Libro de evangelios de Oto III. Múnich, Staatsbibliothek, clm. 4453, fol. 175 v., ca año
1000. b) Mujer encorvada sin apoyo (primera de 3 viñetas). Evangelio bizantino. Biblioteca Laurenciana, Plut. VI. 23, fol.
137r., siglo xi. c) Marta interroga a Jesús. d) Mujer encorvada (comentario en el texto). Codex Aureus de Speyer, Escorial, Real
Biblioteca, vit. 17.
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Figura 2 – Mujer encorvada con un bastón. a) Evangelio de la Rabbula, Biblioteca Laurenciana, Florencia, Plut. I, 56, folio 6 r
(detalle). Año 586. b) Fresco, Iglesia de San Niceto, Čučer-Sandevo, Macedonia, fines del siglo xiii comienzos del xiv.

Figura 3 – Mujer encorvada con 2 bastones. a) Museo Británico. Harley 1527, folio 36 v. Mediados del siglo xiii. Nótese la
mano apoyada sobre la espalda. b) Evangelios del zar Iván Alejandro (1355-1356). Nótese la postura semejante a la de un
cuadrúpedo. British Library website, Add MS 39627, fol.180r.

un espíritu, no he encontrado en la literatura casos secunda-


Tabla 2 – Causas de camptocormia
rios a un trastorno disociativo, que es el modelo científico para
Manifestación asociada a:
explicar el fenómeno de posesión por demonio, condición que
Parkinson
ha sido involucrada al menos por un autor8 . Lucas no habla
Atrofia multisistémica
de posesión, porque no se realizó un exorcismo, pero la men- Enfermedad de motoneurona
ción a la atadura a Satanás y la consecuente liberación por Manifestación aislada de:
Jesús implican la idea de posesión, un concepto antropológico Miopatía
difundido en el siglo i. Miositis
De las causas reconocidas (tabla 2), en los mayores de Distonía segmentaria
Distrofia muscular
60 años predominan los trastornos del movimiento (Parkinson
Trastornos psicogénicos
y distonías)6 , la idiopática, debido a cambios inespecíficos de Neoplasias
los músculos paraespinales9 , o una combinación de ambos10 . Inducida por fármacos
La relación mujer/hombre es alta en este grupo. En perso- Idiopática
nas jóvenes un origen psicogénico o por distonía es más
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común11,12 . Las de origen psicogénico afectan generalmente a descripciones consistentes con camptocormia anteriores a
hombres menores de 35 años cuyos síntomas comienzan agu- Lucas, lo que permite acreditar al evangelista como el primero
damente siguiendo un curso más breve que en las orgánicas, en haber referido dicho trastorno, reconocimiento que no debe
a veces intermitente y son frecuentes los dolores de espalda; opacar el sentido hondamente humanista de su relato.
pueden responder a la sugestión7 . La edad del personaje de
la mujer encorvada se puede estimar muy indirectamente: los bibliograf í a
18 años que permaneció enferma y el sustantivo griego gune,
usado en general para la mujer casada, indican que se trataba
de una adulta joven. 1. Finsterer J, Strobl W. Presentation, etiology, diagnosis, and
En cuanto a la causa, así como la reversibilidad de la incli- management of camptocormia. Eur Neurol. 2010;64:1–8.
nación permite sostener el diagnóstico de camptocormia, lo 2. García de Yébenes J, García Ruiz-Espiga P. Descripción
instantáneo del fenómeno hace pensar, primero, en una dis- princeps de la camptocormia en la enfermedad de Parkinson
tonía. Pero, ¿qué causó dicha respuesta? Debemos considerar por Francisco de Zurbarán a mediados del siglo xvii[carta].
Neurología. 2000;15:265–6.
ahora el acto que la precedió, la imposición de manos. Esta era
3. Crossan JD. El Jesús histórico. La vida de un campesino judío
una práctica frecuentemente usada por el Jesús histórico, sola del mediterráneo. 1.a ed. Buenos Aires: Emecé Eds.; 2007.
o acompañada por órdenes verbales, como en este caso. Sin p. 468.
embargo, aquí la orden precedió a la imposición, que parece 4. Gwilt JR. Biblical ills and remedies. J Ro Soc Med.
haber sido lo decisivo. Las manos presumiblemente se posa- 1986;79:738–41.
ron sobre la espalda de la mujer, debido a que estaba inclinada 5. Lewine Carol. Vulpes fossa habent or the miracle of the bent
woman in the gospel of St. Agustine, Corpus Christi College,
y a que, en la imposición, el sanador toca la parte enferma
Cambridge, MS 286. The Art Bulletin. 1974;56:488–504.
(fig. 3 a). Esto implica contacto físico, y eso pudo haber funcio-
6. Azher SN, Jankovic J, Camptocormia. Pathogenesis,
nado como lo hacen los llamados «trucos sensoriales». Se trata classification, and response to therapy. Neurology.
de una variedad de maniobras que realizan los pacientes con 2005;65:355–9.
distonía cuando la contracción les impone posiciones incó- 7. Sandler SA. Camptocormia or the functional bent back.
modas y antifisiológicas, entonces tocan o presionan ciertas Psychosomatic Med. 1947;9:197–204.
partes del cuerpo para corregir su postura. Un paciente afec- 8. Davies SL. Jesus the Healer. Britain: SCM Press Ltd; 1995. p. 73.
9. Umapathy T, Chaundhry V, Cornbalth D, Drachman D, Griffin
tado por una distonía abdominal segmentaria, que lo llevaba
J, Kuncl R. Head drop and camptocormia. J Neurol Neurosurg
a doblarse hacia delante, sufría un espasmo de los músculos Psychiatry. 2002;73:1–7.
paraespinales cuando se le tocaba la espalda, enderezándose6 . 10. Díaz-Guzmán J, Nuñez-Enamorado N, Ruiz-Jiménez J, García
Otro ponía su brazo en los músculos paraespinales empujando E, Díez-Torres I, Ricoy-Campo JR. Parkinsonismo y
su espalda para liberarse de la postura inclinada13 . El toque camptocormia con miopatía espinal focal: descripción de un
ejercido por un tercero es efectivo en distonías14 y un peso caso y respuesta al tratamiento. Rev Neurol. 2006;43:466–9.
sobre la región dorsolumbar (mochila baja) también funciona 11. Inzelberg R, Hattori N, Nisipeanu P, Abo Mouch S, Blumen SC,
Carasso RL, et al. Camptocormia, axial dystonia, and
en la camptocormia14 . Asimismo, en el presente hay auto-
parkinsonism: Phenotypic heterogeneity of a parkin
res que indican la ejercitación de la región dorso-lumbar y la mutation. Neurology. 2003;60:1393.
utilización de un corsé de modificaciones frecuentes, que no 12. Micheli F, Fernández Pardal M. Dopa-responsive dystonic
produce incomodidad al paciente y ha logrado buenos resul- camptocormia. Neurology. 2007;68:1543.
tados terapéuticos15 . 13. Van Gerpen J. Dopa-responsive dystonic camptocormia.
Si bien la descripción de Lucas no tiene la elocuencia de la Neurology. 2006;66:1779.
14. Llaneza RV, Karp BI, Hallett M. Tricks in dystonia: Ordering the
imagen, se puede afirmar razonablemente que la mujer de su
complexity. J Neurol Neurosurg Psychiatry. 2014;85:987–93.
perícopa presentaba un cuadro de camptocormia, tal cual lo
15. Ye BK, KIM HS, Kim YW. Correction of camptocormia using a
ha reflejado la iconografía medieval. En cambio, la hipótesis cruciform anterior spinal hyperextension brace and back
acerca de que la imposición de manos funcionó como truco extensor strengthening exercise in a patient with Parkinson
sensorial es, aunque plausible, esencialmente especulativa. disease. Ann Rehabil Med. 2015;39:128–32.
En cuanto a la pregunta del título, no he podido encontrar

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