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Termperamento Infantil

Este documento explora las teorías fundamentales del temperamento infantil. Define el temperamento como disposiciones inherentes que influyen en la actividad, reactividad, emociones y sociabilidad de un niño. Explica que el temperamento tiene una base biológica pero se ve modificado por el entorno. También resume las principales teorías de Thomas y Chess, quienes estudiaron el temperamento desde los primeros meses hasta la edad adulta y encontraron que las diferencias individuales observadas en bebés tienden a persistir con el tiempo.

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Termperamento Infantil

Este documento explora las teorías fundamentales del temperamento infantil. Define el temperamento como disposiciones inherentes que influyen en la actividad, reactividad, emociones y sociabilidad de un niño. Explica que el temperamento tiene una base biológica pero se ve modificado por el entorno. También resume las principales teorías de Thomas y Chess, quienes estudiaron el temperamento desde los primeros meses hasta la edad adulta y encontraron que las diferencias individuales observadas en bebés tienden a persistir con el tiempo.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

4. EL TEMPERAMENTO INFANTIL

4.1 INTRODUCCIÓN AL TEMPERAMENTO INFANTIL

A pesar de que se han realizado diversos estudios, así sigue sin haber una definición o
frase que describa lo qué es realmente el temperamento infantil, ya que como iremos
viendo durante este tema, hay muchos tipos de niños y muchos tipos de
temperamento que afectarán de una manera u otra.

Ante la pregunta sobre qué es el temperamento, Bates, en el 1989 mencionó que era
un concepto que servía como un vínculo a una gran variedad de disposiciones de
conducta usadas normalmente para diferenciar a un individuo de otro.

Para él, el concepto de temperamento tiene su propia contribución dentro de la


psicología del desarrollo, ya que, el temperamento:

 Supone una forma de pretender que hay fuerzas internas que conforman las
características individuales y sociales del infante, ya que los rasgos
temperamentales son inherentes y de procedencia constitucional.
 Junto a las influencias externas, del entorno, y la personalidad que adquiere el
niño, el temperamento guiará los modelos de desarrollo para analizar los
orígenes de la individualidad del niño.
 Ha permitido enriquecer la visión sobre las conductas que se habían
contemplado como parte del desarrollo cognitivo, independientemente de la
personalidad como ilustró Matheny en 1989, en la que se observaban los
efectos de la inhibición de la conducta sobre el desarrollo cognitivo.
 Permite explicar parte de los problemas de conducta que los infantes pueden
manifestar durante su evolución.

Thomas y Cless en 1989 establecieron modelos de temperamento en los que separar a


los niños en base a sus comportamientos o patrones de personalidad desde su
nacimiento. Definieron tres categorías; fáciles, difíciles y lentos de entrar en acción.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

El temperamento entonces tendría una visible base biológica, pero se vería modificado
por el entorno en una relación bidireccional, donde el entorno y la base biológica
interactuarían conjuntamente para formar el temperamento del niño. En este sentido,
una de las principales aportaciones es la evolución del concepto de bondad de ajuste,
que hace referencia a la forma en que el ambiente y la base genética interactúan y
alcanzan un mejor o peor ajuste.

Thomas y Cless tomaron el temperamento como una construcción muy diferente de la


personalidad.

Para Buss y Plomin, en cambio, el temperamento se forma a través de rasgos de la


personalidad heredados, que surgen de manera temprana en la vida y que se
muestran más o menos estables a lo largo de esta. Destacan en su postura teórica la
idea de que los tres rasgos de personalidad que describen (emoción, actividad y
sociabilidad) tienen un origen filogenético, apareciendo en otras especies de animales,
siendo por lo tanto hereditarias.

Estos desarrollaron también el concepto de armonía y disarmonía, haciendo alusión a


la compatibilidad o ausencia de ella entre individuos con diferentes rasgos de
personalidad.

Rothbart y Derryberry en el 1981 usaron el concepto disposición, y compusieron los


procesos psicobiológicos con los de comportamiento, dando una perspectiva evolutiva
del temperamento. Esto significa que el temperamento tiene una base constitucional,
aunque admiten su plasticidad (a nivel fisiológico y de comportamiento) y su cambio
debido a la maduración y las influencias del entorno.

Consideraron sistemas como el afectivo-emocional y el cognitivo, intentando trazar el


curso evolutivo normal de las principales características temperamentales en un
sistema absoluto rígido. A parte de esto, también consideraron la interacción dinámica
entre los sistemas. Las partes del temperamento infantil serían la reactividad o la
tendencia a experimentar y mostrar las emociones y la autorregulación, definida como
los procesos que normalizan la reactividad de la persona.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Goldsmith y Campos en el 1986 dedujeron otra hipótesis, estableciendo que el


temperamento es una expresión de las emociones primarias, como el malestar,
alegría, miedo, placer e interés, dando más importancia a que estas emociones se
adquieren dependiendo de cada situación social. Consideran innatas las diferencias
individuales en la expresión de emociones y que estas, entonces, aparecerán pronto en
la ontogénesis. Estudiaron el temperamento infantil a través de la observación de
comportamientos.

Acuerdos sobre la definición de temperamento

En 1987 diferentes expertos trataron de establecer un acuerdo sobre el concepto de


temperamento. El título de la reunión donde trataron de explicar este concepto fue:
¿Qué es el temperamento? Cuatro aproximaciones teóricas.

Goldsmith definió las convergencias fundamentales y divergencias del temperamento.

- Las dimensiones del temperamento reflejan tendencias de conducta y no


actos de conducta discretos, esto quiere decir que son abstracciones y no
comportamientos que se observen de manera directa. Estas tendencias son
definidas a partir de conceptos como la disposición, dimensión, factor,
categoría y rasgo.
- El temperamento puede significar diferencias de cada individuo en lugar de
características generales del ser humano. Tiene algunos elementos vinculados
como el miedo, la irritabilidad y el nivel de actividad.
- El temperamento es más o menos estable cuando se compara con otros
conceptos psicológicos. Esta estabilidad permite que se anticipe con cierto
grado lo que a una persona hará en algún momento dado.
- El temperamento tiene una base biológica, pero hay una variabilidad de
posturas al considerar el tipo de estructuras anatómicas y sistemas fisiológicos
que subyacen al concepto de temperamento. Tanto las influencias del
organismo como las del medio ambiente tienen que ser consideradas en
relación, como lo señalaron Super y Harkness; la organización de los
ambientes puede influir en la organización, expresión y función del

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

temperamento (1986). Todo apunta a que hay un acuerdo en la idea de que


en el estudio del temperamento la naturaleza psicosocial del entorno del niño
o los procesos externos (como el aprendizaje) puedan ser ignorados.
- El temperamento alude, sobre todo, a las reacciones formales del
comportamiento, como por ejemplo la fuerza, vitalidad, energía, movilidad,
velocidad, etc. Para algunos autores, como Campos y Goldsmith, el
temperamento alude solamente a la expresión de la conducta de las
emociones. Para otros, como Rothbart, el temperamento se extiende a todo
tipo de conductas, y no solamente a las reacciones formales.
- Es normal la preocupación por la edad infantil, sobre todo en los últimos años,
pero no se puede dejar de lado la unión entre temperamento y conducta, ya
que es un vínculo completo que se vuele más complejo a medida que la
persona vaya creciendo.

McCall intentó agrupar todos los puntos de vista, y lo que hizo fue proponer una
definición para el temperamento; el temperamento está formado por disposiciones
básicas inherentes al individuo, que son relativamente coherentes y que subyacen a, y
modulan, la actividad, reactividad, emociones y sociabilidad. Los principales elementos
del temperamento están presentes de forma temprana en la vida: estos son los que
tienen más posibilidades de estar respaldados fuertemente por los factores biológicos.
A medida que sucede el desarrollo, la expresión del temperamento está cada vez más
influida por la experiencia y la situación (cit. en González, 1996).

4.2 TEORÍAS PRINCIPALES

4.2.1 Thomas y Chess

A partir de los años cincuenta las teorías ambientalistas cobraron importancia para
comprender el desarrollo humano. De estas teorías se basaron Thomas y Stella Chess
a finales de los años sesenta para tratar de explicar el temperamento infantil.

Estos dos autores estuvieron interesados en estudiar el sustrato biológico subyacente


a los conflictos del comportamiento social que hallaban en sus casos clínicos. De esta

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

manera el origen de su teoría se basa en identificar las vías explicativas del


comportamiento infantil, ya que podría haber estructuras de base que condicionen las
maneras de reaccionar de los bebés y que estén en el origen de los problemas físicos.

Por otro lado, este estudio clásico tenía también como fin determinar si las diferencias
de cada individuo observadas en los niños que acababan de nacer permanecían o no
durante la edad infantil, y ver así como interaccionaban los rasgos del comportamiento
de cada niño con las partes específicas de su entorno. En este sentido no solamente se
observaron y registraron datos sobre el temperamento, sino que a parte y varias veces
a lo largo de muchos años también sobre las características del entorno en que el niño
estaba inmerso.

La muestra de su estudio estuvo compuesta por un total de 85 familias y un total de


141 niños y niñas, con un nivel social y cultura medio-alto. Desde que los niños tenían
apenas dos meses de vida hasta pasados los veinte años, los investigadores
recolectaron descripciones específicas sobre la conducta de cada uno y lo hicieron a
partir de diferentes técnicas de observación, como por ejemplo la observación directa
del comportamiento, así como un total de 28 entrevistas personales y estructuradas, a
los padres y profesores de los niños.

Las contribuciones de Thomas y Chess han sido primordiales a la hora de entender el


temperamento de los niños. Bien es cierto que la divulgación que realizaron de sus
teorías y datos se hizo en un momento muy oportuno, ya que los expertos del
desarrollo social empezaban a estar más abiertos a la idea de la contribución del
infante a su propio desarrollo, coincidiendo con el auge de los estudios sobre el estado
principal del infante y su influencia sobre el desarrollo posterior.

En cualquier caso, además de ser los precursores de la investigación del


temperamento, Thomas y Chess han dejado huella en el terreno del temperamento
infantil, sin obviar que han servido como pilar para la construcción de otras líneas
teóricas, como por ejemplo el desarrollo contextual, el cual fue propuesto por Lerner y
Lerner en el 1983, y que a partir de su investigación se han creado una serie de
herramientas para medir el temperamento infantil.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

[Link] Teoría

Las teorías sobre las que se basa la hipótesis de Thomas y Chess son las siguientes
(1989):

- Los niños son diferentes desde el momento que nacen, diferenciándose unos
de otros en patrones de su comportamiento, pudiendo ser categorizados,
identificados y mesurados. Estos patrones tienen un pilar biológico/genético,
pero su expresión y evolución pueden verse atenuados, intensificados,
modificados e incluso cambiados por las influencias postnatales. Estos patrones
de comportamiento se añaden bajo el concepto de temperamento. Cada grupo
o categoría de temperamento actuará en diversas circunstancias en cualquier
etapa de la vida.
- El temperamento influye en los comportamientos y las actividades de los
padres o cuidadores principales, y en el impacto que estos tienen sobre el
mecanismo psicológico del infante. En otras palabras, la relación entre
temperamento y entorno es bidireccional, con una constante influencia del
niño sobre sus padres y de sus padres o cuidadores sobre el niño.
- El temperamento infantil es una compostura normal de la estructura
psicológica de los infantes, incluso para los que puntúan en los extremos de
una u otra estructura temperamental.
- El temperamento no es personalidad, sino que es un aspecto independiente de
ella y que no lleva a ningún otro aspecto, como por ejemplo la motivación, o
cognición. Siempre se expresa como una respuesta ante un estímulo del
ambiente. Entonces solamente podrá entenderse en función del contexto
social en el que se produce. Así, ese contexto social influenciará en su forma y
grado de expresión.

Thomas, Chess y los colaboradores en el 1977 consideraron que el temperamento


infantil no es lo que un individuo hace o los motivos por los que le impulsan a ello, sino
un estilo del comportamiento que lo diferencia de la habilidad del comportamiento y

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

de la motivación o el por qué se hace según qué comportamiento. El temperamento se


centra en el cómo, en el estilo del comportamiento.

Por ejemplo, mientras todos los niños tienen en común la conducta de dormir, las
desemejanzas de temperamento se dan en la regularidad de los ciclos del sueño y
vigilia y en el nivel de actividad durante el sueño. En esta línea, los rasgos de
temperamento son la base de la personalidad de cada niño y representan los pilares
sobre los cuales esta personalidad se cimentará.

[Link] Categorías diagnósticas

Varios autores del NYLS (New York Longitudinal Study) identificaron nueve rasgos de
comportamiento básicos a partir de los informes y las observaciones de niños de tres
meses de edad. Estos son los siguientes:

 NIVEL DE ACTIVIDAD: Actividad motora desarrollada durante la interacción de


cada día con los progenitores, durmiendo, estando activo, etc.
 RITMICIDAD: Estabilidad de las funciones biológicas, como los ciclos de sueño,
la alimentación, función intestinal, etc.
 APROXIMACIÓN-EVITACIÓN: Respuestas positivas contra negativas ante
nuevos contextos o personas.
 CUALIDAD DEL HUMOR: Predominio de la expresión de humor negativo o
positivo.
 INTENSIDAD DEL HUMOR: Nivel de energía de la respuesta emocional,
negativa o positiva.
 PREDISPOCIÓN A DISTRAERSE: Facilidad o dificultad para distraerse en una
acción en marcha como consecuencia del surgimiento de un estímulo ajeno a
dicha actividad que esté haciendo el niño.
 PERSISTENCIA O DURACIÓN DE LA ATENCIÓN: Se trata de una doble categoría;
por un lado se refiere al grado de persistencia a la hora de llevar una actividad,
y por otro lado el tiempo de duración de la atención.
 UMBRAL SENSORIAL: Nivel de intensidad de estimulación que se requiere para
que aparezca una respuesta.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

 ADAPTABILIDAD: Dificultad o facilidad para adaptarse ante la necesidad de


cambio en un patrón de conducta establecido.

El NYLS puso de manifiesto:

- Las desemejanzas temperamentales se pueden ver desde las primeras semanas


de vida. Además, las características que determinan el temperamento tienden
a persistir con el transcurso de los años.
- El temperamento no es un rasgo inalterable, ya que en el transcurso del
desarrollo evolutivo de los niños las circunstancias del entorno pueden hacer
minimizar o modificar en cierta manera el estilo de comportamiento que
caracteriza al niño.

[Link] Tipos de temperamento

Los autores antes descritos establecieron tres tipos de temperamentos a partir de las
nueve escalas anteriores: fácil, difícil y lento de reacción

TEMPERAMENTO FÁCIL

Los niños con este tipo de temperamento se caracterizan por tener un estado de
ánimo positivo, con un sueño y alimentación regular. Tienen facilidad para tomar
alimentos nuevos, no tienen miedo de los extraños, se adaptan rápidamente en la
escuela y aceptan la mayoría de las frustraciones con pocas molestias. Se describen
como niños fáciles de llevar y de interactuar con los padres y maestros de la escuela y
hacen amistades con facilidad. Estos niños forman el 40% de la muestra.

TEMPERAMENTO DIFÍCIL

Esta clase de niños son todo lo contrario a los niños descritos anteriormente. Suelen
protestar ante con casi cualquier situación que se salte de la normalidad, son irritables,
irregulares en sus hábitos de sueño y alimentación, les cuesta entablar relación con los
extraños, son muy activos, con humor negativo y responden muy intensamente ante
situaciones de frustración, llorando y gritando exageradamente. La relación con este
tipo de niños es descrita por los padres y maestros como muy difícil o complicada, ya

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

que son niños difíciles de controlar e irascibles. Este tipo de niños supone el 10% de la
muestra original.

LENTOS DE REACCIÓN

El temperamento de estos niños se caracteriza por un nivel bajo de actividad. Estos


niños, en general, son lentos para adaptarse a los cambios que se dan en su entorno;
cuando se afrontan por primera vez a nuevos alimentos; a nuevas personas o lugares,
reaccionan la mayoría de las veces con respuestas negativas de intensidad moderada.
A medida que se encuentran con estas situaciones van mostrando de manera gradual
más aceptación. Los niños lentos de reacción suelen ser precavidos y retraídos, aunque
no siempre son ansiosos o tímidos. Suponen un 15% del total de la muestra original.

El otro 35% de la muestra del estudio serían los niños dentro del grupo llamado
promedio, implicando ello que no se ajustan a ningún perfil en específico. Son niños
con diferentes características de cada clase de temperamento.

Más adelante ya profundizaremos en el tema pero hay una relación entre el


temperamento y el apego, estudiado en el tema 2. Los bebés con temperamento difícil
tienen más dificultades para entablar vínculos de apego seguro con sus madres.

Por ejemplo Waters, Vaughn y Egeland (1980) encontraron que los niños de un año
con apego resistente fueron neonatos irritables y poco activos a la estimulación
externa. De forma complementaria, Crockenberg en el 1988 mostró que los niños con
temperamento fácil se ven menos afectados en sus apegos seguros, incluso cuando sus
madres son menos sensibles, están sometidas a más estrés o tienen poca ayuda social.

Mangelsdorf, Gunnar, Kestenbaum, Lang y Andreas en los años noventa, establecieron


que los niños muy irritables y con temperamento difícil pueden llegar a entablar una
relación segura con el cuidador principal si este es paciente y se adapta a las
necesidades y características del niño.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Referente con las teorías anteriores, los expertos se han planteado si el temperamento
es algo que se puede modificar, o si un niño con temperamento difícil en un futuro
será sí o sí un adulto difícil.

Sobre ello, parece ser que no. Según los estudios de Thomas y Chess, algunas
características de temperamento tempranas se alargan hasta la vida adulta, mientras
que otras no. El temperamento sí puede modificarse con el paso del tiempo, y una de
las variables que lleva a entender el cambio es la bondad de ajuste entre el estilo
temperamental del niño y los patrones de crianza de los padres.

[Link] La bondad del ajuste

Este concepto, que fue introducido por Thomas y Chess a finales de los setenta, ha
sido elaborado posteriormente por más autores, entre los que se encuentran Supper y
Harkness; Lerner y Lerner y Crockenberg.

La bondad de ajuste se produce cuando el temperamento del individuo y otras


características, como la motivación, nivel intelectual, etc., son adecuados para
sobrellevar las siguientes demandas, oportunidades y expectativas del entorno.

Sin embargo, hay muchas combinaciones de niño-entorno que pueden promover tanto
bondad como pobreza de bondad de ajuste, ya que eso dependerá de las
características de cada infante, los padres, maestros, familiares del entorno, etc.

No hay que olvidar que el niño es el principal personaje de su entorno, y dentro de


esas múltiples interacciones también entran en juego los valores, actitudes y
posibilidades de los padres en relación a los comportamientos de sus hijos, las
características de las otras personas que interactúan con el niño o las características
físicas del contexto.

No obstante, más que el temperamento, lo que determinará el bienestar del niño será
el encaje que este temperamento encuentre con su contexto cercano. Si los dos
elementos se fusionan y conectan, sea el temperamento que sea, el desarrollo será

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

más positivo que si las características temperamentales del infante tropiezan con las
características de su contexto.

Por ejemplo, los niños con temperamento difícil tendrán más posibilidades que los
niños con temperamento fácil para enfadar o molestar a sus padres y mantener con
ellos relaciones problemáticas. No obstante, si estos padres no se alteran y mantienen
la calma, al final podrán conseguir que su hijo vaya modificando su temperamento,
calmándolo y mitigando su carácter, para que después, en la infancia o adolescencia,
dejen de tener un temperamento difícil. No obstante, si los padres se muestran
nerviosos e impacientes con sus bebés con temperamento difícil, estos tienen más
posibilidades de seguir teniendo un temperamento difícil durante su infancia y
adolescencia, presentando incluso problemas de conducta y problemas para entablar
buenas relaciones con los demás.

Thomas y Chess en el 1977 admitieron que dentro del concepto de temperamento hay
una parte hereditaria, aunque para ellos lo más importante era el rol que ejercían las
influencias del entorno sobre las características que presentara el niño justo después
de venir al mundo. Los rasgos temperamentales que estuvieran presentes en el
nacimiento entrarían en un constante proceso de interacción, comprometiendo a
otros atributos psicológicos, como por ejemplo la cognición, motivación y entorno
intra o extra familiar.

Este proceso puede ayudar o cambiar una o varias características del temperamento.
Una cuestión que ha sido interesante en el estudio del temperamento son las
variaciones culturales, lo que se considera un temperamento normal o deseable. Por
ejemplo, ser tímido y reservado puede llegar a ser un problema en varias culturas, por
ejemplo en EEUU, dónde se valora la iniciativa de la persona y su decisión, en
comparación con la cultura Asiática, por ejemplo en China o Japón, dónde ser tímido o
reservado es una característica deseada por padres o maestros de los niños, ya que
suelen ser niños considerados más maduros que los otros. Todo depende del lugar en
el que nazca cada uno.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Los niños con temperamento difícil son especialmente vulnerables, al ser niños
irritables, impacientes, con poca flexibilidad para adaptarse a los cambios, bastante
activos, etc. Pero si permanecen en un entorno que sabe adaptarse a ellos y a sus
características difíciles, estos no tienen motivos para presentar dificultades y
desajustes para adaptarse.

[Link] Personalidad

En el intento de aclarar el complejo concepto de temperamento infantil nos


encontramos con el concepto de personalidad, ya que muchas veces pueden llegar a
confundirse y pensar que es lo mismo, pero exactamente no es así.

Según Thomas y Chess el temperamento es primordialmente un estilo de


comportamiento, un conjunto de conductas con el que niño nace y con base biológica,
aunque moldeable dependiendo del entorno donde se encuentre. En cambio la
personalidad es todo el conjunto de actividad recíproca y constante del temperamento
y el entorno. La personalidad puede ser considerada como el conjunto que contiene
los atributos permanentes que constituyen la individualidad del individuo. De esta
manera, la personalidad incluye las habilidades, motivación, normas y valores;
mecanismos de defensa y temperamento.

Entonces, según la perspectiva del comportamiento, diversas personalidades permiten


tener grandes similitudes en temperamento, y parecidas personalidades permiten
tener diferencias en temperamento.

4.2.2 Buss y Plomin

La aportación de Arnold Buss y Robert Plomin al estudio del temperamento se basa en


la hipótesis de la personalidad. Estos investigadores definen el temperamento como
un conjunto de rasgos de la personalidad innatos y que aparecen en la primera
infancia.

El interés de estos autores se concentraba sobre todo en identificar hasta qué punto el
temperamento y las características de la personalidad tenían una base biológica o

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

ambiental. Gran parte de sus estudios se centraron en las comparaciones entre


gemelos idénticos con los fraternos, aquellos que tienen la misma carga genética con
los que tienen el mismo semblante que cualquier hermano o hermana.

[Link] Teoría

Buss y Plomin partieron de la aparición temprana de rasgos de la personalidad. Para


estos autores los diferentes temperamentos son considerados como un subconjunto
de rasgos de personalidad que cumplen el triple criterio:

- Que sean heredados.


- Aparecen pronto en la vida.
- Muestran estabilidad a lo largo del ciclo vital.

Bus y Plomin consideraron que los pilares biológicos del temperamento tenían que ver
con el tono basal y la actividad cardiovascular. Estas estructuras parecen ser las bases
fisiológicas que explican, por ejemplo, la relación entre el temperamento y la
manifestación de respuestas excesivas, tales como el estrés.

A pesar del carácter innato de diversas características del temperamento, Buss y


Plomin no negaron la relevancia del entorno como parte moduladora del
temperamento infantil. La mezcla de la herencia y la manifestación temprana de
muchos de los rasgos no imposibilita que los individuos estén influidos y expuestos a
modificaciones a través de la socialización y la experiencia de cada uno. Esta
combinación da a entender la importancia de considerar cómo se cimientan desde una
edad temprana los diversos aspectos principales de la personalidad.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

[Link] Dimensiones y categorías diagnósticas

Buss y Plomin en 1984 idearon los rasgos de la personalidad como las partes centrales
del temperamento. Plantearon la existencia de tres rasgos del temperamento
fundamentales:

EMOCIONALIDAD

Se identifica como la angustia primaria que se manifiesta durante los seis primeros
meses de vida. Se define como un estado de inquietud que se acompaña con un alto
nivel de excitación. Durante los primeros meses de vida, la emoción de malestar
principal va progresivamente diferenciándose en temor e ira, siendo estas las dos
dimensiones primordiales de la emocionalidad.

- MIEDO: Este estado se expresa a través de cuatro componentes: motor,


expresivo, fisiológico y cognitivo. Las variaciones en estos cuatro componentes
dan sitio a las diferencias individuales.
o MOTOR: Es el más identificativo. Se manifiesta a través de una fuerte
activación de la división simpática a nivel del sistema nervioso
autónomo. Cuando los niños tienen temor presentan dos tipos de
respuestas; las de escape y las de inhibición.
En la respuesta de escape el niño pone en funcionamiento una serie de
comportamientos instrumentales que le permitirán escapar de la
situación que le está amenazando. Se irá corriendo, saltando, se
esconderá, etc., huyendo de lo que le provoca miedo, sin pensar en
nada más y sin razonar.
A través de la inhibición, en cambio, el sujeto se mantendrá apartado de
la fuente que le provoca el miedo.
Así, en el escape, si el niño ve un gato y le asusta, escapará y huirá de él,
con el fin de evitar el contacto y estar cerca de él. En la inhibición si el
niño sabe dónde hay gatos, procurará estar lo más apartado posible de
ese lugar.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

o EXPRESIVO: Ese componente se expresa en gran parte del rostro y a


nivel fisiológico es una fuerte activación del sistema nervioso
autónomo. Entre sus expresiones se puede señalar que aparecen
arrugas en la cara, sobre todo en la zona frontal, las cejas se arquean y
los ojos se abren abiertamente, la boca también se abre, los labios se
tensan y la cara generalmente palidece.
La tensión motora conforma otra forma en que la expresión de miedo
puede ser observada: las manos se cierran, los músculos del cuello y de
los hombros se tornan rígidos, al hacer movimientos repetitivos la
persona se llega a encoger, etc. Son otros ejemplos de las desemejanzas
en las manifestaciones de cada individuo ante el mismo estímulo.
o FISIOLÓGICO: Este componente es otro de las manifestaciones que se
hace presente ante un contexto de miedo, de tal manera que la sangre
que fluye por la zona digestiva se dirigirá hacia los grandes músculos del
cuerpo, liberando azúcar en la sangre, aumentando la presión de esta y
el ritmo cardíaco mientras el corazón bombea más sangre.
Externamente se podrá visualizar sudoración y enrojecimiento de la
piel. El organismo estará listo para una situación de huida o de peligro
físico, para poder atacar. Cuando la amenaza haya desaparecido el
organismo poco a poco volverá a la normalidad.
o COGNITIVO: Este componente está formado por los sentimientos de
preocupación e incerteza que se pueden generar en situaciones de
miedo. Cuando se pregunta a los individuos cómo vivieron una situación
de miedo, estos la describen como un conjunto de sensaciones muy
diferentes.
- IRA: La ira o cólera, como el miedo, se expresa a través de cuatro
componentes:
o MOTOR: Pueden aparecer dos tipos de conductas; la primera sería la
típica rabieta en la que el niño, para canalizar su frustración, lloraría, o
chillaría, y la drgunda sería el comportamiento agresivo en la que el
niño no solamente se enfadaría, sino que agrediría a otra persona.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

o EXPRESIVO: Este componente recogería aspectos de la cara, como la


ruborización, los ojos se estrecharían, el ceño se frunciría, los labios se
tensaría y el cuerpo se prepararía para el ataque.
o FISIOLÓGICO: Serían las mismas que hemos descrito antes con el
miedo.
o COGNITIVO: Aquí entraría la hostilidad, que está caracterizada por la
antipatía y el odio hacia otra persona, junto a un conjunto de
características negativas hacia la persona que se odia. La manera de
analizar la ira es semejante a la referida al miedo. De esta manera se
analiza a través del umbral de respuesta, del tiempo de latencia, o de la
duración de la reacción.

ACTIVIDAD

La actividad es el segundo rasgo temperamental y se define, según Buss y Plomin,


como el gasto de energía física dedicado a hacer alguna acción. Hace referencia a la
manera en la que se llevan a cabo las respuestas, no a su contenido explícitamente. En
este rasgo se pueden diferenciar tres componentes: ritmo, vigor y resistencia, de más a
menos importancia.

- RITMO: Se refiere a la rapidez con que el individuo gasta energía. Los niños que
son muy activos casi siempre van corriendo a los sitios en vez de caminar
tranquilamente, se dedican a saltar, brincar y suelen hablar muy rápido, casi
como nerviosos o estrepitosos.
- VIGOR: Significaría la amplitud e intensidad de las respuestas de las personas o
sus acciones. Los infantes muy activos suelen dar golpes fuertes a la partes,
rompen los juguetes, gritan casi siempre en vez de hablar, se mueven con
muchísima fuerza, etc. En comparación, los niños con baja actividad, que son
más tranquilos, no golpean las puertas o juguetes si no es con motivo, etc.
- RESISTENCIA: Hace referencia a la cantidad de tiempo que el niño puede
dedicarle a una actividad. Los infantes que tienen una alta resistencia suelen

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

estar más activos durante más rato y durante el día, que los niños que no
suelen ser muy activos.

SOCIABILIDAD

Sería el último rasgo del temperamento y se definiría como la preferencia que tienen
los niños de estar con otras personas en vez de estar solos. Se integraría de dos
elementos:

- INSTRUMENTAL: Hace referencia a los movimientos que dirige el sujeto hacia


las otras personas. Como por ejemplo vamos a señalar que los niños que son
sociables prefieren jugar con otros niños antes que jugar solos. Cuando los
hermanos o amigos de juegos no están junto al niño, los niños que son más
sociables se quejan de que no tienen a ningún niño con quien jugar o no
pueden jugar a nada. En comparación con los niños que no suelen ser muy
sociables, los cuales prefieren aislarse más y jugar solos, ya que no tienen la
necesidad social de jugar con otros niños.
- SENSIBILIDAD: Correspondería con el grado de reacción a las interacciones
sociales. Los infantes con un alto grado de sociabilidad reaccionaran con más
energía a las propuestas de otras personas, ya sea para jugar, para hacer alguna
actividad, conocer a alguien, etc. Los niños sociables son más felices cuando se
mantienen ocupados en tareas de carácter interpersonal, esto se haría
evidente en la manera que expresan sus emociones, a través sus rostros, el
tono de la voz, etc. Los niños menos sociables suelen mostrarse con más
inquietud antes las interacciones sociales, considerándolas intrusivas.

Cada una de estas tres disposiciones del temperamento propuestas por Buss y Plomin
supondría el soporte a la aproximación teórica de la personalidad. Los temperamentos
que tienen estos tres criterios se conocen como EAS: Emocionalidad, Actividad y
Sociabilidad.

185
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Cada uno de ellos se encuentra vinculado a la herencia evolutiva de cada individuo y al


desarrollo de la personalidad, y han sido estudiados en una diversidad de especies,
como los primates, perros o ratas.

[Link] Armonía

El concepto de armonía se asemeja bastante al concepto que hemos comentado


anteriormente de bondad de ajuste de Thomas y Chess. Con ese concepto, Buss y
Plomin se percataron de la interacción bidireccional del individuo con el entorno. Así,
se produciría armonía entre el niño y el cuidador principal cuando los dos presenten un
temperamento compatible, y se producirá desarmonía cuando sean incompatibles.

Vamos a poner un ejemplo:

Un niño que es bastante sociable con su padre, que lo es muy poco. En este caso uno
de los dos se sentirá frustrado y la relación entre ambos no será armónica. Es
destacable mencionar que si bien es verdad que se le da la relevancia al entorno como
un factor de influencias, es la persona la que acaba determinando las maneras de
interaccionar y la selección de los entornos, es decir, son las personas quienes
seleccionan los entornos o lo moldean.

De esta manera la tendencia de un individuo será la de escoger entornos en los que el


gasto de energía sea muy alto, al igual que aquellos considerados como sociables
escogerán hacer actividades en las que predomine el contacto social.

Para Buss y Plomin los rasgos del temperamento son bastante estables, debido en gran
parte a su base genética. Aunque, a lo largo de la infancia, gracias a la maduración del
sistema nervioso central y autónomo y a la socialización, algunos rasgos del
temperamento irán cambiando. Este sería el caso, por ejemplo, del incremento en la
actividad (la cantidad total de energía que usa un niño) que se produce gracias a que el
niño crece en fuerza, persistencia y estatura. Estos cambios, denominados como
normativos, ya que todos los niños lo sufren, a no ser que tenga alguna dolencia física,
hacen que sus posiciones relativas se mantengan, por lo que los bebés que con doce
meses eran muy activos, lo seguirán siendo cuando vayan a la escuela. A pesar de esta

186
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

estabilidad, el temperamento no es insensible a según qué influencias, y podrá verse


afectado porlos aspectos internos y externos de la persona.

4.2.3 Rothbart y Derriberry

Para estos dos autores, los infantes bebés presentan diferencias desde el momento en
que nacen. Estas diferencias tienen una idea constitucional y una base genética,
aunque también se encuentran influidas por la maduración del niño, sus vivencias y su
entorno. En este sentido, Rothbart y Derriberry (1981) entendieron que existen una
varios mecanismos fisiológicos que están presentes desde el momento en que se nace,
los cuales son responsables de las características del temperamento. Pero, también
defendían que estos sistemas fisiológicos son plásticos y se adaptan al entorno en que
vive cada niño.

La teoría de estos dos autores supuso un enfoque muy importante en cuanto a


evolución, ya que trataron de comprender los cambios del temperamento en función
de aspectos genéticos y de comportamiento. Lo importante de esta teoría estriba en
su intento de relacionar sus postulados con los de otros investigadores que también
estudiaron el temperamento, especialmente con lo que lo hicieron en la edad adulta.

Este acercamiento al temperamento es muy parecido a la teoría de Strelau del 1983, la


cual comentaremos más adelante, y en la que se dan importancia a los mecanismos
psicológicos y fisiológicos que están desde el momento de nacer, como determinantes
de las características del temperamento. Pero, y a diferencia de Strelau, Rothbart y
Derriberry, consideraron al organismo de una forma plástica y le dieron relevancia a la
capacidad de los sistemas del organismo y del comportamiento para adaptarse al
entorno.

[Link] Teoría

El modelo de desarrollo de Rothbart y Derryberry les llevó a entablar que el


temperamento, que todavía se consideraba estable, estaba constantemente en
cambio. Para estos autores había momentos de la vida que se caracterizaban por tener
más estabilidad y otros momentos en los que las características del temperamento

187
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

estarían madurando y se observarían más modificaciones. También decían que había


otros momentos en la vida en los que la estabilidad sería mayor y el temperamento se
mostraría, por lo tanto, con más estabilidad.

Estos autores también establecieron que la maduración de las diversas partes del
temperamento se producía a diferentes ritmos, y que existían aspectos que estarían
presentes desde el momento del nacimiento, a la par que otros podrían salir más tarde
y seguir desarrollándose más adelante.

[Link] Disposiciones del temperamento

Desde esta perspectiva el temperamento se basa en dos aspectos en los que se sitúan
las diferencias interindividuales: Reactividad (positiva y negativa) y autorregulación.

La reactividad tiene una base somática-motora, autonómica, cognitiva y


neuroendocrina que se pone en funcionamiento a través de un esfuerzo de
autorregulación a través de mecanismos conductuales: aproximación/evitación,
ataque/inhibición, atención/desatención, búsqueda/tranquilidad de excitación. Desde
el nacimiento los niños ponen en marcha este sistema de procesamiento y reacción
ante la estimulación con un determinado estilo de refuerzo, que es lo que se llama
temperamento.

REACTIVIDAD

Se definiría como la tendencia que tienen las personas a experimentar y expresar las
emociones. Sería la manera de reaccionar de la persona, tanto positiva como
negativamente, ante diversos estímulos. De esta manera, unos individuos y otros se
diferencian en su umbral de reacción, es decir, en la cantidad de estimulación que
necesitan para reaccionar, en el nivel máximo que puede llegar su respuesta y en el
tiempo que requieren para recuperarse de dicha respuesta.

Vamos a simplificarlo con un ejemplo; cuando los niños, acorde a sus características de
paseo, salen a pasear con sus padres, el ruido de los vehículos les puede molestar y
producir que lloren alguno de ellos, los que son más sensibles, mientras que en otros

188
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

niños este mismo ruido o estímulo les captará su atención y les provocará interés o
indiferencia.

Algunas de estas respuestas tienen una base somática, ya que implican el sistema
nervioso, y dependen incluso del estado de la persona en un momento dado. No
obstante, factores del propio contexto también influyen. En este sentido, podríamos
destacar la intensidad del estímulo o su novedad.

El significado que la persona asigne al estímulo, el sentido emocional que tenga,


también influirá en la respuesta o reactividad. La intensidad del estímulo generalmente
los estímulos pequeños suelen crear la aproximación del individuo y reacciones
positivas, mientras que los de alta intensidad provocan la aparición de respuestas
negativas y el individuo tiende a apartarse.

Por otro lado, los estímulos nuevos suelen provocar una reacción de precaución. En
este sentido es acorde destacar un fenómeno bien descrito en los bebés que es el de
inhibición conductual. Por ejemplo, cuando los bebés cumples un años van cogiendo
con más habilidad los objetos cercanos, pero muestran más cautelosos en coger o
acercarse a los objetos nuevos.

El estado interno de la persona, como ya hemos comentado antes, también actúa en


su reactividad. Cuando se habla de estado interno, se hace referencia a aspectos
biológicos, como por ejemplo el frío, el hambre, las sensaciones físicas en general,
como a los aspectos del comportamiento, el aspecto psicológico de la persona. Por
ejemplo, estar con sueño o cansado provoca una reactividad negativa, mientras que
dormir o comer provocará una respuesta o reactividad positiva.

Por último, el valor de la señal, el significado que tiene para el individuo, influirá en su
respuesta o reactividad ante el estímulo. En este sentido, es de importancia tanto el
significado emocional como el simbólico del estímulo, así como su valor anticipatorio.
Así, por ejemplo, cuando el niño está viendo que su madre se le acerca con la
merienda y lo mira de forma cariñosa, este comenzará a reír y a anteponerse que ha
llegado la hora de la merienda.

189
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

De esta manera los estímulos que tengan una reactividad positiva para el individuo o
que a través de ellos se antepongan a alguna consecuencia positiva, crearán
respuestas de acercamiento a este estímulo, mientras que las respuestas negativas
provocarán evitación.

Los factores que acabamos de describir entran en interacción con las características
del temperamento de la persona y del contexto. Es esta interacción la que finalmente
dará sitio a una respuesta, negativa o positiva, a una reactividad.

AUTORREGULACIÓN

La autorregulación tiene la función de regular la reactividad a través de mecanismos


como la aproximación, ataque, atención, inhibición o autotranquilización. Sería la
manera de establecer cómo actuar ante la respuesta o reactivación.

Los mecanismos de autorregulación pueden ser vistos de manera muy temprana en los
bebés, por ejemplo cuando apartan la mirada del origen de la estimulación si esta es
muy fuerte o intensa.

Como hemos comentado hace poco, la reactividad y la autorregulación actúan


tempranamente. Esta interacción dependerá de dos factores destacables; la naturaleza
de la respuesta emocional a cambiar y el valor que damos a la señal. Esto quiere decir
que las emociones positivas originan una respuesta de acercamiento, mientras que las
negativas la originan de evitación.

Esto funciona para los bebés y para los adultos de manera similar. Si por ejemplo, la
invitación a escuchar un debate puede crear respuestas muy diferentes en función de
si pensamos que va a ser interesante y que vamos a aprender mucho, o si esperamos
lo opuesto. Estas expectativas seguramente nos dirigirán a aceptar la invitación o
rechazarla. Al igual que analizamos sobre la reactividad, la autorregulación no
solamente depende de los rasgos del temperamento, sino de factores relativos al
propio contexto, al estado psicológico y físico de la persona y sobre todo a su edad.

190
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Relacionado a este último punto, es destacable que a medida que los niños van
haciéndose grandes, sus mecanismos de autorregulación van mejorando y se van
haciendo cada vez más refinados. Esta complejidad está causada sobre todo por dos
aspectos, la maduración cerebral y las mejoras cognitivas correspondientes, y las
prácticas de educación de los padres. Los dos elementos hacen que el bebé aprenda a
controlar su atención, por ejemplo, o controle mejor sus reactivaciones emocionales
negativas.

El proceso más complicado de autorregulación es el control voluntario. Esta habilidad,


que va mejorando a medida que vamos creciendo, supone la capacidad para mantener
la atención sobre una actividad o acción, para pasar de una actividad a otra, para
comenzar otra tarea o para inhibirla, etc. Este proceso comienza muy pronto y
continúa hasta la etapa preescolar, y es lo que permite no solamente reaccionar ante
según qué estímulos, sino también poder actuar sobre ello. Es un proceso muy
relevante que es el que permite que trabajemos en función de metas, ya sean a corto
o largo plazo, o metas que requieren más esfuerzo y constancia.

[Link] Personalidad

El temperamento, desde una perspectiva psicológica y biológica se define como algo


plástico, como algo complicado y formado por muchos sistemas, como el afectivo y
emocional, el cognitivo, etc. Un aspecto interesante es el énfasis en el carácter del
desarrollo del temperamento, siendo uno de los objetivos de su teoría trazar el curso
normativo del desarrollo del temperamento.

Según Rothbart la personalidad es un concepto más amplio que el temperamento. La


personalidad incluye importantes sistemas cognitivos, como el concepto, el
comportamiento o las expectativas de cada individuo. Es la que mediará entre la
dotación genética individual, la estructura cognitiva y los requerimientos, demandas y
posibilidades del entorno.

El temperamento supone la base biológica primaria para la evolución de la


personalidad, la base sobre la que se construye la futura personalidad del niño. Más

191
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

adelante, durante el transcurso de la maduración y a través de las interacciones con el


entorno, la estructura de la personalidad de cada persona se irá formando.

4.2.4 Goldsmith

Para Goldsmith, el concepto de emoción primaria es central. Entiende el


temperamento como las diferencias de cada persona en la tendencia a experimentar y
expresar las emociones primarias. Los primeros instantes de la vida son más correctos
para investigar el temperamento, ya que las criaturas están menos contaminadas por
la sociedad y aún no están influenciados por procesos cognitivos.

Según Goldsmith hay cinco emociones primarias, que son el malestar, el interés, el
placer, el miedo y la alegría. A parte de estas emociones, Goldsmith incluyó el nivel de
activación emocional, entendido como el nivel de actividad motora, como una
dimensión temperamental importante. Es adecuado destacar que existe un gran
parecido entre la definición de temperamento que dio Goldsmith con la de los autores
anteriores, Rothbart y Derryberry, ya que para todos ellos las emociones son básicas
en el concepto de temperamento.

[Link] Teoría

La teoría de Goldsmith tiene cuatro puntos esenciales:

- El temperamento es de naturaleza cambiante.


- Hay una diferencia entre el temperamento y su naturaleza subyacente.
- Las características del temperamento influirán sobre el desarrollo de la
personalidad de la persona.
- Las emociones temperamentales cogen significado dentro del entorno social.

Es relevante señalar que Goldsmith estudiaba solamente la manifestación del


comportamiento de las emociones y cómo se expresaban. De esta manera, para él, hay
tres formas fundamentales para expresar la emoción: expresión facial, sistema motor y
verbal/vocal.

192
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Para estudiar estos aspectos, Goldsmith destacó la importancia de considerar


parámetros de intensidad y de orden temporal como por ejemplo la latencia en la
respuesta o el tiempo de recuperación. En este sentido, los bebés diferenciarían en su
manera de expresar felicidad en función del nivel de intensidad de su alegría o
felicidad, el tiempo que tardarían en llegar a su máxima expresión de felicidad tras la
presentación de un estímulo o el tiempo que tardarían en regresar a un estado natural
menos eufórico.

El autor propone dos razones para calcular las emociones a través de la manifestación
de conducta. La primera, la facilidad para mesurar, advertir y cuantificar la expresión
de conducta del temperamento comparado con los indicadores fisiológicos. La
segunda y más relevante, por qué la expresión de las emociones siempre se lleva a
cabo en un contexto social y realiza la función de comunicarse entre las personas. En
esta línea, la emoción es la parte que coordina y organiza los mecanismos cognitivos
personales y la vía por la que la persona se comunica con su entorno.

[Link] Desarrollo del temperamento

Goldsmith entendía que si la expresión de temperamento se modificaba con los años,


las partes primordiales se mantendrían estables. Como partes invariantes del
temperamento Goldsmith destacaba el tipo de meta afiliada con cada emoción, el tipo
de apreciación sobre cómo conseguir esta meta y la tendencia de acción que va con la
emoción. Por el contrario, a medida que la criatura va haciéndose grande, varios
aspectos van modificándose, debido primordialmente a su aprendizaje, ya sea en la
escuela, en casa, o en ambos. Por ejemplo, se pueden aprenden nuevas maneras de
expresar las emociones y nuevos sistemas para afrontar según qué estímulos, y estos
nuevos sistemas pueden cambiar las reacciones emocionales de cada uno. De igual
manera, también aumentan las habilidades para comprender las emociones de los
demás, se desarrolla la empatía, y la coordinación entre las expresiones de los
sentimientos y emociones.

193
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

[Link] Personalidad

Goldsmith, como ya hemos comentado, daba mucha importancia a la expresión de las


emociones primarias para entender el temperamento, y al significado que cogen las
emociones primarias dentro de cada contexto social. Pero por otro lado y refiriéndose
a la personalidad de cada persona, su hipótesis coincide con los de Rothbart y
Derryberry, en la medida que conciben que la personalidad se establece sobre los
pilares de las diferencias del temperamento. La personalidad, entonces, se constituye
en base a las diferencias del temperamento de tipos biológico, y se irá construyendo a
través de las interacciones que el infante mantiene con los otros significados de su
ambiente.

4.2.5 Hipótesis neo-pavloviana de Strelau

[Link] Teoría

Esta teoría se denomina Teoría de la regulación (RTT), y fue propuesta por Strelau
entre los años sesenta y setenta, para entender el temperamento.

Este autor definió el temperamento como una serie de rasgos de conducta


relativamente estables que se expresan en forma de energía y en las características
temporales de las reacciones. Estos rasgos de comportamiento son sobre todo
determinados por procesos fisiológicos, aunque también son influidos por los
mecanismos de maduración y algunos factores del entorno.

Los conceptos claves de su teoría son los siguientes:

- Los rasgos del temperamento se expresan en todas las conductas, en todas las
acciones de las personas, indiferentemente del contenido que tenga y la
dirección donde se dirija.
- Strelau asumió que el temperamento se manifiesta no solamente a partir de
emociones o reactivaciones motoras, sino que además con otro tipo de
actividades mentales.

194
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

- El temperamento tiene un principio biológico en el cual participan los sistemas


subcorticales, el sistema endocrino y el sistema nervioso autónomo.
- El temperamento se puede ir modificando a causa del entorno, aunque su base
sea biológica.

[Link] Extensiones del temperamento

Strelau supuso que el temperamento estaba formado por tres extensiones básicas:
reactividad, actividad y temporalidad. Las dos primeras son extensiones de energía,
mientras que la temporalidad se refiere al aspecto temporal del comportamiento.

REACTIVIDAD

Esta dimensión es una de las más importantes en la teoría de Strelau. Se basa en el


concepto de fuerza del sistema nervioso formulado por Pavlov, ya que Strelau definió
la reactividad como la magnitud de la respuesta –intensidad-, en relación a un estímulo
dado. Un mismo estímulo crea una respuesta refleja más potente en una persona
reactiva que en una persona no reactiva. De esta manera el autor sugirió que en el
continuo de la reactividad, las personas pueden dividirse entre dos polos; los de alta
reactividad y los de baja reactividad.

De esta manera la dimensión de la reactividad se reconoce con la propiedad de fuerza


del sistema nervioso, centrándose primordialmente en el sistema nervioso central, el
autónomo y el sistema endocrino.

ACTIVIDAD

Esta extensión hace referencia a la frecuencia con que la persona hace según qué
acciones. La actividad está estrechamente relacionada con la reactividad. Entre ellas
dos hay una pequeña relación de autorregulación, de tal manera que se ayudan
recíprocamente. Para entender este concepto, Strelau recurrió al concepto de nivel
óptimo de activación. La persona tiende a mantener un nivel óptimo de activación en
el cuerpo, este nivel es personal y está afianzado biológicamente. El nivel de activación
depende principalmente de la reactividad, ya que en iguales condiciones, una persona

195
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

reactiva responde con más grado de activación en comparación con una persona no
reactiva.

TEMPORALIDAD

La dimensión temporal incluye tres subdimensiones, que son la viveza, velocidad de


iniciación de la respuesta y la movilidad. La movilidad está relacionada con la habilidad
de reaccionar rápidamente y de manera correcta a una respuesta de cambios en el
entorno. En la teoría de la regulación, tienen especial relevancia los mecanismos
fisiológicos presentes desde el momento de nacer como determinantes de las
características del temperamento.

[Link] Personalidad

Según Strelau, una de las principales desemejanzas entre el temperamento y la


personalidad está en la influencia en que sobre los dos aspectos actúan los factores
biológicos y sociales. Para Strelau el temperamento se ve influenciado por aspectos
físicos y procesos biológicos que lo determinan.

El entorno condiciona indirectamente en el temperamento, a través de la relación que


el entorno ejerce sobre los procesos biológicos. Pero, la personalidad sí se ve afectada
directamente por el ambiente social del individuo, mucho más que por aspectos
biológicos. En esta línea, los procesos biológicos afectarían a la personalidad de forma
primaria en casos excesivos, como por ejemplo en situaciones de enfermedad o
indirectamente a través del temperamento.

En otras palabras, mientras que el temperamento sería un aspecto más bien biológico,
ya que se ve influenciado por procesos físicos, la personalidad estaría más influenciada
por procesos sociales, por el entorno social, siendo la influencia de lo biológico mucho
más complementaria.

196
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

4.3 CONTINUIDAD Y MODIFICACIÓN DEL TEMPERAMENTO

Carranza y González en el 2003 afirmaron que desde la mayor parte de las posiciones
teóricas se espera que las dimensiones del temperamento muestren un alto grado de
continuidad, en comparación con otras características psicológicas de las personas.

Desde algunas teorías, como la de Buss y Plomin, las características del temperamento
muestran una alta estabilidad desde el instante en que surgen en la vida de los
individuos. Otros autores, como Thomas y Chess destacaron que las características del
temperamento que tienen las personas cuando nacen son cambiadas en la interacción
con el entorno social donde estas personas evolucionan.

Otras teorías más actuales, como por ejemplo la de Rothbart y Goldsmith, destacaron
que el temperamento evoluciona a lo largo de la vida, y defendían que analizar los
cambios normativos del temperamento a lo largo del tiempo, como por ejemplo las
diferencias de cada individuo, da más comprensión del desarrollo del niño y su
temperamento.

Los estudios de la estabilidad y cambio del temperamento infantil han intentado


deducir el comportamiento desde la infancia hasta los momentos evolutivos
siguientes, y confirmar el temperamento como una parte de la estructura psicológica
de la persona, como estudiaron Chess y Thomas. El estudio de esta estabilidad ofrece
varios trabajos interesados en estudiar la estabilidad normativa, en los que se compara
en cada momento el lugar que ocupa una persona en relación a las demás que
conforman la muestra, visualizando las diferencias individuales como relativas y no
absolutas, y la estabilidad temperamental como una cuestión de cambio, aunque con
limitaciones.

Diferentes autores han desvelado que el índice de estabilidad alcanzado en los


estudios es más alto cuando se equiparan puntuaciones más contiguas en el tiempo
que cuando se equiparan puntuaciones más lejanas. Otras investigaciones han hallado
que los niños con puntuaciones en los extremos de la distribución conseguían

197
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

coeficientes de estabilidad más altos a lo largo de la infancia, mientras que otros niños
con puntuaciones en el medio de la distribución eran más variables.

Algunos otros estudios, pero menos que los del anterior, han señalado la estabilidad
como regularidad en los patrones de cambio con el fin de encontrar la herencia del
temperamento, para saber de dónde proviene y cómo se hereda. Un ejemplo de este
tipo de estudio es el Estudio Longitudinal de Louisville, en el cual se estudiaron a
gemelos monocigóticos o dicigóticos, encontrándose datos a favor de la presencia de
influencias genéticas sobre las modificaciones en la conducta inhibida a lo largo de
tiempo en infantes entre doce y treinta meses.

A cada gemelo se le dio una medida de inhibición de la conducta basada en el estado


emocional durante el examen en la sala de estudio, el miedo calculado por los
investigadores con el Infant Behavior Record (Bailey, 1969) y la percepción de la madre
en la dimensión temperamental aproximación o evitación, usando el cuestionario
Toddler Temperament Scala –TTS- Fullard, McDevit y Carey en el 1984. Los resultados
demostraron que los cambios en la edad en los comportamientos de los gemelos
monocigóticos eran parecidos, mientras que los cambios en las puntuaciones de los
otros gemelos tenían poca semejanza. Esto sugería que las influencias hereditarias
pueden moldear el curso del desarrollo del comportamiento inhibido.

Las investigaciones de estabilidad y cambio en el temperamento han dado resultados


no del todo coherentes. En muchas ocasiones, los coeficientes de estabilidad
obtenidos han variado dependiendo del instrumento utilizado, de la amplitud de los
conceptos que se quieren calcular, de la estrategia de medida utilizada, de la
conceptualización de las variables bajo estudio, etc.

De esta manera, por ejemplo, cuando se han equiparado los coeficientes de


estabilidad conseguidos usando los informes de los progenitores y la observación, los
primeros han sido mucho más superiores que los segundos. Ante esta incoherencia en
los datos, se han dado explicaciones que insinúan falta de autenticidad convergente
entre cuestionarios y observación y a las desemejanzas en la estrategia de medida, los
cuidadores o padres deben recordar los comportamientos de sus niños, los

198
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

investigadores valoran los comportamientos que pasan en el momento de la


observación. No hay que olvidar que algunos teóricos hacen referencia a la
subjetividad de los padres como observadores de sus hijos y su comportamiento.

Una mayor dificultad en la investigación de la estabilidad y el cambio viene dada por el


hecho de que un patrón de temperamento puede ser continuo a lo largo de un tiempo
y posteriormente cambiar, pudiendo también pasar lo contrario. De tal modo que un
atributo temperamental puede ser consistente en una persona y cambiante en otra, o
también que lo característico de algunos infantes puede ser la consistencia en el
tiempo, mientras que para otros niños puede ser el cambio.

Por esta razón, es importante destacar el estudio de la continuidad y la discontinuidad,


como también de los procesos que dan paso a la semejanza o al cambio en un rasgo
del temperamento a lo largo de los años en relación con la importancia de percatarse
de factores que dan lugar a la estabilidad o cambio.

El ritmo de desarrollo no es del todo constante y algunas características cambian más


rápidamente durante según qué periodos en comparación con otros.

También se ha mencionado a la inmadurez funcional del sistema nervioso central de


los bebés para argumentar por qué son inconsistentes en la expresión de sus
emociones en diversos contextos. Esto puede llevar a que las criaturas se comporten
de modo diferente en la interacción con sus madres y padres, sobre todo cuando estos
tratan a sus niños de manera diferente (Wachs y King, 1994).

Pero la expresión de las características del temperamento también se ve influenciada


por factores externos, como el entorno social en el que evoluciona el niño (Goldsmith,
1986). En esta línea se ha investigado el temperamento de infantes en edad
preescolar, equiparando sus actitudes en casa y en el colegio, hallando algunas
diferenciasentre el comportamiento del malhumor en el colegio que en casa, que
llevan a la influencia del entorno social sobre la evolución del temperamento.

Una influencia primordial del contexto en la edad infantil viene por los padres, ya que
sus comportamientos tienen un papel fundamental a la hora de entender los

199
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

comportamientos de sus niños. La investigación de Smith y Crockenberg en 1982


enseñó cómo los patrones de lloro pueden estar causados por las habilidades de sus
padres para calmarlos. Estos expertos hallaron que la cantidad total de la rabieta y
lloro mostrado por los bebés era más el resultado de las tendencias de sus madres,
tanto en comportamiento como en conducta para dar respuesta al malestar de sus
niños, que el resultado de la estructura de los niños (Carranza en 1996). Partiendo de
la base de que el lloro es un comportamiento universal, que se adapta en todos los
contextos y permite que los niños bebés se comuniquen, se han hallado diferentes
causas de lloro en el niño, las cuales son el dolor, el cólico, el desahogo, la
incomodidad y el aburrimiento.

Teniendo en cuenta lo que acabamos de comentar, también hay investigaciones que


afirman que la nueva madre puede aprender a distinguir, a partir de las tres primeras
semanas de vida del bebé, los diferentes lloros. Incluso a los tres días de vida una
madre puede distinguir el llanto de su hijo estando él en una guardería con más niños
de su edad (Brazelton, 2001).

Van de Boom y Hoeksma en el 1994 constataron que los padres pueden reaccionar en
virtud de las características de sus hijos, al hallar que las madres de niños con carácter
irritable tenían un comportamiento interactivo diferente de las madres de niños no
irritables. En las madres de los niños no irritables se veía un alto nivel de implicación
física y visual desde el primer mes de vida, como también un aumento gradual en la
estimulación afectiva, como por ejemplo palabras positivas, estimulación inclinada al
juego o contacto afectivo, y un veloz aumento en el nivel de sensibilidad hacia las
señales positivas de los niños, como conductas de sonrisa y vocalizaciones del niño. En
cambio, las madres con niños irritables tenían menos implicación afectiva y visual, ya
que la mayoría de las interacciones entre la madre y su hijo eran con el fin de aliviar su
rabieta y malestar. Se vio que eran madres con menos sensibilidad hacia las señales
positivas de los hijos.

Para acabar comentar que en el momento de nacer, los bebés no tienen los
mecanismos cognitivos para controlar la estimulación de sus madres ni de su

200
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

ambiente. En este sentido los padres se convierten en los reguladores tempranos de


los niveles de excitación y malestar de sus niños. A pesar de los cambios, si el
temperamento está formado por un conjunto de rasgos característicos de un
individuo, éstos mostrarán cierta continuidad a lo largo de los años.

4.4 TEMPERAMENTO EN LA INFANCIA

Para comprender el temperamento infantil es conveniente conocer que su desarrollo


se inicia con una reactividad emocional y motora influida a lo largo del tiempo por el
desarrollo de dos mecanismos de control, los cuales son la inhibición de la conducta,
que es considerada como un proceso más primitivo y que surge durante el primer año
de vida y tiene una gran base emocional; y el control voluntario, que depende de
procesos de atención y conforma un carácter autorregulador, el cual de desarrolla
durante los años preescolares.

El nacimiento de estos dos procesos o sistemas que regulan, facilitando o inhibiendo la


reactividad emocional y motora, dará sitio a la interacción entre las diferentes
dimensiones temperamentales.

Para ver la evolución de las características primordiales del temperamento, una vez
más tomaremos como referencias algunos otros estudios y agruparemos todas las
exposiciones en diferentes áreas; duración de la orientación y autorregulación, y
emocionalidad positiva e irritabilidad.

Sobre los cuatro meses de vida comienzan a aparecer una serie de circuitos
involucrados en la orientación de la atención de una zona a otra y en el ajuste de la
escala o amplitud de la atención. Se trata de la red de atención posterior o red de
orientación, la que permite librarse de una zona o localización, moverse hacia otra
nueva y engancharse o desarrollar todavía más esa localización.

La maduración de esta red de atención hace posible la aparición de la atención


sostenida, caracterizada como una atención selectiva, enfocando la energía cognitiva
hacia una determinada actividad, aunque esta sigue reinada potentemente por las
demandas de la situación (Oakes y Tellinghuisen en 1994).

201
FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

Con la evolución o desarrollo aparece un sistema llamado red de atención o red


ejecutiva, encargado de regular la red de atención y orientación y controlar la atención
del lenguaje (Fuentes, Carmona, Agis y Catena, 1994; Fuentes, Vivas y Humphreys,
1999; Posner y Raichle, 1994; Rothbart, Derryberry y Posner, 1994).

Esta red podrá posibilitar la atención endógena e implica dos aspectos primordiales:

- La dirección de la atención a simple vista voluntaria en función de las tareas en


las que la persona se implica.
- La capacidad para inhibir la atención o mantener esta atención hacia el
estímulo, acto o tarea que se está haciendo.

La emergencia de este proceso hacia finales del primer año del niño posibilita más
control ejecutivo y planificación, y modifica de manera cualitativa el significado de las
desemejanzas de cada individuo en la mirada de los objetos.

La duración de la mirada estaba regulada por diversos sistemas de atención,


dependiendo del momento evolutivo en el que se vea a los niños. Hay ciertos sistemas
neurológicos vinculados con la atención que ayudan al temperamento, sobre todo las
desemejanzas de cada individuo en la capacidad del infante para eliminar sus
tendencias más reactivas, dejando al infante que se desenganche y mueva su atención
a fuentes de información.

Las medidas de la atención sostenida dejan ver algo de estabilidad cuando el niño ya
tiene casi un año de vida. Desde este instante, las relaciones entre la relación
sostenida y la capacidad para esperar comienzan a mostrarse cada vez más seguras y
estables cuando empieza el periodo preescolar, de la niñez y adolescencia.

Las expresiones de las emociones positivas no surgen más o menos hasta dos los o tres
meses de edad. En este tiempo los infantes dejan ver un patrón de conducta que
incluye la sonrisa, el movimiento de brazos y piernas y la vocalización. Este patrón, que
es llamado animación compleja (Kistiakowska, 1965), trata sobre sonrisa, movimientos
veloces y animados de las extremidades superiores e inferiores, flexionándolas y
estirándolas, respiración agitada, reacciones vocales, parpadeo, etc.

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

A partir de los tres o cuatro meses de vida, el afecto positivo enseña un aumento
normativo en su expresión facial a lo largo de los primeros meses hasta el año, tanto
en la observación en casa como en los datos del informe paterno (Rothbart, 1981,
1986; Malatesta, Grigoryev, Lamb, Albin y Culver, 1986; Rothabart, Chew, y Gartstein,
2001).

En el 1994 Kagan afirmó que los niños que muestran sonrisas en vez de lloros ante
estímulos auditivos o visuales suelen ser niños más sociables y con menos miedo a
partir de los dos años de edad.

La emoción positiva, según Gray (1982), está ligada con los conceptos de
aproximación. En 1981 Rothbart comprobó que la aproximación correlaciona de
manera positiva con la sonrisa y la risa en el laboratorio y con el informe materno
durante la mayor parte del primer año de edad del niño. Pero a partir de los diez
meses de vida este vínculo entre aproximación y emoción positiva solamente se
confirma cuando los juguetes que se presentan son de baja intensidad y resultan
familiares.

No obstante, cuando los juguetes que utilizaban estaban sin estrenar y eran de alta
intensidad, como por ejemplo juguetes que iban a pilas o lanzaban luz o sonidos, se
producía en los pequeños una reacción de más cuidado, se mostraban más cautelosos
a la hora de acercarse al nuevo juguete. Como ya se ha visto, esta manera de
responder de los niños es una manifestación de una primera manera de control de
llamada de inhibición de la conducta (Gray, 1982).

Concretamente no hay un acuerdo para definir las dimensiones que conforman el


temperamento, pero hay un conjunto de definiciones e ideas que establecen que la
expresión de las emociones es una de ellas (Fish, Belsky e Isabella, 1991).

En esta línea se ha mostrado mucho interés en las emociones negativas. El


temperamento difícil de los niños ha sido definido en la primera infancia y en la fase
neonatal en temas de las emociones negativas, haciendo énfasis en la irritabilidad y en
el número de comportamientos de enfados y lloros. Una de las características que se

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

pueden ver desde el período del bebé que acaba de nacer es su irritabilidad y
malestar. En el bebé neonato, una irritabilidad muy fuerte tiende a estar relacionada
con más actividad y menos orientación visual (Rothbart, 1989).

Desde la teoría de la evolución, es primordial destacar que las reacciones de malestar


en el niño que acaba de nacer pueden advertir las respuestas de emociones negativas
que vendrían después. Birns y otros en el 1986 y Riese en el 1987 observaron que las
reacciones de malestar iniciales pueden advertir el miedo social en diversos períodos
en la edad infantil. Kahan en el 1998 encontró que hasta durante los años de
preescolar se podía advertir o predecir el estilo tímido y reservado. De esta manera, en
el estudio de Riese, por ejemplo, los infantes que reaccionaron con más irritabilidad
cuando se les ponía metal frío en su piel se mostraron menos sociables y más serios a
los dos años de edad.

Otras investigaciones encontraron vínculos entre el malestar del niño recién nacido y
la ira y miedo posterior.

Keagan, en 1998, dijo que era de real importancia aclarar específicamente la causa del
malestar. Así, por ejemplo, en otros estudios, se observaron la reacción negativa frente
a impulsos desagradables, visuales, auditivos o táctiles: en otros estudios, el lloro se
producía por limitar de forma física al infante, como por ejemplo cuando se sujetaban
sus brazos dejándoles sin poder moverse. Se entiende que estos métodos provocan
reacciones negativas de naturalezas diferentes, ya que se ha encontrado un patrón en
relación a cada una de éstas reacciones.

Por ejemplo, en el estudio de Fox del 1989 los pequeños que lloraban cuando se les
bloqueaba sus movimientos, demostraron un tono vagal alto, y cuando lloraban por
alguna acción que les causaba malestar o era desagradable mostraban un tono vagal
bajo (es el control inhibidor que ejerce el nervio vago sobre el ritmo cardíaco –estrés- y
la conducción auriculoventricular y la hiperexcitabilidad del sistema nervioso
parasimpático).

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

A partir de las investigaciones que hemos ido mencionando se puede concluir que las
maneras iniciales de la emoción negativa pueden dar lugar posteriormente a estados
organizados vinculados con la frustración y la ira. La frustración y las emociones que
provocan en el niño comienzan a surgir a medida que el pequeño comienza a
comprometerse de manera activa con su entorno y parecen estables durante su
infancia. Sullivan, Alessandri y Lewis en el 1992 hallaron una estabilidad en los niveles
de ira mostrados por los niños cuando eran dejados en su cama o cuna, entre los dos y
cuatro meses de vida y los seis y ocho meses. También hallaron estabilidad entre los
cuatro y seis meses de edad para expresiones de miedo o tristeza.

En el estudio longitudinal de Rothbart et al. en 2001, las medidas de los informes de las
madres a través de IBQ introducían la evaluación de las escalas de malestar, miedo
ante las limitaciones y la tranquilidad. Las medidas de investigación consistían en
estudiar las reacciones de malestar del pequeño ante estímulos de miedo no
predecibles, no predecibles e intensas, y de frustración, mediante la reacción del niño
ante un juguete o estímulo atrayente para él que se colocaba en un momento
determinado detrás de la barrera transparente. Las medidas de laboratorio enseñaban
que la intensidad de las reacciones de miedo bajaba con la edad, mientras que la
intensidad y duración de la frustración subían o aumentaban.

Si se mira desde la evolución del desarrollo, hay que señalar que a partir del año los
niños van teniendo cada vez menos miedo o temor por los extraños, a la vez que se
observa que las reacciones de frustración se hacen más grandes a medida que los
niños progresan en su comportamiento independiente y explorador.

Carranza y González en el 2003 llegaron a la conclusión que el lloro del niño recién
nacido se convierte en emociones negativas que se distinguen durante el transcurso de
la infancia, más concretamente la ira y el miedo, emociones que han mostrado
equilibrio durante la infancia.

En otros casos, por lo contrario, los niveles de estabilidad hallados han resultado ser
poco entendibles o lógicos. Por ejemplo, Rothbart en 1981 vio que el miedo y el

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

malestar frente las limitaciones del IBQ mostraron estabilidad desde los seis a los doce
meses de edad, pero no desde los tres meses hasta edades avanzadas.

4.5 FACTORES DEL ENTORNO

4.5.1 Madres

Antes de comentar los factores que influyen en la variación del comportamiento en los
niños haremos referencia a la figura principal del niño, su madre. Autores como Diaz,
Martínez, Herrera y Brito de la Nuez (2000) mencionaron la relevancia que tiene la
personalidad de la madre sobre la conducta del niño. En su estudio, estos autores se
centraron en la personalidad de la madre y en el temperamento infantil de niños de
nueves meses de edad, a través de un estilo de conducta delante objetos sociales y
físicos. Estos investigadores hallaron que los niños de madres extrovertidas
manifestaron mejor tono emocional (estado emocional generado por el niño), mayor
nivel de actividad (cualquier movimiento que se inicie desde el cuerpo por el niño),
más nivel de actividad (movimiento que auto inicie el cuerpo, con o sin locomoción,
pudiendo implicar tanto movimientos parciales como totales, excepto los de la boca) y
un mayor número de vocalizaciones, ante personas y objetos. Pareció ser que la
extroversión es un mediador con el estilo de comportamiento del infante ante los dos
estímulos.

En sentido contrario, se halló también que los niños más inhibidos suelen ser, en gran
parte, hijos de madres depresivas o con carácter triste. Los hechos apuntan a que esto
se debe a causas hereditarias, pero hay una posibilidad de que madres depresivas
puedan tener dificultades para poder integrarse en las labores diarias del cuidado del
niño, además de servir de modelos de conducta pasiva, miedosa o rechazo hacia sus
hijos.

Otros autores como Vaughn, Bradley, Joffe y Barglow en 1987 indicaron que el estilo
de conducta del niño durante su primer año se podía advertir de manera acertada a
través del estudio de las características personales de la madre. En sentido contrario,

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

otros autores dicen que las características del niño también tienen un efecto sobre el
comportamiento del cuidador (Thomas y Chess, 1977).

Otros, como Milliones o Campbell vieron que las madres de niños caracterizados como
difíciles se describieron así mismas como menos sensibles hacia sus niños. Otro estudio
que se hizo con una población de riesgo fue el de Fish en 1998, el cual quería hallar
factores que pudiesen influir y predecir el comportamiento positivo y los estados
emocionales negativos, entendidos como características temperamentales de los
niños. Esta investigación se realizó en una población en concreto, los habitantes de los
montes Apalaches, población que presentaba serios problemas económicos y de
desarrollo social, pero en la que existe una gran cohesión y apoyo a las familias. Los
autores encontraron que había una gran lógica en las observaciones que se hicieron en
el laboratorio y los informes que hicieron las madres (INFANT CHARACTERISTIC
QUESTIONNAIRE), por el cual se pudo clasificar a los niños en difíciles y trabajosos y en
sociables y fáciles.

Respecto a la estabilidad de los rasgos del temperamento a través del tiempo, los
resultados demostraron que solamente se muestra estable la emoción negativa entre
aproximadamente los cuatro y nueve meses de edad, mientras que no hay estabilidad
respecto a la emoción negativa entra las medidas neonatales y los cuatro meses de
vida. Con estas conclusiones el autor incluyó que hay discontinuidad, más que
estabilidad en los rasgos del temperamento durante los nueve primeros meses. Estos
datos son coherentes con el modelo de Belsky de 1984, que implicó que las
características de los progenitores y el tipo de interacciones con estos, tienen que ver
en el desarrollo del temperamento.

Hay muchas variables en los rasgos del temperamento de los niños. Belsky en 1984
defendió que la estabilidad y el cambio en los rasgos del temperamento de los niños
dependían en gran medida de la interacción progenitor y bebe, concretamente de las
características de los progenitores y las madres, y de los propios niños. Fox en 1998
comentó que durante la primera infancia, la madre debe dar tranquilidad y confort al
niño cuando este se estresa. Esta regulación emocional por parte de su madre es muy

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FUNDAMENTOS TEÓRICOS BÁSICOS DE LA INFANCIA

importante, ya que el niño aún no posee los recursos necesarios internos para
tranquilizarse él solo.

4.5.2 Efectos prenatales

Di Prieto, Hogdson, Costigan, Hilton y Johnson en el 1996 hallaron que la percepción


de las madres para experimentar irritaciones diarias en la vida cotidiana se relacionaba
inversamente con los movimientos del feto y el ritmo cardiaco, estando los dos en
sincronía. Esta sincronía era un indicador de la integración neuronal en el desarrollo.
En otra investigación se vio que la intensidad de la emoción de las madres, la
percepción de sus vidas y el encontrarse más irritadas que alegres por su embarazo, se
relacionaba de manera positiva con el nivel de actividad de sus fetos.

Otros estudios como los de Pesonen, Räikkönen, Strandberg y Järvenpää en 2005


revelaron que el estrés prenatal de las madres tenía un papel muy importante, ya que
advertían a sus hijos como más miedosos, reactivos negativamente y de forma general.
Las experiencias de estrés postnatales, como los síntomas depresivos, fueron
relacionadas a la percepción de los bebés como más tristes ante las limitaciones, más
miedosos, con menos tendencia a estar alegres y reír, y más negativos reactivamente.

Según DiPrieto (2004), hay que tener en cuenta que el desarrollo del feto puede ser
alterado, como por ejemplo por el abuso de substancias tóxicas, ya que estas reducen
el flujo sanguíneo, y el feto recibe menos oxígenos y nutrientes y se encuentran
dificultades para el transporte de neurohormonas al feto, a través de la placenta. Estas
neurohormonas, como por ejemplo el cortisol, están vinculadas con el estrés y son
imprescindibles para una correcta maduración fetal y el proceso de dar a luz.

Algunos otros factores como la pobreza, las condiciones bajas de vida y el aislamiento
social, así como por ejemplo un entorno donde se consumen drogas, puede llevar a la
inhabilidad de las madres para ser sensibles a las necesidades de sus niños
(Daghestani, 1988; Frank et al., 1988; Rodning, Beckwith y Howard, 1991; Bendersky et
al., 1996).

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Además, padres o cuidadores principales insensibles hacia el niño pueden contribuir a


crear obstáculos tempranos en el niño al someterse a situaciones estresantes. Esto
generaría una espiral de interacciones negativas en situaciones estresantes. Otros
fenómenos concomitantes del consumo de drogas, como la cocaína, puede también
dañar la regulación emocional. Se ha hallado que, por ejemplo, niños que al nacer
tenían muy malas condiciones médicas, eran más irritables y difíciles para consolar que
niños que han nacido en condiciones médicas más sanas.

La exposición prenatal a la cocaína ha sido vinculada con un alto riesgo de dificultades


médicas y bajo peso corporal en el momento del nacimiento (McCall et al., 1991;
Ostrea, Brady, Gause, Raymundo y Stevens, 1992; Woods, Behnke, Eyler, Conlon y
Wobie, 1995).

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