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Resurrección y Camino a Emaús

Este pasaje bíblico describe los eventos después de la resurrección de Jesús. Las mujeres que visitaron la tumba vacía se encontraron con ángeles que les dijeron que Jesús había resucitado. Más tarde, Jesús se apareció a dos discípulos mientras caminaban, pero inicialmente no le reconocieron. Solo cuando Jesús partió el pan con ellos durante la cena se dieron cuenta de quién era. Los discípulos regresaron apresuradamente a Jerusalén para contar a los otros discípulos que habían visto al Señor resuc
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Resurrección y Camino a Emaús

Este pasaje bíblico describe los eventos después de la resurrección de Jesús. Las mujeres que visitaron la tumba vacía se encontraron con ángeles que les dijeron que Jesús había resucitado. Más tarde, Jesús se apareció a dos discípulos mientras caminaban, pero inicialmente no le reconocieron. Solo cuando Jesús partió el pan con ellos durante la cena se dieron cuenta de quién era. Los discípulos regresaron apresuradamente a Jerusalén para contar a los otros discípulos que habían visto al Señor resuc
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Lucas 24:3-35 La Biblia de las Américas (LBLA)

3 y cuando entraron, no hallaron el cuerpo del Señor Jesús. 4 Y aconteció que estando ellas
perplejas por esto, de pronto[a] se pusieron junto a ellas dos varones en vestiduras
resplandecientes; 5 y estando ellas aterrorizadas e inclinados sus rostros a tierra, ellos les
dijeron: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? 6 No está aquí, sino que ha
resucitado. Acordaos cómo os habló cuando estaba aún en Galilea, 7 diciendo que el Hijo del
Hombre debía ser entregado en manos de hombres pecadores, y ser crucificado, y al tercer día
resucitar. 8 Entonces ellas se acordaron de sus palabras, 9 y regresando del sepulcro,
anunciaron todas estas cosas a los once y a todos los demás. 10 Eran María Magdalena y
Juana y María, la madre de Jacobo[b]; también las demás mujeres con ellas referían estas
cosas a los apóstoles. 11 Y sin embargo a ellos estas palabras les parecieron como disparates,
y no las creyeron. 12 Pero Pedro se levantó y corrió al sepulcro; e inclinándose para mirar
adentro, vio* solo[d] las envolturas de lino; y se fue a su casa, maravillado de lo que había
acontecido.

Jesús se manifiesta a dos discípulos


13 Y he aquí que aquel mismo día dos de ellos iban a una aldea llamada Emaús, que estaba
como a once kilómetros[e] de Jerusalén. 14 Y conversaban entre sí acerca de todas estas cosas
que habían acontecido. 15 Y sucedió que mientras conversaban y discutían, Jesús mismo se
acercó y caminaba con ellos. 16 Pero sus ojos estaban velados[f] para que no le reconocieran.
17 Y Él les dijo: ¿Qué discusiones[g] son estas que tenéis entre vosotros mientras vais
andando? Y ellos se detuvieron, con semblante triste. 18 Respondiendo uno de ellos, llamado
Cleofás, le dijo: ¿Eres tú el único visitante en Jerusalén que no sabe[h ] las cosas que en ella
han acontecido en estos días? 19 Entonces Él les dijo: ¿Qué cosas? Y ellos le dijeron: Las
referentes a Jesús el Nazareno, que fue un profeta[i] poderoso en obra y en palabra delante de
Dios y de todo el pueblo; 20 y cómo los principales sacerdotes y nuestros gobernantes le
entregaron a sentencia de muerte y le crucificaron. 21 Pero nosotros esperábamos que Él era
el que iba a redimir a Israel. Pero además de todo esto, este es el tercer día desde que estas
cosas acontecieron. 22 Y[j] también algunas mujeres de entre nosotros nos asombraron; pues
cuando fueron de madrugada al sepulcro , 23 y al no hallar su cuerpo, vinieron diciendo que
también habían visto una aparición de ángeles que decían que Él vivía. 24 Algunos de los que
estaban con nosotros fueron al sepulcro, y lo hallaron tal como también las mujeres habían
dicho; pero a Él no le vieron. 25 Entonces Jesús[k] les dijo: ¡Oh insensatos y tardos de
corazón para creer todo lo que los profetas han dicho! 26 ¿No era necesario que el Cristo[l]
padeciera todas estas cosas y entrara en su gloria? 27 Y comenzando por[m] Moisés y
continuando con[n] todos los profetas, les explicó lo referente a Él en todas las Escrituras. 28
Se acercaron a la aldea adonde iban, y Él hizo como que iba más lejos. 29 Y ellos le
instaron, diciendo: Quédate con nosotros, porque está atardeciendo, y el día ya ha declinado. Y
entró a quedarse con ellos. 30 Y sucedió que al sentarse[o] a la mesa con ellos, tomó pan, y
lo bendijo; y partiéndolo, les dio. 31 Entonces les fueron abiertos los ojos y le reconocieron;
pero Él desapareció de la presencia de ellos. 32 Y se dijeron el uno al otro: ¿No ardía
nuestro corazón dentro de nosotros mientras nos hablaba en el camino, cuando nos abría[p] las
Escrituras? 33 Y levantándose en esa misma hora, regresaron a Jerusalén, y hallaron reunidos
a los once y a los que estaban con ellos, 34 que decían: Es verdad que el Señor ha
resucitado y se ha aparecido a Simón. 35 Y ellos contaban sus experiencias[q] en el camino,
y cómo le habían reconocido en el partir del pan.

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