INDEn£D
PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL
INSTITUTO DE NUTRICION
DE CENTRO AMERICA
Y PANAMA
Recopilación No. 5
ORGANIZACION PANAMERICANA DE LA SALUD
Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la
ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD
1966 !'
El Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá
(INCAP), es un organismo internacional de carácter científico, crea-
do para estudiar los problemas nutricionales de la región, buscar
medios de solucionarlos, y asesorary ayudara los Gobiernos Miembros a
hacer efectivas las medidas recomendadas con este propósito. Paracum-
plir con sus funciones, el INCAP lleva a cabo encuestas nutricionales y
estudios de campo en los paises miembros y realiza investigaciones en
sus laboratorios centrales. Elabora informes diversos y publicaciones
científicas, prepara material educativo y colabora activamente con las
autoridades nacionalesy otros organismos en el desarrollo de programas
de nutrición. Mediante su extenso programa de adiestramiento contri-
buye también a la capacitación de personal profesional en los varios
aspectos de la nutrición y disciplinas afines
Los paises miembros del INCAP, son: COSTA RICA, EL SAL-
VADOR, GUATEMALA, HONDURAS, NICARAGUA Y PANAMA.
El INCAP funciona bajo la dirección administrativade la Oficina
SanitariaPanamericana, Oficina Regional para las Américas, de
la Organización Mundial de la Salud.
1-1--l 11-? - ' - ' ' ..Ir .. - - . ',"1. t '-'> r
--
, r, - . ' 1
1 e, - 1. 1'
- 1 1. 1 1 1
1 11 -- r
21096 j/6
"ZzYZD
s4
PUBLICACIONES CIENTIFICAS
DEL INSTITUTO DE NUTRICION
DE
CENTRO AMERICA Y PANAMA
Recopilación No. 5
Publicaciones Científicas No. 136 Junio de 1966
ORGANIZACION PANAMERICANA DE LA SALUD
Oficina Sanitaria Panamericana, Oficina Regional de la
ORGANIZACION MUNDIAL DE LA SALUD
525 - 23rd Street N. W.
Washington, D, C., 20037, E. U. A.
íp^" ^1mw 2BU921-;IM9 5
6P:^ $@Ti3é5 A·~~"w sC~~~o
1~
CONTENIDO
Página
jiTRODUCCION ............................................................ .......................................................... vi
ENT............... .............................. ............................................... ................................
l IEN OS
-- ECONOCIM
CIE X
.............
ARTICULOS SOBRE TEMAS DE NUTRICION EN SALUD PUBLICA
A. NUTRICION EN GENERAL
El futuro de las actividades de la Organizaci6n Mundial de la Salud
en el campo de la nutrición.
Nevin S. Scrimshaw .......................................................................................... 3
Efectos de la fiebre producida artificialmente sobre las proteinas y
niveles de vitaminas en el suero y sobre los valores hematológicos en
seres humanos.
José Méndez, Nevin S. Scrimshaw, Carlos Salvadó y Manuel
L6pez Selva ............................................................. .................................... 10
Patrón electroforético de sueros hiperproteinémicos en un grupo de po-
blación rural de Panamá.
Guillermo Arroyave, Nevin S. Scrimshaw, Oscar Pineda y Miguel
A . Guzm án ..................................................................................... .................... 18
El estado nutricional de niños de edad preescolar en la población de
Amatitlán, Guatemala. 1. Comparación de las dietas de la familia y
del niñio.
Marina Flores y Berta Garcia ............................................. 25
El estado nutricional de niñios de edad preescolar en la población de
Amatitlán, Guatemala. 2. Comparación de hallazgos dietéticos, cli-
nicos y bioquimicos.
Moisés Béhar, Guillermo Arroyave, Marina Flores y Nevin S.
Scrimshaw .. ............. .......... ........................................................ 37
Haciendo frente a la necesidad de alimentar al mundo.
Wilhelm Anderson, Cyrus French, Nevin S. Scrimshaw y Jean W.
McN aughton ..................................................................................... ........... 55
Nutrición e infección.
Nevin S. Scrimshaw ........................................ 69
Recomendaciones nutricionales diarias para las poblaciones de Centro
América y Panamá. Revisadas, junio de 1965.
Instituto de Nutrición de Centro America y Panamá........................ 75
W
IV CONTENIDO
Pagina
B. DESNUTRICION PROTEICA
Epidemiología de la desnutrición proteica.
Moisés Béhar y Nevin S. Scrimshaw........................ .......... 79
La desnutrición proteica y las infecciones.
Nevin S. Scrimshaw ................................................................. 91
Adelantos en la comprensión y prevención de la desnutrición proteica
en Centro América.
Carlos Pérez ... .... ....................................... ......................................................... 103
Algunos índices para la evaluación general, en grupos de población,
de la magnitud de la desnutrición proteico-calorica en niños pequeños.
José María Bengoa, D. B. Jelliffe y Carlos Pérez ...................................... 114
Infección y sindrome pluricarencial de la infancia (kwashiorkor).
Nevin S. Scrimshaw, Dorothy Wilson y Ricardo Bressani .............. 127
Valores de creatinina sérica y urinaria en niños con desnutrición pro-
teica severa.
Guillermo Arroyave, Dorothy Wilson, Moisés Béhar y Nevin S.
Scrimshaw ... ,,,,,,,,,..,,,,,..,,,..,,,.137
Estudios de mortalidad y morbilidad en niños de comunidades rurales
de Guatemala.
Werner Ascoli y Hans Bruch ........................ , .......................................... 144
C. ATEROSCLEROSIS
Aterosclerosis coronaria en Nueva Orleáns y en Guatemala.
Jack P. Strong, Carlos Tejada, Henry C. McGill, Jr. y Russell L.
Holman .147
Factores que influyen en los niveles de colesterol sérico de niños cen-
troamericanos. I. Efecto del agregado de grasa y proteinas de origen
animal a la dieta.
José Méndez, Nevin S. Scrimshaw, Werner Ascoli y Miguel A.
Guzm án ........... .............................................................................................................. 149
Factores que influyen en los niveles de colesterol sérico de niños cen-
troamericanos. II. Efecto de cambios radicales en la dieta.
José Méndez, Nevin S. Scrimshaw, Marina Flores, Romeo de León
y Moisés Béhar .......................................... , 157
Niveles de colesterol en sangre materna y fetal, al momento del parto,
en grupos de distinto nivel socioeconómico de la ciudad de Guatemala.
José Méndez, Barry S. Savits, Marina Flores y Nevin S. Scrimshaw 167
Niveles de colesterol sérico de mujeres norteamericanas residentes en
la ciudad de Guatemala.
José Méndez, Nevin S. Scrimshaw y Marina Flores ......................... 175
Lipidos séricos y valores de yodo ligado a la proteina en mujeres em-
barazadas de dos grupos socioeconómicos diferentes de Guatemala.
José Méndez, Nevin S. Scrimshaw, Marvin D. Abrams y Edwin N.
Forman........................................................................................ ......................... 183
CONTENIDO
Página
Niveles de colesterol sérico en diversos grupos de población de
Guatemala.
José Méndez, Carlos Tejada y Romeo de Leóln................... -,................... 190
D. BOCIO ENDEMICO
El bocio endémico.
Nevin S. Scrimshaw 193
Deficiencia de yodo (bocio).
Nevin S. Scrim shaw .............. ............................................. .................... 199
El bocio endémico en la América Latina.
Nevin S. Scrinishaw ................................................................ ........................ 203
E. OTROS ESTUDIOS DE SALUD PUBLICA
Infección por los virus de la poliomielitis en Guatemala.
Margaret I. Sellers, A. F. Rasmussen Jr. y Nevin S. Scrimshaw ...... 217
ESTUDIOS SOBRE COMPOSICION Y MEJORAMIENTO DE ALIMENTOS
A. MEZCLAS VEGETALES
Mezcla de proteínas vegetales para consumo humano. I. Uso de ratas
y polluelos en la evaluación de mezclas vegetales a base de maíz.
Robert L. Squibb, Miriam K. Wyld, Nevin S. Scrimnshaw y
Ricardo Bressani 227
Mezclas de proteínas vegetales para consumo humano. II. El valor nu-
tritivo del maíz, maicillo, arroz y trigo sarraceno como substitutos del
maíz tratado con cal en la mezcla vegetal INCAP ocho.
Ricardo Bressani, Alvaro Aguirre y Nevin S. Scrimshaw .......,,, --- 241
Una mezcla vegetal, rica en proteínas y de bajo costo, para consumo
humano.
Nevin S. Scrimshaw, Ricardo Bressani, Moisés Béhar, Dorothy
Wilson y Guillermo Arroyave .................................................................. 249
B. OTROS ALIMENTOS
Contenido de niacina del café de Centro América.
Ricardo Bressani y Delia A. Navarrete .. . .....................................
253
Cambios en la composición química y en la distribución de nitrógeno
del maíz en diferentes etapas de desarrollo.
Ricardo Bressani y Rodolfo Conde ................................................................. 265
Suplementación con aminoácidos de las proteínas de los cereales.
III. Efecto de la suplementación con aminoácidos de la harina de trigo,
determinado por la retención de nitrógeno en niños pequeños.
Ricardo Bressani, Dorothy L. Wilson, Moisés Béhar y Nevin S.
Scrimshaw ......................................... .... .......................................................... 275
Vi CONTENIDO
Página
Niveles óptimos de aminoácidos para la suplementación del maiz tra-
tado con cal.
Ricardo Bressani....................................................................................................... 291
El valor nutritivo del aceite de la nuez del Brasil.
Luiz G. Elias y Ricardo Bressani .. . 292
..........................
Enriquecimiento de harina de maíz tratado con cal, con proteínas de
origen animal o vegetal, o con aminoácidos.
Ricardo Bressani, Emelina Marenco y Ana Teresa Valiente ............ 300
ESTUDIOS SOBRE NUTRICION ANIMAL
Efectos quimicos e histológicos de la deficiencia de lisina sobre el fémur
de pollos de la raza New Hampshire.
J. Edgar Braham, Carlos Tejada y Ricardo Bressani................ .......... 303
RESUMENES DE OTROS ARTICULOS CIENTIFICOS DEL INCAP, PUBLICADOS EN
ESPAÑOL 307
TRABAJOS DE TESIS
Realizados en 1960-1963 ....................................................... ............................................ 317
OTRAS PUBLICACIONES
319
Educación en materia de nutrición .........................................
INTRODUCCION
Uno de los rasgos que caracteri. El Instituto de Nutrición de Cen-
zan la época de desarrollo científi- tro América y Panamá (INCAP),
co y tecnológico del momento - sin en su carácter de organismo inter-
precedentes en la historia del hom- nacional, cuyas responsabilidades
bre - es el crecido número de pu- incluyen la investigación y la do-
blicaciones científicas que sobre to- cencia, adoptó desde el inicio de sus
das las ramas del saber humano labores, la política de publicar re-
surgen continuamente en la litera- gularmente los resultados de sus es-
tura moderna. Este desbordamien- tudios y experiencias, así como las
to, como bien podría calificarse tan recomendaciones que se derivan de
trascendental suceso, realmente ha los mismos. Aun cuando el INCAP
llegado a constituir un serio proble- se encuentra particularmente al ser-
ma para el científico, el técnico y el vicio directo de sus países miem-
estudioso en general, ya que es im- bros, es decir, de las Repúblicas que
posible absorber ese constante fluir integran el Istmo Centroamericano,
de conocimientos, de enfoque muy en lo concerniente a sus funciones
diverso y en campos tan distintos. de investigación y de docencia ha
Por otro lado, sin embargo, es in- podido, con gran satisfacción, con-
negable el hecho de que esas publi- tribuir a los esfuerzos de aquellos
caciones han sido y continúan sien- investigadores y organizaciones que
do hasta la fecha, el medio más efec- en otras regiones del mundo, sobre
tivo de difusión y aprovechamiento todo en los países hermanos del res-
de nuevos conceptos, experiencias y to de Latino América, se interesan
conocimientos. en disciplinas similares.
La América' Latina, para orgullo Es por las razones expuestas, pre-
nuestro, no ha quedado a la zaga en cisamente, que el Instituto se pre-
ese impresionante despertar, ya que ocupa porque sus publicaciones al-
el acopio de sus publicaciones, tan- cancen la mayor difusión posible y
to de orden técnico como científico, en vista de ello, cada vez que las po-
en el campo de nuestra principal sibilidades lo permiten, ha tenido
preocupación, es decir, de la nutri- por norma dar a conocer sus diver-
ción en general y en particular la sos trabajos en órganos científicos
de los seres humanos, también ha publicados en español. Sin embar-
crecido en considerable proporción. go, el número de revistas disponi-
No obstante, su evaluación en tér- bles en esta lengua, con suficiente
minos numéricos y en relación con difusión en el Continente y en las
la naturaleza, magnitud y comple- cuales el INCAP puede dar a cono-
jidad de los problemas aún por es- cer sus trabajos en materia de nu-
tudiar y resolver en un área tan trición, es un tanto limitado. Por
vasta como ésta, revela que ese consiguiente, a menudo también
caudal todavía no, alcanza las di- acude a las revistas publicadas en
mensiones que sería de desear. otros idiomas, especialmente en in-
vn
VIII INTRODUCCION
glés, dado que en la actualidad es- serie que, afortunadamente, ha lo-
tas publicaciones, aún con las limi- grado mantener a través de sus die-
taciones de idioma que ello entraña ciseis años de existencia. A éste si-
para los países de habla hispana, guieron, en 1955 y 1959, respectiva-
cumplen efectivamente el propósito mente, los Suplementos Nos. 2 y 3.
de lograr la más amplia difusión e, Posteriormente, en 1962 se publicó
incluso, de que los resultados de sus el cuarto volumen, pero ya no como
trabajos también sean de utilidad Suplemento del Boletín sino como
para muchas otras regiones del Recopilación No. 4 del INCAP y co-
mundo donde otros idiomas impe- mo Publicación Científica No. 59 de
ran, pero que enfrentan problemas la Organización Panamericana de
similares a los nuestros. Este curso la Salud.
de acción es, pues, en nuestro cri-
terio, muy deseable, puesto que los El presente volumen, que consti-
frutos de los estudios del INCAP tuye la Recopilación No. 5, incluye
trascienden las fronteras y pueden un total de 36 artículos que, como
ser aprovechados en esos países el lector podrá apreciar, han sido
donde el idioma inglés es general- agrupados en diversos Capítulos.
mente del dominio de los interesa- Estos, a grandes rasgos, reflejan las
dos y, a la vez, de la mayoría de diversas áreas en que el Instituto
científicos y técnicos de la América ha concentrado primordialmente sus
Latina. esfuerzos, por considerar que son
los renglones en los que su aporte
A pesar de ello, el INCAP desea puede ser de mayor provecho en el
primordialmente que sus trabajos desempeño de las atribuciones que
sean conocidos en sus países miem- le corresponden y que le fuesen en-
bros y en el resto del Continente comendadas en el momento de su
Americano, en nuestro propio idio- creación. En síntesis, éstas son: el
ma. Para lograr esa finalidad, adop- estudio de los problemas nutricio-
tó desde un principio la política de nales de mayor trascendencia en la
reproducir periódicamente, en es- región centroamericana y Panamá,
pañol, en volúmenes especiales, to- la búsqueda de posibles medios de
dos los trabajos previamente dados solucionar estos problemas, y el ase-
a conocer en otras lenguas. La Ofi- soramiento y ayuda a los Gobier-
cina Sanitaria Panamericana, Ofici- nos Miembros y a otros organismos
na Regional para las Américas de responsables de aplicar las medidas
la Organización Mundial de la Sa- recomendadas para este propósito.
lud, como en todas las actividades
del INCAP y muy particularmente Se incluye, además, una breve
en lo que respecta a aquéllas de in- sección destinada a extractos de ar-
terés general para todos los países tículos publicados en otras revistas
del Hemisferio, acogió esta idea con de habla hispana durante el período
entusiasmo y nos brindó su más de- que cubre esta Recopilación, así co-
cidido apoyo. Fue así como el IN- mo una enumeración de los traba-
CAP pudo publicar, en 1953, el Su- jos realizados en el Instituto por es-
plemento No. 1 del Boletín de la tudiantes procedentes de diversos
Oficina Sanitaria Panamericana, países del mundo, con base en los
marcando así la iniciación de una cuales elaboraron sus tesis de gra-
INTRODUCCION IX
duación. Estos trabajos de investi- Como guia para el lector en lo re-
gación, cabe señalar, los ejecutan ferente al sistema de enumeración
los estudiantes bajo la supervisión utilizado para las publicaciones del
directa y tutoría de los profesiona- INCAP, y según explicación ya pro-
les del INCAP, quienes cumplen así vista en la Introducción de los cua-
una de las actividades académicas tro números que anteceden a este
de las cuales son responsables. Fi- volumen, cada artículo científico
nalmente, consta una lista de publi- elaborado por el Instituto se acom-
caciones de educación nutricional paña de un número de serie. Este
que con fines de divulgación técnica va precedido por la letra E en el
y científica, y adaptadas a los dis- caso de los trabajos publicados en
tintos niveles, prepara el Instituto y español, y por una I para aquéllos
distribuye ampliamente a manera dados a conocer originalmente en
inglés o en otros idiomas. Asimis-
de modelos de publicaciones que,
mo, los informes mimeografiados
con este mismo objetivo, pueden
de distribución limitada llevan el
utilizar las instituciones o trabaja-
número de serie precedido por la
dores responsables de hacer llegar a letra L, las monografías se designan
la población en general - a través con la letra M, los trabajos de edu-
de los distintos canales organizados cación nutricional con una N y las
de la educación - los conocimien- tesis de graduación, con la letra T.
tos fundamentales en este rubro. Por último, las publicaciones de tra-
Por su medio se trata de proporcio- bajos cooperativos se identifican
nar, en la forma más adecuada po- con la C, y otras publicaciones va-
sible, los conceptos básicos sobre te- rias, con una V.
mas de interés en nutrición, deriva-
dos de los conocimientos generales Animados del ferviente deseo de
y de las experiencias y trabajos pro- que la presente Recopilación sirva
pios del Instituto. al máximo los propósitos que persi-
gue, ésta será distribuida por la Ofi-
cina Sanitaria Panamericana y por
Se abriga la esperanza de que la el propio INCAP, a todas las institu-
Recopilación No. 5 tenga la misma ciones, organismos y personas que
entusiasta acogida que merecieron han manifestado o que expresen in-
los volúmenes precedentes y que, terés en este tipo de publicaciones.
por su medio, se conozca la forma Además, de acuerdo con la política
en que el INCAP está empeñado en adoptada desde la iniciación de la
continuar colaborando con todas las
serie, también se hará disponible,
personas o grupos de investigadores libre de costo, a quienes puedan uti-
con intereses comunes a los que nos lizarla y la soliciten directamente
impulsan, esto es, servir a nuestros del Instituto de Nutrición de Cen-
pueblos, aunando esfuerzos en la tro América y Panamá, a la siguien-
compleja y ardua tarea de tratar de te dirección:
mejorar su estado nutricional, como
INSTITUTO DE NUTRICION
fundamento indispensable para el
DE CENTRO AMERICA Y PANAMA
mejoramiento de la salud y para el
logro de las condiciones de vida a Carretera Roosevelt, Zona 11
que, con justicia, aspira todo ser Ciudad de Guatemala,
humano. Guatemala, C. A.
RECONOCIMIENTOS
El Director del Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá
y los autores de los diversos trabajos que incluye este volumen, así como
el cuerpo de profesionales del INCAP en general, expresan su más sincero
agradecimiento a la Oficina Sanitaria Panamericana por la valiosa con-
tribución que hizo patente a través de muchos y muy diversos medios,
en cuanto a la impresión de este nuevo volumen.
Muy especialmente, a la Sra. Amalia G. de Ramírez, Jefe de la Ofi-
cina Editorial y de Informes del INCAP, y al personal de esa dependen-
cia, por su arduo, entusiasta y eficiente empeño en cuanto a traducción,
labor editorial y corrección de pruebas de los trabajos que integran este
número. A ello se debe en gran medida que la Recopilación No. 5 de las
"Publicaciones Científicas del INCAP" haya plasmado en realidad.
x
ARTICULOS SOBRE TEMAS DE NUTRICION EN SALUD PUBLICA
A. Nutrición en General
EL FUTURO DE LAS ACTIVIDADES DE LA ORGANIZACION MUNDIAL
DE LA SALUD EN EL CAMPO DE LA NUTRICION'
2
NEVIN S. SCRIMSI-AW
Oficina Sanitaria Panamericana e Instituto de Nutrición de Centro América
y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Para poder comentar sobre el fu- tividades, en vista de que cuentan
turo de los programas de la Organi- ya con la experiencia necesaria pa-
zación Mundial de la Salud y de su ra servir como dirigentes y prede-
Oficina Regional para las Américas, cir el futuro gracias a los datos que
la Oficina Sanitaria Panamericana, han logrado acumular a través de
en el campo de la nutrición, es ne- los años.
cesario examinar primero las acti- No existe ningún medio más con-
vidades que este organismo ha de- vincente para determinar los gran-
sarrollado en los últimos diez años des aportes que estos organismos
para estudiar los problemas, los han hecho ya en el campo de la
programas realizados y las tenden- nutrición, que comparar los cono-
cias que éstos hagan manifiestas. cimientos sobre los problemas mun-
Todas y cada una de las organiza- diales de nutrición y la situación
ciones especializadas de las Nacio- de los esfuerzos organizados por
nes Unidas, gozan hoy de una si- cada nación para hacerles frente,
tuación más favorable de las que en 1948, con los de hoy, en 1958.
tenían cuando principiaron sus ac- Las cinco reuniones que el Comité
1 Presentado en la sesión "The Next Looks Ahead", en Public Health Re-
10 Years of WHO" como parte del pro- ports, 74:355-356, 1959).
grama de la 6a. Reunión Anual del 2 En la época en que se preparó este
"National Citizens Committee for the trabajo, el Dr. Scrimshaw desempeña-
World Health Organization", celebrada ba el cargo de Asesor Regional en Nu-
en St. Louis, Mo., el 29 de octubre de trición de la Oficina Sanitaria Pa-
namericana, Oficina Regional para
1958, y publicado en las Actas de la
las Américas de la Organización Mun-
Conferencia con el titulo "The Future
dial de la Salud, y Director del Insti-
of Nutrition Activities in the World
tuto de Nutrición de Centro América
Health Organization", No. INCAP I-121. y Panamá. En la actualidad es Direc-
(Un resumen de este trabajo fue tor del Departamento de Nutrición y
publicado también como "Mortality Ciencia de los Alimentos del Instituto
from Infections Blamed on Malnutri- Tecnológico de Massachusetts. Publi-
tion", bajo el rubro general "WHO cación INCAP E-283.
3
4 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
Mixto FAO/OMS de Expertos en ameritan atención principal tanto
Nutrición ha celebrado, y las diver- por parte de estos cuerpos de con-
sas conferencias regionales sobre sultores, como del propio personal
nutrición, han definido gradual- de la OMS. Ya que entre los in-
mente la magnitud de los principa- tereses de la OMS y de la FAO exis-
les trastornos nutricionales y sen- te una asociación inseparable en lo
tado normas de gran ayuda para los que a aspectos mutuamente com-
organismos gubernamentales y pri- plementarios de la nutrición se re-
vados, así como para el UNICEF, fiere, la mayoría de las actividades
la OMS y la FAO. de estos Grupos se han llevado a
cabo como empresas conjuntas de
No es ésta la ocasión de pasar ambos organismos.
revista a las actividades internacio-
nales en el campo de la nutrición, Me gustaría comentar en esta
pero sí deseo llamar la atención ha- oportunidad sobre algunas de las
cia ciertos programas y normas cu- actividades en que la OMS ha pues-
to especial empeño, tales como la
ya importancia se ha logrado com-
probar. Algunos son sencillamen- prevención del bocio, la lucha con-
te técnicas usadas por la OMS para tra la pelagra en Yugoeslavia, Egip-
abordar cualquier problema de sa- to y Rodesia del Sur, la prevención
lud, y en ningún sentido se limitan del beriberi infantil en Tailandia,
éstas a la materia nutrición. Sin Cambodia y Viet Nam, la evalua-
embargo, es alentador el hecho de ción del problema de las anemias
que al ser evaluadas a la luz de sus nutricionales en Africa e India, la
efectos sobre las actividades nutri- ceguera en los niños provocada por
cionales de cada país, han demos- una deficiencia de vitamina A en
trado ser eficaces. Indonesia, y otros programas de ín-
dole semejante. Ya que el tiempo
no lo permite, me limitaré a citar
Una de estas pautas es el uso de la prevención del síndrome pluri-
Comités de Expertos y Grupos de carencial de la infancia o kwashior-
Estudio. Hay pruebas más que su- kor, como ejemplo específico de la
ficientes de que las recomendacio- atención que se presta a las suges-
nes emitidas por estos Comités han tiones expresadas por los Comités
sido ejecutadas en múltiples oca- de Expertos y Grupos de Estudio.
siones; de que han servido para es-
timular la investigación en áreas Antes de que tuviera lugar la pri-
con respecto a las cuales no se dis- mera reunión del Comité Conjunto
ponía de suficientes conocimientos, FAO/OMS de Expertos en Nutri-
y para fomentar programas de ac- ción, no se tenía plena conciencia
ción sobre problemas para cuya so- de la naturaleza común de esta gra-
lución se disponía ya de medidas ve enfermedad carencial que se pre-
efectivas de control. Las conferen- senta en los niños pequeños y que
cias regionales, precisamente, han ya había sido notificada bajo nom-
sido un mecanismo importante pa- bres muy diversos en más de 40
ra destacar las conclusiones a que países; no existía tampoco acuerdo
han llegado los Comités de Exper- general en el sentido de que este
tos y Grupos de Estudio, así como síndrome es debido a la desnutri-
para determinar los problemas que ción proteica. Muchos médicos, ca-
NUTRICION EN GENERAL 5
da uno por su parte, publicaban humanos en las áreas en que más
descripciones de la enfermedad, en se necesitan para combatir las en-
muchos casos sin percatarse del fermedades carenciales, sino ha
trabajo que otros estaban realizan- ayudado también a impulsar la cam-
do sobre el mismo problema y, más paña contra la desnutrición protei-
aún, las autoridades de salud pú- ca, haciendo que ésta, a semejanza
blica no habian aceptado la existen- de una "bola de nieve", crezca a
cia de tal enfermedad. medida que va cobrando fuerza. No
encuentro mejor símil que éste pa-
Fundados en la recomendación ra describir los eventos conducen-
que tan enfáticamente formuló el tes a una coordinación de los es-
Comité de Expertos en su reunión fuerzos en que intervienen OMS,
de 1950, la FAO y la OMS acorda- FAO, U1NICEF, y los fondos de la
ron auspiciar la visita de los Fundación Rockefeller que adminis-
Dres. John F. Brock y Marcel Au- tra el Consejo Nacional de Investi-
tret a veinte países y territorios de gaciones de Estados Unidos de Nor-
Africa, al sur del Sahara; la de los te América. Más importante toda-
Dres. Autret y Moisés Béhar a vía, ello ha sido un estímulo para
los cinco países de Centro América los trabajos que persiguen el des-
y Panamá, y la de los Dres. arrollo de nuevos productos alimen-
John C. Waterlow y Arturo Verga- ticios ricos en proteínas para su uti-
ra, al Brasil. Los informes de es- lización en la alimentación suple-
tos consultores hicieron ver a los mentaria y mixta de lactantes y ni-
investigadores en nutrición, a los ños pequeños; estos trabajos se lle-
pediatras y a aquellas personas in- van ya a cabo en más de 25 centros
teresadas en actividades de salud de 18 de los países donde el pro-
infantil de más de 60 países en los blema se presenta con mayor se-
que el SPI se observa, que la en- veridad. En verdad, nuevos acon-
fermedad era causa principal de los tecimientos han surgido que, pode-
altos índices de mortalidad en ni- mos afirmar con certeza, no ha-
ños preescolares, y un problema de brían ocurrido sin la iniciativa a
salud pública que debía ser resuel- nivel internacional.
to en alguna forma.
Una característica propia del
La política de la OMS de adjudi- programa de la OMS en el campo
car becas o bolsas de viaje ha ayu- de la nutrición, y que bien puede
dado enormemente a una mejor ser la más significativa, es la aten-
comprensión del problema y a en- ción que ha dado al desarrollo de
contrar medios de solucionarlo, ya la capacidad técnica de investiga-
que ello ha permitido a investiga- dores que trabajan, cada cual por
dores que trabajan aisladamente en su lado, en regiones muy necesita-
regiones donde se observan trastor- das. Personas dotadas de cierta
nos nutricionales graves, aunar co- perspicacia han destacado en repe-
nocimientos, estimularse mutua- tidas ocasiones que la verdadera in-
mente y coordinar la experimenta- suficiencia de las llamadas regiones
ción de medidas preventivas. To- técnicamente subdesarrolladas, es-
do esto se ha traducido no sólo en triba en la escasez de personal ca-
investigaciones realmente eficaces pacitado, con la experiencia necesa-
y en el desarrollo de los recursos ria para saber utilizar los recur-
6 PUBLICACIONES CIE N'PIFICAS DEL INCAP
sos disponibles en esas regiones. De fesores e investigadores que conduz-
ser esto cierto, las mejoras perma- can a un doctorado en ciencias bá-
nentes Unicamente se lograrán au- sicas o en salud pública. Las becas
mentando el número de individuos a que se hagan merecedoras perso-
capaces y bien entrenados. La cons- nas capaces no deberán limitarse
trucción de caminos y de diques, y al período convencional de uno o
la instalación de plantas generado- hasta dos afos. También habrá que
ras de energía tienen un valor li- tener en cuenta que mientras más
mitado a menos que traigan consi- alto es el nivel de adiestramiento
go, ya sea directa o indirectamen- y de desempeño de funciones, más
te, un mayor nivel de competencia útil es el intercambio subsiguiente
humana. Una buena parte de la de visitas entre personas clave que
solidez y estabilidad de los aportes la OMS ha logrado orientar con
de la OMS a los trabajos de nutri- gran provecho hacia el campo de la
ción en el campo internacional ha nutrición.
sido, precisamente, el efecto esti-
mulante de sus actividades en los Los servicios de consultores cons-
logros individuales. tituyen otra técnica general por cu-
yo medio la OMS ha contribuido sig-
Otros organismos especializados nificativamente en este sentido. Pa-
de las Naciones Unidas, así como ra citar sólo unos cuantos ejemplos,
algunas fundaciones privadas tam- dicho organismo ha situado a la dis-
bién participan, por supuesto, en la posición de cerca de 30 países, los
capacitación y adiestramiento de servicios de consultores con espe-
personal técnico. Todos debemos cialización en bocio endémico; 20
reconocer que lejos de requerir un más han recibido esta ayuda en el
nivel inferior de adiestramiento y campo de la desnutrición proteica,
competencia, por la magnitud y y 10 han sido visitados por exper-
complejidad de los problemas que tos en problemas que se relacionan
se enfrenta en las regiones poco con deficiencias de vitaminas espe-
desarrolladas, este personal necesi- cificas. Los servicios de consulto-
ta, por el contrario, de los más al- res son particularmente útiles en la
tos estándares. Es necesario que divulgación de los últimos conoci-
OMS, FAO, ICA3 y otros organis- mientos entre la profesión médica
mos interesados en el problema, in- y los trabajadores de salud de de-
crementen sus actividades docentes terminado lugar, y sirven para ayu-
y de adiestramiento y que, igual- dar a los países a diseñar progra-
mente, den más énfasis y prioridad mas que satisfagan necesidades ma-
a un entrenamiento concienzudo y nifiestas. Sin embargo, tan pronto
no solo superficial de aquéllos que como las circunstancias lo permi-
se estime como dirigentes en po- tan, el personal local debe asumir
tencia. Habrá que encontrar los las funciones de dichos consultores.
medios de financiar programas do-
centes de postgraduados para pro- Ejemplo de esto último lo consti-
tuye el Instituto de Nutrición de
3 La Administración de Cooperación Centro América y Panamá (IN-
Técnica de los Estados Unidos (ICA), CAP), un proyecto que bajo la ad-
hoy día se denomina Agencia para el ministración de la Oficina Sanita-
Desarrollo Internacional (ADI). ria Panamericana, desde su inaugu-
NUTRICION EN GENERAL 7
ración hace nueve años, inició la laterales son especialmente vulne-
preparación técnica de personal rables a esta crítica.
centroamericano, hasta dotarlo de
un alto nivel de competencia pro- Dejando a un lado las técnicas y
fesional. Su cuerpo de personal cla- entrando ya en materia, es verdad
ve incluye hoy día médicos debida- que disponemos de los conocimien-
mente capacitados, con especialida- tos necesarios para eliminar el bo-
des tan diversas como salud públi- cio endémico, el síndrome plurica-
ca, pediatría, medicina interna, pa- rencial de la infancia, el marasmo,
tología y endocrinología, expertos la deficiencia de vitamina A, la pe-
en ciencias básicas que ostentan los lagra, el beriberi y otras deficien-
títulos de "Doctor of Philosophy" cias nutricionales, pero no siempre
en disciplinas como la bioquímica, sabemos cómo aplicarlos. Estamos
química agrícola y de alimentos, fi- tan sólo iniciando la tarea de lograr
siología, nutrición animal y bioes- que la nutrición sea aceptada como
tadística; nutricionistas que han parte de las actividades rutinarias
cursado estudios avanzados, y va- de los trabajadores de salud públi-
rios más aún bajo adiestramiento, ca, y estamos comenzando también
El flujo de los servicios de consulta a utilizar los recursos de la antropo-
se ha revertido, puesto que varias logía cultural, educación sanitaria,
de estas personas han servido ya tecnología de alimentos, extensión
como consultores para la propia agrícola y otras disciplinas afines,
OMS. en la solución práctica de los pro-
Los consultores y técnicos de to- blemas de índole nutricional. Los
dos los organismos internacionales años venideros han de ser muy esti-
y de ayuda bilateral, deben aceptar mulantes, ya que los programas de
como parte de sus obligaciones el nutrición en salud pública avanzan
ayudar al desarrollo de los recursos cada día más, de la teoría a la prác-
humanos de aquellos países a los tica.
cuales han sido asignados para tra-
bajar. Abrigo la esperanza que ICA, Se ha logrado esclarecer también
así como los organismos de las Na- que las marcadas diferencias que
ciones Unidas, han de dedicar aún existen en cuanto a la prevalencia
más atención a este enfoque, no de aterosclerosis y enfermedad coro-
sólo porque representa un medio nariana entre los diversos países, y
eficaz de utilizar los fondos dispo- entre los grupos socioeconómicos de
nibles, sino también porque es el un mismo país, se deben principal-
tipo de colaboración que los países mente a factores ambientales en
acogen con beneplácito y aprecio. vez de a otros de orden constitucio-
Cuando un país ha recibido ayuda nal. Aun cuando todavía no se han
técnica continua por un largo perío- identificado específicamente, los
do y no logra aminorar el grado en factores responsables aparentemen-
que depende de los técnicos extran- te están relacionados en gran parte
jeros, a pesar de que la economía a la dieta y a otros hábitos de los
y el bienestar del país hayan mejo- pobladores, susceptibles de modifi-
rado a través de esa ayuda, surge car si se les da suficiente incentivo.
rencor y resentimiento entre el per- La OMS, por lo tanto, continuará
sonal nacional. Los programas bi- trabajando activamente en la com-
8 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
pilación de datos y estimulará las Es probable que en el período de
investigaciones en este renglón. transición surjan problemas nutri-
cionales agudos, como sucedió con
La relación entre la desnutrición el beriberi infantil cuando, en al-
y la resistencia a las infecciones e deas de algunos de los países del
infestaciones parasitarias está co- Sureste de Asia, se introdujo el uso
brando también nueva importancia de molinos de arroz impulsados por
y significado a medida que se logra energía eléctrica. Más aún, el pro-
una mejor comprensión de las ci- blema de la posible toxicidad de
fras de mortalidad en los niños pe- substancias aditivas alimenticias
quefios. En los países subdesarro- usadas intencionalmente, adquirirá
llados, las tasas de mortalidad du- mayor importancia. La OMS y la
rante el primer año de vida son de FAO han convocado ya Comités de
2 a 5 veces más altas que en Esta- Expertos y Conferencias, y emitido
dos Unidos y en Europa Occidental un boletín informativo sobre este
y en los niños de 1 a 4 años de edad, tema, pero es indudable que en los
estas tasas son de 10 a 40 veces años venideros los países miembros
mayores. Las estadísticas vitales de la OMS requerirán mayor ayuda
oficiales atribuyen estas cifras prin- en este sentido.
cipalmente a las infecciones, pero
los estudios de campo revelan que Las tendencias de los programas
tal vez la tercera parte muere con internacionales de nutrición a que
los signos y síntomas de la desnu- me he referido pueden resumirse
trición severa que un episodio in- brevemente. La nutrición se con-
feccioso agudo precipita a menudo, vertirá en una rutina cada vez más
y que una proporción considerable propia de las actividades de salud,
del resto de los niños fallecen a y gradualmente se logrará solucio-
causa de infecciones que en un ni- nar los problemas específicos de la
fo bien nutrido generalmente no se- nutrición que hoy día se enfren-
rían fatales. Según se puede ver, tan. El personal permanente de que
la nutrición desempeña un papel la OMS y la OSP disponen para sus
mucho más importante de lo que trabajos en nutrición tendrá evi-
hasta ahora se creía en las altas ta- dentemente que aumentarse, para
sas de mortalidad que entre los ni- que dichos organismos puedan res-
ños pequeños se observan en algu- ponder a las demandas cada día
nas regiones. La relación sinérgica mayores de las autoridades de sa-
entre la desnutrición y las infeccio- lud pública de recibir guía en el fo-
nes debe aceptarse como base para mento de los aspectos nutricionales
el desarrollo de programas futuros de sus respectivos programas. La
de prevención y control. información que se derive del estu-
dio de los efectos de la nutrición so-
Es conveniente tener presente, bre diferencias en la prevalencia de
asimismo, que la revolución en ma- enfermedades crónicas, eventual-
teria de tecnología de alimentos mente ha de resultar en la implan-
que se ha hecho sentir en los Es- tación de regímenes conducentes a
tados Unidos y Europa Occidental una mayor longevidad y mejor sa-
está alcanzando ya a las regiones lud entre los ancianos. Al otro ex-
técnicamente menos desarrolladas. tremo de la balanza, el reconoci-
NUTRICION EN GENERAL 9
miento creciente de la relación si- plazo, constituyen normas eficaces
nérgica entre la desnutrición y las que han de continuar utilizándose
infecciones como causa primaria de ampliamente. Se dará aún más
mortalidad entre los niños peque- atención a la enseñanza y al adies-
ños, conducirá a programas de sa- tramiento de personas procedentes
lud pública más efectivos para este de países técnicamente subdesarro-
grupo de edad. La experiencia de llados, hasta dotarlos de un alto ni-
los últimos diez años indica, pues, vel de competencia en materia de
que las reuniones de Comités de Ex- nutrición, así como en otros cam-
pertos y de Grupos de Estudio, las pos en los que el desarrollo social
conferencias regionales y los servi- y económico del país requiera di-
cios de Consultores a corto y largo cho adiestramiento técnico.
EFECTOS DE LA FIEBRE PRODUCIDA ARTIFICIALMENTE SOBRE
LAS PROTEINAS Y NIVELES DE VITAMINAS EN EL SUERO Y SOBRE
LOS VALORES HEMATOLOGICOS EN SERES HUMANOS'
JOSE MENDEZ, NEVIN S. SCRIMSHAW
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
CARLOS SALVADO y NlANUEL LOPEZ SELVA
Hospital Neuropsiquiátrico de Guatemala, Guatemala C. A.
Según se sabe, la fiebre aumenta En este trabajo se comentan los
los niveles séricos sanguíneos de las efectos de elevadas temperaturas
globulinas (1-3), el fibrinógeno (1) corporales, del tipo que a menudo
y los recuentos de glóbulos blancos se utiliza por cortos períodos, con
y de granulocitos (4), y disminuye fines terapéuticos, en pacientes hu-
los valores de albúmina (1, 3), vi- manos. El estudio incluyó el regis-
tamina A (5-7), carotenos (5) y tro de valores de las concentracio-
vitamina C (8,9). Sin embargo, nes séricas de proteínas y de vi-
pocos son los conocimientos de que tamina A, carotenos, vitamina E,
se dispone en lo concerniente a los fosfatasa alcalina, riboflavina, áci-
efectos de una elevada temperatu- do ascórbico, recuento de glóbulos
ra corporal, producida artificial- rojos, hemoglobina, hematocrito,
mente, sobre constituyentes séricos índices de eritrosedimentación, y
tales como la riboflavina, la vita- recuento total y diferencial de gló-
mina E y la fosfatasa alcalina, aun- bulos blancos. También se anotó la
que se ha demostrado que la fiebre frecuencia del pulso y la presión
se traduce en una mayor utilización sanguínea.
de las vitaminas del complejo B
(10, 11). Son contradictorios los PROCEDIMIENTOS EXPERIMENTALES
informes publicados en relación con
cambios en los niveles de carotenos Se sometieron a hiperpirexia diez
(7) y ácido ascórbico (12-14) en pacientes del sexo masculino del
el suero. Hospital Neuropsiquiátrico de Gua-
temala, que se consideró gozaban
1 Publicado originalmente en el Jour- de buena salud, aunque su peso era
nal of Applied Physiology, 14:768-770, inferior a juzgar por su edad y es-.
1959, bajo el titulo "Effects of Artifi- tatura, usando para el caso el gabi-
cially Induced Fever on Serum Pro- nete térmico Inductotherm (Gene-
teins, Vitamin Levels and Hematologi- ral Electric X-ray Corp., Modelo
cal Values in Human Subjects", No. S-1). Todos estaban comprendidos
INCAP I-128. Publicación INCAP entre los 23 y 64 años de edad y no
E-286. habían recibido antes tratamiento
10
NUTRICION EN GENERAL 11
de fiebre. La edad, estatura, peso, desintometría de Lowry y Hunter
frecuencia inicial del pulso y pre- (16), y el fraccionamiento de pro-
sión sanguínea de cada paciente se teínas séricas se efectuó emplean-
detallan en el Cuadro No. 1. Al do el aparato de microelectroforesis
principio y al final del tratamiento, Kern (Kern and Co., Aarau, Suiza,
así como 2 horas después de termi- Modelo LK-30). La riboflavina fue
nado éste, se obtuvo la tempera- determinada por el procedimiento
tura corporal, presión sanguínea y de Burch y colaboradores (17), los
frecuencia del pulso, y se recolecta- carotenoides totales y la vitamina
ron también muestras de sangre ve- A por el de Bessey et al. (18), el áci-
nosa. Durante la primera hora de do ascorbico siguiendo el método cde
tratamiento la temperatura corpo- Lowry y colaboradores (19), la fos-
ral se mantuvo entre 380 y 390 C, y fatasa alcalina según Bessey y sus
durante la segunda hora ésta osciló asociados (20), y la vitamina E de
de 390 a 39,8 0 C, con un promedio acuerdo con el usado por Quaife y
máximo de 39,60 C. La temperatu- colaboradores (21).
ra corporal de cada individuo to-
mada antes, durante y después del El significado de los resultados
tratamiento figuran asimismo en el se evaluó utilizando la prueba "t"
Cuadro No. 1. para comparaciones pareadas.
RESULTADOS
El recuento de glóbulos rojos, los
recuentos total y diferencial de gló- Los cambios en la frecuencia de
bulos blancos, la hemoglobina, la pulso, presión sistólica y diastólica
tasa de eritrosedimentación y el he- sanguíneas, y presión del pulso, se
matocrito fueron determinados de dan a conocer en el Cuadro No. 2.
acuerdo con técnicas hematológicas Como se esperaba, el aumento de la
estándar (15). La proteína sérica temperatura corporal produjo un
total se midió según el método de incremento en la frecuencia del
CUADRO No. 1.- Caracteristicas generales del grupo.
Temp. 2 hr
Frecuen- Temp. final después
Pacien- Edad Estatura Peso cia del Presión trata- terminado
tes años metros kg pulso/ sanguí-Temp. miento trata-
minuto nea inicial, de 3 hr, miento,
oC OC oC
1 64 1,60 58 140/80 36,5 39,8 37,3
2 25 1,30 61 80 120/80 37,0 39,7 37.0
3 35 1,56 57 72 120/70 36,2 39,5 37,0
4 58 1.70 58 64 110/70 36,5 39,8 39,0
5 30 1,72 59 92 120/70 36,7 39,7 37,3
6 35 1,58 50 80 120/80 36,5 39,5 37,0
7 36 1,55 69 84 140/80 37,0 39,5 37,5
8 35 1,55 46 84 110/60 36,5 39,5 37,5
9 23 1,55 57 90 130/80 36,5 39,7 37,4
10 49 1,52 51 72 140/85 36,0 39,3 37,0
I Los pacientes 2, 5 y 9 recibieron tratamiento durante 3 hr, 15 min.
12 PUBLICACIONES CIENT[FICAS DEL INCAP
pulso que, 2 horas después de des- sión diastólica sanguínea disminuyó
continuado el tratamiento, todavía significativamente al final del tra-
podía apreciarse, aunque en menor tamiento pirético, recobrando su
grado. No se observaron cambios nivel original 2 horas después de
significativos en la presión sistó- que éste había terminado. La pre-
lica sanguínea en el curso del ex- sión del pulso reveló un patrón si-
perimento, mientras que la pre- milar de respuesta.
CUADRO No. 2.- Cambios en la frecuencia del pulso y en la presión san-
guinea resultantes de la fiebre producida artificialmentel.
Valores Valores 2 hr
iniciales finales después del
icilsfnls tratamiento
Frecuencia del pulso/minuto 81+10,0 122+ 9,8** 102± 8,8**
Presión sanguínea sistólica,
mm Hg 125+11,8 122-- 8,5 117+11,5
Presión sanguínea diastólica,
mm Hg 76+ 7,6 62+ 7,5** 74± 7,3
Presión del pulso, mm Hg 49__+
7,6 60±11,4' 43+ 9.7
1 Los valores citados representan X - D. E.; N = 10. (X = Promedio Aritmético; D. E.
= Desviación Estándar).
** Diferencia significativa al nivel del 1% de probabilidad.
* Diferencia significativa al nivel del 5% de probabilidad.
CUADRO No. 3.- Cambios hematológicos resultantes de la fiebre producida
artificialmentel.
Valores Valores Valores 2 hr
iniciales finales desTuts del
Tratamiento
Recuento de glóbulos rojos,
millones/mm 3 4,91+ 0,34 4,92±0,36 4,80±f+0,34*
Hemoglobina, g/100 ml 15,2 + 0,7 15,6 ±0,5 15,5 +-0,7
Hematocrito, % 47,7 + 2,3 48,4 ±2,2 46,9 ±+2,3
Recuento de glóbulos blancos
miles/mm3 8,52±+1,91 9,30±+2,44 13,54+3,39'*
Eritrosedimentación, mm/hr 9,4 + 6,9 8,3 +8,0 10,7 +8,2
Eosinófilos, % 3,7 + 4,2 2,0 +1,9 1.0 ±2,0*
Cayados, % 0,8 ± 0,8 0,4 ±0,7 0,8 ÷-0,7
Neutrófilos, % 63,8 ±_12,9 72,2 +5,7 74,8 ±6,8*
Linfocitos, % 25,4 +_ 9,2 21,0 ±4,0 18,9 -+6,6
Monocitos, % 6,3 + 3,0 4,3 +2,4 4,4 +-2,3
1 Los valores citados representan X + D E. (X = Promedio Aritmético; D. E. = Desviación
Estándar). En los recuentos de glóbulos rojos y blancos, hemoglobina y eritrosedimentación,
N = 10; en el hematocrito y en los recuentos diferenciales, N = 9.
* Diferencia significativa al nivel del 5% de probabilidad.
** Diferencia significativa al nivel del 1% de probabilidad.
NUTRICION EN GENERAL 13
Como se indica en el Cuadro No. los rojos disminuyó, si bien el de
3, no se observaron cambios de im- glóbulos blancos aumentó significa-
portancia ni en lo referente a la tivamente en la muestra que se ob-
hemoglobina y al hematocrito, ni en tuvo 2 horas después de que el tra-
cuanto a la eritrosedimentación. tamiento llegó a su término. Los
Sin embargo, el recuento de glóbu- recuentos diferenciales mostraron
CUADRO No. 4.- Cambios en la proteina sérica resultantes de la fiebre
producida artificialmentel.
Valores Valores Valores 2 hr
iniciales finales después del
tratamiento
Proteínas séricas totales,
g/100 ml 7,22_+0,44 7,38+0,62 7,06+0,6
Albúmina + globulina alfa,
porcentaje relativo 53,8 +3,1 53,5 ±2,9 53,9 ±2,5
Globulina alfa 2, porcentaje
relativo 8,9 +1,9 8,8 +-2,8 9,3 +-2,4
Globulina beta, porcentaje
relativo 13,7 +-2,2 13,8 +3,0 14,4 +2,5
Globulina gamma, porcentaje
relativo 23,6 +3,0 23,8 +4,1 22,5 +3,4*
1 Los valores citados representan X - D. E. (X - Promedid Aritmético; D. E. = Desviación Es-
tándar). En las proteínas séricas totales, N = 10; en porcentajes relativos de globulina, N = 7.
* Diferencia significativa al nivel del 5% de probabilidad.
CUADRO No. 5.- Cambios en las vitaminas séricas resultantes de la fiebre
producida artificialmentel.
Valores Valores Valores 2 hr
iniciales finales después del
tratamiento
Vitamina A, mcg/100 ml 30,9 ±10,0 29,9 + 9,7 26,0 + 7,4**
Carotenos, mcg/100 ml 36,4 +15,3 36,9 +16,4 34,9 ±15,6
Riboflavina 2, mcg/100 ml 3,25_+2,2 3,59± 1,7 3,38+ 2,1
Vitamina C, mg/100 ml 0,35+- 0,10 0,41+ 0,17 0,39+ 0,15
Vitamina E, mcg/100 ml 0,80- 0,32 0,78± 0,29 0,78± 0,34
Fosfatasa alcalina, mM/l/hr 3 2,45+ 0,90 2,32+ 0,71 2,32+ 0,69
: Los valores citados representan X -+ D. E. (X = Promedio Aritmético; D. E. = Desviación
Estándar). N = 10 en todos los casos a excepción de la riboflavina en que N = 9.
2 Se excluyó de los cómputos de medios de riboflavina un caso que consistentemente mostró
una fluorescencia sumamente alta. Los valores observados fueron 19,27, 22,95 y 25,66, res-
pectivamente. Esta omisión de ninguna manera modifica las conclusiones.
3 Milimoles por litro, por hora.
** Diferencia significativa al nivel del 1% de probabilidad.
14 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
aumento de leucocitos neutrófilos muy significativa durante este pe-
y una disminución de eosinófilos, ríodo, que desapareció rápidamente
en contraste con los valores obteni- al descontinuar el tratamiento. El
dos antes del tratamiento. hecho de que la presión sistólica
sanguínea se hubiese mantenido es-
En el Cuadro No. 4 se presentan table y que la presión diastólica se
los niveles de las diversas fraccio- recuperase rápidamente no es más
nes de proteínas séricas antes, du- que un reflejo de la eficacia del me-
rante y después del tratamiento. canismo homoeostático del indivi-
No se observó ningún cambio ex- duo normal.
ceptuando cierta reducción en la
globulina gamma del suero. Los da- Es posible que varios de los cam-
tos relativos a los valores séricos de bios en los constituyentes sanguí-
vitaminas que se consignan en el neos que se observaron en el curso
Cuadro No. 5 indican que sólo la vi- del tratamiento pirético se hayan
tamina A del suero disminuyó con debido a una reducción del volumen
el tratamiento pirético, mientras del plasma. Sin embargo, Osborne
que los cambios en lo que respecta (22) en el curso de sus investiga-
a carotenos, riboflavina, vitamina ciones no ha podido determinar una
C, vitamina E y fosfatasa alcalina, mayor hemoconcentración en casos
no tuvieron ningún significado es- de hiperpiroxia. En el presente ex-
tadístico. perimento no se observaron cam-
bios en la hemoglobina ni en el he-
DISCUSION matrocrito sugestivos de hemocon-
centración. Por consiguiente, los
Cuando hay fiebre se produce va- aumentos significativos en el re-
sodilatación periférica ya que el or- cuento de glóbulos blancos no se
ganismo trata de eliminar el exceso pueden explicar a partir de esta ba-
de temperatura, y como consecuen- se. Además, esta leucocitosis se ob-
cia de dicha vasodilatación, la pre- servó no sólo al final del tratamien-
sión sanguínea disminuye. Al igual to sino, por el contrario, era aún
que sucede con el ejercicio, el resul- más pronunciada 2 horas después
tado de ello es el aumento de los de haberse descontinuado. Simon
latidos y del volumen de expulsión (4) informa que la respuesta leuco-
sanguínea del corazón. En los pa- cítica se debe principalmente a un
cientes que integraron este estudio aumento significativo de las células
la frecuencia del pulso aumentó neutrófilas, hallazgo que el presen-
significativamente no sólo durante te trabajo viene a confirmar. Es
el tratamiento, sino también dos probable que el efecto eosinopénico
horas después de terminada la tera- que también se observó haya sido
pia. Es de presumir que esto últi- una reacción del "stress" agudiza-
mo se haya debido a que la alta da por el hecho de que los pacien-
temperatura corporal persistió du- tes por primera vez recibían trata-
rante todo ese tiempo. La presión miento pirético en el gabinete in-
sistólica sanguínea no se vio muy ductotérmico.
afectada, pero al final del trata-
miento se observó que ésta tendía El único cambio observado en re-
a disminuir. Por otro lado, la pre- lación con las proteínas séricas,
sión diastólica mostró una merma que está en contraposición con ha-
NUTRICION EN GENERAL 15
llazgos previos (1, 3), fue una dis- contra la destrucción y, por lo tan-
minución de la fracción globulina to, no se encuentre disponible para
gamma que no se puede explicar en trasladarse rápidamente a los sitios
función de cambios en el volumen en que el aumento de utilización
plasmático. habría de ocurrir. Las observacio-
nes de Zoak y Sharpless (14) su-
El descenso altamente significa- giercn igual punto de vista, ya que
tivo de vitamina A que se observó observaron una reducción de los ni-
2 horas de3pués del tratamiento veles séricos de vitamina C en co-
concuerda con los resultados notifi- nejillos de Indias sometidos diaria-
cados en estudios anteriores (5-7). mente a hiperpirexia por períodos
Puesto que el hígado constituye el de 2 a 6 horas y alimentados con
depósito principal de vitamina A en una dieta escorbutogénica. Dichos
el organismo, es posible que tales autores encontraron que cuando los
efectos sean el resultado de la re- animales sometidos a estos experi-
tención de esta vitamina en el hí- mentos se aproximaban a un esta-
gado. Sin embargo, Thiele (23) se- do escorbútico, les era imposible
fiala que cuando hay fiebre se re- demostrar diferencias en los nive-
duce la capacidad del hígado como les de vitamina C debidas al trata-
depósito de reserva, y atribuye esta miento térmico. Aun cuando en el
disminución al daño que la fiebre sudor se excretan pequeñas canti-
produce en cl sistema retículoendo- dades de las vitaminas solubles en
telial. agua, es de presumir que cualquier
pérdida vitamínica adicional, aso
Los valores de riboflavina, vita- ciada con la producción extra de
mina E, fosfatasa alcalina y vita- sudor durante el período experi-
mina C no presentaron cambios en mental, de que se da cuenta en el
el curso del tratamiento pirático. presente estudio, habría sido muy
Varios autores ya han dado a co- pequeña para influir de modo sig-
nocer reducciones en los niveles sé- nificativo en los niveles séricos de
ricos de vitamina C, y para explicar vitamina encontrados (24, 25).
este efecto sugieren cierto aumento
de la tasa de su utilización (8, 9). Puesto que 103 efectos de la fie-
Por otra parte, Osborne y Farmer bre sobre los constituyentes sanguí-
(12) y Craig y colaboradores (13) neos se relacionan tanto con el ni-
no pudieron encontrar ningún cam- vel de la temperatura corporal co-
bio en los niveles séricos de dicha mo con el tiempo en que están ex-
vitamina durante períodos de fie- puestos a la misma, siempre es po-
bre producida artificialmente. Es sible que en el presente estudio,
posible que el no haber encontrado tanto el grado como la duración de
cambios en los niveles séricos de la hiperpirexia no hubiesen sido su-
esta vitamina en el curso del es- ficientes para producir cambios en
tudio de que aquí se da cuenta se los componentes séricos. La tem-
haya debido, al menos en parte, a peratura corporal que se logró al-
que los valores iniciales eran rela- canzar en las condiciones en que se
tivamente bajos. Por ejemplo, llevó a cabo el presente estudio fue
bien puede suceder que la pequeña de 3°C por encima de la tempera-
cantidad de vitamina circulante es- tura inicial, y ésta se mantuvo por
té en forma ligada, protegida así lo menos durante una hora comple-
16 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
ta. En el supuesto de un efecto re- de vitamina A y el aumento, tam-
tardado, apreciable sólo después del bién muy significativo, del recuen-
tratamiento, los cambios bien po- to de glóbulos blancos, debido pri-
drían haberse encontrado 2 horas mordialmente a un incremento de
después de terminado el tratamien- los neutrófilos. Se cree que el efec-
to. to eosinopénico que se observó es-
taba relacionado con el tratamiento
RESUMEN pirético. Se comprobaron cambios
Diez sujetos del sexo masculino menos importantes en el recuento
que aparentemente gozaban de bue- de glóbulos rojos y en la fracción
na salud fueron sometidos, por pe- sérica de globulina gamma, que dio
ríodos de 2 horas, a hiperpirexia muestras de una reducción retarda-
da. No se observaron cambios en
artificial de 20 a 3°C por encima de
su temperatura corporal inicial, la los valores de carotenos, vitamina
cual se determinó oralmente. La E, fosfatasa alcalina, riboflavina o
frecuencia del pulso aumentó mar- ácido ascórbico.
cadamente mientras que la presión RECONOCIMIENTO
diastólica sanguínea disminuyó,
también en forma significativa. Parte del estudio descrito se lle-
Otros cambios de mayor cuantía vó a cabo con fondos otorgados por
fueron la disminución altamente la National Vitamin Foundation,
significativa de los niveles séricos Nueva York, N. Y., EE. UU.
REFERENCIAS
1. Kopp, I.: Plasma proteins in the- plasma, vitamin A and carotene.
rapeutic fever. Jour. Lab. Clin. Proc. Soc. Exper. Biol. Med., 61:
Med., 27:1054-1062, 1942. 271-276, 1946.
2. Kopp, I.: The relationship of the 6. Lindqvist, T.: Vitamin A and pneu-
plasma proteins to the corrected monia. Klin. Wochenschr., 16:
sedimentation rate. Jour. Lab. 1345-1348, 1937.
Clin. Med., 2.7:1072-1077, 1942.
3. Longsworth, L. G.; Shedlovsky, T., 7. Thiele, W., y Scherff, I.: Der Se-
y MacInnes, D. A.: Electrophore- rum-Vitamin A-Spiegel im Fie-
tic patterns of normal and pa- ber (Valores de vitamina A en
thological human blood; serum casos de fiebre). Klin. Wochen-
and plasma. Jour. Exper. Med., schr., 18: 1275-1277, 1939.
70:399-413, 1939.
8. Hausberger, F. X., y Nevensch-
4. Simon, J. F.: Effects of hyperpy- wander-Lemmer, N.: Beziehun-
rexia on the human blood count, gen zwischen Vitamin C-Bluts
blood chemistry and urine. Jour. piegel und Fieberstoffwechsel
Lab. Clin. Med., 21:400-404, 1936. (Relaciones entre el nivel de vi-
5. Aron, H. C. S.; Craig, R. M.; Far- tamina C en la sangre y el me-
mer, C. J.; Kendell, H. W., y tabolismo en casos de fiebre).
Schwemlein, G. X.: Effect of Klin. Wochenschr., 18:1119-1123,
elevated body temperature on 1939.
NUTRICION EN GENERAL 17
9. Dobblestein, O.: Ztschr. ges. ex- 18. Bessey, O. A.; Lowry, O. H.;
per. Med., 107:532, 1940. Brock, M. J., y López, J. A.:
The determination of vitamin A
10. Iwamoto, K.: Relation between and carotene in small quantities
the vitamin B1 intake and excre- of blood serum. Jour. Biol.
tion in high temperature envi- Chem., 166:177-188, 1946.
ronment and fever. Kokumin
Eisei, 18:23-70, 1941. 19. Lowry, O. H.; Lopez, J. A., y Bes-
sey, O. A.: The determination
11. Cayer, D., y Cody, S.: Urinary ex-
of ascorbic acid in small
cretion of niacin and riboflavin
amounts of blood serum. Jour.
in patients with acute infections
Biol. Chem., 160:609-615, 1945.
and various chronic diseases.
Am. Jour. Med. Sci., 215:273-
20. Bessey, O. A.; Lowry, O' H., y
277, 1948.
Brock, M. J.: A method for the
12. Osborne, S. L., y Farmer, C. J.: rapid determination of alkaline
Influence of hyperpyrexia on as- phosphatase with five cubic mi-
corbic acid concentration in the llimeters of serum. Jour. Biol.
blood. Proc. Soc. Exper. Biol. Chem., 164:321, 1946.
Med., 49:575-578, 1942.
21. Quaife, M. L.: Scrimshaw, N. S.
13. Craig, R. M.; Schwemlein, G. X.; y Lowry, O. H.: A micromethod
Kendell, H. W.; Farmer, C. J., for assay of total tocopherols in
y Aron, H. C. S.: Effect of ele- brood serum. Jour. Biol. Chem.,
vated body temperature on plas- 180:1229-1235, 1949.
ma ascorbic acid. Arch. Phys.
Med., 27:603-607, 1946. 22. Osborne, S. L.: Hyperpyrexia and
the specific gravity of blood.
14. Zook, J., y Sharpless, G. R.: Vita- Arch. Phys. Therap., 22:407-409,
min C nutrition in artificial fe- 1941.
ver. Proc. Soc. Exper. Biol.
Med., 39:233-236, 1938.
23. Thiele, W.: Uber die Vitamin A-.
15. Wintrobe, M. M.: Clinical Hema- Speicherung im Fieber (Reser-
tology, 2a. ed. Philadelphia, Lea vas de vitamina A en casos de
& Febiger, 1946. fiebre). Klin. Wochenschr., 19:
325-327, 1940.
16. Lowry, O. H., y Hunter, T. H.:
The determination of serum 24. Mickelsen, O., y Keys, A.: The
protein concentration with a composition of sweat, with spe-
gradient tube. Jour. Biol. Chem., cial reference to the vitamins.
159:465-474, 1945. Jour. Biol. Chem., 149:479-490,
17. Burch, H. B.; Bessey, O. A., y 1943.
Lowry, O. H.: Fluorometric meas-
urements of riboflavin and its 25. Lugg, J. W H., y Ellis, F. P.: Some
natural derivatives in small water-soluble vitamins in the
quantities of blood serum and sweat of tropically acclimatized
cells. Jour. Biol. Chem., 175: European men. Brit. Jour. Nu-
457-470, 1948. trition, 8:71-77, 1954.
PATRON ELECTROFORETICO DE SUEROS HIPERPROTEINEMICOS
EN UN GRUPO DE POBLACION RURAL DE PANAMA 1
GUILLERMO ARROYAVE, NEVIN S. SCRIMSHAW, OSCAR PINEDA Y
MIGUEL A. GUZMAN
Instituto de Nutrición de Ccntro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Diversos investigadores han des- tuada al nivel del mar a una distan-
crito altos niveles de proteína séri- cia de 5 kilómetros aproximada-
ca, de etiología desconocida, en va- mente de la costa del Pacífico. La
rios grupos específicos de población temperatura media es de más o me-
(3, 6, 11, 14, 15). En la región cen- nos 28°C. El grupo representaba
troamericana, la hiperproteinemia una mezcla étnica de blancos, ne-
es especialmente común entre las gros e indígenas, cuyas caracterís-
personas adultas del medio rural de ticas culturales y hábitos dietéticos
Panamá (11). El presente estudio han sido objeto de cuidadosas in-
fue diseñado con el fin de determi- vestigaciones (13). Según se com-
nar si estos altos valores se debían probó, el consumo total de proteí-
al incremento de cierta fracción o na era inadecuado al menos en el
fracciones de proteína sérica en 50% de las familias que formaron
particular, o si todas ellas aumen- parte de este trabajo, aunque las
taban proporcionalmente. Los re- ingestas calóricas se aproximaron
sultados conciernen al problema bá- bastante a los requerimientos esti-
sico de los mecanismos que inter- mados. Alrededor del 33% de la
vienen en la producción de las hi- proteína de la dieta era de origen
perproteinemia. investigadas. animal; la ingesta promedio de ri-
boflavina del grupo alcanzó el 50%,
MATERIAL y la de calcio el 34% de las reco-
mendaciones nutricionales estable-
El estudio se llevó a cabo duran- cidas para las poblaciones de Cen-
te el mes de mayo en La Arena, tro América y Panamá (8). No se
Provincia de Chitré, República de encontró ninguna otra deficiencia
Panamá, aldea que se encuentra si- dietética de minerales o de vitami-
nas. Las proteínas séricas totales
l Publicado originalmente en el Ame- se determinaron en 98 sujetos, 58
rican Journal of Tropical Medicine and hombres y 40 mujeres, comprendi-
Hygiene, 9:81-84, 1960, bajo el titulo dos entre las edades de 13 hasta
"Electrophoretic Pattern of Hyperpro- 66 años. Con el fin de estudiar la
teinemic Sera in a Population Group distribución de las fracciones pro-
of Rural Panama", No. INCAP I-135. teicas del suero y su posible rela-
Publicación INCAP E-292. ción con el nivel de las proteínas
18
NUTRICION EN GENERAL 19
totales se analizaron, por medio de ción tampón de barbital, con una
electroforesis, 9 submuestras de potencia iónica de 0,1 y a un pH
tres grupos seleccionados como si- de 8,6 aplicándose luego una co-
gue: Grupo I, que presentaba un rriente eléctrica a la intensidad de
contenido de proteínas totales por 200 milivatios durante 35 a 45 mi-
debajo de la mediana; Grupo II, con nutos. Puesto que con este método
valores comprendidos entre la me- no se logra una separación perfec-
diana y el tercer cuartil, y Grupo ta de la globulina alfa1 de la albú-
III, cuyos niveles proteicos sobrepa- mina, estas dos fracciones no pu-
saban el tercer cuartil. Los valores dieron ser estimadas individual-
de proteína sérica total de este úl- mente.
timo grupo eran excepcionalmente
elevados. Para propósitos de com- RESULTADOS
paración se emplearon datos obte-
nidos previamente sobre la proteí- Los valores cuartiles y límites de
na sérica de 98 adultos sanos que la proteína sérica total de 98 suje-
gozaban de situaciones económicas tos panameños se presentan en la
media y superior de la ciudad de Figura 1 comparados con los co-
Guatemala. rrespondientes al grupo testigo de
98 adultos de la ciudad de Guate-
METODOS
mala. Según revelan los datos, el
número de valores clevados de pro-
Las muestras de sangre venosa teína sérica encontrados entre los
se colectaron tanto por la mañana sujetos panameños fue relativa-
como por la tarde, de individuos mente grande. En el Cuadro No.
aparentemente sanos y se centrifu- 1 se dan a conocer los promedios
garon pasados 30 minutos de obte- y valores extremos de proteína sé-
nidas. La mayoría de los especíme- rica total que presentaron cada uno
nes de los sujetos guatemaltecos de los tres grupos de panameños
que sirvieron como testigo se ha- que fueron seleccionados para estu-
bían tomado a media mañana. Las dio electroforético, juntamente con
proteínas séricas totales se deter- la concentración relativa de frac-
minaron inmediatamente después ciones proteicas por 100 ml de sue-
por el método de densidades pro- re. Los valores promedio de he-
gresivas de Lowry y Hunter (9). moglobina de 79 de los sujetos pa-
La concentración de hemoglobina nameños fue de 13,8 + 0,18. No
se estimó en una muestra de sangre se pudo observar ninguna relación
fresca, valiéndose de un hemoglo- entre los niveles séricos de proteí-
binómetro Sahli estandarizado. El na y los valores de hemoglobina.
resto del suero de cada muestra se
empacó en hielo y se envió por la El análisis de los datos sugiere
vía aérea a los laboratorios centra- que la variación en proteína que
les del Instituto de Nutrición de hubo dentro del Grupo I (valores
Centro América y Panamá (INCAP) proteicos por debajo de la media-
en Guatemala, donde se hizo el aná- na) se debió principalmente a di-
lisis de las fracciones proteicas del ferencias en cuanto a globulina
suero, por electroforesis de flujo gamma (r = 0,846, 7 g. 1.2). Aun-
libre, en un aparato microelectro-
forético de Kern. Se usó una solu- 2 g. 1. = grados de libertad.
20 PUBLICACIONES CIENrIFICAS DEL INCAP
que también se observaron peque- variación en el contenido de pro-
fas correlaciones positivas entre las teínas séricas totales que se deter-
fracciones albúmina-globulina alfal minó en el Grupo II (valores com-
y globulina beta, éstas no fueron prendidos entre el segundo y ter-
estadísticamente significativas. La cer cuartiles), en cambio, aparente-
FIG. 1.- Proteinas séricas totales (gramos por 100 ml) en sujetos adultos
de La Arena, Panamá, y de la ciudad de Guatemala (98 individuos por grupo).
9,0
0 8,5 C
0
o * CIUDAD DE GUATEMALA
2 8,0 - [ REGION RURAL DE PANAMA
o
0
o
u0,
7,5
7,0
c
0
,
o
a- 6,5 _
fl..
6,(nvU{ s..........
A Iiii····-I-- · --------· - ----
LIMITE 10 20 30 LIMITE
INFERIOR SUPERIOR
CUARTILES
CUADRO No. 1.- Fracciones electroforéticas de proteinas séricas en su-
de La Arena, Panamá, y de la ciudaU del Guatemala (98 individuos por grupo).
Fracciones proteicas en por ciento
Proteína sérica | de las proteinas totales
Grupo total Albúmina + Globulinas
g/100 ml globulina
alfal Alfa_ Beta Gamma
X Variación X D.E. X D.E. X D.E. X D.E.
I 7,24 6,54-7,39 59,0 3,51 9,6 1,93 13,7 2,16 17,7 1,98
II 7,72 7,63-7,90 61,6 2,15 7,7 2,52 14,6 3,06 16,1 2,61
III 8,34 8,21-8,55 60,4 4,18 8,5 2,33 14,4 3,06 16,7 5,99
D.E. = Desviación Estándar.
NUTRICION EN GENERAL 21
mente guardaba cierta asociación DISCUSION
con diferencias en la fracción albú-
mina-globulina alfal paralela con Se ha señalado antes que en gru-
un cambio recíproco y de aproxi- pos de población cuya proteína die-
madamente la misma magnitud en tética es más o menos pobre en ca-
lidad o en cantidad, pueden encon-
la globulina alfa 2. Sin embargo, trarse valores relativamente altos
ninguna de estas diferencias resul- de proteínas séricas (11). A pesar
tó en correlaciones (r = 0,655 y de que los ejemplos más notables
-0,633 respectivamente, 7 g.l.) sig- de este fenómeno proceden de las
nificativas al nivel del 5%. Al pa- regiones tropicales, informes pro-
recer, las variaciones en la globuli- venientes de Rochester (11), De-
na beta tuvieron un efecto mínimo troit (10), y de los Países Bajos (1)
sobre la proteína total, mientras indican que el mismo puede obser-
que las de la fracción gamma, no varse también aunque en menor
tuvieron ninguno. A pesar de que grado, en las zonas templadas. Si
el estudio se concibió con el inte- es que los niveles elevados de pro-
rés específico de observar el com- teína sérica pueden deberse a una
portamiento de las fracciones pro- ingesta inadecuada de proteínas, no
teicas del suero de los sujetos que es sorprendente el hecho de que la
integraron el Grupo III, quienes mayoría de estos informes proven-
presentaban valores de proteína sé- gan de regiones técnicamente sub-
rica de más de 8,21 g por 100 ml, desarrolladas del trópico, donde es-
ninguna de las correlaciones entre te tipo de deficiencia es sumamen-
las fracciones proteicas del suero y te común y grave. De igual ma-
la proteína sérica total tuvo signi- nera, en las áreas tropicales se pa-
ficado estadístico. Las correlacio- dece más de infecciones agudas y
nes (7 g.l.), sin embargo, fueron crónicas que también pueden cons-
positivas en el caso de la fracción tituir otro factor a considerar en la
globulina gamma (r = 0,633), esen- hiperproteinemia.
cialmente cero para la globulina al-
fa 2 (r = 0,010), y negativas en lo Desde hace algún tiempo se sa-
referente a las fracciones globulina be que pese a una dieta relativa-
beta (r = 0,517) y albúmina-glo- mente pobre, la proteína sérica de
bulina alfa 1 (r = 0,229). A causa personas adultas de por lo menos
de las limitaciones impuestas por ciertas poblaciones rurales de Pa-
el tamaño relativamente pequeño namá, es notablemente más alta
de los grupos, las asociaciones su- que los valores que se consideran
geridas por el análisis que se hizo normales para poblaciones bien nu-
dentro de los propios grupos, fue- tridas (12). La comparación que
ron examinadas analizando los da- en este estudio se hace entre los su-
tos combinados. Este estudio indi- jetos examinados en Panamá y el
có que si bien los grupos diferían grupo testigo investigado en Guate-
en cuanto a la concentración abso- mala, corrobora este hallazgo con-
luta de las diversas fracciones, és- tundentemente. Carece de importan-
ta aumentaba proporcionalmente al cia la hora del día en que se toman
contenido de la proteína total, man- las muestras, puesto que Fawcett y
teniéndose constante en sus con- Wynn (5) han demostrado que no
centraciones relativas. hay ninguna variación diurna de-
22 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL ICAP
finida en lo que a los niveles de dos de proteína sérica participan
proteína sérica concierne, excep- por lo menos tres mecanismos dis-
tuando una mayor concentración tintos. En algunos estudios (2, 3,
proteica que ocurre al levantarse 7, 15), esto se explica por un alza
por las mañanas. En el curso de de la fracción globulina gamma
los estudios llevados a cabo en las mientras que Holmes y colabora-
poblaciones escolares del medio ru- dores (6) atribuyen el aumento
ral de varios países centroamerica- de la proteína sérica total a un in-
nos (11) se pudo apreciar, aunque cremento de la fracción globulina
en forma menos notoria, la misma beta. En el presente estudio, sin
tendencia que presentaron los su- embargo, se observó que todas las
jetos adultos de la región rural de fracciones aumentaban proporcio-
Panamá. La separación de las frac- nalmente. Estas diferencias subra-
ciones proteicas en una muestra yan la necesidad de investigar la
obtenida de niños escolares, destacó naturaleza de las hiperproteinemias
el hecho de que el incremento de que se presentan en cada población
dichos valores de la proteína séri- específica. Una explicación ,gene-
ca no podía explicarse sólo por el ral no parece aplicable por sí sola,
aumento de las globulinas, sino que y ciertamente no se justifica la ten-
también debía estar relacionado dencia de atribuir todos los aumen-
con un alza de la albúmina. El es- tos de esta índole a un incremento
tudio descrito en este artículo es- específico de la globulina gamma
tablece que éste es también el ca- debido a la prevalencia de infec-
so en lo que respecta a los valores cion.
proteicos del suero, más elevados,
que se determinaron en adultos ru-
rales panameños. El patrón elec- RESUMEN
troforético de los sueros hiperpro-
teinémicos fue similar al de un gru- En una muestra de 98 individuos
po de sujetos clínicamente sanos de seleccionados al azar en La Arena,
la ciudad de Guatemala, cuya pro- población de la República de Pana-
teína sérica total oscilaba dentro má, se encontró una elevada pre-
de los valores aceptados como nor- valencia de hiperproteinemias. Los
males (4). valores de proteína total del prime-
ro, segundo y tercer cuartiles, ex-
El hecho de que los sujetos pana- presados en g/100 ml de suero,
meños fuesen individuos clínicamen- fueron, 7,24, 7,52 y 7,90, respecti-
te sanos que llevaban una vida nor-
mal en sus comunidades, y que con- vamente, con una fluctuación de
sumían alimentos y agua ad libitum, 6,45 a 8,72. Para los estudios elec-
así como la falta de correlación en- troforéticos se seleccionaron tres
tre los valores de proteína sérica y submuestras de 9 sujetos cada una,
las concentraciones de hemoglobi- cuyos valores totales de proteína
na, sugieren que la deshidratación sérica eran los siguientes: Grupo I,
no desempeña ningún papel impor- por debajo de la mediana; Grupo
tante en este fenómeno. Sin em- II, comprendidos entre la mediana
bargo, todo parece indicar que en y el segundo cuartil, y Grupo III,
la producción de los valores eleva- por arriba del tercer cuartil. Cada
NUTRICION EN GENERAL 23
una de las fracciones electroforéti- RECONOCIMIENTO
cas determinadas (abúmina-globu-
lina alfa1 y globulinas alfa 2 , beta y Este trabajo se llevó a cabo con
gamma) fueron proporcionalmente ayuda financiera de la Nutrition
responsables del aumento de la pro- Foundation, Inc., Nueva York, N.
teína total del suero. Y., EE. UU.
REFERENCIAS
1. Burger, G. C. E., Ed. en Jefe: Mal- 7. Holmes, E. G.; Stanier, M. W., y
nutrition and Starvation in Thompson, M. D.: The serum
Western Netherlands; Septem- protein pattern of Africans in
ber 1944 - July 1945. 2 v. The Uganda: relation to diet and
Hague, General State Printing malaria. Trans. Roy Soc. TrOp.
Office, 1948. Med. c&Hyg., 49:376-384, 1955.
2. Busson, F.; Trapet, P., y Lecocq,
F.: Exploration des protéines 8. Instituto de Nutrición de Centro
América y Panamá: Recomen-
sériques. Aplication aux sé-
daciones nutricionales para las
rums d'Africains de Dakar. (In-
poblaciones de Centro América
vestigación de proteínas séricas.
y Panamá. Suplemento No. 1
Su aplicación al suero sanguíneo del Boletin de la Oficina Sani-
de africanos de Dakar). Med.
taria Panamericana,"Publicacio-
Trop., 13: 977-1001, ;1953.
nes Científicas del Instituto de
3. Curnow, D. H.: The serum proteins Nutrición de Centro América y
of aborigines in the Warburton Panamná", págs. 119-129, 1953.
Range Area. Med. Jour. Austra-
lia, 2:608-609, 1957. 9. Lowry, O. H., y Hunter, T. H.: The
4. Escobar, C., y Méndez, J.: Estu- determination of serum protein
dios microelectroforéticos de las concentration with a gradient
proteínas séricas en grupos nor- tube. Jour. Biol. Chem., 159:465-
males de la ciudad de Guatema- 474, 1945.
la y en diversos casos patoló-
gicos. Bol. Of. San. Pan., 35: 10. Macy, I. G.; Moyer, E. Z.; Kelly,
17-25, 1953. H. J.; Mack, H. C.; Di Loreto,
P. C., y Pratt, J. P.: Physiolo-
5. Fawcett, J. K., y Wynn, V.: Va- gical adaptation and nutritional
riation of plasma electrolyte and status during and after pregnan-
total protein levels in the indi- cy. Jour. Nutrition, 52 (Suppl.
vidual. Brit. Med. Jour., 2:582- No. 1), 92 págs., 1954.
585, 1956.
6. Holmes, E. G.; Stanier, M. W.; Se- 11. Scrimshaw, N. S.; Guzmán, M., y
mambo, Y. B., y Jones, E. R.: Méndez de la Vega, J.: The in-
An investigation of serum pro- terpretation of human serum
teins of Africans in Uganda. protein values in Central Ame-
Trans. Roy. Soc. Trop. Med c& rica and Panama. Am. Jour.
Hyg., 45:371-382, 1951, Trop. Med., 31:163-173, 1951.
24 PUBLICACIONES CIENTrFICAS DEL INCAP
Interpretación de los valores 13. Sogandares, L.: 1957. Datos inédi-
proteicos del suero humano en tos.
la América Central y Panamá.
Bol. Of. San. Pan., 30:672-685, 14. Wadsworth, G. R., y Oliveiro, C.
1951. J.: Plasma protein concentration
of normal adults living in Sin-
gapore. Brit. Med. Jour., 2:1138-
12. Scrimshaw, N. S.; Thomason, M.
J.; Bays, R. P., y Hawley, E. E.: 1139, 1953.
Nutrition of women during nor- 15. Wills, L., y Bell, M. E.: The se-
mal and abnormal pregnancy in rum-protein levels of Samoans,
Panama and the Canal Zone. Fijians, and Indians in Fiji. Lan-
Fed. Proc., 8:396, 1949. cet, 1:820-822, 1951.
EL ESTADO NUTRICIONAL DE NIÑOS DE EDAD PREESCOLAR EN
LA POBLACION DE AMATITLAN, GUATEMALA
1. COMPARACION DE LAS DIETAS DE LA FAMILIA Y DEL NIÑO'
MARINA FLORES Y BERTA GARCIA
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Existen hoy día numerosos infor- cuación relativa de las dietas que
mes que tratan del consumo fami- señalan las encuestas dietéticas de
liar de alimentos y de los hábitos carácter familiar (3-7). En el estu-
dietéticos en regiones tropicales y dio de que aquí se da cuenta, el
subtropicales del mundo, pero sólo cual se llevó a cabo durante el año
en muy contados casos se incluyen 1955 en un pequeño poblado de
datos sobre la distribución de ali- Guatemala, se determinaron especí-
mentos entre los miembros de la ficamente los alimentos suministra-
familia. El cálculo de la adecuación dos al niño después del destete, así
dietética da por sentado que los ali- como la dieta de la familia conside-
mentos se distribuyen en propor- rada como una sola entidad.
ción a la edad, el sexo, el peso y la
actividad de cada persona que for- METODOS
ma parte del conglomerado fami-
liar. Sin embargo, esta suposición Descripción de la comunidad
no es necesariamente válida en el
caso de niños pequeños, según lo A orillas de un pequeño lago a
demuestra la discrepancia que se 28 kilómetros al sudoeste de la ciu-
observa entre la frecuencia con que dad de Guatemala se encuentra la
la desnutrición grave ocurre en el comunidad de Amatitlán que, en el
grupo de edad de 1 a 4 años en las censo oficial de 1950, figura con
regiones donde prevalece el síndro- una población de 11.667 habitan-
me pluricarencial de la infancia tes; esta cifra incluye las áreas ru-
(SPI o kwashiorkor) (1), y la ade- rales vecinas. Está situada a una
elevación de 1.180 metros sobre el
' Publicado originalmente en el British nivel del mar, tiene una tempera-
Journal of Nutrition, 14:207-215, 1960, tura media anual de 200 C y la pre-
bajo el titulo "The Nutritional Status cipitación pluvial alcanza anual-
of Children of Pre-School Age in the mente un promedio de 135 centí-
Guatemalan Community of Amatitlán. metros. La población es en su ma-
1. Comparison of Family and Child yor parte mestiza y representativa
Diets", No. INCAP I-136. Publicación de una mezcla racial de origen Ma-
INCAP E-293. ya-española que data de hace mu-
25
26 PUBLICACIONES CIEN'PIFICAS DEL INCAP
chos años. Son poco notorios el da por la pérdida de tierras ocasio-
traje y las características culturales nada por el reclamo que de ella hi-
indígenas, pero el nivel económico cieron sus antiguos propietarios,
de la comunidad es tan bajo que no fundados en la derogación, el año
existen marcados contrastes entre anterior, de un decreto agrario.
los pobladores y el modo de vida in-
dígena de otras aldeas.
Selección de las muestras
Los hombres en su mayoría se
dedican a trabajos agrícolas en Al iniciarse esta investigación se
grandes fincas de propiedad priva- hizo un nuevo censo de la población
da vecinas al pueblo, en las que se que incluyó 1.251 familias, las que
cultiva maíz, frijol, maní, garban- se agruparon según el número de
zo, caña de azúcar y café. Hay tres sus miembros, edad de los niños e
fábricas pequeñas donde algunos de ingresos familiares. En vista de
ellos prestan servicios, así como que se trataba de estudiar a fami-
numerosas tiendas y almacenes pe- lias de bajo nivel económico, se hi-
queños. Entre las mujeres, muchas zo un análisis del costo de vida de
ayudan al ingreso de la familia acuerdo con el cual se estableció
vendiendo dulces de confección lo- que un ingreso mensual de Q10,00
cal y otros alimentos a las personas por persona (el quetzal y el dó-
que llegan de la ciudad los fines de lar de los Estados Unidos de Amé-
semana, ya sea a la playa propie- rica están a la par) era aproxima-
dad del municipio, o a los numero- damente la cantidad límite inferior
sos chalets particulares que circun- de ingreso, compatible con normas
dan el lago. Aunque los pobladores adecuadas mínimas de nutrición y
sí aprovechan la pesca, ésta no es salud. Se preparó una escala arbi-
muy fructífera, en vista de que la traria de ingresos, que oscilaba de
cantidad de pescado que se obtiene Q.0,00 a Q.10,00, conforme a la
del lago puede considerarse como cual se dividió a este grupo de po-
insignificante. blación en cinco subgrupos integra-
dos por un número aproximada-
El pueblo de Amatitlán cuenta mente igual de familias. Se selec-
con un hospital de 350 camas, el cionaron al azar, de cada uno de
cual está a cargo de cuatro médi- estos subgrupos, cuatro niños de ca-
cos, y durante el período en que se da sexo en el grupo de edad com-
desarrolló la encuesta el Gobierno prendido desde el nacimiento has-
tenía en construcción un centro de ta los 5 años, los que se sometie-
salud modelo. El abastecimiento de ron a estudio durante el mes de ju-
agua es inadecuado y su pureza po- nio de 1955. Se obtuvo informa-
co digna de confianza. No existe ción de orden dietético, clínico y
ningún sistema central de cloacas. bioquímico de ocho niños de 6 a 12
meses de edad; de veintisiete de 1 a
Los datos dietéticos se colectaron 4 años, y de cinco que habían cum-
durante un período de sequía poco plido ya los 5 años.
común, a la que siguió una escasez
aguda de maíz en toda la Repú- Béhar y colaboradores (1) com-
blhca. La economía de un sector de' paran, en otro artículo, los datos
la población' también se vio afecta- clínicos y bioquímicos de estos ni-
NUTRICION EN GENERAL 27
ños, con los correspondientes a su otro recibía una pequeña cantidad
ingesta dietética. Se acordó elimi- de leche en polvo entera (5 g) y ju-
nar de esta encuesta a cinco de go de naranja con azúcar, y al ter-
ellos, debido a que su alimentación cero se le daba un atole de yuca o
se reducía exclusivamente a leche avena, pan, tortillas y pequeñas
materna. cantidades de vegetales. Estos ali-
mentos complementarios aportaban
Recolección de los datos diariamente 560, 180 y 304 kcal y
21, 4 y 0 g de proteína animal, en
Con el fin de llevar un registro el mismo orden.
del consumo de alimentos, cada tra-
bajadora de campo visitó a dos fa- En el Cuadro No. 1 se da a co-
milias por día, durante varias ho- nocer el consumo medio diario de
ras, en los 2 días que se acordó des- cada alimento, según los grupos de
tinar a la observación de cada fa- edad. De los trece niños entre 1 y
milia. Estas fueron seleccionadas 2 años, uno todavía mamaba. Sólo
al azar, y las trabajadoras perma- tres se alimentaban con leche de
necieron en cada casa el tiempo ne- vaca; dos de ellos recibían de 336
cesario, a modo de estar presentes a 420 ml diariamente, y el terce-
a las horas dedicadas a la prepa- ro, solo 42 ml. La tortilla y el cal-
ración de los alimentos y al propio do de frijol negro constituían los
servicio de las comidas. De esta dos alimentos que primero se intro-
manera, algunas familias se visita- ducían en su dieta, y que todos, me-
ron dos días consecutivos, mientras nos dos de los niños en este grupo,
que otras lo fueron con intervalos consumían ya en esa época. A to-
de uno o varios días. Con el objeto dos se les daba pan de trigo, en
de estimar el consumo real del ni- cantidades apreciables, principal-
ñio, cada alimento se pesó antes y mente de tipo dulce. Las sopas de
después de someterse a cocción; las arroz y de pastas, los tomates, el
porciones administradas a los ni- frijol negro y pequeñas cantidades
ños, así como los restos que deja- de papas, figuraban también a me-
ban en sus platos, también se pe- nudo en sus dietas.
saron cuidadosamente. Se aprove-
charon estas visitas para tomar no- Los diez niños en el grupo de 2
ta de los alimentos consumidos por a 3 años de edad ingerían una va-
toda la familia. riedad más amplia de alimentos,
los cuales se acostumbra proporcio-
narles gradualmente a partir del
RESULTADOS Y DISCUSION primer año de edad. A tres de ellos
se les suministraba leche fresca de
Consumo de alimentos de los niños vaca en cantidades que fluctuaban
entre 120 y 480 ml diarios, por ni-
El grupo de 6 a 12 meses de edad ñio, y dos recibían de 45 a 90 g de
incluía tres niños que eran alimen- leche íntegra en polvo. Varios con-
tados al pecho y que recibían ade- sumían en pequeñas cantidades
más algún suplemento dietético. A otros alimentos de origen animal
uno de ellos se le administraba dia- tales como huevos, carnes de res,
riamente cerca de 210 g de leche de cerdo, pollo o pescado, mientras que
vaca endulzada con azúcar blanca; otros recibían solo alimentos de
_______·_____^ _____i_·_ ___ ___·_
28 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
CUADRO No. 1.- Clases y cantidades de alimentos consumidos por los ni-
ños de edad preescolar investigados en Amatitlán, 1955 (g/niño/dia).
Grupos de edad (años)
Alimentos 1-<2* 2-<3 3-5
(13) (10) (9)
Leche y productos lácteos
leche reconstituida - 7
leche fresca de vaca 68 78 178
crema - 1 1
queso 1 2 2
Huevos - 13 3
Carnes
caldo de res 9 -
res 1 4 6
pescado - 2 15
cerdo .- 8 4
jutes (Pachychilus explicatus) _ _ 2
chicharrones - - 1
Leguminosas
frijol negro 11 25 45
caldo de frijol 99 31 3
chocolate - 2 2
Vegetales frescos
vegetales verdes 4 1
tomate 7 8 4
cebolla 1 1 1
ejotes - 10 5
güicoy - - 4
Frutas
piña 4 2 -
durazno - - 19
papaya y otras - 75 58
Tubérculos (papas) 6 1 1
Cereales
avena . 2 1
tortillas 50 -98 129
harinas de cereales 2 1
pan dulce 27 43 33
pan francés 20 56 38
atole de maiz - 21 10
arroz _ 12 6
harina de trigo - - 1
fideos 12 8 -
Azúcares
blanca 12 40 7
miel de abeja - 3 3
panela - 10 23
Productos grasos (manteca) 3 3 5
Misceláneos (helados) 1 18
Las cifras entre paréntesis indican el número de niños estudiados en cada grupo de edad
* Uno de los niños recibia, además, alimentación al seno materno.
NUTRICION EN GENERAL 29
origen vegetal. A todos los niños Al preguntárseles qué alimento
de esta edad se les proporcionaba administraban primero al niño, la
frijol negro, tortillas, pan y bana- respuesta siempre fue que la leche.
nos. Tanto a los niños como al res- Sin embargo, durante el período en
to de los miembros de la familia, se que se hizo el estudio, muy pocos
les sirvió a menudo, arroz o fideos niños coneumían este alimento. Las
preparados con tomate y cebolla. madres a quienes se les interrogó
La dieta de los niños incluía azúcar por qué no ofrecían frutas o vege-
refinada, la que se usaba para en- tales al niño pequeño, contestaron
dulzar las frecuentes limonadas y el que temían que éste se enfermara
café que acostumbraban beber. si comía alimentos sólidos. No se
notificaron cambios en las dietas de
Las dietas de los nueve niños de la madre durante el período del em-
3 a 5 años incluidos en el estudio barazo o de la lactancia, a no ser
eran similares a las de los adultos. por el hecho de que en unos pocos
Tres de ellos tomaban leche en can- casos se indicó el agregado, a la
tidades liberales, y otros comían dieta, de pequeñas cantidades de le-
pequeñas porciones de queso. El che, atoles de cereal y chocolate,
niño que bebía más leche consumía por creer que éstos incrementaban
también cierta cantidad de carne de la producción de leche. El 16% de
res y pescado. Dos niños no inge- los niños estaban al cuidado de sus
rían ningún alimento de origen ani- abuelos, ya que sus madres tenían
mal, y aunque los restantes consu- que trabajar.
mían pequeñas cantidades de carne
de res, su alimentación básica con-
sistía de frijoles y tortillas o pan Valor nutritivo de las dietas
de trigo. Los bananos, los tomates de los niñios
y las cebollas eran también alimen-
tos de consumo común. El azúcar El contenido de nutrientes de to-
refinada y cruda la consumían en dos los alimentos consumidos por
cantidades mayores que los grupos los niños durante el período de in-
de menos edad. Comían otras fru- vestigación, se calculó utilizando
tas, vegetables y cereales, pero só- para esos efectos la Tabla de Com-
lo en cantidades muy insignifican- posición de Alimentos elaborada
tes. por el INCAP (10). En algunos ca-
sos se analizaron muestras de ali-
Prácticas de alimentación mentos que las familias proporcio-
naron con el fin de obtener los da-
A pesar de que el 60% de las tos necesarios. Se promediaron por
madres manifestaron ajustarse a grupos de edad las cantidades de
un horario fijo para amamantar a cada nutriente consumido por cada
sus hijos, la observación puso de niño. Las recomendaciones nutri-
manifiesto que en realidad los ni- cionales para cada nutriente en
ños eran alimentados a intervalos particular, se tomaron de una Ta-
irregulares. Las madres indicaron bla preparada anteriormente por el
que el destete tenía lugar entre los INCAP, en la que las cantidades re-
9 y 18 meses, principalmente a cau- comendadas por la Junta de Ali-
sa de un nuevo embarazo o en caso mentos y Nutrición del Consejo Na-
de enfermarse ellas mismas. cional de Investigaciones de los Es-
30 PUBLICACIONES CIENT'IFICAS DEL INCAP
tados Unidos de América (NRC) cantidades recomendadas de proteí-
(11), fueron adaptadas a la tempe- na, calcio, riboflavina y ácido as-
ratura y conformación corporal que córbico. Su ingesta media de calo-
se consideró apropiadas para Cen- rías, hierro, tiamina y ácido nico-
tro América y Panamá. tínico alcanzó sólo la mitad de las
recomendaciones nutricionales y, en
Según se aprecia en el Cuadro lo que a vitamina A se refiere, úni-
No. 2, las ingestas medias aumen- camente cerca de la sexta parte.
taron con la edad hasta más o me- Las ingestas promedio de nutrientes
nos los tres años, en particular en de los niños de 2 a 3 años se aproxi-
lo referente a proteína total, calcio maron más a las cantidades reco-
y hierro, aunque la variación fue mendadas, a excepción de calcio,
bastante grande, sobre todo en vitamina A y riboflavina, cuyo con-
cuanto a vitamina A. Hubo bastan- sumo alcanzó aproximadamente la
te semejanza entre los valores nu- mitad de los requerimientos esta-
tritivos medios de las dietas consu- blecidos.
midas por los niños de 2 a 3 años,
y los de aquéllos entre 3 y 5 afos
de edad. Las dietas de los niños de 3 a 5
añfos aportaron alrededor del 75%
El grupo de 1 a 2 años consumió de las cantidades recomendadas de
alrededor de la tercera parte de las calorías, proteína y tiamina; un
CUADRO No. 2.- Valores medios y desviaciones estándar de la ingesta de
calorías y nutrientes de los niños preescolares investigados en Amatitlán, 1955,
comparados con las recomendaciones nutricionales establecidas para este grupo de
edad (ingesta/niño/dia).
Grupo de edad (años)
Nutrientes 1-<2(13') 2-<3(10) 3-5(9)
A B A B A B
Calorias (kcal) 649+250 57 1.173+348 103 1.157+373 78
Proteína total (g) 16_8 41 32+12 71 36+ 13 74
Proteina animal (g) 2,8+5,2 9,1±6,2 11,7+13,0
Calcio (g) 0,3+0,3 26 0,5+0,3 47 0,7+0,5 66
Hierro (mg) 5+2 67 8+4 122 11+4 140
Actividad de vitamina A
(U.I.) 1 357+518 18 986+-847 49 656+-877 27
Tiamina (mg) 0,4-0,1 60 0,6±0,2 97 0,6*0,2 80
Riboflavina (mg) 0,3+-0,4 31 0,6-+0,4 61 0,7+0,6 56
Acido nicotinico (mg) 2,7+1,0 48 4,6-1,7 80 4,6÷+2,0 63
Acido ascórbico (mg) 13±14 37 35+31 100 23+17 47
Las cifras entre paréntesis indican el número de niños estudiados en cada grupo de edad.
A = cantidad; B = porcentaje de requerimientos nutricionales.
* Uno de los niños aún era alimentado al seno materno.
1 Calculado sobre la base de 0,6/mcg de carotenos = 1 U.I. y 0,3/mcg de vitamina A = 1 U.I.
NUTRICION EN GENERAL 31
50% de las correspondientes a cal- los miembros de cada familia, ba-
cio, riboflavina, ácido nicotínico y sándose en una serie de tablas de
ácido ascórbico, y sólo el 27% de recomendaciones nutricionales (9),
la establecida para vitamina A. y la ingesta promedio/persona/día
se comparó luego con las cantida-
Las dietas de casi todos los niños des medias recomendadas. Como lo
presentaron por lo general serias indica el Cuadro No. 4, la dieta del
deficiencias al comparar la ingesta 84% de las familias estudiadas sa-
real con las cantidades recomenda- tisfizo por lo menos las dos terce-
das, siendo el consumo de vitamina ras partes de las cantidades reco-
A y de riboflavina especialmente mendadas para calorías y proteína
inadecuado. Las diferencias entre total, y en lo referente a calcio, la
las ingestas de calorías y de nu- mitad de dicha cantidad. El con-
trientes de los niños de 1 a 2 años sumo de hierro excedió las canti-
de edad, y de los comprendidos en- dades recomendadas, pero la inges-
tre los 2 y 3 años, son de importan- ta de vitamina A de la mayoría de
cia práctica. Después de cumplir las familias fue sumamente limi-
los 3 años, la ingesta de nutrientes tada.
del niño sigue el mismo patrón que
la de su familia, aun cuando por La ingesta media del grupo, en
consumir menores cantidades, su su totalidad, alcanzó o se aproximó
ingesta es relativamente más defi- bastante a los niveles recomenda-
ciente que la de los demás miem- dos sólo en cuanto a hierro, tiami-
bros de la familia. na, ácido nicotínico, proteína y ca-
lorías. Las cantidades recomenda-
Valor nutritivo de las dietas das se basaron en las establecidas
de las familias por la Junta de Alimentos y Nutri-
ción del Consejo Nacional de In-
En el curso del estudio, y en di- vestigaciones (EE. UU.) (11), las
versas oportunidades, se determinó cuales probablemente son muy ele-
la cantidad total de alimentos con- vadas para calcio (8), de modo que
sumidos por toda la familia, pesan- puede ser que la mayoría de las fa-
do éstos directamente. Las inges- milias hubiese tenido una ingesta
tas diarias de los diversos alimen- de calcio adecuada. Igual interpre-
tos de 32 de las familias investiga- tación cabe en lo referente a la in-
das, se calcularon de la misma ma- gesta de ácido ascórbico. Por con-
nera que en el caso de los niños. siguiente, parece ser que sólo el
Los resultados, que se dan a co- consumo de riboflavina y vitamina
nocer en el Cuadro No. 3, señalan A fue muy deficiente en este grupo.
que el maíz y el frijol fueron los Sin embargo, la cifra media de 99%
principales constituyentes de la die- para proteína conduce a conclusio-
ta y que el consumo de productos nes un tanto engañosas, puesto que
animales, así como de vegetales y ésta era de bajo valor biológico.
frutas, fue muy bajo.
Con el fin de estimar la adecua- Fuentes de calorías y nutrientes
ción de las dietas, se calcularon las
necesidades calóricas y cantidades En el Cuadro No. 5 se detalla el
recomendadas de nutrientes para aporte de los diversos grupos de ali-
32 PUBLICACIONES CIENTIrFICAS DEL INCAP
CUADRO No. 3.- Clases y cantidades de alimentos consumidos por las 32
familias con niños preescolares investigadas en Amatitlán, 1955 '(g/persona/día).
Leche y productos lácteos
leche líquida 18
leche íntegra en polvo 1
queso seco 2
crema 1
Total (expresado en términos de leche liíquida) 42
Huevos 3
Carnes
res 16
cerdo 12
pollo 5
pescado 8
moronga 1
Total 42
Leguminosas (frijol negro): 73
Vegetales
tomate 12
guisquil (Sechium edule) 9
cebolla 3
elote 2
vegetales amarillos 2
verduras 2
repollo 2
otros 2
Total 34
Grasas (manteca) 7
Frutas
aguacate 2
mango 3
papaya 3
cítricas 2
otras 1
Total 11
Musáceas
banano 6
plátano 5
Total 11
Tubérculos (papas) 5
Cereales y derivados
tortillas 328
tamales 6
pan de trigo 41
arroz 13
fideos 5
avena 1
harinas 1
Total (expresado en términos de grano) 257
Azúcares
blanca 21
panela 18
miel de abeja 1
dulces 1
Total
NUTRICION EN GENERAL 33
mentos al valor nutritivo de las calcio y de la riboflavina provenía
dietas, tanto de los niños como de de la leche, mientras que en las die-
sus familias. Según se observa, los tas de las familias, fueron los ce-
porcentajes de calorías y nutrientes reales, especialmente las tortillas
derivados de cada grupo de alimen- preparadas con maíz tratado con
tos en la dieta de los niños eran, a cal, los que aportaron la mayor pro-
menudo, muy diferentes de los de porción de estos nutrientes. Los ve-
la familia, principalmente en lo que getales suministraron el 50% de la
respecta a leche y productos lác- ingesta total de vitaminas A y C de
teos, vegetales y frutas. En la die- las familias y sólo el 25% de la de
ta de los niños, más del 50% del los niños. En cuanto a frutas, el
CUADRO No. 4.- Distribución de niveles de consumo entre las 32 fami-
lias investigadas en Amatitlán, 1955 (expresada como porcentaje de las reco-
mendaciones nutricionales).
-
-
Acido Acido
Calorias Proteina Calcio Hierro Vitami- Tiamina Ribofla- nicoti- ascór-
na A vina nico bico
45 45 20 79 3 57 19 37 7
63 56 36 110 3 60 21 52 7
64 66 38 110 4 67 23 59 8
66 69 40 118 4 67 25 59 8
67 70 40 118 6 70 25 59 9
69 71 42 125 6 75 25 59 10
71 76 44 127 6 75 27 65 11
73 77 44 130 6 80 29 66 13
77 77 50 130 7 82 29 75 13
78 78 56 140 7 89 33 75 14
79 88 56 144 7 90 33 77 16
81 90 58 144 7 91 36 79 21
82 90 58 145 8 91 38 86 21
83 93 60 156 10 100 38 86 22
84 98 60 170 10 100 38 87 23
88 98 62 170 11 100 38 91 24
89 106 62 173 11 110 38 96 26
90 106 67 178 11 117 39 98 30
91 110 70 189 12 118 42 105 30
95 111 70 191 13 120 43 108 30
96 111 80 192 14 122 43 109 31
96 112 83 200 17 122 43 109 38
97 112 88 200 19 130 43 110 38
102 115 88 210 20 133 46 111 43
106 122 88 210 20 140 46 111 54
107 128 89 220 22 143 46 112 56
113 131 89 222 34 144 50 114 56
121 135 100 240 34 160 50 123 65
125 141 109 245 35 160 53 128 69
133 142 110 245 36 160 54 139 123
134 143 131 270 46 172 77 142 205
141 145 160 290 98 233 93 190 207
Valores
medios 89 99 74 171 17 112 39 93 42
-- __
34 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
Co
GO
o
'E Cro COv
0C
u 'U*(S,
.~Co'-i C'I ¡rlO~-^CjO II
o
Co
.U
MCI
r00 oDN4-I
cl LNI
Co
co
>
e
ff i c I I
;e Ho tccqoio 1~H ci t í
o?.-
I
'Co
-vo
1 o
e cn
co 00 I Cq N 1") 0 1
O1,t ,D Co,-1 ¡ ¡N 0
0
Io
O
o
co o
Co 0
.%
e
a
2
o
g 00L-[00 Nl -- ''00 01 o
o
ze C, o
Co I~~~cz i cd O
v, x o .U o
o
CoCo
Co Co
·n
r£ c)
f O
CoCo
0
O
CO COO
o 5
O C~
cu
Ii0
0 0 - ic o
0
.C
Co C~'!°,1 1I ¡¡ P>zs
Co
a 0o
Co'-
V Os
00
a;7
Co o Co ori °L ci ,O>
Co >
oCoo
c,
Co n7 · 7 n
rCO
< Co
a 'OCO
Co Co
e 0>0)
v,
u Co C O o
O, Co OI I c mCO
Co
FCo
00
Co Com>
Co ~~a
~ OCo
Co
M3a O
-
C o"
Co~
Co~dcdm~P
DCoCo
la> ui
C
w C " Z3C) No' ,
Co X C 0Co Co CoU Co oC >lbI 'C
Co
~Q,5E,
Z
'-a>
Co Co Co
U Co C
'
NUTRICION EN GENERAL 35
cuadro fue el opuesto, ya que éstas niños era inadecuada, en particu-
aportaron el 50% de la ingesta de lar en lo referente a vitamina A,
vitaminas A y C de los niños y só- riboflavina y proteína de buena ca-
lo el 25% de la de la familia. lidad.
El maíz en forma de tortillas con- 3. La comparación entre el va-
tribuyó la mayor cantidad de nu- lor nutritivo de las dietas de los ni-
trientes a la dieta familiar, así co- ñios y las recomendaciones nutri-
mo a la de los niños. Las fuentes cionales reveló que las deficiencias
principales de proteína en las die- más notorias se presentaban entre
tas de estos últimos fueron el maíz el lo. y 2o. años de vida. Se estimó
y el frijol, y en las de la familia, que la dieta familiar considerada
el maíz, la carne, y los frijoles. Los
globalmente, era mejor.
nifios consumían carne sólo de vez
en cuando. 4. La ingesta media de calorías,
proteína, tiamina y ácido nicotíni-
Costo de las dietas co de las familias, en función de las
recomendaciones nutricionales, fue
La cantidad media que diaria- de 89, 99, 112 y 93%, respectiva-
mente se invertía en la dieta fami- mente. El consumo de vitamina A
liar era de 22 centavos por perso- y de riboflavina alcanzó sólo el 17
na, lo que contrasta marcadamente y el 39% de tales recomendacio-
con el costo muy inferior, de 11 nes.
centavos, de la dieta de los niños.
La cantidad de dinero destinada a 5. El dinero invertido en la com-
la compra de alimentos era por lo pra de alimentos era insuficiente
general muy baja para que pudiese para obtener una dieta familiar
proporcionar una dieta adecuada, adecuada, siendo particularmente
especialmente en el caso de los ni- insatisfactoria la cantidad destina-
ños. Del gasto total destinado a la da a la alimentación del nifio pe-
alimentación, más o menos un ter- queñio.
cio se invertía en la compra de ce-
reales y otra tercera parte, en pro- RECONOCIMIENTO
ductos de origen animal. Esta investigación se llevó a ca-
RESUMEN bo, en parte, con ayuda financiera
del National Institute of Arthritis
1. El presente estudio aporta in- and Metabolic Diseases (Subven-
formación cuantitativa sobre la in- ción No. A-981) deI Servicio de Sa-
gesta de calorías y nutrientes de 35 lud Pública de los Estados Unidos
niños de edad preescolar y sus fa- de América.
milias, residentes en un área semi-
rural de Guatemala. Las autoras agradecen a los Dres.
Nevin S. Scrimshaw y Miguel
2. Se pudo comprobar que la in- A. Guzmán su valiosa ayuda en la
gesta dietética de la mayoría de los preparación de este manuscrito.
REFERENCIAS
1. Béhar, M.; Arroyave, G.; Flores, tritional status of children of
M., y Scrimshaw, N. S.: The nu. pre-school age: in the Guatema-
36 PUBLICACIONES CIENTFICAS DEL INCAP
lan community of Amatitlán. 2. go Xenacoj. Suplemento No. 2
Comparison of dietary, clinical del Boletin de la Oficina Sanita-
and biochemical findings. Brit. ria Panamericana, "Publicacio-
Jour. Nutrition, 14:217-230, 1960. nes Científicas del Instituto de
El estado nutricional de niños Nutrición de Centro América y
de edad preescolar en la pobla- Panamá", págs. 129-148, 1955.
ción de Amatitlán, Guatemala.
2. Comparación de hallazgos 7. Flores, M., y Reh. E.: Estudios de
dietéticos, clínicos y bioquimicos. hábitos dietéticos en poblaciones
Véase este volumen, pág. 37. de Guatemala. III. San Antonio
Aguas Calientes y su Aldea, San
2. Behar, M.; Ascoli, W., y Scrim- Andrés Ceballos. Suplemento
shaw, N. S.: An investigation in- No. 2 del Boletin de la Oficina
to the causes of death in chil- Sanitaria Panamericana, "Publi-
dren in four rural communities caciones Cientificas del Instituto
in Guatemala. Bull. Wld Hlth de Nutrición de Centro América
Org., 19:1093-1102, 1958. Estu- y Panamá", págs. 149-162, 1955.
dio sobre las causas de defun- 8. Hegsted, D. M.; Moscoso, J., y Co-
ción de los niños en cuatro po- llazos Ch., C.: A study of the
blaciones rurales de Guatemala. minimum calcium requirements
Bol. Of. San. Pan., 45:402-420, of adult men. Jour. Nutrition, 46:
1958. 181-201, 1952.
3. Flores, M.; Flores, Z, y Meneses, 9. Instituto de Nutrición de Centro
B.: Estudios de hábitos dietéti- América y Panamá: Recomen-
cos en poblaciones de Guatema- daciones nutricionales para las
la. IX. Santa Catarina Baraho- poblaciones de Centro América y
na. Archivos Venezolanos de Nu- Panamá. Suplemento No. 1 del
trición, 8:57-82, 1957. Boletin de la Oficina Sanitaria
Panamericana, "Publicaciones
4. Flores, M.; Meneses, B.; Flores, Z.,
Científicas del Instituto de Nu-
y de León, M.: Estudios de há- trición de C-entro América y Pa-
bitos dietéticos en poblaciones de namá", págs. 119-129, 1953.
Guatemala. VII. Hacienda "Cho-
colá". Bol. Of. San. Pan., 40: 10. Instituto de Nutrición de Centro
504-520, 1956. América y Panamá: Tercera
Edición de la Tabla de Compo-
5. Flores, M., y Reh. E.: Estudios de sición de Alimentos de Centro
hábitos dietéticos en poblaciones América y Panamá. Suplemento
de Guatemala. I. Magdalena Mil- No. 1 del Boletin de la Oficina
pas Altas. Suplemento No. 2 del
Sanitaria Panamericana, "Pu-
Boletin de la Oficina Sanitaria blicaciones Cientificas del Insti-
Panamericana, "Publicaciones tuto de Nutrición de Centro
Cientificas del Instituto de Nu- América y Panamá", págs. 129-
trición de Centro América y Pa-
149, 1953.
namá", págs. 90-128, 1955.
11. National Research Council: Recom-
6. Flores, M., y Reh, E.: Estudios de mended Dietary Allowances.
hábitos dietéticos en poblaciones Washington, 1948, Reprint and
de Guatemala. II. Santo Domin- Circular Series No. 129.
EL ESTADO NUTRICIONAL DE NIÑOS DE EDAD PREESCOLAR EN
LA POBLACION DE AMATITLAN, GUATEMALA
2. COMPARACION DE HALLAZGOS DIETETICOS, CLINICOS Y
BIOQUIMICOS 1
MOISES BEHAR, GUILLERMO ARROYAVE, MARINA FLORES
Y NEVIN S. SCRIMSHAW
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Existe el convencimiento, cada de infecciones agudas que normal-
vez más firme, de que en la mayo- mente no llegarían a ser fatales en
ría de los países que no han alcan- un niño bien nutrido. Los estudios
zado un desarrollo técnico adecua- nutricionales llevados a cabo ante-
do, sobre todo en las regiones tro- riormente en Centro América en
picales, el principal problema nu- este grupo de edad, se limitan a en-
tricional surge de la alimentación cuestas incompletas en poblaciones
inadecuada del niño preescolar. A de bajos recursos económicos de la
ello se debe que en la América Cen- Ciudad de Guatemala (10) y de
tral los índices de mortalidad en ni- San Salvador, El Salvador (datos
ños de 1 a 4 años sean tan elevados inéditos del Instituto de Nutrición
(23). En Guatemala la tasa espe- de Centro América y Panamá). Más
cífica de mortalidad en este grupo aún, a pesar de la magnitud e im-
de edad (1 a 4 años) fue de 42,1%7o portancia del problema de la des-
en 1955 (2), y en cuatro comuni- nutrición en el grupo preescolar, son
dades que se seleccionaron para in- pocas las investigaciones de esta
vestigar las causas de mortalidad, índole que se han llevado a cabo
se encontró que 35% de los niños en zonas semejantes de los trópicos
presentaban signos de síndrome y subtrópicos.
pluricarencial de la infancia al mo-
rir (2). La mayor parte del por- En este artículo se describen los
centaje restante murieron a causa hallazgos clínicos, bioquímicos y
dietéticos en un grupo de niños me-
1 Publicado originalmente en el Bri- nores de 7 años, residentes de una
tish Journal of Nutrition, 14:217-230, pequeña comunidad semirural. Flo-
1960, bajo el titulo "The Nutritional res y García (12) presentan, en otro
Status of Children of Pre-School Age in informe, una comparación de las
the Guatemalan Community of Amati- ingestas alimentarias de los niños
tlán. 2. Comparison of Dietary, Clini- menores de 5 años, por grupos de
cal and Biochemical Findings", No. IN- edad, con las dietas promedio de sus
CAP 1-137. Publicación INCAP E-294. respectivas familias.
37
38 PUBLICACIONES CIENT'IFICAS DEL INCAP
METODOS según las recomendaciones de Bro-
zek y Keys (8).
La comunidad y sus pobladores -
El método utilizado para la selec- La hemoglobina se determinó por
ción de los niños, así como las ca- el método de la hematina ácida
racterísticas de Amatitlán, la co- usando un colorímetro Klett, tanto
munidad que se escogió para este en el grupo investigado en 1955 co-
estudio, fueron descritos en detalle mo en el que se estudió en 1956.
por Flores y García (12). Cuaren- En el primer grupo se hicieron re-
ta niños menores de 5 años, de 40 cuentos de glóbulos rojos y deter-
familias diferentes, fueron exami- minaciones del hematocrito siguien-
nados en junio de 1955 con el fin do los métodos de Wintrobe (32).
de obtener un cuadro clínico y bio- También se examinaron muestras
químico de su estado nutricional, y de heces fecales para establecer la
se obtuvieron también sus historias existencia de parásitos.
dietéticas. En mayo de 1956 se co-
lectaron de nuevo datos clínicos y Determinaciones bioquimicas -
bioquímicos de otra muestra for- En 1955 se obtuvieron 40 muestras
mada por 37 niños menores de 7 de sangre para determinaciones en
años, provenientes todos de fami- suero de: proteínas totales, fosfa-
lias con ingresos mensuales de me- tasa alcalina, amilasa, carotenos,
nos de Q.10,00 por persona (el vitamina A y ácido ascórbico. En
quetzal y el dólar de Estados Uni- 1956 también se colectaron mues-
dos de América están a la par). No tras del otro grupo de 37 niños, en
se pudo someter a todas las medi- cuyo suero sanguíneo se determina-
ciones al total de 77 niños, a cau- ron proteínas totales, colinesterasa,
sa de ciertas dificultades que oca- carotenos, vitamina A, riboflavina
sionalmente surgieron al mostrar- y ácido ascórbico.
se algunos de ellos rehacios a coo-
perar, y debido a que sus madres De cada niño se obtuvo un ml de
los retiraban de los exámenes. A1- sangre por punción digital que lue-
gunas accedieron a cooperar en la go se refrigeró. El suero se sepa-
mayor parte, pero no en todos los ró dentro del período de 4 horas
aspectos del estudio y, por otro la- después de colectadas las muestras
do, también se perdieron ciertas y de inmediato se procedió a deter-
muestras durante el trabajo de la- minar el contenido de proteínas sé-
boratorio. ricas totales, valiéndose del méto-
do de densidades progresivas de
Estudio dietético - Las técnicas Lowry y Hunter (15). Parte del
que se emplearon en la obtención de suero se usó para preparar un fil-
las historias dietéticas han sido des- trado de ácido tricloroacético y de-
critas por Flores y García (12). terminar así el ácido ascórbico, de
acuerdo con el método de Lowry,
Examen clinico - Cada niño se López y Bessey (16). El resto fue
sometió a un examen físico comple- congelado a -20 0 C, estado en que
to, con énfasis especial en los sig- se mantuvo hasta el momento de
nos y síntomas descritos por Mu- necesitarse. Se efectuaron los si-
ñoz y Pérez Avendaño (18). El gro- guientes análisis: vitamina A y ca-
sor del tejido subcutáneo se midió rotenos, por los métodos: de Bessey
NUTRICION EN GENERAL 39
y colaboradores (7), riboflavina, na; 11 para ácido nicotínico, y 19
por los métodos fluorométricos de para ácido ascórbico. Trece niños
Burch, Bessey y Lowry (9), activi- acusaron menos del 10% de la can-
dad de fosfatasa alcalina por la tidad recomendada para vitamina
técnica de Bessey, Lowry y Brock A, 6 menos del 10'%o para ácido as-
(6), actividad de amilasa y colines- córbico, y uno menos del 10% en
terasa según los procedimientos de lo referente a tiamina. Debe tam-
Smith y Roe (25) y Reinhold, Tou- bién destacarse que en el cálculo
rigny y Yonan (20), respectivamen- del porcentaje de la cantidad reco-
te. mendada que la ingesta de proteína
logró satisfacer, no se tuvo en con-
RESULTADOS
sideración el hecho de que la ma-
yor parte de ésta era de origen ve-
Estudio dietético getal y de calidad relativamente po-
bre, y en esta forma se subestima
En los resultados que se presen- la gravedad de la deficiencia.
tan en el Cuadro No. 1 no se in-
cluyen los valores correspondientes Hallazgos clínicos
a ocho niños, debido a que éstos
eran alimentados al seno materno, En la Figura 1 se hace una com-
ya fuese en forma exclusiva o con paración gráfica entre la talla y
alguna alimentación suplementaria. peso de cada uno de los niños exa-
minados y las curvas de referencia
En el mismo Cuadro se señalan adoptadas por el Instituto de Nu-
las considerables variaciones que trición de Centro América y Pa-
hubo entre los 32 niños, las cuales namá (INCAP) para niños bien nu-
mostraron una relación poco consis- tridos (13). Según se ha determi-
tente con la edad. Dieciocho de nado, estas normas son apropiadas
ellos recibían diariamente menos de para niños bien nutridos de grupos
5 g de proteína de origen animal, y socioeconómicos medio y superior
de este total ocho no recibían nin- de Guatemala. A pesar de que tie-
guna. Otro hallazgo común fueron nen un grado mucho menor de mez-
las bajas ingestas de vitamina A, cla racial de origen Maya que los
riboflavina, ácido ascórbico y gra- niños que formaron parte de la en-
sa. cuesta, los valores establecidos pa-
ra ellos constituyen la única fuente
La comparación de las ingestas de información de que en la actua-
que se dan a conocer en el Cuadro lidad se dispone para fines compa-
No. 1 con las recomendaciones nu- rativos.
tricionales establecidas (14), des-
taca aún más claramente lo inade- Ciertos trabajos llevados a cabo
cuado de estas dietas. De los 32 ni- por el INCAP, aún sin publicar,
ños examinados, 7 no alcanzaron ni muestran un grado similar de retar-
siquiera la mitad de las cantidades do de crecimiento y maduración en-
recomendadas para calorías; 11 pa- tre los niños costarricenses de gru-
ra proteína total; 21 para calcio; pos de bajos recursos que, por su
4 para hierro; 25 para vitamina A; historia, apariencia física y distri-
6 para tiamina; 22 para riboflavi- bución de los grupos sanguíneos
PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
40
oo0
O l 0
co ce
o
· *> E |OOOOOOOOOOOOOOO^OOoOOOOOOOOO
.y._u E 000000000000000c co0000000
S,- t m N m , mm w m
O ' wU -U- q t- ri tO- U-i-t- Hn cC'L- 1 - 4o t0m-mCDt-
o
c.
,0
E " 1- - -- 0 Yq _ ,i N4-ir
" m m n i °Y mN - in o 0 tW 1
m n
m t 9m
m-- m in t- It-
ce
ucdN ~ n ONX N
tét
O
O Nt_
O3
mNE
mmmmNHHmHtNN<N
-41 bo NN
Q
c)-
o ce
i,
E |
(· oor=o~i~iioirloo~onoommu~
_
-
u, _d m mm
-o
o m - m4- -4=)4o-4-4- - 4
-n4Omn-4o-
U l¡ l i ri r ,i ---
ce~ P40oOO4000OmiO o0o T O O O0 40~r OO O 40rOtC
qc qi :iqt : i
u, Q
b,j
t teckri
i > o°1 ¡ ' N
NO téN00 O
OIDOX m4 "
-4-4 ~~~~O~~O
0K4 X ot mm00 0F l0 )c]-l0mc
1oco1c~~ooro x -4
d-
|U2
) moti<DbÇa)Z m ON CM W W OM o e,
o |
ce ~~~~~~N~N~N~Md~M
~l 4m
tr
0: 1I ,9m
upaa-XEaEBE'i$
mp
iz,l1 --i,i>
-bD
l 4l12 5
l-~ ,B11. .Jl
,., 3--
izisiii Z< bw ~l lm3)w ., u pi..'
e
NUTRICION EN GENERAL 41
principales, son esencialmente de de grosor del tejido celular sub-
origen europeo. cutáneo que se presentan en el Cua-
dro No. 2 revelan la falta relativa
Casi todos los niños estuvieron de grasa en el grupo examinado.
por debajo del 160 percentilo en Estas son muy bajas si se comparan
cuanto a peso, y en lo referente a con los valores para niños de eda-
estatura, en más de una desviación des similares que se obtuvieron en
estándar por debajo de la mediana. el curso de una encuesta de pro-
La razón talla:peso se aproximó yecciones nacionales que reciente-
mucho más a lo normal, puesto que mente se llevó a cabo en el Canadá
en ambas mediciones hubo una re- (19).
ducción proporcional. También de-
be destacarse que el grado de retar- En el Cuadro No. 3 se da a co-
do ya era marcado al primer año nocer la frecuencia de signos clíni-
de vida, y que éste continuó a tra- cos de posible interés en relación
vés del período de edades que in- con el estado nutricional, que se ob-
cluyó la muestra. Las mediciones servó en la población bajo estudio.
FIG. 1.- Comparación de tallas y pesos de niños preescolares de Amatitlán,
cot las pautas establecidas por el INCAP. Los puntos representan las mediciones
individuales obtenidas en el presente estudio, y las lineas, las normas. Las lineas
punteadas indican la talla promedio y la mediana del peso. Las lineas sólidas re-
presentan la talla promedio +__ una desviación estándar y, en lo referente a peso,
el 16 ° y 84° percentilos.
Niñas Niños
120
_o 80
60
40
20
'o 10
o.
1 I a I . I
0 1 2 3 4 5 6 0 1 2 3 4 56
Edad (años)
42 PUBLICACIONES CIENTIrFICAS DEL INCAP
CUADRO No. 2.- Valores medios del grosor del tejido celular subcutáneo
de niños preescolares de Amatitlán, 1955 - 1956 (expresados en mm).
Grupo de Niños Niñas
edad Al nivel del Al nivel del
año No.s O Abdo- N. Om- Abdo-
plato men plato men
< 1 2 6,7 6,8 4,8 4 7,4 5,3 3,7
1 6 8,6 6,5 5,5 10 7,0 5,0 3,7
2 7 7,7 5,3 4,2 7 7,4 4,8 3,5
3 8 6,6 5,1 3,8 4 10,0 4,7 4,7
4 3 6,1 3,6 3,2 10 8,0 4,5 4,1
> 5 9 7,3 4,4 3,8 4 7,4 4,6 3,6
El cabello era fácilmente desprendi- Centro América y Panamá). Lo
ble en 11 de los 75 sujetos exami- mismo puede decirse sobre el engro-
nados, y a ello se asociaba, por lo samiento de la conjuntiva que se
general, cambios en cuanto a textu- observó en 29 niños, lo cual no se
ra y pigmentación; 8 de estos 11 ni- acompañaba de sequedad como co-
ños tenían de 1 a 3 años; de los múnmente se encuentra en casos de
otros 3 había uno en cada uno de deficiencia de vitamina A; tampoco
los grupos de edad de O a 1, de 3 a 4, se encontraron manchas de Bitot en
y de 4 a 5 años. A pesar de que ninguno de los niños examinados.
no se observaron casos definidos de Se cree que el engrosamiento, así
sequedad anormal, sí fue común el como el aumento de vascularización
engrosamiento y la vascularización y pigmentación de las áreas ex-
aumentada de la conjuntiva bulbar. puestas de la conjuntiva bulbar que
Los resultados correspondientes a tan corrientemente se aprecia en
algunos niños tuvieron que omitir- personas del medio rural de Centro
se de la tabulación de los signos América, se deben a una combina-
oculares, debido a la lacrimación y ción de traumas ocasionados por la
vascularización resultantes del llan- luz solar, el polvo y el humo del car-
to. La vascularización con invasión bón y leña que se utilizan para co-
circumlimbal de la córnea, del tipo cinar dentro de las casas, aunque
que se atribuye a la deficiencia de puede ser que la deficiencia nutri-
riboflavina, se observó aunque du- cional constituya un factor condi-
dosamente en uno de los niños, y cionante o de acción sensibilizado-
sólo en dos de ellos se constató se- ra. La elevada prevalencia de con-
borrea nasolabial. juntivitis aguda que hay entre los
niños más pobres de esta región es
En once de los 75 niños se en- otro factor que probablemente in-
contró hiperqueratosis folicular, fluya en el problema.
pero la significación de este sig-
no, tal como se encuentra en Cen- Diez de los niños examinados pa-
tro América es incierta, puesto que decían de bocio. No se notaron de-
no responde a la administración formaciones óseas sugestivas de ra-
prolongada de dosis elevadas de quitismo o escorbuto, y tampoco se
grasa ni de vitamina A (datos iné- encontraron casos de gingivitis es-
ditos del Instituto de Nutrición de corbútica. La caries dental fue unQ
NUTRICION EN GENERAL 43
CUADRO No. 3.- Prevalencia de signos clinicos en 75 niños preescolares
de Amatitlán, 1955 - 1956.
No. de niños
Signos Sin
Positivos Negativos investigar
Cabello
Alteraciones 11 64
Ojos
Engrosamiento de la conjul itiva 29 45
Vascularización de la conjunitiva 27 41
Vascularización circumlimbal de la córnea 1 73
Piel (cara)
Disebácea 2 73
Labios
Queilitis 8 67
Estomatitis angular 4 71
Encias
Gingivitis marginal 2 73
Lengua
Enrojecimiento 1 73
Hipertrofia papilar 5 69
Atrofia papilar 16 58
Dientes
Caries 28 47
Bordes desgastados 28 47
Manchas del esmalte 31 44
Mucosas
Palidez 4 71
Glándulas
Bocio 10 65
Piel (en general)
Xerosis 3 72
Hiperqueratosis folicular 11 64
Dermatitis pelagroide 1 74
Esqueleto
Alteraciones por raquitismo 1 74
Sistema nervioso
Reflejos alterados 1 74
No se observaron lesiones del ángulo externo de los párpados, sequedad de la conjuntiva
bulbar, hipertrofia de las parótidas, ni edema.
de los signos más prevalentes, ya de la apariencia general y del es-
que 28 de los 75 niños incluidos en tado nutricional, es significativo el
el estudio presentaron un grado hecho de que el estado de nutrición
apreciable de caries en su primera de la mayoría de los niños hubiese
dentición. En 31 niños se pudo sido clasificado como bueno o re-
apreciar una línea transversa de es- gular. Indudablemente, esta situa-
malte desgastado en la base de los ción se debió a que las tallas y pe-
incisivos, que sugiere cierta defi- sos eran tan bajos los unos como
ciencia nutricional antes de la erup- los otros, de modo que sin tomar en
ción de los dientes permanentes. cuenta la edad cronológica, la apa-
Aun cuando es difícil hacer una riencia física de estos nifos era ra-
evaluación objetiva y consistente zonablemente satisfactoria. Sin em-
44 PUBLICACIONES CIENT!FICAS DEL INCAP
bargo, se consideró que cinco de muestras fuesen recibidas en el la-
ellos se encontraban en un estado boratorio, y de que no se emplea-
nutricional notoriamente inadecua- ron técnicas de concentración ni de
do. coloración, se encontró que 39 de
Se determinaron los niveles de los 60 niños estudiados albergaban
hemoglobina en un total de 74 ni- por lo menos un tipo de parásito,
ños, de los cuales, según los valo- y 12, dos o más. El hallazgo más
res dados por Wintrobe (32), 5 ca- común fue Ascaris lumbricoides,
yeron por debajo de los límites nor- seguido por Trichuris trichiura,
males para esa edad; 4 eran meno- Giardia lamblia y Trichomonas ho-
res de 2 años. Veintinueve de los minis. Es interesante mencionar que
36 niños en los que se determinó no se determinó ni un solo caso de
el volumen corpuscular medio tu- anquilostomiasis.
vieron valores que sobrepasaron el
promedio establecido por Wintrobe, CUADRO No. 4.- Prevalencia de
parásitos intestinales en 60 niños pre-
y el de otros 5 no alcanzó este pro-
medio. Los niños con los dos re- escolares de Amatitlán, 1955 - 1956.
cuentos más bajos de glóbulos ro-
jos tuvieron los volúmenes corpus- Parásito No. de
niños
culares medios más altos, 107 uno
de ellos y 123, el otro. A pesar de Ascaris lumbricoides 30
cierta tendencia a la macrocitosis, Trichuris trichiura 7
la mayoría tenían glóbulos rojos Hymenolepis nana 3
no saturados; en 28 niños las con- Giardia lamblia 7
centraciones medias de hemoglobi- Trichomonas hominis 6
Se encontró un tipo de parásito 27
na corpuscular estuvieron por de- Más de un tipo 12
bajo del promedio citado por Win-
trobe, y solo 7 lo sobrepasaron. Es-
te cuadro hematológico es parecido Hallazgos bioquimicos
al descrito en el síndrome plurica-
rencial de la infancia (kwashior- La distribución de los resultados
kor) exento de complicaciones, el obtenidos en cada uno de los nu-
cual, según se ha demostrado, res- trientes investigados figura en el
ponde fácilmente a la terapia ba- Cuadro No. 5.
sada exclusivamente en leche. Proteínasérica total - De los 77
Se presume que los recuentos ge- niños que se estudiaron, 5 presen-
neralmente elevados de glóbulos taron valores de menos de 6,00 g/
blancos estaban asociados con la al- 100 ml de suero. De éstos 3 esta-
ta incidencia de infecciones de las ban comprendidos en el grupo de 2
vías respiratorias y otras que se a 4 años de edad, uno tenía entre
constató en el grupo. 1 y 2 años, y otro entre 5 y 6. En
En el Cuadro No. 4 se da a cono- los niños con SPI se encuentran con
cer la prevalencia de parásitos in- más frecuencia valores que fluc-
testinales. A pesar de que sólo se túan entre 3 y 4 g de proteína/100
examinó una muestra de cada ni- ml de suero. En la Figura 2 se
ño, y que debido a dificultades de detallan los resultados para proteí-
orden práctico a menudo transcu- na sérica tabulados de acuerdo con
rrían varias horas antes de que las la edad.
NUTRICION EN GENERAL 45
CUADRO No. 5.- Hallazgos bioquímicos en el suero de niños preescolares
de Amatitlán, 1955 - 1956.
Cuartiles
Constituyentes séricos No. de Segundo Escala
(por 100 ml de suero) nifios Primero (media- Tercero
na)
Proteínas totales (g) 77 6,48 6,78 7,07 5,80-7,80
Colinesterasa (unidades pH)1 37 0,87 1,06 1,18 0,53-1,68
Fosfatasa alcalina (unidades de
p-nitrofenol) t 37 3,2 3,6 4,2 2,0 -5,5
Amilasa (unidades Sinith-Roe) 1 37 53 72 87 22-136
Vitamina A (mcg) 77 11 17 22 0- 40
Carotenos (mcg) 77 23 42 60 6-135
Riboflavina:
Libre + FMN (mcg) 37 0,35 0,55 0,87 0,14-2,03
FAD (mcg) 37 1,73 2,07 2,27 0,85-3,00
Acido ascórbico (mg) 76 1,04 1,38 1,54 0,22-3,26
1 Véase sección titulada "Determinaciones Bioquimicas".
FIG. 2.- Contenido de proteínas, carotenos y vitamina A en el suero de ni-
ños preescolares investigados en Amatitlán.
- 7,0 r
o 6,9 -
oE
o> 40 -
-20
22
-20
> -, 1 I
<1 1<2 2(3 3(4 4(5 >5
Grupo de edad (años)
46 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
El valor medio más bajo corres- ciados con valores ostensiblemente
pondió al grupo de 2 a 3 años, que disminuidos de las proteínas séricas
es la edad en que la prevalencia de totales (22).
dicho síndrome alcanza el punto
máximo en la región de Centro Fosfatasa alcalina en el suero -
América. Las diferencias entre los Bessey y Lowry (5) consideran que
niveles de los distintos grupos de los valores de más de 8 unidades de
edad no fueron estadísticamente p-nitrofenol (mM de p-nitrofenol/l
significativas. No obstante, al in- de suero/hr) son sugestivas de ra-
terpretarlas a la luz de los estudios quitismo. Debe notarse que en el
socioeconómicos, dietéticos y clíni- grupo examinado no se encontraron
cos que sobre la desnutrición de niveles tan elevados, ya que el va-
lactantes y niños se han llevado a lor máximo fue de 5,5 unidades.
cabo en la América Central, consti- Sin embargo, este resultado no es
tuyen evidencia bioquímica sugesti- de sorprender puesto que en el área
va de una nutrición proteica muy habitada por la población bajo es-
deficiente durante el período que tudio la luz solar es abundante y,
sigue al destete. por consiguiente, el raquitismo no
constituye un problema nutricional.
Colinesterasasérica - Se ha de- No obstante, en la presente inves-
mostrado que los niveles de coli- tigación se acordó determinar fos-
nesterasa sérica de niños bien nu- fatasa alcalina debido a los bajos
tridos de edad preescolar, no difie- niveles que de esta enzima se han
ren significativamente de los de ni- encontrado en niños con SPI (kwa-
ños preescolares pertenecientes a shiorkor) (11, 22), los cuales reco-
grupos socioeconómicos inferiores bran su normalidad cuando el niño
de la región centroamericana, cuyas se recupera de la enfermedad. Por
ingestas proteicas son generalmen- esta razón, los autores tenían más
te inadecuadas (1). Por otro lado, interés en encontrar valores bajos
se ha descrito una disminución de que altos.
cerca de la cuarta parte de los va-
lores normales de esta enzima en
casos de deficiencia proteica seve- Sunderman (29) establece como
ra (22). límites normales en niños, de 5 a
12 unidades Bodansky, las que
La actividad de la colinesterasa equivalen a 2,8 - 6,7 unidades de
se determinó en los sueros de 37 p-nitrofenol. En este estudio cua-
niños incluidos en la encuesta que tro niños presentaron valores de
se llevó a cabo en 1956, encontrán- menos de 2,8 unidades de p-nitro-
dose que los niveles estaban com- fenol (2,00 - 2,59), y los demás ca-
prendidos dentro de los valores yeron dentro de los límites norma-
normales con excepción de 3 niños les. Sin embargo, según se puede
cuyos niveles fueron de 0,53, 0,58, observar, se encontró una correla-
y 0,59 unidades pH. No hubo evi- ción positiva, altamente significati-
dencia alguna de correlación entre va (r = 0,519, 36 g.l. 2 ), entre la
las proteínas totales y la colineste- proteína total y la fosfatasa alca-
rasa séricas. Por otra parte, los ba- lina del suero.
jos niveles de esta última en el SPI
invariablemente se. encuentran aso- 2 g. 1. = grados de libertad.
NU-TRICION EN GENERAL 47
Amilasa sérica - En la encuesta Estudios llevados a cabo ante-
realizada en 1955, 37 niños tuvie- riormente en el área sugieren que
ron valores que fluctuaron entre 22 el "stress" nutricional puede dife-
y 136 unidades Smith y Roe (25), rir grandemente entre los distintos
equivalentes a 24 - 150 unidades So- grupos de edad incluidos en este
mogyi. Este investigador (27, 28) trabajo (24). Los resultados, orde-
encontró en un número apreciable nados por grupos de años de edad,
de sujetos no hospitalizados, que se presentan gráficamente en la Fi-
los límites eran de 60 - 180, teniendo gura 2, y revelan que en los niños
el 80 % entre 80 y 150 unidades entre 2 y 4 años los valores muy
Somogyi. bajos alcanzaron máxima intensi-
dad, aunque en otros grupos de
En 18 niños con SPI estudiados edad también se encontraron algu-
previamente por los autores, el va- nos valores marcadamente bajos.
lor promedio fue de 45 unidades
Somogyi (valores límites: 10 - 124) Son pocos los datos referentes a
a su ingreso al hospital, y de 106 los niveles de nutrientes en el sue-
(valores límites: 51 - 151) al final ro de niños dentro de las edades cu-
del tratamiento. biertas en el presente estudio. Szy-
manski y Longwell (31), sin em-
En el estudio de que aquí se da bargo, presentan valores de los nive-
cuenta, relativamente muchos de les séricos de vitamina A y carote-
los niños preescolares acusaron ba- nos en nifios de edades similares de
ja actividad de amilasa sérica, pe- Denver, Colorado, Estados Unidos
ro la evaluación global del grupo de América, pertenecientes al gru-
no aportó evidencia alguna de co- po económico medio superior. Las
rrelación con las proteínas séricas medianas de las edades de 1 año
totales. y 9 meses a 6 años fluctuaron en-
tre 44 y 36 mcg/100 ml, valores que
Vitamina A y carotenos en el concuerdan con los del grupo ur-
suero - En el Cuadro No. 5 figuran bano acomodado de Guatemala.
los resultados de la determinación
de vitamina A y carotenos en el Bessey (3), en su evaluación cri-
suero de 77 niños, investigados tan- tica de la interpretación de los va-
to en la encuesta de 1955 como en lores séricos de vitaminas, estable-
a de 1956. La comparación de es- ce que los niveles de vitamina A en
tos valores con los obtenidos en ni- el plasma de menos de 15 a 20 mcg/
ños de un kindergarten privado de 100 ml, son prueba sugestiva de
la Ciudad de Guatemala, pertene- una deficiencia que podría ser re-
cientes al grupo socioeconómico su- conocida clínicamente. De acuerdo
perior de una comunidad urbana, y con esta pauta, por lo menos el
considerados adecuadamente nutri- 44% de los nifios del grupo que se
dos, se estima de interés. El valor sometió a estudio (menos de 15
medio de este grupo de 21 niños fue mcg/100 ml) sufrían de deficiencia
de 42,7 mcg de vitamina A por 100 de vitamina A.
ml de suero (D.E. = 9,9); en cam-
bio, ninguno de los niños del grupo Los valores medios de caroteno
rural tuvo niveles tan altos de vi- sérico,. por grupos de años de edad,
tamina A sérica. se presentan en la Figura 2. Es po-
48 PUBLICACIONES CIENYrFICAS DEL INCAP
sible que el aumento de éstos con no tenían necesariamente una in-
la edad sea un reflejo del incremen- gesta adecuada de esta vitamina.
to progresivo de la ingesta de ali-
mentos ricos en carotenos, a medi- Aún más difíciles de interpretar
da que los niños avanzan hacia la son los niveles séricos de FAD. Su-
edad escolar. varnakich, Mann y Stare (30) acep-
tan los valores de FAD como índi-
Riboflavina sérica - Los niveles ces de la adecuación nutricional de
séricos de riboflavina libre más fla- riboflavina, en vista de su mayor
vina mononucleótido (FMN) así estabilidad entre individuos bien
como de flavina adenina dinucleóti- nutridos. Se ha descrito una reduc-
do (FAD), se resumen en el Cuadro ción de los niveles de FAD en mo-
No. 5. Bessey, Horwitt y Love (4) nos (17) y ratas (9) alimentados
aportan datos directos referentes a con dietas deficientes en riboflavi-
los niveles de riboflavina sérica en na, Sin embargo, en el estudio que
el hombrd adulto en relación con la Bessey et al. (4) llevaron a cabo
ingesta. Esos autores encontraron, en personas adultas, el nivel de
en su estudio, que 7 de los 10 suje- FAD en el plasma no disminuyó
significativamente a pesar de cierto
tos a los que administraron una
grado de restricción de la riboflavi-
dieta deficiente en riboflavina, acu-
saron valores de riboflavina libre na dietética capaz de producir evi-
+ FMN de 0,04 a 0,34 mcg/100 mnl dencia clínica de deficiencia.
de suero. Burch y colaboradores En esta investigación, 10 de los
(9) determinaron en 13 adultos 37 niños sometidos a estudio tu-
bien nutridos una fluctuación de vieron niveles de FAD por debajo
0,3 a 1,3 mcg/100 ml, y Snyderman del límite inferior de 1,8 mcg/100
et al. (26), aceptan valores sanguí- ml que Burch y colaboradores (9)
neos de riboflavina + FMN de 0,5 establecieron para adultos bien nu-
a 1,5 mcg/100 ml como adecuados tridos. No se pudo demostrar nin-
para niños lactantes. Fundados en guna correlación entre estos valo-
este criterio, los resultados de la res y el contenido de riboflavina li-
presente investigación indican que bre +- FMN del suero.
por lo menos la cuarta parte de los
niños incluidos en nuestro estudio Acido ascórbico - La inspección
tenían valores sugestivos de defi- de los valores séricos de ácido as-
ciencia. Bessey y colaboradores córbico obtenidos del estudio de 76
(4) llegan a la conclusión de que el nifos no rindió prueba bioquímica
uso de valores del contenido de ri- alguna de que los preescolares que
bofiavina libre + FIVIN en el plas- integraron esta muestra tuvieran
ma, como índice del estado nutri- deficiencia de ácido ascórbico. El
cional de riboflavina, lo complican hecho de que cuatro de los valores
diversos factores, principalmente el hayan estado por debajo de 0,4
hallazgo de sujetos que muestran mg/100 ml no es, desde luego, in-
valores muy elevados cualquiera esperada, como parte de la curva
que sea su adecuación nutricional de distribución, y de ningún modo
en cuanto a riboflavina. Por consi- afecta la conclusión general del es-
guiente, los niños que presentaron tudio bioquímico del suero sanguí-
altos valores en el presente estudio neo en el sentido de que la defi-
NUTRICION EN GENERAL 49
ciencia de ácido ascórbico puede de- más frecuentes y marcados atribui-
finitivamente excluirse. bles a la deficiencia de estas dos
vitaminas, bien puede haberse de-
DISCUSION bido a una disminución de los re-
querimientos resultantes del retar-
A juzgar por las normas emplea- do de crecimiento y a una merma
das, el grado de retardo en cuanto de la masa corporal ocasionada por
a peso y estatura sugiere que casi la deficiencia proteica y calórica.
todos los niños que integraron el
grupo investigado se encontraban La frecuencia de alteraciones del
marcadamente desnutridos. Otros cabello, del tipo que se observa en
estudios del INCAP sobre creci- el SPI, encontrado en este estudio,
miento y maduración no han apor- constituye una prueba más de la
tado prueba alguna de que los fac- deficiencia de proteínas. En el SPI,
tores genéticos desempeñen un pa- dichos cambios responden rápida-
pel principal en el retardo del cre- mente a la administración de leche
cimiento tal como se observa en descremada. Los valores de proteí-
Centro América, y más bien indi- na sérica, según se ha demostrado,
can cierta relación entre el retar-
son índices relativamente insensi-
do de crecimiento y una dieta in-
adecuada (23). Más aún, la evi- bles de la desnutrición proteica
dencia dietética en el sentido de que, hasta que la deficiencia se torna tan
en general, las ingestas calóricas y severa que llega a hacerse clínica-
proteicas de estos niños eran noto- mente notoria. Aunque en este ca-
riamente insuficientes para su edad, so dicha deficiencia no fue suficien-
te para producir edema clínico en
basta para explicar el grado de re-
tardo de crecimiento que se encon- ninguno de los niños, varios pre-
tró en este estudio. sentaron valores séricos decidida-
mente bajos de proteína, colineste-
Según se nota, era de esperar que rasa y amilasa. Los menores nive-
las ingestas de vitamina A y ribo- les de proteína en suero, las meno-
flavina por sí solas fuesen limitan- res ingestas de proteínas y el ma-
tes, a pesar de que la ingestión de yor número de alteraciones del ca-
proteínas y calorías hubiese sido bello, se observaron todos en los ni-
adecuada. Además, la evidencia ños de 2 a 3 años de edad, aunque
bioquímica de deficiencia de vita- no hubo ninguna asociación indivi-
mina A y de riboflavina es compa- dual consistente entre los tres ti-
tible con la baja ingesta dietética de pos de observación. De nuevo debe
estas vitaminas. Es de presumir destacarse que las ingestas protei-
que debido a que ambas proceden cas, tal coma se presentan, son has-
de fuentes comunes de alimentos, se ta cierto punto engañosas, ya que
encontraron correlaciones positivas, la proteína no era de buena calidad.
altamente significativas, tanto en- No se conoce con suficiente preci-
tre la vitamina A y la riboflavina sión el valor biológico de la proteí-
total (r = 0,431, 34 g.l.) como en- na de la dieta, por lo que no es po-
tre dicha vitamina y la riboflavina sible corregir las cifras dadas, pero
libre + FMN (r = 0,504, 34 g.l.) es probable que dicho valor sea só-
del suero. El hecho de que no se lo el de la mitad del correspondien-
hubiese observado signos clínicos te a la proteína de origen animal.
50 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
Es fácil comprender la cantidad reflejan el número relativamente
relativamente pequeña de grasa grande de niños incluidos en la en-
subcutánea que se constató en el cuesta, que, según se notificó, te-
examen físico, y que se reflejaba en nían ingestas muy insuficientes de
el poco grosor del tejido celular sub- esta vitamina. Esta falta de con-
cutáno, en vista de las bajas inges- cordancia ya ha sido observada en
tas calóricas que figuraron en los estudios nutricionales hechos ante-
registros. riormente en la región, y de mo-
Las determinaciones séricas de mento se atribuye a una informa-
vitamina A y caroteno tienen espe- ción dietética incompleta en lo que
cial valor en la interpretación de a las fuentes de ácido ascórbico con-
situaciones en las que parte apre- cierne, considerando que por lo re-
ciable de la actividad de esta vita- gular los niños consumen éstas en-
mina proviene del caroteno de la tre una comida y otra. Por otro la-
dieta. En el grupo de niños de 2 do, la ausencia de cualesquiera sig-
años o más se encontró una corre- nos clínicos sugestivos de deficien-
lación significativa entre estos dos cia de ácido ascórbico, es compati-
valores séricos (r = 0,614, 54 g.l.), ble con los hallazgos bioquímicos.
pero no así en los niños menores RESUMEN
(de menos de 2 años) (r = 0,245,
20 g.l.). Por otro lado, con base en 1. Se describen los hallazgos clí-
los hallazgos dietéticos, se puede nicos, bioquímicos y dietéticos de
estimar que para ambos grupos de una encuesta que incluyó 77 niños
edad, más o menos la misma pro- menores de 7 años de edad, residen-
porción de actividad de vitamina A tes en una comunidad semirural del
provenía, tanto de la vitamina A ya altiplano de Guatemala.
formada, como de los carotenos.
Dado el tipo de dieta que consu- 2. De 32 niños, 18 consumían me-
mían, esta inconsistencia bien pu- nos de 5 g diarios de proteína de
do haberse debido a un menor gra- origen animal y, según se determi-
do de absorción de carotenos en el nó, sus ingestas de vitamina A, ri-
grupo de menos edad. Otros estu- boflavina, ácido ascórbico y grasa
dios han puesto de manifiesto una también eran muy bajas.
merma en la utilización del carote-
3. En comparación con niños bien
no, con dietas de bajo contenido en
nutridos, casi todos los que forma-
proteína animal y grasa, similares
a las que se determinaron en el pre- ron parte de este estudio tenían
pesos por debajo del 160 percen-
sente estudio (21). Por lo tanto,
el aporte dietético efectivo de vi- tilo y, en lo referente a estatura,
tamina A podría ser fisiológica- más de una desviación estándar por
mente inferior al que implican los debajo de la mediana, no obstante
hallazgos, debido a la absorción y que la razón talla:peso a menudo
era normal.
conversión reducidas del caroteno,
lo cual da razón de la mayor par- 4. Las mediciones del grosor del
te de la actividad estimada de vi- tejido celular subcutáneo al nivel
tamina A. del triceps, abdomen y borde infe-
Los niveles séricos de ácido as- rior del omóplato fueron todas, por
córbico, por lo general elevados, no lo general, muy bajas.
NUTRICION EN GENERAL 51
5. Entre los signos clínicos de 10. La mitad de los 77 niños in-
posible relación con el estado, nutri- vestigados presentaron niveles sé-
cional, las alteraciones en la textu- ricos de vitamina A menores de 20
ra, pigmentación e implantación del mcg/100 ml, y los valores de caro-
cabello fueron comunes, al igual tenos en el suero también fueron
que la hiperqueratosis folicular y el bajos, en particular en los niños
bocio. Se cree que el engrosamien- más pequeños.
to y vascularización aumentada de
la conjuntiva bulbar que se consta- 11. Los niveles de riboflavina li-
tó casi en todos los niños, se rela- bre + flavina mononucleótido en
cionaba en cierta forma con la ex- el suero promediaron 0,66 mcg/100
posición al polvo y al humo y con ml, y los de flavina adenina dinu-
las conjuntivitis recurrentes; se ob- cleótico, 2,07 mcg; la distribución de
servó vascularización circumlimbal estos valores hace suponer una de-
de la córnea en un caso, aunque du- ficiencia relativa de riboflavina.
dosamente, y seborrea nasolabial
en 2 de 75 niños. No se notaron 12. Los valores de ácido ascórbi-
cambios sugestivos de raquitismo o co promediaron 1,32 mg/100 ml de
escorbuto. suero, y en ninguno de los niños
se encontró pruebas bioquímicas o
6. Veintiocho de 75 niños acusa- clínicas de deficiencia de ácido as-
ron un alto grado de caries en su córbico.
primera dentición, y 31 mostraban 13. Se llegó a la conclusión de que
una línea transversa de esmalte des- la desnutrición de que casi todos
gastado en la base de los incisivos. los niños padecían era suficiente pa-
ra explicar su marcado retardo en
7. Solamente 5 niños presentaron crecimiento y desarrollo, y que una
niveles de hemoglobina anormal- pequeña proporción se encontraba
mente bajos para el grupo de edad al borde de una deficiencia protei-
a que pertenecían. ca severa del tipo del síndrome plu-
ricarencial de la infancia (SPI o
8. Fueron muy comunes las in- kwashiorkor).
festaciones por Ascaris lumbricoi-
des, a las que siguieron en orden 14. Los tres tipos de hallazgos,
de prevalencia, las de Trichuris tri- esto es, clínicos, bioquímicos y die-
chiura, Giardia lamblia y Tricho- téticos, se complementaron el uno
monas hominis. (No se observó an- al otro e hicieron posible una eva-
quilostomiasis en este grupo de po- luación del estado nutricional que
blación). no se habría podido lograr sin la
participación conjunta de estos tres
9. Cinco niños tuvieron niveles aspectos.
de proteína sérica menores de 6 g/
100 ml, y más o menos la misma RECONOCIMIENTO
proporción, valores anormalmente
bajos de colinesterasa y fosfatasa Parte de esta investigación se lle-
alcalina en el suero. Se encontró vó a cabo con fondos provistos por
una correlación positiva entre la el National Institute of Arthritis
proteína y la fosfatasa alcalina sé- and Metabolic Diseases (Subven-
ricas, ción No. A-981) del Servicio de Sa-
52 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
lud Pública de los Estados Unidos Dres. J. Rui Morgado, Antonio
de América y con asistencia finan- Pereira Nunes y Lorna G. MacDou-
ciera de la Nutrition Foundation, gall, becarios de la Organización
Inc., Nueva York, N. Y. Mundial de la Salud procedentes de
Mozambique, Angola y Kenya, en
Todos los exámenes clínicos que el mismo orden, y Hugo Carrascosa,
incluyó la encuesta de 1955 fueron de Guatemala, practicaron algunos
practicados por el autor principal, de estos exámenes bajo la supervi-
Dr. Moisés Béhar. En 1956, los sión directa del Dr. Béhar.
REFERENCIAS
1. Arroyave, G.; Feldman, R., y master Research and Develop-
Scrimshaw, N. S.: Serum cholin- ment Command, U. S. Army
esterase levels of Central Ame- Quartermaster Corps, and Me-
rican children in relation to nu- dical Nutrition Laboratory Re-
tritional status. Am. Jour. Clin. search and Development Division
Nutriton, 6:164-168, 1958. Estu- Office of the Surgeon General
dio de los niveles séricos de coli- (held' at) Oriental Institute, Uni-
nesterasa en niños centroameri- versity of Chicago, February 25-
canos y su relación con el esta- 26, 1954. eds. Harry Spector,
do nutricional. Publicaciones Martin S. Peterson and T. E.
Cientificas del Instituto de Nu- Friedemann. Washington, Natio-
trición de Centro América y Pa- nal Academy of Sciences - Na-
namá, Recopilación No. 4, Wash- tional Research Council, 1954,
ington, D. C., Organización Pan- págs. 59-68.
americana de la Salud, págs.
4. Bessey, O. A.; Horwitt, M. K., y
217-224, 1962. Publicaciones Cien-
Love, R. H.: Dietary deprivation
tíficas No. 59.
of riboflavin and blood riboflavin
2. Béhar, M.; Ascoli, W., y Scrim- levels in man. Jour. Nutrition,
shaw, N. S.: An investigation 58:367-383, 1956.
into the causes of death in chil- 5. Bessey, O. A., y Lowry, O. H.: Nu-
dren in four rural communities tritional assay of 1.200 New
in Guatemala. Bull. Wld Hlth York State school children. En:
Org., 19:1093-1102, 1958. Estu- Meals for Millions. Report of the
dio sobre las causas de defun- New York State Joint Legisla-
ción de los niños en cuatro pobla- tive Committee on Nutrition,
ciones rurales de Guatemala. Bol. 1947, págs. 167-192.
Of. San. Pan., 45:412-420, 1958.
6. Bessey, O. A.; Lowry, O. H., y
3. Bessey, O. A.: III. Evaluation of
Brock, M. J.: A method for the
Vitamin Adequacy. Blood Le-
rapid determination of alka-
vels. En: Methods for Evalua-
line phosphatase with five cubic
tion of Nutritional Adequacy
millimeters of serum. Jour. Biol.
and Status; a Symposium spon-
Chem., 164:321-329, 1946.
sored by the Quartermaster
Food and Container Institute 7. Bessey, O. A.; Lowry, O. H.;
for the Armed Forces; Quarter- Brock, M. J., y López, J. A.: The
NUTRICION EN GENERAL 53
determination of vitamin A and uso en Centro América y Pana-
carotene in small quantities of má). Octubre, 1952.
blood serum. Jour. Biol. Chem.,
166:177-188, 1946. 14. Instituto de Nutrición de Centro
América y Panamá: Recomen-
8. Brozek, J., y Keys, A.: The eva-
daciones nutricionales diarias pa-
luation of leanness-fatness in
ra las poblaciones de Centro
man: Norms and interrelation-
América y Panamá. Suplemento
ships. Brit. Jour. Nutrition, 5:
No. 2 del Boletin de la Oficina
194-206, 1951. Evaluación de la
Sanitaria Panamericana, "Pu-
obesidad-emaciación en el hom-
blicaciones Científicas del Insti-
bre: Normas e interrelaciones.
tuto de Nutrición de Centro
Bol. Of. San. pan., 32:340, 1952.
América y Panamá", págs. 225-
9. Burch, H. B.; Bessey, O. A., y Low- 226, 1955.
ry, O. H.: Fluorometric me-
asurements of riboflavin and its 15. Lowry, O. H., y Hunter, T. H.: The
natural derivatives in small determination of serum protein
quantities of blood serum and concentration with a gradient
cells. Jour. Biol. Chem., 175:457- tube. Jour. Biol. Chem., 159:465-
470, 1948. 474, 1945.
10. Carrascosa Ferrigno, H. R.: Estu- 16. Lowry, O. H.; López, J. A., y Bes-
dio clínico nutricional en niños sey, O. A.: The determination
de edad pre-escolar de un barrio of ascorbic acid in small amounts
pobre de la ciudad de Guatema- of blood serum. Jour. Biol. Chem,
la. (Trabajo de Tesis). Univer- 160:609-615, 1945.
sidad de San Carlos de Guate-
mala, Facultad de Ciencias Mé- 17. Mann, G. V.; Watson, P. L.; Mc
dicas, noviembre, 1956. Nally, A., y Goddard, J.: Pri-
11. Dean, R. F. A., y Schwartz, R.: mate nutrition. II. Riboflavin
The serum chemistry in uncom- deficiency in the Cebus monkey
plicated kwashiorkor. Brit. JOur. and its diagnosis. Jour. Nutri-
Nutrition, 7:131-147, 1953. tion, 47:225-241, 1952.
12. Flores, M., y Garcia, B.: The nu- 18. Mufñoz, J. A., y Pérez Avendaño,
tritional status of children of pre- C.: El examen clinico nutricio-
school age in the Guatemalan nal. Revista del Colegio Médico
community of Amatitlán. 1. (Guatemala), 5:117-127, 1954.
Comparison of family and child
diets. Brit. Jour. Nutrition, 14: 19. Pett, L. B., y Ogilvie, G. F.: Ca-
207-215, 1960. El estado nutri- nad,. Bull. Nutrition, 5:1, 1957.
cional de niños de edad preesco-
lar en la población de Amatitlán, 20. Reinhold, J. G.; Tourigny, L. G., y
Guatemala. 1. Comparación de Yonan, V. L.: Measurement of
las dietas de la familia y del serum cholinesterase activity by
niño. Véase este volumen, pág. 25. a photometric indicator method.
Together with a study of the in-
13. Instituto de Nutrición de Centro fluence of sex and race. Am.
América y Panamá: Curvas de Jour. Clin. Path., 23:645-653,
crecimiento de niños (Para el 1953.
TAInTt
.TOT lnNlQ
óTVli'Vl )VT TNCAV~
5N-J-UAb -ffinUr
54 UsIA;V
21. Roels, O. A.; Trout, M., y Dujac- of a-amylase in blood and urine,
quier, R.: Carotene balances on with use of starch-iodine color.
boys in Ruanda where vitamin Jour. Biol Chem., 179:53-59,
A deficiency is prevalent. Jour. 1949.
Nutrition, 65:115-127, 1958. 26. Snyderman, S. E.; Ketron, K. C.;
22. Scrimshaw, N. S.; Béhar, M.; Arro- Burch, H. B.; Lowxy, O. H.; Bes-
yave, G.; Viteri, F., y Tejada, sey, O. A.; Guy, L. P., y Holt,
C.: Characteristics of kwashior- L. E., Jr: The minimum ribofla-
kor (síndrome pluricarencial de vin requirement of the infant.
la infancia). Fed. Proc., 15:977- Jour. NutritiOn, 39:219-232, 1949.
985, 1956. Características del sín- Somogyi, M.: Blood diastase in
27.
drome pluricarencial de la infan- health and diabetes. Jour. Biol.
cia (kwashiorkor). Bol. Of. San. Chem., 134:315-318, 1940.
Pan., 41:274-286, 1956.
28. Somogyi, M.: Diastatic activity of
23. Scrimshaw, N. S.; Béhar, M.; Pé-
human blood. Arch. Int. Med.,
rez, C., y Viteri, F: Nutritional
67:665-679, 1941.
problems of children in Central
America and Panama. Pedia- 29. Sunderman, F. W.: Recent advan-
trics, 16:378-397, 1955. Proble- ces in the significance and inter-
mas nutricionales en niños de pretation of phosphatase measu-
Centro América y Panamá. Bol. rements in disease. Am. Jour.
Of. San. Pan., 42:244-264, 1957. Clin. Path., 12:404-411, 1942.
24. Scrimshaw, N. S.; Béhar, M.; Vi- 30. Suvarnakich, K.; Mann, G. V., y
teri, F.; Arroyave, G., y Tejada, Stare, F. J.: Riboflavin in hu-
C.: Epidemiology and prevention man serum. Jour. Nutrition, 47:
of severe protein malnutrition 105-118, 1952.
(kwashiorkor) in Central Ameri-
ca. Am. Jour. Pub. Health, 47: 31. Szymanski, B. B., y Longwell, B.
53-62, 1957. Epidemiología y pre- B.: Plasma vitamin A and caro-
vención de la malnutrición protei- tene determinatons in a group of
ca severa (kwashiorkor) en la normal children. Jour. Nutrition,
América Central. Bol. Of. San. 45:431-442, 1951.
Pan., 42:317-327, 1957. 32. Wintrobe, M. M.: Clinical Hema-
25. Smith. B. W., y Roe, J. H.: Photo- tology, 3rd. ed. Philadelphia, Lea
metric method for determination & Febiger, 1951.
HACIENDO FRENTE A LA NECESIDAD DE ALIMENTAR AL
MUNDO'
WILHELM ANDERSON 2, CYRUS FRENCH 3, NEVIN S. SCRIMSHAW 4, Y
JEAN W. McNAUGHTONS
A pesar de que no existen esta- paralelos al crecimiento demográ-
dísticas exactas sobre el número fico, sino también aumentar lo su-
verdadero de personas que padecen ficiente para asegurar un mejora-
de desnutrición, los datos de que se miento de los niveles nutricionales
dispone a este particular sugieren de millones de seres necesitados.
que más de la mitad de la pobla-
ción mundial subsiste a base de LA SITUACION MUNDIAL EN LA ACTUALIDAD
dietas inadecuadas para la salud.
No se trata de un nuevo fenómeno, En el presente, las estadísticas
ya que es probable que en la histo- sobre producción de alimentos y po-
ria del mundo nunca haya habido blación del mundo, consideradas
comida suficiente para alimentar
bien a todos en una época dada. Por globalmente, no son del todo des-
consiguiente, si se ha de hacer fren- alentadoras. Las cifras indican que
te a la necesidad de alimentar al en los últimos años la población
mundo, los abastecimientos de ali- mundial ha aumentado a razón de
mentos no sólo deben mantenerse 11/2% anualmente, mientras que
1 El presente artículo, que constituye cargo de Jefe de los Programas de Ex-
un resumen de los trabajos presenta- tensión en Nutrición del UNICEF,
dos ante la 86a. Reunión Anual de la Nueva York, N. Y.
Sección de Alimentos y Nutrición de la 4 En esa época Director del Instituto
Asociación Americana de Salud Pública de Nutrición de Centro América y Pa-
celebrada en Saint Louis, Mo., el 29 de namá. En la actualidad el Dr. Scrim-
octubre de 1958, fue publicado en el shaw es Director del Departamento de
American Journal of Public Health, 49: Nutrición y Ciencia de los Alimentos
1364-1372, 1959, bajo el titulo "Meeting del Instituto Tecnológico de Massachu-
the Challenge of Feeding the World", setts.
No. INCAP I-143.
5 La Srta. McNaughton era Oficial de
2 Director de la División Exterior de
Nutrición de la Oficina Regional para
Análisis Agrícolas, Servicio Agrícola Norte América de la Organización de
del Exterior, Secretaría de Agricultura las Naciones Unidas para la Agricultu-
de los Estados Unidos de América, ra y la Alimentación (FAO), con sede
Washington, D. C. en Washington, D. C., cuando sirvió
3 Cuando se publicó este articulo el como coautora de este trabajo. Publi-
Dr. French, ya fallecido, ocupaba el cación INCAP E-300.
55
56 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
la producción de alimentos, después podría cultivarse está sobrepoblada;
de recuperarse de los trastornos las técnicas apenas han cambiado
ocasionados por las guerras, ha te- en el lapso de 2.500 años y la pro-
nido en los últimos cinco años un ducción de alimentos y de otros ar-
alza promedio de más o menos 2o%. tículos que podrían trocarse por
productos alimenticios es escasa-
Pero la esencia del problema mente suficiente para proporcionar
mundial de la alimentación no ra- al pueblo una ingesta promedio de
dica en lo que está sucediendo en 2.000 calorías por día; mucha gen-
el mundo considerado como un to- te, desde luego, recibe menos de esa
do o en términos promedios, sino cantidad.
en el hecho de que existen diferen-
cias notables entre una región y Los bajos niveles de producción
otra. Aunque la producción agríco- de los países menos desarrollados,
la mundial ha ido en aumento cons- constituyen el elemento clave en el
tante en los últimos años, dicho in- problema de la alimentación mun-
cremento ha sido desigual, siendo dial. Los ingresos promedio, por
mayor en los países avanzados des- persona, en muchos de estos paí-
de el punto de vista técnico. ses oscilan entre $ 50 y $ 150 (EE.
UU.) por año. La mayoría subsiste
Al mismo tiempo, los adelantos en gran parte a base de dietas de
logrados en materia de medicina cereales y raíces de cultivo local, ya
aplicada, sanidad pública, y educa- que no pueden permitirse el lujo
ción higiénica, han conducido a una de comprar otros alimentos.
disminución de las tasas de morta-
lidad en muchos países, pero en La solución al problema parece
particular en aquéllos menos de- ser simple: distribuir los exceden-
sarrollados y menos bien nutridos. tes agrícolas de los Estados Unidos
Como resultado, los aumentos ne- y de los otros países exportadores,
tos de población han sido mayores entre aquéllos que más los necesi-
en los países de menor desarrollo tan y, a la vez, ayudar a los países
técnico que en los llamados países menos desarrollados a mejorar sus
avanzados. Así, pues, la diferen- prácticas agrícolas. Sin embargo,
cia entre los seres bien nutridos y vale la pena examinar nuevamente
los desnutridos en vez de reducir- la situación, poniendo como ejem-
se, se ensancha. plos a los Estados Unidos y a la
India.
A un extremo de la balanza, los
habitantes de los Estados Unidos de
América y de algunos pocos países Los Estados Unidos de América
de la zona templada, no sólo viven
bien, con un abastecimiento de ali- El pueblo estadounidense comen-
mentos que les aporta más de 3.000 zó su vida en una gran área des-
calorías por persona, por día, sino poblada, que incluía fértiles tierras
que están produciendo más alimen- que se cuentan entre las mejores
tos de lo que pueden vender en sus del mundo para actividades agríco-
propios mercados y en los del ex- las, y vastas fuentes de materia
tranjero. En el otro extremo, en prima. Esto y las circunstancias
países como la India, la tierra que que promovieron la revolución in-
NUTRICION EN GENERAL 57
dustrial, les permitió el desarrollo mentarios susceptibles de aplicar en
de un sistema industrial y científi- estas condiciones.
co extraordinariamente eficaz, de
modo que la capacidad productiva En lo que a la población se re-
de alimentos de los Estados Unidos fiere, los campesinos ansían tener
se ha mantenido muy por delante muchos hijos, ya que así se asegu-
de la población, y en la actualidad ran de la mano de obra necesaria
tiene una producción superabun- para hacerle frente a las estaciones
dante. del año que exigen más trabajo.
Además, también cuentan con que
los hijos han de mantenerlos en la
La India vejez. Las tasas de natalidad son
elevadas, pero los índices de mor-
La situación es bastante distinta talidad están disminuyendo. Es
en este país. En términos de por- probable, asimismo, que con la con-
centaje, su población en las prime- tinua ampliación de los servicios de
ras seis décadas del presente siglo saneamiento y de salud, las tasas
no ha aumentado a un ritmo par- de mortalidad decrezcan más rápi-
damente en el futuro, lo que daría
ticularmente rápido. La tasa pro-
medio ha sido de 1,2% por año, por resultado un aumento rápido de
la población. Hoy día el incremen-
aunque en los últimos tiempos és-
to neto anual de la población de
ta se ha mantenido un poco más al-
la India es de 2%.
ta. Pero ya en 1900 la tierra para
labranza estaba excesivamente po- Son dos los problemas por resol-
blada. Es cierto que el porcentaje ver: el primero consiste en aumen-
de población que se dedica a la tar la producción per capita de ali-
agricultura ha permanecido más o mentos; y el segundo, en enseñar
menos constante en un 70 %, pero al pueblo a hacer el mejor uso de
el número verdadero de personas su provisión alimentaria. El Go-
que viven en las granjas ha au- bierno de la India está plenamente
mentado. Esto ha dado por resul- compenetrado de estos problemas y
tado un continuo fraccionamiento hace grandes esfuerzos por mejorar
de las tierras y por consiguiente, las prácticas agrícolas. Está cons-
un número cada vez mayor de cam- truyendo obras públicas de irriga-
pesinos sin tierras. Los suelos es- ción pequeñas y de gran calibre, y
tán empobrecidos, y con la presión alentando a los campesinos a ins-
demográfica a que están sujetas las talar pozos mecánicos y bombas
tierras, los granjeros no pueden diesel para irrigar sus campos; aus-
permitirse el lujo de dejar bosques picia investigaciones en el campo
sin talar; puesto que carecen de agrícola; ayuda a financiar servi-
leña, queman estiércol para combus- cios de control de plagas y enferme-
tible, y sin estiércol, los terrenos se dades, y fomenta el desarrollo de
mantienen en gran parte sin abo- un servicio nacional de extensión
nar. Sus rendimientos se cuentan agrícola. También presta atención
entre los más bajos del mundo. Por al mejoramiento de los medios de
otro lado, el analfabetismo y las transporte y de instituciones para
creencias religiosas obstaculizan la el mercado de los productos agríco-
propagación hasta de las mejores las, así como a los programas de
prácticas agrícolas y hábitos ali- crédito agricgla,
58 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
Sin embargo, queda tanto por AYUDA INTERNACIONAL
hacer y los recursos con que cuenta
el Gobierno son tan limitados a cau- Un acontecimiento en materia de
sa de la pobreza del país, que de asuntos internacionales desde la II
necesidad el progreso es lento. La Guerra Mundial que cada vez co-
demanda de alimentos en la India bra más fuerza, ha sido la expan-
todavía deja atrás a la producción, sión de los programas de ayuda in-
de modo que se requiere de gran- ternacional. Si bien es cierto que
des importaciones de trigo y otros antes de la guerra, grupos religio-
granos hasta para mantener los sos y fundaciones privadas princi-
abastecimientos a los niveles acos- palmente, patrocinaban cierta ayu-
tumbrados. No se puede importar da de carácter internacional, en la
comercialmente cantidades mayores actualidad existen programas e ins-
de alimentos de países como los Es- tituciones permanentes dedicadas a
tados Unidos donde existe una estos fines, que funcionan bajo los
abundancia de éstos, porque el Go- auspicios de organismos guberna-
bierno no tiene dólares. Los pro- mentales y de carácter privado. A
gramas especiales de distribución la larga, la mayor parte de los es-
de alimentos constituyen medidas fuerzos que se requiere para ali-
de emergencia, y no son la solución viar el problema de cómo alimentar
de largo plazo. El problema de la a un mayor número de gente ten-
distribución inadecuada de alimen- drán que hacerlos los propios paí-
tos en el mundo no podrá ser re- ses, pero organismos internaciona-
suelto hasta tanto se encuentre un les tales como la Organización de
modo de poner fin a la pobreza de las Naciones Unidas para la Agri-
países como la India. cultura y la Alimentación (FAO),
la Organización Mundial de la Sa-
Uno de los aspectos prometedo- lud (OMS), y el Fondo de las Na-
res para el futuro de las tierras ciones Unidas para la Infancia
asiáticas, tan densamente pobladas, (ULNICEF), así como otras agencias
es el ejemplo que ofrece el Japón. bilaterales entre las cuales la Admi-
Hace 60 años éste era más que na- nistración Internacional de Coope-
da un país "subdesarrollado". Hoy ración Técnica de los Estados Uni-
día, valiéndose del desarrollo de la dos (ICA) 6 , hoy día proporcionan
industria y de la aplicación de mé- medios a través de los cuales los
todos científicos a la agricultura, países pueden compartir sus cono-
los rendimientos, por acre, de la cimientos técnicos y ayudarse los
mayoría de las cosechas japonesas, unos a los otros a resolver sus pro-
se cuentan entre las más elevadas blemas más rápidamente de lo que
del mundo, y sus agricultores aún en sería el caso en otras circunstancias.
desventaja por la pequeña exten-
sión de sus terrenos, son los más El primer organismo de las Na-
prósperos de Asia. El Japón tam- ciones Unidas establecido después
bién ha desarrollado un amplio pro- de la guerra fue -la FAO, que inició
grama de educación nutricional, e sus primeras operaciones en 1945.
introducido programas de alimen-
tación suplementaria para escola- 6 En la actualidad la ICA se deno-
res, trabajadores industriales y otros mina Agencia para el Desarrollo In-
grupos de población, ternacional (ADI),
NUTRICION EN GENERAL
Le siguió la OMS en 1948. Los pro- que han venido surgiendo desde en-
gramas de FAO y OMS se ajustan, tonces. EIoy día este organismo
en términos generales, al mismo pa- destina anualmente alrededor de
trón: ambas tienen una preocupa- $ 24.000.000 para ayudar al desa-
ción principal, esto es, ayudar a rrollo de más de 325 programas en
los gobiernos miembros a determi- más o menos 100 países y territo-
nar sus problemas (la FAO en el rios. Estos incluyen ayuda mate-
campo de la alimentación y de la rial para los programas nacionales
agricultura, y la dMS en el campo de servicios de salud maternoinfan-
de la salud), y luego fomentando til; programas de control de enfer-
el intercambio de información por medades; alimentación infantil, a
cuyo medio se establecen las mejo- través de los centros de bienestar
res formas de enfrentarlos. Esta maternoinfantil y de las escuelas;
meta se logra proporcionando ase- plantas de desecación y de conser-
soría técnica a los gobiernos miem- vación de leche y para el desarrollo
bros, convocando comités de exper- de otros alimentos ricos en proteí-
tos y grupos de estudio, adjudican- na; desde hace poco tiempo presta
do becas para estudios en el extran- también ayuda a los países en la
jero, ayudando a la capacitación de ejecución de amplios programas de
personal mediante cursos y semina- aplicación práctica en el campo de
rios, y publicando monografías, bo- la nutrición. El UNICEF, en los úl-
letines e informes especiales. timos años ha venido destinando
más o menos una cuarta parte de su
Los dos organismos desarrollan presupuesto total a actividades ge-
en forma conjunta muchas de sus nerales en materia de alimentación
actividades relacionadas con el y nutrición.
campo de la nutrición. Desde ha-
ce algunos años el UNICEF tam-
COMPILACION DE DATOS INFORMATIVOS
bién ha venido prestando a los paí-
ses la ayuda material de que tanto
necesitan. La asistencia del UNI- La falta de información estadísti-
CEF en el combate de la desnutri- ca exacta sobre la producción agrí-
ción a través del mundo se remon- cola y el consumo de alimentos re-
ta al período que sucedió a la II presenta, en muchos países, uno de
Guerra Mundial, en 1947, cuando los principales obstáculos para el
se organizó el Fondo de Emergen- desarrollo de una política nacional
cia de las Naciones Unidas para la de nutrición. Puesto que la implan-
Infancia con el fin de encarar las tación de medidas sólidas para el
urgentes necesidades de miles de mejoramiento de ésta sólo puede
niños que, enfermos y con hambre, llevarse a la práctica cuando se fun-
sufrían en los países devastados por dan en información sobre el ambien-
la guerra. Con un presupuesto ini- te económico y social de la familia,
cial de $ 1.000.000 principió en Eu- posibilidades de mejorar la produc-
ropa un programa de ayuda de ción de alimentos y prácticas die-
emergencia para el cuidado del ni- téticas, así como en el conocimien-
ño y su alimentación, y gradual- to de las necesidades nutricionales
mente ha llegado a asumir una fun- de grupos vulnerables de la pobla-
ción amplia y permanente encami- ción, la FAO y la OMS siempre han
nada a satisfacer las necesidades fomentado y proporcionado la asis-
60 PUBLICACIONES CIENT/FICAS DEL INCAP
tencia que requiere la compilación nes autorizados sobre problemas
de tales datos y recientemente el mundiales de nutrición y como guías
UNICEF ha aportado también el para los esfuerzos de orden prácti-
apoyo material necesario para el co encaminados hacia la solución
desarrollo de encuestas nutriciona- de los mismos. Estos informes no
les. se han apartado de su política de
llamar la atención sobre problemas
Una de las primeras tareas em- como la desnutrición proteica, la
prendidas por la FAO fue determi- pelagra, el beriberi, el bocio, el ma-
nar el abastecimiento mundial de rasmo, la deficiencia de vitamina A
alimentos, para lo cual puso en y de riboflavina y las anemias nu-
práctica una encuesta. Los resulta- tricionales. También han destacado
dos de este estudio los dio a cono- la función que en la solución de es-
cer en 1946 en su informe titulado tos problemas está llamada a des-
"Encuesta Mundial sobre la Ali- empefar la educación nutricional,
mentación". Desde entonces, la los programas de salud maternoin-
FAO ha continuado su programa de fantil, los trabajos en materia de
ayuda a los gobiernos miembros en extensión agrícola y economía do-
la recopilación anual de hojas de méstica, las encuestas clínicas y die-
balance de los alimentos de consu- téticas, la antropometría nutricio-
mo nacional, los cuales se basan en nal y otras actividades de campo.
estadísticas sobre producción agrí-
cola e importación y exportación de Diversos Comités de Expertos de
productos alimenticios. La FAO ha la FAO han emitido recomendacio-
ayudado también a varios países en nes pertinentes a los requerimien-
la realización de encuestas alimen- tos calóricos (6) y de proteínas (7),
tarias mediante la capacitación de y la OMS, por su parte, ha convo-
personal local en la metodología cado a un Grupo Especial de Estu-
adecuada para ese tipo de trabajo. dio con el encargo de examinar los
problemas que representan el bocio
endémico, la enfermedad isquémica
COMITES DE EXPERTOS Y GRUPOS DE del corazón (8), y las anemias nu-
ESTUDIO tricionales.
En octubre de 1949, sólo un año Ambos organismos han coopera-
después del establecimiento de la do también en varios estudios es-
Organización Mundial de la Salud, peciales tales como las encuestas
se convocó al primer Comité Mixto que sobre kwashiorkor realizaron
FAOn/n/ de Expertos en Nutri- Brock y Autret en Africa (9), Au-
ción, con el fin de que éste aseso- tret y Béhar en la América Central
iara a ambos organismos en rela- (10), y Waterlow y Vergara en el
ción con el desarrollo de sus pro- Brasil (11).
gramas nutricionales, y para afian-
zar una estrecha coordinación de
EL PROGRAMA FAO/OMS/UNICEF DE
sus actividades en este campo. Di-
ALIMENTOS RICOS EN PROTEINAS
chas reuniones han continuado ce-
lebrándose a intervalos de dos años
aproximadamente, y sus informes El reconocimiento de que la es-
(1-5) se consideran como resúme- casez de proteínas, sobre todo en
NUTRICION EN GENERAL 61
la dieta de los niños de edad prees- Proteínas que la OMS estableció y
colar en muchas zonas del mundo, que integran Representantes de FAO
era el factor responsable de la en- y UNICEF, ha aportado desde sus
fermedad conocida como síndrome inicios valiosa orientación a este
pluricarencial de la infancia (kwa- programa investigativo. La selec-
shiorkor), hizo que los organismos ción de tales alimentos se hizo de
internacionales se percataran de la acuerdo con los siete criterios que
importancia de este problema. El para el caso fueron establecidos: ser
Comité Mixto FAO/OMS de Exper- asequibles localmente o capaces de
tos en Nutrición examinó este asun- ser producidos en la región; estar al
to detenidamente en sus reuniones alcance de los medios económicos
de 1949 y 1953. El resultado de de la población, ya sea para su pro-
estos debates fueron las encuestas ducción o compra; ser fáciles de
sobre desnutrición proteica llevadas transportar y de almacenarse por
a cabo en Africa, Centro América largo tiempo sin necesidad de re-
y Brasil, respectivamente, a las cua- currir a la refrigeración u otros
les ya nos hemos referido. FAO y medios costosos de protección que
OMS, con la cooperación de la Fun- se requiere en los climas tropicales;
dación Josiah Macy Jr., de Nueva estar exentos de todo efecto tóxi-
York, patrocinaron asimismo, dos co o pernicioso; ser aceptables por
conferencias internacionales sobre la población, tanto en lo referente
desnutrición proteica, una en Ja- a sabor y olor, como en cuanto a
maica en 1953 (12) la otra en Prin- otras propiedades físicas; ser de
ceton, N. J. en 1955 (13), en las buen valor nutritivo para usarse
que se estudió en detalle la ampli- como suplementos proteicos; y ser
tud del problema y las medidas más productos que aún no se estén uti-
eficaces para aliviarlo. lizando al máximo como alimento
humano.
La Fundación Rockefeller impul-
só la acción que esto requería, ad- Hasta el presente se han produci-
judicando para el caso una gene- do y sometido a estudio seis pro-
rosa subvención en 1956. La admi- ductos que parecen ser prometedo-
nistración de este fondo se encuen- res. Estos son: harina de pescado,
tra a cargo del Comité sobre Des- productos a base de soya, harinas
nutrición Proteica del Consejo Na- de maní, de semilla de algodón y de
cional de Investigaciones de los Esta- ajonjolí, y productos derivados del
dos Unidos de América en colabora- coco. Otros como la semilla de gi-
ción con FAO, OMS y UNICEF, y se rasol y varias leguminosas, podrán
emplea para mantener un programa agregarse a esta lista más tarde.
de investigación sobre alimentos
proteicos a nivel internacional. La En cada caso el primer objetivo
Junta Ejecutiva del UNICEF apro- ha sido localizar una fuente para
bó, además, otra asignación especial cada tipo de producto, producir un
destinada a permitir la producción lote de ensayo bajo condiciones cui-
y pruebas experimentales de lotes dadosamente definidas, y someter
iniciales de productos alimenticios el producto a estudios encaminados
cuyo estudio incluía el programa de a determinar su composición, valor
investigación a que se ha hecho re- biológico e inocuidad, en animales
ferencia. El Grupo Asesor sobre de experimentación y, en última ins-
62 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
tancia, su valor biológico en el cebido de educación en nutrición.
hombre. El segundo objetivo ha si- Por lo tanto, desde 1957 el UNICEF
do ayudar a los países a establecer ha venido desarrollando en coope-
o a modificar las facilidades de que ración con FAO y OMS, un progra-
ya disponen, de modo que el ali- ma que incluye: ayuda material a
mento en cuestión pueda producir- los programas de educación en nu-
se localmente para consumo huma- trición que llevan a cabo los ser-
no, y de tal forma que éste sea ade- vicios de salud, las escuelas y di-
cuado para la alimentación de ni- versos trabajadores de extensión
ños pequeños. agrícola, economía doméstica y de-
sarrollo comunal; asistencia en la
Durante los últimos dos años se aplicación de medidas prácticas ta-
ha sometido a tres de estos produc- les como huertos escolares o comu-
tos -leche de soya, harina de pes- nales, producción de huevos, crian-
cado y harina de maní- a estudios za avícola y de otros animales pe-
de investigación y ensayos de pro- queños, así como de viveros de pe-
ducción y desarrollo suficientes co- ces y, finalmente, ayuda material en
mo para considerar que están ya ca- la capacitación del personal que la
si listos para su aplicación prácti- ejecución de estas funciones re-
ca en gran escala. En este trabajo quiere.
de acción coordinada participan
unos 30 grupos de investigadores ADIESTRAMIENTO EN MATERIA DE
que, ya sea mediante la adjudica- NUTRICION
ción de fondos para investigación
o producción ya mencionados, o La OMS ha cooperado con la FAO
por donativos independientes, tra- en el patrocinio de una serie de con-
bajan activamente en 16 países y ferencias regionales sobre nutrición
territorios diferentes. en América Latina, Africa al sur del
Sahara, el Cercano Oriente, y re-
MAYOR AYUDA DEL UNICEF A LOS
giones del sur y del oriente de Asia.
Entre otros proyectos conjuntos ca-
PROGRAMAS DE NUTRICION
be citar un seminario sobre edu-
cación en salud y nutrición que se
El UNICEF pudo ampliar su pro- celebró para el sur y el oriente de
grama alimentario de emergencia a Asia en Baguío, Filipinas; un cur-
uno de largo plazo de asistencia a so de adiestramiento en nutrición
los trabajos de alimentación suple- para personal de los territorios de
mentaria en centros de salud y es- habla francesa en Africa al sur del
cuelas, gracias a los grandes exce- Sahara, el cual tuvo lugar en Mar-
dentes de leche descremada en pol- sella, y otro que se desarrolló en
vo que los Estados Unidos genero- Kampala destinado a trabajadores
samente situó a su disposición y, en territorios de habla inglesa de
en épocas más recientes, también el la misma región.
Canadá y otros países. Sin embar-
go, aunque valiosa, la alimentación Bajo los auspicios conjuntos de
suplementaria por sí sola es insu- FAO y UNICEF se celebraron en
ficiente para que sus efectos se ha- 1958 dos seminarios sobre alimen-
gan sentir a la larga, a menos que tación escolar, uno de ellos, en Bo-
se asocie con un programa bien con- gotá, para personal de los países la-
NUTRICION EN GENERAL 63
tinoamericanos, y el otro en Tokio, Un cuerpo de consultores nom-
para las regiones del sur y del orien- brados por FAO/OMS recientemen-
te de Asia. te rindió su informe sobre el esta-
do de nutrición en Ceilán, y en Ni-
Uno de los medios más impor- geria una misión conjunta de es-
tantes de que disponen la FAO y la tos dos organismos realizó un es-
OMS para que su ayuda sea de va- tudio sobre la necesidad y posibili-
lor permanente para los países en dades de desarrollar alimentos ri-
el desarrollo de sus propios progra- cos en proteína en esos lugares.
mas de nutrición y salud en gene-
ral, es la adjudicación de becas. EL PROGRAMA DE LA OMS EN
Hasta el momento éstas han sido CENTRO AMERICA Y PANAMA
concedidas a nacionales de varios
países, entre los que se cuenta Ar- Este programa amerita mención
gelia, Brasil, el Congo Belga, Chile, especial, ya que la Oficina Sa-
Colombia, Costa Rica, Ecuador, nitaria Panamericana, Oficina Re-
Egipto, Finlandia, Francia, Hondu- gional para las Américas de la
ras, las Islas Filipinas, Irak, Líbano, OMS, tiene a su cargo la adminis-
Paraguay, Tailandia y Viet Nam. tración de un Instituto Internacio-
nal al servicio de los cinco paises de
Centro América (Costa Rica, El Sal-
FUNCIONES DE CONSULTORES DE CORTO Y
vador, Guatemala, Honduras y Ni-
LARGO PLAZO
caragua) y la República de Pana-
má. Las actividades regionales de
La OMS, aún en mayor grado OSP/OMS en el campo de la nutri-
que la FAO, ejecuta sus programas ción tienen, pues, su sede en esta
principalmente valiéndose de con- Institución. Aunque el Instituto de
sultores de corto y largo plazo que Nutrición de Centro Amnérica y Pa-
asigna a distintos países o regiones namá (INCAP), fue establecido pa-
para que éstos ayuden tanto en los ra estudiar los problemas nutricio-
programas investigativos como de nales de sus países miembros, bus-
acción en el campo de la nutrición. car los medios más indicados para
Ejemplos de las visitas de consulta mejorarlos o resolverlos y ayudar a
a corto plazo son la encuesta sobre los organismos gubernamentales y
deficiencia de vitamina A que re- no gubernamentales, dentro de los
cientemente llevó a cabo en Indo- propios países, en la aplicación de
nesia un equipo de tres personas las medidas recomendadas, éste
designadas por la OMS, y los es- también sirve como centro de de-
tudios de corto plazo sobre pelagra mostración y capacitación, no sólo
emprendidos en Yugoeslavia, Egip- para personas de América Latina
to y Basutolandia. Diversos consul- sino también de otras regiones que
tores de la OMS han iniciado en- enfrentan problemas similares. El
cuestas sobre bocio en Birmania y INCAP publica gran variedad de
Tailandia y ayudado a promover la material informativo, educacional y
yodización de la sal como medida de capacitación que, a pesar de que
preventiva y profiláctica del bocio se diseñó primordialmente para uso
endémico en Yugoeslavia. Con este en sus países miembros, puede ob-
mismo fin han visitado también 18 tenerse en toda la región latinoame-
países de la América Latina. ricana.
64 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
MAYOR PRODUCCION DE ALIMENTOS FAO están trabajando ya en Birma-
nia, Pakistán, India, Turquía, In-
Uno de los medios más rápidos donesia y Tailandia.
de aumentar la producción agríco-
la es el uso de mejores tipos de se- La FAO y la OMS laboran con-
millas y de ganado, por lo que la juntamente en materia de substan-
FAO ha dedicado especial atención cias aditivas de los alimentos. Va-
a este tipo de ayuda para sus paí- rios Comités FAO/OMS de Exper-
ses miembros. Por ejemplo, la in- tos en este campo celebraron una se-
troducción de maíz híbrido de los rie de reuniones en 1955, 1956, 1957
Estados Unidos a Europa, que la y 1958 (14-17).
UNRRA inició en 1947 y que más
tarde tomó la FAO a su cargo, ha
sido una medida de mucha impor- RECURSOS DE LA FAO Y DE LA OMS
tancia para Europa Occidental. Otra
campaña de gran escala que persi- Los recursos totales de la FAO y
gue el mejoramiento de las cosechas de la OMS son muy limitados si se
fue la introducción de nuevos tipos tiene en cuenta la magnitud de sus
de arroz en los países del Lejano tareas. Sólo una pequeña proporción
Oriente. de sus fondos los dedica a proyectos
de carácter nutricional; la FAO em-
Los resultados que se han logra- plea la mayor parte de su presu-
do con la aplicación de conocimien- puesto en trabajos de agricultura, y
tos y técnicas modernas a la pro- la OMS, en la promoción de los ser-
ducción agropecuaria, son aún más vicios de salud. El presupuesto re-
sorprendentes. Las actividades de gular de la FAO para el período de
la FAO en este campo abarcan la dos años de 1958 y 1959, ascendió
crianza de animales y su nutrición, a $ 17 millones. Además, en 1958
el cuidado del ganado y de las tie- recibió $ 8.085.000 del Programa de
rras de pastoreo, así como el control Ampliación de Asistencia Técnica
de enfermedades y parásitos en los (ETAP) de las Naciones Unidas.
animales. Este organismo está ha- Ese mismo año el presupuesto re-
ciendo muy buena labor para el me- gular de la OMS fue de $ 14.158.000
joramiento de la producción de pes- y, en 1959, de $ 15.083.000. ETAP
cado mediante la mecanización de le adjudicó $ 5.046.643 en 1958. La
barcos pesqueros y el uso de nue- FAO empleó ese año $ 986.780 de
vos tipos de redes. su presupuesto regular, y $ 396.430
de los fondos donados por la ETAP
en proyectos de nutrición. Los des-
TECNOLOGIA DE ALIMENTOS embolsos de la OMS en ese mismo
período fueron de $ 41.370 y
La aplicación de medios moder- $ 106.116, respectivamente.
nos en la tecnología de alimentos
ha despertado interés cada vez ma-
yor en muchos países, ya que ello ASISTENCIA DE LOS ESTADOS UNIDOS DE
hará posible el mejor uso de las AMERICA A OTROS PAISES
provisiones alimentarias y reducirá
también el desperdicio de alimen- Los Estados Unidos de América
tos. Tecnólogos de alimentos de la han contribuido más que ningún
NUTRICION EN GENERAL 65
otro país a la rehabilitación, soco- nos programas especiales de ali-
rro, reconstrucción y desarrollo eco- mentación; y para la venta de estos
nómico de otras regiones. Desde la productos agricolas a cambio de mo-
II Guerra Mundial las donaciones nera extranjera, siempre que dichas
y créditos otorgados para estos fi- ventas no interfieran con el estado
nes por el Gobierno de Estados Uni- normal de los mercados mundiales.
dos ascienden a unos 42 mil millo- Las monedas extranjeras que se
nes de dólares. Esta suma incluye obtienen de tales ventas pueden
su aporte a organismos internacio- emplearse para diversos fines, in-
nales como la FAO, la OMS y el cluso en préstamos para el fomento
UNICEF, pero la gran mayoría de económico, investigaciones de mer-
ese total se ha invertido según los cado y desarrollo de programas de
acuerdos bilaterales suscritos entre investigacion en los campos de uti-
el Gobierno de los Estados Unidos lización agrícola, zootecnia, silvi-
y los países beneficiarios. cultura y nutrición.
La ayuda otorgada por estos me- En los primeros cuatro años en
dios incluye asistencia técnica para que entró en vigencia esta ley has-
el mejoramiento de los servicios de ta el 30 de junio de 1958, las ex-
extensión agrícola y de la salud, así portaciones de excedentes alimenti-
como el envío a ultramar, de gran- cios donados a organismos interna-
des cantidades de alimentos. Parte cionales como el UNICEF y otras
de éstos han sido donados y parte agencias no gubernamentales como
se han hecho disponibles bajo con- la CARE y la Church World Servi-
diciones especiales, tales como me- ce, ascendieron a casi $ 650 millones
nores precios, créditos a largo pla- de dolares. Los principales produc-
zo, o bien mediante la aceptación tos fueron leche descremada en pol-
de pagos en moneda del país a don- vo, queso y harinas de trigo y de
de éstos van consignados. maíz. Se exportó más de $ 350 mi-
llones de productos para hacer fren-
El uso de excedentes de produc- te a carestías y otras situaciones
tos agrícolas de los Estados Unidos de emergencia.
para ayuda económica exterior se
hizo posible gracias a la promulga- Además, se vendieron a cambio
ción, en 1954, de la Ley de Desarro- de moneda extranjera excedentes
llo de Comercio Asistencial y Agrí- de productos agrícolas cuyo valor
cola (generalmente conocida como a los precios del mercado ascendía
Ley Pública 480). Esta ley autori- a $ 2.540 millones. Se suscribieron
zó la donación de excedentes ali- acuerdos con 37 países, siendo los
menticios al UNICEF y a organis- programas de mayor extensión los
mos privados de socorro, para los de la India, Espafa, Yugoeslavia,
siguientes fines: distribución en el Pakistán, Brasil, Italia, Turquía,
extranjero a través de sus progra- Japón y Corea.
mas regulares; uso de estos exce-
dentes para hacer frente a diversas El equivalente en moneda extran-
situaciones de emergencia tempo- jera de unos $ 1.500 millones que
ral tales como carestía ocasionada ingresaron por concepto de estas
por sequías e inundaciones, y pa- ventas se ha destinado a préstamos
ra ayudar en el desarrollo de algu- para fomentar el desarrollo econó-
PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
mico y el comercio multilateral. El dos de América, General D. Eisen-
uso de monedas locales para el fi- hower, enfocaron la atención gene-
nanciamiento de trabajos de investi- ral sobre el problema continuo que
gación es un nuevo aspecto de este representa el hambre. El Presidente
programa, y hasta el momento no Eisenhower sugirió un programa de
se ha llevado a cabo ningún pro- "Alimentos para la Paz", y el Sr.
yecto de investigación en materia Sen solicitó que se designase
de nutrición con fondos de la Ley un año en particular como el perío-
Pública 480. Sin embargo, existe do en que el esfuerzo mundial auna-
esta posibilidad, y ello presenta do se concentrase en liberar al mun-
nuevos horizontes. do del azote del hambre.
PERSPECTIVAS PARA EL FUTURO El hombre no ha dedicado aún
sus mejores esfuerzos a la lucha
A pesar de la enorme suma que contra el hambre. Sin embargo, és-
los Estados Unidos de América in- ta es la era de la ciencia y de la tec-
vierte en los programas técnicos, nología, y es seguro que han de en-
ya sea por sí mismo o a través de contrarse los medios más indicados
organismos internacionales como para alimentar a la humanidad por
FAO/OMS/UNICEF, ésta no alcan- mucho tiempo en el futuro.
za sino para resolver una parte RESUMEN
mínima de los problemas alimen-
tarios de las áreas menos desarro- Las estadísticas sobre producciór.
lladas. Es probable que países co- de alimentos y demografía mundia-
mo la India, Pakistan y Ceilán con- les indican que la producción au-
tinúen dependiendo durante los a- menta a razón de un promedio anual
ños venideros de la importación de de 2%, mientras que la taza de po-
granos alimenticios. Por el momen- blación aumenta al ritmo de 11/2 %.
to los países que producen exceden- Sin embargo, los mayores incremen-
tes de estos granos están capacita- tos en materia de producción agrí-
dos para compensar ese déficit, pero cola han tenido lugar en los países
sólo el tiempo dirá hasta qué pun- técnicamente avanzados. Más de la
to se puede continuar esta política mitad de la población mundial con-
a través de un largo período. Ade- tinúa subsistiendo con dietas inade-
más de la necesidad de aumentar cuadas para la salud.
la producción agrícola para consu-
mo directo, se requiere incrementar Los países en que los abasteci-
también el poder adquisitivo me- mientos de alimentos son inadecua-
diante la expansión de empresas dos no sólo tendrán que aumentar
que no se dedican a los trabajos la producción alimentaria, sino tam-
agrícolas. bién el poder adquisitivo de la po-
blación mediante la expansión de
Existen, pues, problemas actua- empresas con fines no agrícolas.
les y futuros en la competencia
constante entre la población y la A pesar de que los países emplean
producción de alimentos. Hace po- grandes sumas en programas técni-
co, las propuestas del Sr. B. R. cos o a través de organismos inter-
Sen, Director General de la FAO, y nacionales como la FAO, la OMS y
del Presidente de los Estados Uni- el UNICEF, los problemas alimen-
NUTRICION EN GENERAL 67
tarios de las áreas subdesarrolladas dial para luchar contra el hambre,
no han sido aún resueltos. valiéndose para ello de los hallaz-
El hombre todavía no ha con- gos científicos y tecnológicos mo-
certado sus esfuerzos a nivel mun- dernos.
REFERENCIAS
1. Joint FAO/WHO Expert Commit- Rome, Food and Agriculture Or-
tee on Nutrition: Report on the ganization of the United Nations,
First Session. Geneva, World 1958. FAO Nutrition Meetings,
Health Organization, 1950, 24 Report Series, No. 19. Publica-
págs. WHO Technical Report do también por la Organización
Series, No. 16. Mundial de la Salud como Serie
2. Joint FAO/WHO Expert Commit- de Informes Técnicos, No. 19.
tee on Nutrition: Report on the 6. Organización de las Naciones Uni-
Second Session. Rome, Italy, das para la Agricultura y la Ali-
Food and Agriculture Organiza- mentación: Necesidades Calóri-
tion, 1951, 64 págs. FAO Nutri- cas. Informe del Segundo Comi-
trion meetings, Report Series, té para el Estudio de las Nece-
No. 5. Publicado también por la sidades Calóricas. Roma, Orga-
Organización Mundial de la Sa- nización de las Naciones Unidas
lud como Serie de Informes Téc- para la Agricultura y la Alimen-
nicos, No. 44. tación, 1957, 71 págs. Colección
3. FAO-Estudios sobre Nutrición,
Joint FAO/WHO Expert Commi-
No. 15.
ttee on Nutrition: Report on the
Third Session. Rome, Italy, Food 7. Food and Agriculture Organization
and Agriculture Organization of of the United Nations: Protein
the United Nations, 1953, 30 Requirements. Report of the
págs. FAO Nutrition Meetings, FAO Committee. Rome Italy,
Report Series, No. 7. Publicado 24-31 October, 1955. Food and
también por la Organización Agriculture Organization of the
Mundial de la Salud como Serie United Nations, 1957, 52 págs.
de Informes Técnicos, No. 72. FAO Nutritional Studies, No. 16.
4. Joint FAO/WHO Expert Commit- 8. World Health Organization: Study
tee on Nutrition: Report on the Group on Atherosclerosis and Is-
Fourth Session. Rome, Italy, chaemic Heart Disease Report.
Food and Agriculture Organiza- Geneva, World Health Organiza-
tion of the United Nations, 1955, tion, 1957, 40 págs. WHO Tech-
58 págs. FAO Nutrition Meet- nical Report Series, No. 117.
ings, Report Series, No. 9. Pu-
9. Brock, J. F., y Autret, M.: El
blicado también por la Organi-
Kwashiorkor en Africa. Roma,
zación Mundial de la Salud co-
Italia, septiembre de 1951. FAO
mo Serie de Informes Técnicos,
Estudios de Nutrición No. 8. Pu-
No. 97.
blicado también por la Organiza-
5. Joint FAO/WHIO Expert Commit- ción Mundial de la Salud como
tl:e on Nutrition: Fifth Report. Serie de Monografías, No. 8.
68 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
10. Autret, M., y Béhar, M.: Sindro- September, 1955. Report. Rome,
me PolicarencialInfantil (Kwa- Italy, Food and Agriculture Or-
shiorkor) y su Prevención en la ganization of the United Nations,
América Central. Washington, 1956, 14 págs. FAO Nutrition
D. C., Oficina Sanitaria Pan- Meetings, Report Series, No. 11.
americana, marzo, 1955. Publi- Publicado también por la Orga-
caciones Científicas No. 17. nización Mundial de la Salud co-
mo Serie de Informes Técnicos,
11. Waterlow, J., y Vergara, A.: Pro- No. 107.
tein Malinutrition in Brazil. Ro-
me, Italy, Food and Agriculture 15. Report of the Joint FAO/WHO
Organization of the United Na- Expert Committee on Food Ad-
tions, March, 1956, 40 págs. FAO ditives: First Sesion. Rome, Ita-
Nutritional Studies, No. 14. ly, 3-10 December 1956. General
Principles Governing the Use of
12. Waterlow, J. C., ed.: Protein Mal- Food Additives. Rome, Food and
nutrition. Proceedings of a Con- Agriculture Organization of the
ference in Jamaica, 1953. Spon- United Nations, 1957, 22 págs.
sored jointly by FAO, WHO and FAO Nutrition Meetings, Re-
Josiah Macy Jr. Foundation, port Series, No. 15. Publicado
New York, University Press, también por la Organización
Cambridge, 1955, 277 págs. FAO Mundial de la Salud como Serie
Nutrition Meetings, Report Se- de Informes Técnicos, No. 129.
ries, No. 10.
16. Second Report of the Joint FAO/
13. Waterlow, J. C., y Stephen, J. M. WHO Expert Committee on
L., eds.: Human Protein Requi- Food Additives. Procedures for
rements and Their Fulfilment in the Testing of Intentional Food
Practice. Proceedings of a Con- Additives to Establish their Sa-
ference in Princeton, United fety for Use. Rome, Food and
States, 1955. Sponsored jointly Agriculture Organization of the
by the Food and Agriculture Or-; United Nations, 1958, 19 págs.
ganization of the United Nations FAO Nutrition Meetings, Report
(FAO), World Health Organiza- Series, No. 17. Publicado tam-
tion (WHO) and Josiah Macy bién por la Organización Mun-
Jr. Foundation, New York, Bath dial de la Salud como Serie de
Road, Bristol, John Wright & Informes Técnicos, No. 144.
Sons Ltd., 1957, 193 págs. FAO
Nutrition Meetings, Report Se- 17. Joint FAO/WHO Expert Commi-
ries, No. 12. ttee on Food Additives: Third
Report. Geneva, 1958 (Unpubli-
14. Joint FAO/WHO Conference on shed Working Document WHO/
Food Additives, Geneva, 19-22 Food Add. 15).
NUTRICION E INFECCION 1
NEVIN S. SCRIMSHAW °
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Numerosas observaciones clínicas sólo en ciertos casos, pero en los
de laboratorio y de campo, hacen países en vía de desarrollo, en los
manifiesto que a menudo la desnu- que están concentradas la mayor
trición agrava la severidad y los parte de las poblaciones del mundo,
resultados de las infecciones. Sin asumen marcada importancia, tan-
embargo, la extensa literatura sobre to el efecto del estado de nutrición
este tema incluye tantos estudios sobre las infecciones como el de és-
contradictorios e inconclusos que tas sobre el estado nutricional.
obscurecen el significado de las in-
vestigaciones efectuadas en circuns- Las tasas de mortalidad entre los
tancias en que pueden palparse cla- nifios de 1 a 4 años de edad en di-
ramente los efectos de la desnutri- chos países, son de 20 a 40 veces
ción. Más aún, con frecuencia se más altas que en Norte América y
descartan las consecuencias meta- Europa Occidental. En Guatemala,
bólicas adversas de las infecciones donde la cifra correspondiente fue
calificándolas como de escasa impor- de 42,1% en 1955, la investigación
tancia. La gran mayoría de habi- de cada una de las defunciones re-
tantes de los países técnicamente gistradas en un grupo de poblacio-
desarrollados están suficientemente nes rurales, reveló que el 38 % de
bien nutridos, de modo que estos los niños habían fallecido con sín-
conceptos erróneos causan perjuicios drome pluricarencial de la infancia
(SPI o kwashiorkor) y el 25% a
1 Publicado originalmente en Food causa de enfermedades del sistema
and Nutrition News, 31 (8) :1,4, 1960,
digestivo, principalmente por dia-
bajo el titulo "Nutrition and Infection", rreas infecciosas agudas (1). En
No. INCAP I-152. casi todos los casos de SPI se pudo
2 En esa época Asesor Regional en constatar que a la desnutrición pro-
Nutrición de la Oficina Sanitaria Pa- teica subclínica se había superim-
namericana, Ofeina Regional para las puesto varias semanas antes un epi-
Américas de la Organización Mundial sodio de diarrea infecciosa, saram-
de la Salud, y Director del Instituto de pión, varicela u otras infecciones
Nutrición de Centro América y Pana- agudas que al parecer precipitaron
má. En la actualidad el Dr. Scrimshaw la aparición del síndrome. Según
es Director del Departamento de Nutri- demostró esta investigación era co-
ción y Ciencia de los Alimentos del Ins- mún que los niñios murieran debi-
tituto Tecnológico de Massachusetts. do a infecciones diarreicas agudas
Publicación INCAP E-308. en el término de 24 a 48 horas, aun-
69
70 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
que esto es casi inconcebible en niños especial cuando se trata de ni-
bien nutridos. Además casi el to- ños pequeños, en vista de que sus
tal del 37% restante de las muertes requerimientos de proteína y de
se atribuyeron a infecciones o a otros nutrientes, por kilogramo de
combinaciones de éstas que en cir- peso corporal, son relativamente al-
cunstancias normales no serían fa- tos.
tales para un niño bien nutrido.
Se tiene conocimientos mucho
En el presente la forma en que las menos precisos en lo referente a los
infecciones pueden precipitar una mecanismos mediante los cuales las
crisis nutricional aguda se conoce deficiencias nutricionales influyen
bastante bien y se cuenta con do- sobre la resistencia contra las en-
cumentación sólida a este respecto. fermedades infecciosas, y todos ellos
Desde principios de siglo se sabe son motivo de considerable contro-
que las infecciones bacterianas se- versia. Entre dichos mecanismos se
veras como la fiebre tifoidea y pa- incluyen los siguientes:
ratifoidea, la meningitis, la neumo-
nía, las infecciones por estreptoco- 1. Menor capacidad para la
cos y la tuberculosis, inducen una formación de anticuerpos
grave y prolongada pérdida de ni-
trógeno, debido en particular a la Uno de los posibles mecanismos
destrucción por efectos tóxicos de la en el cual han concentrado espe-
proteína intracelular (2). Según cial atención los investigadores, es
han demostrado estudios recientes la interferencia de la nutrición con
del Instituto de Nutrición de Centro la producción de anticuerpos. Los
América y Panamá (INCAP), no extensos estudios de Cannon (5) y
sólo la varicela leve es causa sufi- de varios otros investigadores, en
ciente para que un niño llegue a conejos y perros, no dejan ninguna
desarrollar balance negativo de ni- duda de que la deficiencia proteica
trógeno (3) aun cuando aparente- severa disminuye su capacidad de
mente reciba una ingesta adecuada reacción a antígenos específicos.
de proteína; también se puede cons- Por otro lado, las investigaciones de
tatar un efecto adverso consisten- Axelrod (6) y de otros demuestran
te en el balance de nitrógeno (4) asimismo que las deficiencias vita-
al sufrir el niño una infección por mínicas específicas, en ratas y co-
virus tan leve y asintomática como nejos, pueden obstaculizar las res-
la producida por la vacuna contra puestas primaria y secundaria de
la fiebre amarilla. El efecto meta- producción de anticuerpos hacia de-
bólico de cualquier infección se ve terminado antígeno. Para que las
agravado por la anorexia, ya que observaciones en animales de expe-
ésta da por resultado una menor in- rimentación tengan aplicación prác-
gesta de alimentos, así como por el tica en la medicina clínica, es ne- 1
hecho de que cuando el niño está en- cesario, sin embargo, que en pobla-
fermo, la madre tiende a retirar de su ciones humanas ocurran deficien-
dieta todo alimento sólido, substitu- cias de una gravedad comparable a
yendo éstos por atoles ralos elabo- la que se emplea, con éxito, en ex-
rados a base de féculas. La pérdi- perimentos con animales. En los
da de nutrientes que ocurre con las países técnicamente avanzados no
infecciones asume significado muy es fácil encontrar reunidas todas es-
NUTRICION EN GENERAL 71
tas condiciones, a pesar de que ducción o ausencia de secreciones
Wohl y colaboradores (7) observa- mucosas; acumulación de desechos
ron una respuesta bastante retarda- celulares y de mucus que proporcio-
da a la vacuna de la tifoidea en 88 nan un medio de cultivo más favo-
pacientes que tenían valores de al- rable; interferencia con la restitu-
búmina sérica de menos de 4 g/100 ción y reparación normales de los
ml. Olarte y colaboradores (8) en tejidos; pérdida de epitelio ciliado
sus estudios en México en niños con en el tracto respiratorio y aumento
desnutrición severa, encontraron de fluido en los tejidos, como suce-
respuestas significativamente redu- de cuando hay edema nutricional.
cidas a la antitoxina de la difteria.
Para determinar la importancia 4. Inhibición no específica de
práctica y aplicación general de es- los microorganismos
tas observaciones son necesarios aún
mayores estudios. En muchos casos es imposible aso-
ciar el efecto bactericida del suero
2. Interferencia con la producción sanguíneo y de otros fluidos y te-
o actividad fagocitica jidos del cuerpo, a un mecanismo
específico. Estos tienen un poder
Parece ser que varias deficiencias bactericida no determinado que dis-
nutricionales, incluso las de vita- minuye en ciertas formas de desnu-
mina A (9), de vitaminas del com- trición y que es independiente a la
plejo B, y de ácido ascórbico (10), reacción antígeno-anticuerpo. Por
disminuyen la actividad fagocítica. ejemplo, Guggenheim y Buechler
Además, cuando las deficiencias de (13) han demostrado que el fluido
ácido fólico (11) y de proteína (12) peritoneal de ratas deficientes en
son suficientemente severas, éstas tiamina, riboflavina o vitamina A.
interfieren con la producción de acusa una menor capacidad para
leucocitos. Se sabe perfectamente destruir la S. typhimurium inocula-
que la débil respuesta leucocitaria da. Dawson y Blagg (14) encontra-
es uno de los factores que aumen- ron también que la saliva de los pa-
tan la susceptibilidad de los niños cientes con desnutrición severa pro-
con SPI a las infecciones intermi- ducía poca o ninguna lisozima en
tentes. respuesta a una variedad de agen-
tes infecciosos. Sin embargo, no
3. Alteraciones en la integridad existe ningún acuerdo en cuanto a
de los tejidos la importancia de las lisozimas, y
se sabe aún menos acerca de la posi-
La metaplasia y queratinizacion ble naturaleza de otras substancias
del epitelio que resultan de la defi- antimicrobianas no específicas.
ciencia de vitamina A, constituyen
un ejemplo de los efectos que las 5. Resistencia no especifica a las
carencias nutricionales ejercen so- toxinas bacterianas
bre las posibles barreras tisulares
con que el organismo se defiende de Los trabajos de Werkman y cola-
la invasión por agentes microbianos. boradores (15) no dejan ninguna
Otras posibilidades son una mayor duda de que las ratas que padecen
permeabilidad de la superficie de los de deficiencias de vitamina A.,o-de
intestinos y de otras mucosas; re- vitaminas del complejo B, son;-más
72 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
susceptibles a la toxina de la difte- ciencias nutricionales son antagóni-
ria, que animales testigo, aun cuan- cas más bien que sinérgicas al cre-
do la producción de antitoxinas sea cimiento de los microorganismos.
igual y la tasa de desaparición de Sin embargo, este hallazgo no tiene
la toxina inyectada sea también ninguna aplicación práctica direc-
normal. Este efecto de la nutrición ta para la nutrición humana puesto
sobre la resistencia no específica a que la causa más frecuente de mor-
las toxinas bacterianas ha sido ob- talidad en casos de infecciones por
servada asimismo en conejillos de virus, la constituyen las complicacio-
Indias con escorbuto, en ratas de- nes bacterianas secundarias y es
ficientes en vitaminas A y D o en probable que dichas deficiencias no
vitaminas del complejo B, y en ove- hagan sino aumentarlas. Otra ob-
jas alimentadas con dietas bajas servación que a menudo ha sido ob-
en su contenido de minerales y de jeto de interpretaciones un tanto
vitaminas A y D (16). No se tiene erróneas se funda en los estudios
ningún conocimiento de que este fe- de comparación de mortalidad de
nómeno ocurra en casos de desnu- infecciones por Salmonella que
trición en humanos. Schneider (19) llevó a cabo en ra-
tas con un grado alto, medio y bajo
6. Efectos en el sistema endocrino de resistencia a cepas bacterianas
con virulencia alta, intermedia y
La implicación del sistema endo- baja. De nueve observaciones pa-
crino en la relación entre la desnu- readas que este investigador reali-
trición y la resistencia a las infec- zó, solo uno de los grupos, el de las
ciones es un campo casi sin explorar. ratas con un grado medio de resis-
Se ha establecido que los animales tencia a las que administró organis-
adrenalectomizados y pacientes con mos de virulencia también interme-
enfermedad de Addison son muy dia, presentó un efecto nutricional
susceptibles a las infecciones, y exis- significativo. Esta, precisamente,
ten pruebas de que las hormonas es la situación que más comúnmen-
corticales pueden tener un efecto in- te se enfrenta bajo condiciones de
hibitorio directo sobre ciertas en- campo en poblaciones humanas.
dotoxinas. Pollack (17) cree que el
mantenimiento del balance positivo Es necesario destacar el concep-
de nitrógeno con protamina-zinc to de que no debe esperarse que la
insulina, en comparación con las suplementación de una dieta que ya
grandes pérdidas de nitrógeno que es adecuada de por sí, incremente
se asocian a la quetosis diabética, la resistencia a las infecciones. Par-
constituye la clave de la mejor resis- te del escepticismo en lo que res-
tencia a las infecciones, caracterís- pecta a la importancia de la desnu-
tica de los diabéticos bajo trata- trición como factor que afecta las
miento moderno. consecuencias de las infecciones
surge de la desilusión a que dan lu-
El descubrimiento de que las de- gar afirmaciones infundadas en el
ficiencias específicas de vitaminas sentido de que la suplementación
pueden interferir con la prolifera- con nutrientes específicos preven-
ción de ciertos virus (18), ha des- dría o haría las infecciones más le-
pertado gran interés, ya que repre- ves, sea cual fuere la adecuación de
senta una situación en que las defi- las dietas habituales.
NUTRICION EN GENERAL 73
Fundados en una revisión de los antagónicas, según las circunstan-
estudios hechos en animales y en cias. La impresión equivocada de
seres humanos (16), caben ciertas que el antagonismo, en este sentido,
generalizaciones. Por lo regular, pe- puede en cierto modo ser útil en
ro no siempre, la relación entre la la medicina clínica o preventiva,
desnutrición y las infecciones es si- así como el hecho de no reconocer
nérgica. Cuando la desnutrición afec- la importancia del sinergismo, es
ta sobre todo al organismo hués- de escasas consecuencias en aquellos
ped, es probable que ocurra siner- lugares donde la desnutrición es po-
gismo, y cuando el efecto de la des- co frecuente. Sin embargo, cuando
nutrición recae sobre el agente in- tanto la desnutrición como las in-
feccioso, el antagonismo es el re- fecciones son graves, como suce-
sultado más común. Las infecciones de en la mayoría de los países tro-
por bacterias, rickettsias y helmin- picales y técnicamente poco desa-
tos generalmente son sinérgicas con rrollados, la falta de aceptación de
las deficiencias nutricionales, mien- la importancia del sinergismo cons-
tras que los virus son, más a menu- tituye un peligro para los progra-
do, antagónicos. Los protozoarios mas de salud y educación. En el
pueden estar en cualquiera de las caso de estas regiones, los esfuer-
dos categorías. En lo que a nutrien- zos por controlar las infecciones y
tes específicos se refiere, las defi- la desnutrición son esenciales en el
ciencias proteicas tienden a produ- desarrollo de los programas de sa-
cir efectos sinérgicos, pero las de- lud pública, y pueden ser un factor
ficiencias de los demás nutrientes decisivo en la salvación de las vidas
esenciales pueden ser sinérgicas o de muchos miles de niños.
REFERENCIAS
1. Béhar, M.; Ascoli, W., y Scrimshaw, drame pluricarencial de la in-
N. S.: An investigation into the fancia. Véase este volumen, pág.
causes of death in children in 124.
four rural communities in Gua-
4. Gandra, Y. R., y Scrimshaw, N. S.:
temala. Bull. Wld Hlth Org.,
Infection and nutritional status.
19:1093-1102, 1958. Estudio so-
II. Effect of mild virus infection
bre las causas de defunción de
induced by 17-D yellow fever
los niños en cuatro poblaciones
vaccine on nitrogen metabolism
rurales de Guatemala. Bol. Of.
in children. Am. Jour. Clin. Nu-
San. Pan., 45:412-420, 1958.
trition, 9:159-163, 1961.
2. Peters, J. P., y Van Slyke, D. D.:
Quantitative Clinical Chemistry 5. Cannon, P. R.: Dietary protein and
Interpretations. 2a. ed. Baltimo- antimicrobic defense. Nutrition
re, The Williams and Wilkins Reviews, 7:161-164, 1949.
Company, 1946. vol. 1, pág. 678.
6. Axelrod, A. E.: The role of nutri-
3. Scrimshaw, N. S.; Wilson, D., y tional factors in the antibody
Bressani, R.: Infection and kwa- responses of the anamnestic pro-
shiorkor. Jour. Trop. Pediatrics, cess. Am. Jour. Clin. Nutrition,
6:37-43, 1960. Infección y sín, 6:119-125, 1958.
74 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
7. Wohl, M. G.; Reinhold, J. G., y and phagocytic activity of peri-
Rose, S. B.: Antibody response in toneal fluid of rats in various
patients with hypoproteinemia- states of nutritional deficiency.
with special reference to the ef- Jour. Innmunol., 54:349-356, 1946.
fect of supplementation with pro-
tein or protein hydrolysate. Arch. 14. Dawson, C. E., y Blagg, W.: Fur-
Int. Med., 83:402-415, 1949. ther studies on the effect of
human saliva on the Cholera vi-
8. Olarte, J.; Cravioto, J., y Campos, brio in vitro. Jour. Dent. Re-
B.: Inmunidad en el niño desnu- search, 29:240-254, 1950.
trido. I. Producción de antitoxi-
na diftérica (Comunicación pre- 15. Werkman, C. H.; Baldwin, F. M.,
liminar). Bol. Med. Hosp. Infan- y Nelson, V. E.: Immunologic
til (México), 13:467-472, 1956. significance of mitamins, resis-
tance of avitaminic albino rat to
9. Hassan, M. U.; Ibrahim, M., y
diphteria toxin. Production of
Khanna, L. C.: The relation of
antitoxin and blood pressure ef-
vitamin A to white cells in hu-
fect. Jour. Infect. Dis., 35:549-
man blood and normal white
cell counts in the Punjab. In- 556, 1924.
dian Jour. Med. Res., 36:33-45,
15. Werkman, C. H.; Baldwin, F. M.,
1947.
Gordon, J. E.: Interactions of
10. Orskov, J. von, y Moltke, O.: Stu- nutrition and infection. Am.
dien uber den Infektionsmecha- Jour. Med. Sci., 237:367-403,
nisums bei verschiedenen Para- 1959. Interacciones entre la nu-
typhus Infektionen an weissen trición y las infecciones. Publi-
Máussen (Estudios sobre el me- caciones Cientificas del Instituto
canismo de infección en ratas de Nutrición de Centro América
blancas infectadas .con diferen- y Panamá, Recopilación No. 4.
tes paratifus). Zeitschr. Immu- Washington, D. C., Organización
nitatsforch, 59:357-405, 1928. Panamericana de la Salud, págs.
43-105, 1962. Publicaciones Cien-
11. Doan, C. A.: Folic acid (synthetic
tíficas No. 59.
L. casei factor), an essential
parihematopoietic stimulus. Ex-
17. Pollack, H.: Altered prognosis in
perimental and clinical studies.
the diabetic with infection. Ann.
Am. Jour. Med. Sci., 212:257-
N. Y. Acad. Sci., 63:311-313,
274, 1946. 1955.
12. Guggenheirl, K.; Buechler-Czacz-
kes, E., y Halevi, S.: The effect 18. Terzian, L. A.; Stah!er, N., y Mi-
of protein deficiency on the re- ller, H.: Relation of antibiotics,
sistance of rats to infection with vitamins and hormones to immu-
spirochetes of relapsing fever. nity to infection. Jour. Immu-
Jour. Infect. Dis., 88:105-108, nol., 70:115-123, 1953.
1951.
19. Schneider, H. A.: Nutrition and
13. Guggenheim, K., y Buechler, E.: resistance-susceptibility to infec-
Nutrition and resistance to in- tion. Am. Jour. Trop. Med., 31:
fection. Bactericidal properties 174-182, 1951,
RECOMENDACIONES NUTRICIONALES DIARIAS PARA LAS
POBLACIONES DE CENTRO AMERICA Y PANAMA 1
REVISADAS, JUNIO DE 1965
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamáa (INCAP), Guatemala, C. A.
La Tabla de Recomendaciones cada década a medida que aumenta
Nutricionales que a continuación se la edad, de acuerdo con la siguiente
presenta, fue preparada por el per- tabla:
sonal del Instituto de Nutrición de
Centro América y Panamá (IN- 25-35años- 3 % o sea 97 %O
CAP), principalmente por la Srta. 35-45años - 3 % o sea 94 %
Marina Flores, Jefe del Servicio de 45 - 55 años - 7,5% o sea 86,5%
Investigaciones Dietéticas de la Di- 55 - 65 años - 7,5% o sea 79 %o
visión de Nutrición Aplicada, y por 65 - 75 años -10 % o sea 69 qo
el Dr. Guillermo Arroyave, Jefe de Las cifras recomendadas han sido
la División de Química Fisiológica. calculadas para una temperatura
Colaboraron en esta tarea, el Direc- ambiente de 20 0 C; si la tempera-
tor del Instituto, Dr. Moisés Béhar, tura media anual es mayor, el re-
y el Director del Departamento de querimiento disminuye en un 5%
Nutrición y Ciencia de los Alimen- por cada 100 C de aumento.
tos del Instituto Tecnológico de
Massachusetts (MIT), Dr. Nevin S.
Scrimshaw, quien en esa época vi- 2. Proteinas
sitara el INCAP en carácter de Con- Las recomendaciones en cuanto a
sultor. proteínas fueron calculadas tenien-
do en cuenta que la dieta centro-
NOTAS EXPLICATIVAS
americana tiene un contenido pro-
teico cuya utilización neta es de 60.
1. Calorías Se utilizaron como base las siguien-
tes recomendaciones por kilo de pe-
Las cifras representan los reque- so.:
rimientos est'mados de acuerdo con
el sexo, la edad, y el peso indicados, 7 - 12 meses 2,25 g
y una actividad moderada. Las per- 1 - 2 años 1,75 g
sonas sedentarias, desde luego, re- 4 - 6 años 1,61 g
quieren cantidades inferiores a las 7 - 9 años 1,54 g
aquí estipuladas y las personas muy 10 - 12 años 1,44 g
activas, cantidades mayores. Asi- 13 - 15 años 1,39 g
mismo, en el caso del adulto el re- 16 - 19 años 1,27 g
querimiento calórico disminuye con adultos 1,18 g
embarazo + 10 g totales
1 Publicación INCAP E-366. lactancia + 25 g totales
75
PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
Se recomienda que la dieta para 4. Tiamina, riboflavina y niacina
el adulto contenga un 30% de pro- Las recomendaciones se calcula-
teína de alto valor biológico, y que ron en 0,4, 0,6, y 6,6 mg por cada
este porcentaje alcance no menos de 1.000 calorías, respectivamente.
50% en el caso de los niños. 5. Pesos
Para niños y adolescentes se uti-
3. Vitamina A lizaron los pesos promedio de las
Curvas de Iowa que el INCAP con-
Para el cálculo de conversión, 1 sidera aplicables a las poblaciones
U.I. es igual a 0,3 microgramos de bien nutridas de Centro América y
vitamina A activa. Las cantidades Panamá.
recomendadas asumen que 1/5 de 6. Embarazo y lactancia
la ingesta total se encuentra en for- Las recomendaciones correspon-
ma de vitamina A preformada, y den a una mujer cuyo peso antes
4/5 en forma de beta-caroteno. del embarazo es de 50 kg.
RECOMENDACIONES NUTRICIONALES DIARIAS'*
-
I
la
Act. Ribo- Equiv Acido
Peso Calo- Pro- Cal- Hie- Vit. Tia- fla- Nia- Ascór
Sexo y edad kg rías teína cio rro A mina vina cina bico
mg mg mg mg mg mg mg
______
Niños pequeños
(ambos sexos)
0 - 6 meses**
7 - 12 meses 9,3 1020 25 550 6 0,4 0,4 0,6 7,0 20
1 - 3 años 12,6 1100 25 450 7 0,6 0,4 0,7 7,3 25
4 - 6 años 18,8 1500 30 450 8 0,8 0,6 0,9 9,9 35
7 - 9 años 25,3 1900 40 450 10 1,0 0,8 1,1 12,5 40
65
Varones
10 - 12 años 34.2 2400 50 650 12 1,1 1,0 1,4 15,8 65
13- 15 años 48,0 3000 70 650 15 1,3 1,2 1,8 19,8
16 - 19 años 62,5 3200 80 550 13 1,3 1,3 1,9 21,1 45
Niñas
10- 12 años 34,7 2200 50 650 12 1,1 0,9 1,3 14,5 50
13 - 15 años 48,3 2500 70 650 15 1,3 1.0 1,5 16,5 50
16 - 19 años 53,5 2100 70 550 13 1,3 0,8 1,3 13,9 95
Adultos
Varones 55 2700 65 450 10 1,3 1,1 1,6 17,8
Mujeres 50 2000 60 450 10 1,3 0,8 1,2 13,2 60
Embarazo 50
(20. y 3er. trim.) 2200 70 1100 14 1,6 0,9 1,3 14,5 50
Lactancia 2800 85 1100 14 2,1 1,1 1,7 18,5 50
I · · · · · · · · ·
* Estas cifras se derivan del Informe del Segundo Comité para el Estudio de las Necesidades Ca-
lóricas de la FAO de 1957; del Informe del Grupo Mixto de Expertos FAO/OMS sobre Requeri-
mientos Proteicos de 1963; del informe del Grupo Mixto de Expertos FAO/OMS sobre Necesi-
dades de Calcio de 1961 y de las Recomendaciones Nutricionales del Consejo Nacional de In-
vestigaciones de los Estados Unidog de América (NRC), 1963. Los valores han sido adaptados
al peso, a la temperatura ambiente y al tipo de alimentación de la población centroamericana.
**Para nifos de 0 a 6 meses se recomienda la alimentación al seno materno como la más ade-
cuada para satisfacer sus necesidades nutricionales.
ARTICULOS SOBRE TEMAS DE NUTRICION EN SALUD PUBLICA
B. Desnutrición Proteica
i
1
EPIDEMIOLOGIA DE LA DESNUTRICION PROTEICA'
MOISES BEHAR Y NEVIN S. SCRIMSHAW
Institulto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Uno de los más graves problemas teica, y en el presente artículo usa-
nutricionales que actualmente en- remos dicho síndrome en este sen-
frentan las regiones tropicales y tido. Por lo tanto, al comentar la
subtropicales, es la desnutrición epidemiología del SPI, nos referi-
proteica. Cuando ésta se manifies- mos también a las formas más ge-
ta en forma severa sus efectos son neralizadas de deficiencia.
francamente notorios, como sucede De acuerdo con nuestros conoci-
en el caso de niños pequeños que mientos, se ha notificado la presen-
padecen de síndrome pluricarencial cia de SPI en las siguientes regiones
de la infancia (SPI o kwashiorkor) del mundo:
en el período subsiguiente al deste-
te. Manifestaciones de esta defi- 1. Africa - En Africa Ecuatorial
ciencia menos espectaculares y, por Francesa, Africa Occidental France-
consiguiente, menos evidentes, pue- sa, Algeria, Angola, Basutolandia,
den encontrarse en todas las eda- Camerún, el Congo Belga, Costa de
des. Desde el punto de vista de la Oro, Egipto, Gambia, Kenya, Ma-
salud pública, sin embargo, dichas rruecos, Mozambique, Nigeria, Nya-
formas, menos fáciles de reconocer, saland Rodesia, Ruanda-Urundi,
son mucho más importantes por su Tanganyica, Túnez, Uganda y Unión
gran prevalencia y por las repercu- Sudafricana.
siones que tienen en la salud, capa-
cidad de trabajo y bienestar mental 2. América - En las Antillas Ho-
de los individuos. landesas, Argentina, Bolivia, Brasil,
Guayana Inglesa, Chile, Colombia,
La prevalencia del SPI constituye Costa Rica, Cuba, Ecuador, El Sal-
un índice del problema mucho más vador, Guatemala, Haití, Honduras,
extenso que es la desnutrición pro- Jamaica. México, Nicaragua, Pana-
má, Perú, Puerto Rico, Trinidad,
' Publicado originalmente en Human Uruguay y Venezuela.
Nutrition Historic and Scientific, ed.
3. Asia- En Ceilán, China, In-
Iago Galdston, New York, Internatio-
dia, Indochina, Indonesia, Iraq, Islas
nal Universities Press, Inc., 1960, págs.
Filipinas, Japón, Jordán, Líbano,
257-273, Institute of Social and Histo-
Malaya y Tailandia.
rical Medicine, The New York Acade-
my of Medicine, Monograph III, bajo 4. Europa2 - En España, Fran-
el título "Epidemiology of Protein Mal- cia, Grecia, Hungría e Italia.
nutrition", No. INCAP I-129. Publi-
cación INCAP E-287. 2 Casos esporádicos.
79
80 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
5. Oceania - En las Islas Fiji, los niños de uno a tres años "La
Nueva Caledonia y Papuasia. prevalencia del kwashiorkor... fluc-
tuó entre 3,0 y 16,4%, con un pro-
Sin embargo, no se ha podido es- medio de 6,5% para la encuesta
tablecer tan siquiera aproximada- global". En contraste con los estu-
mente, la prevalencia del síndrome dios de INCAP, sus observaciones no
en ninguna región, puesto que to- se limitaron a casos fatales única-
dos los informes se basan casi ex- mente.
clusivamente en pacientes de hospi-
tales y no hay medios de estimar
el número de niños que mueren sin Diferencias y semejanzas en cuanto
recibir atención médica y, por lo a las descripciones clíinicas
tanto, que no se notifican como ca-
sos de SPI. Además, es convenien- Hoy día la mayor parte de los in-
te mencionar que hasta en los hos- vestigadores familiarizados con es-
pitales, los certificados de muerte o te problema están de acuerdo en
los diagnósticos clínicos a menudo cuáles son las características fun-
hacen hincapié sobre enfermedades damentales del kwashiorkor (31),
intercurrentes tales como neumonía y la definición propuesta por el Ter-
o trastornos gastrointestinales, y cer Comité Mixto FAO/OMS de Ex-
pasan desapercibido el estado de pertos en Nutrición sigue también
desnutrición del paciente. el criterio de aceptación general
(18). La descripción formulada por
Recientemente el Instituto de este Comité es como sigue:
Nutrición de Centro América y Pa-
namá (INCAP) investigó, mediante "El kwashiorkor se presenta ge-
visitas a los hogares y entrevistas neralmente en lactantes y niñios pe-
con los padres de familia, todas las queños que han sido alimentados
muertes acaecidas durante un pe- con una dieta pobre en proteínas y
ríodo de 2 años en niños de 0 a 15 compuesta principalmente de ali-
años de edad en cuatro comunida- mentos ricos en hidratos de carbo-
des rurales del altiplano de Guate- no. Las principales caracteristicas
mala (3). Se pudo así determinar de esta enfermedad son un creci-
que de un total de 109 niños que fa- miento deficiente, desarrollo retar-
llecieron entre el primero y cuarto dado, músculos atrofiados, anore-
años de vida, 40 presentaban los xia, apatía mental, edemas, despig-
signos y síntomas del SPI. Este ha- mentación del cabello y de la piel,
llazgo es un indicio de que el sín- diarrea y presencia de alimentos
drome se presenta con consecuen- sin digerir en las heces. Con fre-
cias fatales en cerca del 3% de la cuencia la grasa subcutánea se re-
población de 1 a 4 años de edad en tiene bien. Puede haber signos de
las comunidades investigadas. De- deficiencias vitamínicas asociadas.
be agregarse que estas poblaciones Se ha observado una menor concen-
no se cuentan entre aquéllas en que tración de albúmina en la sangre
las condiciones médicas y sociales y también de determinados enzi-
dejan más que desear, o donde se mas. Sus características patológi-
presentan problemas nutricionales cas son la infiltración grasosa del
más serios. Recientemente Jelliffe higado y la atrofia del páncreas y
(17) en Haití, informó que entre otras glándulas exocrinas, junto
DESNUTRICION PROTEICA 81
con una disminución de la cantidad forma más pura de la desnutrición
de enzimas pancreáticos en el jugo proteica.
duodenal. La enfermedad responde
bien al tratamiento con leche des- En el otro extremo se encuentra
cremada". el niño con una deficiencia calórica
tan marcada que las proteínas por
Debe aceptarse que ninguna de sí ya no constituyen el factor limi-
las características que aquí se men- tante de la dieta; en otras palabras,
cionan se pueden considerar como la dieta está balanceada en su re-
patognomónicas; que la ausencia de lación calorías/proteínas, pero no
cualquiera de éstas no es razón pa- es cuantitativamente adecuada. Es-
ra que no se haga un diagnóstico, te es, a menudo, el caso de niíños
y que todas pueden presentarse en que se alimentan principal o total-
grados o combinaciones variables. mente con cantidades muy peque-
Como Brock ya lo dijo (4), esta ñas de leche. A pesar de que exis-
condición es en verdad un espectro te una notable deficiencia proteica,
sindromático más bien que una en- el cuadro clínico del SPI no está
fermedad específica. Por lo tanto, presente. Por el contrario, el niño
existen marcadas variaciones en la enfermo muestra un severo déficit
forma en que el cuadro clínico se pondo-estatural, delgadez extrema y
presenta de una región a otra, y aún ausencia de grasa subcutánea. La
dentro de una misma zona geográ- atrofia muscular es marcada, pero
fica. A continuación se comentan por lo general el niño se mantiene
algunos de los factores responsables alerta y conserva el apetito. Estos
de estas diferencias. casos no llegan a desarrollar híga-
dos grasos y las proteínas séricas y
No obstante que hay acuerdo ge- las enzimas digestivas no se encuen-
neral en que la causa fundamental tran marcadamente reducidas, pu-
del SPI es la falta de proteínas, se diendo hasta considerarse dentro de
reconoce que a ésta puede asociar- los límites normales; éste es el cua-
se, en grado variable, la deficien- dro clínico del marasmo.
cia calórica. En algunos casos, por
ejemplo en los descritos en Jamai- La gran mayoría de los niños en los
ca, la deficiencia proteica puede que se diagnostica SPI (kwashior-
presentarse en niños que tienen una kor) en Africa, India o Centro Amé-
ingesta adecuada y hasta excesiva rica, representan formas interme-
de calorías (16). En este caso, los dias entre ambos extremos, es decir,
enfermos revelan las alteraciones entre el tipo "Sugar Baby" y ma-
características del SPI, esto es: ede- rasmo. En ellos se aprecian las ca-
ma, lesiones de la piel, cambios del racterísticas de las dos formas y son
cabello, apatía, trastornos gastro- el resultado de una dieta con un
intestinales, hígado graso, hiperpro- déficit calórico más o menos severo,
teinemia y una notoria deficiencia pero con una disminución aún ma-
de las enzimas digestivas. Sin em- yor en cuanto a la ingesta proteica.
bargo, retienen un grado apreciable
de tejido adiposo y pueden ser has- Las diferencias que ofrece el cua-
ta obesos. Esto se conoce como el dro clínico que se observa en los
tipo "Sugar Baby" del kwashior- distintos lugares, pueden deberse
kor y puede considerarse como la también a la variabilidad de caren-
82 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
cias vitamínicas o de minerales so- cuenta de una situación similar en
breagregadas. Por ejemplo, en In- Sicilia, donde encontró que de 36
donesia son comunes en el SPI las casos de SPI, 31 eran menores de
lesiones oculares severas debidas a dos años de edad. Pretorius et al.
deficiencia de vitamina A (20). En (22), en un estudio que incluyó 205
algunas regiones de la India cierto casos en Africa del Sur, informan
tipo de anemia megaloblástica, por que el 20%Yo se presentó en niños de
falta de vitamina B, 2, complica el más de dos años, la mayoría de ellos
cuadro del kwashiorkor (19). En entre el segundo y tercer años de
áreas donde la uncinariasis es co- vida. Hasta en los casos de niños
rriente o donde otras condiciones menores de dos años de que estos
pueden motivar una pérdida de hie- autores dan cuenta, hubo un mayor
rro, predomina la anemia de tipo número de enfermos en el grupo de
microcítico hipocrómico. En muchos uno a dos afos, mientras que en Ita-
casos las causas de las variaciones lia y en Curazao, la prevalencia fue
observadas entre una región y otra más o menos la misma tanto en el
no se han estudiado lo suficiente grupo de uno, como en el de dos
como para identificar los factores años de edad. Esto, al parecer, se
específicos involucrados en este pro- relaciona con el destete tardío que
ceso. se acostumbra en Africa del Sur. De
Parece ser que algunas de las de- acuerdo con dichos autores, la en-
ficiencias vitamínicas que se pre- fermedad por lo general se desarro-
sentan en el SPI no se deben a in- lla dentro del término de uno a seis
gestas deficientes, sino más bien meses después de que el niño es
son secundarias a una deficiencia destetado. Davies (9) en Uganda,
de proteínas. Por ejemplo, los va- informa sobre una situación pareci-
lores séricos de vitamina A son ba- da a la observada en Sud Africa.
jos aún en regiones donde la dieta
parece adecuada en relación con es- En la América Central dicha pre-
ta vitamina, lo que se debe en gran valencia es mayor después de los dos
parte a trastornos en la absorción años de edad; de 100 casos inves-
de grasa, probablemente a causa de tigados por nosotros en Guatemala,
la actividad enzimática disminuida 63 se presentaron en niños de más
resultante de una deficiencia protei- de dos años, mientras que sólo hu-
ca severa (1, 15, 27, 29). bo dos casos de SPI en niños que
no tenían aún un año de edad. En
Por último, el cuadro clínico del su análisis de 236 pacientes inves-
SPI puede variar según la edad en tigados en Costa Rica, Peña Cha-
que se presenta. Las diferencias en varría et al. (21) encontraron que
cuanto a las edades en que el sín- el 64% de éstos correspondía a ni-
drome ocurre se deben, a su vez, a ños mayores de dos años. Estos au-
variaciones en las prácticas del des- tores informan, asimismo, que el
tete y hábitos alimentarios del niño porcentaje de casos de SPI en ni-
preescolar. Este concepto lo ilustran rios de menos de un año (14%) era
claramente los datos que aparecen mucho mayor del que se observó
en la Figura 1. De los 34 casos no- en un estudio anterior, y atribuyen
tificados por Van der Sar (28) en esta diferencia sobre todo a la ma-
Curazao, todos los niños eran me- yor generalización de la práctica de
nores de dos años. Gerbasi (14) da un destete prematuro. Otro hecho
DESNUTRICION PROTEICA 83
FIG. ].- Distribución, por edades, del síndrome plitricarencial de la infan-
cia (kwashiorkor).
Curagao
Sicilia
I IMELIMM/AEE~
Africa del Sur
Brasil
1~8~3~8RjiIIWIIE0;a81
Uganda
Guatemala
Costa Rica
Congo Belga
0% 50 100%
/l0-1 años $ 1 -2 años 7V////17 > 2 años
epidemiológico de importancia en su estudio de 50 casos de SPI, Wa-
Guatemala, es la prevalencia relati- terlow y Vergara (32) encontraron
vamente alta de SPI en niños que que 35 de ellos afectaron a niños
han cumplido ya los 5 años de edad. menores de dos años. Los informes
de otros autores que trabajaron en
La mayoría de los casos notifica- esa misma área concuerdan con es-
dos por DeMaeyer en el Congo Bel- ta observación que revela que, en
ga (10), esto es, 56 de 79, corres- general, casi las dos terceras partes
pondían también a niños mayores del total de los casos se presentan
de dos años. La situación a este res- en ese grupo de edad. Es convenien-
pecto es muy parecida en la India, te señalar que en el Brasil, los hábi-
pues aun cuando no nos fue posi- tos dietéticos - que incluyen un
ble obtener información completa, consumo apreciable de casava (yu-
Venkatachalam y colaboradores ca) y donde generalmente el deste-
(30) informan que 48% de los ca- te tiene lugar antes de que el niño
sos por ellos investigados se pre- cumpla un año - se ajustan más
sentaron en pacientes de más de tres estrechamente a las normas alimen-
años. Este hecho parece indicar que tarias africanas que a las de Améri-
la mayoría de los casos se presen- ca Central.
taron en niños mayores de dos años
de edad.
Epidemiología básica
En el Brasil la situación se se-
meja más a la de Africa que a la Por lo menos en lo que a los ni-
observada en Centro América. En ños se refiere, un análisis de las
84 PUBLICACIONES CIENTíFICAS DEL INCAP
curvas corrientes de su peso en América el niño no participa de la
aquellas regiones donde se observa dieta familiar habitual hasta que
el SPI, así como de las condiciones tiene de 4 a 5 años, y es entonces
que precipitan la aparición de los que su ingesta proteica principia a
casos clínicos de marasmo y de SPI mej orar.
propiamente dicho, ayuda a com-
prender los puntos clave de la epi- Las razones por las cuales se man-
demiología de la desnutrición pro- tiene a los niños preescolares con
teica. En Centro América como su- las dietas descritas no son principal-
cede en la mayoría de las demás re- mente económicas ni constituyen el
giones donde ocurre esta condición, resultado de una disponibilidad li-
no existe ninguna diferencia nota- mitada de alimentos. Más bien son
ble entre el peso promedio de los el producto de la ignorancia de las
niños, al nacer, y el que se consi- necesidades nutricionales del niño
dera como normal en áreas donde y de las formas de satisfacerlas, con-
no se enfrenta el problema de la dicionadas, además, por prejuicios
desnutrición proteica. Por lo ge- y tabús que rigen el uso de ciertos
neral los niños son alimentados al alimentos en la dieta del niño pe-
seno materno sin que se les propor- queño.
cione ningún suplemento alimenti-
cio adecuado, por lo menos duran- Si por cualquier motivo la ma-
te el primer año. Su desarrollo con- dre se ve incapacitada de amaman-
tinúa progresando satisfactoriamen- tar a su hijo durante los primeros
te durante los primeros seis meses, meses, es práctica común adminis-
época en que el crecimiento comien- trarle leche muy diluida o simple-
za a quedarse a la zaga del de niños mente "agua de arroz" o atoles ra-
bien nutridos. Después del primer los elaborados a base de almidones.
año su tasa de crecimiento se redu- Por supuesto, el niño pierde peso
ce aún más y permanece p--áctica- rápidamente ya que se ve obligado
mente estacionaria hasta los 4 ó a consumir sus propios tejidos y,
5 años, cuando de nuevo comienzan por último, llega al estado maras-
a crecer al mismo ritmo que los ni- mático de deficiencia calórica. Si
ños bien nutridos. Después de los se le proporcionan alimentos muy
5 años de edad su curva de creci- ricos en féculas, y sobre todo, si
miento corre paralela a la de los ni- padece de alguna infección, el re-
ños testigo, bien nutridos, pero ya sultado puede ser el SPI producido
con un retardo de 2 a 4 años. A por el desbalance entre la ingesta
pesar de que la alimentación suple- proteica y calórica.
mentaria que el niño recibe hacia
el final del período de la lactancia Los niños que no tienen estos pro-
varia de una región a otra, ésta ca- blemas y que logran sobrevivir este
si siempre consiste de ciertos vege- primer año son apáticos y peque-
tales, es rica en carbohidratos y muy ños, pero no necesariamente delga-
deficiente en proteínas y, por lo co- dos, ya que la disminución de peso
mún, también en otros nutrientes. es más o menos proporcional a la
Las pequeñas cantidades de proteí- de su talla. En algunos a los que
na que estas dietas contienen son esta condición los afecta más seve-
usualmente de bajo valor biológico ramente pueden observarse ligeros
y difíciles de digerir. En Centro cambios del cabello, el cual se re-
DESNUTRICION PROTEICA 85
seca, se vuelve quebradizo y es fá- sadas por protozoarios y helmintos,
cilmente desprendible, y también así como la mayoría de infecciones
pueden presentar zonas de despig- por bacterias y rickettsias (2, 5-7,
mentación. Más tarde esa apatía se 12, 24). Aparentemente esto no es
acentúa, el niño pierde el apetito, cierto en el caso de las infeccio-
padece de frecuentes episodios dia- nes por virus. Sin embargo, puesto
rreicos y puede presentar edema que la causa de muerte más pro-
maleolar discreto. Algunos investi- bable en muchas infecciones por vi-
gadores han dado el nombre de sín- rus es una complicación secundaria
drome pluricarencial incipiente a de origen bacteriano, la desnutri-
esta forma intermedia que se pre- ción bien puede desempeñar una
senta en una alta proporción de ni- función muy significativa como fac-
ñios de 1 a 4 años de edad, en áreas tor determinante de la mortalidad
donde prevalece la desnutrición pro- que se asocia a las invasiones por
teica. Desde el punto de vista de la virus.
salud pública dicha condición cons-
tituye un grave problema que, por Es sorprendente el escaso núme-
lo general no ha recibido la aten- ro de estudios de experimentación
ción que amerita, ya sea porque pa- directa en humanos, encaminados
sa desapercibido o porque no pre- a determinar el efecto de la desnu-
senta los signos espectaculares del trición proteica sobre las consecuen-
SPI. La mortalidad por infecciones cias de las infecciones y sus mani-
entre estos niños es elevada. festaciones, aunque son múltiples
las pruebas epidemiológicas suges-
Interrelación entre la desnutrición tivas de este efecto. Por ejemplo,
proteica y las infecciones en toda región donde la desnutri-
ción es común, muere un número
Las infecciones son particular- considerable de niños a causa de
mente susceptibles de convertirse infecciones respiratorias, diarreas
en un serio problema en las regio- infecciosas, tos ferina, sarampión,
nes tropicales y subtropicales don- amebiasis, anquilostomiasis y mu-
de la desnutrición proteica es muy chas otras enfermedades que, de
corriente. Desafortunadamente, los tratarse de niños bien nutridos, no
programas de salud pública cuyas serían fatales en la mayoría de los
metas son reducir las infestaciones casos. El mejoramiento del estado
parasitarias y otras enfermedades nutricional de estas poblaciones, sin
infecciosas, a menudo concentran que ello involucre cambios notorios
por completo su atención en las me- en las prácticas higiénicas reduci-
didas de saneamiento ambiental, y ría, pues, las elevadas tasas de mor-
no toman en consideración los fac- talidad que por el momento afectan
tores nutricionales. a tantos niños pequeños en la ma-
yoría de regiones insuficientemente
El apreciable número de estudios desarrolladas. Es de esperar, por
llevados a cabo en animales de ex- supuesto, que el saneamiento del
perimentación, algunos de ellos bajo medio y la nutrición mejoren simul-
el más estricto control, no dejan du- táneamente, y esto debería ser en
da alguna de que la desnutrición realidad la meta de los esfuerzos en
proteica es un factor de importan- el campo de la salud pública. Es
cia que agrava las infecciones cau- verdad que esto confundiría un tan-
86 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
to el experimento natural, pero así el cual la mayoría de autores acep-
se lograría también servir mejor los tan que los procesos infecciosos son
intereses de esas poblaciones. factores precipitantes, ya sea del
SPI, o de niños que se encuentran
Como ejemplo específico de la in- en el estado de desnutrición protei-
terrelación entre la desnutrición ca crónica descrito. De acuerdo con
proteica y las infecciones, puede ci- nuestra propia experiencia, hemos
tarse la frecuencia y gravedad con comprobado que hasta infecciones
que los procesos infecciosos se pre- respiratorias de menor importancia,
sentan en el SPI. Como muchos son capaces de obstaculizar la recu-
otros investigadores, nosotros tam- peración nutricional de casos de
bién hemos observado que la cau- SPI.
sa de muerte más común en niños
con este síndrome es una severa
bronconeumonía a la que no acom- El papel de las enfermedades
pañan las manifestaciones usuales diarreicas como factores
de reacciones defensivas a la infec- precipitantes del SPI
ción (26).
Es necesario destacar muy espe-
Por otro lado, el círculo vicioso se cialmente la función de las diarreas
cierra cuando las infecciones man- como factores responsables de la
tienen o agravan el estado nutricio- desnutrición proteica. Estas son
nal precario de estos individuos tan muy comunes en las regiones don-
pobremente alimentados. Se sabe de prevalece el SPI. Los estudios
que la fiebre aumenta las demandas hechos por el INCAP en dos comu-
metabólicas y que a los organismos nidades rurales de la región mon-
que de por sií están ya en estado nu- tañosa de Guatemala, demostraron
tricional deficiente les es mucho que el 70% de los niños menores
más difícil lograr una recuperación de 5 años sufrían de uno o más epi-
satisfactoria. Simultáneamente con sodios diarreicos en el período de
este aumento de las demandas nu- un año, y que en éstos el promedio
tricionales puede haber un descen- de diarreas era de tres al año.
so en la capacidad de absorción, en
particular cuando se presenta dia- En la mayoría de los casos estos
rrea; aún más, generalmente la ex- procesos diarreicos tienen las ca-
creción urinaria de nitrógeno au- racterísticas de una diarrea infec-
menta significativamente debido, ciosa. Los coprocultivos han reve-
según se supone, a la destrucción lado una prevalencia de 6% de shi-
tisular (25). Si además recordamos gella en niños de muchas poblacio-
que la anorexia que se observa en nes de Guatemala, incluso las que
estos casos disminuye la ingesta, se citan en el párrafo anterior. Sin
sin tener en cuenta las restricciones embargo, los estudios comparati-
a que los enfermos a menudo se vos en niños con y sin diarrea, no
someten por errores en el trata- muestran una diferencia marcada
miento dietético, podemos formar- en el porcentaje de los exámenes fe-
nos una idea más precisa del daño cales positivos, tanto en lo referen-
que los procesos infecciosos son sus- te a shigella y a otros organismos
ceptibles de causar en las poblacio- que se considera como patógenos, ni
nes que fundamentalmente están ya en cuanto a parásitos intestinales.
desnutridas. Este es el motivo por Recientemente Ramos Alvarez y Sa-
DESNUTRICION PROTEICA 87
bin (23) dieron cuenta de haber ais- nuestra experiencia en Centro Amé-
lado una gran variedad de entero- rica, por lo menos tres cuartas par-
virus (ECHO, cocksackie A y B, tes de los casos de SPI parecen ha-
poliovirus) y un pequeño número de ber principiado con un episodio dia-
adenovirus en 50% de los casos de rreico agudo de origen aparente-
diarrea que investigaron en Cincin- mente infeccioso. Sin embargo, una
nati, Ohio; sólo en un 9% encon- vez se llega a establecer una defi-
traron shigella y salmonella. ciencia severa, la diarrea constituye
uno de los síntomas del cuadro clí-
Si en Guatemala la situación es nico y desaparece rápidamente con
similar, ello podría explicar la po- tratamiento dietético adecuado. A
ca correlación que se observa entre pesar de que muchos autores infor-
el aislamiento de bacterias patóge- man de experiencias parecidas en
nas y la presencia de diarrea, pu- diferentes áreas, las observaciones
diendo predecirse también, un mar- de Gerbasi (13) en Italia, son par-
cado efecto sobre la retención neta ticularmente notables. Este investi-
de nitrógeno. Es de interés destacar gador considera que la ingesta pro-
que sin contar las enfermedades teica inadecuada desempeña un pa-
diarreicas, otra infección que a me- pel etiopatogénico secundario, en
nudo se asocia con la precipitación comparación con el de las diarreas
del SPI es el sarampión, enferme- infecciosas. Gerbasi encontró en su
dad que también es producida por estudio de una serie de 20 casos que
virus (11). sólo 7 niños podían considerarse
como previamente sometidos a una
Además de sus efectos fisiológi- dieta proteica inadecuada, pero 18
cos sobre la absorción y excreción de ellos revelaban en sus historias
de nitrógeno, las diarreas y otras clínicas, un episodio de diarrea in-
infecciones desempeñan una función fecciosa. No puede menos que es-
directa de importancia, puesto que pecularse si no fue a consecuencia
es precisamente en estos casos en de la diarrea que la ingesta protei-
los que se cometen los más grandes ca se redujo, dejando al niño a
errores cuando la dieta se usa co- expensas de una dieta predominan-
mo medio terapéutico. Por temor temente feculenta. En nuestras
a la diarrea, a menudo se priva por investigaciones - similares a la ma-
completo a estos niños de las esca- yoría de los casos notificados por
sas fuentes de proteína que han es- Gerbasi-- si un niño, sobre todo si
tado recibiendo, y se les somete a es menor de dos años, padece de
dietas drásticas basadas exclusiva- un episodio diarreico prolongado
mente en almidones. Este fue el pero continúa recibiendo una dieta
factor etiológico principal en el de- en que la relación proteico/calórica
sarrollo del término "distrofia fari- es adecuada, éste desarrolla más
nácea" con que Czerny y Keller (8) bien el cuadro clínico del marasmo
reconocieron por primera vez este en vez del de SPI.
síndrome en Alemania.
RESUMEN
Además de contribuir al estado
de desnutrición proteica crónica, En la mayoría de las regiones
las diarreas con frecuencia son el tropicales y de los subtrópicos, los
factor precipitante de las formas factores responsables de la desnu-
más severas. Según ha demostrado trición proteica son:
88 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
1. Escasez de alimentos ricos en nicas agrícolas modernas y, a me-
proteína de alto valor biológico. nudo, también, a la debilidad y apa-
tía que se asocia a las enfermeda-
2. Ignorancia de las madres en des endémicas.
cuanto a las necesidades nutricio-
nales de sus hijos y formas de sa- Todos los factores que se han
tisfacer esos requerimientos. enumerado se encuentran íntima-
mente relacionados entre sí y cada
3. Prejuicios o hábitos erróneos cual, a su vez, contribuye al man-
en cuanto a las prácticas dietéticas, tenimiento de los otros. En esta
sobre todo en lo que a los niños pe- reacción en cadena, la supresión de
queños se refiere. cualesquiera de estos factores sería
de provecho para los otros. Pero
4. Muy bajo poder adquisitivo. sólo cuando se haya logrado un pro-
greso substancial en la corrección
5. Condiciones sanitarias e higié- de estos problemas podrá la mayor
nicas inadecuadas que conducen a parte de la población mundial par-
infestaciones severas de parásitos y ticipar en las conquistas técnicas
a infecciones frecuentes. y de la salud de que gozan las na-
ciones más desarrolladas y liberar-
6. Capacidad productiva insufi- se, así, de la pobreza, ignorancia,
ciente de una población, debido tan- enfermedad y muerte prematura que
to a la falta de aplicación de téc- hoy los aflige.
REFERENCIAS
1. Arroyave, G.; Viteri, F.; Béhar, miologic principle. Am. Jour.
M., y Scrimshaw N. S.: Impair- Med. Sci., 208:389-406, 1944.
ment of intestinal absorption of
vitamin A palmitate in severe 3. Béhar, M.; Ascoli, W., y Scrim-
protein malnutrition (kwashior- shaw, N. S.: An investigation in-
kor). Am. Jour. Clin. Nutrition, to the causes of death in chil-
7:185-190, 1959. Trastornos en dren in four rural communities
la absorción intestinal de palmi- in Guatemala. Bull. Wld Hlth
tato de vitamina A en casos gra- Org., 19:1093-1102, 1958. Estudio
ves de malnutrición proteica sobre las causas de defunción de
(síndrome pluricarencial de la los niños en cuatro poblaciones
infancia o kwashiorkor). Publi- rurales de Guatemala. Bol. Of.
caciones Cientificas del Institu- Sa.n. Pan., 45:412-420, 1958.
to de Nutrición de Centro Amé-
4. Brock, J. F.: (Discussion). Tro-
rica y Panamá, Recopilación
well, HI. C. y Howe, A. J.: Exam-
No. 4, Washington, D. C., Orga-
ples of malnutrition in infants
nización Panamericana de la Sa-o
and children. En: Malnutrition
lud, págs. 160,-169, 1962. Publi-
in African Mothers, Infants and
caciones Científicas No. 59.
Young Children. Report of the
2. Aycock, W. L., y Lutman, G. E.: Second Inter-African (C.C.T.A.)
Vitamin deficiency as an epide- Conference on Nutrition, Gam-
DESNUTRICION PROTEICA 89
bia, 1952. London, Her Majesty's 12. Frye, W. W.: Nutrition and intes-
Stationery Office, 1954, pág. 104. tinal parasitism. Ann. N. Y.
Acad. Sci., 63:175-185, 1955.
5. Chandler, A. C.: Interrelations be-
tween nutrition and infectious di- 13. Gerbasi, M.: Il kwashiorkor in si-
sease in the tropics. Am. Jour. cilia (distrofia pluricarenziale
Trop. Med. c Hyg., 6:195-208, edemigena). La Pediatria (Na-
1957. poli), 64:941-1004, 1956.
6. Clark, P. F.; McClung, L. S.; Pin- 14. Gerbasi, M.: I1 kwashiorkor. Rela-
kerton, H.; Price, W. H.; Schnei- zione al XXV Congresso della
der, H. A,. y Trager, W.: In- Societá Italiana di Pediatria, 25,
fluence of nutrition in experi- Palermo, 5-7 Ottobre, 1957,
mental infection. Bacteriol. Rev., págs. 435-549.
13:99-134, 1949. 15. Gómez, F.; Ramos Galván, R.;
Cravioto, J.; Frenk, S.; Vásquez
7. Clausen, S. W.: The influence of Santaella, J., y Peña, C. de la:
nutrition upon resistance to in- Fat absorption in chronic seve-
fection. Physiol. Rev., 14:309- re malnutrition in children. Lan-
350, 1934. cet, 2:121-122, 1956.
8. Czerny, A., y Keller, A.: Des Kin- 16. Jelliffe, D. B.; Bras, G., y Stuart,
des Ernahrung, Ernahrungss to- K. L.: Kwashiorkor and maras-
rungen an und Ernahrungsthe- mus in Jamaican infants. West
rapie. la. ed. Viena, F. Deuti- Inaian Med. Jour., 3:43-55, 1954.
cke, 1906, págs. 62-81.
17. Jelliffe, D. B.: Comunicación perso-
9. Davies, J. N. P.: Analysis of mor- nal.
bidity and mortality in children
at Mulago Hospital 1950-1. En: 18. Joint FAO/WHO Expert Commi-
Malnutrition in African Mothers, ttee on Nutrition. Third Report,
Infants and Young Children. Re- 1952. Geneva, World Health Orga-
port of the Second Inter-African ni.zation, December, 1953. World
(C.C.T.A.) Conference on Nutri- Health Organization Technical
tion, Gambia, 1952. London, Report Series No. 72. Publicado
Her Majesty's Stationery Office, también por la Organización de
1954, págs. 84-91. las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación
10. DeMaeyer, E. M., y Vanderborght, bajo el titulo "Comité Mixto
H.: Evolution de la courbe pon- FAO/OMS de Expertos en Nu-
dérale et de certains constituants trición. Tercer Informe". Roma,
biochimiques et hématologiques Italia, Organización de las Na-
du sang dans le kwashiorkor. ciones Unidas para la Agricultu-
Ann. Soc. belge méd. trop., 34: ra y la Alimentación, diciembre
417-432, 1954. de 1953. Reuniones de la FAO
sobre Nutrición. Serie de Infor-
11. Dupin, H.: Etude des Carences
mes No. 7, pág. 5.
Protidiques Observées Chez 'En-
fant en Pays Tropical (Kwa- 19. Mehta, G., y Gopalan, C.: Haema-
shiorkor). Paris, Librairie Ar- tological changes in nutritional
nette, 1958. cedema syndromie (kwashiorkor).
osTosTr^^ToxTlrQ olrnm*LrrÁrn
9'láSlUAb
Lr'L
lN
lnUPri
IU^A
90 rUBLI5A ulNbo UllN'I
Indian Jour. Med. Research, 44: 26. Tejada Valenzuela, C.; Béhar, M.,
727-736, 1956. y Cofifio U., E.: Estudio clinico
patológico de las bronconeumo-
20. Oomen, H. A. P. C.: Xerophthal- nías del niño desnutrido. Revis-
mia in the presence of kwashior- ta del Colegio Médico (Guatema-
kor. Brit. Jour. Nutrition, 8:307- la), 7:134-139, 1956.
318, 1954.
27. Thompson, M. D., y Trowell, H. C.:
21. Peña Chavarría, A.; Sáenz Herrera, Pancreatic enzyme activity in
C., y Cordero Carvajal, E.: Sin- doudenal contents of children
drome policarencial de la infan- with a type of kwashiorkor.
cia. Revista Médica de Costa Lancet, 1:1031-1035, 1952.
Rica No. 170, págs. 1-16, 1948.
28. Van der Sar, A.: Incidence and
22. Pretorius, P. J.; Davel, J. G. A., y treatment of kwashiorkor in Cu-
Coetzee, J. N.: Some observa- racao. Documenta Neerlandica
tions on the development of et Indonesica de Morbis Tropicis,
kwashiorkor. A study of 205 ca- 3(1):25-44, 1951.
ses. South African Med. Jour. 30:
396-399, 1956. 29. Véghelyi, P.: Activité pancréatique
et carence des protides. Acta
23. Ramos Alvarez, M., y Sabin, A. Chir. Belg. (Suppl. 2), págs. 374-
B.: Enteropathogenic viruses and 377, 1948.
bacteria; role in summer diar-
rheal diseases of infancy and
early childhood. Jour, Am. Med. 30. Venkatachalam, P. S.; Srikantia,
Assn, 167:147-156, 1958. S. G., y Gopalan, C.: Clinical
features of nutritional oedema
syndrome in children. Indian
24. Robertson, E. C.: The vitamins and
Jour. Med. Research, 42:555-568,
resistance to infection. Medicine,
1954.
13:123-206, 1934.
25. Robinson, U.; Béhar, M.; Viteri, 31. Waterlow, J. C., y Scrimshaw, N.
F.; Arroyave, G., y Scrimshaw, S.: The concept of kwashiorkor
N. S.: Protein and fat balance from a public health point of
studies in children recovering view. Bull. Wld Hlth, Org., 16:
from kwashiorkor. Jour. Trop. 458-464, 1957. Concepto del sín-
Pediatrics, 2:217-223, 1957. Es- drome pluricarencial de la infan-
tudios de balance metabólico de cia desde el punto de vista de la
proteina y de grasa en niños en salud pública. Bol. Of. San. Pan.,
vía de recuperación del síndro- 42.:265-270, 1957.
me pluricarencial de la infancia.
Suplemento No. 3 del Boletín de 32. Waterlow, J., y Vergara, A.: Pro-
la Oficina Sanitaria Panameri- tein Malnutrition in Brazil. Ro-
cana, "Publicaciones Científicas me, Italy, Food and Agriculture
del Instituto de Nutrición de Organization of the United Na-
Centro América y Panamá", tions, March, 1956, 40 págs. FAO
págs. 72-78, 1959, Nutritional Studies No. 14,
LA DESNUTRICION PROTEICA Y LAS INFECCIONES', 2
NEVIN S. SCRIMSHAW 3
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Es un hecho aceptado que tanto yen en el curso de las infecciones, ya
la desnutrición proteica como las sean éstas experimentales o natu-
infecciones agudas y crónicas cons- rales. No obstante, los nutriólogos
tituyen graves y muy frecuentes en Estados Unidos de América y
riesgos para la salud, en particular Europa han expresado ciertas re-
en las regiones tropicales y técni- servas en la extrapolación de estos
camente poco desarrolladas del mun- resultados al hombre, porque les es
do. Sin embargo, a juicio de los es- difícil concebir que las poblaciones
pecialistas en nutrición humana y humanas puedan verse afectadas
en el control de las enfermedades por deficiencias de severidad com-
infecciosas, se presta muy poca parable, y porque los experimentos
atención al grado hasta donde cada en sujetos humanos con menores
una de ellas puede influenciar la se- grados de desnutrición, han rendido
veridad de la otra. con frecuencia resultados poco con-
cluyentes. Los notables estudios ex-
Los estudios en animales de la- perimentales que indican que cier-
boratorio han demostrado en forma tas deficiencias de nutrientes espe-
consistente que, según se discutirá cíficos son capaces de limitar la pro-
más adelante, la deficiencia protei- pagación de un virus en un animal
ca inducida por plasmoféresis, com- huésped han recibido, asimismo, in-
binada con una dieta de bajo conte- merecido énfasis, ya que es preci-
nido de proteína (1-5), o la depau- samente lo contrario lo que ocurre
peración dietética por sí sola influ- para la mayor parte de otros tipos
1 Publicado originalmente en Federa- rimental Biology) que tuvo lugar en
tion Proceedings, 18:1207-1211, 1959, Atlantic City, N. J., EE. UU.
bajo el título "Protein Malnutrition
3 En esa época Asesor Regional en
and Infection", No. INCAP I-132. Nutrición de la Oficina Sanitaria Pa-
2 Presentalo en el Symposium "Pro- namericana, Oficinal Regional para las
tein Rcquirement and Its Assessment Américas de la Organización Mundial
in Man", celebrado el 15 de abril de de la Salud, y Director del Instituto
1959 bajo los auspicios del American de Nutrición de Centro América y Pa-
Institute of Nutrition, como parte del namá. En la actualidad el Dr. Scrim-
programa de la 43a. Reunión Anual de shaw es Director del Departamento de
la Federación de Sociedades America- Nutrición y Ciencia de los Alimentos
nas de Biología Experimental (Fede- del Instituto Tecnológico de Massachu-
ration of American Societies for Expe- setts. Publicación INCAP E-290.
91
92 PUBLICACIONES CIENTflFICAS DEL INCAP
de infección. Más aún, es probable mente al tratamiento con leche des-
que las infecciones bacterianas se- cremada, hidrolizados de caseína li-
cundarias sean la causa final de bre de vitaminas, y hasta a una mez-
muerte en la mayoría de las enfer- cla apropiada de aminoácidos sinté-
medades por virus que tienen un ticos (10,11), aun cuando eventual-
resultado fatal. mente las deficiencias secundarias
de vitaminas se convierten en fac-
Otra razón del por qué hoy día tores limitantes e interfieren con
se presta tan poca atención a la re- una mejor recuperación.
lación entre la nutrición y las infec-
ciones, es el hecho de no aceptar la Es necesario recordar que los ca-
función que varias infecciones des- sos francos de SPI apenas constitu-
empeñan como factores precipitan- yen un reflejo de la prevalencia de
tes de la desnutrición clínica aguda. la desnutrición proteica subclínica
El Symposium que la Academia de que afecta a una gran proporción
Ciencias de Nueva York celebró en de la población infantil en los años
1955 (6), examinó el tema "Nutri- subsiguientes al destete y en los de
ción e Infección" casi sin mencionar edad preescolar. En términos grá-
los efectos adversos de las infeccio- ficos, la prevalencia del SPI es co-
nes sobre el estado nutricional, no mo la cima de una montaña subma-
obstante que este último es de im- rina que sobresale de la superficie
portancia capital en la epidemiolo- del agua y cuya enorme base de de-
gía de diversas enfermedades ca- ficiencia proteica yace por debajo
renciales generalizadas en las áreas de ésta. Puesto que se sabe que di-
técnicamente subdesarrolladas, in- cho síndrome es frecuente en más
cluso en el síndrome pluricarencial de 60 países o territorios del mundo,
de la infancia (kwashiorkor) (7,8) y en vista de que en estos mismos
y en la queratomalacia (9). lugares gran número de infecciones
también son un problema serio, la
Los extensos estudios sobre el relación entre la desnutrición pro-
SPI llevados a cabo en la última dé- teica y las infecciones reviste, indu-
cada, han contribuido grandemente dablemente, gran importancia para
a enriquecer nuestros conocimientos muchas regiones. Por otro lado,
en lo que respecta a la desnutrición hay que tener en cuenta que las in-
proteica humana. Aunque la defi- vestigaciones sobre el SPI brindan
ciencia calórica y de otros nutrien- una oportunidad muy especial para
tes puede complicar los hallazgos determinar la naturaleza e impor-
clínicos y de laboratorio en este sín- tancia de esta relación.
drome, no existe duda alguna de que
el edema, las alteraciones en el co- El SPI no necesariamente se de-
lor y textura del cabello, las lesio- sarrolla siempre en los niños que
nes pelagroides de la piel, la apatía reciben la dieta más inadecuada, si-
y la anorexia, así como la disminu- no, muy a menudo, en aquéllos cu-
ción ostensible de proteínas séricas ya precaria situación se ve afecta-
y de la actividad de varias enzimas da por un "stress" que, desde lue-
en la sangre y en los tejidos son, go, agrava la desnutrición proteica
en gran parte, consecuencia directa subclínica tan generalizada en la
de la deficiencia proteica. Estos población infantil. Se dispone de
signos y síntomas responden inicial- firmes pruebas epidemiológicas que
DESNUTRICION PROTEICA 93
sugieren que las infecciones consti- es muy probable que la desnutri-
tuyen el factor de "stress" que más ción disminuya la resistencia or-
comúnmente precipita el síndrome. gánica (aumentando la susceptibi-
Gran número de niños mueren, a la lidad) a una infección dada, al in-
vez, a consecuencia de infecciones terferir con los mecanismos de re-
agudas que en circunstancias nor- sistencia adquirida más bien que
males no serían fatales en un niño natural. Recientemente se hizo una
bien nutrido. revisión detallada de las múltiples
pruebas que destacan la frecuencia
Por ejemplo, en Guatemala la ta- generalizada de sinergismo en
sa de mortalidad específica, por cuanto a la relación entre la desnu-
edades, en niños de 1 a 4 años es
40 veces más alta de la que corres- trición y las infecciones provocadas
ponde a los Estados Unidos de por rickettsias, protozoarios y hel-
América. Los estudios de campo mintos, así como sobre el predomi-
que el Instituto de Nutrición de nio del antagonismo en los efectos
de las deficiencias nutricionales so-
Centro América y Panamá (INCAP)
ha realizado, indican que la mayor bre la reproducción de virus (13).
parte de esta diferencia correspon- Después de examinar las pruebas
de casi por partes iguales a defun- referentes al sinergismo que tiene
ciones por SPI, por diarreas infec- lugar entre la desnutrición proteica
ciosas y por infecciones sistémicas y una diversidad de infecciones, y
(12). Estas últimas no son enfer- teniendo en cuenta algunos de los
medades virulentas propias de los mecanismos implicados, los autores
trópicos, sino infecciones de las que llegan a la conclusión de que la in-
comúnmente padecen los niños en terrelación entre la desnutrición y
todas partes del mundo, esto es, sa- las infecciones debería recibir aten-
rampión, tos ferina, varicela y en- ción clínica mucho más cuidadosa.
fermedades de las vías respiratorias Subrayan asimismo, la necesidad de
que, aun en el caso de que no reci- continuar estos estudios con el fin
bieran tratamiento alguno, en los de determinar los mecanismos que
participan en el proceso y la impor-
Estados Unidos causarían sólo uno
que otro deceso. Se habla de siner- tancia relativa de cada uno de ellos.
gismo para referirse a la interac- Estos conocimientos se requieren
para poder definir la importancia
ción que hay entre la desnutrición
y las infecciones y que se traduce en que ameritan las medidas de orden
enfermedades más severas o pro- nutricional y otras de control, den-
longadas de lo que sería el caso si tro de los programas de salud pú-
blica en aquellas regiones del trópi-
sólo actuara uno u otro de estos dos
factores. El antagonismo es el tipo co y subtrópico en las que tanto la
opuesto de relación y se confina en desnutrición como las infecciones
constituyen graves problemas.
gran parte, aunque no del todo, a
deficiencias vitamínicas específicas EFECTO DE LA DESNUTRICION SOBRE
que en los animales de experimen- LAS INFECCIONES
tación obstaculizan el desarrollo de
ciertos virus patógenos. En los Los estudios que demuestran el
ejemplos mejor conocidos de siner- efecto de la desnutrición proteica
gismo, aplicando este término en el sobre las infecciones difieren gran-
sentido a que nos hemos referido, demente en cuanto a la calidad del
14 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
diseño experimental y grado hasta En el único 'estudio experimental
donde pueda confiarse en sus con- hecho con infecciones por rickett-
clusiones (13), pero no dejan nin- sias, la desnutrición proteica resul-
guna duda de que la deficiencia tó ser sinérgica con el tifus murino
proteica severa ejerce un efecto pro- en la rata (34).
nunciado sobre muchas infecciones
en los animales de experimentación. Hay menos probabilidades de que
Por ejemplo, se ha informado que las deficiencias nutricionales sean
la deficiencia proteica en el ratón sinérgicas con las infecciones por
es sinérgica con las infecciones por virus, y a menudo son antagónicas
Salmonella (14-17), Pneumococcus (13). Parece ser que en el ratón
(18), Staphylococcus, Mycobacte- adulto la deficiencia de proteínas
rium fortuitum y tuberculosis (19, no tiene ningún efecto sobre el vi-
20). En el conejo el Pneumococcus rus de Theiler (35, 36) ni sobre el
es afectado en forma similar (21). de la influenza de cerdo en ratones
Se ha demostrado que la depleción tiernos (37). La deficiencia protei-
proteica en la rata aumenta la seve- ca en el ratón adulto demostró ser
ridad de las infecciones por Pneu- inicialmente antagónica al virus de
mococcus (22), S. typhimurium, la influenza de cerdo; pero después
Corynebacterium (23), Borrelia de dos semanas ya no se pudo esta-
(24) y M. tuberculosis (25). Apa- blecer ningún efecto. Según parece,
rentemente los trabajos efectuados en el ratón la deficiencia de lisina
con infecciones inducidas de Salmo- per se no afecta a la poliomielitis
nella (26) y M. tuberculosis, en ra- (38), ni la depauperación de trip-
tas (27, 28), contradicen estos ha- tofano tiene mayores repercusiones
llazgos, pero hay que tener en cuen- en la propagación del virus de Thei-
ta que las infecciones producidas ler en este animal (36).
eran leves y que las condiciones en
que estos estudios se llevaron a ca- Es más fácil dar cuenta de los es-
tudios de los efectos de la desnutri-
bo no produjeron deficiencias tan
agudas como las que prevalecieron ción proteica sobre las infecciones
en los otros experimentos que aquí que explicar sus resultados. Gran
se citan. Ratcliffe, empleando die- número de investigaciones en pe-
tas bajas en su contenido de caseí- rros (4, 5), conejos (3, 39), ratas
na, y produciendo tuberculosis ar- (1, 2) y ratones (40) indican cla-
tificialmente por inhalación, notifi- ramente que cuando. existe una se-
có antagonismo en la rata (29) y vera deficiencia proteica, ésta pue-
sinergismo en el conejillo de In- de afectar adversamente la forma-
dias (30); Ratcliffe y Merrick en- ción de anticuerpos. Wohl, Rein-
hold y Rose (41) demostraron en
contraron sinergismo en el "hams-
pacientes cuyo metabolismo protei-
ter" (31). En cambio, en los es- co estaba lo suficientemente altera-
tudios con ratones realizados por do para producir una disminución
Sengupta (32) y las investigacio-
nes que Marche y Gounelle (33) de los valores séricos de albúmina,
una respuesta bastante retardada
efectuaron en humanos, se compro- de formación de anticuerpos a la
bó que la deficiencia de proteína vacuna de la tifoidea. Los esfuerzos
animal es sinérgica con las infec- llevados a cabo por diversos investi-
ciones causadas por M. tuberculosis. gadores con el fin de demostrar un
DESNUTRICION PROTEICA 95
efecto similar en el hombre (42-45) Estas observaciones sugieren una
han fracasado, probablemente por- vez más, que los requerimientos or-
que la desnutrición proteica de los gánicos de aminoácidos para el
sujetos estudiados era relativamen- cumplimiento de sus diferentes fun-
te leve. ciones pueden diferir un tanto, y
que no es probable que una sola pro-
La resistencia a una enfermedad teína de referencia de composición
dada, por supuesto, no depende ex- estándar de aminoácidos sea igual-
clusivamente de la formación de an- mente eficaz para el crecimiento y
ticuerpos. Por ejemplo, Zucker y para la formación de anticuerpos.
colaboradores (46) no encontraron En el artículo de revisión a que nos
ninguna relación entre la capacidad hemos referido (13) se examinan
disminuida de ratas para formar otros posibles mecanismos involu-
aglutininas a una vacuna prepara- crados en este proceso. Estos in-
da con cultivos muertos de Coryne- cluyen un efecto directo sobre la in-
bacterium kutscheri, y su resisten- tegridad de los tejidos; interferen-
cia al organismo vivo. De los es- cia con sustancias protectoras no
tudios sobre la desnutrición y la específicas; destrucción no especí-
formación de anticuerpos en el hom- fica de las toxinas bacterianas; al-
bre se llega a la conclusión de que teraciones en la flora intestinal, y
no es que éste difiera de otros ani- trastornos en el balance endocrino
males en este respecto, sino que no del huésped. Los niños con SPI
es fácil producir en él deficiencias ofrecen una oportunidad poco usual
proteicas suficientemente severas de estudiar, en el hombre, los efec-
con solo administrar dietas defi- tos de la depleción proteica severa
cientes a individuos bien nutridos, sobre la formación de anticuerpos,
por períodos relativamente cortos, la actividad leucocítica, y varias
ni aún valiéndose del tipo de deple- otras funciones que las observacio-
ción que por lo general se asocia a nes en animales de experimentación
las enfermedades crónicas. señalan como de importancia en la
interrelación entre la desnutrición
Otro mecanismo de posible im- y las infecciones.
portancia en la relación sinérgica
entre la desnutrición y las infeccio- EFECTO DE LAS INFECCIONES SOBRE
nes, es el efecto de las deficiencias LA DESNUTRICION PROTEICA
nutricionales sobre la actividad fa-
gocítica. Guggenheim y Buechler Las diarreas y otras infecciones
(14, 47), fundados en los resulta- son exageradamente comunes entre
dos de sus investigaciones con ra- los niños pequeños de las áreas téC-
tas, llegan a la conclusión de que nicamente subdesarrolladas. El ni-
las dietas de bajo contenido de pro- ño en el que se presenta SPI por lo
teína "invariablemente" alteran la general tiene en su historia clínica
regeneración de leucocitos en estos evidencias de haber sufrido alguna
animales. Reviste especial impor- infección pocas semanas antes de
tancia el hecho de que en estos es- que aparecieran los edemas, las le-
tudios la proteína de maní promo- siones de la piel y otros signos clí-
vió una mayor regeneración de leu- nicos de este síndrome (48, 49).
cocitos de lo que era de esperar da- Más aún, la mayoría de los niños
do sus efectos sobre el crecimiento. de corta edad de las regiones don-
96 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
de el SPI es común, padecen de cier- mayor utilización o absorción dis-
to grado de deficiencia proteica lo minuida de las proteínas.
suficiente para obstaculizar su cre-
cimiento y desarrollo y, a menudo, En diversas oportunidades se ha
para producir alteraciones en el co- podido apreciar que de seis a ocho
lor y textura del cabello. Se ha da- semanas después de un brote de sa-
do por cierto que las diarreas de rampión se presentan epidemias de
origen infeccioso frecuentemente SPI (59, y datos inéditos del IN-
sirven como factores de "stress" CAP). Es de suponer que el alcan-
precipitantes del síndrome al inter- ce del deterioro celular es mucho
ferir con la absorción de proteína y, más amplio cuando el organismo
por lo tanto, constituyen un factor padece de infecciones por virus que
primordial en la epidemiología del en aquellos casos en que éstas son
SPI. Sin embargo, bien puede ser de origen bacteriano. Los aisla-
que el efecto de las infecciones dia- mientos de virus logrados por Ra-
rreicas sobre dicha absorción sea mos Alvarez y Sabin (60) en un
sólo una parte insignificante e in- 409% de niños con diarrea que es-
cidental del mecanismo que toma tos autores investigaron en Cincin-
parte en esta cadena de eventos. nati, Ohio, EE. UU., y el hecho
Estudios metabólicos cuidadosos de que nosotros ern Centro Ame-
han demostrado que la diarrea per rica no hayamos encontrado bac-
se no siempre causa trastornos terias patógenas en más del 10% de
apreciables en la absorción (50) y niños con diarrea (datos inéditos
lo que es más, se ha comprobado del INCAP) son un indicio de que
que varias otras infecciones que ge- los virus bien pueden ser el factor
neralmente no se asocian con las de mayor importancia en las dia-
diarreas, ejercen un marcado efecto rreas infecciosas, aunque esta su-
sobre la excreción de nitrógeno. posición todavía queda sujeta a
Entre éstas cabe citar las siguien- pruebas directas.
tes: erisipela (51), meningitis (52),
paludismo (53), neumonía, pielo- Las infecciones también contri-
nefritis, paratifoidea (54), tifoidea buyen indirectamente a agravar la
(55, 56) y tuberculosis (56, 57). deficiencia proteica en los niños
desnutridos. La madre, y a veces
Cuando una de estas infecciones también el médico, a menudo reti-
se presenta, la excreción de nitró- ra de la dieta del niño los escasos
geno urinario invariablemente au- alimentos sólidos que podría ha-
menta. Aun cuando haya fiebre, ber estado recibiendo, y lo somete
la magnitud del efecto del balance a una dieta de atoles ralos prepara-
de nitrógeno es mucho mayor del dos con cereales o maicena. Es po-
que podría dar cuenta el aumento sible también que interprete erró-
en la tasa de metabolismo basal neamente la diarrea y, en la creen-
que se asocia con el alza de tempera- cia de que ésta se debe a "lombri-
tura (58). Al parecer, el efecto ad- ces", administre a su hijo fuertes
verso de las infecciones sobre el ba- purgantes. En realidad, uno de los
lance de nitrógeno se debe a una factores importantes que debe con-
destrucción de las células o a los siderarse en los estudios de campo
trastornos que produce en el meta- al evaluar el efecto de las infec-
bolismo celular, más bien que a una ciones sobre el estado de nutrición,
DESNUTRICION PROTEICA 97
es la tendencia de los padres de fa- han logrado aportar evidencia con-
milia de cambiar la dieta de sus hi- vincente que respalde este punto,
jos, por desgracia empeorándola, probablemente porque tales investi-
Cuando en ellos se presenta una in- gaciones no se han llevado a cabo
fección. en casos de deficiencia proteica su-
Por supuesto, la influencia ad- ficientemente severa. Sin embargo,
versa de las infecciones sobre el es- se dispone de pruebas epidemiológi-
tado nutricional no se limita a los cas apreciables en el sentido de que
niños, pero más a menudo es en las infecciones, en el hombre, agra-
los preescolares en los que la nu- van la desnutrición proteica al in-
trición proteica anterior es tan de- fluenciar desfavorablemente el ba-
ficiente y las reservas proteicas tan lance de nitrógeno. Estas también
inadecuadas, en quienes dichos efec- tienen efectos indirectos ya que dis-
tos son clínicamente apreciables. minuyen el apetito y a menudo son,
Ciertamente, algunas de las conse- asimismo, la causa de que los pa-
cuencias de las múltiples infeccio- dres o hasta el propio médico re-
nes agudas y crónicas, comunes en- duzcan tanto la cantidad como la
tre las personas que viven en condi- calidad de la dieta. Existe una in-
ciones poco higiénicas, son el resul- teracción dinámica entre la nutri-
tado de sus efectos sobre el estado ción y las infecciones que adquiere
nutricional, más bien que el efecto especial importancia en los países
directo del agente patógeno propia- tropicales y técnicamente poco de-
mente dicho. Es importante con- sarrollados del mundo, donde tanto
trolar las diarreas y otras enferme- la desnutrición proteica como las
dades tan pronto como ello sea po- infecciones constituyen problemas
sible, considerando los efectos que graves de salud pública. El éxito
éstas tienen sobre la nutrición, los que se logre en cuanto al mejora-
cuales nada tienen que ver con cua- miento de la salud en tales áreas
lesquiera efectos tóxicos producidos depende en mucho de la atención
por la propia enfermedad. que se dedique, tanto al control de
las infecciones, como al mejora-
RESUMEN miento de la nutrición. Los estu-
dios de investigación en niños con
Numerosos estudios demuestran síndrome pluricarencial de la infan-
que la deficiencia proteica severa cia (SPI o kwashiorkor) proporcio-
puede ejercer un marcado efecto so- nan una oportunidad especialmente
bre la gravedad de las infecciones buena para determinar la naturale-
en animales de experimentación. za e importancia-de la relación en-
No obstante, los pocos estudios tre las infecciones y la desnutrición
practicados en sujetos humanos no proteica en el hombre.
REFERENCIAS
1. Benditt, E. P.; Wissler, R. W.; Proc. Soc. Exper. Biol. Med.,
Woolridge, R. L.; Rowley, D. A., 70:240-243, 1949.
y Steffee, C. H.: Loss of body 2. Berry, L. J.; Davis, J., y Spies, T.
protein and antibody production D.: The relationship between
by rats on low protein diets. diet and the mechanisms for de.
98 PUBLICACIONES CIEN'rIFICAS DEL- INCAP
fense against bacterial infec- 9. · Oomen, H. A. P. C.: Hypovitami-
tions in rats. Jour. Lab. Clin. nosis A. III. Clinical experience
Med., 30: 684-694, 1945. on hipovitaminosis A. Fed. Proc.,
17 (Suppl. 2, Part 2): 111-128,
3. Cannon, P. R.; Chase, W. E., y 1958. Proceedings on the Confe-
Wissler, R. W.: The relationship ference on Beriberi Endemic Goi-
of the protein-reserves to anti- ter and Hypo-vitaminosis. eds.
body production. I. The effects A. T. D. Kinney y R. H. Follis,
of a low-protein diet and of plas_ Jr.
mapheresis upon formation of
10. Brock, J. F.; Hansen, J. D. L.; Ho-
agglutinins. Jour. Immunol.,
we, E. E.; Pretorius, P. J.; Da-
47:133-147, 1943. vel, J. G. A., y Hendrickse, R.
G.: Kwashiorkor and protein
4. Madden, S. C., y Whipple, G. I-I.: malnutrition. A dietary thera-
Plasma proteins: their source, peutic trial. Lancet, 2:355-360,
production and utilization. Phy- 1955.
siol. Rev., 20:194-217, 1940.
11. Hansen, J. D. L.; Howe, E. E., y
5. Miller, L. L.; Ross, J. F., y Whip- Brock, J. F.: Amino-acids and
ple, G. H.: Methionine and cys- kwashiorkor. Lancet, 2:911-913,
tine, specific protein factors pre- 1956.
venting chloroform liver injury
in protein-depleted dogs. Am. 12. Béhar, M.: Ascoli, W., y Scrim-
Jour. Med. Sci., 200:739-756, shaw, N. S.: An investigation in_
1940. to the causes of death in children
in four rural communities in
G. Miner, R. W., ed.: Nutrition in in- Guatemala. Bull. Wld Hlth Org.,
fections. Ann. N. Y. Acad. Sci., 19:1093-1102, 1958. Estudio so-
63:145-317, 1955. bre las causas de defunción de
los niños en cuatro poblaciones
7. Béhar, M., y Scrimsrhaw, N. S.: rurales de Guatemala. Bol. Of.
Epidemiology of protein malnu- San. Pan., 45:412-420, 1958.
trition. En: Human Nutrition 13. Scrimshaw, N. S.; Taylor, C. E.,
Historic and Scientific, ed. Iago y Gordon, J. E.: Interactions of
Galdston, New York, Internatio- nutrition and infection. Am.
nal Universities Press, Inc., Jour. Med. Sci., 237:367-403,
1960, págs. 257-273. Institute of 1959. Interacciones entre la nu-
Social and Historical Medicine, trición y las infecciones. Publica-
The New York Academy of Me- ciones Científicas del Instituto
dicine, Monograph III. Epide- de Nutrición de Centro Améri-
miología de la desnutrición pro-
ca y Panamá, Recopilación No. 4.
teica. Véase este volumen, pág.
Washington, D. C., Organización
79. Panamericana de la Salud, págs.
43-105, 1962. Publicaciones Cien-
8. Trowell, H. C.; Davies, J. N. P., tificas No. 59.
y Dean, R. F. A.: Kwashiorkor.
London, Edward Arnold Ltd., 14. Guggenheim, K., y Buechler, E.:
1954, págs. 64-203. Nutrition and resistance to in-
DESNUTRICION PROTEICA 99
fection. The effect of quantita- 21. Wissler, R. W.: The effect of pro-
tive and qualitative protein defi- tein-depletion and subsequent
cieney on the bactericidal pro- immunization upon the response
perties and phagocytie activity of animals to pneoumococcal in-
of peritoneal fluid of rats. Jour. fection. I. Experiments with
Immunol., 58:133-139, 1948. rabbits. Jour. Infect. Dis., 80:
250-263, 1947.
15. Guggenheim, K., y Buechler, E.:
Nutritional deficiency and resis- 22. Wissler, R. W.: The effect of pro-
tance to infection. The effect of tein-depletion and subsequent
caloric and protein deficiency on immunization upon the response
the susceptibility of rats and mi- of animals to pneumococcal in-
ce to infection with Salmonella fection. II. Experiments with
typhimurium. Jour. Hyg., 45: male albino rats. Jour. Infect.
103-109, 1947. Dis., 80:264-277, 1947.
16. Watson, M.: Studies on the in- 23. Miles, J. A. R.: The course of in-
fluence of diet on resistance to fection with certain natural bac.
infection. The effect of various terial pathogens of the rat in
diets on the resistance of mice rats on protein-deficient diets.
to bacterial infection. Jour. Hyg., Brit. Jour. Exper. Path., 32:285-
37:420-444, 1937. 294, 1951.
17. Watson, M.; Wilson, J., y Topley, 24. Guggenheim K.; Buechler-Czacz-
W. W. C.: The effect of diet on kes, E., y Halevi, S.: The effect
epidemics of mouse typhoid. of protein deficiency on the re-
Jour. Hyg., 38:424-431, 1938. sistance of rats to infection with
spirochetes of relapsing fever.
18. Sako, W. S.: Resistance to infec- Jour. Infect. Dis., 88:105-108,
tion as affected by variations in 1951.
the proportions of protein, fat,
and carbohydrate in the diet. An 25. Koerner, T. A.; Getz, H. R., y Long,
experimental study. Jour. Pedia- E. R.: Experimental studies on
trics, 20:475-483, 1942. nutrition in tuberculosis. The
role of protein in resistance to
19. Dubos, R. J., y Schaedler, R. W.: tuberculosis. Proc. Soc. Exper.
;Effect of dietary proteins and Biol. Med., 71:154-158, 1949.
amino acids on the susceptibility
of mice to bacterial infections. 26. Metcoff, J.; Darling, D. B.; Scan-
Jour. Exper. Med., 108:69-81, lon, M. H., y Stare, F. J.: Nutri-
1958. tional status and infection res-
ponse. I. Electrophoretic, circu-
lating plasma protein, hematolo-
20. Schaedler, R. W., y Dubos, R. J.:
Reversible changes in the sus- gic, hematopoietic, and immu-
ceptibility of mice to bacterial nologic responses to Salmonella
infections. II. Changes brought typhimurium (Bacillus aertry-
about by nutritional disturban- cke) infection in the protein-de-
ces. Jour. Exper. Med., 104:67- ficient rat. Jour. Lab. Clin. Med.,
84, 1956. 33:47-66, 1948.
100 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
27. Lange, L. B., y Simmonds, N.: Ex- 35. Kearney, E. B.; Pond, W. L.; Plass,
perimental tuberculosis in rats B. A.; Maddy, K. H; Elvehjem,
on varied diets. Am. Rev. Tu- C. A., y Clark, P. F.: Effect of
berc., 7:49-59, 1923. thiamine deficiency on Western
equine encephalomyelitis in mice.
28. Metcoff, J.; Darling, D.; Wilson,
Jour. Infect. Dis., 82:177-186,
D.; Lapi, A., y Stare, F. J.: Nu- 1948.
tritional status and infection
response. II. Electrophoretic, 36. Kearney, E. B.; Pond, W. L.; Plass,
circulating plasma protein, he- B. A.; Maddy, K. H.; Elvehjem,
matologic, hematopoietic, and C. A., y Clark, P. F.: The in-
pathologic responses to Myco- fluence of varied protein intake
bacterium tuberculosis (H37RV) and of tryptophane deficiency
infection in the protein-deficient on Theiler's encephalomyelitis
rat. Jour. Lab. Clin. Med., 34: of mice. Jour. Bacteriol., 55:89-
335-357, 1949. 111, 1948.
29. Ratcliffe, H. L.: Protein intake 37. Sprunt, D. H.: The effect of un-
and pulmonary tuberculosis in dernourishment on the suscep-
rats and hamsters. Fed. Proc., tibility of the rabbit to infection
10:368-369, 1951. with vaccinia. JOur. Exper. Med.,
30. Ratcliffe, H. L.: Influence of pro- 75:297-304, 1942.
tein intake on tuberculosis in
Guinea pigs and rats. Fed. Proc. 38. Jones, J. H.; Foster, C.; Henle,
13:441-442, 1954. W., y Alexander, D.: Effects of
low potassium and low lysine
31. Ratcliffe, H. L., y Merrick, J. V.: diets on poliomyelitis in mice.
Tuberculosis induced by droplet Fed. PrOc., 6:411, 1947.
nuclei infection. Its develop-
mental pattern in hamsters in 39. Gemeroy, D. G., y Koffler, A. H.:
relation to levels of dietary pro- The production of antibodies in
tein. Am. Jour. Path., 33:107- protein depleted and repleted
129, 1957. rabbits. Jour. Nutrition, 39:299-
32. Sengupta, S. R., y Howie, J. W.: 311, 1949.
Diet and resistance to experi-
mental tuberculosis in mice. 40. Toomey, J. A.; Frohring, W. O.,
Brit. Jour. Nutrition, 2:313-320, y Takcs, W. S.: Vitamin B-defi-
1948-49. cient animals and poliomyelitis.
Yale Jour. Biol. Med., 16:477-485,
33. Marche, J., y .ounelle, H.: Rela- 1944; correction 16:764.
tion of protein scarcity and mo-
dification of blood protein to the 41. Wohl, M. G.; Reinhold, J. G., y
tuberculosis among undernouri- Rose, S. B.: Antibody response in
shed subjects. Milbank Meem. patients with hypoproteinemia:
Fund Quart., 28:114-126, 1950. with special reference to the
34. Fitzpatrick, F. K.: Susceptibility effect of supplementation with
to typhus of rats on deficient protein or protein hydrolysate.
diets. Am. Jour. Pub. Health, Arch t.. Med., 83:402-415,
38:676-681, 1948.' 1949.
DESNUTRICION PROTEICA 101
42. Balch, H. H.: Relation of nutritio- 49. Jelliffe, D. B.: Infant Nutrition in
nal deficiency in man to antibo- the Subtropics and Tropics. Ge-
dy production. Jour. Immunol. neva, World Health Organization,
64:397-410, 1950. 1955, 237 págs. WHO Monograph
Series No. 29.
43. Bieler, M. M.; Ecker, E. E., y
Spies, T. D.: Serum proteins in 50. Chung, A. W., y Viscorova, B.: The
hypoproteinemia due to nutritio- effect of early oral feeding ver-
nal deficiency. Jour. Lab. Clin. sus early oral starvation on the
Med., 32:130-138, 1947. course of infantile diarrhea.
Jour. Pediatrics, 33:14-22, 1948.
44. ;Havens, W. P., Jr.; Bock, D. G., y
Siegel, I.: Capacity of seriously 51. Coleman, W.; Barr, D. P., y Du
wounded patients (with hypo- Bois, E. F.: Clinical calorimetry.
proteinemia and severe malnu- XXX. Metabolism in erysipelas.
trition) to produce antibody. Arch. Int. Med., 29:567-582, 1922.
Am. Jour. Med. Sci., 228:251-
255, 1954. 52. Grossman, C. M.; Sappington, T.
S.; Burrows, B. A.; Lavietes, P.
45. Larson, D. L., y Tomlinson, L. J.: H., y Peters, J. P.: Nitrogen
Quantitative antibody studies in metabolism in acute infections.
man. II. The relation of the le-
Jour. Clin. Invest., 24:523-531,
vel of serum proteins to antibo- 1945.
dy production. Jour. Lab. Clin.
Med., 39:129-134, 1952. 53. Barr, D. P., y DuBois, E. F.: Cli-
46. Zucker, T. F.; Zucker, L. M., y nical calorimetry. XXVIII. The
Seronde, J., Jr.; Antibody forma- metabolism, in malarial fever.
tion and natural resistance in Arch. Int. Med., 21:627-658, 1918.
nutritional deficiencies, Jour.
54. Kocher, R. A.: Uber die Grosse
Nutrition, 59:299-308, 1956.
des Eiweisszerfalls bei Fieber
47. Guggenheim, K., y Buechler, E.: und bei Arbeitsleistung. Unter-
Nutrition and resistance to in- suchungen mittels des Sticks-
fection. Bactericidal properties toffminimums. Determinaciones
and phagocytic activity of peri- cuantitativas del catabolismo
toneal fluid of rats in various proteico en individuos con fiebre
states of nutritional deficiency. y bajo diferentes condiciones de
Jour. Immunol., 54:349-356, 1946. trabajo por medio de mediciones
del mínimo de nitrógeno. Deuts-
48. Scrimshaw, N. S.; Béhar, M; Vi- ches Arch. klin. Med., 115:82-
teri, F.; Arroyave, G., y Tejada, 123, 1914.
C.:Epidemiology and prevention
of severe protein malnutrition 55. Coleman, W., y Gephart, F. C.:
(kwashiorkor), in Central Ame- Clinical calorimetry. VI. Notes
rica. Am. Jour. Pub. Health, 47: on the absorption of fat and pro-
53-62, 1957. Epidemio!ogía y tein in typhoid fevers. Arch. Int.
prevención de la malnutrición Med., 15:882-938, 1915.
proteica severa (kwashiorkor) en
la América Central. Bol. Of. San. 56. Krauss, E.: Untersuchungen uber
Pan., 42:317-327, 1957. den minimalen Eiweissverbrauch
102 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
des Menschen unter gesunden 58. Peters, J. P., y Van Slyke, D. D.:
und krankhaften Bedingungen. Quantitative Clinical Chemistry
Investigaciones sobre la utiliza- Interpretations. 2a. ed. Baltimo-
ción mínima de proteina en per- re, The Williams and Wilkins
sonas sanas y enfermas. Deuts- Company, 1946, vol. 1, pág. 678.
ches Arch. klin. Med., 150:13-59,
59. DeMaeyer, D. B.: Comunicación
1926.
personal, 1958.
57. Narasinga Rao, B. S., y Gopalan, 60. Ramos-Alvarez, M., y Sabin, A. B.:
C.: Nutrition and tuberculosis. Enteropathonegic viruses and
Part II. Studies on nitrogen, cal- bacteria; role in summer diar-
cium and phosphorus metabo- rheal diseases of infancy and ear-
lism in tuberculosis. Indian Jour. ly childhood. Jour. Am. Med.
Med. Research, 46:93-103, 1958. Assn, 167:147-156, 1958.
ADELANTOS EN LA COMPRENSION Y PREVENCION DE LA
DESNUTRICION PROTEICA EN CENTRO AMERICA 1',2,3
CARLOS PEREZ 4
Instituto de Nutrición de Centro América y Panamá (INCAP), Guatemala, C. A.
Al igual que ocurre en otras re- rales y en los distritos pobres de las
giones técnicamente poco desarro- zonas urbanas de América Central,
lladas, la desnutrición proteica es es difícil distinguir a un niño de 2
frecuente en las poblaciones rurales años de otro de 4. 2) Otros signos
y semiurbanas de los países centro- físicos, tales como cabello fácilmen-
americanos. te desprendible, lesiones de las
membranas mucosas y edema preti-
Las manifestaciones de esta defi- bial, se presentan con bastante fre-
ciencia abarcan un variado espectro cuencia. 3) En las salas de pedia-
de síntomas y signos clínicos, y se tría de los hospitales de toda la re-
presentan especialmente en los ni- gión se encuentra gran número de
ñios de edad preescolar que integran niños enfermos con síndrome pluri-
precisamente el grupo de población carencial de la infancia (SPI) o con
al que más afecta la desnutrición. marasmo. 4) Son alarmantes las
Algunas de estas manifestaciones tasas de mortalidad entre los niños
son claramente visibles y bastante de 1 a 4 afños de edad, tasas que las
comunes: 1) El desarrollo físico se Autoridades de Salud Pública acep-
retrasa y los procesos dq crecimien- tan por lo general como un buen ín-
to y maduración se detienen prácti- dice del problema de la desnutri-
camente durante el segundo y ter- ción proteica. Para formarse una
cer años de vida. En las áreas ru- idea de la magnitud de este proble-
1 Publicado originalmente en Federa- cios personales del Dr. José María Ben-
tion Proceedings, 18 (Suppl. No. 3):89- goa, miembro de la Unidad: de Nutrición
93, 1959, bajo el título "Progress in de la Organización Mundial de la Salud
Understanding and Preventing Protein de las Naciones Unidas (OMS), o bien
Malnutrition in Central America", No. constituyen el resultado de trabajos
INCAP I-140. efectuados en el área de Centro Amé-
o Presentado como parte del Sympo- rica por los Dres. Nevin S'. Scrimshaw
y Moisés Béhar, funcionarios de la Or-
sium "Advances in Human Nutrition"
ganización Panamericana de la Salud
celebrado en Pittsburgh, Pensilvania, y del INCAP.
los dias 13 y 14 de octubre de 1958, ba- 4 En esa época Director Adjunto y
jo los auspicios de H. J. Heinz Compa- Jefe de la División de Servicios a los
ny. Países Miembros del Instituto de Nutri-
9 Varios de los conceptos que se ex- ción de Centro América y Panamá (IN-
presan en este articulo representan jui- CAP). Publicación INCAP E-297.
103
104 PUBLICACIONES CIENTiIFICAS DEL INCAP
ma, basta comparar la tasa global vamente bueno. Transcurrido ese
de mortalidad, en este grupo de tiempo la leche de la madre empie-
edad, en los países de Centro Amé- za a ser insuficiente para las nece-
rica, que fue de 26 por mil en el año sidades del niño y, por consiguien-
de 1956 (según datos provistos por te, su crecimiento y proceso de ma-
los Departamentos de Estadística duración principian a la vez a re-
de los países centroamericanos) con trasarse. Después del año empieza
la de 1,1 que ese mismo año se re- a comer tortillas, caldo de frijoles,
gistró en los Estados Unidos de café y ocasionalmente frutas y ve-
América (1). getales, alimentos que se le dan ade-
más de la leche materna. En niños
La epidemiología de la desnutri- como éstos, el destete tiene lugar
ción proteica ha sido revisada por entre el primero y tercer años de
Scrimshaw y Béhar (2) sobre una vida. Desafortunadamente, se con-
base mundial. A nuestro juicio, la tinúa suministrándole el mismo ti-
situación en Centro América puede po de dieta y, como es natural, el
considerarse como representativa crecimiento y la maduración del ni-
en este sentido. En dicha región se ño prácticamente se detienen.
han llevado a cabo estudios enca-
minados a comprender la forma en Las tres razones principales de
que operan los factores causales de que existan prácticas de alimenta-
esta deficiencia, fundados en los ción infantil tan inadecuadas son:
cuales cabe trazar un cuadro típico primero, las creencias erróneas con
de la vida de un niño, desde su con- respecto a los supuestos efectos no-
cepción hasta la edad de 3 6 4 años. civos de algunos alimentos; segun-
do, la ignorancia en cuanto a la
La familia, bastante pobre, vive necesidad de que el niño reciba una
por lo general en una choza; la ma- buena alimentación y en lo referen-
dre que no sabe leer ni escribir tie- te a la forma de preparar ésta y,
ne dus hijos de dos y cuatro años tercero, la escasez de recursos eco-
y está en el sexto mes de su tercer nómicos de la familia. A pesar de
embarazo; se ve delgada y no ha esta última circunstancia, la mayo-
aumentado el peso que debiera du- ría de las madres encontrarían, den-
rante la gestación. Vive sola, sin tro de sus presupuestos limitados,
ningún apoyo, ya que su marido el medio de alimentar satisfactoria-
que gastaba la mayor parte de sus mente a sus hijos, si se les ense-
ingresos en alcohol, la ha abandona- ñara a hacerlo. En cualquier mo-
do. Su alimentación es, por fuer- mento de este período y como con-
za, deficiente, pues sus ganancias secuencia de las condiciones de vi-
como lavanldera son de unos cin- da del niño, empiezan a aparecer
cuenta centavos de dólar diarios. los ataques de diarrea que se deben
A los tres meses, en esas condicio- generalmente a infecciones enté-
nes sociales adversas de pobreza e ricas, y que la madre atribuye a
ignorancia, nace un niño, milagro- parásitos intestinales o "lombri-
samente, con un peso normal de ces", tratándolas con una dieta
cerca de 7 libras. Es alimentado al dieta aún más restringida y admi-
seno materno y hasta los seis u ocho nistrándole purgantes que sólo sir-
meses su estado nutricional es sa-
ven para agravar el estado nutricio-
tisfactorio y su crecimiento relati- nal de un niño ya desnutrido. Po-
DESNUTRICION PROTEICA 105
cas semanas más tarde se presentan rampión se añade el "stress" de una
los signos del síndrome pluricaren- alimentación inadecuada, lo que da
cial de la infancia (SPI o kwashior- por resultado la aparición del SPI o
kor). Si durante los primeros 6 a del marasmo. La ignorancia es, en
9 meses de vida la madre no conti- esta etapa, la causa principal que
núa amamantándolo, es más proba- precipita la desnutrición severa.
ble que en él se desarrolle marasmo.
En resumen, como lo ilustra la
Figura 1, la pobreza, las condicio-
Algunos casos de desnutrición
nes sociales adversas y un nivel de
grave se presentan durante la con- instrucción bastante bajo, intervie-
valecencia de una enfermedad in- nen como factores predisponentes
fecciosa como el sarampión, pero en la mayoría de los casos. El pe-
aquí también la ignorancia es uno ríodo crítico empieza a los seis me-
de los factores principales. Por el ses y dura de tres a cuatro años.
temor de que ciertos alimentos co- Las enfermedades infecciosas, la
mo la carne, la leche y otros de con- falta de alimentos de buen valor
sistencia sólida que generalmente nutritivo y, sobre todo, la ignoran-
se califican de "pesados", hagan cia de la madre constituyen los fac-
"daño a los rifones", se tiene al ni- tores que precipitan la desnutrición.
ño en una dieta exclusivamente lí- Consideremos, ahora, lo que por el
quida durante varias semanas, y a momento se está haciendo en el
la sobrecarga producida por el sa- campo de la prevención.
FIG. 1.- Factores que participan en el desarrollo de desnutrición proteica
en la América Central.
FACTORES PRECIPITANTES Niño bien nutrido
Ignorancia de la madre
Enfermedades infecciosos
Falta de buena alimentación Niño desnutrido
/X_ _ -
E
._
a)
Edad /meses 6 12 18 24 30 36
FACTORES PREDISPONENTES
Pobreza, condiciones sociales adversas,
bajo nivel educativo
106 PUBLICACIONES CIE NTIFICAS DEL INCAP
PREVENCION Existe, sin embargo, necesidad de
adoptar también algunas medidas
Para la solución permanente del de emergencia. Los paises centro-
problema de la desnutrición severa, americanos enfrentan en la actua-
ésta debe considerarse como la re- lidad un problema crítico, plantea-
sultante de un proceso complejo en do por los miles de niños que mue-
el que el bajo nivel de vida con sus ren cada año, y por quienes debe
factores educativos, sanitarios, eco- hacerse algo sin demora. El curso
nómicos y de producción agrícola, de acción inmediato que se ha em-
son causas determinantes que en- prendido para controlar la morbi-
tran en juego en un momento dado lidad y mortalidad contempla los
y en forma interdependiente. Por siguientes aspectos: a) educación
lo tanto, el problema amerita un nutricional para combatir la igno-
enfoque integral que combata tam- rancia de las madres; b) saneamien-
bién simultáneamente todas esas to del medio, en contra de las en-
causas. fermedades infecciosas; c) aumen-
to de la disponibilidad de alimen-
El proceso educativo encaminado tos de alto valor nutritivo y bajo
a la adopción de mejores hábitos de costo, tales como mezclas vegeta-
salud, susQitando en particular el les, para subsanar la carestía de ali-
deseo de cambiar las prácticas de mentos.
alimentación, está íntimamente re-
lacionado con el proceso de enseñar Nos referiremos, a continuación,
métodos más adecuados de cultivo y a una de las medidas más importan-
de preparación de alimentos. En un tes.
programa integrado de nutrición, Educación nutricional - Existe,
la tarea de los trabajadores de sa-
en Centro América, urgente necesi-
lud pública es la enseñanza de me-
dad no sólo de que el niño reciba los
jores prácticas de salud y de nutri-
cuidados del caso antes del destete,
ción a las mnadres de los niños que
sino también de ampliar estos cui-
asisten a los Centros de Salud; los dados hasta el período que sigue
técnicos en extensión agrícola de- a éste. El personal de los Servicios
ben enseñar la manera de producir locales de Salud se percata cada vez
mejores alimentos en las huertas más de este problema, y se han ini-
escolares y familiares, y el maestro ciado ya programas encaminados a
de escuela debe impartir instruc- educar a la madre en lo que respec-
ción en materia de salud y nutri- ta a la mejor forma de incorporar
ción a través de los programas es- gradualmente al niño a la dieta fa-
colares. Todas estas actividades miliar completa.
guardan entre sí una íntima rela-
ción de dependencia, y su mayor La desnutrición proteica severa
eficacia se logrará cuando se desa- en los niños es, en cierto sentido,
rrollen simultáneamente. El IN- una "deficiencia" de las madres y,
CAP, en estrecha colaboración con por lo tanto, son ellas las que re-
¡los Ministerios de Salud Pública, quieren "tratamiento". Los Servi-
Educación y Agricultura de sus paí- cios de Salud procuran administrar
ses miembros, trabaja activamente ese "tratamiento" enseñando a las
por lograr estas mejoras, rnadres a cuidar mejor a sus hijos,
DESNUTRICION PROTEICA 107
Esta educación se concentra alrede- A la enfermera le toca despertar
dor de tres puntos principales. Pri- el interés de las madres en el peso
rmero, se estimula a las madres a de sus hijos, por lo que debe dis-
prestar atención al peso del niño y poner de balanzas portátiles y de
a reconocer este signo como un ín- ciertas gráficas, y esforzarse en ob-
dice de su nutrición y buena salud. tener la participación activa de
Segundo, se les hace ver la impor- aquélla en la operación de pesar al
tancia de una buena dieta para el niño (Figura 2).
mantenimiento de la salud y para
que el niño continúe aumentando Hasta hace poco las Enfermeras
de peso adecuadamente. Por últi- de Salud Pública encargadas de las
mo, se trata de convencerlas de lo visitas domiciliarias no disponían
perjudicial que son algunas de las más que de balanzas de 25 libras
creencias que profesan en lo que a que sólo permitían pesar a niños
ciertos alimentos se refiere, y de la menores de 18 meses. Por consi-
necesidad de substituir éstas por guiente, los niños de edad preesco-
medidas más aconsejables. Los pro- lar nunca eran pesados en las visi-
gramas de acción fundados en es- tas domiciliarias, y la madre no se
tos tres puntos son responsabilidad daba cuenta de la lentitud de su
de todo el personal de los Centros crecimiento. En la actualidad, se
de Salud, aunque es verdad que en usan balanzas portátiles de 50 li-
las Enfermeras de Salud Pública re- bras que permiten a la enfermera
cae parte muy especial de esta la- pesar en el propio hogar hasta a ni-
bor. ños de 5 años y más.
FIG. 2
108 PUBLICACIONES CIENm'FICAS DEL INCAP
FIG. 3.- Balanzas que hoy dia usan las Enfermeras de Salud Pública en
Centro América.
25 lbs'
DESNUTRICION PROTEICA 109
Como guía para la Enfermera de La enfermera visitadora anota el
Salud Pública se ha elaborado la peso del niño en estas gráficas en
gráfica que aparece en la Figura 4, presencia de la madre, procedimien-
la cual consta de cuatro canales de to que la sitúa en mejores condi-
crecimiento que, trazados con arre- ciones para explicarle el significa-
glo al esquema propuesto por Gó- do del peso actual de su hijo. De
mez y colaboradores (3), permite ese modo, la madre se da cuenta de
una rápida clasificación de la seve- la importancia de esta medición pa-
ridad de la deficiencia del peso. Los ra la salud del nifo.
niños cuyo peso está dentro del ca-
nal 1 se consideran bien nutridos, Si el peso del niño es normal, se
pues éste sóla se desvía + 10% del estimula a la madre para que lo
promedio "normal". Los niños cu- mantenga en buena salud, conti-
yo peso es inferior al normal en un nuando la práctica de darle una ali-
11 a 25%, están comprendidos en mentación adecuada. La enferme-
el canal 2. Cuando el peso está den- ra debe tratar de mantener esos há-
tro del canal 3, el déficit ponderal bitos ayudándola a preparar las co-
es de 26 a 40% con respecto al que midas de su hijo.
se considera como normal. Por de-
bajo del canal 3 están los niños con Los niños cuyo peso se encuentra
un déficit ponderal de más del 40% deficiente, pero que no están se-
y éstos son, en su mayoría, casos veramente desnutridos (canales 2 y
de marasmo o de síndrome plurica- 3), necesitan cuidados especiales.
rencial de la infancia. Se explica a la madre el significa-
FIG. 4.- Método para clasificar con rapidez la deficiencia de peso.
45
Normal
35
// Desnutrición - ler grado
o
///1 Desnutrici¿n - 22 grado
o
201 o>De .Q.
snutricin - 3er grado
~~~~~~~~~~D
escnu tricí¿ n - 3 er. grado
15
10
Edad en años
·I a 1 1
. -1 1 I
o 1 2 3 4
110 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
do de su bajo peso y se le encare- dirección de una Enfermera de Sa-
ce la necesidad de aplicar medidas lud Pública, ellas participan en la
correctivas mejorando las prácticas selección y preparación de alimen-
alimentarias. Con ese fin se utilizan tos (Figura 7).
los alimentos locales preparados en
la casa o en el Centro de Salud. Los "Servicios de Rehabilitación
Nutricional", cuya función es esen-
Se enseña así a la madre, por me- cialmente educativa, según se dijo
dio de su participación activa y de anteriormente, sirven también co-
su observación, que todo lo que el mo centros de adiestramiento en
niño necesita es una dieta que ella Nutrición y Dietética para Enfer-
misma puede preparar en casa sin meras de Salud Pública.
incurrir en ningún gasto extraordi-
nario (véase Figura 5). Esta reha- Los hiños con un déficit ponde-
bilitación se efectúa en el hogar o ral de más del 40% y que, por lo
en el Centro de Salud, según lo de- tanto, caen dentro del canal 4 (Fi-
termine el tipo de comunidad, el gura 4), padecen por lo general de
tamaño y la proximidad de la po- marasmo o de SPI y requieren hos-
blación a dicho Centro (Figura 6). pitalización. En este caso se pone
interés especial en la educación de
Siempre que las circunstancias lo la madre, y se le hace ver que el
permiten se pide a las madres que
marasmo y el SPI son manifesta-
lleven a sus hijos periódicamente ciones de hambre, y que el niño se
al Centro de Salud donde, bajo la recupera comiendo. Esta práctica
FIG. 5
DESNUTRICION PROTEICA 111
PIO. 6
1ires
,Ll·..;·-l;~ .4::
1
112 PUBLICACIONES CIENTrFICAS DEL INCAP
no se seguía antes en los hospitales miento necesario, fuesen vigilados
del área y los niños con desnutri- de cerca por la Enfermera de Salud
ción grave eran, y desafortunada- Pública mediante visitas domicilia-
mente aún lo son, muchas veces rias a sus madres con el objeto de
tratados y dados de alta sin que la conseguir que los niños reciban en
madre llegue a saber nunca la na- sus casas una alimentación adecua-
turaleza de la enfermedad de su hi- da. Se hace sentir así la necesidad
jo y las causas de ésta. Este tipo categórica de una mejor integración
de tratamiento hospitalario cura las de los Servicios de Salud por medio
manifestaciones de la enfermedad de una estrecha colaboración entre
pero hace caso omiso de su verda- estos centros y los hospitales.
dera causa que es la ignorancia de Las enfermedades infecciosas, en
la madre en cuanto a prácticas die- especial las diarreas y el sarampión,
téticas adecuadas y en lo concer- constituyen un peligro durante los
niente a la manera de tratar las en- primeros 5 años de vida del niño.
fermedades comunes en la infancia. Las Enfermeras de Salud Pública
Esta es la razón de que en algunas concentran particular atención en
zonas de la América Central más los preescolares afectados de estas
del 50% de los niños tratados en enfermedades, y mediante una es-
los hospitales por desnutrición gra- trecha supervisión, enseñan a las
ve reingresen con el mismo síndro- madres lo que debe ser un trata-
me a las pocas semanas (4). Lo miento adecuado hasta que el niño
ideal sería que estos niños dados de haya logrado recuperarse por com-
alta después de recibir el trata- pleto.
FIG. 7
DESNUTRICION PROTEICA 113
Es nuestra opinión que las acti- tado en materia de nutrición, en
vidades de nutrición de los Servi- particular Nutricionistas, se encar-
cios de Salud deben estar a cargo guen de supervisar el trabajo del
del personal permanente del Centro, personal regular de Salud Pública.
en particular, de los médicos y de El Instituto de Nutrición de Centro
las enfermeras que aceptan la lucha América y Panamá, por su parte,
contra la desnutrición como una de continuará trabajando en estrecha
sus obligaciones; que ven en el colaboración con otros organismos
mantenimiento de la salud y en la hacia la meta de mejorar el estado
buena nutrición de los niños un ar- nutricional de las poblaciones de
duo problema por resolver, y que Centro América y Panamá. El IN-
están dispuestos a evaluar su tra-
CAP ha llevado ya a feliz término
bajo según las tasas de niños con sus planes para el establecimiento
pesos deficientes o con SPI, y de de una Escuela de Nutrición y Die-
acuerdo con las cifras de mortali-
dad que se registran entre el grupo tética, de nivel universitario, cuyo
de 0 a 4 años de la localidad don- curriculum contempla 4 años de es-
de prestan sus servicios. tudios, para ayudar a enfrentar el
problema de una carencia casi com-
Si la lucha contra la desnutrición pleta de Nutricionistas y Dietistas
ha de ser fructífera, es esencial que en el sector norte de América Lati-
de inmediato se tome la acción ne- na. Cobra también cada vez mayor
cesaria para reorganizar y fortale- ritmo su programa de adiestramien-
cer los Servicios de Salud, y para to en Nutrición Aplicada para Mé-
que personal debidamente capaci- dicos en Salud Pública.
REFERENCIAS
1. Annual Epidemiological and Vital namericana de la Salud, págs.
Statistics, 1953. Geneva, World 171 - 182, 1962. Publicaciones
Health Organization, 1956. Científicas No. 59.
2. Scrimshaw, N. S., y Béhar, M.: 3. Gómez, F.; Ramos Galván, R.;
World-wide occurrence of pro- Frenk, S.; Cravioto Muñoz, J.;
tein malnutrition, Fed. Proc., 18 Chávez, R., y Vásquez, J.: Mor-
(Suppl. No. 3) :82-88, 1959. Pro- tality in second and third degree
ceedings of the Heinz Internatio- malnutrition. Jour. Trop. Pedia-
nal Symposium on Nutrition trics, 2:77-83, 1956.
"Advances in Human Nutrition",
Pittsburgh, Pa., October 13-14, 4. Nuila y Nuila, B.: Síndromes plu-
1958. La malnutrición proteica ricarenciales en El Salvador - 2a.
en el mundo. Publicaciones Cien- Parte - Niños de 2 a 10 años.
tificas del Instituto de Nutri- Trabajo presentado al II Congre-
ción de Centro América y Pana- so Centroamericano de Pediatria,
má, Recopilación No. 4. Wash- San Salvador, El Salvador, 9 a
ington, D. C., Organización Pa- 13 de diciembre de 1954.
ALGUNOS INDICES PARA LA EVALUACION GENERAL, EN GRUPOS
DE POBLACION, DE LA MAGNITUD DE LA DESNUTRICION
PROTEICO-CALORICA EN NIÑOS PEQUEÑOS1, 2
JOSE MARIA BENGOA3, D. B. JELLIFFE 4 Y CARLOS PEREZ5
En los últimos años se ha venido El Grupo de Estudio de la OMS
dedicando más atención a los pro- sobre "Medición del Nivel de Sa-
blemas de salud que encaran las po- lud" se reunió en Ginebra en 1955
blaciones de países que no han al- (2) y, al examinar diversas guías
canzado un grado suficiente de de- para determinar el estado de salud,
sarrollo técnico. Los niños consti- recomendó la conveniencia de estu-
tuyen el grupo más severamente diar más a fondo el uso de indica-
afectado de esas poblaciones, y la dores para estimar el estado nutri-
desnutrición proteico-calórica (1) cional de las poblaciones. La Quin-
uno de los problemas más graves. ta Sesión del Comité Mixto FAO/
Para que los programas de acción OMS de Expertos en Nutrición tu-
encaminados a controlar estas con- vo lugar en 1957 y, en su informe
diciones puedan desarrollarse, es ne- (3), dicho Comité hizo ver la nece-
cesario establecer antes, la magni- sidad de contar con "indicadores
tud y naturaleza del problema a fin nutricionales" objetivos y sencillos
de que estos conocimientos sirvan que puedan ser utilizados por el per-
como punto de partida. Es necesa- sonal general de sanidad con conoci-
rio, por lo tanto, evaluar la desnu- mientos de nutrición limitados. El
trición proteico-calórica en los ni- Comité subrayó la importancia de
ños, sobre todo cuando se trata de buscar tales indicadores si bien ad-
comunidades rurales en las regiones mitió que es preciso reconocer las
del trópico. dificultades que esto entraña.
1 Publicado originalmente en el Ame- 1 Miembro de la Unidad de Nutrición
rican Journal of Clinical Nutrition, 7: de la Organización Mundial de la Salud
714-720, 1959, bajo el título "Some In- con sede en Ginebra, Suiza.
dicators for a Broad Assessment of the 4 Profesor de Salud Infantil del UNI-
Magnitude of Protein-Calorie Malnu- CEF en Makerere College, University
trition in Young Children in Population College of East Africa, Kampala, Ugan-
Groups", No. INCAP I-141. da, Africa Oriental.
2 Este informe se basa en un trabajo
5 En esa época Director Adjunto y
que se presentó en el Noveno Congreso Jefe de la División de Servicios a los
Países Miembros del Instituto de Nu-
Internacional de Pediatría celebrado en trición de Centro América y Panamá
Montreal, Canadá, en el mes de julio (INCAP), Guatemala, C. A. Publicaci6n
de 1959. INCAP E-298.
114
DESNUTRICION PROTEICA 115
El objetivo de este trabajo no es figura como la primera y más im-
definir los métodos para el diagnós- portante causa de mortalidad en los
tico de las enfermedades carencia- niños menores de cinco años, pero
les, sino discutir, de manera preli- como Scrimshaw y colaboradores
minar, el uso de varios posibles ín- han demostrado (5), una gran pro-
dices - aun cuando reconociendo porción de l1s decesos atribuidos a
sus limitaciones - para establecer las enfermedades diarreicas o a pa-
a grosso modo la extensión o mag- rasitismo se deben en verdad a la
nitud del problema nutricional que desnutrición severa. Y lo que es
la desnutrición proteico-calórica más importante, la mayor parte de
plantea en los niños de corta edad esas muertes no habrían tenido lu-
en un área o país determinados. gar de haber recibido esos niños
una alimentación adecuada. Desde
Para tales efectos, esos posibles el punto de vista de las estadísticas
índices podrían obtenerse de diver- vitales, parece ser que las tasas de
sas fuentes tales como: 1) estadís- mortalidad en el grupo de 1 a 4
ticas vitales; 2) mediciones antro- años de edad constituyen un buen
pométricas; 3) signos clínicos; 4) índice del problema de la desnutri-
consumo de alimentos, y 5) prue- ción proteico-calórica en cualesquie-
bas de laboratorio. ra regiones o países.
INDICES BASADOS EN ESTADISTICAS VITALES En 1955, Bengoa (6) expresó la
opinión de que cuando las tasas de
Sebrell y Hundley (4) sugieren mortalidad en niños de 1 a 4 años
que es posible obtener ciertas prue- sobrepasan de 10 por 1.000, éstas
bas indirectas o presuntivas del es- probablemente puedan estar rela-
tado nutricional, aprovechando in- cionadas con un grave problema de
formación de índole semejante a desnutrición proteica, aun cuando
tasas globales de muerte, coeficien- otros factores contribuyan a esa
te de mortalidad infantil y tasas de elevada mortalidad. Todavía hay
defunciones por tuberculosis. países en los que las defunciones
de niños de 1 a 4 años son de más
Tasas de mortalidad en niños de 30 por 1.000 mientras que en los
de 1 a 4 años de edad Estados Unidos de América, en In-
glaterra y en los países del norte
Considerando que durante su pri- de Europa, esta tasa es de 1 ó 2
mer año de vida el niño por lo ge- por 1.000, aproximadamente.
neral recibe protección mediante la
leche materna, y ya que el escolar La mejor manera de expresar di-
puede competir por sí mismo en el cha mortalidad es, indudablemente,
hogar para obtener alimentos en por medio de tasas de mortalidad
mayor cantidad y de mejor calidad, específica en el grupo de 1 a 4 años
el impacto de la desnutrición pro- (número de decesos en niños de 1
teico-calórica se destaca en particu- a 4 años dividido por la población
lar en los niños de 1 a 4 años de total de esas mismas edades).
edad.
Sin embargo, en los países técni-
Es cierto que en los certificados camente poco desarrollados las es-
oficiales de defunción, la diarrea tadísticas oficiales son generalmen-
116 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
te inexactas y, aunque éste no fuera terminada población no revela las
el caso, la población de 1 a 4 años variaciones que existen en aquellos
tiene que ser estimada, y, por con- países donde se enfrentan diferen-
siguiente, no es exacta. Estas ci- tes niveles de nutrición. Al pare-
fras de mortalidad también se han cer es más acertado obtener el por-
expresado como el por ciento que centaje de recién nacidos con un pe-
del número global de muertes en la so inferior a una cifra arbitraria se-
población total representan las de- leccionada convencionalmente. Esta
funciones entre niños de 1 a 4 años. podría ser, por ejemplo, 2,5 kg que,
incidentalmente, equivale al índice
Wills y Waterlow (7) han pro- de prematuridad.
puesto que la razón de la mortali-
dad para niños de 1 a 4 años sobre Otra alternativa que posiblemen-
la de 1 a 12 meses de edad, bien te rinda información más útil sería
podría servir como índice. Estos la de utilizar un índice basado en
autores expresan la mortalidad co- la comparación del peso, al nacer,
mo porcentaje del total de las de- de nifos de grupos socioeconómicos
funciones registradas. bajos, generalmente mal alimenta-
dos de un país o región, con el pro-
medio correspondiente a niños na-
INDICES DERIVADOS DE MEDICIONES cidos de grupos socioeconómicos al-
ANTROPOMETRICAS tos, aparentemente bien nutridos,
pero de la misma composición gené-
El peso del nifo al nacer tica. Jelliffe (9) ha manifestado
que este índice bien podría denomi-
No se incluyen aquí las numero- narse el "cociente socioeconómico
sas referencias a este respecto por del peso al nacer", y definirse como
ser ya bastante conocidas. Hablan- sigue:
do en términos generales, todos es-
tos estudios concuerdan en que el Peso promedio del nifio al nacer en
estado nutricional de la madre afec- grupos socioeconómicos bajos
ta en cierta forma el peso del feto, X100
-
juntamente con otros factores co- Peso promedio del niño al nacer en
mo las influencias genético-raciales, grupos socioeconómicos altos
la edad de la madre, el sexo del ni-
ño, los nacimientos múltiples y al- El manejo de este índice presen-
gunas enfermedades. ta ciertas dificultades, sobre todo
cuando se trata de definir y deter-
Platt (8) sugiere que el registro minar los grupos socioeconómicos
del peso de los niños al mormrento de altos que se consideran como "bien
nacer puede proporcionar una guía nutridos".
útil del estado nutricional de las
madres y, posiblemente, de la co-
munidad en general. Evaluación, por deficiencia de
peso, de niños de edad preescolar
Surge la duda sobre cuál es la
mejor forma de utilizar como índi- Desde hace algunos años, la Es-
ce el peso del niño al nacer. El pro- cuela Mexicana de Pediatría, bajo
medio de las cifras totales en de- la dirección del Dr. Federico Gó-
DESNUTRICION PROTEICA 117
mez, propuso que la desnutrición teico-calórica en la población infan-
en la primera infancia se clasifica- til.
ra dentro de tres categarías o gra-
dos, según la desviación porcentual Una de las más firmes objeciones
del peso por debajo del promedio al uso de esta clasificación es el
del grupo (10). hecho de que a menudo no se sabe
con certeza las edades de los niños.
Desnutrición de ler. grado = En algunos casos éstas pueden veri-
de 75 a 90% del peso "promedio" ficarse guiándose por los certifica-
dos de nacimiento, pero corriente-
Desnutrición de 20. grado = mente éstos no existen, por lo que
de 60 a 75% del peso "promedio" hay que conformarse con aproxi-
maciones fundadas en la edad que
Desnutrición de 3er. grado = la madre notifica, comparando ésta
por debajo del 60%' del peso "pro- con eventos locales de importancia,
medio" tanto de orden natural como polí-
tico.
Esta clasificación se utilizó en
via experimental en tres estudios Otro tema de controversia es la
que se desarrollaron en diferentes definición del término peso "prome-
lugares de Centro América y el Area dio" el cual, por supuesto, es nece-
del Caribe, con el fin de comprobar sario obtener de un estudio previo,
su valor en las encuestas de campo. si es que ha de aplicarse correcta-
Los resultados obtenidos fueron los mente la clasificación propuesta
siguientes: por Gómez, aun cuando a menudo
podrán usarse patrones obtenidos
de otras partes del mundo (por
pais País País ejemplo de Estados Unidos de Amé-
Grado de A("') B(12) C(
13
) rica o de Europa). Ya que esta nor-
desnutrición % % % ma puede originar cierta confusión,
es necesario que los patrones utili-
ler. grado 41 54 37 zados sean definidos con claridad.
20. grado 36 20 21 Probablemente lo ideal sería notifi-
3er. grado 7 2 3 car este tipo de resultado, tanto en
Normal 16 24 40 función de los patrones locales co-
mo de estándares arbitrarios acep-
tados universalmente como unidad
En este cuadro no se mencionan de medida. para citar un caso, la
los nombres de los países, conside- cifra de 2,5 kg que se acepta como
rando que los tipos de población en- límite para marcar la prematuri-
cuestados en los tres estudios no dad.
eran los mismos y, por lo tanto, los
resultados no son comparables des- Salta a la vista que esta clasifi-
de el punto de vista estadístico. Sin cación tiene ciertas limitaciones;
embargo, éstos sugieren categórica- por ejemplo, no hace ninguna dife-
mente que sí puede usarse esta cla- renciación entre las diversas for-
sificación como un índice objetivo mas de la desnutrición. No obstan-
de la prevalencia de deficiencia pro- te, es indudable que constituye uno
118 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
de los medios más importantes para cular. El índice de "circunferen-
estimar el significado que en el cia del brazo" podría entonces de-
campo de salud pública tienen las finirse como el por ciento de niños
enfermedades carenciales proteico- cuyas medidas caen por debajo de
calóricas en el grupo de preescola- un nivel fijado de antemano, proba-
res, ya que en cada uno de esos sín- blemente el 80% del valor acepta-
dromes, esto es, en el síndrome plu- do como "normal". Es claro que es-
ricarencial de la infancia y más aún te punto de vista requiere mucho
en el marasmo, el bajo peso es un más estudio y debe aplicarse en el
hallazgo constante. Además, la di- desarrollo de pruebas de campo.
ferenciación dentro de los tres gra-
dos de desnutrición permite una Peso y talla de niños de primer
clasificación tal del estado nutricio- grado de educación primaria
nal de la población de edad preesco-
lar, que no se puede obtener valién- Hundley y colaboradores (15) han
dose de otros medios. dado pruebas de que la talla y el
peso de los escolares de primer gra-
Medición de los músculos y del do de primaria (niños de 6 a 7
tejido celular subcutáneo del brazo años), pueden proporcionar un ín-
dice del estado de nutrición, sufi-
Es posible que por medio de la cientemente sensible para señalar
medición directa de las principales tendencias favorables o desfavora-
bles, cuya magnitud no es tan seve-
reservas corporales, esto es, la gra-
sa subcutánea y los músculos estria- ra como cuando existe una situa-
ción de "hambre generalizada".
dos, se pueda lograr una estimación
aproximada del grado de depleción INDICES FUNDADOS EN LOS
de calorías y de proteínas respecti- HALLAZGOS CLINICOS
vamente. Fundado en este princi-
pio, uno de los autores (D. B. J.) su- En la utilización de encuestas clí-
giere tentativamente un índice nicas para evaluar la prevalencia
basado en la circunferencia del bra- de una enfermedad carencial especí-
zo (14)., fica, se ha tropezado con dos difi-
cultades de importancia en el orden
Esta recomendación se funda en práctico. Primero, hay varios sig-
el hecho de que en todas las formas nos que no son específicos de deter-
de desnutrición proteico-calórica en minada deficiencia, y segundo, la
los niños preescolares, el desgaste estimación de muchos de los signos
muscular es, al parecer, una carac- clínicos es algo muy subjetivo.
terística constante y notoria. La
medición de la circunferencia de la Jelliffe (16) usó como iíndices
parte media superior del brazo, al varios signos clínicos clave con el
nivel de la parte más prominente objeto de evaluar la prevalencia de
del bíceps, es muy sencilla y puede enfermedades carenciales en Terra-
dar una idea de la depleción muscu- nova; por ejemplo, la estomatitis
lar. Es necesario conocer de ante- angular en la deficiencia de ribofla-
mano los valores promedio estable- vina; la hiperqueratosis folicular
cidos para niños aparentemente de los brazos en casos de deficiencia
normales de la población en parti- de vitamina A; y encías rojas e hi-
DESNUTRICION PROTEICA 119
perémicas, en la deficiencia de áci- (13). Si surgen dudas con respec-
do ascórbico. to a la presencia de huellas del de-
do, el edema no debe anotarse co-
El mismo procedimiento ha pro- mo positivo.
bado ser muy valioso en las activi-
dades de salud pública que se lle- A pesar de que la estimación del
van a cabo en Venezuela, país en edema es subjetiva, se cree que
donde desde hace algún tiempo se cuando este signo es investigado
utilizan ciertos signos clave para cuidadosamente, puede proporcio-
medir la incidencia de diversas en- nar información valiosa para las au-
fermedades causadas por deficien- toridades de salud pública, siempre
cias específicas (17). que en los casos dudosos se exclu-
yan otras posibles causas de edema.
Edema Sin embargo, debe tenerse en cuen-
ta que en vista de que únicamente
En una revisión reciente (18) de en una de las formas de desnutrición
los aspectos clínicos del SPI, se proteico-calórica avanzada se pre-
aceptaron como características fun- senta edema, este índice proporcio-
damentales el retardo del crecimien- na indicación de sólo una faceta del
to y el edema. problema.
En el presente artículo se ha pro- Cabello fácilmente desprendible
puesto ya el retardo de crecimiento
como uno de los índices antropomé- Un hallazgo casi constante en la
tricos. Es posible también consi- desnutrición proteica son las alte-
derar el edema como un signo cla- raciones del cabello. Se han descri-
ve o índice de la desnutrición pro- to cambios en su color, textura, e
teico-calórica en niños preescolares. implantación. En los niños que vi-
Parece ser que desde el punto de ven en las áreas tropicales, donde
vista de la salud pública en los ni- la luz del sol es abundante, hay pol-
ños de edad preescolar se presentan vo y poca higiene, es difícil esta-
muy pocas condiciones ajenas a la blecer con certeza cuándo son nor-
desnutrición, que den por resultado males el color y la consistencia del
casos significativos de edema. El pelo. Estos factores, sin embargo,
hecho de que éste también puede no afectan la implantación del ca-
presentarse en niños con enferme- bello, e investigadores de Guatema-
dades renales, anemia severa y beri- la han sugerido que el pelo fácil-
beri, no significa que no pueda mente desprendible es otro índice
usarse como un signo indicativo de de la desnutrición proteica. Este
desnutrición proteico-calórica. El signo se investiga de la manera si-
edema debe ser investigado en la re- guiente: se sostiene entre el índice
gión pretibial, presionándola mode- y el dedo pulgar, un mechón de 20
radamente durante unos tres segun- a 30 cabellos, de la mitad anterior
dos. Una presión prolongada, espe- de la cabeza, y se tira de él con -fir-
cialmente en el clima cálido propio meza. Podrá observarse que en un
de las regiones tropicales, puede de- niño desnutrido se desprende fácil-
jar huellas mínimas aún en el caso mente y sin dolor un mechón de al-
de nifos. normales bien nutridos rededor de diez cabellos. En el cur-
_---r-
-TV-- rr T'TTflíAC nrT TMlAdP
.---
------ - - -- _--
120 kUBL1SAIUU - ---
-1'
so de un estudio que uno de los au- de proteínas totales al nivel de ven-
tores del presente artículo (CP) lle- tas al por menor, y c) Prome-
vó a cabo en Guatemala, se demos- dios nacionales de abastecimiento
tró que el 27% de los niños de edad de alimentos en términos de pro-
preescolar en una zona rural pobre, teína animal al nivel de ventas al
tenían este signo, y se encontró una por menor".
correlación estadísticamente signi-
ficativa entre su presencia y la de- Como el mismo Informe lo dice,
ficiencia ponderal de los niños. Una la disponibilidad promedio de ali-
de las dificultades inherentes a es- mentos no es, por supuesto, una
ta prueba consiste en determinar medición directa de la ingesta nu-
cuándo debe calificarse el signo co- tricional, ni da indicación alguna en
mo positivo, esto es, cuántos cabe- lo referente a la distribución de ali-
llos deben ser desprendidos y con mentos dentro de la población. A
qué fuerza debe tirarse de ellos. pesar de esto, podría ser un índice
de valor.
Se ha propuesto, o bien valdría
la pena investigar, otros signos del La verdad es que se obtiene in-
cabello, entre ellos un índice de "hi- formación más fidedigna a través
pocromotriquia", el cual se basa en de los patrones de consumo, sobre
la decoloración del cabello de los una base familiar, o mejor aún, so-
niños (19). Son numerosas las di- bre una base individual, en parti-
ficultades que este signo presenta, cular cuando se trata de niños de
incluso el problema de definir la edad preescolar. Sin embargo, las
hipocromotriquia en relación con el técnicas que este tipo de encuestas
cambio de color, la zona del cuero requiere no son empresa fácil pa-
cabelludo y la longitud del pelo afec- ra personal no especializado. Este
tado así como la falta de una corre- tipo de estudio podría ser conside-
lación absoluta entre este signo y rado como fuente de información
la desnutrición proteico-calórica fundamental para complementar la
(13). obtenida a través de los índices a
que nos hemos referido.
INDICES BASADOS EN EL CONSUMO Y
COSTO DE LOS ALIMENTOS Una guía bastante sencilla en re-
lación con los alimentos y la desnu-
El Informe de las Naciones Uni- trición infantil, podría ser la com-
das sobre Definición y Medición paración del costo de un litro de
Internacionales de los Niveles de leche (o su equivalente en leche en
Vida (20) .r.pus. la utilización de? polvo) con el salario promedio de
los siguientes índices derivados del jornaleros dedicados a trabajos
consumo de alimentos: "a) Prome- agrícolas e industriales en la zona
dios nacionales de abastecimiento o país bajo estudio. Aun cuando en
de alimentos en términos de calo- algunos países la leche no forma
rías, al nivel de ventas al por me- parte de la alimentación habitual
nor, comparado con los requeri- de los niños, en la mayoría de ellos
mientos calóricos estimados. b) este indicador podría aportar infor-
Promedios nacionales de abasteci- mación básica con respecto al pro-
.niento de alimentos, en términos blema de la desnutrición infantil,
DESNUTRICION PROTEICA 121
En regiones o paises donde un litro cierta cifra fijada arbitrariamente,
de leche cuesta cerca de 20 cts. de por ejemplo, 6 g. Este dato propor-
dólar y el salario es de $ 1,00 dia- cionaría una prueba bastante segu-
rio, es fácil comprender la frecuen- ra del grado de morbilidad de la
cia del SPI. Aun cuando esto, por desnutrición proteica. Sin embar-
sí mismo, no es un índice de la des- go, si dicho índice se adopta inde-
nutrición infantil, sí podría consi- pendientemente de los otros sugeri-
derarse como una evaluación indi- dos antes en este trabajo, su aporta-
recta de la situación. ción no sería de gran valor, ya que
al igual que los otros indicadores,
INDICES A PARTIR DE PRUEBAS DE éste debe ser considerado e inter-
LABORATORIO pretado en conjunto con otros fac-
A pesar de los notorios avances tores.
en el campo de la bioquímica nutri- No existe duda alguna de que los
cional, todavía no se cuenta con niveles de albúmina serían un me-
ninguna prueba que pueda utili-
jor índice, pero el problema radica
zarse como índice de la desnutrición en el hecho de que si bien es fácil
proteica en las encuestas de campo. obtener el valor de las proteínas to-
Hasta ahora se han usado los ni- tales usando un método densimé-
veles de proteína sérica para me- trico, aún en regiones rurales, la de-
dir el grado de nutrición proteica, terminación de los niveles de albú-
y todos los investigadores notifican mina exige un equipo especial.
cifras bastante bajas de proteína Además, no es necesario señalar
en el suero, en el SPI, que oscilan las dificultades que entraña tanto
alrededor de 4 a 4,5 g. la obtención de muestras de suero
En el curso de una encuesta que como su propio transporte cuando
el Instituto de Nutrición de Centro se trata de comunidades del trópi-
América y Panamá (INCAP) (21) co que carecen hasta de las facili-
llevó a cabo recientemente en un dades más necesarias y se encuen-
barrio pobre de la ciudad de Guate- tran alejadas de las zonas urbanas,
mala, se encontró que 6% de los ni- sobre todo si se tiene en cuenta que
ños examinados presentaban signos casi siempre, en los niños pequeños,
clínicos de SPI incipiente. El con- la sangre debe extraerse de la vena
tenido total de proteínas en el suero yugular externa o de las femora-
de estos nifios era de 4,50, 5,48, les. Por otro lado, la interpretación
6,24, 5,74 y 5,67. El resto tenía un de resultados, en particular de una
valor promedio de 6,7340,34. Es co- región del mundo a la otra, puede
mún que en las encuestas de campo que varíe debido a la interrelación
las cifras correspondientes a las de efectos sobre los niveles de las
proteínas séricas se notifiquen co- proteínas del plasma de los proce-
mo promedios, algunas veces junta- sos inmunológicos que ocurren en
mente con su desviación estándar. casos de paludismo hiperendémico,
Para los propósitos que se persigue, infecciones intestinales por helmin-
seria más práctico dar a conocer la tos, o daños del funcionamiento he-
frecuencia de distribución a diver- pático. Pese a estas objeciones, el
sos niveles, o particularmente el contenido de proteínas en el suero
porcentaje de valores por debajo de parece ser el indice de laboratorio
122 PUBLICACIONES CIENTIFICAS DEL INCAP
más aproximado para estimar la una solución completamente satis-
desnutrición proteico-calórica, des- factoria de problema. Sin embar-
de el punto de vista de salud públi- go, creemos que éstos por lo menos
ca. podrían servir como las primeras
medidas encaminadas hacia el ob-
Platt y Heard (22) sugieren que jetivo tan deseado que se señaló en
la determinación del nitrógeno de la introducción de este trabajo, es-
urea y del nitrógeno de amoníaco, to es, la definición de índices sen-
como una proporción del nitrógeno cillos que puedan ser utilizados por
urinario total, bien puede constituir los trabajadores en el campo de la
un método sencillo para determinar salud pública en general que dispo-
el estado nutricional en función de nen de conocimientos limitados en
las proteínas. Esta prueba tiene el materia de nutrición.
mérito de ser muy sencilla, ya que
una sola muestra de orina recolec- Obviamente, la tarea de encontrar
tada por la mañana aporta toda la un índice sencillo que por sí mismo
información requerida. Este índice revele el grado de la desnutrición
puede ser de valor, pero necesita infantil y que a la vez sirva para
investigarse más a fondo. evaluar el problema, será una muy
difícil. Además estos indicado-
Aparentemente no se ha conside- res necesitan una interpretación cui-
rado la posibilidad de utilizar aná- dadosa en la cual se tenga en cuenta
lisis de muestras de cabello; algunos información básica referente a la
investigadores han encontrado un situación de salud del área, hábitos
bajo contenido de cistina en el pe- dietéticos, etc.
lo de niños con SPI (23, 24), mien-
tras que otros no han podido con- Un aspecto importante del pro-
firmar estos resultados (19, 25). blema es el hecho de que la exacti-
Evidentemente hay necesidad de tud de la evaluación dei la desnutri-
continuar estudiando con cuidado ción infantil debe estar en conso-
las diferencias químicas y físicas nancia con los usos para los cuales
(si es que tales diferencias existen se requieren los datos colectados;
en forma sistemática) entre el pelo por ejemplo, puede que no sea ne-
de niños normales de un grupo étni- cesario saber con gran precisión si
co determinado, y el de aquéllos que la tasa de mortalidad en los prees-
padecen de desnutrición proteico- colares de un país dado es de 40 6
calórica. No es necesario puntua- de 50. Es indudable que tanto en
lizar las ventajas que presenta el un caso como en el otro, estarían
uso de muestras de cabello en este igualmente indicadas la misma polí-
sentido, sobre todo en lo que a la tica y acción administrativa. Sin
facilidad de obtenerlas, tranportar- embargo, es necesario saber por lo
las y almacenarlas se refiere. menos aproximadamente cuán pre-
cisas son esas mediciones, es decir,
CONCLUSIONES conocer sus márgenes relativos de
error. Este y otros problemas rela-
Nos damos cabal cuenta de que cionados que implica el uso de índi-
los índices que aquí se han comen- ces han sido puntualizados en el In-
tado de ningún modo, representan forme sobre Definición y Medicig-
DESNUTRICION PROTEICA 123
nes Internacionales de los Niveles y 4) ser tan específicos como las cir-
Estándar de Vida (20). El saber si cunstancias lo permitan, aun cuan-
una muestra en la cual se han utili- do ello no significa que deban serlo
zado los índices propuestos es re- del todo. En este último sentido
presentativa o no de la población hay que recordar que son nmuy po-
total, o de sólo un grupo seleccio- cos los signos absolutamente espe-
nado, es igualmente importante. En cíficos en la medicina o en la salud
este último caso, dicho grupo debe pública.
definirse con precisión y hacerse
ver la importancia numérica que No es necesario agregar que estos
tiene en relación con la población índices no reemplazan las medicio-
total. nes antropométricas tradicionales,
ni las encuestas clínicas ni las prue-
A nuestro juicio, los índices a ser bas de laboratorio en una población
utilizados por los trabajadores de dada.
salud pública para determinar la
severidad de la desnutrición infan- El siguiente Cuadro constituye
til, debe basarse en ciertos princi- un ejemplo teórico de algunos de
pios esenciales: 1) los índices de- los índices que se comentan en este
ben ser fáciles de obtener e intepre- artículo con el fin de demostrar su
tar; 2) ser lo más objetivos posible; posible utilización para evaluar el
3) ser numéricamente medibles, de significado de la desnutrición pro-
modo que también puedan ser uti- teico-calórica desde el ángulo de la
lizados en programas de evaluación, salud pública.
Países, regiones, aldeas o grupos
Países, regiones, aldeas o grupos
Indices específicos de población
1 ~A B I C
Porcentaje de defunciones en niños menores
de 5 años 5 20 50
Porcentaje de niños nacidos con un peso de
menos de 2,5 kg 3 10 20
Niños preescolares (de 1 a 4 años)
Tasa de mortalidad en el grupo de edad de
1 a 4 años, por 1.000 1 15 40
Mcdición antropométrica
(Clasificación de Gómez)
desnutrición de ler. grado 5 20 40
desnutrición de