Unidad Educativa de la Asunción
Materia: Lengua y Literatura
Curso: I BGU “C”
Tema: Tipos de Mitos
Estudiantes:
Melanie Pownall y Diego León
Profesor: Damián Matailo
Año Lectivo: 2016-2017
Tipos de Mitos
La palabra mito, del griego mythos, alude a los relatos cuyos protagonistas son seres sobrenaturales como
monstruos y dioses o bien, extraordinarios, como los héroes. Estos narran acontecimientos maravillosos y se
distinguen las siguientes clases de mitos:
Cosmogónicos: por medio de estos se trata de explicar cómo fue creado el mundo y son los más comunes y
numerosos. Muchas veces los protagonistas de este tipo de relato son gigantes, dioses o bien, el origen del
mundo deviene de algún océano. Con respecto a la explicación del origen del hombre, se menciona muchas
veces que proviene de las plantas, un puñado de tierra, un animal o árbol.
Los mitos cosmogónicos nacen para responder interrogantes que tuvieron los hombres desde su origen...
como límites del universo, funcionamiento, etc.
.. "Al ofrecer una visión integradora del mundo, los mitos facilitaban el tránsito de la ignorancia a la
comprensión y permitían la elaboración de signos de identidad necesarios para le vida en comunidad":[13]
El hombre primitivo asociaba los fenómenos naturales a las fuerzas sobrenaturales y le rendían culto a
diferentes dioses que simbolizaban a la luna, el sol, tormenta... etc. De este modo explicaban las causas de las
fuerzas naturales y encontraban explicación a todo aquello que lo rodeaba como fuerzas mágicas o de
espíritus.
Los mitos cosmogónicos eran relatados en forma de cuentos fantásticos que contenían verdades o hechos
históricos reales deformados por la imaginación.
Todos los hechos tenían sentido ubicados en el tiempo de origen y garantizaban la estabilidad de la realidad
existente.
También dentro de las mitologías cosmogónicas se puede observar no solo la intervención de los dioses sino
también los sacrificios de los mismos como forma de explicar el origen y el orden del mundo. Sin la
intervención divina el universo no existiría.
Teogónicos: en estos mitos se narra la historia y origen de los distintos dioses. Estos dioses no
necesariamente surgieron primero que el hombre, por lo que muchos mitos hablan de los humanos
transformándose en dioses. La concepción que se tiene de estos es bastante humanizada, son muy similares al
hombre y pueden ser sus héroes o víctimas.
Un ejemplo de un mito teogónico nos ofrece en la antigua Grecia la creación de Atenea
"...Metis fue la primera esposa de Zeus. Pero el oráculo le advirtió al dios que el primer hijo con Metis sería
una niña y que el segundo sería un varón que lo destronaría. Para evitarlo Zeus se tragó a Metis, ya que estaba
embarazada de atenea. Tiempo después Zeus sufrió un terrible dolor de cabeza. Hefesto le abrió la cabeza de
un hachazo y de allí salió Atenea, ya adulta y con un grito de guerra..."[15]
Escatológicos: por medio de estos relatos se busca explicar cómo será el fin del mundo. Se encuentran dos
orientaciones, aquellos que hablan del fin del mundo a causa del agua y aquellos que consideran al fuego
como su causante. Generalmente, estos mitos consideran que el anuncio del fin se da por medio de eclipses,
terremotos, inundaciones o cualquier otra catástrofe natural.
Escatológico deviene de la escatología que son el conjunto de creencias y doctrinas referidas a la vida de
ultratumba acerca del final del hombre y del universo. Del griego esjatos, último.
Los mitos sobre el cataclismo cósmico nos narran como el mundo y la humanidad, fueron destruidos, salvo
por algunos sobrevivientes.
Un ejemplo de estos mitos más difundidos es el del diluvio universal, una destrucción del mundo parcial que
logra más bien el fin de la humanidad, para luego aparecer una nueva humanidad. Puede observarse distintas
versiones de este mito, según las distintas civilizaciones, pero en todas ellas hay en general una falta de
rituales que llevan a la cólera de un ser superior. Culpables de las catástrofes también suelen ser los pecados
de los hombres y la situación del mundo.
Etiológicos: estos relatan el origen del hombre y de las cosas que se encuentran en el mundo. Por otro lado,
intentan explicar los porqués de las situaciones presentes.
Un ejemplo de estos mitos es el del origen de las enfermedades y dolencias según los griegos:
"... Hefesto, el dios herrero del fuego, modeló en su taller a la primera mujer (...).
Zeus envió a Pandora como regalo a Epimeteo, quien deslumbrado por su belleza decidió tomarla como
esposa. El regalo de bodas que recibieron fue una hermosa caja adornada con piedras preciosas y oro.
La caja estaba cerrada, pero Zeus le entregó la llave a Pandora, advirtiéndole que si quería un matrimonio feliz
no la abriera jamás.
Por un tiempo, Epimeteo y Pandora disfrutaron de una vida placida y feliz, pero la curiosidad que había
clavado Zeus en el alma la mujer, fue más fuerte que el consejo recibido y un día abrió la caja.
Apenas lo hizo, comenzaron a salir todas las tristezas y males de los hombres. Las enfermedades, amarguras,
los dolores y otras desgracias. La esperanza salió última, en forma de pequeño pájaro y como consuelo para la
humanidad..."[18]
Estos tipos de mitos intentan dar una explicación al porqué de las cosas del presente, a veces carecen de
cohesión lógica y pueden tomar apariencia de fábulas.
Morales: de alguna manera u otra, estos circulan en la mayoría de las comunidades y tienen que ver con la
lucha entre ángeles y demonios o entre el bien y el mal. Y lo que buscan es dar lecciones a quienes los reciban
o bien, prevenir ciertos comportamientos.
Suelen referirse a la lucha entre principios morales opuestos Son de importancia para el grupo social porque se
hallan sacralizados en el mito. Estos mitos permiten a los hombres acceder a una seguridad dada su
perdurabilidad.
Las fiestas que se realizan en cada civilización y religión permiten a sus integrantes una comunicación con las
fuerzas naturales y de esta manera acceder su bondad.
Uno de los mitos más conocidos es el de la religión cristiana el mito de los Ángeles caídos, aquellos Ángeles
que fueron expulsados del cielo por desobedecer a Dios y a sus mandatos; según la leyenda mas conocida,
luego de la primera guerra en el cielo, muchos ángeles fueron expulsados convirtiéndose de esta manera en
ángeles caídos. El más conocido sería la figura de Lucifer, aunque esta palabra nunca se utiliza para referirse a
un ángel caído dentro de la Biblia.
Teniendo estos relatos como tema principal la lujuria, vanidad y pecado.
Histórico-culturales: aquí se encuentran todas las creencias que existen en una determinada sociedad, que
se transmiten de manera vulgar y se basan en interpretaciones subjetivas sobre la historiografía. Este tipo de
narraciones no pueden considerarse veraces, esto es porque carecen de incertidumbres. Por el contrario,
presenta una serie de pruebas que por sí mismas evidencian falsedad de la narración. A estos mitos también se
los conoce bajo el nombre de leyendas urbanas.
Divinos: se conoce bajo este nombre a aquellos mitos que por medio de su relato intentan explicar las
conductas de los dioses. Pero, por otro lado, es muy común que estos relatos busquen transmitir cuáles son
las reglas o normas que los seres humanos deben respetar, por lo que la historia narrada es una forma de
argumentar por qué deben respetárselas y es allí en donde los dioses tienen papeles protagónicos.
De renombre: este tipo de mitos se centran en la historia de dioses, héroes o reyes, o incluso toman como
protagonistas a ciudades y cuentan cómo son sus vidas.
Naturales: esta clase de mitos es la que se caracteriza por explicar cómo y porqué ocurren ciertos fenómenos
naturales, como puede ser la lluvia, un rayo u otras cuestiones climáticas o vinculadas con el funcionamiento
del universo y su naturaleza.
Antropogónicos: relatos como estos, en cambio, cuentan el supuesto origen de la humanidad en la Tierra,
también valiéndose de elementos fantásticos para su justificación. Existen relatos en los que el hombre surge
de arcilla, un puñado de tierra o incluso de alguna planta.
Estos mitos también están relacionados con los mitos cosmogónicos y los teogónicos.
Como se mencionó en la clasificación anterior de los mitos según sea el origen de creación de los hombres la
relación que estos mantendrán tanto con los dioses como con la naturaleza y cómo de esta relación creará su
cultura y evolucionará la civilización.
En este caso tomaremos como ejemplo el origen del hombre según la mitología Australiana.
"... Yhi creó primero al hombre que andaba por la tierra rodeado de plantas y animales, y se sentía solo,
porque ni bestias ni vegetales se parecían a él.
Una mañana, la diosa se acercó a él, mientras dormía y soñaba cerca de un árbol. A medida que se despertaba
de su profundo sueño, vio la flor del árbol brillando a la luz del sol. Entonces el hombre, mudo de asombro,
pudo contemplar el auténtico poder de Yhi, que hizo que el tallo de la resplandeciente flor comenzara a
moverse, tomara aliento y cambiara de forma, y lo convirtió en la primera mujer de la creación..."[16]
De fundación: también conocidos bajo el nombre de fundacionales, como su nombre indica, estos mitos
narran historias sobre cómo fue la fundación de una determinada ciudad, tribu, religión o centro poblado . Por
lo general, en estos relatos su protagonista es algún héroe o dios que tuvo que atravesar alguna situación
difícil. O tras la manifestación de algún poder sagrado, que argumentaba la instalación de un grupo de
personas en un determinado territorio, se justifica porqué habitan allí.
Un ejemplo muy conocido de estos mitos fundacionales no los presenta la historia y de Rómulo y Remo: en
este mito se narra la historia dos niños que al ser abandonados en él rió Tiber la corriente los llevó hasta la
morada de una loba que los crió y amamantó. Ya de grandes Rómulo y Remo decidieron fundar una ciudad
donde la loba los había criado. Luego de discutir el nombre, Rómulo asesinó a Remo y se quedó al mando de
la ciudad que puso Roma en honor a su hermano.
Mito de Prometeo
<< ... Era un tiempo en el que existían los dioses, pero no las especies mortales. Cuando a éstas les llegó,
marcado por el destino, el tiempo de la génesis, los dioses las modelaron en las entrañas de la tierra,
mezclando tierra, fuego y cuantas materias se combinan con fuego y tierra. Cuando se disponían a sacarlas a
la luz, mandaron a Prometeo y Epimeteo que las revistiesen de facultades distribuyéndolas convenientemente
entre ellas. Epimeteo pidió a Prometeo que le permitiese a él hacer la distribución "Una vez que yo haya
hecho la distribución, dijo, tú la supervisas ". Con este permiso comienza a distribuir. Al distribuir, a unos les
proporcionaba fuerza, pero no rapidez, en tanto que revestía de rapidez a otros más débiles. Dotaba de armas a
unas, en tanto que, para aquellas, a las que daba una naturaleza inerme, ideaba otra facultad para su salvación.
A las que daba un cuerpo pequeño, les dotaba de alas para huir o de escondrijos para guarnecerse, en tanto que
a las que daba un cuerpo grande, precisamente mediante él, las salvaba.
De este modo equitativo iba distribuyendo las restantes facultades. Y las ideaba tomando la precaución de que
ninguna especie fuese aniquilada. Cuando les suministró los medios para evitar las destrucciones mutuas, ideó
defensas contra el rigor de las estaciones enviadas por Zeus: las cubrió con pelo espeso y piel gruesa, aptos
para protegerse del frío invernal y del calor ardiente, y, además, para que cuando fueran a acostarse, les
sirviera de abrigo natural y adecuado a cada cual. A algunas les puso en los pies cascos y a otras piel gruesa
sin sangre. Después de esto, suministró alimentos distintos a cada una: a una hierbas de la tierra; a otras, frutos
de los árboles; y a otras raíces. Y hubo especies a las que permitió alimentarse con la carne de otros animales.
Concedió a aquellas descendencia, y a éstos, devorados por aquéllas, gran fecundidad; procurando, así, salvar
la especie.</
Pero como Epimeteo no era del todo sabio, gastó, sin darse cuenta, todas las facultades en los brutos. Pero
quedaba aún sin equipar la especie humana y no sabía qué hacer. Hallándose en ese trance, llega Prometeo
para supervisar la distribución. Ve a todos los animales armoniosamente equipados y al hombre, en cambio,
desnudo, sin calzado, sin abrigo e inerme. Y ya era inminente el día señalado por el destino en el que el
hombre debía salir de la tierra a la luz. Ante la imposibilidad de encontrar un medio de salvación para el
hombre. Prometeo roba a Hefesto y a Atenea la sabiduría de las artes junto con el fuego (ya que sin el fuego
era imposible que aquella fuese adquirida por nadie o resultase útil) y se la ofrece, así, como regalo al hombre.
Con ella recibió el hombre la sabiduría para conservar la vida, pero no recibió la sabiduría política, porque
estaba en poder de Zeus y a Prometeo no le estaba permitido acceder a la mansión de Zeus, en la acrópolis, a
cuya entrada había dos guardianes terribles. Pero entró furtivamente al taller común de Atenea y Hefesto en el
que practicaban juntos sus artes y, robando el arte del fuego de Hefesto y las demás de Atenea, se las dio al
hombre. Y, debido a esto, el hombre adquiere los recursos necesarios para la vida, pero sobre Prometeo, por
culpa de Epimeteo, recayó luego, según se cuenta, el castigo del robo.
El hombre, una vez que participó de una porción divina, fue el único de los animales que, a causa de este
parentesco divino, primeramente, reconoció a los dioses y comenzó aerigir altares e imágenes a los dioses.
Luego, adquirió rápidamente el arte de articular sonidos vocales y nombres, e inventó viviendas, vestidos,
calzado, abrigos, alimentos de la tierra. Equipados de este modo, los hombres vivían al principio dispersos y
no en ciudades, siendo, así, aniquilados por las fieras, al ser en todo más débiles que ellas. El arte que
profesaban constituía un medio, adecuado para alimentarse, pero insuficiente para la guerra contra las fieras,
porque no poseían el arte de la política, del que el de la guerra es una parte. Buscaban la forma de reunirse y
salvarse construyendo ciudades, pero, una vez reunidos, se ultrajaban entre sí por no poseer el arte de la
política, de modo que al dispersarse de nuevo, perecían. Entonces Zeus, temiendo que nuestra especie quedase
exterminada por completo, envió a Hermes para que llevase a los hombres el pudor y la justicia, a fin de que
rigiesen en las ciudades la armonía y los lazos comunes de amistad. Preguntó, entonces, Hermes a Zeus la
forma de repartir la justicia y el pudor entre los hombres: "¿Las distribuyo como fueron distribuidas las
demás artes?".
Pues éstas fueron distribuidas así: Con un solo hombre que posea el arte de la medicina, basta para tratar a
muchos, legos en la materia; y lo mismo ocurre con los demás profesionales. ¿Reparto así la justicia y el
poder entre los hombres, o bien las distribuyo entre todos? "Entre todos, respondió Zeus; y que todos
participen de ellas; porque si participan de ellas solo unos pocos, como ocurre con las demás artes, jamás
habrá ciudades. Además, establecerás en mi nombre esta ley: Que todo aquel que sea incapaz de participar
del pudor y de la justicia sea eliminado, como una peste, de la ciudad''.>>
Fuentes:
http://www.tiposde.org/lengua-y-literatura/224-tipos-de-mitos/
http://www.tipos.co/tipos-de-mitos/
- SOLA; M,D: "Origen Mitológico de los pueblos" Gradifco. Bs As .2006. [13, 15, 16]
http://roble.pntic.mec.es/~jgomez10/prometeo.html