CAPÍTULO 1
El poder de la gratitud
Gratitud es dar las gracias cada día, cada minuto, con cada respiración. Es una
actitud del corazón, nace desde el interior y se expande. Es amor infinito que nos
une a la fuente.
Este es un mes que usamos habitualmente para descansar y como en todo
comienzo nos permitimos soñar. Sin embargo, para que estos sueños se hagan
realidad tenemos que empezar por agradecer lo que ya tenemos.
Valora todo lo que tienes
Desde hace muchos años tengo el hábito de agradecer en la mañana al despertar
y en la noche antes de dormir. Agradecer ha transformado mi vida en algo
realmente maravilloso.
En lugar de preocuparme por lo que no tengo, valoro todo lo que tengo y cada
cosa que llega a mi vida. También he aprendido a agradecer los momentos no tan
gratos, porque me han hecho más fuerte y comprensiva.
Mientras más agradecida soy mejor me siento. El universo nos da mucho y le gusta
recibir nuestra gratitud. La gratitud produce abundancia y más cosas para
agradecer. En cambio la falta de gratitud y las quejas no te dejan ver lo que eres y
todo lo que tienes.
Siento que tengo una vida hermosa y esto no quiere decir que no tenga
dificultades, solo aprendí a ver todo de otra manera y a entender que llega a mí
lo mejor para mi evolución y por eso lo agradezco.
Ser agradecido mejora tu ánimo, conserva tu salud, te da paz, alegría y desarrolla
tu creatividad, podemos decir que es muy importante ser agradecido para tener
una buena calidad de vida.
Si tu vida hoy no funciona bien o al menos como lo esperas, tu actitud respecto a
la gratitud necesita un ajuste. Declara y afirma que estás dispuesto a ser una
persona más agradecida y observa como todo comienza a dar un giro. También
afirma tu buena disposición a dar, ya que mientras más das, más recibes. Una
antigua enseñanza dice que “dar y recibir es lo mismo”.
La gratitud no es consecuencia de las cosas que nos suceden sino de nuestra actitud
positiva frente a ellas. “El amor no puede estar lejos de un corazón y una mente
agradecidos“- frase de un curso de milagros.
Agradece tu pasado
Mientras más gratitud sientas por tu pasado, más feliz serás en tu presente. La
gratitud como el perdón nos libera de nuestra prisión. Si puedes agradecer el
pasado y a las personas que piensas te han hecho daño, podrás liberarte. Da gracias
a todos, se lo merezcan o no.
Recordar las cosas buenas de cada persona y dejar de lado lo que me hizo sentir
mal, es una práctica que siempre me ha servido mucho. Algunas veces solo
agradezco que esas personas ya no están en mi vida, luego trato de olvidar mis
deseos y expectativas sobre cómo deberían haber actuado. Después pienso en
alguna cualidad que posean, aunque sea pequeña, me centro en ella y
sinceramente le doy las gracias.
Al principio si estás muy enojado con alguien puede costarte encontrar cosas
agradables, si perseveras poco a poco esto pasará. Haz el intento, vale la pena.
La gratitud es una frecuencia de vibración
Recuerda que no se trata solo de verbalizar o pensar en dar las gracias, la tarea es
abrirte a la compasión y así vibrar la frecuencia de la gratitud.
Es un ejercicio que te llevará tiempo, pero te aseguro que se puede. Es maravilloso
cuando se vibra gratitud, se genera mucha paz interior que se extiende hacia el
exterior.
Dar las gracias produce también grandes efectos sanadores, agradecer lo que tienes
te ayuda a superar los sentimientos de autocompasión. La gratitud es una manera
de salir del dolor, la angustia y el sufrimiento. Expresar gratitud te empuja a
elevarte y hacerte responsable de lo que te sucede.
La gratitud aumenta la capacidad de dar
Si hay gratitud en tu corazón podrás dar más y mejor a los demás y esto te
producirá una gran satisfacción.
Cuando ayudas a otros que siempre sea con alegría y sin esperar reconocimiento,
mantente atento a dar sin esperar recibir un beneficio. El verdadero dar te hace
tolerante y te convierte en una persona más comprensiva y compasiva.
Experimenta que “dar es recibir y recibir es dar”. Mantener el intercambio es muy
importante ya que la vida es un intercambio permanente, si se lastima ese
equilibrio y uno da más, el otro puede sentirse más pequeño o menos merecedor.
También puedes experimentar el dar servicio a los demás, desde mi perspectiva es
una experiencia extraordinaria que produce gran alegría y gratitud, las dos llaves
que abren el camino a la dicha.
La gratitud cambia tu manera de pensar
La gratitud te permite acceder a una consciencia más elevada, es la puerta hacia el
amor incondicional. Es un cambio en tu manera de pensar, te ordena, te aleja de
los miedos y te ayuda a aceptar lo que tienes. Solamente hace falta estar dispuesto.
Es muy poco probable sentir rabia, odio, depresión, preocupación o cualquier otra
emoción negativa si eres agradecido.
Recuerda que la gratitud no cuesta nada y que puedes agradecer las cosas simples
de la vida como los milagros de la naturaleza, los vegetales que nos alimentan, las
flores y sus colores, el sol que todos los días inunda de energía e ilumina todos los
rincones de la tierra.
La gratitud en los momentos difíciles
Agradecer en los momentos difíciles es siempre una gran oportunidad de sanación.
La gratitud no pasa por tu mente cuando estás pasando momentos difíciles. Sin
embargo cuando miras hacia atrás después de un tiempo, puedes descubrir lo
bueno que esa dificultad generó. Por ejemplo, la pérdida de un trabajo puede
llevarte a una sanación interna, o la separación de tu pareja puede darte tiempo
en soledad o una nueva pareja maravillosa.
Tienes que permitirte sentir miedo o dolor y luego recordar que esa experiencia
es un regalo que todavía no puedes comprender. Pide al cielo que te revele su
intención en cuanto estés preparado y ten certeza que cuando pase un tiempo
sentirás gratitud.
Suelta todo lo viejo que te produce dolor para dar espacio a todo lo nuevo que
está esperando entrar a tu vida. Esto parece difícil pero confía, es un proceso. Ser
agradecido día tras día te ayudará a elevar tu consciencia y así comprenderás que
lo viejo ya no es parte de tu sistema, podrás elegir la vida que ahora quieres vivir.
Agradece antes de recibir
Recuerda siempre dar las gracias por todo lo que deseas como si ya lo tuvieras.
Dar las gracias antes de recibir crea el milagro.
Cuando la gratitud se convierte en una forma de vida, tu poder personal se une
con los poderes del universo para elevar tus frecuencias vibratorias entrar en
coherencia y así eliminar las tensiones, los enojos, los miedos, la culpa y las
enfermedades. Esto no es instantáneo es un proceso, si en algún momento falla la
gratitud es solo un tropezón para acomodarte en este camino.
Cuando te concentras en lo que deseas con gratitud, lo atraes y te conviertes en
un imán para tu bien. Puedes elegir la gratitud como un estilo de vida, es más
simple de lo que crees.
Oración de la gratitud
Gracias por este nuevo día, por todo lo que me
rodea, mi hogar, mi familia, mis amigos.
Gracias por mi cuerpo sano y vital.
Gracias por poder mirar, percibir aromas, tocar y
saborear.
Gracias por cada persona y por cada situación que
llegan a mi vida para mi propia evolución.
Gracias, desde lo profundo de mi alma, por
expandir lo mejor de mí, día tras día.
Gracias por mis vínculos sanos y todas mis
experiencias pasadas, porque son parte de quien soy
ahora.
Gracias por la diversidad de experiencias que están a
mi disposición.
Gracias por los guías que van marcando mi camino.
Gracias por la inmensa belleza y magnificencia de la
Madre Tierra y por todo lo que nos da.
Gracias por la alegría que habita en mí.
Gracias por el milagro de la vida, por el día de hoy
y por todos los días que vendrán.
Gracias por la bondad que mora en mí, mi armonía,
paz y abundancia.
Gracias por ser amada.
Lala
Ejercicios del mes de la gratitud
1. Identifica todos los días al menos cinco cosas por las cuales sientas gratitud.
Agradece todo lo que eres, lo que tienes, lo que te rodea.
Dedica tiempo a buscar distintas cosas. ¡Hay tanto para agradecer!
Anótalas en un cuaderno que puedes llevar en la cartera o dejarlo siempre a
mano.
2. Mantiene este estado de gratitud, cuida tus pensamientos, palabras y gestos.
Si hay alguna situación que te saque de este estado, haz varias respiraciones
profundas para volver a tu centro.
Siente tu vida completa, alegre y plena, aunque algunas cosas no te gusten.
3. Comparte este estado de consciencia llamado gratitud con tu familia y amigos,
todos podemos contribuir a mejorar nuestro entorno y que nuestro planeta
reciba vibraciones de agradecimiento por todo lo que nos da.