MANUAL TÉCNICAS DE
LA GESTALT
PSICOTERAPIA GESTALT
BRAYAN ARTURO PÉREZ SÁNCHEZ
LA GESTALT
Los aportes de la terapia Gestalt giran
en gran medida en torno de dos series de
lineamientos, que llamaremos «reglas» y
«técnicas». Las reglas, escasas en número,
suelen ser presentadas y enunciadas
formalmente desde el comienzo; las técnicas,
en cambio, son numerosos y resulta imposible elaborar su nómina completa, dado que todo
terapeuta ingenioso creará nuevas técnicas de tanto en tanto.
A continuación, describiremos sucintamente cierto número de «técnicas» empleadas
en terapia gestalt. El terapeuta los propone cuando le parece que el momento es oportuno
—ya sea en lo que toca a las necesidades de un individuo o del grupo—. Algunos de estas
técnicas, como los llamados «Tengo un secreto» y «Me hago responsable», son
particularmente útiles para aumentar el entusiasmo de un grupo al comienzo de la sesión.
No es, desde luego, accidental que algunas de las técnicas principales de la terapia
gestalt tomen la forma de un juego.
TÉCNICAS
Técnicas de diálogo En su tentativa de lograr un funcionamiento integrado del
individuo, el terapeuta gestaltista investiga las divisiones o
escisiones manifiestas en su personalidad. Naturalmente, toda
«escisión» que se descubra será función del marco de referencia
del terapeuta y de su poder de observación. Una de las
principales divisiones postuladas es la que hay entre el
«opresor» y el «oprimido», según se los denomina.
Hacer la ronda A veces el terapeuta puede encontrar conveniente que uno de
los pacientes, que se ha referido a un tema en particular o ha
expresado determinado sentimiento, repita eso mismo frente a
cada uno de los integrantes del grupo. Si un paciente afirmó:
«No soporto a ninguna de las personas que hay en este cuarto»,
el terapeuta podrá decirle: «Muy bien, haz la ronda. Repite esas
palabras ante cada uno de nosotros, añadiendo alguna
observación vinculada con tus sentimientos en cada caso».
La técnica de la «ronda» es, desde luego, infinitamente flexible
y no es preciso limitarlo a la interacción verbal: puede incluir
conductas como tocar o acariciar a los demás, observarlos
detenidamente, asustarlos, etcétera.
«Me hago Esta técnica se funda en algunos de los elementos del continuo
responsable» de conciencia, pero en él todas las percepciones se consideran
actos. Se solicita a los pacientes que añadan, a cada una de sus
proposiciones, «… y me hago responsable de ello». Por
ejemplo: «Tengo conciencia de que estoy moviendo la pierna …
y me hago responsable de ello»; «Mi voz es muy tranquila … y
me hago responsable de ello»; «No «sé qué decir en este
momento … y me hago responsable de no saberlo».
Lo que a primera vista parece un procedimiento mecánico y aun
intrascendente revela muy pronto tener gran significado.
«Exageración» Esta técnica está íntimamente vinculada al principio del
continuo de conciencia y nos brinda un medio adicional de
comprender el lenguaje del cuerpo. En muchas ocasiones, un
movimiento o ademán involuntario del paciente parece
constituir una comunicación significativa pero tales
movimientos pueden ser incompletos o no alcanzar un total
desarrollo —una mano que describe un semicírculo, tal vez, o
un ligero golpe con la pierna sobre el suelo—. Se le solicitará
entonces que exagere y repita el ademán, tratando por lo general
de que se ponga más de manifiesto su significado interno. A
veces se le pedirá que convierta su movimiento en un paso de
baile, de modo que entregue más de sí mismo en una expresión
integrada.
Se emplea una técnica similar para la conducta puramente
verbal, en lo que bieh podría llamarse la «técnica de la
repetición».
Asuntos pendientes Los asuntos pendientes hacen referencia a esos hechos del
pasado que afectan a nuestro presente. Son emociones no
gestionadas, sentimientos atascados, nudos personales que nos
quitan vitalidad en el aquí y ahora. Según la Gestalt, todos
nosotros tenemos asuntos pendientes con amigos, con
familiares, exparejas, e incluso personas que ya no están con
nosotros.
No hay que eludirlos. Para ello podemos llevar a cabo una
simulación, un proceso mental de reencuentro, afrontamiento y
despedida. Asimismo, también podemos evocar mentalmente a
la persona y expresarle aquello que necesitamos decirle.
Desnudaremos las penas, airearemos los desconsuelos, las faltas
o incluso el rencor. Una vez expuesto y reconocido, los
dejaremos ir. Cerraremos el círculo para avanzar.
Cambiar preguntas Esta es otra de las técnicas de la Gestalt que nos puede parecer
por afirmaciones muy simple en apariencia, pero que encierra una utilidad
terapéutica muy valiosa: nos ayuda declarar realidades internas
y a movilizar recursos.
¿Cómo hacerlo? Muy sencillo. Todos hemos tenido uno de esos
días los que al llegar a casa nos decimos a nosotros mismos:
«Pero, ¿por qué me siento así? ¿Por qué me siento tan
desesperanzado y sin fuerzas?».
La Gestalt nos propone lo siguiente: convertir preguntas en
auto-afirmaciones. Veamos algunos ejemplos.
¿Por qué hoy me siento tan mal? ⇔ Hoy me siento mal, voy a
hacerlo posible para cambiar esta sensación y que mañana sea
un día mejor.
¿Por qué tengo la sensación de que mi pareja está cada día más
distante?⇔ Mi pareja está distante, voy a preguntarle si hay
algún problema.
Imaginación guiada La visualización, o la imaginación guiada, es una variante de la
meditación tradicional que puede ayudar a aliviar el estrés.
Cuando se utiliza como una técnica de relajación, la
visualización guiada consiste en imaginar una escena en la que
te sientes en paz, libre de dejar ir toda la tensión y la ansiedad.
Establece lo que es más tranquilizador para ti, ya sea una playa
tropical, un lugar favorito de la infancia, o un valle tranquilo y
arbolado. Puedes hacer este ejercicio de visualización por tu
cuenta, con ayuda del terapeuta, o mediante una grabación de
audio.
Repetición La intención de esta técnica es buscar que el sujeto se percate de
alguna acción o frase que pudiera ser de importancia y que se dé
cuenta de su significado. Ejemplos: "repite es frase
nuevamente", "haz otra vez ese gesto", etc.
Actuación e Es lo contrario a traducir. Se busca que el sujeto "actúe" sus
identificación sentimientos, emociones, pensamientos y fantasías; que las lleve
a la práctica para que se identifique con ellas y las integre a su
personalidad. Es muy útil en el trabajo de sueños.
Asimilación de Se busca aquí que el sujeto reconozca como propias las
proyecciones proyecciones que emite. Para ello se le puede pedir que él haga
de cuenta que vive lo proyectado, que experimente su
proyección como si fuera realmente suya. Ejemplo: P: "Mi
madre me odia". T: "Imagina que eres tú quien odia a tu madre;
¿cómo te sientes con ese sentimiento? ¿Honestamente, puedes
reconocer que ese sentimiento es tuyo realmente?".