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Las Jefaturas

El documento describe las jefaturas como sociedades rurales basadas en la agricultura y la ganadería que tienen una figura central de autoridad. Las jefaturas tienen órganos de gobierno permanentes encabezados por un jefe que controla la redistribución de excedentes. Pueden ser jefaturas simples, donde el jefe tiene funciones rituales, o jefaturas complejas con mayor poder centralizado del jefe.

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Las Jefaturas

El documento describe las jefaturas como sociedades rurales basadas en la agricultura y la ganadería que tienen una figura central de autoridad. Las jefaturas tienen órganos de gobierno permanentes encabezados por un jefe que controla la redistribución de excedentes. Pueden ser jefaturas simples, donde el jefe tiene funciones rituales, o jefaturas complejas con mayor poder centralizado del jefe.

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LAS JEFATURAS

¿Qué son?

El concepto define una sociedad rural (no urbana) basada en la agricultura y la ganadería, aunque
puede conocer otras actividades (metalurgia, comercio, incluso guerra y pillaje) y que tiene
suficiente desarrollo como para que sea posible la producción y apropiación de algunos
excedentes. Este hecho implica que, en algunas actividades económicas, se ha producido una
intensificación de la producción, es decir, que aportando mayores cantidades de trabajo en
combinación con algunos elementos técnicos, se ha aumentado la cantidad final de bienes
producidos. Estos excedentes son apropiados de forma desigual y jerarquizada por el jefe y la
aristocracia que desarrolla las funciones auxiliares de gobierno local.

Es un tipo de organización sociopolítica en la que una figura de autoridad controla algunas


funciones administrativas en una sociedad.

Constituye como éste un sistema centralizado, en el cual la autoridad y el poder coercitivo


descansan sobre una persona o grupo de personas.

Las Jefaturas nacen con posterioridad, en sociedades que se hallan en tránsito desde la
organización tribal a la del Estado.

Se diferencia de la tribu en dos aspectos básicos: tiene una densidad de población más alta,
debido a su mayor nivel de productividad, y es más compleja, caracterizándose por algún tipo de
autoridad central.

¿Cuál es su estructura política?

Las jefaturas tienen órganos centrales de gobierno relativamente permanentes. Es definitoria la


existencia de una autoridad central, que además preside una estructura de unidades
jerarquizadas. Desde el punto de vista económico, es el centro y el coordinador del sistema de
redistribución del excedente económico. Por otra parte, aunque no sea directamente hereditario,
el cargo de jefe sólo es accesible a ciertas familias o linajes.

Los sistemas de Jefatura son inherentes a sociedades que se valen de una economía más
productiva que los agregados anteriores, que genera el excedente objeto de la redistribución, y
consecuentemente poseen la capacidad de acumular una densidad de población mucho mayor.

En todas las áreas donde floreció la Jefatura está presente como rasgo distintivo la existencia de
una embrionaria estratificación social, resultante de una estructura económica que libera
excedentes, siendo común a los casos señalados la aparición de una especialización política, que
hace que estas sociedades se alejen de los modelos anteriormente señalados. La especialización
política deja al descubierto una clara organización burocrática, por más que ésta sea aún discreta.

Se requiere una estructura piramidal, en cuya cúspide está el jefe. Por debajo de éste se hallan los
cargos, o personas que ocupan puestos políticos de mayor o menor relevancia. En las Jefaturas, los
cargos que ocupan las personas son auténticos puestos, debido a que las vacantes que dejan libres
los funcionarios por distintos motivos (lo que en el lenguaje administrativo de un Estado moderno
son los ceses y las dimisiones, además de los fallecimientos) son ocupados por otros funcionarios.

El poder del redistribuidor o Jefe, en tanto que tiene en sus manos los necesarios mecanismos
económicos, puede permitirle una acumulación de excedente, que se proyecta favorablemente
sobre su linaje, generando un potente sistema de lealtades, al tiempo que sitúa por debajo a otros
linajes que resultan supeditados al primero, cuyo resultado final es una organización con un
apreciable grado de complejidad.

Murallas, chozas imponentes de los jefes, enormes monumentos funerarios e imponentes


atuendos contribuyen a aumentar el poder y el prestigio del Jefe frente a los propios pero también
frente a los vecinos, intimidando y disuadiendo de cualquier tentación agresiva.

¿Cómo se pueden dividir?

Las jefaturas pueden ser de una amplia gama, para la que se han acuñado los términos de jefatura
simple y jefatura compleja.

Jefatura simple

En el primer tipo, el jefe cumple sólo funciones rituales o religiosas, jurídicas o de relaciones
exteriores, su rol es inestable y se basa en relaciones interparentales. Esta frágil unidad política
puede dividirse por fisión en cualquier momento, con el traslado de grupos humanos.

Jefatura compleja

En el segundo, que algunos autores consideran un tipo de protoestado, el jefe acumula mayor
autoridad, la centraliza, y tiene un mayor poder coercitivo para modificar las relaciones igualitarias
("horizontales") hacia los miembros de su etnia que llega a la hegemonía, con lo que a menudo
percibe algún tributo.

No obstante, lo que se dijo a propósito de las sociedades tribales también es válido en este caso.
La Jefatura es un modelo, más útil en el análisis teórico que real. Sencillamente, denominamos
jefaturas a organizaciones socio-políticas que, sin ser verdaderos Estados, presentas muchas de las
características de éstos. Algunas de las mismas son tan parecidas a los Estados que se denominan
Jefaturas complejas.

Acumulación, redistribución desigual y poder.

En las jefaturas, la riqueza del jefe es un signo de su poder y a la vez uno de los medios para su
ejercicio. En las islas Trobriand, una de las principales fuentes de riqueza del jefe proviene de sus
parientes políticos. Éste toma como esposa una mujer de cada uno de los poblados que se hallan
bajo su autoridad; las elegidas siempre suelen ser hermanas o parientes de los jefes de poblados
subordinados. Los familiares de la esposa tienen que proporcionar grandes cantidades de
alimentos a su cuñado, el jefe, de acuerdo con las normas tradicionales. De esta manera, todo el
poblado tiene que trabajar para él. Se ha calculado que cerca de tres cuartas partes de la cosecha
de un individuo se destinan, de una parte, al jefe como tributo y, de otra, al marido y la familia de
la hermana.

El poder del jefe implica no sólo la posibilidad de recompensar, sino también la de castigar. El
castigo se aplica de forma indirecta a través de la hechicería. Si alguien ofende o quebranta la
autoridad del jefe, éste, que puede disponer de los mejores hechiceros, ordena a través de uno de
ellos que el culpable muera por magia negra. Debe, sin embargo, recompensar este servicio, al
igual que todos los que se le prestan.

La jefatura viene a ser como un canal por el que circula la riqueza, concentrándose en un punto
para fluir de nuevo.

Jefaturas entre las sociedades modernas

Por último, el concepto de Jefatura también es de aplicación a aquellas realidades sociales de los
Estados plenamente modernos, en los que un grupo organizado controla un territorio,
apropiándose de rentas y beneficios de la población y las empresas, a despecho de las autoridades
estatales.

Es el caso de las organizaciones mafiosas de todo tipo. Disponen de un aparato de coerción que
asegura la obediencia de la población. Están organizadas mediante una federación de familias
dirigidas por jefes secundarios y que obedecen las directrices que emanan de un jefe principal.

En los territorios en que actúan, hay dos ámbitos políticos: el del Estado y el de la organización
mafiosa, cada uno con su propia organización, poder de coerción y competencias que se disputan
de facto las contribuciones fiscales de la población. Es el mismo caso, a escala de un barrio urbano,
de las llamadas bandas urbanas que controlan mediante la violencia y la fidelidad de sus
integrantes a determinados sectores de una ciudad.
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