REACUÑAR LA SANTIDAD CRISTIANA:
NUESTRA OPORTUNIDAD GLOBAL
Gordon Thomas
Gerhard Ebeling, uno de los padres de la hermenéutica moderna, escribió una vez, “La
misma palabra se puede decir a una época diferente solamente al decirla diferentemente.”
John Wesley comunicó con eficacia la palabra sobre la santidad escritural a la Inglaterra del
siglo XVIII, pero los evangelistas estadounidenses tuvieron que decirla de otra manera para
convencer a sus compatriotas en el siglo XIX. Yo hablo desde un contexto británico, en
donde el mensaje de la santidad mayormente no ha convencido a la mayoría de la gente en el
siglo XX. Después de 90 años de existencia, la Iglesia del Nazareno en nuestro país todavía
tiene solamente unos 4000 miembros, y las otras denominaciones wesleyanas también están
luchando.
¿Porqué será esto el caso? En la segunda mitad del siglo XIX el mensaje de la santidad fue
reimportado a la Gran Bretaña por evangelistas estadounidenses donde la reacción fue mixta.
Por el lado positivio, grupos como el Ejército de la Salvación que trabajaron principalmente
entre los urbanos pobres, encontraron dos cosas particularmente efectivas: las claridad
simple de la predicación sobre una crisis de la segunda bendición, y el poder emotivo de
testimonios a base de la experiencia personal. William Booth, fundador del Ejército de la
Salvación, era, sobre todo, pragmático y no teólogo y él usaba cualquier cosa que producía
resultados. Los Salvacionistas imitaron a sus mentores estadounidenses, pero el mensaje y
los métodos fueron perdiendo la eficacia.
Los de los niveles más altos de la sociedad y de las denominaciones establecidas adaptaron
tanto el mensaje como los métodos a su propio contexto cultural y teológico y la
Convención de Keswick se hizo un centro de reunión para un énfasis de la santidad más
anglicanizada y más a la inglesa. Pero ya para fines del siglo XX la Convención de Keswick
había abandonado mayormente sus raíces en la santidad.
Entonces, al decir que se necesita hacer algo radical para redescubrir la santidad en mi país
en el siglo XXI no lo digo con intención de criticar a los muchos predecesores devotos en
nuestra tradición de la Santidad-Wesleyana, pero sí que es una respuesta sincera a la realidad.
Yo sospecho que en muchas otras áreas del mundo representadas aquí hay una necesidad
similar. Si nosotros los nazarenos tenemos esperanzas de tener un impacto con este mensaje
en una iglesia multicultural en todo el mundo, no nos queda otra opción que elaborar
maneras fieles a la Biblia a la vez que pertinentes a la cultura para expresarlo.
En 1990 mis colegas y yo en Manchester empezamos a aferrarnos de esta tarea.
Desarrollamos una Licenciatura en La Santidad Cristiana que trataba de reexaminar el tema
entero desde un principio; se examinó a la santidad bíblica, teológica, histórica, y
pastoralmente y en términos de espiritualidad. Estaba abierta a nuevos discernimientos de
todas las otras tradiciones cristianas, la Ortodoxa, la Católica, la de la Reforma, la
Anabaptística, la Pentecostal Carisimática; y daba la bienvenida a estudiantes posgraduados
de todas las denominaciones.
Al transcurrir los años y los seminarios, hemos ganado tremendamente de la experiencia.
Hemos tenido nuevos discernimientos todo el tiempo. Hemos recobrado la confianza en
nuestra doctrina clave. Hemos redescubierto la misión wesleyana de esparcir el mensaje
bíblico de la santidad por toda nuestra tierra y más allá. Hemos visto a Dios encender el
entusiasmo por el mensaje entre pastores y profesores en muchas denominaciones. También
hemos hecho el esfuerzo para extender las ideas a nuestros estudiantes subgraduados por
medio de un curso enseñado por equipos de profesores en el año final del Bachillerato.
En cuanto al frente académico, puesto que somos afiliados con la Manchester University, se
ha permitido a nuestra institución (Nazarene Theological College) ofrecer el doctorado
(Ph.D.) en varios aspectos del wesleyanismo, (entre otra cosas). Hemos contribuido
artículos a diccionarios, capítulos a libros para la prensa, Intervarsity Press. Estamos
negociando con la prensa, Paternoster Press, para publicar libros sobre la santidad. El
primer libro ya está impreso: la tesis (del Ph.D) sobre el arminianismo de John Wesley por
nuestro presidente, el Doctor McGonigle.
En cuanto al frente eclesiástico, uno de los retos grandes ha sido prevenir que se abriera una
grieta entre nosotros los académicos (en NTC) y nuestro liderazgo del distrito y los laicos.
Por esta razón empezamos a escribir a un nivel popular. Desde enero de 1999 una revista
británica (de ya mucho tiempo, cuyo tema es la santidad) llamada The Flame (La Llama) nos
ha permitido publicar una serie de artículos de unas 2000 palabras con el título de “Reacuñar
la Santidad Cristiana.” Estos nos han permitido exponer poco a poco las nuevas ideas a
nuestra gente sin tener que confrontarles con sorprendentes nuevas conclusiones. Por la
mayor parte se han recibido muy bien. Una señora de 90 años escribió al redactor
deplorando el esfuerzo entero y especialmente el trabajo mío, pero la reacción de ella no fue
típica. Nosotros también predicamos la santidad los fines de semana en las iglesias y
presentamos seminarios sobre la santidad en reuniones del distrito.
Ha sido un placer colaborar en dos conferencias de teología con nuestros colegas en la
European Nazarene College in Suiza y con los que tienen títulos posgraduados en teología.
Estas colaboraciones han resultado en dos ediciones de una nueva revista European
Explorations in Christian Holiness (Exploraciones Europeas en la Santidad Cristiana), que espero ya
hayan visto algunos de ustedes. También hemos enseñado cursos intensivos sobre la
santidad para Eastern Mediterranean Bible College in Chipre y en Jordania.
Para nosotros el camino de los últimos 12 años ha sido emocionante y animador. Durante
los primeros años aprendimos mucho y nos quedamos bastante callados, pero habiendo
sobrevivido el escudriño rigoroso de examinadores externos tales como el Profesor I.
Howard Marshall y el Decano Stephen Smaller, hemos ganado confianza creciente en la
validez de nuestros descubrimientos. Siempre hemos corrido el riesgo de ser mal
entendidos, de ser desleales a la denominación o a los Artículos de Fe in el Manual. Sin
embargo nuestra fidelidad más alta tiene que ser siempre al Señor y a su Palabra. Si somos
fieles a la Escritura y a las doctinas cardinales de la fe cristiana, eso es el servicio más leal que
podríamos ofrecer a nuestra iglesia. En el caso nuestro, hemos sido bendecidos
grandemente por el hecho que el superintendente del distrito que también sirve de jefe de la
junta de gobernadores de NTC ha tomado él mismo nuestra MA (licenciatura) en la Santidad
Cristiana y ahora es el sustentador más leal que se podría desear.
La Biblia presenta el mensaje de la santidad, no de una sola manera, sino por medio de una
variedad de modelos y metáforas. Yo a veces pienso que son las llaves del Reino. La
metáfora clave que servirá para quitar la llave de los corazones y de las mentes en Bretaña,
abriendo paso a la importancia de la vida de santidad, podría ser diferente de la que se
necesita en Asia, Africa o América Latina. Nuestro blanco mayor es articular una
comprensión de la santidad cristiana que sea sensible a nuestro contexto británico y Europeo
y que sacudirá a la iglesia para motivarla. Naturalmente a todos ustedes les damos permiso
para utilizar, nuestros cursos o los recursos que producimos, pero usted no va a querer ser
como David en la armadura de Saulo. Ustedes tendrán que buscar las armas que mejor les
vienen, si ustedes van a ganar. Cuando cada uno de nosotros podamos predicar, enseñar y
vivir la santidad de maneras que den sentido a la Biblia y que quepan en nuestra propia
experiencia y cultura, la Iglesia del Nazareno habrá llegado a la mayoría de edad por todo el
mundo. Yo creo que entonces, y sólo entonces haremos el impacto en nuestro mundo que
tenemos tantos deseos de hacer. A ustedes encomendamos el proceso de reacuñar.