En esta sección “tabla dieta disociada” encontrarás una lista de alimentos que te
ayudará a distinguir qué tipos de alimentos existen y cómo deberás combinarlos para
perder peso.
Aunque muchas personas son detractoras de las dietas disociadas porque consideran que
no poseen fundamento científico, lo cierto es que a muchas personas les funciona y
puede producir efectos positivos en determinados casos.
Lo importante es fijar muy bien la siguiente tabla dieta disociada para estar bien al
tanto de las clases de alimentos que existen, cómo deberás combinarlos para no
aumentar de peso, y qué tipos de alimentos no deberás combinar en una misma comida.
Los tipos de alimentos que existen son:
1. Proteínas concentradas: carnes, pescados, lácteos (leche, mantequilla, quesos),
huevos.
2. Proteínas ligeras: cereales integrales, frutos secos, productos derivados de la soja.
3. Hidratos de carbono: se dividen en “féculas” (patatas, plátano o banana, pastas, pan,
tortas, pasteles, etcétera) y “azúcares” (azúcar, frutas pasas, miel).
4. Grasas: de origen animal (carnes grasas, mantequilla, grasa) y de origen vegetal
(aceites vegetales o de frutos secos).
5. Vegetales: todos menos la patata (se considera fécula) y el tomate (se considera una
fruta ácida).
6. Frutas: se dividen en “ácidas” (cítricos, frutos rojos, tomate) y “subácidas”. La
excepción son los plátanos o bananas, considerados féculas, y las frutas pasas que se
consideran azúcares.
Ahora que ya conoces los tipos de alimentos gracias a esta tabla dieta disociada, es
importante que conozcas qué combinaciones puedes hacer y cuáles no.
Como regla principal, nunca deben mezclarse ácidos (frutas ácidas), proteínas de
cualquier tipo e hidratos de carbono (azúcares y grasas) en una misma comida.
Por otro lado, no es conveniente mezclar grasas con proteínas en una misma comida, ni
tampoco productos lácteos con proteínas de cualquier tipo y/o hidratos de carbono. De
hecho, se aconseja que los lácteos (sobre todo la leche) se consuman solos.
La dieta disociada permite el resto de las combinaciones de alimentos que sean posibles,
como por ejemplo la combinación de proteínas y vegetales, o la combinación de
vegetales e hidratos de carbono en una misma comida.
Para dar un ejemplo práctico, la dieta disociada permite consumir un plato que incluya
una porción de carne de cualquier tipo (pollo, res, pescado) acompañada con una
guarnición de verduras crudas o cocinas al vapor. Sin embargo, no estaría permitido de
acuerdo a esta dieta combinar una porción de carne con una guarnición de pastas o
arroz, ya que según la tabla dieta disociada la conjunción de proteínas concentradas
con hidratos de carbono (féculas en este caso) favorece el aumento de peso.
En la sección correspondiente podrás encontrar menus muy prácticos para aprender a
implementar estas combinaciones de alimentos que tienes en la tabla dieta disociada
para llevar adelante este plan de alimentación sin problemas.