Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
Parcial (Ensayo)
Los principios fundamentales del procedimiento laboral
Maricela Oyola Martinez
Derecho Procesal Laboral
Especialización en Derecho del Trabajo y la Seguridad Social
Dr. Julián Enrique Sanchez Calderón
02 de mayo de 2020
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
ENSAYO
Los principios del procedimiento laboral son la base con la que se estructuran las reglas
de juego para las diferentes fases del proceso, con el fin de lograr el reconocimiento de los
derechos u garantizado ante todo el debido proceso, el derecho de defensa y el acceso a la
administración de justicia. Como regla primordial, siempre se deben tener en cuenta, debido
que el desconocimiento puede llevar a la nulidad de la actuación adelantada o a la de todo el
proceso laboral.
La oralidad, tiene como fin principal, darle mayor agilidad al juicio laboral, buscando una
justicia mas pronta y cumplida, lo cual podría verse retornado en términos de oportunidad, que se
convierten expresamente en celeridad, económia, humanización y democratización del proceso;
no sin antes desconocer, que debe estar apoyado por la tecnología de la información y las
comunicaciones, para hacerla de un modo ágil, efectiva y eficaz. Es importante señalar, que esta
parte del proceso se ejecuta a través de audiencias con la característica que, en el juicio laboral,
las audiencias son públicas y no reservadas ni privadas involucrando al demandante, el
demandado y el juez.
Es preciso indicar, que el éxito de la oralidad depende de toda la estructura de la justicia
ya que su tradicionalismo a lo escrito y formal, terminó convirtiendo el proceso laboral en un
proceso dictado, lo que ha llevado a que más de medio siglo después de expedido el Código
Procesal del Trabajo no haya sido posible la aplicación del principio de oralidad en la
jurisdicción laboral; lo anterior sin desvirtuar el proceso escrito, el cual también tiene sus
cualidades y aplicabilidades, pero sido criticado ampliamente por tornarse burocrático, rígido,
difuso, lo cual crea una barrera de papeles entre el juez y el expediente.
Así la cosas, la importancia de la oralidad redunda en el acercamiento del ser humano a la
administración de la justicia y mejora la comunicación procesal, convirtiéndola así más flexible y
expedita.
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
El modelo tradicional del proceso laboral puede interpretarse como caprichoso por parte
de jueces y funcionarios judiciales, ya que presenta demoras en la resolución de los conflictos,
congestión en los despachos judiciales, lo que hace que un proceso ordinario laboral, adelantado
ante los jueces del circuito de Bogotá, incluido el trámite de la segunda instancia, demore
tiempos que superan las necesidades imperiosas de las trabajadoras que reclaman sus derechos.
Por lo tanto, la implementación de la oralidad en el proceso laboral es el logro de la
celeridad en los mismos, reduciendo el número de audiencias. Sin embargo, este objetivo no se
logra únicamente con la reducción del número de audiencias, sino que es necesario que se
observen de forma estricta los términos procesales entre audiencias y la celeridad que se lleve
por parte de todos sus intervinientes.
También vemos el principio de publicidad, que se encuentra estrechamente relacionado
con la oralidad, dado que las actuaciones, diligencias judiciales, practica de pruebas y
substanciación, deben realizarse en audiencia pública, pues en caso contrario podrán ser
afectadas por nulidad. De igual manera, las decisiones deben ser notificadas, con el fin de
garantizar el derecho a la impugnación. Este principio permite que el proceso sea abierto, lo cual
permite control de la actividad jurisdiccional por las partes, la opinión publica y esto con el fin
de reforzar la confianza en la justicia laboral.
Otro pilar muy importante es el debido proceso (principio de publicidad y contradicción
del proceso), pues claramente podríamos afirmar que el proceso debe surtirse bajo los principios
generales, con el fin de evitar la arbitrariedad en las decisiones del estado y la conjugación de los
expresado anteriormente, se constituye en el debido proceso. Por un lado, la publicidad busca
evitar que existan en el proceso actuaciones ocultas y así evitar arbitrariedad y la contradicción
del proceso hace referencia a la garantía democrática que nadie puede ser condenado sin haber
sido oído y vencido en juicio.
Consecuentemente, tenemos el principio de inmediación, el cual implica la comunicación
personal del juez con las partes y el contacto directo de aquel con las pruebas, como instrumento
para llegar a una estrecha armonización de los intereses en juego a través del proceso y de su
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
objeto litigioso. Así mismo, la Corte Constitucional la ha definido como “la constatación
personal del juez y de las partes del material probatorio y las acciones procedimentales en si
misma consideradas, dirigidas a la formación de un criterio intimo y directo sobre los
argumentos facticos y jurídicos relacionados con el caso”. No obstante, en caso de no perderse
practicar las pruebas directamente por el juez, por razón de factor territorial, podrá comisionar a
otro funcionario con este propósito. Por lo anterior, es fundamental que este principio se cumpla
con toda la rigurosidad y no se delegue a quien no tenga el conocimiento y la competencia para
dirimir dichos procesos.
De igual forma, la inmediación también es una pieza importante en el proceso oral, por
su propia esencia se impone que el Juez, este dirigiendo con actuación, conocimiento profundo
en el ejercicio pleno de sus funciones, armonizando con las partes y siendo garante del proceso;
ya que se convierte en el director del proceso, por lo que debe ser garante que este se desarrollara
en plenas condiciones de eficacia, disminuyendo las actuaciones innecesarias y amparando los
derechos de las partes.
Seguidamente, encontramos el principio de la Concentración, el cual busca que el mayor
numero de actos procesales se lleven a cabo con el menor numero de audiencias; lo anterior, con
el fin de evitar un mayor desgaste a la administración de justicia. Por tal razón, la concentración
pretende que el proceso este constituido por una serie de fases o etapas, que deben seguirse
adecuadamente evitando que el juicio se llene de eventualidades que puedan hacerlo difuso,
disperso y en consecuencia desconcentrado.
En el mismo sentido, la concentración es primordial, pues implica que los actos
procesales deben aproximarse en el tiempo al máximo posible.
El principio de oralidad supone los de publicidad, inmediación y concentración, pues la
regla relativa que le compete al juez es la dirección real y efectiva del proceso, garantizando un
debido proceso, que sea eficaz y oportuno.
Como pudimos observar, una de las principales características de la aplicación de la
oralidad en los procesos laborales, es la posibilidad que todos los ciudadanos puedan tener
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
acceso al trámite y a la decisión, con excepción de los casos contemplados por la normatividad
vigente. En este sentido, la transparencia y el control social que nacen en el orden publico de las
normas sustanciales, se aplican para hacer prevalecer los derechos sometidos a discusión.
Así las cosas, podríamos decir, que la oralidad y la publicidad son presupuestos de
la inmediación y la contradicción de las pruebas. Estos principios deben ser observados para
garantizar el debido proceso, o el juicio justo y equitativo de tal forma que solamente las pruebas
que hayan sido introducidas en el juicio con estos presupuestos puedan ser tomadas como
decisivas en la sentencia que decide al proceso. Son una especie de garantías que deben concurrir
y estar presentes en la obtención de la prueba que vaya a ser utilizada en un proceso, por tanto,
será en la oralidad donde debe garantizarse su aplicación plena.
La oralidad en los procesos laborales se convierte como una de las características
plasmadas en el Decreto 2158 de 1948 – Código Procesal del Trabajo y Seguridad Social que
fueron combinadas en la ley 712 de 2001. Posteriormente, La ley 1149 hizo efectiva la oralidad y
toda su expectativa está fijada para dar apoyo a la descongestión y aumentar la celeridad en la
administración de justicia.
Por lo anterior, un proceso con oralidad nos debe llevar a un resultado práctico, lo cual
solo puede resultar posible en la medida en que se dispongan por parte del legislador y el mismo
Gobierno nacional dadas las condiciones físicas, logísticas, técnicas y humanas para hacer
eficiente el sistema, sin que la celeridad afecte la calidad de las actuaciones y las decisiones que
deban tomar los jueces al respecto.
La oralidad es el escenario más positivo por el papel protagónico que toma el Juez en la
dirección del proceso, para la realización de las garantías de concentración, publicidad,
inmediación de la prueba, ya que ha sido esencial su rol como punto de equilibrio para que los
sujetos procesales vean plasmadas sus garantías en un proceso público, que esté en plena
garantía con la práctica de las pruebas y una actuación concentrada que facilite la adecuada
apreciación de todos los elementos de juicios que puedan incorporarse en un proceso.
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
Finalmente, esperamos que, desde todas las autoridades competentes e intervinientes en
el sistema de administración de justicia, encaminen sus esfuerzos es para poder dar todos los
recursos y de esta manera, la oralidad en el proceso laboral pueda desarrollar con toda la plenitud
y disposición de recursos, como la garantía y aplicación de sus principios esenciales
Los principios de oralidad, publicidad, inmediación
y concentración del proceso laboral.
BIBLIOGRAFIA
[Link] › el-proceso-laboral-y-la-oralidad
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laboral/introduccion