UNIVERSIDAD NACIONAL EXPERIMENTAL POLITÉCNICA
“ANTONIO JOSÉ DE SUCRE”
VICE-RECTORADO “LUIS CABALLERO MEJIAS”
DEPARTAMENTO DE MECÁNICA
CATEDRA: MÁQUINAS HIDRÁULICAS.
ALUMNO:
MOLERO GUSTAVO
EXP: 9800802
CARACAS, 2004.
INTRODUCCIÓN
Vamos a centrarnos en el estudio exclusivo de las denominadas TURBINAS
HIDRÁULICAS, por TURBINA se entiende todo dispositivo mecánico capaz de
convertir en trabajo, en la forma de movimiento de rotación, la energía cinética presente
en masas de agua, vapor o gas, al encontrarse éstas dotadas de una determinada
velocidad de desplazamiento. Podemos definir a las turbinas hidráulicas como motores
hidráulicos destinados a aprovechar las corrientes y saltos de agua.
Una turbina hidráulica es accionada por el agua en movimiento, una vez que
ésta es debidamente encauzada hacia el elemento de turbina.
se inicia el estudio de los tres tipos de turbinas hidráulicas utilizados con mejores
resultados en la actualidad, Los tres tipos de turbinas hidráulicas objetos de estudio en
este trabajo son las mensionadas a continuación y son:
- Turbinas PELTON (a)
- Turbinas FRANCIS (b)
- Turbinas KAPLAN (c)
Esperando una mejor compresión del lector al darle lectura a esta valiosa
información damos, inicio a dicho estudio sin más dilación.
Por TURBINA, palabra relacionada con el torbellino creado por un fluido, se
entiende todo dispositivo mecánico capaz de convertir en trabajo, en la forma de
movimiento de rotación, la energía cinética presente en masas de agua, vapor o gas, al
encontrarse éstas dotadas de una determinada velocidad de desplazamiento (Fig. 1).
La aplicación inmediata del trabajo mecánico desarrollado en la turbina, es la de
hacer girar al rotor del generador de energía eléctrica, en el cual se realiza la
transformación de la energía mecánica en energía eléctrica. Todo ello, como
consecuencia de estar rígidamente unidos, generalmente, los ejes de ambas máquinas,
turbina-generador, formando un eje único con el que se obtiene sincronismo de giro
entre las mismas, es decir, idéntico número de revoluciones durante espacios de
tiempo iguales.
Fig. 1- Turbina hidráulica. (Motor hidráulico)
En determinadas máquinas, particularmente en las que proporcionan pequeñas
potencias y trabajan con poca altura de salto, se suele disponer un multiplicador de
velocidad, instalado entre ambos ejes, a fin de que las dimensiones de! generador sean
reducidas. De ahora en adelante, al referirnos al conjunto turbina-generador, le
denominaremos grupo.
Igualmente utilizaremos la expresión alternador para nombrar al generador, por ser
alterna la corriente producida en el mismo (Fig. 2).
Fig. 2 – Conjunto turbina-generador. (Grupo)
Vamos a centrarnos en el estudio exclusivo de las denominadas TURBINAS
HIDRÁULICAS, expresión que identifica a las máquinas motrices accionadas por el
agua, instaladas en tas Centrales Hidroeléctricas.
En base a la anterior consideración, podemos decir que turbina hidráulica es la
máquina destinada a transformar la energía hidráulica, de una corriente o salto de
agua, en energía mecánica. Por lo tanto, toda turbina convierte la energía del agua,
manifestada bien en su forma de presión (energía potencial o de posición) como en la
de velocidad (energía cinética), en el trabajo mecánico existente en un eje de rotación.
En términos generales y sin ánimo de ser reiterativos, podemos definir a las turbinas
hidráulicas como motores hidráulicos destinados a aprovechar las corrientes y saltos
de agua.
Hemos expuesto «qué» función tiene una turbina. Ahora se trata de analizar
«cómo» se origina esa función en la misma.
Sin detenernos a mostrar amplios detalles descriptivos de los componentes
fundamentales, ya que lo haremos oportunamente al hablar de cada tipo de turbina,
expondremos con brevedad cómo se produce el funcionamiento de las turbinas en
términos generales.
Una turbina hidráulica es accionada por el agua en movimiento, una vez que
ésta es debidamente encauzada hacia el elemento de turbina denominado
distribuidor, el cual, circularmente, distribuye, regula y dirige un caudal de agua que
tiende a incidir, con mayor o menor amplitud, hacia el centro del círculo descrito, sobre
un rotor o rueda móvil conocida con el nombre de rodete, que, conjuntamente con el
eje en el que está montado, ha de estar perfectamente equilibrado dinámica y
estáticamente (Fig. 3).
Fig. 3 – Componentes esenciales de una turbina hidráulica.
(Vista en planta de una turbina Pelton de eje vertical con seis equipos de inyección).
De lo expuesto se deduce cómo la energía del agua, originalmente la mayoría de
los casos en forma de energía potencial de tipo gravitatorio, se convierte en energía
cinética al pasar sucesivamente par el distribuidor y el rodete, debido a la diferencia de
nivel existente entre la entrada y la salida de a conducción (Fig. 4). En consecuencia,
se provocan cambios en la magnitud y dirección de la velocidad del fluido, lo que hace
que se produzcan fuerzas tangenciales en el rodete, generándose así energía
mecánica al girar éste.
Fig. 4 – Diferencia de nivel existente entre la entrada y la salida del agua de
alimentación a una turbina.
El rendimiento de las instalaciones con turbinas hidráulicas, siempre es elevado,
pudiendo llegar desahogadamente al 90% o más, después de tener en cuenta todas las
pérdidas hidráulicas por choque, de caudal, de fricción en el generador, mecánicas, etc.
Los problemas de regulación de velocidad son importantes, principalmente a
causa de las grandes masas de agua que entran en juego, con sus aceleraciones
positivas y negativas, que se transforman en ondas de presión. La continuidad de las
columnas de agua transmite a las ondas, produciéndose fuertes choques o golpe de
ariete que es necesario evitar o por lo menos controlar.
2. TIPOS DE TURBINAS HIDRÁULICAS.
En el presente apartado, se inicia el estudio de los tres tipos de turbinas
hidráulicas utilizados con mejores resultados en la actualidad. De cada uno de dichos
tipos, mencionaremos las características técnicas y de aplicación más destacadas que
los identifican, la descripción de los distintos elementos que componen cada turbina,
así como el principio de funcionamiento de las mismas.
Fig. 5 – Tipos de turbinas hidráulicas.
Los tres tipos objeto de estudio son (Fig. 5):
- Turbinas PELTON (a)
- Turbinas FRANCIS (b)
- Turbinas KAPLAN (c)
Para establecer esta relación en el orden indicado, nos basamos en el empleo
de las turbinas en función de la altura del salto, si bien no hay límites perfectamente
definidos que separen los márgenes de utilización de unos tipos respecto de los
demás.
No ampliaremos el estudio a otros tipos de turbinas, tales como Fourneyron,
Girard, Jonval, Schwamkrug, Zuppinger, etc., por encontrarse en el momento presente
desfasados tecnológicamente.
3. TURBINAS PELTON.
Las turbinas Pelton, se conocen como turbinas de presión por ser ésta constante
en la zona del rodete, de chorro libre, de impulsión, o de admisión parcial por ser
atacada por el agua sólo una parte de la periferia del rodete. Así mismo entran en la
clasificación de turbinas tangenciales y turbinas de acción, conceptos que
analizaremos a su debido tiempo.
Su utilización es idónea en saltos de gran altura (alrededor de 200 m y mayores),
y caudales relativamente pequeños (hasta 10 m3/s aproximadamente).
Por razones hidroneumáticas, y por sencillez de construcción, son de buen
rendimiento para amplios márgenes de caudal (entre 30 % y 100 % del caudal
máximo). Por ello se colocan pocas unidades en cada central que requiere turbinas de
estas características.
Pueden ser instaladas con el eje en posición vertical u horizontal, siendo esta
última disposición la más adecuada, la cual nos servirá de referencia para hacer las
descripciones necesarias.
3.1. Componentes de una turbina Pelton.
Los componentes esenciales de una turbina Pelton, enumerados, dentro de lo
posible y cuando corresponda, siguiendo la trayectoria del agua a través de la misma
son (Fig. 6).
Fig. 6 - Componentes de una turbina Pelton de eje horizontal, con dos equipos de
inyección.
A continuación hacemos una amplia descripción de cada uno de ellos.
3.1.1. Distribuidor de una turbina Pelton.
Está constituido por uno o varios equipos de inyección de agua. Cada uno de
dichos equipos, formado por determinados elementos mecánicos, tiene como misión
dirigir, convenientemente, un chorro de agua, cilíndrico y de sección uniforme, que se
proyecta sobre el rodete, así como también, regular el caudal preciso que ha de fluir
hacia dicho rodete, llegando a cortarlo totalmente cuando proceda (Fig. 7).
Fig. 7 - Esquema de un distribuidor Fig. 8 - Grupo accionado por turbina
Pelton con dos rodetes.
El número de equipos de inyección, colocados circunferencialmente alrededor de
un rodete, depende de la potencia y características del grupo, según las condiciones
del salto de agua. Así mismo, se puede disponer de más de un rodete en el mismo eje,
cada uno de ellos dotado del distribuidor apropiado (Fig. 8).
Hasta seis suelen ser los equipos que proyectan chorros de agua sobre un
mismo rodete, derivando todos y cada uno de ellos de la tubería forzada. Dicho número
de equipos de inyección, se instala en turbinas Pelton con eje vertical, siendo,
normalmente, uno o dos inyectores los instalados cuando la disposición del eje es
horizontal (Fig. 3, 6 y 9).
Fig. 9 – Turbina Pelton de eje horizontal, con un equipo de inyección.
Para mejor comprensión, describiremos los elementos que forman un solo
equipo de inyección, mediante el cual se obtiene un chorro de agua. Estos elementos
son:
Cámara de distribución.
Consiste en la prolongación de la tubería forzada, acoplada a ésta mediante
brida de unión, posteriormente a la situación de la válvula de entrada a turbina, según
la trayectoria normal del agua (Fig. 6). También se nombra cámara de inyectores.
Tiene como misión fundamental, conducir el caudal de agua. Igualmente, sirve
de soporte a los demás mecanismos que integran el distribuidor (Fig. 10).
Fig. 10 – Cámara de distribución de una turbina Pelton.
Inyector.
Es el elemento mecánico destinado a dirigir y regular el chorro de agua. Está
compuesto por:
• Tobera.
Se entiende como tal, una boquilla, normalmente con orificio de sección circular
(puede tratarse de otra sección), de un diámetro aproximado entre 5 y 30 cm, instalada
en la terminación de la cámara de distribución (Fig. 11).
Fig. 11 - Detalles de la tobera de una turbina Pelton
Proyecta y dirige, tangencialmente hacia la periferia del rodete, el
chorro de agua, de tal modo que la prolongación de éste forma un ángulo
prácticamente de 90º con los imaginarios radios de aquel, en los
sucesivos puntos de choque o incidencia del agua. Con lo últimamente
expuesto se explica el concepto de turbina tangencial, del cual se hizo
mención al iniciar el estudio de las turbinas Pelton.
• Aguja.
Está formada por un vástago situado concéntricamente en el interior
del cuerpo de la tobera, guiado mediante cojinetes sobre los cuales tiene
un libre movimiento de desplazamiento longitudinal en dos sentidos (Fig.
6).
Uno de los extremos del vástago, el orientado hacia el orificio de
salida de la tobera, termina en forma esférico-cónica a modo de punzón,
fácilmente recambiable, el cual regula el caudal de agua que fluye por la
misma, de acuerdo con el mayor o menor grado de acercamiento hacia el
orificio, llegando a cortar totalmente el paso de agua cuando se produce
el asentamiento de dicho punzón sobre el mencionado orificio, según las
circunstancias de funcionamiento del grupo (Fig. 11 y 12).
En el otro extremo (Fig. 10), están dispuestos mecanismos tales como un muelle
de cierre de seguridad, que tiende a cerrar el orificio de tobera, presionando al punzón
sobre el mismo, cuando la turbina está parada, o se pone fuera de servicio de manera
brusca debido a un determinado defecto que afecte al grupo. También, sobre dicho
extremo, actúan una serie de palancas o de servomecanismos, que regulan la posición
del punzón, al que de ahora en adelante llamaremos aguja o válvula de aguja, según
las órdenes recibidas del regulador de velocidad, al que nos referiremos más
adelante.
Fig. 12 – Distintos aspectos de la aguja del inyector de una turbina Pelton. Detalle de
punta de aguja erosionada.
• Deflector.
Es un dispositivo mecánico que, a modo de pala o pantalla, puede ser
intercalado con mayor o menor incidencia en la trayectoria del chorro de agua, entre la
tobera y el rodete, presentando la parte cóncava hacia el orificio de tobera (Fig. 11 y
13).
3.1.2. Rodete de una turbina Pelton.
Es la pieza clave donde se transforma la energía hidráulica del agua, en su
forma cinética, en energía mecánica o, dicho de otra manera, en trabajo según la forma
de movimiento de rotación. Esencialmente consta de los siguientes elementos (Fig. 14
y 15).
Fig. 14 - Rodete de una turbina Pelton. Fig. 15 – Detalles de un rodete Pelton.
Rueda motriz.
Está unida rígidamente al eje, montada en el mismo por medio de chavetas y anclajes
adecuados. Su periferia está mecanizada apropiadamente para ser soporte de los
denominados cangilones.
Cangilones.
También llamados álabes, cucharas o palas.
Son piezas de bronce o de acero especial para evitar, dentro de lo posible, las
corrosiones y cavitaciones, concepto este último que será tratado convenientemente.
Están diseñados para recibir el empuje directo del chorro de agua. Su forma es
similar a la de una doble cuchara, con una arista interior lo más afilada posible y
situada centralmente en dirección perpendicular hacia el eje, de modo que divide al
cangilón en dos partes simétricas de gran concavidad cada una, siendo sobre dicha
arista donde incide el chorro de agua. En sección, el conjunto toma forma de omega
abierta (Fig. 16).
Fig. 16 – Detalles de un cangilón.
Su situación sobre la rueda motriz, se consigue por dos procedimientos. Uno de
ellos consiste en montarlos de uno en uno o de dos en dos, sobre la periferia de la
misma, haciendo la fijación mediante tornillos y cuñas, de tal manera que no existan
juegos ni holguras (Fig. 17). Modernamente, y para rodetes de cualquier tamaño, los
cangilones están forjados con la misma rueda, formando pieza única, lo cual permite
una economía en la construcción; y mayor seguridad de funcionamiento, dado el
impacto inicial del agua que han de soportar en el momento del arranque, la fuerza
centrífuga alcanzada en caso de embalamiento, etcétera.
Fig. 17 - Montaje de cangilones.
Cada cangilón lleva, en su extremo periférico, una escotadura en forma de uve
doble, perfectamente centrada. Tiene como objeto conseguir que, la parte cóncava del
cangilón precedente, según el sentido de giro, reciba el chorro de agua cuando su
arista se encuentra en posición lo más perpendicular posible, respecto al eje del chorro,
aprovechando al máximo el caudal y el impulso que éste le proporciona al acompañarle
durante un corto trayecto, razón por la cual las turbinas Pelton se denominan turbinas
de impulsión. Dichas escotaduras favorecen un mayor acercamiento de las toberas
hacia el rodete.
3.1.3. Carcasa de una turbina Pelton.
Es la envoltura metálica que cubre los inyectores, rodete y otros elementos
mecánicos de la turbina (Fig. 18).
Fig. 18 - Conjunto de una turbina Pelton.
Su misión consiste en evitar que el agua salpique al exterior cuando, después de
incidir sobre los cangilones, abandona a éstos.
Dispone de un equipo de sellado, en las zonas de salida del eje, a fin de eliminar
fugas de agua. Puede estar formado por un laberinto metálico dotado de drenajes, o
bien por juntas de estanqueidad, prensaestopas, etc.
Cuando se trata de turbinas Pelton instaladas con el eje en posición vertical, la
carcasa, situada horizontalmente, tiene convenientemente distribuidos en su periferia
unos conductos de paso de aire para aireación del rodete, lográndose, alrededor del
mismo, el adecuado equilibrio de presiones. En el caso de turbinas con el eje
horizontal, la aireación se efectúa desde la cámara de descarga.
3.1.4. Cámara de descarga de una turbina Pelton.
Se entiende como tal la zona por donde cae el agua libremente hacia el
desagüe, después de haber movido al rodete (3.1.-Fig. 6). También se conoce como
tubería de descarga.
Para evitar deterioros debidos a la acción de los chorros de agua, especialmente
de los originados por la intervención del deflector, se suele disponer, en el fondo de la
cámara de descarga, de un colchón de agua de 2 a 3 m de espesor. Con el mismo fin,
se instalan blindajes o placas, situadas adecuadamente, que protegen la obra de
hormigón (3.1.1.-Fig. 9).
3.1.5. Sistema hidráulico de frenado de una turbina Pelton.
Consiste en un circuito de agua derivado de la cámara de distribución.
El agua, proyectada a gran velocidad sobre la zona convexa de los cangilones,
favorece el rápido frenado del rodete, cuando las circunstancias lo exigen (3.1.-Fig. 6).
3.1.6. Eje de una turbina Pelton.
Rígidamente unido al rodete, y situado adecuadamente sobre cojinetes
debidamente lubricados, transmite el movimiento de rotación al eje del alternador (Fig.
19).
El número de cojinetes instalados así como su función, radial o radial-axial,
depende de las características de cada grupo
3.2. Principio de funcionamiento de las turbinas Pelton.
Una vez identificados los elementos componentes de las turbinas Pelton, y
conocidas las funciones respectivas, se comprende fácilmente el funcionamiento de las
mismas.
La sucesiva transformación de la energía se efectúa del modo siguiente. La
energía potencial gravitatoria del agua embalsada, o energía de presión hasta los
orificios de las toberas, se convierte, prácticamente sin pérdidas, en energía cinética, al
salir el agua a través de dichos orificios en forma de chorros libres, a una velocidad que
corresponde a toda la altura del salto útil, estando referida ésta, para el caso concreto
de las turbinas Pelton, al centro de los chorros considerados.
Se dispone de la máxima energía cinética en el momento en que el agua incide
tangencialmente sobre el rodete, empujando a los cangilones que lo forman,
obteniéndose el trabajo mecánico deseado.
Las formas cóncavas de los cangilones hacen cambiar la dirección del chorro de
agua, saliendo éste, ya sin energía apreciable, por los bordes laterales, sin ninguna
incidencia posterior sobre los cangilones sucesivos. De este modo, el chorro de agua
transmite su energía cinética al rodete, donde queda transformada instantáneamente
en energía mecánica.
La válvula de aguja, gobernada por el regulador de velocidad, cierra más o
menos el orificio de salida de la tobera, consiguiendo modificar el caudal de agua que
fluye por ésta, al objeto de mantener constante la velocidad del rodete, evitándose
embalamiento o reducción del número de revoluciones del mismo, por disminución o
aumento respectivamente de la carga solicitada al generador.
La arista que divide a cada cangilón en dos partes simétricas, corta al chorro de
agua, seccionándolo en dos láminas de fluido, teóricamente del mismo caudal,
precipitándose cada una hacia la concavidad correspondiente. Tal disposición permite
contrarrestar mutuamente los empujes axiales que se originan en el rodete,
equilibrando presiones sobre el mismo, al conseguir cambiar, simétrica y
opuestamente, los sentidos de ambas láminas de agua (Fig. 20).
Fig. 20.- Funcionamiento de las turbinas Pelton. Acción del chorro de agua sobre cada
cangilón de un rodete Pelton
4. TURBINAS FRANCIS.
Son conocidas como turbinas de sobrepresión por ser variable la presión en las
zonas del rodete, o de admisión total ya que éste se encuentra sometido a la influencia
directa del agua en toda su periferia. También se conocen como turbinas radiales-
axiales y turbinas de reacción, conceptos que se ampliarán en su momento.
El campo de aplicación es muy extenso, dado el avance tecnológico conseguido
en la construcción de este tipo de turbinas. Pueden emplearse en saltos de distintas
alturas dentro de una amplia gama de caudales (entre 2 y 200 m3/s aproximadamente).
Consideraremos la siguiente clasificación, en función de la velocidad específica
del rodete, cuyo número de revoluciones por minuto depende de las características del
salto.
- Turbina Francis lenta. Para saltos de gran altura (alrededor de 200 m o
más).
- Turbina Francis normal. Indicada en saltos de altura media (entre 200
y 20 m)
- Turbinas Francis rápidas y extrarrápidas. Apropiadas a saltos de
pequeña altura (inferiores a 20 m).
El concepto de velocidad específica se tratará adecuadamente en el apartado
9.10. Las turbinas Francis, son de rendimiento óptimo, pero solamente entre unos
determinados márgenes (para 60 % y 100 % del caudal máximo), siendo una de las
razones por la que se disponen varias unidades en cada central, al objeto de que
ninguna trabaje, individualmente, por debajo de valores del 60 % de la carga total.
Al igual que las turbinas Pelton, las turbinas Francis pueden ser instaladas con el
eje en posición horizontal (Fig. 21), o vertical (Fig. 22), siendo esta última disposición la
más generalizada por estar ampliamente experimentada, especialmente en el caso de
unidades de gran potencia. Para describirlas, nos basaremos en turbinas de eje
vertical.
Fig. 21 – Turbina Francis de eje horizontal. Fig. 22 – Turbina Francis de eje vertical.
4. 1 . Componentes de una turbina Francis.
La relación de componentes fundamentales, considerando como referencia,
siempre que ello sea factible, el sentido de circulación del agua por la turbina, es el
siguiente (Fig. 23):
Fig. 23 – Componentes de una turbina Francis de eje vertical
- Cámara espiral.
- Distribuidor.
- Rodete.
- Tubo de aspiración
- Eje.
- Equipo de sellado del eje de turbina.
- Cojinete guía de turbina.
- Cojinete de empuje.
4.1.1. Cámara espiral de una turbina Francis.
Aunque existen varios diseños de cámaras, nos referimos concretamente a
cámaras espirales, por ser las de instalación más frecuente.
Está constituida por la unión sucesiva de una serie de virolas tronco-cónicas,
cuyos ejes respectivos forman una espiral. Desde el acoplamiento con la tubería
forzada, donde el diámetro interior de la virola correspondiente alcanza su valor
máximo, la sección interior, circular en la mayoría de los casos, va decreciendo
paulatinamente hasta la virola que realiza el cierre de la cámara sobre sí misma, cuyo
diámetro interior se reduce considerablemente (Fig. 24). Esta disposición se conoce
como el caracol de la turbina, en el que, debido a su diseño, se consigue que el agua
circule con velocidad aparentemente constante y sin formar torbellinos, evitándose
pérdidas de carga.
Fig. 24.- Cámara espiral de una turbina Francis. Detalle del antedistribuidor.
Todo el conjunto; construido con chapas de acero unidas, actualmente, mediante
soldadura; suele estar rígidamente sujeto en la obra de hormigón de la central, por sus
zonas periféricas externas, consideradas como tales las alejadas del centro de la
turbina. Antes de proceder al hormigonado exterior de la cámara, ésta se somete a
presión con agua, a fin de descubrir posibles fugas por las uniones.
En la zona periférica interna, totalmente concéntrica con el eje de la turbina, y
siguiendo planos paralelos, perpendiculares a dicho eje, se encuentra una abertura
circular, formando un anillo, cuyos extremos están enlazados perpendicularmente por
una sucesión de palas fijas, situadas equidistantemente unas de otras, a lo largo del
contorno de la circunferencia descrita por dicho anillo, a través del cual, y por toda su
periferia, fluirá el agua, cubriendo la totalidad de los orificios así formados. La zona
mencionada, se suele denominar antedistribuidor o anillo traviesa. Ver detalle en
figura 24.
Dada la curvatura y orientación de las palas fijas, se consigue que la proyección
del agua salga dirigida casi radialmente, hacia el centro del espacio circular limitado por
el anillo mencionado.
La cámara espiral contiene, entre otros accesorios, entradas de hombre para
revisiones, tomas de agua para control de caudales y presiones, drenajes, etc.
4.1.2. Distribuidor de una turbina Francis.
El distribuidor propiamente dicho, está formado por un determinado número de
palas móviles, cuyo conjunto constituye un anillo que está situado concéntricamente y
entre las mismas cotas en altura que el antedistribuidor, descrito al exponer la cámara
espiral, siendo, en definitiva, camino continuado del agua en su recorrido hacia el
centro de la turbina (Fig. 23).
Su función es la de distribuir, y regular o cortar totalmente, el caudal de agua que
fluye hacia el rodete.
Los elementos componentes más destacados del distribuidor son:
Palas directrices.
Son las palas móviles a las que anteriormente se hacía referencia. También se
las suele llamar álabes directrices o directores.
Cada una de ellas, al unísono con las demás, puede orientarse, dentro de ciertos
límites, al girar su eje respectivo, pasando de la posición de cerrado total, cuando están
solapadas unas palas sobre otras, a la de máxima apertura que corresponde al
desplazamiento extremo, tendiendo a quedar en dirección radial y manteniendo, entre
sí, una convergencia hacia el eje (Fig. 25).
Fig. 25 - Detalles posiciones, cerrado o abierto, de las palas directrices del distribuidor
Los ejes de las patas, a modo de generatrices del anillo que compone el
distribuidor, están asentados por su parte inferior en cojinetes situados en una corona
circular denominada escudo inferior, y guiados en su parte superior por cojinetes
dispuestos en la llamada tapa de turbina, o en otra corona circular, escudo superior.
Dichos cojinetes, conocidos como cojinetes bocines, disponen de un adecuado
sistema de engrase (Fig. 26). Este no es necesario cuando los cojinetes son de teflón.
Dado que cada pala ha de quedar perfectamente centrada axialmente, entre los
escudos, se disponen mecanismos, de distinta índole, que permiten regular durante el
montaje la suspensión de la misma; de modo que no existan rozamientos, ni holguras
excesivas que puedan provocar pérdidas de carga.
Fig. 26 – Situación de una pala directriz.
En la parte superior de cada eje, se instalan juntas de estanqueidad, para evitar
el paso de agua.
Todas las palas directrices, cuyo número oscila aproximadamente entre 12 para
las turbinas pequeñas y 24 para las grandes, son exactamente iguales y conservan
entre sí idénticas posiciones respecto al eje de turbina. Las generatrices de cada pata,
paralelas al eje de giro pero no concéntricas con él, desarrollan formas de
configuración cilíndrica, cuya sección es similar a la representada en la figura 27.
Equipo de accionamiento de palas directrices.
Se trata de un conjunto de dispositivos mecánicos, a base de servomecanismos,
palancas y bielas, que constituyen el equipo de regulación de la turbina, gobernado por
el regulador de velocidad.
Fig. 27 – Configuración de una pala directriz.
Aunque todo lo concerniente con la regulación se tratará oportunamente, nos
detenemos a considerar en este apartado ciertos detalles sobre determinados
componentes de dicho equipo, de los cuales destacan:
Servomotores.
Normalmente son dos, cada uno de los cuales, accionado por aceite a presión
según órdenes recibidas del regulador, desplaza una gran biela, en sentido inverso una
respecto de la otra, a modo de brazos de un par de fuerzas, proporcionando un
movimiento de giro alternativo a un aro móvil, llamado anillo o volante de
distribución, concéntrico con el eje de a turbina (Fig. 28).
Fig. 28 – Esquemas del accionamiento del anillo de distribución.
a) por dos servomotores, b) y c) por un servomotor
Anillo de distribución.
Con sus movimientos, en sentido de apertura o cierre total o parcial, hace girar a
todas y cada una de las palas directrices, por medio de palancas de unión entre éste y
la parte superior de cada uno de los ejes respectivos de aquellas. El giro conjunto y
uniforme de las palas directrices, permite variar la sección de paso de agua a través del
distribuidor (Fig. 29).
Fig. 29 – Accionamiento de las palas directrices con el anillo de distribución.
Las palancas mencionadas reciben el nombre de bieletas y bielas, según
el sentido desde el anillo de distribución hacia las palas directrices.
Bielas y bieletas.
La conexión entre la bieleta correspondiente, ligada al anillo, y el eje de la pala
directriz respectiva, se realiza mediante una biela formada, en ocasiones, por dos
piezas superpuestas adecuadamente, o disposición similar, en cuyo caso, el punto
común de enlace entre las mismas puede ser un bulón que, además, hace la función
de fusible mecánico. La unión rígida de cada bieleta con el eje de la pala dependiente,
se consigue mediante varias chavetas (Fig. 30).
Fig. 30 – Elementos de accionamiento de las palas directrices.
Fusibles mecánicos.
Se trata del bulón colocado en cada juego de bielas, en el que está
convenientemente mecanizada una entalladura (Fig. 30 b), al objeto de
que pueda romper fácilmente y, con ello, dejar sin control a la pala
afectada, en caso de que la misma presione sobre algún cuerpo extraño,
que pudiera ser arrastrado por el agua, con lo que se evitan posibles
daños mayores. Dichos fusibles deben de estar engrasados para facilitar
su extracción en caso de rotura.
Los mismos efectos se logran dotando de entalladuras a las
propias bieletas, por lo que se conocen como bieletas frágiles (Fig. 30
c).
Para la transmisión de los esfuerzos del anillo de distribución a las patas
directrices, actualmente se tiende a sustituir los fusibles mecánicos y las bieletas
frágiles por embragues de fricción, ajustados a una presión de trabajo dada.
Se tiende a sustituir, el conjunto descrito de servomotores, brazos,
anillo de distribución, bielas, etc., por servomecanismos instalados
individualmente para cada una de las palas directrices, todos ellos
gobernados por el regulador de velocidad.
Equipos de engrase.
Las zonas metálicas sometidas a fricción, especialmente los cojinetes de las
palas directrices, bieletas, bielas, etc., están debidamente engrasadas, mediante un
equipo, automático o manual, dispuesto al efecto, el cual actúa a intervalos regulares.
4.1.3. Rodete de una turbina Francis.
Se trata de la pieza fundamental donde se obtiene la energía mecánica deseada,
como decíamos al mencionar el rodete de la turbina Pelton. No obstante, las
diferencias constructivas entre ambos son bastante considerables.
Está unido rígidamente a la parte inferior del eje de la turbina, en situación
perfectamente concéntrica con el distribuidor, ocupando el espacio circular que éste
delimita (Fig. 23).
Consta de un núcleo central, alrededor del cual se encuentra dispuesto un
número determinado de palas de superficie alabeada, aproximadamente entre 12 y 21,
equidistantemente repartidas y solidarias al mismo, formando pieza única en bloque por
fundición o soldadura, es decir, sin uniones ni fijaciones accesorias. Las patas están
unidas entre sí, por su parte externa inferior, mediante una llanta o banda que hace
cuerpo con las mismas. Unos anillos de acero, anillos intersticiales, colocados a
presión sobre el núcleo y la llanta, perfectamente centrados, realizan el cierre hidráulico
al girar muy próximos a los escudos superior e inferior respectivamente (Fig. 31).
Fig. 31 – Rodetes de turbinas Francis.
Dichas palas, construidas de bronce o de aceros especialmente aleados, para
evitar corrosiones y cavitaciones, reciben el nombre de álabes del rodete, cuya
longitud y mayor o menor inclinación, respecto al eje de la turbina, depende del caudal,
de la altura del salto y, en consecuencia por diseño, de la velocidad específica, según
se expondrá en el apartado 9.10.
Experimentalmente, se ha establecido que el número de álabes del rodete debe
de ser diferente al de álabes directrices, ya que, en caso contrario, se producirían
vibraciones al coincidir en el espacio ambos conjuntos de álabes. El número de álabes
del distribuidor suele ser primo, respecto al de álabes del rodete.
Un destacado componente del rodete es el:
Difusor.
También denominado punta de rueda, y cono deflector o de dispersión.
Consta de un cuerpo metálico, de forma tronco-cónica, colocado en posición invertida,
con la base mayor hacia la parte inferior del eje, a modo de prolongación de éste (Fig.
23).
Su función consiste en dirigir las masas de agua que salen a través de los
álabes del rodete, evitando choques de las mismas entre sí y contra los propios álabes,
lo que podría originar torbellinos y otros efectos hidráulicos perjudiciales, que
repercutirían desfavorablemente en el rendimiento de la máquina y en su conservación.
4.1.4. Tubo de aspiración de una turbina Francis.
Recibe otros nombres, tales como hidrocono, difusor, etc. Consiste en una
conducción, normalmente acodada, que une la turbina propiamente dicha con el canal
de desagüe. Tiene como misión recuperar al máximo la energía cinética del agua a la
salida del rodete o, dicho de otra forma, aprovechar el salto existente entre la superficie
libre del agua y la salida del rodete (Fig. 32).
Fig. 32 – Situación del tubo de aspiración en una turbina Francis de eje vertical
En su inicio, partiendo de la unión circular con la turbina, se trata de un conducto
metálico que, en la mayoría de los casos, va aumentando gradualmente de diámetro,
tomando forma tronco-cónica, tramo conocido como cono de aspiración. Sobre el
mismo se dispone, lateralmente, de una o dos entradas de hombre (Fig. 23), opuestas
en el segundo caso, a fin de poder realizar revisiones, trabajos, etc.
Sigue a continuación la zona acodada de la conducción, metálica o de hormigón,
la cual, una vez rebasado el ángulo correspondiente, continúa con sección circular o
puede hacer una transición a sección rectangular, en cuyo caso, la conducción es de
hormigón hasta el final de la misma. En la parte inferior del codo, se dispone de
colectores con rejillas para vaciado del tubo de aspiración.
Todas las partes metálicas están embebidas en la obra de hormigón de la
central. Se construyen de acero especialmente aleado aquellas zonas que se prevén
estarán sometidas a efectos de cavitación.
En algunas turbinas, para conseguir un equilibrio de presiones, entre la parte
inferior y superior del rodete, se establece una comunicación, entre ambas zonas, por
medio de un conducto que, partiendo del cono de aspiración, permite el paso de agua.
En dicho conducto se suele colocar una válvula conocida como válvula de
compensación.
Dependiendo de instalaciones, y en el lugar adecuado del desagüe de cada
turbina, se encuentra instalado el dispositivo de obturación, generalmente a base de
válvulas y/o ataguías, a fin de poder llevar a efecto revisiones en el grupo. El cierre del
conducto de desagüe por medio de válvulas, normalmente del tipo de compuerta o
mariposa, es característico de grupos que están expuestos a una posible inundación,
por encontrarse a un nivel inferior respecto al del agua en el cauce de salida.
Para diversos tipos de tubos de aspiración ver figura 33
Fig. 33 – Diversos tipos de tubos de aspiración.
4.1.5. Eje de una turbina Francis.
El eje de un grupo tiene ciertas peculiaridades cuando se encuentra instalado en
posición vertical. Por medio del eje de turbina, al estar rígidamente unido mediante
acoplamiento al eje del alternador, se transmite al rotor de éste el movimiento de
rotación necesario. Ahora bien, en este tipo de turbinas, es en la zona de eje
correspondiente al alternador donde se suele disponer el medio para soportar todo el
peso del conjunto, formado por ejes, rotor, rodete y empuje del agua sobre los álabes
de este último. Tal medio, es el denominado cojinete de empuje, del cual nos
ocuparemos oportunamente.
Además del cojinete de empuje, el eje completo del grupo, dispone de hasta tres
cojinetes guías. Dos de ellos están situados en la zona del alternador, y un tercero en
la zona de turbina, al cual nos referiremos en breve.
En determinados grupos, y por características constructivas de los mismos
referidas a condiciones de peso y sustentación, o aireación del rodete, el eje es hueco
en su totalidad.
Aireación de rodetes Francis.
La conducción formada en los ejes huecos, permite la circulación de una
corriente de aire hacia el interior del rodete y el tubo de aspiración, al objeto de evitar
efectos de vacío, que serían perjudiciales para éstos y otros elementos de la turbina. La
salida del aire se efectúa a través de orificios practicados en el difusor (Fig. 23).
Para evitar un posible paso de agua a la zona de ubicación del alternador, a
través del eje, se instala, en el extremo superior de éste o en el propio difusor, una
válvula, denominada válvula de aireación. Dicha válvula, en función de la carga
solicitada a la máquina, controla automáticamente el paso de aire hasta la parte inferior
del rodete, cuando se produce un fuerte efecto de succión, debido a la velocidad
adquirida por el agua en el tubo de aspiración, en su camino hacia el canal de desagüe.
Cuando el eje es macizo, o se necesitan mayores aportaciones de aire, la
aireación se obtiene o se incrementa bien a través de una canalización que bordea
circunferencialmente al cono de aspiración (Fig. 23), o mediante un tubo con
perforaciones equidistantemente repartidas en su periferia (procedimiento ya en
desuso), que atravesando diametralmente a dicho cono, por debajo del rodete,
comunica con la atmósfera exterior. La entrada de aire a dichos conductos, también
puede estar dotada de la correspondiente válvula de aireación.
En el caso de turbinas de eje horizontal, que necesitan aireación, la válvula para
tal fin se sitúa, generalmente, sobre la parte superior del codo del tubo de aspiración.
Ver detalle en figura 33.
4.1.6. Equipo de sellado del eje de una turbina Francis.
Como su nombre indica, está destinado a sellar, en definitiva, a cerrar e impedir
el paso de agua que pudiera fluir desde el rodete hacia el exterior de la turbina, por el
espacio existente entre la tapa de la misma y el eje.
En esencia consta de una serie de aros formados por juntas, bien de carbón, de
material sintético o grafitadas, etc., presionadas, sobre un casquillo o collarín
solidario con el eje, por medio de muelles de acero inoxidable o
servomecanismos convenientemente distribuidos alrededor de la periferia del
mismo. Se conoce como junta del eje o junta de carbones (Fig. 34). Según
sean las características constructivas de cada turbina, la junta puede estar
diseñada para trabajar radial o axialmente.
Una serie de aros concéntricos, radial o axialmente, alternos entre la parte
giratoria y fija, contribuyen eficazmente al cierre hidráulico. Constituyen los
denominados laberintos, que también se suelen disponer en zonas de llanta y núcleo
del rodete.
Fig. 34.- Sellado del eje de una turbina. Detalles de laberintos en el rodete
Dispone de un sistema de agua filtrada para refrigeración de las juntas,
suministrada a mayor presión que la que posee el agua en la zona del rodete. Este
agua de refrigeración, una vez cumplida su doble misión; refrigerar, evitando el
calentamiento y rápido desgaste de las juntas, así como anular o reducir el paso de
agua del rodete; y mediante la acción de bombas o hidroeyectores instalados en la
zona conocida como pozo de turbina (Fig. 23), es conducida por colectores al pozo de
bombas, donde confluyen los drenajes de la instalación.
En turbinas modernas, instaladas por debajo de la cota de salida del agua, en
dirección aguas abajo, se dispone de una junta inferior de goma, hinchable, razón por
la que se denomina junta hinchable, a la cual, solamente cuando el grupo está
parado, se le inyecta aire a presión. Con ello se eliminan las fugas de agua, en tal
situación del grupo, pudiendo, en determinadas condiciones, facilitar la labor de
cambiar juntas desgastadas.
4.1.7. Cojinete guía de una turbina Francis.
Está situado lo más cerca posible del rodete, sobre la tapa superior de turbina,
inmediatamente por encima del cierre estanco o sellado del eje (Fig. 23).
Consta de un anillo dividido radialmente en dos mitades o bien de una serie de
segmentos, que asientan con perfecto ajuste sobre el eje. Las superficies en contacto
con éste, están recubiertas de metal blanco, antifricción (aleación a base de estaño,
antimonio, cobre, plomo, cadmio, etc., en distintos porcentajes), y suelen tener tallados,
vertical o diagonalmente, unos canales sobre la superficie de contacto con el eje, para
favorecer la circulación de aceite y así lograr su autolubricación.
Al objeto de que no se produzcan temperaturas anormales en la zona de fricción
con el eje, el aceite, alojado en una cuba que rodea al cojinete, es refrigerado
convenientemente mediante agua, tomada normalmente de los colectores
pertenecientes al sistema general de refrigeración de los distintos equipos de la central.
El enfriamiento del aceite también se logra por medio de aire.
Para más detalles ver figura 35 (a) y (b).
a.- Engrase por gravedad. b.- Engrase a presión.
Fig. 35 - Sistemas de lubricación de cojinetes guías.
4.1.8. Cojinete de empuje.
Este elemento, conocido también como soporte de suspensión, pivote,
rangua o quicio, característico y necesario en todos tos grupos de eje vertical, hemos
de considerado como un componente propio de dichos grupos en sí y no de las
turbinas hidráulicas que responden a tales condiciones de instalación.
Su situación, respecto al eje del grupo, varia según los tipos de turbinas. Así, en
el caso de grupos accionados por turbinas Pelton o Francis, dicho cojinete suele
encontrarse por encima del rotor del alternador, mientras que, en el caso de turbinas
Kaplan, puede estar localizado por debajo del mismo.
Como más significativos, citaremos los siguientes tipos de cojinetes de empuje:
- Cojinete de empuje de zapatas rígidas.
- Cojinete de empuje de zapatas pivotantes.
- Cojinete de empuje de resortes.
- Cojinete de empuje esférico.
En todos ellos, destinados a soportar esfuerzos axiales, destacan dos partes
cuyas funciones son comunes. Así tenemos, para cada cojinete, la parte giratoria,
totalmente solidaria con el eje del grupo, la cual descansa sobre la parte fija, enclavada
en zonas inmóviles de la estructura rígida, próximas al eje, como son puentes, etc. (Fig.
36).
Fig. 36 - Cojinete de empuje.
La parte giratoria consta, entre otras, de una pieza de fundición especial y forma
anular, cuya superficie plana en contacto con la parte fija está perfectamente
pulimentada. Debido a estos aspectos constructivos. se denomina espejo, plato de
fricción, collar o corona (Fig. 37). El espejo está unido al gorrón, pieza que se encaja
rígidamente en el eje.
Fig. 37 – Espejo y patines de un cojinete de empuje. Representación esquemática.
La parte fija está constituida, esencialmente, por un numero determinado de
zapatas o segmentos, conocidos como patines, en los que la superficie en contacto
con el plato de fricción se encuentra revestida de metal blanco. Dichas zapatas pueden
estar montadas rígidamente o, por el contrario disponer de movimientos radiales,
tangenciales y axiales, los cuales se consiguen mediante pivotes, rótulas o resortes
situados adecuadamente lográndose con tales oscilaciones una mejor adaptación entre
las superficies en fricción (Fig. 37).
La mayoría de los cojinetes de empuje, especialmente los de grandes grupos,
además de estar sumergidos en un deposito de aceite, cuba, disponen de un sistema
de aceite a presión, a fin de favorecer la lubricación total de las piezas sometidas a
fricción, desde el instante, o antes, de que el grupo comienza a girar, con lo que se
logra la formación de una capa o película de aceite que soporta la carga total. Dicha
película, de poquísimo espesor (milésimas de milímetro), ha de mantenerse desde el
momento de arranque del grupo hasta la parada total del mismo. Cuando éste adquiere
una velocidad predeterminada, aproximadamente el 30% de la normal de
funcionamiento, el sistema de acepte a presión queda desconectado, manteniéndose la
capa de lubricación como consecuencia del baño de aceite que cubre las zonas en
contacto, entrando nuevamente en servicio cuando, por parada del grupo la velocidad
de éste se reduce al valor mencionado.
En la figura 38, se muestra, esquemáticamente, un sistema de aceite a presión.
Fig. 38 - Sistema de aceite a presión para cojinetes de empuje.
Para facilitar el libre paso de aceite a presión, los segmentos disponen de unos
orificios centrales, suficientemente abocardados, perpendiculares al plato de fricción,
que reciben el aceite antes de ponerse a girar la turbina. Así mismo, en las superficies
antifricción de dichos segmentos, suelen existir chaflanes y surcos radiales que
permiten la penetración, entre las superficies en contacto, del aceite depositado en la
cuba, debido a un efecto hidrodinámico de arrastre de partículas de aceite y de presión
(Fig. 37). Dado que el aceite debe de mantener unos valores de temperatura y
viscosidad entre unos límites adecuados, es necesario refrigerarlo convenientemente.
La refrigeración se puede efectuar por dos procedimientos distintos.
El primero, consiste en hacer circular agua a través de serpentines instalados en
el interior del propio depósito de aceite (Fig. 39), en el cual se encuentra sumergido el
cojinete; con este sistema, se corre el peligro de que, por una fuga en los serpentines
de agua, ésta pase hacia el aceite, lo que ocasionaría graves daños al cojinete. Para
evitar lo anterior, se recurre a otro procedimiento, consistente en hacer pasar el aceite
a través de serpentines instalados en refrigeradores de agua situados en el exterior del
depósito de aceite, el cual, impulsado por una bomba, circula a una presión mayor que
el agua, con lo que, ante una perforación de serpentines, se evita el paso de agua al
circuito de aceite.
Fig. 39 - Situación del serpentín de refrigeración del aceite. Detalle de un rascador de
aceite.
En grupos de pequeñas dimensiones, puede recurrirse a una refrigeración del
aceite por medio de una circulación forzada de aire frío.
Cuanto más elevada es la temperatura del aceite, su viscosidad se debilita
corriéndose el riesgo de que la película de aceite se rompa, llegándose a producir un
agarrotamiento (gripado) entre las zonas en fricción, si se sobrepasan los límites
admisibles de temperatura. Se deduce que tal riesgo es mayor durante las paradas que
en los arranques, por lo que al realizar la parada de determinados grupos se pone en
servicio el sistema de aceite a presión.
En algunos tipos de cojinetes de empuje, se instalan radialmente, entre patines,
pletinas de fibra, baquelita, etc., las cuales, actuando como rascadores de aceite sobre
la superficie del plato de fricción, evitan que el aceite caliente pase de unos patines a
otros, haciéndola retornar a la cuba donde se refrigera (Fig. 37 y 39).
Para controlar los niveles de aceite, temperaturas en el aceite y en metales
antifricción (valores máximos 75ºC y 80ºC, respectivamente), así como las presiones
de aceite durante el arranque se instalan los correspondientes dispositivos de control,
tales como niveles, termostatos, presostatos, etc.
4.2. Principio de funcionamiento de las turbinas Francis.
Considerando los aspectos constructivos de los componentes de las turbinas
Francis, se comprende con facilidad el funcionamiento de las mismas.
En la mayoría de los casos, la instalación de este tipo de turbinas, se realiza en
centrales para cuya alimentación de agua se requiere la existencia de un embalse. Otra
particularidad en la ubicación de estas turbinas, radica en que el conjunto esencial de
las mismas, es decir, cámara espiral – distribuidor – rodete – tubo de aspiración, se
encuentra, generalmente, a un nivel inferior respecto al nivel alcanzado por el agua en
su salida hacia el cauce del río en dirección aguas abajo (Fig. 40).
Fig. 40 – Funcionamiento de una turbina Francis. Situación generalizada de una turbina
Francis respecto al cauce del río aguas abajo
Podemos considerar, por lo tanto, la presencia de una columna de agua
continua, entre los distintos niveles de los extremos mencionados, embalse y salida de
agua, deduciendo que la turbina está totalmente llena de agua. Según otras
disposiciones de instalación, especialmente en saltos de muy poca altura, podríamos
interpretar que se halla sumergida, tal es el caso de no disponer de cámara espiral,
encontrándose instalado el rodete en el interior de una cámara abierta, normalmente
de hormigón, enlazada directamente con la zona de toma de agua o embalse (Fig. 41 y
42).
Fig. 41 – Turbina Francis de eje vertical en Fig. 42 – Turbina Francis en eje horizontal en
cámara abierta. cámara abierta.
La energía potencial gravitatoria del agua embalsada, se convierte en energía
cinética en su recorrido hacia el distribuidor, donde, a la salida de éste, se dispone de
energía en forma cinética y de presión, siendo, la velocidad de entrada del agua en el
rodete, inferior a la que correspondería por altura de salto, debido a los cambios
bruscos de dirección en su recorrido.
Centrándonos en la zona del distribuidor, podemos añadir que el agua, a su
paso por las palas fijas de la cámara espiral y las palas directrices del distribuidor,
disminuye su presión, adquiriendo velocidad y, en tales condiciones, provoca el giro del
rodete, al discurrir a través de los álabes de éste, sobre los cuales actúa el resto de la
presión existente en las masas de agua dotadas, a su vez, de energía cinética.
El tubo de aspiración produce una depresión en la salida del rodete o, dicho en
otros términos, una succión.
5. TURBINAS KAPLAN.
Al igual que las turbinas Francis, las de tipo Kaplan, son turbinas de admisión
total, incluidas así mismo en la clasificación de turbinas de reacción. Las características
constructivas y de funcionamiento, son muy similares entre ambos tipos.
Se emplean en saltos de pequeña altura (alrededor de 50 m. y menores), con
caudales medios y grandes (aproximadamente de 15 m3/s en adelante).
Debido a su singular diseño, permiten desarrollar elevadas velocidades
específicas, obteniéndose buenos rendimientos, incluso dentro de extensos límites de
variación de caudal. A igualdad de potencia, las turbinas Kaplan son menos
voluminosas que las turbinas Francis.
Normalmente se instalan con el eje en posición vertical, si bien se prestan para
ser colocadas de forma horizontal o inclinada (Fig. 43 y 44).
Fig. 43 – Turbina Kaplan de eje vertical.
Un montaje característico de este tipo de turbinas, conjuntamente con el
alternador, constituye los llamados grupos-bulbo, propios de las centrales
mareomotrices; o los grupos-pozo, utilizados para el máximo aprovechamiento de las
corrientes de agua con muy poco salto. En ambas disposiciones, la cámara y el tubo de
aspiración constituyen un solo conducto, pudiendo estar situado el eje del grupo en
posición horizontal o inclinada (Fig. 45).
5.1. Componentes de una turbina Kaplan.
Dado el gran parecido con las turbinas Francis, no vamos a insistir sobre aquellos
componentes que tienen la misma función y similares características. Tal ocurre con los
elementos siguientes (Fig. 46).