EJERCICIOS FISICOS PARA LA VIDA DIARIA
Un adecuado programa de ejercicios es esencial para que usted pueda aumentar la
movilidad, mejorar el equilibrio y la coordinación y mantener su independencia.
Los objetivos del tratamiento físico son: amplitud de movimiento, relajación muscular,
coordinación motriz, velocidad, equilibrio, evitar atrofias, tonificación.
Los ejercicios que se describen a continuación están pensados para las personas afectadas
de Parkinson. Aunque no todas las personas están en la misma fase de la enfermedad, ni
son iguales, son ejercicios que pueden realizarse tranquilamente, siendo la única
contraindicación la aparición de dolor. Es conveniente realizarlos diariamente.
Observaciones:
Si hay dolor no realizarlos.
Se debe evitar la fatiga.
Realizar los ejercicios en 2 o 3 series de 10 repeticiones por serie.
En caso de cansancio, se pueden dividir los ejercicios en 2 días.
EJERCICIOS PARA EL TRONCO
La espalda, en todas las situaciones de la vida diaria, debe estar siempre recta. Estos
ejercicios también se pueden realizar tumbados.
1. Levantar los brazos hacia arriba o colgarse de unas espalderas.
2. Hacer inspiraciones y expiraciones máximas, cogiendo y expulsando el aire al
máximo.
EJERCICIOS PARA EL CUELLO
Sentarse delante de un espejo. Pueden hacerse también de pie o tumbado boca arriba.
1. Llevar el cuello hacia delante y hacia atrás.
2. Mover la cabeza primero a la derecha y luego a la izquierda, haciendo un giro de
cuello lo más amplio posible.
3. Tratar de tocarse la oreja derecha con el hombro derecho, y la oreja izquierda con el
hombro izquierdo.
EJERCICIOS PARA EXTREMIDADES SUPERIORES
Estos ejercicios se pueden hacer sentado y de pie.
1. Levantar los brazos repetidamente hacia arriba.
2. Hacer el movimiento de encoger los hombros.
3. Llevar los hombros hacia atrás, tratando de que los homoplatos se toquen.
4. Estirar los brazos levantándolos hasta juntar ambas manos.
5. Doblar y estirar los codos.
6. Abrir y cerrar los dedos de las manos.
7. Doblar y girar las muñecas.
8. Tocar con el dedo pulgar el resto de los dedos de la mano.
EJERCICIOS PARA EXTREMIDADES INFERIORES
Estos ejercicios se pueden hacer sentado, de pie e incluso tumbado.
1. Flexionar las piernas hacia el abdomen.
2. Separar las piernas, primero hacia un lado y luego hacia el otro.
3. Colocarse de puntillas a una altura de 2 o 3 cm.
4. Girar los tobillos.
5. Intentar que se toquen las plantas de los pies.
6. Sentado, estirar las piernas, desde una silla o desde un sitio más alto (mesa).
7. Sentado, abrir las piernas, para luego cerrarlas y estirarlas.
8. Sentado, tratar de recoger cosas del suelo con los dedos del pie (bolígrafo, tela,
bola).
9. Intentar agacharse de puntillas.
EJERCICIOS FACIALES
Estos ejercicios se pueden hacer delante de un espejo.
1. Cerrar ambos ojos a la vez.
2. Cerrar alternativamente uno y otro ojo.
3. Inflar los dos carrillos.
4. Inflar primero un carrillo y luego el otro.
5. Desplazar el maxilar inferior, primero hacia un
lado, y luego hacia el otro.
6. Sonreír y después ponerse serio.
EJERCICIOS PARA LA MARCHA
Es conveniente hacer un paseo diario, preferentemente por sitios tranquilos.
1. Hacer marcha de puntillas.
2. Hacer marcha de talones.
3. Tratar de andar con los pies invertidos, es decir, con los pies hacia adentro.
4. Tratar de andar con los pies evertidos, es decir, con los pies hacia afuera.
5. Andar en sentido lateral, alternando los pies.
6. Marchar levantando bastante las rodillas, casi desfilando.
EJERCICIOS PARA LA COORDINACION
1. Atar repetidamente una cuerda.
2. Tirar y coger una pelota de tenis de una mano a la otra.
3. Coger un balón normal con las dos manos y hacerlo rodar de una mano a la otra,
lanzándolo al final.
EJERCICIOS PARA EL EQUILIBRIO
El equilibrio se consigue haciendo precisamente que este sea inestable.
1. Tratar de caminar sobre una línea recta sin perder el equilibrio.
2. Estirar alternativamente el brazo y la pierna opuestos.
EJERCICIOS RESPIRATORIOS
Estos ejercicios ayudan a mejorar los problemas de voz que suelen tener los
pacientes de Parkinson.
1. Tumbado sobre la espalda y la cabeza apoyada sobre la almohada, tendremos una
mano sobre la tripa o abdomen. Haremos una inspiración, si es posible por la nariz,
teniendo la boca cerrada e inflaremos la tripa. Cuando ya no entre más aire,
expulsaremos el aire suave por la boca, Hay que tratar que solo entre aire en la tripa
y no en el tórax.
2. En la misma posición que el ejercicio anterior, pondremos ahora la mano sobre el
tórax. Haremos lo mismo que en el proceso anterior, pero tratando que se infle el
tórax y no el abdomen. Cuando ya no entre más aire, se expulsa este suavemente.
3. En la misma posición, con una mano sobre el abdomen y la otra sobre el tórax,
inspiraremos primero inflando el abdomen, y después, sin que este baje, se vuelve a
inflar el tórax. Cuando ya no entre más aire, se expulsa éste suavemente. (Puede
alternarse abdomen-tórax o tórax-abdomen).
4. Delante de un gran vaso o jarra de agua lleno hasta arriba y con una pajita en el
borde, se hará una profunda inspiración y después se soplará por la pajita, dentro del
agua, todo el aire inspirado. No hay que expirarlo fuerte y a la vez, sino suave y
durante el mayor tiempo posible.
Por supuesto, es conveniente que el paciente no fume y que realice estos
ejercicios en una atmósfera más o menos sana.