Daniel / Sesión 4
Mg. Carlos Miguel Cunza Aranzábal
Daniel
EL SUEÑO DE
NABUCODONOSOR
El capítulo 2 es un resumen de la historia
del mundo y del surgimiento de los
imperios mundiales hasta nuestros días.
Esta visión le fue revelada a Daniel, para
mostrarle que Dios revela el futuro, así
como el surgimiento y caída de las
naciones. El acontecimiento más
impresionante de esta visión es el
establecimiento del reino de Dios,
representado por la caída de la piedra,
para representar la segunda venida de
Cristo, que pondrá fin a todos los reinos
de este mundo.
EL SUEÑO EN SI
“En el segundo año del reinado de Nabucodonosor”,
entre el 604 – 603 a. C. durante el cual Daniel
terminó sus estudios y estuvo delante del rey,
Nabucodonosor tuvo un sueño notable, “y se
perturbó su espíritu y se le fue el sueño”.
En su perplejidad Nabucodonosor congregó a sus
sabios, “magos, astrólogos y encantadores” y solicitó
su ayuda diciendo: “He tenido un sueño y mi espíritu
se ha turbado por saber el sueño”.
Dirigiéndose al rey en la lengua oficial que
era el arameo, los sabios le pidieron: “di el
sueño a tus siervos, y te mostraremos la
interpretación” (Dn 2:4).
Airado por esto, el rey les volvió a pedir que le dijeran
no solo el sueño, sino la interpretación del mismo,
prometiéndoles dones, favores y honra si le daban
respuesta, o de lo contrario serían “hechos pedazos y
sus casas serían convertidas en muladar” (Dn 2:5).
INCAPACIDAD, DECRETO DE MUERTE Y UN
SUEÑO PECULIAR
Amedrentados por el temor y el fracaso, los
magos procuraron demostrar al rey que su
petición no era razonable y que la prueba
superaba a cualquiera que se hubiera requerido
de hombre alguno, por lo que dijeron: “No hay
hombre sobre la tierra que pueda declarar el
asunto del rey; además de esto, ningún rey,
príncipe ni Señor preguntó cosa semejante a
ningún mago ni astrólogo ni caldeo.
Porque el asunto que el rey demanda es difícil, y
no hay quien lo pueda declarar al rey, salvo los
dioses cuya morada no es con la carne” (vv. 10,
11).
Ante esto el rey con ira y con gran enojo
mandó que matasen a todos los sabios
incluyendo a Daniel y sus amigos. No
obstante los jóvenes hebreos pidieron
tiempo e intercedieron en oración a Dios
pidiendo se les revelase el sueño y su
interpretación.
Por supuesto el sueño les fue revelado por lo que
Daniel con mucha modestia admitió delante del rey:
“El misterio que el rey demanda, ni sabios ni
astrólogos, ni magos, ni adivinos lo pueden revelar al
rey... y a mí me ha sido revelado este misterio, no
porque en mí haya más sabiduría” (vv. 27-30).
El sueño de Daniel fue el de la “gran imagen” cuya
cabeza era de oro, el pecho y los brazos de plata, el
vientre y los muslos de bronce, las piernas de hierro y
los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido.
Finalmente “una piedra fue cortada, no
con mano, e hirió a la imagen en sus pies
de hierro y barro cocido, y los
desmenuzó. Entonces fueron
desmenuzados también el hierro, el barro
cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron
como tamo de las eras de verano y se los
llevó el viento sin que de ellos quedara
rastro alguno. Mas la piedra que hirió a la
imagen fue hecha un gran monte que
llenó toda la tierra” (vv. 34, 35).
DANIEL INTERPRETA EL SUEÑO
Al describir la interpretación, Daniel le dice al
rey que su reino Babilonia es la cabeza de oro
(606- 538 a. C.), pero que posteriormente se
levantaría un reino inferior (plata) un tercero
(bronce) y un cuarto (de hierro).
La historia ha confirmado que el reino que
sucedió a Babilonia fue el de Medo Persia (el
538 a. C.), el tercer reino fue Grecia (el 331 a. C.)
y el cuarto reino Roma (el 168 a. C.).
El hierro y el barro mezclados son la división del
Imperio Romano (posteriores al año 476 d. C.), en las
naciones de Europa, que durante mucho tiempo
procuraron unirse.
Asombrosamente la historia se ha encargado de confirmar su cumplimiento aun cuando Daniel recibiera
este sueño con muchos años de anticipación.
Sin embargo, lo más asombroso de este sueño no son la sucesión de imperios que se levantaron uno
tras otro tal como fue profetizado, sino la extraña piedra que cayó en los pies de la imagen para
indicar el reino “que el Dios del cielo levantará” “y que no será jamás destruido” (v. 44).
Frente a esta descripción a Nabucodonosor
no le quedó otra cosa que admitir que el Dios
de Daniel es “Dios de dioses, y Señor de los
reyes y el que revela los misterios” (v. 47).
DIOS CONOCE EL FUTURO Y LO REVELA
605 – 539 a. C. Intentaron unir a Europa:
Oro – Babilonia
539 – 331 a. C. S. VIII Carlomagno
Plata – Medo Persia
331 – 168 a. C. S. XVI Carlos V
Bronce – Grecia
168 – 476 d. C. S. XIX Napoleón
Hierro – Roma
Europa Kaiser Guillermo II y Adolfo Hitler S. XX
Hierro/Barro
Francos (Francia), Burgundios (Suiza),
10 Reinos
Anglosajones (Inglaterra),
Suevos (Portugal), Visigodos (España),
Lombardos (Italia), Hérulos,
Vándalos, Ostrogodos
Piedra – 2da venida de Cristo
“Pero hay un Dios en el cielo, que revela los misterios y que ha dado a
conocer al rey Nabucodonosor lo que sucederá al fin de los días” (Dan. 2:28).
EL AMOR DE DIOS POR LOS ASTRÓLOGOS,
MAGOS Y POR NOSOTROS
Sin duda Dios amaba a estos sabios, aun cuando
estos estaban en el error. Daniel sabía esto y
procuró salvarlos de la muerte. Fue por amor que
también Daniel les demostró cuán equivocados se
encontraban cuando afirmó que “el misterio que
el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos,
ni adIvinos lo pueden revelar al rey” (v. 27).
También a nosotros nos ama porque desea que
confiemos en su palabra profética. El deseo de
Jesús para nosotros hoy, es que nos preparemos
para el reino que Él pronto establecerá.
Daniel
10 No sea hallado en ti quien haga pasar a su hijo o a su hija
por el fuego, ni quien practique adivinación, ni agorero, ni
sortílego, ni hechicero, 11 ni encantador, ni adivino, ni mago, ni
Desafío personal: quien consulte a los muertos. Deuteronomio 18:10-11
- Sí alguna vez creí en los horoscopos,
la brujería y la adivinación, orar por
sabiduría para dejar esas prácticas
planeadas por el enemigo de Dios y
confiar plenamente en la profecía,
porque Dios tiene el control del
tiempo y la historia.