Bandurria es un sitio arqueológico monumental situado al sur de la localidad
peruana de Huacho. Con una antigüedad cercana a los 5.000 años,1 correspondiendo,
cronológicamente, al período conocido como Precerámico Tardío que abarca
aproximadamente desde los años 4.000 a 2.000 antes de Cristo.
Índice
1 Ubicación
2 Medio ambiente y paisaje circundante
3 Origen del nombre Bandurria
4 Antecedentes generales del sitio
5 Sector de ocupación doméstica
6 Sector de arquitectura monumental
7 Estado de conservación y situación actual del sitio arqueológico Bandurria
8 Véase también
9 Referencias
10 Bibliografía Básica
11 Enlaces externos
Ubicación
El sitio arqueológico de Bandurria se encuentra ubicado en el distrito de Huacho,
provincia de Huaura, Departamento de Lima en el Perú, en la zona denominada Playa
Chica a la altura del kilómetro 141 de la carretera Panamericana Norte. La zona
arqueológica fue descubierta en abril de 1973 por causa de una inundación que sacó
a flote una serie de fardos funerarios y vestigios arqueológicos el Ing. Domingo
Torero Fernández de Córdova, en compañía de su padre, Don Domingo Torero Arrieta
fueron quienes observaron los fardos flotando en el mar, y ocupa un área de 54
hectáreas y viene siendo estudiada por un equipo liderado por el arqueólogo
Alejandro Chu, egresado de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos de Lima.
Ubicación-11.187138, -77.588433Coordenadas: -11.187138, -77.588433 (mapa)
Medio ambiente y paisaje circundante
Debido a las filtraciones de la Irrigación Santa Rosa, (que también son las
responsables de la destrucción de una parte del sitio arqueológico de Bandurria) la
zona presenta un medio ambiente de humedal costero, muy rico en biodiversidad que
es conocido como el Humedal del Paraíso o Playa Chica. La longitud máxima del
humedal es de 8 km con un ancho variable entre los 100 m y los 2 km (superficie
total: 440 ha) dividida en dos espejos de agua, lagunas o albuferas (Norte y Sur),
con una profundidad máxima es de 1,5 m. Se han identificado 19 especies de plantas
(11 terrestres y 8 acuáticas), aunque este inventario es incompleto. Las aves son
lo más representativo de la fauna de este humedal, se han identificado hasta 125
especies de aves, entre las que destacan flamencos, garzas, patos, zambullidores y
aves marinas. Hay dos especies de peces y una de reptil. El humedal es un
importante área de descanso y alimentación de aves migratorias.
Próximo al humedal se encuentra la zona conocida como Playa Chica que es una
extensa bahía ubicada a 10 kilómetros al sur de la ciudad de Huacho. La zona de
Playa Chica comprende dos sectores bien diferenciados, la primera corresponde a la
playa El Paraíso que corresponde al lado sur de la bahía, y la zona de Playa Chica
propiamente que ocupa el resto de la bahía. En la zona sur de esta área destaca el
cerro Sanú de 282 m.s.n.m. que se levanta en medio del desierto costero hacia
suroeste del sitio creando una serie de elevaciones y quebradas costeras que
contienen abundantes restos de ocupaciones prehispánicas.
Origen del nombre Bandurria
Antes de la inundación del año 1973, la zona de Playa Chica en donde se encuentra
el sitio arqueológico era una extensa pampa desértica que era conocida como Pampas
de las Bandurrias. El nombre hace referencia al ave Bandurria (Theristicus
caudatus) que es un ibis grande y pesado de varios colores. La bandurria ha sido
descrita detalladamente por Hans Koepcke y María Koepcke, de la siguiente forma:
“Un ibis grande y pesado de varios colores. Tiene cabeza y cuello blanco-ocrácreos,
corona ocre castaño, y lomo, cola y flancos y subcaudales negros. El ala es
negruzca con gran mancha blanco-grisácea, el pecho es ocre-castaño con franja
grisácea. Las partes desnudas de la garganta y alrededor del ojo son negruzcos, el
pico es verdoso con punta negra; los ojos y patas son rojos. Emite repetidos gritos
estridentes y algo metálicos (1967: 54)”. Sobre su ecología, los Koepcke dicen: “La
Bandurria se presenta en diversos tipos de campos vitales de aspecto semidesértico
o con vegetación baja o rala, como orillas de lagunas y ríos, playas cenagosas,
pantanos, praderas y pastizales húmedos, lomas arenosas con vegetación de
fanerógamas, campos cultivados y barbechos. A menudo descansa en laderas de cerros
o sobre barrancos desérticos. Durante los meses de septiembre anidan por colonias
en laderas pedregosas escarpadas. Es un ave de caza. Por ser una presa grande y de
carne comestible los cazadores la persiguen bastante en algunas regiones, siendo
necesario el reglamento de su caza (1967: 54)”.
Antecedentes generales del sitio
El sitio arqueológico de Bandurria fue descubierto en 1973 por el Ing. Domingo
Torero cuando el sitio fue destruido parcialmente por aguas de la irrigación Santa
Rosa. El Ing Torero fue la persona que llamó la atención de las autoridades en ese
momento sobre la irrupción de las aguas y rescató material arqueológico disturbado.
Posteriormente, el sitio fue investigado por Rosa Fung, en los años 1973 y 1977.
Estas investigaciones permitieron fechar a Bandurria como un sitio correspondiente
al periodo Precerámico Tardío (del 4.º al 3.er milenio antes de Cristo) se lograron
obtener fechados entre 4,500 a 4,300 años antes del presente. A partir de los
trabajos de esta investigadora se pudo definir a Bandurria como una aldea temprana
de pescadores del litoral que presentaba las primeras evidencias de una
arquitectura ceremonial de piedra haciendo referencia a una pequeña estructura de
piedra ubicada en el extremo suroeste del sitio arqueológico. Hasta ese momento,
los sitios arqueológicos del periodo Precerámico Tardío para la costa norcentral,
como el de Bandurria, eran conocidos desde hace varias décadas. Sin embargo, muchos
de ellos por su extensión, complejidad arquitectónica, y monumentalidad habían sido
ubicados cronológicamente en una época posterior, es decir en el periodo Formativo
(2.º milenio antes de Cristo).
En 1994, se iniciaron las excavaciones en Caral a cargo de la Dra. Ruth Shady; esta
investigación permitió fechar y definir que estos sitios monumentales correspondían
al periodo Arcaico Tardío, representando los orígenes de la civilización en los
Andes, así como la civilización más antigua del continente Americano. Estos
trabajos han revolucionado el concepto que se tenía respecto al surgimiento de la
civilización en el Perú y América, y han permitido identificar al Arcaico Tardío
como un periodo clave para el estudio del pasado del Perú.
En agosto de 2005 se reinician los trabajos de investigación en el sitio después de
más de 30 años de su descubrimiento. Excavaciones en área en el sitio a cargo del
Proyecto Arqueológico Bandurria han permitido descubrir un sector de arquitectura
monumental construido con cantos rodados y argamasa. Esta investigación se financió
inicialmente gracias al apoyo financiero de la National Science Foundation de los
Estados Unidos, como parte de la tesis doctoral del Lic. Alejandro Chu en la
Universidad de Pittsburgh. Posteriormente, la Municipalidad Provincial de Huaura –
Huacho, en el 2006 destinó S/. 150,000 nuevos soles para la continuación de los
trabajos de investigación.
Estos recientes trabajos han cambiado el concepto previo que se tenía del sitio
arqueológico, de una aldea, ya que la evidencia de arquitectura monumental lo
convierte en un centro urbano que probablemente estuvo articulado al resto de
sitios monumentales de la costa norcentral y reflejaría el surgimiento prístino del
urbanismo y la civilización en la zona. El sitio se encuentra dividido en dos
sectores claramente diferenciados:
Sector de ocupación doméstica
El área doméstica (Sector I) fue la primera área identificada del sitio
arqueológico y su investigación fue lo que definió el carácter aldeano de
Bandurria. Corresponde a una densa ocupación doméstica de hasta 5 metros de
profundidad que contiene estructuras residenciales y restos de alimentos y
actividades diarias que se han acumulado a través del tiempo. La irrigación Santa
Rosa destruyó 2/3 partes de esta zona.
Sector de arquitectura monumental
A simple vista, el área monumental de Bandurria (Sector II) aparentaba una
conformación natural compuesta de colinas pedregosas de poca altura. Sin embargo,
una revisión minuciosa de la superficie y entorno de estas mismas elevaciones
hicieron ver su carácter y conformación artificial, donde destacan al menos 4
montículos mayores, a los cuales se le asocian a su vez otros montículos de menor
tamaño.
Los montículos principales presentan un relieve bastante pronunciado, con alturas
promedio de 10 a 15 metros. Los lados de varios de estos montículos son bastante
regulares, denotando la presencia de estructuras subyacentes. La pendiente de
varios de estos montículos presentan, en la mayoría de los casos, una gradiente
regular y constante, alternándose en algunos casos con rupturas a manera de
terrazas y plataformas proyectadas. Por ello, es probable que varios lados de estos
montículos presenten los frontis escalonados, y que estas proyecciones constituyan
plataformas adosadas a los montículos. Adicionalmente a los montículos señalados,
existen diversos afloramientos de cenizales y conchales ubicados en los espacios
planos y abiertos que se encuentran alrededor de ellos, asociados con pequeños
alineamientos de piedras que deben corresponder a muros también aflorantes, lo cual
indicaría la conexión de áreas de vivienda (quizás residencias de élite), con las
pirámides y demás edificios del área monumental.
Estado de conservación y situación actual del sitio arqueológico Bandurria
Lamentablemente Bandurria ha sido objeto de una destrucción sistemática que se
inició con la inundación de la irrigación en 1973. Desde que se visitó en 2002 por
primera vez el sitio arqueológico se observó que se encontraba invadido y en un
proceso de destrucción por pobladores agrupados en la autodemoninada Cooperativa
Artesanal “José Olaya” quienes han ocupado el lado sur del sitio con viviendas
precarias y corrales. Estos pobladores se encuentran dedicados a la extracción del
junco, la totora y el carrizo. A raíz de una denuncia presentada al Instituto
Nacional de Cultura, el 29 de octubre de 2002, se emite la Resolución Directoral
Nacional No. 1030 que declara Patrimonio Cultural de la Nación a la Zona
Arqueológica Monumental Bandurria luego rectificada mediante RD 638-INC del 11 de
agosto de 20042
Posteriormente, se coordinó con la Dirección General del Patrimonio Arqueológico
del Instituto Nacional de Cultura, la delimitación del sitio arqueológico. De otro
lado también el gobierno regional se ha pronunciado respecto a la zona arqueológica
declarando de interés regional los trabajos arqueológicos que se vienen dando en la
zona arqueológica monumental de Bandurria por el acuerdo de Consejo Regional No.
027-2005-CR/GRL.
Gracias al apoyo de diversas empresas e instituciones de Huacho, se ha cercado la
zona arqueológica y se han construidos dos letreros, uno al lado de la carretera
Panamericana Norte y el otro (letrero oficial del INC) al inicio de la zona
arqueológica. Que con la permanencia y colaboración de alumnos de la Facultad de
Administración y Turismo de la Universidad Nacional Jose Faustino Sánchez Carrión
de Huacho permiten mejorar el cuidado del patrimonio arqueológico.