INTRODUCCIÓN
1.1. Planteamientos generales y acotación disciplinar
En el año 2013 el diseñador de moda y patronista Timo Rissanen afirma en su tesis doc-
toral: “Los manuales de patronaje a menudo presentan el patronaje como algo inflexible, im-
personal y un proceso técnico cerrado, con una aproximación universal y una sola solución
correcta (Rissanen 2013, 101).1 Esta opinión es compartida por la autora de esta tesis cuan-
do al principio del año académico 2012-2013 comienza impartir clases en varias asignaturas
relacionadas con el patronaje y la confección, en la ESDM Escuela Superior de Diseño de
Madrid y surge la problemática de seleccionar bibliografía para recomendar a los alumnos
y a la Coordinación Académica de Diseño de Moda. En este momento nace el interés por
investigar la bibliografía de patronaje de moda, explorando las maneras alternativas de hacer
patrones y de cómo aplicarlas en la docencia. Los primeros estudios llevan a comprobar que
en el mercado actual no existen manuales didácticos de patronaje de moda con un enfoque
que implique facilidad, inmediatez de obtención de soluciones y modelos, libertad creativa,
originalidad y experimentación. Este campo es de especial interés para la autora, arquitecto
y diseñadora de moda, aplicándolo tanto en su actividad profesional como docente.
Los estudios posteriores llevan a determinar que existe una escasa bibliografía enfocada a
esta visión del patronaje de moda. En el desarrollo de la tesis surge la necesidad de definir
este tipo de patronaje y su didáctica, objeto del estudio. La elección de la denominación
“métodos directos de patronaje” hace referencia a algo fácil, inmediato y en relación directa
con la materia. El término “directo”se suele emplear en patronaje con un significado distin-
to, que tiene que ver con “medida directa” o “a medida”, en contraposición a los sistemas
de medida proporcional o industriales. Este enfoque lo comparte la diseñadora patronista
Tomoko Nakamichi, que afirma encontrar ideas para diseñar prendas en todas partes: en la
arquitectura, en las flores y los árboles de la naturaleza, en las herramientas que utilizamos a
diario, incluso en el rostro de una persona. Según ella, para convertir estas imágenes men-
tales en prendas, es necesario conocer las técnicas de patronaje y esto no resulta difícil, ya
que no existe una norma establecida para crear prendas. Tan solo se debe descubrir la que
nos resulte más conveniente (Nakamichi 2012, 12).
Este enfoque está en contraposición con la creencia generalizada de que el patronaje es
1 Traducción de la autora.
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