69C2019
SALA DE LO PENAL DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA: San Salvador, a las ocho
horas y doce minutos del día veinte de abril de dos mil veinte.
La presente resolución es emitida por la magistrada Doris Luz Rivas Galindo y los magistrados
José Roberto Argueta Manzano y Leonardo Ramírez Murcia, para resolver el recurso de casación
interpuesto por el licenciado Jackson Adalberto Guzmán Meléndez en calidad de defensor
particular, contra la sentencia emitida el día catorce de enero de dos mil diecinueve por la Cámara
de la Tercera Sección del Centro, San Vicente, en la que declara inadmisible el recurso de
apelación interpuesto por el referido profesional, en el proceso penal instruido en contra de los
imputados MJAR, IAFA, JDAM, SEHF y DEAG, por el delito de HOMICIDIO
AGRAVADO TENTADO, previsto y sancionado en el Art. 128 y 129 N° 3 Pn., en relación con
el Art. 24 Pn., en perjuicio de la víctima con régimen de protección COTTO Z-15.
Intervienen además, los licenciados José Rosa Cortez y José Antonio Padilla Ventura, como
agentes auxiliares de la Fiscalía General de la República.
I. ANTECEDENTES
Primero. - El Juzgado de Instrucción de San Luis Talpa, conoció de la audiencia preliminar del
proceso penal instruido contra los imputados relacionados y una vez concluida la misma, remitió
las actuaciones al Juzgado Primero de Sentencia de Zacatecoluca, quien el veintinueve de
septiembre de dos mil diecisiete, ordenó la separación de procesos y celebró audiencia de vista
pública únicamente por los imputados SEHF y DEAG, dictando sentencia absolutoria; de esta
resolución apeló la fiscalía ante la Cámara de la Tercera Sección del Centro San Vicente, quien
resolvió anular la sentencia impugnada y ordenó el reenvío del proceso para nueva vista pública,
por lo que se celebró una nueva audiencia y el veintiocho de mayo de dos mil dieciocho se
pronunció sentencia definitiva condenatoria contra todos los imputados; contra esta condena,
presentó recurso de apelación el defensor Jackson Adalberto Guzmán Meléndez, el que fue
declarado inadmisible por el Ad quem, activando la vía casacional.
Segundo. – Relación fáctica de acuerdo a la sentencia de primera instancia: "… De la forma
como sucedieron los hechos se cuenta con la entrevista del testigo y victima con régimen de
protección denominado COTTO Z-15 quien refiere que fue lesionado por un grupo de sujetos de
la pandilla dieciocho que opera en el sector del caserío Santa Emilia de la jurisdicción de
Cuyultitán, a quienes identifica como: 1) MJAR alias "EL G***”, 2) D***, EAG alias EL P***,
3) IAFA alias EL C*** M***; 4) JAM alias EL C***; 5) JDPM alias EL T***; 6) SEHF alias
EL S***; y otros sujetos que refiere son menores de edad.
El día veintidós de noviembre del año dos mil catorce, a eso de las ocho de la noche a
aproximadamente caminaba sobre la calle del caserío Santa Emilia del Cantón San Antonio,
específicamente frente a la tienda propiedad del sujeto conocido como c***, llevando en su
mano una lámpara de mano y con su lámpara pudo observar que el lugar se encontraban ocho
sujetos unos parados y otros acurrucados, a los costados de la calle, estando al lado derecho el
F***, EL C***, EL C*** y EL S***, y al costado izquierdo se encontraban el B***, EL C***,
EL P***, EL T***, todos portando armas de fuego, en momentos que los alumbro y reconoció,
un gritó "hoy te vas", y comenzaron todos a dispararle en contra de la persona declarante siendo
que C*** le disparó en su pierna izquierda el cual quebró el hueso, inmovilizándolo cayendo al
suelo, tratando de esquivar los disparos luego le impactó otro disparo en la pierna derecha,
luego como pudo llamó al sistema de emergencias novecientos once y llegó su padre a auxiliarlo
en su vehículo viendo que los sujetos se corrieron rumbo al poniente por donde hay un rio.
Agrega que ese día del incidente portaba un arma de fuego y que como pudo se defendió del
ataque recibido y trató de repelarlo…” (Sic).
Tercero. - La Cámara de la Tercera Sección del Centro, San Vicente, se pronunció en los
términos siguientes: “… A) DECLÁRASE INADMISIBLE el Recurso de Apelación de folios 38 /
47 de este incidente, interpuesto por el Licenciado JACKSON ADALBERTO GUZMÁN
MELÉNDEZ, por carecer de la fundamentación de los motivos de apelación invocados; B)
CERTIFÍQUESE oportunamente esta resolución y remítase al Tribunal de origen, juntamente
con los expedientes correspondientes al proceso de mérito...” (Sic).
Cuarto. - Contra el anterior pronunciamiento, interpone recurso de casación el defensor Jackson
Adalberto Guzmán Meléndez, verificándose que una vez interpuesto, la Cámara, tal como lo
dispone el art. 483 del Código Procesal Penal, corrió traslado a los licenciados José Rosa Cortez
y José Antonio Padilla Ventura como agentes auxiliares de la Fiscalía General de la República, a
fin de que emitieran su opinión técnica, quienes omitieron pronunciarse sobre el mismo.
Quinto. – Se advierte que con fecha dieciséis de octubre del año dos mil dieciocho, esta Sala se
pronunció en este proceso con motivo de excusa [Ref. 86EXC2018] planteada por los
Magistrados propietarios de la Cámara de la Tercera Sección del Centro, San Vicente, Carlos
Rodolfo García y Marta Lidia Peraza, declarando ha lugar la causal de impedimento alegada; sin
embargo, en dicha resolución no se conoció sobre el fondo del asunto principal del proceso ni se
externó juicio alguno que pudiera comprometer la imparcialidad de los Magistrados que integran
este tribunal; y en ese sentido, al no haber oposición expresa de las partes de que esta Sala
conozca del recurso de casación interpuesto, y estimar este tribunal que no existe motivo de
impedimento para conocer del mismo, procederá a resolverlo.
II. ANALISIS DE ADMISIBILIDAD
Al agotar el estudio de naturaleza formal ordenado por los Arts. 452, 453, 479 y 480 del Pr. Pn,
esta Sala constata que se han cumplido los requisitos de tiempo y forma, así como el de
impugnabilidad objetiva y subjetiva, por tratarse de una sentencia con carácter de definitiva,
dictada en segunda instancia, respecto de la cual se encuentra en desacuerdo el sujeto procesal
legítimamente facultado.
El recurrente estructura su recurso en dos motivos que denomina: “Inobservancia o errónea
aplicación de la ley penal Art. 478 N° 5 Pn., e Inobservancia a las reglas de la sana critica, con
respecto a medios o elementos probatorios de valor decisivo”.
Sin embargo, respecto a la inobservancia o errónea aplicación de la ley penal Art. 478 N° 5 Pr.
Pn., al examinar los fundamentos se advierte que no contiene un desarrollo argumentativo en
torno a dicha causal, sino que son orientados al motivo denominado inobservancia a las reglas de
la sana critica, porque la decisión de la Cámara carece de razón suficiente que justifique la
inadmisibilidad del recurso de apelación.
En consecuencia, por cumplir el recurso con los requisitos de admisibilidad y encontrarse
puntualizado el agravio y las normas presuntamente quebrantadas, en relación a un único vicio
por inobservancia a las reglas de la sana crítica, se ADMITE y se procede a decidir sobre el
fondo de la impugnación.
III. FUNDAMENTOS DE DERECHO
El recurrente plantea lo siguiente: “… que se ha explicado en el recurso de apelación porque la
señora jueza sentenciadora cae en el yerro de la falta de fundamentación al haber detallado los
medios de prueba que utilizó la juzgadora para llegar al fallo condenatorio, asimismo se detalló
en el recurso de apelación la prueba que desfiló en vista pública y al no haber hecho una
valoración integral se cayó en el yerro de falta de fundamentación, por no contar con elementos
de prueba que corroboraran lo dicho por el testigo, tampoco hay una individualización en la
participación de su representante…” (Sic)
Por la naturaleza del argumento es necesario verificar el recurso de apelación interpuesto y las
razones del tribunal de segunda instancia para declarar el recuso inadmisible, en el primer motivo
de apelación denominado: “falta de fundamentación probatoria de la sentencia en su aspecto
intelectivo” el licenciado Guzmán Meléndez expresó: que la señora jueza no describe los medios
de prueba, no desarrolla fase intelectiva, no valoró propiamente la prueba al no enunciar las
razones que tiene para creer o no en esta, así como una ausencia de visión en conjunto de la
prueba, no manifiesta porqué le da credibilidad al testigo aún con las contradicciones que éste
presenta y anexa un párrafo del dicho del testigo, en el cual presenta para el recurrente
contradicciones y luego hace cuestionamientos sobre la recolección de casquillos en el lugar de
los hechos y menciona la no valoración de la prueba de cargo.
En la sentencia objeto de impugnación a fs. 119 se plasma lo siguiente: “ el apelante no explica
porque considera que concurre este vicio denunciado, sino que se desvía mencionando que por
qué no se recolectaron como evidencia los casquillos de arma de fuego, en ese sentido, se
advierte que puede verificarse la existencia de este defecto, pero no por qué se configura.
Aunado a ello, manifiesta que la señora juez “admite que no se puede individualizar a las
personas imputadas de este hecho por no haber un reconocimiento (…) pero no cuestiona los
argumentos del sentenciador, es más, ni siquiera dijo las razones por las que consideraba que
los imputados no se encontraban suficientemente individualizados…”
Partiendo de lo relacionado, es importante traer a consideración que todo recurso se fundamenta
jurídicamente en unas discrepancias entre la resolución del juez y la voluntad de la ley, el recurso
configura un instrumento de perfección procesal con carácter depurador que sirve para mejorar el
resultado, por esa razón cuando se aduce falta de motivación de la sentencia, es necesario
individualizar el acto viciado y referirlo concretamente a sus fundamentos.
Ahora bien, la Sala en diversos proveídos ha sostenido la importancia de la motivación en las
resoluciones judiciales para evitar arbitrariedades, ya que plasmando las razones que han
originado el convencimiento del juzgador puede existir un control de la actividad jurisdiccional,
en ese sentido, es importante revisar las razones que tuvo la Cámara para declarar inadmisible el
recurso de Apelación.
En el presente caso, la Cámara sostiene que el apelante no explica porqué considera que concurre
el vicio de falta de fundamentación, pero el recurrente plantea en casación que hizo una
descripción de la prueba en su recurso de apelación en la cual el tribunal de sentencia basó su
fallo, que detalló la prueba que desfiló en vista pública, al constatar estas primeras afirmaciones
se concluye que dicha circunstancia no es cierta, al revisar la fundamentación del primer motivo
del recurso de apelación se verifica que sólo se relacionó el testimonio de la víctima con régimen
de protección, agrega también en el recurso de casación que se alegó en Cámara que la jueza de
primer instancia, no realizó una valoración de la prueba integral porque no mencionó las razones
para creer en esta, hay ausencia de una visión en conjunto de la prueba, esta Sala al verificar el
recurso de apelación observa que se omitió relacionar los elementos de prueba que la jueza de
primera instancia excluyó de su valoración y que eran trascendentales para sostener un fallo
distinto al condenatorio.
Es importante en los recursos plantear el error en el que ha incurrido el juzgador en su sentencia,
en el caso en estudio el profesional cuando alegó el vicio de la falta de fundamentación en la
sentencia del tribunal de primera instancia debió incluir las inferencias plasmadas en la misma e
indicar el acto irregular, ya que dichos juicios están plasmados a partir del fs. 22 vuelto y
siguientes:
“ que en lo medular del dicho del testigo COTTO Z-15 existe estrecha coherencia y
complementariedad con lo establecido con el resto de los medios probatorios, resultando su
dicho no contradictorio ( …) por lo que ha este tribunal le merece fe su deposición (…) que lo
dicho por el testigo guarda relación con el investigador EEGP el cual realizo diversas
diligencias para determinar la identificación exacta de los sujetos a quienes la víctima desde un
inicio identifico por sus alias (…) lo dicho por el testigo viene hacer robustecido por el
reconocimiento médico legal con el cual se confirma que como resultado al atentado que sufrió
presentaba en la pierna derecha tercio medio cara externa: cicatriz, en la pierna izquierda cara
anterior tercio medio cicatriz; siendo que conforme a los rayos X su pierna izquierda presenta
fractura (…) las lesiones sanaron en noventa días con tratamiento médico especializado (…) de
igual forma la prueba documental vino a corroborar, aunque en una medida menor, las
convicciones ya logradas, pero robusteciendo las conclusiones a que arribo la suscrita jueza (…)
el álbum fotográfico ilustra la escena en que se recolecto un fragmento al parecer una de las
balas que le impactó en su pierna izquierda, producto del hecho sufrido (…) habiéndose
identificado por reconocimiento en fila de personas por medio de la víctima a los imputados
DEA e IAF como los responsables de los ataques en la integridad personal del testigo con
régimen de protección…” (Sic)
En ese sentido, parte de la fundamentación de la Cámara se orienta precisamente a que no explicó
el recurrente porqué concurre el vicio, porque de lo plasmado en párrafo supra, se desprende el
ejercicio intelectivo del tribunal de primera instancia unificando la prueba testimonial con la
documental y pericial, por lo que al manifestar el recurrente que no existe valoración de la prueba
en su conjunto o que la jueza de primera instancia no brindó las razones por las que le dio
credibilidad a la víctima, debió plantear los razonamientos de la sentencia objetos de
impugnación e identificar los defectos de la misma, como parte de los requisitos de admisibilidad
establecidos en el Art. 470 Pr. Pn., para evitar impugnaciones meramente dilatorias.
El recurrente también esgrime: que al hacer un pequeño análisis del motivo expuesto en apelación
se puede identificar que no se aplicaron las reglas de la sana critica específicamente la
experiencia común y la lógica, plasmando nuevamente el dicho del testigo con régimen de
protección y al final se hace referencia a lo siguiente: “ si el A quo hubiese hecho una valoración
de la prueba aplicando las reglas, al no existir elementos corroboratorios (no hay inspección o
evidencias que ciertamente en el lugar se encontraron casquillos de varias armas de fuego y de
calibre doce milímetros y de m-16) como es que no se encuentran esas evidencias, si por
experiencia común que todas las armas al ser percutidas expulsan el proyectil con su casquillo a
excepción del revólver y la doce milímetros que se hace manual al ser cargada, todos estos
elementos no verifico la señora jueza, por eso no aplico las reglas de la sana critica…”
El hilo argumentativo del tribunal de segunda instancia fue el siguiente: “ en los casos de
reclamar la vulneración al principio lógico de razón suficiente, es necesario señalar cual es la o
las conclusiones del Juez que no se encuentran sustentadas en inferencias razonables deducidas
de las pruebas que desfilaron durante el debate y que por tanto, carecen de una base objetiva
que les de consistencia (…) en el caso en concreto a pesar que el abogado que procura se
esfuerza por hacer ver que no existe sustento para afirmar que la prueba fue concordante entre
sí, especialmente el testimonio rendido por clave COTTO Z-15, por contener supuestas
contradicciones, el señor defensor brinda a este tribunal su particular manera de comprender las
manifestaciones verbales de la víctima, por tratarse de meras inconformidades con la valoración
de la prueba…”
En este contexto, esta Sala debe verificar el recurso de apelación en su motivo segundo
denominado inobservancia a las reglas de la sana critica con respecto a medios o elementos de
valor decisivo, en cual se argumentó: “… que la declaración de la víctima con régimen de
protección no podía ser cierta por no haber otro elemento que lo corrobore, como es el caso que
los disparos se prolongaron por media hora y que todos le dispararon, como es que a la fiscalía
le dice que era un fusil m-16 y luego dice que es una escopeta, como es que no hay inspección o
evidencias…” (Sic).
Como se aprecia en el párrafo anterior, el recurrente -para fundamentar el segundo motivo de
apelación- en casación parte de valoraciones probatorias subjetivas, limitándose a la prueba
testimonial y las contradicciones que de acuerdo al recurrente posee el dicho del testigo, las
cuales no fueron valoradas por el tribunal de primera instancia, es de recordar que todo juzgador
posee el poder discrecional de la selección de la prueba en la cual descansara su convicción y que
la valoración de prueba y las conclusiones inferidas de ellas es potestad de cada tribunal, dichos
juicios solo podrían ser controlados si fuesen irracionales, contradictorios o fundados en prueba
inidónea.
En el presente caso, el tribunal de segunda instancia señala que el recurrente se esfuerza por hacer
ver que no existe sustento para afirmar que la prueba fue concordante entre sí, especialmente el
testimonio rendido por clave COTTO Z-15, por contener supuestas contradicciones, brindando su
particular manera de comprender las manifestaciones verbales de la víctima, por tratarse de meras
inconformidades con la valoración de la prueba, fundamento que es compartido por esta Sala,
pues no ataca los juicios de primera instancia sino que hace referencia a sus propias percepciones
de la prueba, las cuales debieron ser tomadas en cuenta por el juzgador, olvidando la libertad que
tiene el tribunal de primera instancia para seleccionar la prueba que utilizará para fundamentar su
decisión, con obligación de realizar el ejercicio intelectivo de la misma, conforme a las reglas de
la sana critica, de manera que el apelante debió señalar en su recurso las infracciones a las reglas
de la sana crítica en que habría incurrido el juzgador y no basar su queja en su propia valoración
de las pruebas o en una mera inconformidad con lo resuelto. En consecuencia, procede
desestimar el motivo el motivo alegado.
IV. En relación al oficio No. 489, recibido en Secretaría de esta Sala el veinticinco de junio
del dos mil diecinueve, proveniente de la Cámara de la Tercera Sección del Centro, San Vicente,
mediante el cual remiten escrito original suscrito por el defensor particular licenciado Jackson
Adalberto Guzmán Meléndez, en el que solicita a la Cámara la libertad del imputado DEAG por
vencimiento del plazo de detención provisional; deberá estarse a lo resuelto en la presente
sentencia, en atención a la naturaleza de sus efectos y la firmeza que adquiere la condena.
V. FALLO
POR TANTO:
En virtud de los acápites precedentes, disposiciones legales citadas y Arts. 1, 4 y 6 del Código
Penal; Arts. 50 Inc. 2° literal “a”, 144, 394, 395, 452, 453, 460, 478, 479 y 484 del Código
Procesal Penal, en nombre de la República de El Salvador, esta Sala FALLA:
A) DECLÁRASE NO HA LUGAR A CASAR el proveído impugnado, por no existir la
inobservancia a las reglas de la sana critica, alegada por el licenciado Jackson Adalberto Guzmán
Meléndez, en calidad de defensor particular.
B) REMÍTANSE las actuaciones al tribunal de procedencia, para los efectos legales
consiguientes.
NOTIFÍQUESE.
D. L. R. GALINDO.----------J. R. ARGUETA.-------L. R. MURCIA.------PRONUNCIADO POR
LA MAGISTRADA Y LOS MAGISTRADOS QUE LO SUSCRIBEN.--------RUBRICADAS.---
----ILEGIBLES.