Considerando
La crisis económica plantea riesgos de inequidad en el acceso a las necesidades
básicas para el desarrollo de las personas.
La crisis sanitaria demanda modos eficientes y económicos de movilidad que
garanticen el distanciamiento social.
La crisis ambiental (calentamiento global, sequías, incendios, etc.) demanda
cambios de hábitos hacia prácticas sustentables.
Recomendaciones OMS sobre sedentarismo.
Recomendaciones de uso de bici
TEXTO A PRESENTAR:
Artículo 1°.- Objeto. - La presente Ordenanza tiene por objeto promover en la
ciudad el desarrollo del ciclismo urbano como medio de transporte, con el fin de
garantizar acceso económico, sustentable y seguro al trabajo, a los servicios de
salud, a centros educativos y de esparcimiento, con perspectiva de equidad social
y de género y la creación del “Programa (nombre de la ciudad): Ciudad Bici”.
Artículo 2°.- Objetivos.- El “Programa (nombre de la ciudad): Ciudad Bici”, tiene
como objetivo la promoción del uso de la bicicleta como transporte saludable y
respetuoso con el medio ambiente, y como método alternativo y complementario
de transporte.
Artículo 3º.- Criterios generales.- Los criterios que guían el desarrollo del
Programa son:
a) Movilidad Sustentable.
I. Promoción del uso de la bicicleta como transporte alternativo. Abarca
acciones positivas tendientes a hacer de este servicio un complemento del
sistema de transporte público y un modo alternativo de transporte que
desaliente el uso del automotor privado.
II. Incentivo de la movilidad sustentable. El mismo incluye el concepto de
movilidad urbana limpia, protegiendo al medio ambiente de la
contaminación y contribuyendo a la mejora de la salud y de la calidad de
vida de la ciudadanía.
b) Acceso equitativo a derechos. Garantía del derecho a la movilidad, la integridad
física y a la seguridad de las personas. Estos derechos se garantizan a través de
políticas que ofrecen mayores oportunidades de movilidad para la ciudadanía, con
la estructura suficiente para que sea seguro en su funcionamiento, procurando una
red segura de carriles y una concientización social que conlleve a aplicar y hacer
cumplir la normativa vigente.
c) Transversalidad del plan. Importa llevar adelante una visión integral con
políticas intersectoriales que articulen al mismo tiempo criterios ambientales,
sociales, urbanos y de movilidad.
d) Cooperación con distintos actores. Ejecución de acciones conjuntas con
organismos públicos, del sector privado y/u organizaciones no gubernamentales a
fin de impulsar la dotación e infraestructura necesarias para la implementación,
mantenimiento y desarrollo de los circuitos que se determinen, como así también
su financiamiento, a través del aporte público o privado.
e) Participación ciudadana. Participación de la ciudadanía en el diseño de políticas
de seguridad en protección del ciclista.
Artículo 4º.- Encomendar al Departamento Ejecutivo las siguientes acciones en
particular:
a) El diseño de una red de ciclovías y su correspondiente plan de implementación.
Priorizando el rediseño de la infraestructura vial en correspondencia con la
instalación de ciclovías, bicisendas, calles o carriles preferenciales, que permitan
establecer los circuitos de forma rápida, segura e integral, de acuerdo a las
necesidades identificadas. Como así también, propendiendo a la eliminación de
barreras físicas y realización de mejoras estructurales que faciliten el uso del
transporte público de bicicletas.
b) El armado de un Plan de Movilidad, acordado con distintos actores claves para
la temática que se comprometan a fomentar el uso de la bicicleta entre sus
comunidades.
c) El desarrollo de políticas de promoción e incentivos para el ciclismo urbano.
d) Garantizar espacios de guardado seguros para las bicicletas.
e) Generar acciones de comunicación con el fin de concientizar sobre los
beneficios del uso de la bicicleta, y transmitir mensajes de educación vial para
ciclistas y todos los usuarios de la vía.
f) Promover el desarrollo de instancias o programas locales para establecer
mecanismos de trabajo colaborativo entre el sector público, privado y el tercer
sector (organizaciones no gubernamentales, organizaciones del sector civil,
mutuales, cooperativas, entre otras) con el fin de optimizar recursos y redirigir
esfuerzos en favor de este cambio cultural.