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Guía Completa para Redactar Ensayos

El documento habla sobre el concepto y características del ensayo. Explica que el ensayo es una reflexión basada en las ideas de otros y se mueve entre el juicio y los argumentos. Generalmente tiene tres partes: introducción, desarrollo de la tesis con argumentos, y conclusión. El ensayo debe ser breve, delimitar claramente el tema, y presentar una postura crítica sustentada por argumentos.
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Guía Completa para Redactar Ensayos

El documento habla sobre el concepto y características del ensayo. Explica que el ensayo es una reflexión basada en las ideas de otros y se mueve entre el juicio y los argumentos. Generalmente tiene tres partes: introducción, desarrollo de la tesis con argumentos, y conclusión. El ensayo debe ser breve, delimitar claramente el tema, y presentar una postura crítica sustentada por argumentos.
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Concepto El ensayo es una reflexión, casi siempre a partir de la deliberación de otros.

Por eso, se
mueve más entre el juicio y el poder de los argumentos. El texto se valora por su calidad para
exponer, confrontar y someter a consideración las ideas. No se limita a un campo específico del
saber, pues está ligado a varias disciplinas. De acuerdo con el propósito del autor, un ensayo
puede presentar, al menos, dos formas distintas. De un lado algunos se proponen validar una
postura sobre un tema determinado. Para este efecto, el escritor proporciona pruebas o
evidencias que sustentan su punto de vista, lo contraargumenta y, finalmente, llega a una
conclusión. Por otro lado, el ensayo también se considera como un texto que, a partir de una
pregunta inicial, no esgrime una tesis o afirmación previa, sino que explora las respuestas posibles
para dicha pregunta. Esta alternativa de ensayo plantea un Material elaborado por los docentes
del Departamento de Lectura y Escritura Académicas, Universidad Sergio Arboleda. 3 problema
que no se resuelve en el texto; la inferencia de las conclusiones son tarea para el lector.
Características  Brevedad: aunque no existe una extensión determinada, es preferible no
sobrepasar las cuatro o cinco cuartillas.  Delimitación: el tema del ensayo debe precisarse
suficientemente antes de iniciar su redacción.  Postura crítica: constituye el aporte principal del
autor al debate y a la reflexión sobre el tema seleccionado. Por tanto, debe plantearse de manera
entendible y precisa.  Argumentación: otorga la solidez y fiabilidad requerida para sustentar la
postura del autor o para contrastar las de otros autores.  Variedad temática: el ensayo no se
circunscribe a una disciplina en particular. Su radio de acción puede generarse desde cualquier
área del conocimiento, de allí su carácter universal.  Lenguaje: debido a su naturaleza personal,
es aconsejable enunciar las ideas en un estilo creativo sin descuidar el rigor que debe caracterizar
su estructura argumentativa. Estructura textual Para efectos de la redacción del ensayo, debe
realizarse una tarea de preescritura, que consiste en determinar el problema de investigación y, a
partir de él, establecer una pregunta que sirva de apoyo para plantear la tesis.  Pregunta
problema Una vez delimitado el tema, el ensayista examina aquellos aspectos relevantes y formula
una pregunta que le permite orientar el desarrollo de su texto. El interrogante debe sintetizar la
esencia del problema, ser susceptible de verificación o falsación y no conducir a respuestas
inmediatas. Generalmente, esta pregunta debe ubicarse en el párrafo introductorio, pues permite
orientar el desarrollo de las secciones restantes. Aunque algunos autores consideran que tiene
una estructura más libre y sin establecer secciones obligatorias para su elaboración, suelen
considerarse tres partes fundamentales para la escritura del ensayo:  Introducción consta de uno
o varios párrafos en los que se enuncia el tema, se plantea el problema y se esbozan los objetivos
del ensayo. Por lo general, en esta parte se Material elaborado por los docentes del Departamento
de Lectura y Escritura Académicas, Universidad Sergio Arboleda. 4 plantea la tesis, que debe estar
escrita de tal manera, que llame la atención del lector.  Planteamiento de la tesis La tesis se
enuncia, generalmente, de manera explícita en el párrafo introductorio, aunque puede plantearse,
según el estilo del ensayista, en cualquier parte del texto. La tesis es una proposición que expresa
la postura del autor frente al problema o situación planteada; debe poder comprobarse mediante
argumentos. Por ello, es importante acudir a la citación y a la referenciación de los autores y
textos de mayor reconocimiento en el tema. Para formular la tesis es necesario:  Indagar qué
causas y consecuencias le atribuyen los expertos a la situación, fenómeno o problema planteado. 
Acudir a las relaciones que mantiene el problema con otros fenómenos significativos. 
Desarrollarla a lo largo del texto, acompañada de los enunciados que la sustentan.  Desarrollo
argumentativo Está conformado por el conjunto de proposiciones que justifican o sustentan la
tesis, a partir de la selección de fuentes de consulta o bien de su idoneidad en el tema propuesto.
Tipos de argumentos La validación de la tesis se lleva a cabo mediante el uso de argumentos, tales
como: de autoridad, de ejemplo, de analogía y de las causas. Además, es pertinente desarrollar la
contraargumentación con el fin de validar y contrastar la tesis. Los argumentos empleados con
mayor frecuencia son:  Autoridad. Se caracteriza por presentar hechos, datos, estadísticas y
opiniones de organizaciones o de expertos, suficientemente reconocidos en su campo disciplinar.
Para tal efecto, se emplean indicadores, gráficos, citas directas (textuales), citas indirectas
(paráfrasis), junto con sus respectivas referencias. Material elaborado por los docentes del
Departamento de Lectura y Escritura Académicas, Universidad Sergio Arboleda. 5  Ejemplo. Se
recurre a hechos o situaciones verificables, que ilustran el aspecto que se pretende justificar en
relación con la tesis.  Analogía. Se busca comparar y contrastar la proposición enunciada como
tesis con situaciones similares ocurridas en contextos diferentes.  Acerca de las causas. Este tipo
de argumento permite validar los hechos por sus causas. En este se argumenta una conclusión
recurriendo al hecho que la origina. Se constituye en una explicación lógica y verificable que,
generalmente, se enuncia con un conector del tipo porque, debido a esto, en consecuencia, a
causa de, entre otros. Estos argumentos se ubican en los párrafos de desarrollo. De esta manera,
se incorpora un conjunto de proposiciones que cumplen la función de argumentar y
contraargumentar aquellas ideas que pretenden validar o rebatir la tesis expuesta. El éxito o
fracaso del texto está relacionado, entonces, con la capacidad de construir argumentos que
cumplan con las condiciones mínimas de razonabilidad y de aceptabilidad, con el fin de persuadir o
disuadir al lector.  Conclusión No necesariamente al final del ensayo hay una conclusión, pero sí
un cierre. Se pueden sugerir soluciones y proponer líneas de análisis para posteriores reflexiones o
investigaciones. Recomendaciones  Escribir por lo menos un párrafo para desarrollar cada
argumento.  Evitar el manejo indebido de la información externa y el uso indiscriminado de ideas
ya registradas por otros autores, lo cual conduce a incurrir en plagio. Por tal razón, es necesario
citar y referenciar adecuadamente. Es aconsejable usar normas de referenciación APA. Debido a
su funcionalidad, han sido adoptadas por la mayoría de publicaciones académicas.  Redactar en
tercera persona.  Identificar el tipo de lector al que se quiere llegar y definir los objetivos que se
buscan en el escrito.  No confundir el ensayo con otros textos académicos, tales como:
comentario, reseña o resumen. Material elaborado por los docentes del Departamento de Lectura
y Escritura Académicas, Universidad Sergio Arboleda. 6 Ejemplo del ensayo La metamorfosis
epistémica del maestro de lengua española: un cambio necesario impuesto por la realidad
contemporánea Jorge Pantaleón Cuba Luján * Debemos tener realmente por un milagro el que los
modernos métodos de enseñanza no hayan sofocado aún del todo el espíritu de la curiosidad y la
investigación, ya que este germen delicado necesita no sólo estímulo, sino sobre todo libertad. Sin
ella, no puede sustraerse a la propia destrucción y desaparición. Albert Einstein *Jorge Pantaleón
Cuba Luján. Venezolano. Lingüista, doctor en Ciencias de la Educación, magíster en Lingüística y
Enseñanza del Lenguaje, licenciado en Educación Integral, mención Lenguaje. Profesor -
investigador del Departamento de Lengua y Literatura de la Universidad Nacional Experimental
“Rafael María Baralt”. Correo electrónico: jorgepantaleoncubalujan@[Link].44 Los
antecedentes históricos La génesis de la enseñanza de la lengua en la escuela se encuentra
registrada en los anales de la historia como uno de los acontecimientos más frustrantes de los que
el hombre tenga memoria; nuestros ancestros eran sometidos a grandes castigos cuando se
enfrentaban al proceso de aprendizaje de la lectura y la escritura. Habrá que recordar la inmensa
cantidad de correctivos que se emplearon en las escuelas durante los siglos anteriores y que,
afortunadamente, hemos eliminado casi por completo. El primer elemento por destacarse es que
era precisamente en el seno de la familia, como en la actualidad, donde se comenzaba el contacto
con la lengua materna; no existe otra forma, los niños aprenden la lengua en la cual les hablan sus
adultos significativos —padres o no—, de esta forma se apropian del inventario lingüístico
atesorado por sus ancestros y modificado por sus predecesores en cada acto de habla. Es
precisamente esta situación descrita el escenario en el cual se desarrollan los primeros
aprendizajes; al respecto, Boeree dice: Las madres [y padres] juegan un rol importante en la
formación del lenguaje de los niños. Aunque estemos de alguna forma “programados” para hablar
un lenguaje, necesitamos aprender un lenguaje específico de la gente que nos rodea. Las madres
generalmente adaptan su lenguaje al nivel del lenguaje de los niños. Esto es llamado habla
materna; se ha encontrado prácticamente en todas las culturas del planeta, y tiene ciertas
características comunes: las oraciones son muy cortas, hay un montón de repetición y
redundancia, hay una cualidad de “cantito”, y contiene muchas palabras especiales de bebé;
también va de acuerdo al contexto Material elaborado por los docentes del Departamento de
Lectura y Escritura Académicas, Universidad Sergio Arboleda. 7 de las cosas inmediatas que están
alrededor, con referencia constante a cosas cercanas y actividades que están sucediendo en el
aquí y ahora. (2007, p. 1). Estas características descritas por Boeree son comunes en todas las
situaciones comunicativas parentales del mundo, la diferencia no va más allá de la expresión
marcada por los rasgos de la personalidad, el grado de instrucción, el estatus socioeconómico o el
contexto lingüístico que sirva como referente del mundo que les rodea a los emisores/receptores.
No obstante, la enseñanza de la lengua comenzó históricamente a perfilarse con la aparición de
los espacios educativos institucionalmente, constituidos como producto de las necesidades de una
determinada sociedad. Existen registros que indican, por ejemplo, que los griegos enseñaban
gramática; al respecto, Cabanillas dice: El niño empezaba por aprender a leer y luego a escribir.
Aprendía a leer en voz alta y luego seguía haciéndolo igual, pues da la impresión de que no se
practicaba la lectura en silencio. El alumno practicaba después la escritura de las letras sobre una
tablilla de madera barnizada de cera, y sobre ella trazaba los caracteres con ayuda de un punzón o
estilete, cuyo extremo opuesto, plano y redondeado, servía para borrar. No había pupitres, y los
alumnos se sentaban en taburetes alrededor del maestro. En cuanto sabía leer y escribir con
facilidad tenía que aprender versos de memoria, y luego fragmentos cada vez más extensos de los
poetas. El primero era el más grande de todos, Homero, el autor de la Ilíada y la Odisea. Los
griegos consideraban que Homero enseñaba todo lo que debía saber un hombre digno de tal
nombre: las actividades de los tiempos de paz y de los tiempos de guerra, los oficios, la política y la
diplomacia, la sabiduría, la cortesía, el valor, los deberes hacia los padres y hacia los dioses...
(2003, p. 3) En el Imperio romano la enseñanza de la lengua no era muy distinta; ésta se limitaba a
enseñar a leer y a escribir durante los primeros años, luego se concentraba en la lectura de los
clásicos griegos y latinos, eventualmente se proponía la emisión de comentarios de los textos
leídos. Los niveles de exigencia en ambos casos eran muy altos, pero la producción de textos
estaba apegada a formas rígidas impuestas por una norma preestablecida por quienes dirigían el
proceso de formación; al estudiante se le consideraba aventajado cuando emitía comentarios en
relación con los clásicos, en muy contadas ocasiones estos seres en formación podían expresar lo
que sentían. Durante el renacimiento surgió un inmenso interés por la enseñanza de los clásicos
grecolatinos, pero fue sin duda alguna la influencia que ejerció la Iglesia —la cual mantiene en la
actualidad el latín como lengua oficial— lo que determina que en las escuelas renacentistas se
enseñara esta gramática; los estudiantes eran sometidos a una serie de interminables horas, en las
cuales debían memorizar las reglas de uso de la lengua latina. Cuando aparece el protestantismo,
los líderes hicieron especial énfasis en la enseñanza de la lectura y la escritura, al argumentar que
era indispen

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