El riesgo inherente se puede definir como la probabilidad de que los estados
financieros sean defectuosos por errores, omisiones o declaraciones
erróneas.
Se producen debido a factores más allá del control o que no pueden
controlarse con la ayuda de controles internos.
1 – Riesgo debido a la intervención manual – La intervención
humana ciertamente puede conducir a errores en el procesamiento.
Ningún humano puede ser perfecto en todo momento. Hay
posibilidades de errores.
2 – Complejidad de la transacción: Ciertas transacciones contables
pueden ser fáciles de registrar o informar, pero la situación no es la
misma cada vez. Puede ocurrir una transacción compleja que puede
no ser fácilmente registrada o reportada.
3 – Complejidad de la estructura organizativa: algunas
organizaciones pueden formar un tipo muy complejo de estructura
organizativa que puede contener muchas filiales o sociedades de
cartera o empresas conjuntas, etc. Esto puede provocar dificultades
para comprender y registrar las transacciones intermedias.
4 – Colusión entre empleados – Para reducir el riesgo de fraude, la
organización de errores segrega los deberes entre varios empleados u
otras partes interesadas. Este es un tipo de control interno. Si los
empleados se confabulan con intenciones de mala fe, aumentan las
posibilidades de que el control caduque y provoque fraude, error
o incorrección en los estados financieros.
1 – Intervención humana
Como se discutió en los puntos mencionados anteriormente, ningún
ser humano siempre puede ser perfecto como las máquinas. Hay
posibilidades de error en algunas actividades de múltiples activaciones
realizadas o la misma actividad varias veces.
Por ejemplo, hay posibilidades de que no se registre la transacción de
compra de un proveedor que tenga múltiples transacciones o se
registre la misma con el monto incorrecto.
2 – Relaciones comerciales / reuniones frecuentes
A veces, las reuniones frecuentes y los compromisos repetidos pueden
conducir a relaciones personales con el auditor, lo que puede conducir
a la creación de relaciones personales. Esto puede no ser de interés
para la organización. Además, el compromiso frecuente de los
auditores puede conducir a la laxitud o al exceso de confianza.
3 – Contabilidad basada en suposiciones o juicios
Si bien las normas contables proporcionan métodos contables
detallados, políticas para registrar o informar transacciones, pero aún
existen áreas grises donde las organizaciones tienen que hacer una
evaluación basada en juicios, suposiciones. Esto puede variar según las
organizaciones que crean una brecha de riesgo.
4 – Complejidad de la estructura organizacional
Muchas organizaciones se vuelven complejas en su estructura debido
a la formación y existencia de una gran cantidad de subsidiarias,
participaciones, negocios conjuntos, asociados, etc. Esto crea la
complejidad de registrar las transacciones de informes entre estas
compañías.
5 – Transacciones no rutinarias
A veces puede suceder cuando la organización necesita registrar una
transacción que no ocurre de manera rutinaria o recurrente. Esto
puede conducir a un error debido a la falta de conocimiento o
conocimiento inexacto.