Las 48 Leyes del Poder
Haga un resumen escrito de lo que usted entiende de cada una de las leyes y su
parecer sobre la aplicación de las mismas
Ley 1.- Nunca le haga sombra a su amo
La sorpresa y disimular tus obejtivos, son los puntos mas importantes a tomar en cuenta a la hora
de utilizar esta ley. Nunca le haga sombra a su amo, es la ley que fundamenta el cimiento para
aplicarla las ventajas que se obitienen al disimular nuestros dones y habilidades delante de las
personas con mayor poder.
La ley es clara, al jefe no le gustaria ser humillado, ni desplazado y menos por una persona
proveniente de una jerarquia o estatus inferior. Las personas que estan en la cima del poder viven
en un miedo constante, miedo de verse desplazados o subliminalmente humillados por sus
subalternos. las recomendaciones de grenne para esta ley son simples, disimule sus intenciones ,
atribuyale todos sus dones, ideas y habilidades a su amo.
Ley 2.- Desconfía más de los amigos que de los enemigos
No hay que fiarse nunca de los amigos -le traicionan a uno con mayor rapidez, porque sienten
envidia con facilidad-. También se convierten en unos mimados tiránicos. Pero si se contrata a un
antiguo enemigo será más leal que un amigo, porque tiene más que demostrar. De hecho, hay
mucho más que temer de los amigos que de los enemigos. Si no se tienen enemigos, hay que
encontrar la forma de granjeárselos.
Ley 3.- Disimula tus intenciones
No debemos revelar nunca el objetivo detrás de nuestras acciones para mantener a la gente
desconcertada y desinformada. Si no tienen ni idea de cuáles son nuestras intenciones, no pueden
preparar una defensa. Hay que llevarles lo bastante lejos por el camino equivocado, envolverlos
en humo, y para cuando se den cuenta de lo que nos proponemos será demasiado tarde.
Ley 4.- Decir siempre menos de lo necesario
Si se intenta impresionar a la gente con palabras, cuanto más se dice, más ordinario se parece y
menos se controla la situación. Incluso si se está diciendo algo banal, parecerá original si se expresa
de una forma vaga, abierta y con aspecto de esfinge. La gente poderosa impresiona e intimida
diciendo poco. Cuanto más se dice, más posibilidades hay de soltar una tontería.
Ley 5.- Defiende ‘a muerte’ tu prestigio
La reputación es la piedra angular del poder. Sólo a través de la reputación se puede intimidar y
ganar; una vez que se pierde, sin embargo, uno se vuelve vulnerable y blanco de ataques por todos
los lados. La reputación debe ser algo inexpugnable. Siempre hay que estar alerta ante la
posibilidad de un ataque, para defenderse antes de que ocurra. Mientras, hay que saber destruir
al enemigo minando su propia reputación. Luego hay que tomar distancia y dejar que la opinión
pública les lleve a la horca.
Ley 6.- Llama la atención a cualquier precio
No es bueno perderse entre la muchedumbre ni quedar en el olvido. Hay que destacar. Llamar la
atención a toda costa. Hay que convertirse en un imán que atrae la atención porque parece más
grande, más colorido, más misterioso que las masas tímidas y blandas. Lo que no se ve no tiene
valor; todo se juzga por la apariencia.
Ley 7.- Que otros trabajen por ti, pero recoge tú los laureles
Hay que utilizar la sabiduría, el conocimiento y el trabajo de los demás en beneficio propio. Este
apoyo no sólo ahorra tiempo y energía, sino que produce un aura divina de eficacia y rapidez. Al
final los ayudantes quedarán en el olvido y nosotros seremos recordados. Nunca debemos hacer
nada que puedan hacer los demás por nosotros.
Ley 8.- Haz que la gente vaya hacia ti
Si obligamos a los demás a actuar, se tiene el control. Siempre es mejor hacer que nuestro
oponente venga hacia nosotros y que abandone sus propios planes en el camino. Hay que atraerle
con ricas ganancias, y luego atacar. Nosotros tenemos las cartas.
Ley 9.- Ganar por las acciones, no a través de argumentos
Cualquier triunfo momentáneo obtenido por una discusión no es más que una victoria pírrica: el
resentimiento y la animadversión que se crean son más fuertes y duraderas que cualquier cambio
momentáneo de parecer. Tiene mucho más poder hacer que los demás cambien de opinión a
través de las acciones, sin decir una palabra. Hay que demostrar, no explicar de la misma manera.
Si se engaña o se manipula a determinadas personas, pasarán el resto de su vida buscando
venganza. Son lobos vestidos con la piel de oveja. Por lo tanto, es necesario elegir bien las víctimas
y los oponentes: nunca se debe ofender o engañar a la persona equivocada.
Ley 10.- Evita a los perdedores y desdichados
A menudo, los perdedores son los artífices de su propia desgracia y terminan por transmitirla a
quien quiere ayudarlos. Evítelos y, en cambio, frecuente a individuos ganadores y felices. La
desdicha de los demás puede conducirlo a la muerte: los estados de ánimo son tan contagiosos y
tóxicos como una enfermedad infecciosa.
Ley 11.- Haz que la gente dependa de ti
Haga que la gente dependa de usted. Ganará más con tal dependencia que con la cortesía. Quien
ha saciado su sed de inmediato le vuelve la espalda a la fuente, pues ya no la necesita. Cuando la
dependencia desaparece, también desaparece toda educación y después el respeto. La primera
lección que la experiencia debería enseñarnos es la de mantener la esperanza viva pero nunca
satisfecha, de modo que hasta un amo soberano nos necesite siempre.
Ley 12.- Utiliza, de vez en cuando, la franqueza y la generosidad
Un gesto sincero y honesto compensará docenas de actitudes dictadas por la hipocresía y la
falsedad. El gesto de franca y honesta generosidad hace bajar la guardia aun al individuo más
desconfiado.
Ley 13.- Cuando pida ayuda, no apele a la compasión o a la gratitud de la gente, sino a su propio
interés
Si se ve en la necesidad de buscar la ayuda de otra persona a la que usted haya apoyado en
ocasiones pasadas, no se moleste en recordarle que alguna vez le apoyo en el pasado, o sus buenas
acciones. Generalmente lo pasado suele ignorarse u olvidarse.
Si, por el contrario, al solicitar su pedido de colaboración a esa persona usted muestra elementos
que la beneficiarán y hace gran hincapié en ellos, la persona le responderá con entusiasmo a su
solicitud, con el simple hecho de darse cuenta del beneficio que podrá obtener con la acción.
Ley 14.- Practique el espionaje
Es de gran importancia saber todo sobre su rival. Utilice espías para reunir información valiosa que
le permita mantener siempre una ventaja sobre él. Y mejor aún: haga usted mismo de espía.
Aprenda a sondear con cuidado a la gente en corteses encuentros sociales. Formule preguntas
indirectas para lograr que el otro revele sus intenciones y sus debilidades. Toda ocasión es buena
para ejercer el arte del espionaje.
Para poder controlar a su enemigo y saber cómo tratarlo o como ganárselo como amigo, es
necesario conocer su situación y saber todo sobre él. Ese conocimiento previo no pude obtenerse
si no es mediante las personas que conocen la situación de ese enemigo.
Para tener el poder es básico proponerse ejercer un cierto grado de control sobre los hechos
futuros. La información es fundamental para ejercer el poder, pero, así como usted espía a los
demás, debe saber que los demás lo espiarán a usted.
Ley 15.- Elimine por completo a su enemigo
Todos los grandes líderes de la historia sabían que era necesario aplastar por completo al enemigo
al que temían, empezando por Moisés, Si se deja encendida una sola llama, por muy débil que sea,
siempre se corre el riesgo de que vuelva a desencadenarse un incendio. Si va a aniquilar a su
enemigo, hágalo por completo, ya que a medias podría recuperarse nuevamente.
El enemigo debe ser exterminado, aplastado y privado de toda oportunidad de volver y
perseguirnos. Esto vale tanto más cuando se trata de un amigo que se ha convertido en enemigo.
La norma de aplastar al enemigo es tan vieja como la Biblia. Cuando Moisés bajó del monte Sinaí
con los Diez Mandamientos y vio que su pueblo adoraba al Becerro de Oro, hizo degollar hasta al
último de los transgresores. Y, ya en su lecho de muerte, dijo a sus seguidores, que por fin iban a
entrar en la Tierra Prometida, que cuando hubieran derrotado a las tribus de Canaán debían.
Ley 16.- Utilice la ausencia para incrementar el poder
Demasiada oferta reduce el precio: cuanto más lo vean y oigan, tanto menos necesario lo
considerarán los demás. Si ya ha afirmado su posición dentro de un grupo determinado, un
alejamiento temporal hará que hablen más de usted, e incluso que lo admiren. Deberá aprender
cuándo alejarse. Recuerde que la escasez de un recurso incrementa su valor.
Tener una fuerte presencia llamará la atención de los demás sobre usted, pero, llegará a un punto
en que el tener mucha presencia puede traer un efecto adverso: cuanto más usted sea visto y más
se hable de usted, más se irá degradando su valor. Si usted se hace ver como costumbre, por más
que trate de ser diferente, las personas empezarán a respetarlo cada vez menos. Es importante
tomar la decisión de alejarse en el momento preciso, para evitar ser apartado por los que le
rodean.
Tome en cuenta que esta ley sólo se aplica cuando se ha alcanzado un cierto nivel de poder. La
necesidad de retirarse sólo aparece después de que usted haya establecido su presencia. Si usted
se va demasiado pronto, es decir, antes de haber obtenido la cuota necesaria de poder y respeto,
simplemente será olvidado.
Ley 17.- Maneje el arte de lo impredecible
El ser humano es hijo del hábito y tiene una necesidad insaciable de sentirse familiarizado con las
actitudes de quienes lo rodean. Si usted se muestra predecible, confiere a los demás la sensación
de tener cierto control sobre usted. Invierta los papeles: muéstrese deliberadamente
impredecible. Las actitudes que en apariencia carecen de coherencia o propósito desconcertarán
a los demás, que se agotarán tratando de explicarse sus movimientos y acciones.
Ser muy impredecible puede aparentar ser una persona indecisa o problemas de personalidad. Así
que es importante saber que hay que ser cauteloso para utilizar este poder. Es mejor mostrarse
impredecible para que las personas no puedan controlarle tanto, así los demás no podrán
explicarse por qué actúa de tal o cual forma.
Ley 18.- No se aislé
El mundo es un sitio peligroso y los enemigos acechan por doquier; todos necesitan protegerse.
Una fortaleza se presenta como la alternativa más segura. Pero el aislamiento lo expone más de
lo que lo protege de los peligros que lo rodean, ya que lo aísla de información valiosa y lo destaca
como un blanco fácil para los demás. Es mucho más seguro circular, mezclarse entre la gente y
buscar aliados. La multitud lo protege de sus enemigos.
Si se aísla perderá el contacto con las fuentes de su poder, será difícil enterarse de lo que pasa a
su alrededor e ira perdiendo poder. También logrará con esto ir perdiendo el conocimiento del
cual depende mucho. Es más factible mezclarse entre la gente para que sus aliados lo puedan
ayudar en caso de ser necesario.
Esta ley es aplicable para quienes están en los más altos niveles del poder. Una recomendación
seria nunca creerse tan elevado como para poder darse el lujo de aislarse, esto ni siquiera de los
niveles más bajos. Al retirarse a un espacio muy aislado, se convierte en blanco fácil para sus
súbditos conspiradores, que ven su aislamiento como una ofensa y un motivo de revelarse.
Ley 19.- Elija a sus enemigos
Existen diferentes tipos de personas y no se puede suponer que todos reaccionarán de la misma
manera frente a su conducta. Es común que, si algunas personas sienten que han sido engañadas
por usted, sientan la necesidad de vengarse.
Estos serán, desde el momento de la ofensa sus enemigos, que podrían estar disfrazados, siendo
realmente los lobos y no los corderos. Elija con cuidado a sus contrincantes y nunca convierta en
enemigo a la persona equivocada.
Si desea conservar el poder debe tener la habilidad de estudiar a las personas y saber con quién
se está tratando. No acostumbre a suponer que la persona con la que está tratando es más débil
o menos importante que usted, las apariencias pueden engañarnos. Sabemos de hoy y no de
mañana, las personas que hoy no tienen poder, mañana pueden ser de gran influencia y poder.
Tratemos de no insultar ni ofender, ya que esto es algo que no se olvida tan fácilmente, al final no
se logra nada con eso. Aprender a ser medidos con las palabras para que esto no suceda. La
satisfacción que la ofensa nos dará es muy poca comparada con el riesgo de que algún día el otro
se halle en una posición desde la cual podría hacernos mucho daño.
Ley 20.- No comprometerse con nadie
No es inteligente apresurarse a tomar partido. No se debe estar a favor de otra causa que no sea
la propia. Si se mantiene la independencia, se llegará a mandar sobre los demás (poniendo a unos
en contra de los otros), haciéndoles ir tras ese poder. La clave reside, según el autor, en mantener
la independencia interior y tratar de no involucrarse emocionalmente.
Ley 21.- Hacerse el ingenuo para coger a un ingenuo, parecer más tonto que la víctima
A nadie le gusta sentirse más tonto que el de al lado. Es mejor hacer que las víctimas se sientan
inteligentes incluso más inteligentes que nosotros. Cuando ya las víctimas se sientan convencidas
de esto, no sospecharán que tienen motivos ocultos.
No obstante, el principio del ascenso al poder, tampoco interesa parecer demasiado tonto sino
algo más inteligente que quienes compiten contigo.
Ley 22.- Utilizar la táctica de la rendición. Convertir la debilidad en poder
Esta ley nos invita a utilizar la táctica de rendirse primero. Ofrecer la otra mejilla para enfurecer y
desestabiliza al enemigo. La rendición da tiempo para recuperarse, tiempo para atormentar e
irritar al vencedor, tiempo para esperar a que su poder decaiga. Con esta acción utilizamos esta
ley como una herramienta de poder.
Ley 23.- Concentrar la fuerza
A mi entender esta ley nos dice que se debe conservar la fuerza y la energía con la intención de
concentrarlas en su punto más fuerte. Es más factible concentrarse en una meta y profundizar en
ella para lograr el objetivo que ir de una acción a otra sin lograr nada, la intensidad siempre vence
a la extensión. Cuando buscamos fuentes de poder para elevarnos, tenemos que encontrar un
patrón, ya que al encontrar el objetivo será beneficioso por mucho más tiempo.
Ley 24.- Hacerse pasar por el perfecto cortesano
El cortesano perfecto prospera en un mundo en el que todo gira alrededor del poder y la destreza
política. Domina el arte de la indirecta, adula, cede ante sus superiores y ejerce su poder sobre
otros de la forma más oblicua y encantadora. Si aprendemos y aplicamos las leyes del cortesano,
no tendremos límites para nuestro ascenso en la vida.
Ley 25.- Crearse una nueva imagen
Esta ley indica que no hay que aceptar los papeles que los demás imponen, se tiene que forjar una
nueva identidad, que exija la atención y que nunca aburra a la audiencia. Siendo tú mismo el dueño
de tu imagen, en lugar que otros lo hagan por ti. En mi opinión, pienso que es bueno se autentico,
sin embargo, hay que cuidarse de ser crear una imagen ficticia, que al final no se pueda mantener
y termine deteriorando la relación con los demás.
Ley 26.- Mantener las manos limpias
En resumen, este precepto nos dice que hay que parecer un ejemplo de civismo y eficiencia, en
otras palabras, hay que mantener una apariencia inmaculada y utilizar a otros como chivos
expiatorios y cabezas de turco para ocultar la propia implicación. Considero que esto no está bien,
un líder que actúe de esta manera no puede considerarse ni inspira confianza, ya que la traición
está detrás de sus acciones.
Ley 27.- Aprovecharse de la necesidad que tiene la gente de creer en algo para conseguir adeptos
En este dictamen, podemos ver que el autor hace énfasis en que los seguidores o los subordinados
a través de la necesidad de la Fe, terminen aliándose a alguien que solo se aprovecha de su
necesidad. En este sentido, considero este punto, una cruel mentira y abominación a Dios, porque
la intención de este líder es convertirse en el dios de sus seguidores con el fin de aprovecharse de
ellos.
Ley 28.- Entrar en acción con audacia
Considero esta Ley en la vida y el desenvolvimiento de un líder puede ser importante si se toma
con precaución, pues esta incita hacer las cosas con valor, pero ha de tener cuidado con el EGO y
con nuestra intención, ya que terminaríamos Si no tenemos claro qué camino seguir para llevar a
cabo una acción, es mejor no intentarlo.
Ley 29.- Planear todo el camino hasta el fina
Al igual que la anterior, esta ley ayuda al líder a planificar mejor sus metas y objetivos, porque no
solo se traza en inicio, es importante tomar en cuenta como cita el autor, todo lo que pueda incidir
en el camino para poder lograrla. Esto nos ayudara, a anticipar los posibles obstáculo y
oportunidades de mejora, a fin de alcanzar lo propuesto.
Ley 30.- Hacer que los logros propios parezcan realizados sin esfuerzo
Este código explica el autor sobre la hazaña de no revelar los trucos o formulas secreta cuando se
realiza una tarea, de modo que las acciones propias deben parecer naturales y llevadas a cabo con
facilidad.
En el mundo que vivimos hoy día, donde la competencia profesional y el deseo de tener cada vez
más riquezas económicas puede despertar envía en nuestros competidores, si queremos
mantener una imagen de autenticidad se debe cuidar el secreto de cómo llegamos a alcanzar
nuestros logros, en lo que difiero, de mi parte prefiero compartir lo que sé, no ser egoísta con el
conocimiento, porque, aunque transmitamos el conocimiento al final cada quien lo hace a su
manera. La diferencia radica en la pasión con lo que se hace, pues será como un sello de propio
de nuestro trabajo.
Ley 31.- Controlar las opciones: conseguir que los demás jueguen con nuestras cartas
El precepto 33, trata de manipular a los demás con el propósito de usar sus habilidades para
conseguir nuestro objetivo. Haciendo de ellos nuestra marioneta, de tal modo que parezca que
ellos son los culpables de cualquier cosa que suceda. Esta ley me parece muy malévola. Muchas
veces encontramos personas que no capaces de discernir las malas intenciones o el problema en
que nos podemos involucrar cuando somos manipulados. En este sentido, los líderes que utilicen
esta estrategia para conseguir sus objetivos a la corta o la larga todo cae por su propio peso.
Ley 32.- Jugar con las fantasías de la gente
Esta ley al igual que la anterior me parece desagradable ya que esta consiste en aprovecharse de
los demás. Nunca hay que apelar a la verdad y a la realidad a menos que uno se esté preparando
para enfrentarse con la cólera que arranca del desencanto.
La vida es tan dura y desconsoladora que aquellos que son capaces de crear romanticismo o
provocar la fantasía son como un oasis en el desierto: todo el mundo acude a ellos. Da mucho
poder aprovecharse de las fantasías de las masas.
Ley 33.- Descubrir El Talón De Aquiles de cada persona
En resumen, este dictamen busca descubrir las debilidades, el punto débil, esta puede ser una
emoción, inseguridad o una necesidad o un pequeño placer secreto, con la finalidad de usarlo en
beneficio propio. Al igual que las dos leyes anteriores, es desagradable aprovecharse de los demás
para conseguir nuestro propósito.
Ley 34.- Ser regio en el comportamiento: actuar como un rey para ser tratado como tal
El código 34, nos explica que nuestro comportamiento determina el tratamiento que recibe.
Dependiendo de esto, a largo plazo tener una apariencia vulgar o corriente hará que la gente
pierda el respeto por esa persona. Como he expresado en algunas de las leyes anteriores, el líder
o jefe debe tener cuidado con Ego, para no terminar teniendo un concepto más alto que el que
deba tener de sí mismo.
Ley 35.- Dominar el arte de calcular el tiempo
En resumen, este precepto indica que no hay que dar nunca la impresión de actuar
apresuradamente -denota una falta de control sobre uno mismo y sobre el tiempo-. Siempre hay
que dar la sensación de que se es paciente, como si se supiera que todo se conseguirá con el
tiempo. Hay que convertirse en un detective del momento justo; descubrir el espíritu de los
tiempos, las tendencias que nos conducirán al poder. Hay que aprender a mantenerse al margen
cuando la hora todavía no ha llegado y golpear con fiereza cuando es el momento.
Considero que dentro de la imagen que uno debe proyectar es demostrar seguridad y control de
lo debemos hacer, y estar preparando anticipando los contratiempos. Sin embargo, el autor lo
describe como si se tratara de tener una actitud a la ofensiva.
Ley 36.- Desdeñar las cosas que no se pueden tener: ignorarlas es la mejor venganza
Esta ley nos muestras que al reconocer un problema insignificante se le otorga existencia y
credibilidad. Cuanta más atención se presta a un enemigo, más se le fortalece; y una pequeña
equivocación a menudo se empeora y se hace más visible cuando se intenta arreglar. A veces es
mejor dejar las cosas como están. Si hay algo que se desea pero no se puede tener, hay que
despreciarlo. Cuanto menos interés se manifieste, más superior se parecerá. En este sentido,
entiendo que muchas veces nuestro adversario quiere tratar de llevarnos a su terreno para
debilitarnos, en lo que hay que tener cuidado, pues si se trata de una demostración de poder es
mejor pasarlo por desapercibido, así nuestro oponente se cansara llamar nuestra atención.
Ley 37.- Arme espectáculos imponentes
Esta ley se refiere al uso de la imaginación y a la creatividad para hacer cosas fuera de lo común.
Cosas que lleguen de manera directa a las emociones de las personas, eventos, actividades
imponentes, impactantes, únicas, que llamen la atención al punto de que generen esa aura de
poder para así atraer a los demás.
Ley 38.- Piense como quiera, pero compórtese como los demás
Se trata de aprender a comportarse de la manera que se comportan los demás. Actuar de manera
humilde sin pretender presumir que somos mejores o sabemos más que los demás, pues esta
actitud solo reflejaría que queremos llamar la atención o que nos sentimos mejores, provocando
esto que aquellos reacciones en contra y que se esfuercen por hacer parecer lo contrario
queriendo que parezcamos inferiores.
Esta ley tiene mucho que con la cultura, pues nuestro comportamiento deberá ser el adecuado
tomando en cuenta el lugar y las personas con las que estamos, pues debemos actuar en
consonancia con los demás.
Ley 39.- Revuelva las aguas para asegurarse una buena pesca
Esta ley tiene mucho vínculo con la paciencia. Nos dice que debemos mantener la calma y
controlar nuestras emociones, pero también nos dice que esto podría llevar a la ira de los demás,
y es el momento perfecto para conservar la calma y tomar la ventaja decisiva sobre ellos, descubrir
la grita o el punto débil que nos permitirá manejarlos. Para mi esta actitud da mucho resultado y
tiene mucho que ver con la inteligencia emocional.
Ley 40.- Menosprecie lo que es gratuito
Todo lo que es gratuito es peligroso, ya que por lo general implica alguna treta o un compromiso
oculto. Las cosas que tienen valor valen la pena pagarse.
Como dicen… lo barato sale caro. Es recomendable pagar el precio total de las cosas, esto evitará
que debamos favores o que nos sintamos comprometidos por pagar nada o menos del valor. Lo
bueno cuesta y sin duda alguna la generosidad con el dinero es señal e imán de poder.
Ley 41.- Evite imitar a los grandes hombres
Esta ley no lleva a ser originales. A evitar intentar copiar actitudes y comportamiento de grandes
hombres, pues de lo contrario tendríamos la ardua labor de superarlos al doble para que nosotros
mismos podamos reflejas cualidades que sí sean reconocidas, o solo seremos simples copias.
No se pierda en la sombra de esos "grandes" ni se quede estancado en un pasado que no es obra
suya: encuentre su propia identidad y reafírmela con su accionar diferente. Debemos ganar poder
a través de sus propios méritos.
Ley 42.- Muerto el perro, se acabó la rabia
Los problemas suelen tener su origen en un solo individuo fuerte: el instigador, el subalterno
arrogante, el sembrador de inquinas y resentimientos. Si usted deja espacio para el accionar de
este tipo de individuo, otros sucumbirán a la influencia del personaje.
No podemos esperar los problemas que él causa se multiplique, y no podemos tratar de negociar
con él, pues es irrecuperable. Neutralicemos esa influencia, aislándolo o eliminándolo.
Ley 43.- Trabaje sobre el corazón y la mente de los demás
Debemos trabajar en el corazón y la mente de los demás a fin de lograr que sean seducidos por
nosotros y se conviertan en leales servidores. Es necesario lograr, mediante maniobras de
seducción, que los demás se muevan en la dirección que deseamos.
La forma más eficaz de seducir a alguien, consiste en manejar con habilidad las flaquezas y la
psicología del individuo. Debilite la resistencia del otro a través de la manipulación de las
emociones, jugando con lo que el otro ama y valora, o lo que teme. Si ignoramos el corazón y la
mente de los demás, terminarán odiándonos.
Ley 44.- Desarme y enfurezca con el efecto espejo
El espejo refleja la realidad pero también es el arma perfecta para el engaño: cuando usted refleja
a sus enemigos, haciendo exactamente lo que hacen ellos, sus rivales no lograrán deducir su
estrategia. Este efecto, los engaña y los humilla, lo cual los lleva a reaccionar en forma desmedida.
Al poner un espejo frente a su psique, usted los seduce con la ilusión de que comparte sus valores.
Cuando reflejamos las acciones de los demás en un espejo, les enseñamos una lección. Son muy
pocos los que pueden resistirse al poder del Efecto Espejo.
Ley 45.- Predique la necesidad de introducir cambios, pero nunca modifique demasiado a la vez
Los cambios siempre traen resistencia. Es por esto la necesidad de que se efectúen de manera
paulatina. Todo el mundo comprende la necesidad del cambio, pero en el nivel cotidiano el ser
humano es hijo de la costumbre. Demasiada innovación resulta traumática y conducirá a la
rebelión y bajará el desempeño. Si usted es nuevo en una posición de poder, o un tercero que
intenta construir una base de poder, haga alarde de respetar la forma tradicional de hacer las
cosas.
Si nos imponemos a un cambio necesario, hágalo aparecer como una leve modificación positiva
del pasado.
Ley 46.- Nunca se muestre demasiado perfecto
Esta ley la vínculo con la humildad. Siempre es peligroso mostrarse superior a los demás, pero lo
más peligroso de todo es parecer libre de toda falla o debilidad. Pienso que es necesario en
ocasiones mostrar que fallamos.
La envidia genera enemigos silenciosos. Lo inteligente es poner de manifiesto, de vez en cuando,
nuestros defectos y admitir vicios inofensivos, a fin de desviar la envidia y parecer más humano y
accesibles. Sólo los dioses y los muertos pueden parecer perfectos impunemente.
Ley 47.- No vaya más allá de su objetivo original; al triunfar, aprenda cuándo detenerse
Aquí también interviene la humildad. Debemos procura trazarnos metas e ir haciendo pausas al
momento de cumplir una de ellas, luego continuamos con la otra sabiendo siempre que el
demasiado éxito nos puede llevar al fracaso pues mientras más crecemos más enemigos
tendremos.
Nunca podemos permitir que el éxito se nos suba a la cabeza. El momento del triunfo es a menudo
el momento de mayor peligro. Este triunfo nos puede llevar a la arrogancia y al exceso de
confianza al punto de llegar a impulsarnos más allá de la meta que nos habíamos propuesto en
un principio. No hay nada como la estrategia y la planificación cuidadosa. Fíjese un objetivo y,
cuando lo alcance, deténgase.
Ley 48.- Sea cambiante en su forma
Esta ley me invita a no ser tan predecible. Al adoptar una forma definida y tener un plan claro para
todo el mundo, nos convertimos en el blanco de ataques diversos. En lugar de brindar a sus
enemigos algo concreto que atacan manténgase flexible, adaptable y en movimiento.
Nada es absoluto y no existen las leyes fijas. La mejor forma de protegerse es mantenerse tan
fluido y amorfo como el agua. Nunca apueste a la estabilidad ni a un orden perdurable
Conclusión
El libro nos pareció muy bueno, sobre todo porque te da un nuevo panorama de cómo actuar ante
ciertas situaciones y obstáculos que se te presentan en el camino ya sea en lo laborar o en lo
personal. Te hace ver diferente la forma en al que te presentas en la vida, te plantea que puedes
sin duda alguna ser más audaz e inteligente que las demás personas que están a tu alrededor.
Este tipo de libro habla sobre como las personas pueden imponer el poder sobre las demás , pero
el objetivo de aprender es tener el punto de vista de las dos caras de la moneda, una puede usarlo
a tu favor u otra que no permitas que otros lo utilicen contigo , por ello solo nos limitamos a darles
a conocer el resumen de cada ley el cual ayudará tanto a mi como a ustedes y , será decisión de
ustedes como actuar sobre aquello, ya que no estoy de acuerdo en todos los conceptos planteados
y creo que ustedes tampoco lo estarán.