100% encontró este documento útil (1 voto)
423 vistas8 páginas

Romance y tensión en "White Hot Kiss"

Este extracto narra una escena íntima entre Roth, un demonio, y Layla, una humana. Roth siente una fuerte atracción física y emocional hacia Layla que lo desconcierta, ya que nunca antes se había preocupado por los sentimientos de otra persona. Cuando Layla se acerca a él de forma sugerente, Roth lucha contra sus instintos más primarios para no aprovecharse de ella. Finalmente se besan y acarician apasionadamente, dejándose llevar por la atracción mutua pero también confundidos por los sentimientos desconocidos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
100% encontró este documento útil (1 voto)
423 vistas8 páginas

Romance y tensión en "White Hot Kiss"

Este extracto narra una escena íntima entre Roth, un demonio, y Layla, una humana. Roth siente una fuerte atracción física y emocional hacia Layla que lo desconcierta, ya que nunca antes se había preocupado por los sentimientos de otra persona. Cuando Layla se acerca a él de forma sugerente, Roth lucha contra sus instintos más primarios para no aprovecharse de ella. Finalmente se besan y acarician apasionadamente, dejándose llevar por la atracción mutua pero también confundidos por los sentimientos desconocidos
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

White Hot Kiss

Jennifer L. Armentrout

El Abogado del Diablo


Roth´s POV

Tener a Layla en el lugar que llamo casa me desconcertó. Cada célula


de mi cuerpo estaba híper consiente de cada pequeño aliento que ella
tomaba, cada vez que se movía, incluso lo más mínimo.
Ella estando aquí tenía mi piel hormigueando por cambiar de forma.

Y hombre, probablemente había toda clase de cosas mal con eso.

Layla estaba sentada en el borde de la cama mientras metía las cajas


con sobras de arroz al refrigerador. Quitando mis botas con la punta
del pie, la observe por el rabillo de mis ojos. Ella jugueteaba con las
mangas de su blusa y entonces sus manos fueron a las puntas de su
cabello, jugando con las hebras rubio claro.

Incline mi cuerpo hacia ella sin realmente darme cuenta, mi cabeza


ladeada a un lado. El depredador que era inhalando profundamente,
probando la esencia cítrica del nerviosismo. Una parte de mi quería
abalanzarse, pero la otra parte –el desconocido que parecía haberse
arrastrado dentro de mí –me retenía.
Su mirada parpadeo hacia mí y luego a la distancia, asustadiza como
un potro recién nacido. Los demonios como yo prosperaban de las
emociones humanas, especialmente la clase derivada de una
debilidad u otra. Estaba en mi naturaleza aprovecharme de eso –
aprovecharme de ella.
Ni una simple parte de mi era humana, y mi verdadera naturaleza no
estaba domada, pero estando alrededor de ella, era… diferente.
Me apoye contra la pared, sonriendo ligeramente mientras se tensó.
“Estas nerviosa.”
Levanto su pequeña y redonda barbilla. “No, no lo estoy.”

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
El dragón en mi estómago se desplazó en respuesta a su negación y
yo reí. “Puedo oler tu nerviosismo, Layla. No puedes mentir sobre
eso.”
Su nariz arrugándose mientras traía sus piernas contra su pecho,
asegurando sus brazos alrededor de ellas. “¿No estás en absoluto
nervioso? ¿Qué si la llave no está ahí? ¿Qué si lo está y está
custodiada? Dudo que seamos capaces de solo entrar y tomarla.”
Como si estuviera nervioso sobre eso.
“Yo no estaba hablando de eso.” Me aparte de la pared, acercándome
a ella. El aroma a naranja incrementándose y reduje mi ritmo.
Sentándome a su lado, puse mis manos al lado de sus pies descalzos.
Pies pequeños y diminutos dedos. Pintados de rosa. Infierno, todo en
ella era pequeño. Todo excepto su personalidad y su coraje. “Pero
respondiendo a tu pregunta, no, no estoy nervioso. No importa que
nos lancen. Seré capaz de manejarlo.”
Sus labios se torcieron. “Bueno, no eres especial. ¿Muy arrogante?”
“Soy todo tipo de especial, pero sabes eso.” Acercándome mas,
porque no podía ayudarme a mí mismo –no que estuviera tratando –
puse mi barbilla en sus rodillas. Los cítricos encendiéndose y luego
menguando. Interesante. “Estas nerviosa porque estás aquí
conmigo.”
Labios rosados tenues se separaron, y demonios, recordaba como
esos labios sabían y se sentían. Había pasado una cantidad
preocupante de tiempo pensando en esos labios.
“Me pones nerviosa,” dijo.
Mi boca se curvo en una sonrisa mientras me enderezaba, alineado
justo con el objeto de mi obsesión. “Deberías estar nerviosa.”
“Eso es tranquilizador.” Se mantuvo todavía.
Me reí entre dientes y luego giré. Rumbo a las estanterías llenas, corrí
mis dedos sobre los lomos hasta establecerme en lo que estaba
buscando. Mirando sobre mi hombro, vi el rubor en sus mejillas.
“¿Película?”

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
Asintió.
Una vez que tuve la película puesta, me tendí en la cama y esperé. No
tardó un minuto.
“¿El Abogado del Diablo?” dijo.
Tuve que sonreír.
“Linda elección.” Negó con la cabeza y su propio perfume se apoderó
de mí. Una mezcla de vainilla y melocotones. Me gustaba. Me gustaba
bastante. Porque abajo en el infierno, todo olía a azufre y sangre.
Hogar dulce maldito hogar.
“Solo mira y disfruta,” dije.
Layla se concentró en la televisión, pero sabía que no estaba
prestando atención. No por mucho tiempo. Ella estaba nerviosa al
punto de que estaba esperando a que se arrastrara fuera de su piel,
pero después de un tiempo su ansiedad se estableció y se convirtió en
algo... más.
Inhale y mi corazón golpeo contra mis costillas. Una dulce y picante
esencia envolvió mis sentidos.
Whoa.
Mi corazón golpeteo alrededor un poco más, acompañado por mi
pulso. Mi mirada se desliza a ella, viajando sobre sus mejillas
ligeramente ruborizadas. Prácticamente sabía lo que ella estaba
pensando. Santa mierda, sabía totalmente a donde su mente estaba
yendo.
Cada músculo de mi cuerpo se puso rígido cuando ella tomó una
respiración profunda y luego se acostó a mi lado. Mi pecho paro de
moverse. Respirar estaba sobrevalorado. ¿Estaba ella…?
Se movió más cerca, presionándose contra mí y colocando una
pequeña mano en mi pecho, y por el amor de todas las cosas profanas,
la respuesta de mi cuerpo azotó a través de mí como el viento
perseguido por el fuego del infierno.

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
Layla no se movió. Yo todavía no respiraba, y sabía –yo sabía –que
ella era totalmente inocente y no tenía idea de lo que realmente estaba
comenzando, a que le estaba abriendo la puerta.
“Layla…”
Sorprendida, retiró la mano, pero moviéndome tan rápido como una
serpiente, cogí su muñeca. “¿Qué estás haciendo?” pregunte.
Su pecho se levantó bruscamente y no respondió. No lo necesitaba.
La pesada, rica esencia me lo dijo todo. Rodé, presionándola sobre su
espalda, mis brazos enjaulándola debajo de mí.
Nuestras miradas colisionaron. Sus ojos estaban amplios, y todo por
lo que sentía curiosidad fue arruinado por los pálidos orbes grises.
Un estremecimiento me sacudió cuando me contuve. Un montón de
mi quería comérsela.
En más de un sentido.
“Soy un demonio, Layla. Lo que veo en tus ojos y lo que siento de tu
cuerpo es algo que tomaré. No te equivoques. Te daré una
oportunidad. Cierra tus ojos, y voy a dejar esto ir.”
Ella no cerró sus ojos.
Una serie de hormigueos enroscándose en mi espalda. Yo no sabía lo
que era, pero había una pequeña voz en la parte posterior de mi
cabeza que me advertí a proceder lentamente, de aplacar los impulsos
más primarios. Extraño. En toda mi vida ni una vez di dos mierdas
por las preocupaciones, miedos, nerviosismo o falta de experiencia de
nadie. Ni una sola vez.
¿Pero Layla?
Estaba pensando demasiado.
Baje mi boca a la suya y la besé. Nada de esa mierda de la primera
vez que nos besamos. Tomé su boca, y cuando ella gimió, casi lo
perdí. Sus emociones dispersas por todo el lugar cuando sintió el
perno en mi lengua.

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
Sus manos subieron, cavando en mi cabello. Cuando ella tiró, la
pequeña pizca de dolor trajo un gruñido profundo desde mi
garganta. Deslice mi mano por su hombro, a lo largo de su cintura a
su pierna, enganchando su muslo alrededor de mi cintura. Jadeó en
el beso cuando nos presionamos juntos, y no podía haber ninguna
duda en su mente de que yo estaba sintiendo esto. Realmente
sintiendo esto.
Pero quería más. Infierno, siempre quería más.
Mi mano hizo su camino bajo el dobladillo de su blusa. Al primer roce
de su piel desnuda contra mi mano me sentí como si nunca hubiera
tocado a una chica antes. Patético. Ligeramente perturbador. Pero
todo en lo que podía pensar era en como de suave era su piel.
Y luego ella cambió las tornas justo en mí. Bam. Así como así.
Su cuerpo se movió bajo el mío, arrastrándome hacia ella, y mientras
sus manos se arrastraban por encima de mi bajo vientre, todo el aire
que había estado conteniendo fue expulsado en un gemido áspero. Su
toque fue tentativo e inseguro al principio y de alguna manera me
deshizo más de lo que una experta caricia podría.
Me separé, tirando de mi camisa por encima de mi cabeza y
arrojándola a un lado, dándole más acceso. Sus ojos viajaron sobre mí
lentamente, tocando cada marca en mi piel, deteniéndose en algunas
zonas, especialmente donde descansaba el dragón.
Cuando su mirada se desvió hasta la mía, algo se sacudió dentro de
mi pecho. No lo entendía. No quería pensar realmente en ello.
Acercando nuestras bocas de nuevo juntas, me acomodé bajando en
ella, dejando caer un beso en sus mejillas y cada centímetro cuadrado
mientras acunaba su hermoso rostro.
Me perdí en la sensación de sus labios por un rato y luego me
temblaban las manos mientras tiraba de su suéter, lanzándolo allí
donde mi camisa había aterrizado. Ella estaba a bordo, arrastrando la
punta de sus dedos al botón de mis jeans. Oh, sí, mi cuerpo se levantó
y se dio cuenta de a dónde se dirigía.
Pero entonces hice la cosa más extraña.

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
Capturando sus manos, yo las aparté, y entonces fueron las puntas de
mis dedos las que hicieron un poco de exploración. Pero el sonido, su
forma de moverse, me dejó fuera. Maldición, podía sentir mi piel
apretarse, y cada pocos segundos una onda de choque corría a través
de mí.
Mi cuerpo se rompió y yo sabía que la estaba aplastando contra mí,
pero no podía parar. Nuestros cuerpos estaban presionados juntos en
todos los lugares correctos. Mis caderas meciéndose contra las suyas,
reflejando exactamente donde quería tomar esto. La sensación de su
piel contra la mía me dejo temblando. Nadie…nadie había tenido esta
clase de poder sobre mí, pero cuando la bese de nuevo, cuando
nuestros labios se fundieron, y el beso se calentó y profundizo, fue la
primera vez que probé el cielo.
Sus dedos se clavaron en mis brazos mientras deslicé mi mano hacia
abajo, debajo de su pecho, alrededor de su ombligo y entonces más
abajo… y más abajo todavía. Observé, remachado, incapaz de apartar
la mirada mientras ella se tensó y sus pupilas se dilataron.
“Roth, yo…yo no sé…”
“Está bien,” dije, mis labios rozando los suyos, y santo infierno, estaba
bien. No lo entendí. Mi cuerpo no estaba de acuerdo con eso, pero yo
lo estaba –realmente lo estaba. “Esto es sobre ti. Si, esto es totalmente
sobre ti.” La verdad de eso era como un golpe en el pecho. “Me
deshaces. No tienes idea de cómo me deshaces.”
Layla contuvo la respiración entrecortada y luego demostré mis
palabras. Era todo sobre ella, y me vanagloriaba de ello. ¿Tocarla así?
¿Sosteniéndola mientras entregaba su cuerpo? ¿Escuchando los
suaves sonidos que hacía? Si, fue todo sobre ella y valía malditamente
la pena.
Pero entonces ella grito, y yo también –santo infierno –yo sabía que
el cielo debía sonar así. Me quedé asombrado. Destrozado.
Completamente destrozado. Yo ni siquiera sabía quién o qué era
nunca más. Todo lo que podía hacer era abrazarla, y esta parte dentro
de mí, este curioso nuevo aspecto, atesorando el momento que se

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
sintió como una eternidad, pero no era tiempo suficiente. Finalmente
me levante, separando nuestros cuerpos por meras pulgadas.
Nuestros ojos se encontraron y sus labios en forma de arco se
curvaron hacia arriba, el más pequeño gesto en las esquinas, y algo
grande se rompió dentro de mí. O tal vez no era tanto una ruptura.
Tal vez una construcción de cosas, como siendo remodelado en algo
nuevo. Algo con lo que no tenía experiencia.
Alise mis dedos sobre su mejilla caliente. “Lo que daría…”
No había manera para mí de terminar ese pensamiento. No en voz
alta. Yo no sabía una mierda en este punto, pero si sabía que daría mi
vida por ella.
Y eso era malditamente épico.
Los demonios no daban nada por nadie más.
Presione un beso en su frente y entonces me desplace sobre mi
espalda, manteniéndola tan cerca a mi lado que no podría decir
donde terminaba ella y comenzaba yo.
Sosteniendo mi mano en alto cuando ella comenzó a acercarse aún
más, tome varias respiraciones profundas. “Necesito un minuto.”
Layla comenzó a alejarse.
Apreté mi agarre en ella, manteniéndola asegurada a mí. “Está bien.
Tal vez necesito más de un minuto.”
Mientras esperaba a calmar mi respiración, pensé sobre esto. Esta
atracción. Esta necesidad. Este algo más fuerte. Oh, era
probablemente una mala, mala cosa. Los demonios no se enamoran.
Nos obsesionamos. Estaba comenzando a sentir eso. La necesidad de
mantenerla cerca, de consumir todo su tiempo…pero algo sobre esto
era diferente de como lo había imaginado. Para empezar, no quería
sofocarla. No quería controlar su vida. Otra vez, eso iba contra mi
naturaleza.
“¿Por qué…por qué te detuviste?” pregunto.

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx
White Hot Kiss
Jennifer L. Armentrout
“No lo sé” reí. “Realmente no lo sé, pero todo está bien. Sí, todo estará
bien.”
Y por primera vez desee poder rezar. Poder rezar para que todo
estuviera bien. Por ella. Por nosotros. Pero incluso si pudiera rezar,
yo sabía algo que la mayoría de los mortales y Guardianes no se
atreverían a aceptar.
Las plegarias…no fueron respondidas en mucho tiempo.
O la respuesta era una que nunca se buscó.

www.keepreading-ifyoudare.blogspot.mx

También podría gustarte