¿Cuáles son las indicaciones para ventilación a presión positiva?
Después de completar los pasos iniciales, se indica la VPP si el bebé no respira (apneico) O si el bebé
tiene la respiración jadeante O si la frecuencia cardíaca del bebé es menor a 100 Ipm. Cuando se
indique, la VPP debe comenzar dentro de 1 minuto a partir del parto. Además, se puede considerar
probar con VPP si el bebé respira y la frecuencia cardíaca es mayor o igual a 100 Ipm, pero la
saturación de oxígeno del bebé no se puede mantener dentro del rango objetivo a pesar del oxígeno
a flujo libre o CPAP.
¿Cuándo se debería considerar una vía aérea alternativa?
Se debe considerar la introducción de un tubo endotraqueal o una máscara laríngea en las siguientes
circunstancias:
• Si la VPP con una máscara facial no da como resultado una mejora clínica, se recomienda
enfáticamente el uso de un tubo endotraqueal o una máscara laríngea para mejorar la eficacia de la
ventilación.
• Si la VPP dura más de algunos minutos, un tubo endotraqueal o una máscara laríngea pueden
mejorar la eficacia y la facilidad de la ventilación asistida.
Se recomienda enfáticamente la introducción de un tubo endotraqueal en las siguientes
circunstancias:
• Si se necesitan compresiones torácicas, un tubo endotraqueal maximizará la eficacia de cada
respiración por presión positiva y le permitirá al compresor que proporcione compresiones desde la
cabecera de la cama. Si la intubación no es exitosa o posible, se podrá usar una máscara facial.
• Un tubo endotraqueal proporciona el acceso a las vías aéreas más confiable en circunstancias
especiales, tales como (1) estabilización de un recién nacido con sospecha de hernia diafragmática,
(2) para la administración de surfactante, y (3) para la succión directa de la tráquea si la vía aérea
está obstruida por secreciones espesas.
Seleccione la hoja del laringoscopio adecuada y conéctela al mango.
a. Use una hoja N.° 1 para bebés nacidos a término.
b. Use una hoja N.° 0 para recién nacidos prematuros. Algunos operadores pueden preferir usar una
hoja N.° 00 para recién nacidos extremadamente prematuros.
Prepare el equipo de succión. Ocluya el extremo del tubo de succión para asegurarse de que la
succión se establezca entre 80 y 100 mm Hg. Conecte un catéter de succión de tamaño 10F (o más
grande) para eliminar las secreciones de la boca y la faringe. Los catéteres de succión más pequeños
(tamaño 8F y tamaño 5F o 6F) deben estar disponibles para succionar secreciones del tubo
endotraqueal, si es necesario, luego de la
colocación.
¿Cómo debe colocar al recién nacido para intubarlo?
Coloque la cabeza del bebé en la línea media, el cuello ligeramente extendido y el cuerpo recto.
Puede resultar útil colocar un pequeño rollo debajo de los hombros del bebé para mantener la ligera
extensión del cuello. Esta posición de "olfateo" alinea la tráquea para una visualización óptima,
ofreciendo una línea recta de visión dentro de la glotis luego de la colocación correcta del
laringoscopio. Su ayudante debe asistirlo para mantener una buena posición durante todo el
procedimiento.
Los pasos de intubación deben completarse en un lapso de aproximadamente 30 segundos.
Durante las compresiones torácicas, la presión se debe aplicar en el tercio inferior del esternón
Coloque sus pulgares sobre el esternón justo debajo de una línea imaginaria que conecta los pezones
del bebé. Sus dedos pulgares deben colocarse en el centro del esternón, ya sea uno al lado del otro o
uno sobre el otro. No coloque sus pulgares sobre las costillas o el xifoides. El xifoides es la pequeña y
puntiaguda proyección donde se encuentran las costillas inferiores en la línea media. Rodee el tórax
del bebé con sus manos. Coloque sus dedos bajo la espalda del bebé para proporcionar apoyo. No es
preciso que sus dedos se toquen.
¿Qué tan profundo se comprime el pecho?
Utilizando sus pulgares, presione el esternón hacia abajo para comprimir el corazón entre el esternón
y la columna. No apriete el tórax con las manos que lo están rodeando. Con sus pulgares en la
posición correcta, utilice presión suficiente para deprimir el esternón aproximadamente un tercio del
diámetro anteroposterior (AP) del tórax, y luego libere la presión para dejar que el corazón vuelva a
llenarse. Una compresión consiste de la presión hacia abajo más la liberación. La distancia real
comprimida dependerá del tamaño del bebé. Sus pulgares deben permanecer en contacto con el
pecho tanto durante la compresión como al liberar la presión. Deje que el tórax se expanda
completamente levantando sus pulgares lo suficiente, durante la fase de liberación, para permitir
que el pecho se expanda; sin embargo, no levante sus pulgares completamente del pecho entre las
compresiones.
¿Cuál es la frecuencia de compresión?
La frecuencia de compresión es de 90 compresiones por minuto. Para alcanzar esta frecuencia,
proporcionará tres compresiones rápidas y 1 ventilación durante cada ciclo de 2 segundos.
Para ayudar en la coordinación, la persona que realiza las compresiones debe contar el ritmo en voz
alta. El objetivo es proporcionar 90 compresiones por minuto y 30 ventilaciones por minuto (90 + 30
= 120 “eventos” por minuto). Este es un ritmo rápido, y se requiere práctica para lograr una buena
coordinación.
Conozca el ritmo contando en voz alta: “Uno-y-dos-y-tres-y-ventila-y; Uno-y-dos-y-tres-y-ventila-y;
Uno-y-dos-y-tres-y-ventila-y...”. • Comprima el pecho con cada número contado (uUno, dos, tres”). •
Libere el pecho entre cada número (“-y-”). • Haga una pausa y administre ventilación a presión
positiva cuando la persona que realiza las compresiones diga en voz alta “ventila-y”.
La inhalación tiene lugar durante la parte de “ventila-y” del ritmo y la exhalación tiene lugar durante
la presión hacia abajo de la siguiente compresión. Note que durante las compresiones torácicas, la
frecuencia de ventilación es más lenta que la que usó cuando solamente administró ventilación
asistida. Esta frecuencia más lenta se usa para aplicar un número de compresiones adecuado y evitar
administrar compresiones y ventilación simultáneamente.
¿Qué concentración de oxígeno se debería usar en la ventilación a presión positiva durante las
compresiones torácicas?
Cuando se inician las compresiones torácicas, aumente la concentración de oxígeno a 100 %. Durante
las compresiones torácicas, la circulación puede ser tan mala que el oxímetro de pulso no
proporcionará una señal confiable. Una vez que la frecuencia cardíaca sea mayor a 60 lpm y se logre
una señal del oxímetro de pulso confiable, ajuste la concentración de oxígeno para lograr la
saturación de oxígeno objetivo.
¿Cuándo debe verificar la frecuencia cardíaca del bebé luego de comenzar las compresiones?
Espere 60 segundos después de comenzar las compresiones torácicas y la ventilación coordinadas
antes de pausar brevemente para volver a evaluar la frecuencia cardíaca. Los estudios han
demostrado que puede llevar un minuto o más para que la frecuencia cardíaca aumente luego de
iniciadas las compresiones torácicas. Cuando se detienen las compresiones, la perfusión de las
arterias coronarias disminuye y se requiere tiempo para recuperarse una vez que se retoman las
compresiones. Por lo tanto, es importante evitar las interrupciones innecesarias en las compresiones
torácicas debido a que cada vez que detiene las compresiones, puede retrasar la recuperación del
corazón.
¿Cómo debe evaluar la respuesta de la frecuencia cardíaca del bebé durante las compresiones?
Haga una breve pausa en las compresiones y, de ser necesario, detenga la ventilación. El método
preferido para evaluar la frecuencia cardíaca durante las compresiones torácicas es el uso del
monitor cardíaco electrónico (ECG). Puede evaluar la frecuencia cardíaca del bebé mediante la
escucha con un estetoscopio o el uso de un oxímetro de pulso. Hay limitaciones para cada uno de
estos métodos.
¿Cuándo detiene las compresiones torácicas?
Interrumpa las compresiones torácicas cuando la frecuencia cardíaca sea de 60 lpm o más alta. Una
vez que se suspendan las compresiones, vuelva a administrar VPP a una frecuencia más rápida de 40
a 60 respiraciones por minuto.
¿Cuándo se indica la adrenalina y cómo debe administrarse?
Indicación
La adrenalina se indica si la frecuencia cardíaca del bebé sigue por debajo de 60 lpm luego de
• Al menos 30 segundos de VPP que insufla los pulmones (mueve el pecho) y
• Otros 60 segundos de compresiones torácicas coordinadas con VPP usando oxígeno al 100 %.
En la mayoría de los casos, se debería haber proporcionado al menos 30 segundos de ventilación a
través de un tubo endotraqueal o una máscara laríngea correctamente introducidos. No se indica el
uso de adrenalina antes haber establecido una ventilación que insufle los pulmones de manera
eficaz. Concentración La adrenalina se encuentra disponible en 2 concentraciones.
Solamente se puede usar la preparación de 1:10 000 (0.1 mg/ml) en reanimación neonatal.
Vía Intravenosa (preferida) o intraósea: La adrenalina debe llegar rápidamente a la circulación venosa
central. Los medicamentos llegan rápidamente a la circulación venosa central cuando son
administrados por un catéter venoso umbilical o una aguja intraósea. No se recomienda intentar la
inserción de un catéter intravenoso periférico para administrar medicamentos de emergencia en el
contexto de un colapso cardiovascular debido a que es probable que no tenga éxito, que cause la
extravasación de adrenalina en el tejido y que retrase la administración de una terapia que pueda
salvar la vida. Endotraqueal (menos eficaz): Es posible que algunos médicos opten por administrar
una dosis de adrenalina por el tubo endotraqueal mientras se está estableciendo un acceso vascular.
Aunque puede ser más rápido administrar adrenalina endotraqueal, los estudios sugieren que la
absorción no es confiable y que la ruta endotraqueal es menos eficaz. Por esta razón se recomiendan
la vía intravenosa e intraósea.
Preparación:
Use un conector o una llave de paso estéril para transferir la adrenalina desde el vial de vidrio del
inyector a la jeringa Intravenosa/Intraósea: Prepare la adrenalina intravenosa o intraósea en una
jeringa de 1 mi etiquetada. Etiquete claramente la jeringa: “Adrenalina-IV”. Endotraqueal: Prepare la
adrenalina endotraqueal en una jeringa de 3 a 5 ml. Etiquete claramente la jeringa: “Adrenalina-
SOLO E T Asegúrese de no utilizar esta jeringa más grande para la administración intravenosa o
intraósea.
Dosis
Intravenosa o intraósea: La dosis intravenosa o intraósea recomendada es de 0.1 a 0.3 ml/kg
(equivalente a 0.01 a 0.03 mg/kg). Necesitará calcular el peso del bebé después del parto.
Endotraqueal: Si decide administrar una dosis endotraqueal mientras se establece el acceso vascular,
la dosis recomendada es de 0.5 a 1 ml/kg (equivalente a 0.05 a 0.1 mg/kg). Esta dosis más alta
solamente se recomienda para la administración endotraqueal. NO administre la dosis más alta por
vía intravenosa o intraósea.
Administración
La adrenalina se administra rápidamente.
Intravenosa o intraósea: El fármaco debe ir seguido de un lavado de 0.5 a 1 ml de solución salina
normal.
Endotraqueal: Cuando administre adrenalina endotraqueal, asegúrese de administrar el fármaco
directamente en el tubo, teniendo cuidado de no dejarla depositada en el conector del tubo. Debido
a que administrará un gran volumen de líquido en el tubo endotraqueal, la administración del
fármaco debe ir seguida de varias respiraciones a presión positiva para distribuir el fármaco por los
pulmones.
¿Qué debe esperar que suceda después de administrar adrenalina?
Evalúe la frecuencia cardíaca un minuto después de la administración de adrenalina. A medida que
continúa con la VPP con oxígeno al 100 % y compresiones torácicas, la frecuencia cardíaca debería
aumentar a 60 lpm o más, dentro de aproximadamente un minuto después de la administración de
adrenalina intravenosa o intraósea.
Si la frecuencia cardíaca es menor de 60 lpm después de la primera dosis de adrenalina intravenosa o
intraósea, puede repetir la dosis cada 3 a 5 minutos. Si comenzó en el extremo inferior del rango de
dosis, debe considerar la posibilidad de aumentar las dosis posteriores. No exceda la dosis máxima
recomendada. Si no hay una respuesta satisfactoria después de la adrenalina intravenosa o
intraósea, considere la posibilidad de que haya otros problemas como la hipovolemia y un
neumotórax a tensión.
¿Cuándo debe considerar la administración de un expansor de volumen?
Si hubo una hemorragia materno-fetal aguda, sangrado de vasa previa, sangrado vaginal abundante,
desprendimiento de placenta, traumatismo fetal, cordón prolapsado, circular de cordón apretado o
pérdida de sangre por el cordón umbilical, es posible que el bebé esté en choque hipovolémico.
Puede que el bebé tenga una frecuencia cardíaca persistentemente baja que no responde a una
ventilación efectiva, compresiones torácicas y adrenalina. Los bebés hipovolémicos posiblemente se
vean pálidos, tengan un retraso en el relleno de los capilares y/o pulso débil. En algunos casos, habrá
signos de shock sin evidencia obvia de pérdida de sangre. Se indica la administración de un expansor
de volumen si el bebé no responde a los pasos de reanimación y hay signos de shock o antecedentes
de pérdida de sangre aguda.
Los expansores de volumen no deben administrarse a modo de rutina durante la reanimación, en
ausencia de choque o antecedentes de una pérdida de sangre aguda. La administración de un gran
volumen a un corazón que ya está lesionado en realidad puede empeorar el rendimiento cardíaco y
perjudicar aún más al recién nacido.
Dosis
La dosis inicial del expansor de volumen seleccionado es de 10 ml/kg. Si el bebé no mejora después
de la primera dosis, tal vez deba administrarle 10 ml/kg adicionales. En casos inusuales de grandes
pérdidas de sangre podría tenerse en cuenta la administración de volumen adicional.
Vía
Las opciones para el acceso de emergencia al sistema vascular durante el choque hipovolémico son,
entre otras, la colocación de un catéter venoso umbilical o la introducción de una aguja intraósea. No
se recomienda intentar la introducción de un catéter intravenoso periférico para administrar
volumen de emergencia en el contexto de un colapso cardiovascular.
Preparación
Llene una jeringa grande (30 a 60 mi) con el expansor de volumen seleccionado. Si usa una solución
salina, etiquete la jeringa.
Administración
En la mayoría de los casos, la hipovolemia aguda que resulte en una necesidad de reanimación debe
poder corregirse bastante rápido. Ningún ensayo clínico ha establecido una velocidad de infusión
óptima pero, en la mayoría de los casos, es razonable una infusión constante durante 5 a 10 minutos.
En los recién nacidos prematuros con menos de 30 semanas de gestación, la administración rápida
de un expansor de volumen puede aumentar el riesgo de hemorragia intracraneal.