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Aquiles

1) Aquiles era un héroe griego famoso por su participación en la guerra de Troya. 2) Era hijo de Peleo y la ninfa marina Tetis, y fue entrenado en la guerra por el centauro Quirón. 3) En la Ilíada de Homero, Aquiles se retira de la guerra debido a una ofensa del líder Agamenón, causando problemas para los griegos.

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Aquiles

1) Aquiles era un héroe griego famoso por su participación en la guerra de Troya. 2) Era hijo de Peleo y la ninfa marina Tetis, y fue entrenado en la guerra por el centauro Quirón. 3) En la Ilíada de Homero, Aquiles se retira de la guerra debido a una ofensa del líder Agamenón, causando problemas para los griegos.

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Aquiles

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Para otros usos de este término, véase Aquiles (desambiguación).

Aquiles en la corte del rey Licomedes (detalle). Colección Borghese, Museo del Louvre (París).

En la mitología griega, Aquiles1 o Aquileo2 (en griego antiguo Ἀχιλλεύς y


en griego moderno Αχιλλέας) fue un héroe de la guerra de Troya y uno de los
principales protagonistas y más grandes guerreros de la Ilíada de Homero.
Era nieto de Éaco e hijo de Peleo y de Tetis, por lo que se le llama a menudo
"Pélida" y "Eácida". En la célebre obra homérica, Aquiles suele ser calificado como
«el de los pies ligeros», ya que se le consideraba el más veloz de los hombres.
Leyendas posteriores (empezando por un poema de Estacio del siglo I) afirman
que Aquiles era invulnerable en todo su cuerpo salvo en su talón. Estas leyendas
sostienen que Aquiles murió en batalla al ser alcanzado por
una flecha envenenada en el talón, es de aquí donde la expresión «talón de
Aquiles» toma forma para aludir a la única debilidad de una persona; y en el
campo de la anatomía se llama «Tendón de Aquiles» a un tendón en la parte
posterior de la pierna.
Aquiles también es famoso por ser el más hermoso de los héroes reunidos
en Troya,3 así como el más rápido. En su mito es crucial su relación con Patroclo,
su compañero de armas.

Índice

 1Nacimiento
 2Aquiles en Esciro
 3Aquiles en la guerra de Troya
o 3.1Télefo y la "magia empática"
o 3.2Cicno de Colonaá
o 3.3Troilo
o 3.4En la Ilíada
o 3.5En la Etiópida
o 3.6Muerte de Aquiles
o 3.7El destino de la armadura de Aquiles
 4Aquiles y Patroclo
 5El culto de Aquiles en la Antigüedad
o 5.1El culto de Aquiles en la época moderna: El Achilleion de Corfú
 6El nombre de Aquiles
 7Otras historias sobre Aquiles
 8Aquiles en la tragedia griega
 9Aquiles en el arte
 10Véase también
 11Fuentes
 12Bibliografía
 13Notas y referencias
 14Enlaces externos

Nacimiento[editar]
Aquiles era el hijo del mortal Peleo, rey de los mirmidones en Ftía (sureste
de Tesalia), y de la ninfa marina Tetis. Zeus y Poseidón se habían disputado su
mano hasta que Prometeo (o, según otras fuentes, Temis), profetizó que Tetis
engendraría un hijo todavía más grande que su padre. Por esta razón ambos
tuvieron que renunciar a su deseo, y Tetis fue obligada a casarse con Peleo. Hay
una versión alternativa en las Argonáuticas: en ella, Hera alude a la casta
resistencia de Tetis a los avances de Zeus, por lo que habría sido leal al lazo
matrimonial de Hera rechazándolo fríamente.4
Según el poema incompleto Aquileida, escrito por Estacio en el siglo I, cuando
Aquiles nació Tetis intentó hacerlo inmortal sumergiéndolo en la laguna Estigia,
pero olvidó mojar el talón por el que lo sujetaba, dejando vulnerable ese punto. 5
No está claro si esta versión del mito se conocía anteriormente. En otra cara de la
historia, Tetis ungía al niño con ambrosía y lo ponía al fuego del hogar para
quemar las partes mortales de su cuerpo. Fue interrumpida en estos quehaceres
por Peleo, que arrancó de sus manos con violencia al niño y este quedó con un
talón carbonizado. Tetis, enfurecida, abandonó a ambos. 67 Peleo sustituyó el talón
quemado de Aquiles por la taba del gigante Dámiso, célebre por su velocidad en la
carrera. De ahí que se nombrara a Aquiles como ‘el de los pies ligeros’ (πόδας
ὠκύς: podas ôkus).
Sin embargo, ninguna de las fuentes anteriores a Estacio hace referencia a esta
invulnerabilidad. Al contrario, en la Ilíada Homero menciona que Aquiles es herido:
en el Libro XXI el héroe peonio Asteropeo, hijo de Pelegón, desafía a Aquiles junto
al río Escamandro. Le arrojó dos lanzas a la vez, y una alcanzó el hombro de
Aquiles, «del cual brotó sangre negra».8 Tampoco en los poemas fragmentarios
del ciclo troyano en los que aparece una descripción de la muerte del héroe —
Cipria (autor del poema perdido en el ciclo troyano), Etiópida de Arctino de
Mileto, Pequeña Ilíada de Lesques e Iliupersis de Arctino— hay rastro de
referencias a su invulnerabilidad ni a su famoso talón. En vasijas pintadas
posteriores representando la muerte de Aquiles, una flecha alcanza su cuerpo; en
algunos casos, varias flechas.
En el monte Pelión, Peleo confió a Aquiles y Patroclo al centauro Quirón para que
los criase.9 Quirón los alimentó con fieros jabalíes, entrañas de león y médula
de oso para aumentar su valentía; además, les enseñó el tiro con arco, el arte de
la elocuencia y la curación de las heridas.
La musa Calíope les enseñó el canto, y el profeta Calcante predijo que a Aquiles
se le daría a escoger entre una vida corta y gloriosa o larga en años y anodina.
En el canto IX de la Ilíada, se cuenta que en la embajada integrada
por Odiseo, Áyax Telamonio y Fénix que este último, caballero mirmidón, había
criado al héroe cuando era un niño, y se alude a pasajes íntimos de su infancia. 10
Se habla en la misma obra de la convivencia de Aquiles con su madre,
la nereida Tetis, en el palacio de su padre: Peleo. En Ifigenia en Áulide,
de Eurípides, se cuenta que Quirón predijo las hazañas de Aquiles. 11

Aquiles en Esciro[editar]

Estatua de Aquiles (bronce), en el Aquileón, templo dedicado al héroe en Corfú (Grecia)

Algunas fuentes posteriores a Homero afirman que para mantener a Aquiles


alejado de la guerra, Tetis (o en algunas versiones Peleo) escondió al joven en la
corte de Licomedes, rey de Esciro. Allí Aquiles fue disfrazado de doncella y vivió
entre las hijas de Licomedes con el nombre de Pirra (‘pelirroja’). Con una de
ellas, Deidamía, a quien en la versión de Estacio violaba, tuvo a su único
hijo, Neoptólemo (también llamado Pirro, por el apodo de su padre). Según esta
historia, Odiseo supo por el profeta Calcas que los aqueos serían incapaces de
capturar Troya sin la ayuda de Aquiles, por lo que marchó a Esciro disfrazado de
vendedor ambulante vendiendo ropas y joyas femeninas entre las que puso un
escudo y una lanza. Cuando Aquiles inmediatamente tomó la lanza, Odiseo lo
descubrió a pesar del disfraz y lo convenció para unirse a la campaña de Troya.
En otra versión de la historia, Odiseo tocó una trompeta de alarma mientras
estaba con las mujeres de Licomedes. Mientras estas huyeron presas del pánico,
Aquiles se preparó para defender la corte, desvelando así su identidad.

Aquiles en la guerra de Troya[editar]


Télefo y la "magia empática"[editar]
Cuando los griegos partieron hacia la guerra de Troya, se detuvieron en Misia,
donde gobernaba el rey Télefo. En la batalla resultante, Aquiles hirió a Télefo. La
herida no sanaba, y Télefo pidió un oráculo, que dijo «el que hirió sanará».
Se dice que en la obra perdida de Eurípides que contaba la historia de Télefo este
fue a Áulide disfrazado de mendigo y pidió a Aquiles ayuda para curar su herida.
Aquiles se negó, alegando no tener conocimientos médicos. Alternativamente,
Télefo secuestró a Orestes, y pidió como rescate que Aquiles sanase la
herida. Odiseo señaló que la lanza era la que había infligido la herida y que por
tanto la lanza debía ser capaz de curarla. Se rasparon unos trozos de la lanza
sobre la herida, y Télefo se curó. Este es un ejemplo de magia empática.
Cicno de Colonaá[editar]
Artículo principal: Cicno (hijo de Poseidón)
Según algunas tradiciones recogidas por Plutarco y el investigador bizantino Juan
Tzetzes, una vez que los barcos griegos llegaron a Troya, Aquiles luchó y mató
a Cicno de Colona, hijo de Poseidón. Cicno era invulnerable, excepto por su
cabeza.1213
Troilo[editar]

Moneda de Aquiles, siglo IV a. C. proveniente de Larisa (inscripción ΛΑΡΙ)

Según el Relato de la Destrucción de Troya de Dares Frigio,14 el resumen latino


que transmitió la historia de Aquiles a la Europa medieval, mientras Troilo, el hijo
menor de Príamo y Hécuba (cuentan algunos que en realidad su padre era Apolo),
estaba abrevando sus caballos en la Fuente del León fuera de las murallas de
Troya, Aquiles lo vio y se enamoró de su belleza (cuya «bondad de formas» fue
descrita por Ibicos como «oro tres veces refinado»). El joven rechazó sus
proposiciones y se refugió en el templo de Apolo. Aquiles lo persiguió hasta el
interior del santuario y lo decapitó en el mismo altar del dios. 13 Se decía que en
aquel momento a Troilo le faltaba un año para su vigésimo cumpleaños, y cuenta
la leyenda que si Troilo hubiera alcanzado esa edad, Troya habría sido
invencible.15
En la Ilíada[editar]
Artículo principal: Ilíada

La Ilíada es el relato más famoso de las hazañas de Aquiles en la guerra de Troya.


La épica homérica solo abarca unas pocas semanas de la guerra y no narra la
muerte de Aquiles. Su tema es, por el contrario, la cólera del héroe. Las dos
primeras líneas de la obra rezan:
μῆνιν ἄειδε θεὰ Πηληϊάδεω Ἀχιλῆος
οὐλομένην, ἣ μυρί' Ἀχαιοῖς ἄλγε' ἔθηκεν
Canta, oh diosa, la cólera del Pelida Aquiles,
cólera funesta que causó infinitos males a los aqueos

El poema comienza con la retirada de Aquiles del campamento de los aqueos a


causa de una ofensa que le comete Agamenón, el líder del ejército sitiador.
Agamenón había tomado a una mujer llamada Criseida como esclava, y el padre
de esta, Crises, un sacerdote de Apolo, le rogó que se la devolviera. Agamenón se
negó y Apolo envió una plaga entre los griegos. El profeta Calcante determinó
correctamente la fuente de los problemas pero no quiso hablar a menos que
Aquiles jurase protegerle. Aquiles así lo hizo, por lo que Calcante declaró que
Criseida debía ser devuelta a su padre. Agamenón accedió, pero exigió entonces
que la esclava de Aquiles, Briseida, debía dársele como reemplazo. Enfadado por
esta deshonra y a instancias de Tetis, Aquiles se negó a luchar y llevar a sus
mirmidones junto a las fuerzas griegas.

Aquiles lleva a Pentesilea moribunda, hija de Ares y reina amazona que luchaba para Troya, y de quien
Aquiles se enamoró en la batalla mientras luchaba contra ella. Tras su muerte se arrepintió, tanto por su
espíritu guerrero como por su belleza.
Como la batalla se volvió contra los griegos, Néstor declaró que si Agamenón no
hubiese enfadado a Aquiles, los troyanos no estarían ganando, y le pidió que lo
aplacase. Agamenón accedió y envió a Odiseo y a otros dos jefes para ofrecer a
Aquiles la devolución de Briseida y otros obsequios. Aquiles los rechazó
tercamente y pidió a los griegos que navegaran de vuelta a casa como él estaba
planeando hacer.
Sin embargo, deseando conservar su gloria a pesar de su ausencia de la batalla,
finalmente Aquiles rezó a su madre Tetis, pidiéndole que rogase a Zeus que
permitiese a los troyanos hacer retroceder a las fuerzas griegas. Los troyanos,
dirigidos por Héctor, hicieron así retroceder al ejército griego hasta las playas y
asaltaron sus barcos. Con las fuerzas griegas al borde de la destrucción absoluta,
Aquiles accedió a que Patroclo llevase a los mirmidones a la batalla, pero siguió
negándose a luchar. Patroclo logró repeler a los troyanos de las playas, pero
murió a manos de Héctor antes de que lograsen asaltar realmente la ciudad de
Troya.
Tras recibir de Antíloco, el hijo de Néstor, la noticia de la muerte de Patroclo,
Aquiles lloró sobre el cuerpo de su amigo. Su madre Tetis vino a consolar al
afligido Aquiles, persuadiéndolo para que Hefesto le hiciese una nueva armadura,
en lugar de la que Patroclo había llevado y que fue arrebatada por Héctor. La
nueva armadura incluía el escudo de Aquiles, descrito con gran detalle por el aeda
(Ilíada, Libro XVIII, 478-608). Enfurecido por la muerte de Patroclo, Aquiles se
amigó con Agamenón y regresó colérico al campo de batalla matando muchos
hombres en busca de Héctor. Incluso luchó contra el dios fluvial Escamandro, que
se enfadó porque estaba obstruyendo sus aguas con todos los hombres que
mataba. El dios intentó ahogarlo pero fue detenido por Hera y Hefesto. El
propio Zeus advirtió la furia de Aquiles y envió a los dioses para contenerlos,
pues Troya no debía destruirse aún. Finalmente Aquiles encontró a su víctima y
persiguió a Héctor alrededor de las murallas de Troya. Dieron tres vueltas en torno
a ellas hasta que Atenea tomó la forma de Deífobo, hermano de Héctor y así
convenció a este último para luchar cara a cara contra Aquiles. Aquiles mató a
Héctor clavándole la lanza en el cuello y para culminar su venganza ató el cuerpo
a su carro y lo arrastró por el campo de batalla durante nueve días. Luego presidió
los juegos funerarios en honor de Patroclo.
Con la ayuda del dios Hermes, Príamo, el padre de Héctor, fue a la tienda de
Aquiles y lo convenció de que le permitiese celebrar los ritos funerarios de su hijo.
Con este gesto, Aquiles finalmente depone su ira. El pasaje final de la Ilíada es el
funeral de Héctor. En la Ilíada, Aquiles es el único mortal que experimenta una
cólera que no es trivial, que hace una referencia especial a los dioses (menis). Su
ira es a veces vacilante y otras veces absoluta. La «humanización» de Aquiles por
los sucesos de la guerra es un tema importante del relato.
En la Etiópida[editar]
La épica cíclica Etiópida, una obra que se cree compuesta tras la Ilíada,
posiblemente el siglo VII a. C., prosigue narrando los sucesos de la guerra. Esta
obra se ha perdido aunque su argumento se conoce por fragmentos dispersos
citados por autores posteriores, como Quinto de Esmirna. La historia continúa así:
Sin el auxilio de su máximo héroe, la caída de Troya era inminente. Sin embargo,
los defensores recibirían la ayuda de dos naciones extranjeras: las amazonas
primero, y los etíopes después. Aquiles se mediría sucesivamente con los jefes de
ambas naciones en combate singular. Aquiles, tras su tregua temporal con
Príamo, luchó y mató a la reina amazona Pentesilea. Aquiles atravesó su pecho
con una lanza, pero al verla morir quedó sobrecogido por su belleza, y cuando
Tersites, uno de los soldados griegos, se burló de él por su muestra de debilidad,
Aquiles lo mató. Diomedes, primo de Tersites, arrojó en venganza el cuerpo de la
amazona al río Escamandro. Según otras versiones, fue Aquiles quien lo enterró
en las orillas de este río.
Tras la muerte de Patroclo, el compañero más cercano de Aquiles había pasado a
ser Antíloco, el hijo de Néstor. Cuando Memnón de Etiopía mató a Antíloco,
Aquiles irrumpió de nuevo en el campo de batalla buscando venganza. La lucha
entre Aquiles y Memnón por Antíloco se hace eco de la de Aquiles y Héctor por
Patroclo, salvo porque Memnón (a diferencia de Héctor) es también hijo de una
diosa, como Aquiles. Muchos investigadores homéricos argumentan que este
episodio inspiró muchos detalles de la Ilíada sobre la descripción de la muerte de
Patroclo y la reacción de Aquiles.
Muerte de Aquiles[editar]

Muerte de Aquiles. Aquileón, Corfú, Grecia

Como había predicho Héctor en su último aliento, su hermano menor Paris mató a


Aquiles, bien con una flecha (en el talón según Estacio)16 o con un cuchillo por la
espalda cuando visitaba a Políxena, una princesa troyana. Según algunas
versiones, el dios Apolo guió la flecha de Paris, o bien era el mismo Apolo quien lo
mató disfrazado de Paris.17
Sus huesos fueron mezclados con los de Patroclo, y se celebraron juegos
funerarios. Aquiles fue representado en la pérdida épica de la guerra de Troya
de Arctino de Mileto viviendo tras su muerte en la isla de Leuce en la
desembocadura del Danubio (véase más abajo).
Más tarde, Filoctetes mató a Paris usando el enorme arco de Heracles.
El destino de la armadura de Aquiles[editar]
La armadura de Aquiles fue objeto de una disputa entre Odiseo y Áyax el
Grande (primo menor de Aquiles). Ambos compitieron por ella dando discursos
sobre por qué fueron los más bravos tras Aquiles y los más merecedores del
mismo. Odiseo ganó. Áyax se volvió loco de dolor y angustia y juró matar a sus
compañeros; empezó a matar vacas y ovejas, creyendo en su locura que eran
soldados griegos. Entonces se suicidó, en la playa, dejándose caer sobre la
espada que anteriormente le había otorgado su enemigo favorito: el príncipe
troyano Héctor.

Aquiles y Patroclo[editar]

Aquiles venda el brazo de su amante Patroclo, quien gira su cabeza a un lado para no ver la sangre y
que Aquiles no advierta sus muecas de dolor.

La relación de Aquiles con Patroclo es un aspecto clave de su mito. Su naturaleza


exacta ha sido objeto de disputa tanto en el periodo clásico como en la época
moderna. En la Ilíada queda claro que los dos héroes tienen una amistad profunda
y extremadamente significativa, pero la evidencia de un elemento romántico o
sexual es inequívoca. Patroclo fue enviado por su padre a Ptía, donde conoce a
Aquiles y donde se hace su compañero de armas. Los comentadores del periodo
clásico hasta la actualidad han tendido a interpretar la relación a través de las
lentes de sus propias culturas. La Ilíada describe a la dupla de héroes como
«compañeros de guerra» no sexuales. En el canto IX de la Iliada se presenta a
Aquiles y Patroclo durmiendo cada uno con una mujer, Aquiles con Diomeda y
Patroclo con Ifis, mujer que por cierto, el propio Aquiles entregó a Patroclo.
Así dijo, y Patroclo obedeció al compañero amado.
Pero entonces la diosa no le anunció la gran desgracia que acababa de ocurrir: la muerte del
compañero a quien más amaba.
En otro tiempo, tú, infeliz, el más amado de los compañeros, me servías en esta tienda, diligente
y solícito, el agradable desayuno cuando los aqueos se daban prisa por trabar el luctuoso
combate con los troyanos, domadores de caballos. Y ahora yaces, atravesado por el bronce, y yo
estoy ayuno de comida y de bebida, a pesar de no faltarme, por la soledad que de ti siento.
¡Hija mía! Desamparas de todo en todo a ese eximio varón. ¿Acaso tu espíritu ya no se cuida de
Aquiles? Hállase junto a las naves de altas popas, llorando a su compañero amado;
En las naves yace Patroclo muerto, insepulto y no llorando, y no le olvidaré mientras me halle
entre los vivos y mis rodillas se muevan; y si en el Hades se olvida a los muertos, aun allí me
acordaré del compañero amado.
¡No, por Júpiter, el supremo y más poderoso de los dioses! No es justo que el baño moje mi
cabeza hasta que ponga a Patroclo en la pira, le erija un túmulo y me corte la cabellera; porque
pesar tan grande no volverá jamás a sentirlo mi corazón mientras me cuente entre los vivos.
Ahora celebremos el triste banquete; y cuando se descubra la aurora, manda, ¡oh rey de
hombres, Agamenón!, que traigan leña y la coloquen como conviene a un muerto que baja a la
región sombría, para que pronto el fuego infatigable consuma y haga desaparecer de nuestra
vista el cadáver de Patroclo, y los guerreros vuelvan a sus ocupaciones.

El siguiente texto hace referencia al sueño de Aquiles; Patroclo le dice que


entierren sus cenizas junto con las de él.
“No dejes mandado, ¡oh Aquiles!, que pongan tus huesos separados de los míos: ya que juntos
nos hemos criado en tu palacio, desde que Menetio me llevó de Opunte a vuestra casa por
deplorable homicidio -cuando encolerizándome en el juego de la taba maté involuntariamente al
hijo de Anfidamante-, y el caballero Peleo me acogió en su morada, me crio con regalo y me
nombró tu escudero; así también, una misma urna, la ánfora de oro que te dio tu veneranda
madre, guarde nuestros huesos».”
“¿Por qué, cabeza querida, vienes a encargarme estas cosas? Te obedeceré y lo cumpliré todo
como lo mandas. Pero acércate y abracémonos, aunque sea por breves instantes, para saciarnos
de triste llanto».
En diciendo esto, le tendió los brazos, pero no consiguió asirlo: disipóse el alma cual si fuese
humo y penetró en la tierra dando chillidos. Aquiles se levantó atónito, dio una palmada y
exclamó con voz lúgubre: [...]

El culto de Aquiles en la Antigüedad[editar]

Estatua de Aquiles, Hyde Park, Inglaterra

Hubo un culto arcaico de Aquiles en Leuce (la isla de las Serpientes), en el mar


Negro, frente a las costas de las actuales Rumania y Ucrania. En la isla había un
templo y un oráculo que sobrevivieron hasta la época romana.18
En la épica perdida Etiópida, una continuación de la Ilíada atribuida a Arctino de
Mileto, la madre de Aquiles, Tetis, regresaba para llorar su muerte y retiraba sus
cenizas de la pira, llevándolas a Leuce, en la desembocadura del Danubio. Allí los
aqueos erigieron un túmulo en su honor y celebraron juegos funerarios.
Plinio menciona en su Naturalis Historia un túmulo en la isla consagrada a Aquiles,
que ya no era evidente,19 situado a una distancia de cincuenta millas romanas de
la isla Peuce junto al delta del Danubio, y el templo que había allí. A Pausanias le
dijeron que la isla estaba
cubierta de bosques y llena de animales: algunos, salvajes; otros, mansos. En esa isla están
también el templo de Aquiles y su estatua.20

Las ruinas de un templo cuadrado de 30 m de lado, posiblemente dedicado a


Aquiles, fueron descubiertas por el Capitán Kritzikly en 1823, pero no se han
realizado excavaciones modernas en la isla.
Pomponio Mela cuenta que Aquiles está enterrado en la isla llamada Aquilea,
entre el Borístenes y el Ister.21 El geógrafo griego Dionisio Periegeta, que vivió en
la época de Domiciano, escribió que la isla se llamaba Leuce
[...] debido a que los animales salvajes que vivían eran blancos. Se decía que allí, en la isla
Leuce, residen las almas de Aquiles y otros héroes, y que vagan por los valles inhabitados de
esta isla; así es como Júpiter recompensó a los hombres que se habían distinguido por sus
virtudes, gracias a que por ellas adquirieron honor eterno.22

La obra Periplus Ponti Euxini da los siguientes detalles:


Se decía que la diosa Tetis levantó la isla del mar para su hijo Aquiles, que mora allí. Aquí están
su templo y su estatua, una obra arcaica. La isla no está habitada y las cabras, no muchas,
pastan en ella, sacrificándola a Aquiles la gente que llega a ella en sus barcos. En este templo
también están depositados gran cantidad de regalos sagrados, cráteras, anillos y piedras
preciosas, ofrecidos a Aquiles en agradecimiento. Aún pueden leerse inscripciones
en griego y latín, en las que Aquiles es elogiado y celebrado. Algunas de ellas están escritas en
honor de Patroclo, porque aquellos que desean ser favorecidos por Aquiles honran a Patroclo al
mismo tiempo. Hay también en esta isla incontables pájaros marinos, que cuidan del templo de
Aquiles. Cada mañana vuelan al mar, mojan sus alas con agua y regresan rápidamente al templo
para rociarlo. Cuando terminan de hacerlo, limpian el hogar del templo con sus alas. Otra gente
dice incluso más: que algunos de los hombres que llegan a esta isla lo hacen intencionadamente.
Llevan animales en sus barcos, destinados a sacrificios. Algunos de estos animales se matan y
otros se dejan libres en la isla, en honor de Aquiles. Pero hay otros que se ven obligados a llegar
a la isla por las tormentas marinas. Como no tienen animales para sacrificar pero desean
obtenerlos del propio dios de la isla, consultan el oráculo de Aquiles. Piden permiso para matar
las vícitmas escogidas de entre los animales que pastan libres en la isla, y depositan a cambio el
precio que consideran justo. Pero en caso de que el oráculo les niegue el permiso, porque hay un
oráculo allí, añaden algo al precio ofrecido, y si el oráculo niega de nuevo, añaden algo más,
hasta que al final el oráculo juzga que el precio es suficiente. Y entonces la víctima no huye más,
sino que espera intencionadamente a ser atrapada. Así, hay una gran cantidad de plata allí,
consagrada al héroe, como precio por las víctimas sacrificadas. A alguna de la gente que llega a
esta isla Aquiles se le aparece en sueños; a otra se le aparece incluso durante su navegación si
no están muy lejos y le enseña en qué parte de la isla sería mejor que anclase sus barcos. 23

El culto de Aquiles en la isla de Leuce estaba extendido en la Antigüedad, no solo


por las costas del mar Póntico sino también por ciudades marítimas cuyos
intereses económicos estaban estrechamente relacionados con las riquezas del
mar Negro.
El Aquiles de la isla de Leuce era venerado como Pontarches, señor y dueño del
mar Póntico, protector de los marineros y la navegación. Los marineros se
desviaban de su curso para ofrecerle sacrificios. A Aquiles de Leuce le fueron
dedicados varios importantes puertos comerciales en aguas griegas, como
Achilleion, en Mesenia,24 y Achilleios, en Laconia.25 Nicolae Densuşianu pensaba
incluso que reconocía a Aquiles en el nombre de Aquilea y en el brazo norte
del delta del Danubio, el brazo de Chilia (Achileii), aunque su conclusión de que
Leuce tenía derechos de soberanía sobre Pontos evoca las leyes marinas
modernas en lugar de las arcaicas.
Leuce también tenía reputación como lugar de sanación. En su Descripción de
Grecia, Pausanias cuenta que la sibila délfica envió a un señor de Crotona para
ser curado de una herida en el pecho. Amiano Marcelino atribuye la sanación a las
aguas de la isla.26
Además, también se rendía culto a Aquiles en Sigeón —lugar donde la tradición
dice que se encontraba su tumba—, en Epiro, en Olimpia y en Arcadia.27
El culto de Aquiles en la época moderna: El Achilleion de
Corfú[editar]

Fresco del palacio de Aquileón en Corfú

En la región de Gastouri (Γαστούρι) al sur de la ciudad de Corfú (Grecia), la


emperatriz austriaca Sissi construyó en 1890 un palacio de verano con Aquiles
como tema principal, en lo que supone un monumento al romanticismo platónico.
Naturalmente, el palacio fue bautizado en su honor: Achilleion (Αχίλλειον). En esta
elegante construcción abundan las pinturas y esculturas de Aquiles, tanto en el
salón principal como en los espléndidos jardines, representando las escenas
heroicas y trágicas de la guerra de Troya.

El nombre de Aquiles[editar]
El nombre de Aquiles puede ser analizado como una combinación de
ἄχος akhos (‘dolor’, ‘pena’) y λαός laos (‘pueblo’, ‘tribu’, ‘nación’, etcétera). En
otras palabras, Aquiles es una personificación de la pena, siendo este dolor un
tema que aparece numerosas veces en la Ilíada (frecuentemente debido a
Aquiles). El papel de Aquiles como héroe de las penas constituye una
yuxtaposición irónica con la visión convencional de Aquiles como héroe
del kleos (‘gloria’, normalmente en la batalla).
Laos ha sido interpretado por Gregory Nagy, siguiendo a Leonard Palmer, con el
significado de ‘cuerpo de soldados’. Con esta derivación, el nombre tendría un
doble sentido en el poema: cuando el héroe actúa correctamente sus hombres
llenan de dolor al enemigo, pero cuando se equivoca son sus hombres los que
reciben el dolor. El poema trata en parte sobre la mala administración de la ira por
parte del liderazgo.
Por otra parte, en la Biblioteca mitológica de Apolodoro se dice que Peleo puso a
Aquiles su nombre por no haber aproximado los labios a un pecho y que antes de
llamarse así se había llamado Ligirón.28 De esta forma, Apolodoro relaciona el
nombre con la palabra «χείλος» que, precedido por la partícula privativa «ἀ»,
tendría como significado «sin labios».
Otras historias sobre Aquiles[editar]

La furia de Aquiles, de Giovanni Battista Tiepolo

En la Odisea hay un pasaje en el que Odiseo navega hasta el inframundo y


conversa con las sombras de los muertos. Una de ellas es la sombra de Aquiles,
quien es saludado como «bendito en vida, bendito en la muerte»; el guerrero
responde que preferiría ser esclavo del peor de los amos a rey de todos los
muertos.29
Aquiles era adorado en muchas de las colonias griegas del mar Negro, ubicación
de la mítica «Isla Blanca» en la que se decía que habitaba tras su muerte, junto
con muchos otros héroes.
La literatura post-homérica explora una interpretación pederasta del amor entre
Aquiles y Patroclo. Para los siglos V y IV, la estrecha — y discutiblemente
ambigua — amistad retratada por Homero floreció en una inequívoca relación
amorosa y erótica en las obras de Esquilo, Platón y Esquines, y parece haber
inspirado los enigmáticos versos en el Alejandra de Licofrón que afirmaban que
Aquiles había matado a Troilo por una cuestión de amor no correspondido.
Los reyes de Epiro reivindicaban ser descendientes de Aquiles por su
hijo. Alejandro Magno, hijo de la princesa Olimpia de Epiro, podría por tanto
reclamar también este parentesco, y se esforzó en ser como su gran antepasado
de muchas formas. Se dice que visitó su tumba al pasar por Troya.
Algunos también afirman que Aquiles se casó con Medea y que tras su muerte
ambos se unieron en los Campos Elíseos del Hades, como promete Hera a Tetis
en las Argonáuticas de Apolonio. En algunas versiones del mito, Aquiles tuvo una
aventura con su cautiva Briseida.

Aquiles en la tragedia griega[editar]


El dramaturgo griego Esquilo escribió una trilogía de obras sobre Aquiles,
llamada Aquileida por los investigadores modernos. Las tragedias narraban las
hazañas de Aquiles durante la guerra de Troya, incluyendo su victoria
sobre Héctor y finalmente su muerte causada por una flecha disparada por Paris
Otra obra perdida de Esquilo, Los mirmidones, se centraba en la relación entre
Aquiles y Patroclo. Solo se conservan unas pocas líneas.
El dramaturgo Sófocles también escribió una obra protagonizada por Aquiles, Los
amantes de Aquiles, de la que solo sobreviven unos pocos fragmentos.
Los fragmentos conservados de estas obras han sido reunidos para crear una
biografía del héroe.

Aquiles en el arte[editar]
 Hallazgos arqueológicos

Tetis entrega a su hijo Aquiles la armadura fabricada por el dios Hefesto. Attica, circa


550-570 a. C.
 

Aquiles arrastrando a Héctor en su carro, tras que este matara a Patroclo. Finales del
siglo V a. C.
 

Crátera de finales del siglo V a. C. Aquiles luchando contra Memnón


 
 Aquiles y Ayax jugando un juego de mesa, presidido por Atenea (ánfora siglo VI-V a.
C.)
 

Mosaico hallado en Esparta, Aquiles en Skyros, atendido por dos cortesanas


 

Mosaico de Aquiles en la corte de Licómedes. Sobre las figuras, se aprecian los


nombres en griego de las hijas y parte de la corte, Didamia, Aquileia, Eufimia, Tiofos,
Dialmia, Aquiles, aunque no aparece el nombre de Licómedes.

 Frescos

Aquiles y Pentesilea, por K.L. Hassmann


 

La educación de Aquiles, el centauro Quirón, por James Barry


 


Aquiles entrega el premio de la Sabiduría a Néstor, por Lariviére
 

Aquiles bautizado en el río Estigia, que lo haría inmortal (excepto por su talón, que no
fue sumergido)
 

Aquiles entre las hijas de Licómedes, por Adrien Dassier


 

La ira de Aquiles, por Benouville


 

Aquiles y Héctor, sobre ellos, Atenea (del bando aqueo)


 

Aquiles derrotando a Héctor, por Rafael Tegeo

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