LA FORMULACIÓN DE UN PROBLEMA.
La Formulación de un problema, es la fase más importante y se debe de
realizar con elementos del problema que se quiere investigar. Para definir
un problema es necesario señalar todos los elementos, aspectos, y
características en forma entendible y precisa, con el fin de que las demás
personas puedan entender el proceso de la investigación.
Existen dos formas de enunciar el problema de investigación que son:
el interrogativo y el declarativo.
El enunciado interrogativo este se expresa por medio de
preguntas; por ejemplo: ¿Cuál es la velocidad de la luz? O ¿A qué
se debe el color verde de las plantas?
El enunciado declarativo constituye una categoría de oraciones que
apuntan a afirmar algo de manera clara y objetiva. Ósea, esta busca la
respuesta a la pregunta. Por ejemplo: La luz viaja a 300 mil
kilómetros por segundo. O, el color verde de las plantas se
debe al pigmento llamado clorofila.
Es necesario plantear a través de preguntas, el problema que se
estudiará. Ya que plantear el problema de esta forma, es más útil y
directo, siempre y cuando las preguntas sean precisas.
Por lo tanto, la investigación parte de problemas, esto quiere decir,
que no hay investigación sino está el problema.
La función del planteamiento del problema consiste en revelarle al
investigador si su proyecto de investigación es viable, dentro de sus
tiempos y recursos disponibles.
CARACTERISTICAS DE LA FORMULACIÓN DE UN PROBLEMA.
En ésta, es necesario:
Delimitar el tema a investigar, ya sea analizar si es relevante o si
es de importancia.
También clasificar el tema; esta sería formular preguntas para
realizar la investigación. Ya que el problema debe de estar
formulado cómo pregunta.
El planteamiento debe implicar la posibilidad de realizar una
prueba empírica, es decir, que sea medible.
Debemos también Tener interés por la búsqueda del
conocimiento, tener actitud dinámica, reflexivo y realizarla de
manera ordenada.
Las preguntas debe contar con ciertas características:
1. Cuestionar la naturaleza del problema.
2. Plantearse de forma capaz si el problema puede ser verificada,
es decir, la posibilidad de obtener evidencias que puedan dar
un fundamento a la respuesta.
Buscar errores en el planteamiento del problema.
También el planteamiento del problema no debe tratar más de
un problema, no debe de asignar una causa, no debe asignar
culpas y no debe de ofrecer una solución.