Aprovechamiento de la Resina en España
Aprovechamiento de la Resina en España
Índice Paginal.
1. Introducción.- - - - - - - - - - - - - - - - - - Pág. 2.
28.
7. Rendimientos.- - - - - - - - - - - - - - - - - - - Pág.
30.
32.
1
9. Seguridad en los trabajos.- - - - - - - - - - - Pág.
33.
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1. Introducción.
El sector resinero.
La industria resinera se considera una de las más antiguas, ya haciendo
referencia la Biblia, en el Génesis a la misma, Noé embadurnó el arca de pez. También
en el antiguo Egipto los productos resinosos eran empleados para el embalsamamiento
de las momias, siendo especial su importancia dada su vinculación con la industria
naval, que tan importante ha sido a lo largo de la historia.
El nombre de colofonia, que recibe el producto obtenido de la miera, debe su
nombre a la isla griega de Colofón, donde se obtuvo por primera vez a partir de la miera
de sus pinos mediante un sistema de caldeo.
Transcurridos los años, con los avances propios de la ciencia, este sector fue
logrando un gran auge, dado la gran importancia, de los subproductos extraídos de la
resina.
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Tanto unos como otros tienen la función de aportar la mayor cantidad de resina
en esa zona de la planta para tratar de cicatrizar la herida. Esta resina al ponerse en
contacto con el exterior se oxida, se contamina con sustancias sólidas y líquidas,
recibiendo el nombre de miera. Ésta será patológica o fisiológica, según su procedencia.
El Pinus pinaster existe en casi todas las provincias españolas, por lo que la
extracción de resinas se ha llevado a cabo en prácticamente todas ellas. Sólo en Galicia
no pasó de ser algo experimental debido a lo repartido de la propiedad.
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El auge del sector quedó paralizado con la guerra civil, para continuar su
crecimiento en parte a la 2ª guerra Mundial, tales fueron sus dimensiones, que el
Ministerio de Agricultura y Pesca dedicaba grandes esfuerzos en investigación, en
realización de estudios para conseguir mejores métodos, estudios de la conveniencia o
no del método Hugues, los cuales aparecieron publicados, estando aún disponibles dada
su relevancia, en formato digital dentro de la página de Internet del mismo ministerio,
como son, La extracción de la miera, del Ingeniero de Montes José Aguado Smolanski,
gran conocedor de los distintos sistemas, cuyas publicaciones tuvieron gran relevancia
en el sector.
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Hasta 1933 no se obtuvo la colofonia a partir de tall-oil; fue USA donde se
realizó la primera extracción de colofonia a partir de tall-oil crudo. La colofonia de tall-
oil representa actualmente el 36% de la producción mundial. Se ha logrado un
incremento como consecuencia de una mejor recuperación de tall-oil y un aumento de
rendimiento en el proceso de fraccionamiento. Aún así se prevé un retroceso, debido a
la cada vez menor utilización de madera de
resinosas en proceso de fabricación.
La obtención de productos resinosos a partir
de madera de coníferas desaparecerá a muy
corto plazo. Este método tiene su origen en
las bastas extensiones cortadas a matarrasa
en los Estados Unidos, fruto de la
colonización de los estados del Sur, para
transformarlos en agrícolas, por la necesidad
de extraer los tocones del monte. Se extrae la
resina de los tocones que quedan en el
monte, actualmente no se dispone de materia
prima suficiente para que el método obtenga una rentabilidad aceptable.
Desarrollo sostenible: Sería aquel en el que explota los recursos naturales por
debajo de su tasa de renovación; tenemos que utilizar el territorio siempre por debajo de
su capacidad de acogida. Podemos incorporar materiales o energía al medio siempre por
debajo de su capacidad asimilación para un desarrollo sostenible.
Tratamientos selvícolas
Indicador 1
El desbroce en masas resineras, si se hace, es selectivo, respetando las especies
recogidas en el indicador, y no afecta a toda la superficie de la masa.
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Verificadores:
a. Plan de Gestión
b. Inspección de campo.
Resinación
Indicador 2
El plan de resinación indica, como mínimo:
a) El diámetro mínimo de apertura.
b) El número de caras (en caso de métodos tradicionales).
c) Número de entalladuras (en caso de métodos tradicionales).
d) Número total de árboles a resinar.
e) Número de pies a resinar (mata) por resinero.
Verificadores:
a. Plan de Gestión.
Indicador 3
Existe un 5% de la superficie del pinar en la que no se realiza aprovechamiento resinero.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 4
Se conoce el número de pies abiertos y cerrados por clase diamétrica en la UGF.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 5
Existe un registro de pies de gran producción.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 6
La campaña de resinación, desde el desroñe hasta el barrasco, se realiza entre el
1 de marzo y el 15 de noviembre.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 7
No se emplean sistemas que perjudiquen física o fisiológicamente al fuste como,
por ejemplo, el sistema Hugues.
Verificadores:
a. Plan de Gestión
b. Inspección de campo.
Indicador 8
La superficie de desroñe no supera los 20 cm de anchura ni sobrepasa en más de
10 cm la altura de su entalladura.
Verificadores:
a. Plan de Gestión
b. Inspección de campo.
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Indicador 9
En el desroñe la corteza queda alisada, sin calvas que hacen desaparecer las
grietas originales de la corteza.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 10
No se abren pies de diámetro normal con corteza inferior a 30 centímetros.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 11
No se realiza resinación a muerte con excepción de aquellos pies que sean objeto
de claras, clareos o huroneo.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 12
No se abren nuevas caras en pies agotados para favorecer la dinámica natural del
monte.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 13
La entalladura no supera los 55 centímetros de altura ni los 12 centímetros de
anchura.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 14
Cada cara tiene un máximo de cinco entalladuras, con una altura total máxima
de 2,75
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Plan de Gestión
Indicador 15
No se abren más de una entalladura por año y pie excepto en los casos
justificados de resinación a muerte mencionados en el indicador 8 (pies objeto
de claras, clareos o extracciones por huroneo en los próximos cinco años).
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 16
No se resinan los pies no recuperados de ataques de plagas y/o enfermedades.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 17
Existe un repulgo de al menos 4 centímetros de anchura entre dos caras
consecutivas, medido en el punto más alto del final de la segunda entalladura.
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Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 18
En caso de eliminar el barrasco al final de temporada, se hace sin dañar la
madera.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 20
No se observan daños significativos (caras rojas, caras resecas, alturas de picas
excesivas,...) producidos como consecuencia de una incorrecta aplicación de los
productos estimulantes, es decir, no adaptada, en cantidad y concentración, a las
condiciones ambientales.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
Indicador 21
Cuando se emplee líquido pulverizado como estimulante químico, la
concentración de ácido sulfúrico diluido en agua no supera el 40% en peso.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 22
Cuando se emplee pasta estimulante la acidez, expresada en peso del ácido
sulfúrico, no supera el 40%.
Verificadores:
a. Inspección de campo
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 23
La pica final de la última remasa de cada entalladura se realiza sin aplicar
estimulante (pica en blanco), sobre la altura de madera afectada por la anterior
estimulación.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
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Gestión de residuos
Indicador 24
La remasa se efectúa antes de que el porcentaje de potes llenos alcance el 70%.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 25
Los potes y las barricas son homogéneos, no son de PVC, no han contenido
productos químicos y sus colores se ajustan a las tonalidades del pinar (negros,
ocres,...).
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
Indicador 26
Los residuos derivados de la resinación (potes, puntas, chapas y grapas), son
retirados de la entalladura antes del 1 de marzo del siguiente año y gestionados
adecuadamente.
Verificadores:
a. Inspección de campo.
b. Pliegos de Condiciones Técnicas.
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Los pinares que se van a destinar a este aprovechamiento, tienen como forma de
masa monte alto regular, menos propenso a incendios. Absorbe mano de obra en el
ámbito rural y por tanto ayudan a la fijación de la población rural. No debemos
descuidar el aspecto económico, principalmente para la población rural, pues a partir de
los 30 cm de diámetro el árbol puede resinarse, lo que produce una rentabilidad anual.
Si los bosques no pueden ser rentables, difícilmente se generarán unos cuidados que los
salven del abandono y de las llamas.
Resina
Los principales problemas estructurales del sector resinero se derivan de los
elevados costes de extracción, la estructura minifundista del sector resinero español, las
bruscas oscilaciones del precio, la implantación en otros países de nuevas técnicas de
resinación más productivas con menor coste, a la vez que en el aumento del consumo de
productos substitutivos procedentes del petróleo, lo que ha producido una reducción en
la demanda de colofonia y aguarrás a escala mundial, sin que sea previsible un
incremento a corto plazo.
A principios de los 70 entran con fuerza en el mercado los productores chinos y
brasileños, principalmente. Esto provoca un descenso progresivo de la producción
nacional que pasa del orden de 40.000 toneladas durante esos años a menos de 2.000 a
principios de los 90, notándose a partir de entonces un ligero aumento, situándose
actualmente cerca de 5.000 toneladas. En la actualidad el futuro sectorial es
impredecible.
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Normativa reguladora en Andalucía.
Dentro del plan general de Ordenación de los Montes de la Comunidad
autónoma de Andalucía, en la sección quinta, dentro de otros recursos, singularidades,
o otros enclaves de interés especial, en el artículo 217 dice lo siguiente:
Artículo 218. Para la elección del turno se tendrá en cuenta, además de otros criterios, la
suma de los periodos siguientes:
Extracto de la normativa:
Dada la importancia que venimos señalando dentro del panorama español, de las
explotaciones en la Comunidad de Castilla y León se acuerda CONVENIO DE
COOPERACIÓN ENTRE EL MINISTERIO DE AGRICULTURA, PESCA Y
ALIMENTACIÓN Y LA JUNTA DE CASTILLA Y LEÓN SOBRE TÉCNICAS
DE RESINACIÓN que regula a fecha 17 de febrero de 1997 publicado en Boe,
dictaminando lo siguiente:
Tercero.-Que el Estatuto de Autonomía de la Junta de Castilla y León, aprobado por
Ley Orgánica 4/1983, de 25 de febrero, establece en su artículo 26.16, que
corresponde a la Junta de Castilla y León «el fomento de la cultura y de la
investigación sin perjuicio de lo dispuesto en los artículos 149.1.15.º y 149.2 de la
Constitución».
Cuarto.-Que la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de la
Junta de Castilla y León estima de gran interés revitalizar la resinación de los montes
de «Pinus pinaster» de su demarcación, y considera necesario profundizar en el
estudio de las técnicas a emplear, incorporando el sistema de pica de corteza
descendente, el cual ha sido utilizado únicamente de forma experimental.
Quinto.-Que el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y
Alimentaría (INIA) viene realizando desde hace años estudios relacionados con estas
técnicas, utilizando distintos tipos de espaciamientos entre picas, duración del período
de resinación, etc.
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Sexto.-Que ambas partes, considerando necesaria la prestación mutua de cooperación
en el desarrollo de las citadas actividades, acuerdan suscribir el presente Convenio
con sujeción a las siguientes CLÁUSULAS:
Primera. Objeto del Convenio.-El objeto del Convenio es la cooperación
interadministrativa para el desarrollo de técnicas experimentales de resinación con el
fin de proceder a su futura aplicación a los montes de la Comunidad Autónoma de
Castilla y León, siendo las obligaciones de las partes las siguientes: El seguimiento
técnico y análisis de los resultados obtenidos en la resinación con el método de pica
de corteza descendente, en seis matas que la Dirección General del Medio Natural
tiene preparadas a este efecto en las provincias de Segovia y Valladolid.
Matas de resinación en campaña normal y 11 picas:
Mata en MUP número 104, de Segovia, con 7.000 pinos
Mata en MUP número 105, de Segovia, con 7.000 pinos
Mata en MUP número 64, de Valladolid, con 7.000 pinos
Matas en resinación en campaña reducida y tres picas:
Mata en MUP número 105, de Segovia, con 11.500 pinos
Mata en MUP número 105, de Segovia, con 11.500 pinos
Mata en MUP número 55, de Valladolid, con 11.500 pinos
Estudio económico y de rentabilidad para el resinero y para la propiedad de las
dos campañas ensayadas. La experiencia a efectos comparativos del mismo método
de resinación en clima más frío sólo en campaña reducida y tres picas en dos parcelas
que el Servicio Territorial de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio tiene
preparadas al efecto en la provincia de Soria, con 1.000 pinos cada una en el MUP
número 55.
Segunda. Control de los trabajos y toma de datos.-Los trabajos en las provincias de
Segovia y Valladolid, de preparación, resinación y remasa del producto serán
realizados, controlados y financiados directamente por la Consejería de Medio
Ambiente y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León para lo que se
contará con un técnico forestal que se responsabilizará de controlar la realización de
los trabajos, de la toma de datos y demás extremos que se definen en el
correspondiente proyecto/propuesta elaborado por la Junta. Los trabajos en la
provincia de Soria, tanto de campo como de gabinete, correrán por cuenta del
Servicio Territorial de Medio Ambiente y Ordenación Territorial de Soria,
dependiente de la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial de la Junta
de Castilla y León. Se requerirá asesoramiento por parte del INIA para llevar a cabo
estos trabajos.
Tercera. Programa de trabajo.-El programa de trabajo será realizado durante el
período de un año a partir de la fecha de la firma del Convenio, siguiendo las
especificaciones indicadas en el protocolo técnico adjunto al presente Convenio de
cooperación.
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Cuarta. Aportaciones financieras.-El coste total de este Convenio asciende a la
cantidad de 17.149.889 pesetas. 1. Aportaciones de la Consejería de Medio Ambiente
y Ordenación del Territorio de la Junta de Castilla y León: La aportación total de la
Consejería de Medio Ambiente y Ordenación Territorial de la Junta de Castilla y
León ascenderá a 15.393.639 pesetas. En primer lugar aportará la financiación y
dirección de la obra del proyecto/propuesta «SSCC-42/96, trabajos de resinación,
campaña 1996, por el método de pica de corteza descendente con estimulación
química con pasta en los MUP números 104 y 105 de la provincia de Segovia y
números 55 y 64 de la de Valladolid para evaluación de su ventaja en producción y
economía», cuyo presupuesto por Administración-TRAGSA, asciende a 11.180.039
pesetas, con cargo a la aplicación presupuestaria 06.03.035.667.0 del presupuesto del
año corriente. Asimismo y con cargo a los capítulos 1 y 2 del presupuesto del
presente año, aportará la dedicación parcial y el coste de dietas y desplazamientos del
personal técnico de los servicios centrales de la Dirección General del Medio Natural
y de los Servicios Territoriales de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio de las
provincias de Segovia y Valladolid, así como del personal de guardería, que sean
requeridos para la consecución del proyecto/propuesta antes citado. Estos costes se
evalúan en 4.213.600 pesetas 2. Aportaciones del Instituto Nacional de Investigación
y Tecnología Agraria y Alimentaría (INIA): La aportación total del Instituto Nacional
de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentara (INIA) será de 1.756.250
pesetas. Aportando en metálico la cantidad de 300.000 pesetas en los conceptos: De
material fungible 50.000 pesetas y dietas y locomoción 250.000 pesetas. En la
realización de estas actividades el Instituto Nacional de Investigación y Tecnología
Agraria y Alimentaría (INIA) aportará la colaboración del personal técnico del Área
de Selvicultura y Mejora Forestal del Centro de Investigación Forestal (CIFOR),
cuyo valor asciende a la cantidad de 1.156.250 pesetas y utilización de instalaciones y
equipos propios 300.000 pesetas. El personal técnico del Centro de Investigación
Forestal (CIFOR) formará a los resineros responsables de las matas que se van a
resinar con las nuevas técnicas de pica de corteza descendente. Los vehículos
necesarios para los desplazamientos de sus técnicos y las instalaciones y medios que
sean necesarios para el correcto seguimiento de los trabajos y análisis de resultados.
Quinta. Tratamiento de los resultados obtenidos.-Todos los resultados que se
obtengan de los trabajos que se realicen dentro de este Convenio serán propiedad de
ambas partes y podrán ser publicados conjuntamente en revistas científicas o de
divulgación con expresa mención de este Convenio de cooperación. Si de los estudios
realizados dentro de este Convenio se llegara a la posibilidad de obtener un resultado
patentable, esta patente sería propiedad de ambos organismos.
Sexta. Comisión de seguimiento.-Se constituye una Comisión técnica encargada del
seguimiento de este Convenio. Las funciones de la Comisión serán las de examinar
las actividades desarrolladas durante el período de vigencia del Convenio, teniendo
asimismo, como misión la primera interpretación y la promoción de la aplicación y
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efectos del mismo. La Comisión estará integrada por las siguientes personas: Por el
Instituto Nacional de Investigación y Tecnología Agraria y Alimentaría (INIA), el
Director del Centro de Investigación Forestal y un investigador del Área de
Selvicultura y Mejora Forestal. Por la Consejería de Medio Ambiente y Ordenación
del Territorio de la Junta de Castilla y León, el Jefe del Servicio de Ordenación de los
Ecosistemas Forestales y el Jefe de la Sección de Mejora y Aprovechamiento de los
Recursos. A esta Comisión, como órgano colegiado le serán aplicables
supletoriamente las disposiciones sobre órganos colegiados recogidas en la Ley de
Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento
Administrativo Común (capítulo II de su título II).
Séptima. Comienzo de efectos y duración del Convenio.-La duración del presente
Convenio será de un año y surtirá efectos desde la fecha de su firma. Las prórrogas
posteriores, si las hubiere, deberán realizarse mediante mutuo acuerdo por escrito y
con anterioridad a la finalización del mismo.
Octava. Cuestiones litigiosas.-Cualquier cuestión que suscite la interpretación,
aplicación y efectos del presente Convenio, que no sea resuelta en la Comisión de
seguimiento, será de conocimiento y competencia de la Orden Jurisdiccional
Contencioso-Administrativa. Y en prueba de conformidad, firman el presente
documento en duplicado ejemplar y en todas sus hojas en el lugar y fecha indicados
al principio. La Ministra de Agricultura, Pesca y Alimentación, Loyola de Palacio del
Valle-Lersundi.-El Consejero de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio,
Francisco Jambrina Sastre.
PROCEDIMIENTOS EXTRACTIVOS
En sus inicios, las técnicas de extracción eran muy irracionales y nefastas para
los árboles, pues se trataba de arrancarles las partes más resinosas de su tronco que,
mediante combustión, servían para obtener la pez, elaborada también de manera
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rudimentaria en las antiguas tinajas o pegueras o en las primitivas alquitaras, pues se
obtenía sometiendo a combustión las maderas y leñas teosas cortadas a los pinos.
Luego, con el paso del tiempo, el procedimiento se fue racionalizando algo
aunque seguía siendo enormemente lesivo para la vegetación, conociéndose como
sistema del agujero en el suelo, si bien, en España, también se llamó “a pila” y “a
muerte”, o “a pino perdido”, denominaciones que vienen a reflejar con exactitud el
destino final, en un plazo corto, de los árboles resinados por este procedimiento, pues se
secaban en un período breve.
El método Hugues
Como resulta fácil adivinar, los numerosos inconvenientes que presentaba el
sistema del agujero en el suelo eran de una enorme trascendencia. Por ejemplo:
La resina obtenida era un producto sucio por la gran cantidad de impurezas que
contenía (tierra, brozas, agua, etc.).
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Se producía una pérdida importante de resina, tanto por evaporación hasta llegar a la
cavidad (la distancia era considerable), como por la filtración continuada a través de
las paredes de dichos receptáculos.
El precio que pagaban los industriales a los pegueros era muy bajo por la mala
calidad del producto.
Ante deficiencias tan graves, la optimización
de la industria resinera en esas circunstancias no
resultaba posible, por lo que en el año 1862 se
implantó en España el sistema Hugues, una
técnica de extracción utilizada desde hacía ya
algunos años en Francia. Se trataba de un método
innovador que, básicamente, consistía en sustituir
el agujero abierto al pie del árbol por un vasija
móvil de barro cocido, vidriada en su interior, encima de la cual se colocaba una visera
o chapa en forma cóncava, incrustada en el pino y tan ancha como la cara, para recoger
la resina exudada por las sucesivas incisiones y así dirigirla al recipiente. A medida que
iba subiendo la cara, el pote también se colocaba más arriba. Además de estas
importantes innovaciones, que mejoraban sustancialmente la productividad y la calidad
de la miera obtenida, debe resaltarse otra que consistía en practicar a los pinos una sola
entalladura por año, hasta un total de cinco por cara, lo que les beneficiaba
sobremanera, pues las medidas en anchura, longitud y profundidad de tales incisiones
estaban reglamentadas.
Precisamente, al realizar la explotación del pino de una manera científica, se
compatibilizaba su pervivencia con la producción de resina durante muchos años,
incluso después de estar agotado para la resinación, por cuyo motivo a este sistema se le
denominó como de aprovechamiento “a vida”, en contraposición a los métodos
anteriores.
El método Hugues tenía como fundamento la estimulación del aparato secretor del
pino para que, mediante incisiones en su tronco y la ayuda del calor ambiental, sobre
todo en los meses menos fríos, el jugo resinoso fluyese al exterior, aportando como
ventajas más importantes, respecto al sistema antiguo, las siguientes:
La materia prima obtenida era más
limpia y de mayor calidad, por lo que
suponía para el resinero conseguir unos
ingresos superiores de hasta el 20 por
100, al venderse más cara y deducirle un
menor porcentaje de impurezas.
Se conseguía un tercio más de
producción porque existía menos
evaporación y no se perdía cantidad
alguna de miera a través de las paredes
de la vasija recolectora.
El ciclo vital de los pinos resinados
mejoraba sensiblemente, pues los árboles podían seguir en pie vivos durante muchos
años después de acabar su ciclo de resinación.
La bondad del sistema Hugues sobre el método del agujero en el suelo resultaba
evidente por las enormes ventajas aportadas, pero, de todos modos, los antiguos
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resineros o pegueros (así se llamaba a los trabajadores del monte por su afinidad con la
antigua manera de obtener los productos resinosos), se mostraron muy reacios a
adoptarlo, si bien, poco a poco, ante los exiguos ingresos que obtenían, en comparación
con los conseguidos por los convecinos que utilizaban en sus matas el moderno sistema,
los primitivos procedimientos fueron cayendo en el olvido.
El sistema de pica de corteza con estimulantes
La implantación en el sector del sistema Hugues sirvió para aportar a la industria
resinera, como se ha dicho, indudables ventajas, pero también se trataba de un método
susceptible de mejoras pues presentaba bastantes imperfecciones, centradas, sobre todo,
en el enorme esfuerzo físico que debía realizar el resinero al practicar las picas o
incisiones, en su dificultad técnica para llevarlas a cabo correctamente, en una
considerable cantidad de madera de sierra que se perdía, en la necesidad de afilar
continuamente la azuela o hacha gubia, en el menor rendimiento obtenido en las
primeras picas del quinquenio o en la formación del sarro que se producía en las
entalladuras.
Consciente de tales imperfecciones, la
administración forestal española, desde mediados de
los años 50 de la centuria pasada fue experimentando
nuevas técnicas para corregir las mismas. Los
numerosos ensayos llevados a cabo permitieron elegir
y adoptar el nuevo método que resultaba más idóneo e
implantarlo industrialmente de manera generalizada,
denominándose como de pica de corteza con
estimulación química. En ese momento, la Dirección
General de Montes, Caza y Pesca Fluvial estableció la
obligatoriedad de utilizarlo en la explotación resinera
de todos los montes de utilidad pública por medio de la
Resolución de fecha 9 de diciembre de 1969 (BOE
12.12), aplicable ya a la campaña de 1970, como se ha
señalado anteriormente. Este sistema permitía corregir
los defectos del método Hugues, y en concreto:
Hacía compatible el aprovechamiento resinero del pino y su explotación maderera.
Lograba una productividad más alta para el operario, pues el espaciamiento entre
picas era mayor, lo que posibilitaba explotar mayor número de pinos.
Su aprendizaje resultaba más fácil, precisándose de un período de tiempo menor
para formar buenos resineros.
El obrero realizaba menos esfuerzo físico al dar las picas, pues no había que
arrancar madera y la altura de las entalladuras era menor.
El método de pica de corteza ascendente por estimulación (al principio, se empleó
como estimulante el ácido sulfúrico en forma líquida y más tarde en pasta) es el que
actualmente siguen utilizando la práctica totalidad de los resineros en los pocos montes
sometidos a resinación. Sin embargo, desde hace ya más de dos décadas, no han dejado
de experimentarse nuevas posibilidades para extraer la resina, concretadas en el método
de pica de corteza descendente que presenta, como novedad más destacada, el que las
entalladuras comienzan de arriba del pino hacia abajo, empleándose también la pasta
como estimulante, pero de efecto más duradero.
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Entre las ventajas que aporta este nuevo sistema, deben destacarse:
La menor altura de las entalladuras.
La eliminación del barrascado de la cara.
El empleo de una grapa y unos pasadores o clavos especiales.
El mayor espaciamiento entre picas y un flujo más regular de la resina durante toda
la campaña.
Sin embargo, a pesar de ello, la práctica totalidad de resineros se han mostrado
reacios a trabajar por este sistema por los tiempos muertos que son necesarios emplear
en tareas no productivas, entre otras cuestiones.
Otras variantes de resinación
Aunque como ya se ha comentado en los últimos años se ha experimentado con
algunas variantes de resinación, mediante estimulación de ácido o pasta, en busca de
obtener el método más sencillo y cómodo de ejecutar, sin que se resientan las
producciones. No obstante el sistema de pica de corteza por picas ascendentes sigue
siendo casi el único practicado en la actualidad. Con carácter únicamente
informativo, veamos algunas de estas variantes:
a) Picas de rayón.- Prácticamente es igual al de picas ascendentes, diferenciándose de
éste porque en cada pica únicamente se practica una hendidura, sin llegar a
desprender la franja de corteza clásica.
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que se tarda en realizar una cara completa de resinación. Señalar que. aproximadamente,
una mata venía a representar entre 4000/5000 pinos.
Los empresarios deben obtener el
correspondiente permiso para explotar el pinar que
obtienen mediante licitación en subasta pública.
Estos industriales están obligados a proporcionar a
los trabajadores el material necesario a utilizar en
los trabajos de resinación de esa campaña, es decir,
las grapas, púas y cacharros que son necesarios y
que les falten una vez aprovechado el material
existente de campañas anteriores (las herramientas
precisas para realizar las diferentes labores corren a cargo de los trabajadores).
Retirada de la roña
Las tareas propiamente dicha se desarrollan en Marzo y parte de Abril. Se
inician con la preparación de la superficie de los pinos, para lo cual se descorteza un
rectángulo de aproximadamente 30 x 60 cm, a partir del nivel del suelo. Esto en el
primer año ya que en los restantes, se parte desde la terminación de la campaña anterior.
El objeto era el de facilitar la ejecución de la entalladura. Este trabajo se llama desroñe,
es decir, retirada de la corteza hasta que no queden sobre la albura más que las últimas
capas corticales (sin que saliesen “calvas” ), de modo que las picas o incisiones se
desarrollasen en perfectas condiciones y la resina pudiera aflorar con fluidez.
Para realizar este trabajo, el resinero emplea un
hacha plana de leñador, procediéndose a continuación a
dejar perfectamente lisa la corteza en un espejo de unos
15 cm de ancho por 60/90 cm de alto (según el año del
ciclo), pero sin llegar a la albura, utilizando para ello un
raspador o alisador de hierro bien afilado.
Descortezado del pino
El procedimiento descrito corresponde al sistema
Hugues, y aunque, en términos generales, es aplicable al método de pica de corteza,
deben destacarse algunas diferencias. Por ejemplo, en este último, el alisado de la
corteza es menos apurado, pues no debe desaparecer completamente su agrietamiento
o resquebraduras, ya que resulta necesario dejar el suficiente espesor para que sirva de
aislante térmico ante las bruscas variaciones de la temperatura ambiente. Es decir, se
deja una fina capa de corteza, de color rojo, llamada “savia” por los resineros.
A continuación, con un trazador se marcan en la zona del pino desroñada las dos
líneas verticales en donde se situaran los respectivos límites de la cara.
El clave o clavado
Una vez desprovisto el pino de la pizorra o roña, y alisada
perfectamente su superficie, se incrusta en el tronco una grapa u
hojalata que servirá para canalizar la resina hacia el pote. Para
ello, previamente, hay que practicar una incisión en el árbol,
empleando una media luna de hierro a la que se golpea con un Colocando el clavo una vez que se ha
mazo de madera consistente. colocado la grapa
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Después se clava una punta sin cabeza y a continuación se coloca el cacharro
entre la grapa y la punta, excepto en el primer año, que se asienta directamente sobre el
propio suelo. Hoy en día este cacharro es de plástico pero antes fueron de barro.
En los pinos inclinados, cuyas caras mira hacia el
suelo, se introduce en el clavo una pizorra (corteza del
pino), o un trozo de rama de los pimpollos para, dándole
más largura, conseguir una mayor verticalidad del
cacharro, permitiendo recoger mejor la resina y evitar su
caída al suelo (a veces, en estos pinos “laderos” se usan
unos platos anchos que se colocan directamente en tierra,
debajo a la perpendicular de la caída de las gotas de resina).
Las operaciones de preparación y clavado duraban, en términos generales, hasta
entrado el mes de abril.
La descripción realizada es válida asimismo para el sistema de pica de corteza,
con la única salvedad de que la grapa no tiene forma rectangular como en el método
Hugues, sino de perfil elíptico o en forma de V abierta, pues al tener la cara del pino una
superficie convexa y no cóncava como en aquél, si no tuviera dicha disposición, su
centro tendría que entrar en la madera casi totalmente, lo que impediría sujetar el pote
de manera segura; por tanto, la media luna empleada para facilitar su incrustación en el
tronco, también es diferente.
21
piedra de esmeril, humedecida en agua, para suavizarlo y asentarlo. La medida del astil
del hacha se ajustaba cada año a la altura de las caras, de modo que en el primer año del
quinquenio era corto, mientras que a partir del cuarto año alcanzaba una longitud
bastante considerable. En algunos sitios, para salvar la altura, el resinero utilizaba una
tosca escalera o un trípode, en vez de alargar el mango.
La pica inicial solía darse en la primera decena de abril y su número variaba
entre una remasa y otra, según las condiciones climatológicas (lógicamente, en los
meses de menos calor se precisaban más picas porque la resina fluía con más
dificultad). El espaciamiento entre picas se realizaba en función del número de pinos
trabajados, de la climatología reinante o de circunstancias diversas. Muchas veces, el
resinero estaba obligado contractualmente a realizar un mínimo de picas pero, por
término medio, su número podía ascender a unas treinta (alguna menos en las dos
últimas campañas del ciclo, por el mayor esfuerzo y la dificultad en realizar las
entalladuras). La altura anual de éstas iba de menos a más (alrededor de medio metro en
el primer año, 60 cm en el segundo y tercero, 80 cm en el cuarto y 90 en el último),
alcanzando al final del quinquenio una altura aproximada de 3.40 metros.
La entalladura debía subir recta siguiendo la
dirección del eje del pino, aunque no era raro ver,
infringiendo con ello las exigencias normativas, pinos
mal resinados (sobre todo, cuando estaban torcidos o
con protuberancias nudosas en su tronco), girando la
posición de las entalladuras y dándoles forma de
hélices o de tornillo, perdiendo mucho espacio, con lo
que prácticamente quedaban agotados para continuar
la resinación.
En muchos pinos, para conseguir que la resina
cayera en el cacharro, se colocaban virutas o algún
trozo de hojalata en los bordes de la entalladura, a fin
de dirigir su caída hacia el pote, haciendo para ello
una o varias incisiones, por medio de una cuchilla.
Mientras el corte de la pica tenía frescura, la
resina goteaba lenta pero constantemente, por lo que, al cabo de 3 ó 4 picas (alguna
más, si la climatología no era benigna), muchos potes solían llenarse, debiendo
sustituirlos por otros vacíos y dejando los llenos en el suelo, tapados con pizorras o
virutas para evitar que entrasen impurezas o el agua de lluvia.
Por lo que respecta al sistema de pica de corteza, resulta obligado destacar que
para hacer las incisiones se emplea una escoda o azuela muy distinta a la del método
Huges ya que para que funcione correctamente las alas laterales deben estar bien
afiladas, mas que la cara central. Deben tener un hilo muy fino y un bisel muy agudo
para hacer un corte limpio. Antes de picar, de igual forma que en el método Hugues, se
coloca una tapadera sobre el cacharro para que no caigan dentro las pequeñas virutas
arrancadas del pino. La pica se realiza clavando ligeramente la escoda en la corteza del
lado derecho de la entalladura y realizando un pequeño tirón hacia la izquierda, de
modo que levantase la faja de corteza con su líber correspondiente, pero sin arrancar la
madera. Inmediatamente después de dar la pica, el resinero coge el pulverizador de
polietileno, que contiene una solución de ácido sulfúrico al 30-40%, y lo aplica con
fuerza y con igual intensidad e uniformidad sobre toda la línea de la corteza que se
acaba de cortar. El ácido, en contacto con la albura, disuelve la celulosa que tapona los
22
canales resiníferos haciendo que la resina comience a
salir. El efecto secretor dura aproximadamente una
semana a cuyo término se hace una nueva incisión, de
modo que cada pica debe montar unos milímetros en la
anterior y, de esta manera, evitar el escalonamiento,
pero siempre sin quitar madera.
Agotada de este modo una cara (es decir, el
conjunto de cinco entalladuras superpuestas), se abre
una nueva que se trabaja otros cinco años seguidos, y
así sucesivamente, hasta que toda la superficie resinable
del pino esta explotada, variando su número del grosor
de cada pino pero que, por término medio, solían ser 5 ó
6 caras. Entre cada una de ellas, se deja un espacio de
corteza, llamado repulgo, de unos 3 cm de anchura, para Ejecución de la pica en el sistema de
que circule la savia y de esta manera facilitar el estimulación con ácido
desarrollo vegetativo del pino. Al cabo de los años, los
repulgos se vuelven tan voluminosos que casi envuelven las caras hechas en
quinquenios precedentes, aprovechándose los mismos para resinar de nuevo el pino
antes de proceder a su tala para madera (en este caso, se hacen a la vez tantas
entalladuras como permite la superficie del tronco, conociéndose este procedimiento
como de resinación “a muerte”).
23
durante un período de tiempo mayor, lo que se traduce en una absorción total de dicho
ácido.
Aplicación de la pasta
Para la aplicación de la pasta se usan botes de plástico de poca capacidad que
sean fácilmente manejables y de cómodo transporte para el resinero. El modelo más
estandarizado de botes, son los del tipo gasolineras, que además de sus dimensiones
presentan un tapón de aplicación con un orificio en su
extremo que permite controlar la cantidad de pasta que
se desea aplicar a la pica. Otra posibilidad es utilizar
pistolas de aplicación de silicona, pero presentan el
inconveniente de su mayor tamaño, así como la
dificultad de poder controlar la presión de salida de la
pasta cuando el tubo está muy lleno. Esto implica un
mayor gasto de pasta, una aplicación más irregular, y
Pasta de estimulación preparada en un cubo
un mayor daño a la planta.
Recogida de la miera
Realizadas las picas pertinentes, se procede a recoger la resina de los cacharros,
tarea que era conocida como remasar (los pinos de mejor calidad, y muchos otros en los
meses de más calor, podían llenar dos o, incluso, tres o más potes). A tal fin, el operario
debe recorrer pino por pino para volcar el contenido de cada maceta en una lata o cubo
de unos 18/20 litros de capacidad, valiéndose para ello de una paleta apropiada, con
mango de madera.
Previamente, si el pote contiene agua, hay que
echarla al suelo, pues la resina debe contener la menor
cantidad de impurezas posibles, aunque el industrial
se las deduce cuando registra la entrada de las cubas
en fábrica, si estima que sobrepasaba el porcentaje
estipulado.
Una vez lleno, el cubo se vacía en un barril o
bidón (de madera de roble o de chapa galvanizada),
Remansando cuya capacidad no es uniforme pero oscila entre 160 y
200 kilos netos. El intervalo entre una remasa y otra es
muy variable (entre l5 y 25 días) pues depende de:
Las condiciones climatológicas (menos días, cuanto mas calurosa era la
temperatura).
De la producción de los pinos.
Del número de árboles que trabajaba cada resinero.
24
Esta labor resulta, sin lugar a dudas, la menos
especializada pero, a la vez, la más agotadora para el
obrero remasador, ya que el recorrido debe hacerse
portando los útiles citados, sin contar con que la
resina del cacharro, excepto en los meses de más
calor, quedaba endurecida y su separación requería
un mayor trabajo, sobre todo al final de campaña.
Asimismo, la distancia hasta la cuba en ocasiones,
resulta considerable, y el transporte del cubo lleno
supone un notable esfuerzo.
A todo esto había que añadir el terreno que, en muchos casos, presenta bastantes
sinuosidades, además de que, como ya se ha señalado, a medida que avanzaba el ciclo,
la altura a que se encuentra situado el cacharro es mayor, siendo preciso ayudarse para
bajarlo de un gancho de hierro en forma de trípode invertido, enastado con un palo largo
(en algunos sitios, se conocía como garillo). Una vez vaciado el contenido del pote, se
vuelve a colocar en su sitio.
Por lo que respecta a las cubas, el empresario se encarga de proporcionarlas,
contratando para ello a alguien que aporta los elementos de tracción necesarios:
animales de tiro, tractor o camión, dependiendo de las la zona. Este transportista las
distribuye en varios puntos de cada mata, siendo el resinero o remasador el que ubica a
su conveniencia cada cuba en el sitio apropiado, pero siempre al borde de un carril o en
lugar fácilmente accesible para su acarreo posterior. Una vez el resinero había
terminado de remasar se recogen las cubas ya llenas y las acerca hasta los puntos de
carga o muelles, desde donde, en tractor o camión, son trasladadas a la fábrica
destiladora para transformar la resina,
Finalización de la campaña
El ciclo de explotación anual de los pinos
resinados termina hacia finales de octubre, cuando ya
las temperaturas son más frescas y las funciones
vegetativas de los árboles van aletargando, motivo por
el cual, a partir del veinte de octubre,
Barrasquillo para el
aproximadamente, el resinero deja de realizar las sistema de pica de corteza
incisiones y comienza el barrascado o raimiento de la
resina concrecionada en las entalladuras de los pinos y en las grapas, utilizando para
ello un raspador o barrasquillo.
Estos grumos endurecidos están mezclados
con virutas, cortezas, barrujo, insectos, polvo y otras
impurezas. Resulta muy frecuente, bien por estar los
pinos inclinados, bien por tratarse de entalladuras
elevadas, que la raedura desprendida no caiga
convenientemente dentro de la vasija colectora, sino
al suelo, por lo que el resinero usa una especie de
paraguas invertido, hecho con la copa de un
pimpollo, a cuyas pequeñas ramas se ataba un
plástico y un alambre en la guía central para
colgarlo del cacharro, que sirve para recoger el
barrasco y desde allí depositarlo en el pote.
25
En otros lugares, para la recolección de la raedura se hace uso de una especie de
arpillera o lienzo, con un palo en cada extremo, que se coloca en el suelo, al pie del
árbol, en sentido del viento y en la vertical de la entalladura. La resina del barrasco es
más dura y contiene más impurezas que la del resto de las remasas.
En el sistema de pica de corteza, la herramienta empleada para desprender el
barrasco es la misma del sistema Hugues, u otra más ligera cuya cuchilla estaba algo
curvada para adaptarse mejor a la convexidad de la entalladura.
Terminados los trabajos de “tirar” el barrasco, se lleva a cabo la última remasa,
arrebañando bien el interior de los potes y trasvasando la miera a las cubas, y de éstas a
los barriles, como se hacía en cualquiera de las restantes recogidas o remasas. Una vez
vaciados los potes, se colocan boca abajo en el suelo, o de manera que no retengan agua
o nieve durante los meses en que cesa la resinación, para evitar su resquebrajamiento a
causa de las heladas y así poder utilizarlos de nuevo en la campaña siguiente.
Además, en aquellos pinos que estaban ubicados en los bordes de los caminos, la
normativa establece que estos recipientes deben alejarse de los mismos, por lo menos,
diez metros (obviamente, como medida para evitar su rotura por algún transeúnte
desaprensivo).
En definitiva, que le resinero, al terminar la campaña, debe dejar en perfecto
orden el material de su mata, a fin de encontrarlo en las mejores condiciones posibles al
año siguiente.
26
El vaciado, como ya se ha dicho, es por gravedad pero
como la miera es muy espesa, una pared se queda adherida
por lo que para completar el vaciado se introduce vapor en
el barril, calentando la miera y haciéndola más fluida, lo
que permite su caída por gravedad.
Al objeto de entender mejor todo el proceso a partir de este punto es importante dejar
claro los siguientes conceptos:
Resina.- Sustancia que segregan los canales resiníferos del árbol.
Miera.- Resina que al salir al exterior se oxida con el aire.
Trementina.- Miera exenta de impurezas sólidas y líquidas.
Así mismo, hay que dejar claro que en la siguientes etapas del proceso lo mas
importante es la eliminación de las impurezas de la miera para obtener la trementina.
Por tanto, lo que básicamente vamos a eliminar son:
Ácidos usados en la estimulación
Agua
Óxido de Hierro.
Otros óxidos.
Partículas sólidas .
Pila de miera
En cuanto al procedimiento propiamente dicho de la preparación del las mieras hay que
señalar que antes del filtrado se somete al producto a los procesos de:
Fusión:
Para disminuir la densidad del producto y que circule mejor por los filtros se procede
a los que se denomina “FUSIÓN DE LAS MIERAS” que consiste en calentarlas, si
bien, si la temperatura supera los 80°C se puede perder algo de aguarrás.
Dilución
Otro método para disminuir la densidad de las mieras consiste en añadir más
disolvente. De esta manera se añade más aguarrás, hasta que la solución sea del
30%. Esta operación se puede realizar de manera conjunta con la fusión.
Decoloración.
Se trata de la eliminación de los óxidos de hierro, o de otro tipo, que pueden
contaminar la miera, dando coloraciones no deseadas y disminuyendo por tanto la
calidad.
27
Lavado
Se deposita en las decantadoras agua a 80°C.
La cantidad de agua que se introduce, es de un
10-15% del volumen de miera que va a llegar a
la decantadora. Los ácidos que lleva la miera son
solubles en agua, por lo que se disuelven al
contacto con esta. La miera va llenando poco a
poco la decantadora, y por efecto de la
diferencia de densidad entre ésta y el agua, en un
período relativamente corto, de 4 a 6 horas, se
Decantadoras produce la decantación o separación total de la
miera
Decantado.
En esta parte del proceso vamos a obtener los siguientes productos:
Trementina: Que, como ya se ha dicho, es la miera exenta de impurezas sólidas
y líquidas.
Miera de cono: es la que se encuentra en la línea de decantación no va a estar
completamente limpia de impurezas. generalmente se suele devolver a la zona de
recepción para volver a pasar por todo el proceso o puede utilizarse para la
fabricación de pez.
Agua: Para ser eliminada
Proceso de decantación:
Se añade sal común (NaCI) al agua, aumentando su densidad y acelerando el
decantado. A partir de 55% la miera es menos densa que el agua. La cantidad idónea de
sal a añadir es un 6% del peso de la miera a preparar.
Una vez acabada la decantación, se abre la llave del conducto de salida. En un principio
saldrá agua, después la miera de cono siendo depositada ésta última en un depósito
aparte. En la decantadora quedará solamente la trementina (miera exenta de impurezas )
que es una disolución de colofonia 75-77 % y aguarrás23-25%.
d.- DESTILACIÓN
En este proceso el objetivo es separar los dos
componentes de la trementina: la colofonia y el
aguarrás. Para ello la trementina que nos queda en
las decantadoras va a pasar a los alambiques de
cocción que están califugados para evitar perdidas
de calor por radiación y donde se procede a la
destilación.
El aguarrás se evapora, pasa a través de un
condensador que lo enfría y se recoge líquido en un
depósito. La colofonia queda en el alambique de Alambiques de cocción
cocción.
28
e.- ENVASADO
Tenemos que mantener la colofonia líquida con una temperatura mínima de 135° C.
Del alambique de cocción pasa la colofonia por gravedad a un depósito califugado, desde
donde se envasa. De esta carga se extrae una muestra que se analiza en laboratorio,
donde se determina la calidad y características físico-mecánicas.
29
El pote se sujeta entre la grapa y una punta que se clava en su parte inferior, donde se
apoya la base.
Escoda o azuela. – Es la herramienta con la cual vamos a dar las picas. Tiene un filo
cortante adaptado al corte que se va a realizar. Para el sistema
descendente, el ángulo de la escoda debe ser cerrado (menor
de 90°). Con este ángulo dejamos la base inferior de la pica
formando un tejadillo que mantiene el cordón de pasta y
orienta la caída de miera hacia la canaladura. La anchura del
alma debe ser del orden de 40 mm. Se puede utilizar larga para
picas altas y la corta para alturas más accesibles, siempre
buscando la postura más cómoda de trabajo
Escoda
30
7. Rendimientos.
Todo esto nos da una idea de la gran relevancia del sector en el ámbito forestal
puesto que en estas fechas eran máximas las producciones de resinas, llegando en 1963
a 53000 toneladas, a partir de aquí empezó una regresión en la producción por
diferentes motivos; el sector resinero viene padeciendo desde hace varia décadas una
acentuada crisis, lo que ha conllevado el abandono de muchas masas en resinación,
habiendo quedado este
aprovechamiento
prácticamente
restringido a algunas
provincias de Castilla-
León, donde se
consiguen, precisamente
las mayores
producciones por árbol.
Para hacerse una idea
del decrecimiento del
sector, me remito a la estadística de producción de resina en la provincia de Segovia, la
más resinera del país, en los años 1933 y 2003.
Entre las causas que se barajan para justificar la crisis resinera española, están la
competencia de productos sintéticos como sustitutos del aguarrás, unos mayores costes
de la mano de obra, el éxodo rural, especialmente de la población joven que buesca
empleo en las grandes ciudades, y la competencia de resinas de otros países (Brasil,
Cuba y China) a precios más competitivos al disponer de mano de obra barata y utilizar
árboles y métodos de resinación más productivos que los nuestros.
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Las excelencias de la calidad de la resina española, el interés social del
aprovechamiento como generador de empleo de la población rural, la demanda europea
del producto (Europa consume el 25% de la producción mundial de resina y únicamente
produce el 10%), el papel medioambiental que desempeñan los pinares de resinación al
ocupar, muchas veces, terrenos pobres arenosos fácilmente erosionables, la búsqueda de
nuevas aplicaciones industriales de la resina, la investigación y desarrollo de nuevos
métodos de resinación que aumenten la productividad y la mayor concienciación de los
consumidores hacia los productos ecológicos, son factores que pudieran contribuir a un
positivo cambio de tendencia en el sector resinero español, concordante con el elevado
potencial del producto existente.
Todos estos datos concluyen en la pregunta que desde se hace desde el punto de
vista de la ordenación de Montes: ¿Qué espesura debería tener el pinar para optimizar el
aprovechamiento resinero?
La máxima producción por hectárea se puede enfocar bajo dos alternativas, una
espesura baja, donde los árboles alcanzan un mayor vigor y pueden alcanzar una mayor
cota de producción, o bien una mayor espesura donde a pesar de disminuir la
producción unitaria, aumenta el volumen de miera por hectárea al tener más pies
abiertos.
Una menor espesura conlleva árboles más vigorosos, más sanos y con menor
riesgo de plagas y enfermedades, cuya producción unitaria sea mayor y con un
aprovechamiento maderero posterior en buenas condiciones.
Las claras deben ser intensas en los rodales de P. pinaster, pues así conseguimos
alcanzar en menos tiempo los diámetros necesarios para entrar en resinación.
32
será el rendimiento de está, más cómodo para el trabajador y menos tiempo empleado
en las operaciones. No olvidemos la importancia de la remasa, pues una mala
organización u operatividad de la actividad puede repercutir negativamente en el
calendario de picas.
33
Desde el punto de vista ecológico pocos son los
daños que se originan, fundamentalmente por la ausencia de
maquinaria pesada que pudiera producir compactación del
suelo, así como emisión de ruidos y contaminantes de tipo
gaseoso producidos por los motores de combustión. La
extracción de los barriles se realiza utilizando pistas, y el
trabajo se efectúa a pie con herramienta manual, aunque se
debe producir unos daño para la realización de las mismas
aunque serán pasajeros en el tiempo.
Aspectos generales.
Prevención laboral. Conjunto de actividades o medidas adoptadas o previstas en
todas las tareas de la empresa con el fin de evitar o disminuir riesgos derivados del
trabajo. La condición del trabajo viene definida por la LPRL como cualquier
característica del mismo que pueda tener una influencia significativa en la generación de
riesgos para la seguridad y salud del trabajador. Pueden ser:
- Internas. (propias del trabajador)
- Externas. (propias del entorno que rodea al trabajador).
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El factor riesgo es el elemento que, estando presente en las condiciones de
trabajo, puede originar una disminución de la salud del trabajador.
La meta final por tanto, no es obtener una asistencia y compensación, sino lograr la
prevención.
- Preparación del pino. Operación que se realiza sin gran esfuerzo físico,
trabajando con herramientas ligeras. Se utiliza el barrasco y el alisador, de fácil y
cómodo manejo, aunque no se deben descuidar las precauciones del trabajo con
herramientas de corte.
- Pica y aplicación de la pasta. La pica se realiza con la escoda, herramienta de
corte por un lado y hacha por otro.
- La fase más delicada del aprovechamiento en lo que a riesgos laborales se
refiere es la aplicación de la pasta debido a su contenido en ácido sulfúrico. Por su
formulación, la pasta presenta una consistencia que hace difícil que existan
salpicaduras. En caso de que estas se produzcan sobre la piel, lavar inmediatamente
con agua. No supone ningún riesgo si la cantidad es pequeña, pues el ácido tarda en
35
actuar de 3 a 5 minutos. Si la salpicadura se produce sobre la ropa es conveniente
limpiar en seco.
- La remasa y recogida del material del monte no entraña riesgos laborales
considerables.
- Caída en altura, cuando subes a colocar el pote y ejecutar la colocación de la
grapa, teniendo que utilizar los diferentes equipos de protección en altura. (arnés,
casco, )
- Como se puede apreciar, el aprovechamiento resinero, aún no estando exento
de riesgos laborales, estos no son de excesiva relevancia. Esto es debido a la
ausencia de maquinaría fundamentalmente, pues todo el trabajo se realiza con
herramienta manual ligera. La peligrosidad del ácido se ve muy reducida por la
composición que presenta la formula de la pasta. Otro aspecto a tener en cuenta es
que la extracción de la resina se suele realizar sobre terrenos poco accidentados, al
ser la orografía un factor limitante de la rentabilidad, si es demasiado escarpada o
accidentada.
- En ocasiones puede ser necesario realizar operaciones complementarias
como poda de ramas bajas, que generalmente se realiza con el hacha que lleva
adosada la escoda.
- Esfuerzo físico al mover los barriles, aunque se llenen con el cubo, hay que
tener especial cuidado si se han de mover, con los posibles daños en la espalda, se
deben manipular con la ayuda de alguien.
- Cuando la vegetación arbustiva puede interferir en la tarea se deberá realizar
un desbroce selectivo que facilite la movilidad del trabajador y la comodidad en el
acceso a los pinos. Cuando se trabaje con la desbrozadora es obligatorio e
imprescindible utilizar el equipo de protección personal.
- Hay una serie de consideraciones que no debemos pasar por alto. La primera
y más importante, es actuar adoptando todas las precauciones necesarias cuando se
trabaja con herramientas de corte, fundamentalmente protección de los filos y
elementos cortantes durante el transporte.
- Otros factores a tener en cuenta son:
- Lugares normalmente alejados del núcleo de población, por lo que
puede tardar la asistencia sanitaria.
- El trabajo del resinero es normalmente solitario. No se debe ir nunca solo al
monte, y si se hace comunicar a alguien la zona y el tiempo estimado de
permanencia.
- Las condiciones climatológicas siempre influyen en los trabajos forestales.
- No se deben adoptar posturas forzadas para la realización de las operaciones.
- Una herramienta bien afilada y en perfecto estado de uso nos facilita el
trabajo. Se mejora el resultado con un menor esfuerzo físico.
- Utilizar guantes cuando se manipule la pasta.
- La pasta almacenada debe llevar algún indicador de peligrosidad para evitar
accidentes.
- En épocas de riesgo elevado de incendio es conveniente llevar agua y alguna
herramienta para poder controlar un posible conato. Si se quema el monte, se pierde
el trabajo.
- Se debe llevar un botiquín de primeros auxilios para accidentes leves.
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Equipos de Protección individual, en los trabajos de resinación.
- Arnés anticaida. (Para realizar las picas altas).
- Casco.
- Botas de seguridad.
-
- Guantes anticorte.
37
- Preparación de la pasta. (Mandil, mascarilla, guantes).
Trabajo en el campo.
- Identificación de los peligros.
1. Corte con el marcador, escoda, barrasco.
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5. Lastimarse por caída por terreno irregular.
7. Caída de objetos.
39
Peligro nº 3 Pedir ayuda alos Ejercicio físico, saber
compañeros. evaluar el peso a coger,
antes de realizarlo.
Peligro nº 4 Hidratación Mirar parte meteorológico
Peligro nº 5 Empleo de calzado con Información sobre el estado
suela antideslizante del terreno y como
comportarse en él.
Peligro nº 6 Información Curso sobre los peligros
ocasionados por la fauna
silvestre.
E.P.I.`S Peligro nº
Casco 2,7
Botas de seguridad (suela antideslizante) 1,2,5,7
Ropa trabajo 1, 9,10
Gafas 10
Mandil 10
Guantes anticorte 1,8,9
Guantes plástico (ácido) 10
Mascarilla protectora 10
Bebida isotónica 4
Arnés, cuerda, sistema anticaída(Egmasa) 2
Faja 3
Trabajo en la fábrica.
40
3. Quemaduras en los trabajos de Fusión, Dilución, Filtrado, Decantado, Destilación y
Envasado.
- Evaluación de riesgos.
- EPI`S.
EPI`S Peligro nº
Casco 1,5
Zapatos de seguridad(suela antideslizante) 1,3,4,5,6
Mandil 3
41
Arnés 1,4
Guantes plástico 3
Guantes anticorte 2,5,6
Ropa de trabajo 1,2,3,4,5,6
Mascarilla protectora 3
Faja 2
42
www.mma.es /Ministerio de medio Ambiente/Plan forestal Español.
http://www.aldeadelpinar.com/costumbres/resina/resina.html
http://www.andalucia.cc/axarqiya/resinera.htm
http://www.bezas.org/trabajos/exploresina.htm
http://www.infomadera.net/images/10069.pdf
legal: M-25334-2.006.
43