Hombre lobo
Hombre lobo. También conocido como licántropo, es una criatura legendaria
presente en muchas culturas independientes a lo largo del mundo. Se ha dicho que
este es el más universal de todos los mitos (probablemente junto con el del vampiro),
y aún hoy, mucha gente cree en la existencia de los hombres lobo o de otras clases
de «hombres bestia». Realmente no hay que confundir los términos: licántropo es
aquel hombre que, debido a algún trastorno psicológico, cree haber asumido el
aspecto, voz y comportamiento de un lobo, a pesar de que realmente no haya sufrido
ninguna transformación física; lo cual lo lleva a actuar de acuerdo a ello, entiéndase
matando y cometiendo actos de canibalismo tambien era termino de leyendas como la
poco conocida leyenda francesa Le bete u Geavedun en español La bestia de
Gevaudan. Cuando en 1766 una bestia mas grande que una vaca con forma de loba
acabo con la vida de 100 personas para luego cambiar de forma y se asesinado por
Augustus Argent un conocido cazador de bestias de ese entonces con los años la
leyenda se convirtio en mito y nadie recuerda lo que paso de verdad.
Características
En algunos países y culturas otros animales desempeñan el papel del hombre lobo.
Así, en África aún se cree en hombres hiena u hombres leopardo; en India se
pensaba que los tigres enemigos de los hombres eran capaces de convertirse en
humanos para atraer a estos y en la Amazonía Colombiana,ecuatoriana, peruana y
brasileña se cree que el delfín rosado o bufeo se transforma por la noche en un
apuesto varón, para seducir y luego robar a las mujeres, aunque con la intención de
reproducirse. Abundan hasta hoy en Latinoamérica las leyendas de los «hombres-
tigres», asociados con yaguaretés, jaguares, otorongos o pumas ya que éstas son las
fieras más temidas en ese continente. Los dos mitos más importantes son: el runa
uturuncu, «indio-tigre» u «hombre-puma» en el quichua del noroeste argentino;[1] [2]
b) el Yaguareté-Abá o «tigre-capiango» de las leyendas guaraníticas del noreste
argentino y Paraguay.[3] [4] Estas leyendas aparecen también en la obra póstuma del
poeta Leopoldo Lugones.[5]
Sin embargo, desde cierto punto de vista no sería apropiado llamar a todos los seres
citados anteriormente como licántropos ya que como se puede ver en la etimología de
arriba, la palabra licántropo designa a un hombre lobo.
El mito de los hombres lobo parece (o es) originario de Europa, y estaba muy
vinculado con otras supersticiones y la magia negra. El mito es esencialmente
masculino y, entre las causas de que un ser humano se convirtiera en hombre lobo,
las más frecuentes eran las siguientes:
Ingerir ciertas plantas vinculadas tradicionalmente con los lobos y la magia
negra.
Beber en el mismo lugar donde lo hubiera hecho un lobo.
Cubrirse con la piel de un lobo.
Dormir desnudo a la luz de la luna llena.
Usar una prenda hecha de piel de lobo.
Adquirir la capacidad de transformarse en lobo mediante magia
y sortilegios.
Ser el séptimo hijo varón de una familia y no ser bautizado (ver Lobizón).
Ser mordido por otro Hombre Lobo. Esta última forma era la más común.
Tener relaciones sexuales con un hombre lobo.
Nacer después de mellizos o gemelos siendo hijo varón.
En todos los casos la explicación tradicional del mito parece solapar la violación de
alguna norma natural o social. Puede, como el más moderno y literario mito de El
hombre y la bestia, resumir las tendencias conscientes y sociales del hombre y sus
tendencias pulsionales inconscientes, incluso más que pulsionales: instintivas previas
a la socialización del sujeto.
Según la tradición, la mayoría de los hombres lobo no se transforman en tales
voluntariamente (sólo los magos y los hombres lobos auténticos, es decir, no malditos,
pueden hacerlo); son víctimas de una maldición, y sufren enormemente a la hora de
su metamorfosis. Lo que es peor, al transformarse pierden completamente la
conciencia humana y se vuelven peligrosos, incluso para sus seres queridos. La única
manera de librar a un hombre lobo de su maldición es dándole muerte, lo cual no es
nada fácil; debe hacerse con un instrumento de plata, ya sea un bastón, un cuchillo o
una bala.
Un hombre lobo es un hombre completamente normal la mayor parte del tiempo, y se
comporta de manera natural, aunque un poco velludo, y con los sentidos más
desarrollados (especialmente el olfato), además de estar en buen estado de salud y
forma física.
No es sino durante la noche de Luna Llena cuando se transforma, pues la luz de este
astro es la que controla sus transformaciones. Aunque varía según las versiones, el
aspecto de un Hombre Lobo transformado puede ir desde un Lobo auténtico aunque
más grande de lo normal, hasta un humanoide peludo y con colmillos que va en busca
de carne humana.