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Alimentos y estudios: Jurisprudencia clave

La jurisprudencia establece que para continuar recibiendo alimentos después de la mayoría de edad, una persona debe estar cursando estudios de manera exitosa, lo que significa completarlos en un periodo de tiempo razonable. Una joven de 18 años que aún cursaba el segundo año de secundaria no estaba estudiando de manera exitosa, por lo que no calificaba para recibir alimentos. Un juez consideró que obtener un promedio aprobatorio de 11.71 en la universidad era suficiente para continuar recibiendo alimentos. Sin embargo, otro fallo estableció

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Alimentos y estudios: Jurisprudencia clave

La jurisprudencia establece que para continuar recibiendo alimentos después de la mayoría de edad, una persona debe estar cursando estudios de manera exitosa, lo que significa completarlos en un periodo de tiempo razonable. Una joven de 18 años que aún cursaba el segundo año de secundaria no estaba estudiando de manera exitosa, por lo que no calificaba para recibir alimentos. Un juez consideró que obtener un promedio aprobatorio de 11.71 en la universidad era suficiente para continuar recibiendo alimentos. Sin embargo, otro fallo estableció

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JURISPRUDENCIA

en la Casación 1338-04, Loreto, publicada el 13 de setiembre de 2005 en el diario oficial El


Peruano, se afirmaba que el hecho de que una persona mayor de edad, se encuentre cursando
estudios escolares a nivel de secundaria a pesar de no tener ningún tipo de discapacidad física
o psicológica, involucraría que no cuenta con estudios exitosos. Para su revisión colocamos el
texto de la citada casación:

Quinto.- Que, conforme ha establecido jurisprudencialmente esta Sala Civil Transitoria, si bien
es cierto que el último párrafo del artículo cuatrocientos ochentaitrés del Código Civil,
únicamente se refiere a “seguir” una profesión u oficio, y no alude al verbo “estudiar”, debe
entenderse que la norma abarca igualmente a los estudios tendientes a obtener una profesión
o un oficio, que incluye a los estudios preparatorios –primarios, secundarios o para el ingreso a
estudios superiores– y que solo en estos casos puede permitirse que un hijo mayor de edad
pueda seguir percibiendo alimentos, siempre que curse dichos estudios de manera exitosa, los
que deben entenderse realizados dentro de márgenes razonables y aceptables, tanto en lo que
se refiere al periodo de tiempo requerido para efectivizarlos, como a los resultados obtenidos,
siendo esta la correcta interpretación de la norma acotada. La Casación Número tres mil
dieciséis-dos mil (Loreto), publicada el treinta de mayo del dos mil tres en el diario oficial El
Peruano, señala al respecto: “Que, si bien para poder acceder a los estudios superiores, se
tiene que pasar por las etapas o estudios pre profesionales, como son los estudios primarios,
secundarios o preuniversitarios, es decir academias de ingresos a universidades, el artículo
cuatrocientos ochentaitrés del Código Civil, en todo caso está referido a cursar estudios
exitosamente; (…) Que, resulta evidente que un estudiante con dieciocho años de edad que se
encuentra en el cuarto año de educación secundaria, no lo está realizando exitosamente,
porque por su edad debería haber terminado la educación secundaria”;

Sexto.- Que, como lo han establecido las instancias de mérito, la demandada tenía dieciocho
años cumplidos cuando se interpuso la presente demanda (nació el cinco de julio de mil
novecientos ochenta y tres y la demanda se interpuso el seis de diciembre de dos mil dos), así
como también que se encontraba cursando recién el segundo año de secundaria cuando
alcanzó su mayoría de edad (año dos mil uno); por tanto, es factible concluir que aquella no ha
cursado sus estudios de manera exitosa, pues a su edad razonablemente ya debía haber
concluido sus estudios secundarios; y no existiendo en autos pruebas que acrediten de manera
fehaciente y comprobada que la demandada se encuentre incapacitada física o mentalmente
para trabajar, y así, poder cubrir los requerimientos necesarios para su subsistencia, la
demanda interpuesta merece ser amparada (…)

Expediente 00299-2001-02005-JP-FC-01:

Sobre la solicitud de exoneración de alimentos de una joven mayor de edad que tenía una
calificación apenas aprobatoria. Fue el juez de Paz Letrado de la provincia de Paita, Piura, el
que consideró suficiente la obtención de un promedio ponderado aprobatorio de 11.71 para
declarar infundada la demanda de exoneración de la pensión de alimentos, interpuesta por su
padre, a fin de que continúe subsidiando los estudios universitarios de su hija mayor de 18
años de edad.

En opinión del juez, el precepto del artículo 424 del Código Civil, contiene un término bastante
subjetivo al no precisar qué parámetros se debe seguir para determinar si los estudios
profesionales se están llevando de manera «exitosa». Así, como la norma no establece
estándares numéricos para determinar el «éxito en los estudios», el juzgador, en aplicación de
su facultad discrecional, consideró que era suficiente que la alimentista obtenga un promedio
ponderado acumulativo aprobatorio en sus estudios universitarios.

PLENO JURISDICCIONAL DISTRITAL DE FAMILIA, LIMA: 29-11-14

Que no resulta proporcional y ni razonablemente aceptable que mayores de 28 años


continúen percibiendo una pensión alimenticia, por lo que la exoneración de la misma debe
realizarse automáticamente, debiendo, en todo caso dicho alimentista acreditar la vigencia de
su estado de necesidad (estado de incapacidad o de ineptitud de atender a su subsistencia por
causa de incapacidad física o mental) en dicho proceso primigenio. Ello también porque la ley
no permite el ejercicio abusivo del derecho

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