¿Por qué nos cuesta dejar las cosas del mundo?
Romanos 7: 14- 19 NTV
La lucha contra el pecado
14
Por lo tanto, el problema no es con la ley, porque la ley es buena y espiritual. El problema está en
mí, porque soy demasiado humano, un esclavo del pecado. 15 Realmente no me entiendo a mí
mismo, porque quiero hacer lo que es correcto pero no lo hago. En cambio, hago lo que odio. 16 Pero
si yo sé que lo que hago está mal, eso demuestra que estoy de acuerdo con que la ley es buena.
17
Entonces no soy yo el que hace lo que está mal, sino el pecado que vive en mí. 18 Yo sé que en mí,
es decir, en mi naturaleza pecaminosa no existe nada bueno. Quiero hacer lo que es correcto, pero
no puedo. 19 Quiero hacer lo que es bueno, pero no lo hago. No quiero hacer lo que está mal, pero
igual lo hago.
¿Qué es lo que más nos cuesta soltar?
¿Por qué aun hay deseos en nosotros, está mal?
Factores por los cuales nos cuesta dejar algo:
La necesidad: de ser amados, aceptados, de dinero, de encajar, etc. por ello nos contaminamos
con cosas ilícitas y lo hacemos, no hemos dejado que Dios llene nuestros corazones con su
presencia, pues buscamos en otros lados lo que muchas veces necesitamos pues no hemos
reconocido a Dios como Dios.
No hemos nacido de nuevo: wesley decía; habrá tentaciones en el camino pero al nacer de nuevo
ya no estamos inclinados para hacerlo.
No hay dominio propio, ni sujeción (obediencia), hay soberbia, orgullo.
¿Cuál es el desafío?
Buscar ser saciado (amarlo y conocerlo verdaderamente) por el Señor, ya no vivir conforme a mis
deseos, Ser como Cristo: (¿?) es vivir como él, parecernos a él.
Gálatas 2: 20 NTV: “Mi antiguo yo ha sido crucificado con Cristo. Ya no vivo yo, sino que Cristo vive
en mí. Así que vivo en este cuerpo terrenal confiando en el Hijo de Dios, quien me amó y se
entregó a sí mismo por mí. ”