Hace muchos años atrás existía un Señor llamado Víctor, su esposa, Mary.
Este
era un hombre trabajador el cual era muy bueno en el futbol, todas las tardes iba a
jugar con sus amigos aledaños a su hogar, Víctor era dueño de una Empresa
Minera, poderoso y ambicioso, pero así de buen corazón, amoroso y cariñoso.
Mientras su esposa era una mujer que se quedaba en casa haciendo los
quehaceres del día, cumpliendo con su responsabilidad en el hogar como: Lavar,
cocinar, planchar, ordenar y limpiar las cosas.
Ellos Vivian felices cada día de su vida, hasta que después de cierto tiempo, Mary
su mujer queco embarazada, esperando aun hermoso bebe, pasando 9 meses de
gestación nació el niño, al cual pusieron de nombre Manuel, y así mas adelante
tuvieron dos hijos más llamados Juan y Alonso.
Con la llegada de estos tres hermosos hijos, Víctor siempre salía temprano del
trabajo con tal de pasar en familia, pasar más tiempo con sus hijos, enseñarles a
jugar futbol el deporte que apasionaba, y así pasaban los años y sus hijos iban
creciendo más y más, hasta que llegaron a ser mayores de edad, entre los 27, 25
y 23 años respectivamente, entonces Víctor les puso a trabajar en su empresa.
Un día en una fiesta el pueblo, Víctor asistió con su esposa, dejando en casa a
sus tres jóvenes hijos haciendo las responsabilidades del hogar. En la fiesta los
esposos gozaron y se divirtieron mucho, bailaron comieron y bebieron.
Al acabar la fiesta Víctor estaba totalmente ebrio, este no quería ir a casa sino
quedarse con sus amigos a seguir bebiendo, Mary hiso hasta lo imposible por
sacarlo y llevárselo de ahí, y de tantos intentos finalmente lo logro.
De regreso a casa en el camino se encontraron con un animal, era un toro salvaje,
como el Hombre estaba totalmente ebrio saco su chaqueta y fue a torear al animal
pensado que estaba en un coliseo con mucha gente aplaudiéndolo, para
desgracias de Mary el toro furioso y molesto envistió a su esposo, dejándolo
gravemente con cortes por todo el cuerpo, este no resistió mas y al cabo de unos
minutos dejo de existir, Mary lamentaba todo, se puso a llorar amargamente,
comento a sus hijos lo sucedido, todos tenían ser fuertes y superarlo
Víctor dejo una fortuna con una gran cantidad de dinero, joyas, terrenos, cultivos,
ganados a su Esposa, más aún dejo a cargo de su Empresa Minera a sus tres
hijos. Los cuales día a día se esforzaban trabajando duro para poder mantener en
pie a su familia, de esa forma agradecían la voluntad de su padre.
Al transcurrir 3 años, sucedió un hecho inesperado, Un anciano que llegada por
las calles del pueblo en horas de la madrugada vio a un Señor que estaba
golpeando bruscamente a un toro, El anciano se acercó y le pregunto: ¿Por qué
actúas de esa forma, estas maltratando al animal?, entonces él lo miro fijamente y
enojado.
El anciano al ver ese rostro de terror se marchó del lugar muy asustado, llegando
a su hogar comento a uno de sus familiares que vio a un señor pálido, tenía
dientes como las de un perro, una mandíbula grande parecido a la de un cerdo y
observa que no pisaba tierra este flotaba en el aire, de su cuello le salían gusanos
y que estaba ultrajando al toro
Entonces el familiar asombrado le respondió; Él era Víctor que murió hace 3 años
por la envestida del toro, por lo tanto, lo que viste era un condenado que volvió
para vengarse del animal, el anciano se quedó perplejo, y dijo a buena hora que
salí corriendo del lugar sino ese condenado me hubiese devorado.
Al día siguiente El anciano fue a visitar a la familia de Víctor, para comentarles lo
sucedido, sus hijos no podrían creer lo que estaba pasando, entonces esperaron a
la noche para ver si lo que dijo el anciano era cierto, entonces llegando las 12 de
la madrugada escucharon un ruido muy aterrador, un viento muy denso corría por
las calles, y ahí vieron a su padre este no era normal parecía un bestia salido del
infierno que azotaba al toro bruscamente
Al comprobar que efectivamente era su padre que estaba condenado decidieron ir
a matar al toro para que así este no regrese jamás. Al amanecer los tres hijos
cogieron una soga y salieron en busca del toro, al encontrarlo lo tomaron y lo
ahorcaron.
Esperaron la noche y volvieron al lugar de los hechos, esperaron la madrugada, y
ya no había nadie, el condenado ya no regreso jamás, uno de sus hijos contento
dijo: por fin mi padre descansara en paz ya que cumplió con su condena.
Volvieron a su hogar y contaron a todo el pueblo que el condenado no volverá
jamás.
Los tres muchachos tuvieron hijos y así fueron contando la trayectoria del pueblo y
la desgracia que le ocurrió a su padre Víctor. Desde entonces todos tenían
conocimiento de la existencia de los condenados y que eran muy peligrosos,
desde ese día todos nombraron a Víctor como el condenado del pueblo de Licapa.
NOTA: El presente cuento es un relato contado por la comunidad de Licapa ocurrido en los años
90, Las personas cuentan que estos sucesos pasan continuamente en los lugares con pocos
habitantes y alejados de la ciudad, y son contados de generación en generación. Este relato fue
contado mis abuelos ya que ellos vivieron estos hechos.