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Geometría Molecular: Tipos y Ejemplos

La geometría molecular describe la disposición tridimensional de los átomos en una molécula. La geometría depende de la distribución de los pares de electrones enlazantes y no enlazantes alrededor del átomo central, lo que determina la máxima separación posible entre los electrones para minimizar la repulsión. Algunas geometrías comunes son lineal, angular, piramidal trigonal y tetraédrica.

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Geometría Molecular: Tipos y Ejemplos

La geometría molecular describe la disposición tridimensional de los átomos en una molécula. La geometría depende de la distribución de los pares de electrones enlazantes y no enlazantes alrededor del átomo central, lo que determina la máxima separación posible entre los electrones para minimizar la repulsión. Algunas geometrías comunes son lineal, angular, piramidal trigonal y tetraédrica.

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Geometría molecular

[5:45 p. m. | 158 comentarios ]


Si pudiéramos observar las moléculas por dentro con un potente lente, veríamos que los átomos que las
conforman se ubican en el espacio en posiciones bien determinadas. El ordenamiento tridemensional de
los átomos en una molécula se llama geometría molecular.
En una molécula con enlaces covalentes hay pares de electrones que participan en los enlaces
o electrones enlazantes, y electrones desapareados, que no intervienen en los enlaces o electrones
no enlazantes. La interacción eléctrica que se da entre estos pares de electrones, determina la
disposición de los átomos en la molécula. Veamos algunos ejemplos.
 La molécula de agua H2O posee dos enlaces simples O - H y yiene dos pares de electrones
no enlazantes en el átomo de oxígeno. Su geometría molecular es angular.

 La molécula de amoníaco (NH3) presenta 3 enlaces simples N - H y posee un par de


electrones no enlazantes en el nitrógeno. La geometría molecular es piramidal.

 La molécula de metano (CH4) tiene cuatro enlaces simples C - H y ningún part de electrones


enlazantes. Su geometría molecular es tetraédrica.

¿Cómo se puede saber la geometría de una molécula?


En la actualidad se emplean diversos métodos experimentales para conocer en forma precisa la
estructura de una molécula particular. Pero en ocasiones basta con aplicar algunos métodos sencillos
para obtener una geometría molecular aproximada.
Uno de los métodos para predecir la geometría molecular aproximada, está basada en la repuslsión
electrónica de la órbita atómica más externa, es decir, los pares de electrones de valencia alrededor de
un átomo central se separan a la mayor distancia posible para minimizar las fuerzas de repulsión. Estas
repulsiones determinan el arreglo de los orbitales, y estos, a su vez, determinan la geometría molecular,
que puede ser lineal, trigonal, tetraédrica, angular y pirámide trigonal.
Geometría lineal: Dos pares de electrones alrededor de un átomo centarl, localizados en lados
opuestos y separdos por un ángulo de 180º.
Geometría planar trigonal: Tres pares de electrones en torno a un átomo central, separados por un
ángulo de 120º.
Geometría tetraédrica: Cuatro pares de electrones alrededor de un átomo central, ubicados con una
separación máxima equivalente a un ángulo de 109,5º.
Geometría pirámide trigonal: Cuatro pares de electrones en torno a un átomo centra, uno de ellos no
compartido, que se encuentran separados por un ángulo de 107º.
Geometría angular: Cuatro pares de electrones alrededor de un átomo central, con dos de ellos no
compartidos, que se distancian en un ángulo de 104,5º.

Al leer todas estas descripciones, vemos que la forma de las moléculas es el resultado de las
direcciones en que se ubican los electrones enlazantes. Parece increíble pensar que la forma que tiene
una molécula es determinante en la manera como actúa, estableciendo sus propiedades.
Enlace químico

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Enlace químico. Fuerza entre los


átomos que los mantiene unidos en
las moléculas. Cuando dos o
más átomos se acercan lo
suficiente, puede producirse una
fuerza de atracción entre
los electrones de los átomos
individuales y el núcleo atómico de
otro u otros átomos. Si esta fuerza
es lo suficientemente grande para
mantener unidos los átomos, se Concepto: Es la atracción simultánea de uno o más
dice que se ha formado un enlace
químico. electrones por más de un núcleo.

Sumario
 [ocultar] 

 1 Historia
 2 Definición de enlace químico
 3 Características principales del enlace químico 
o 3.1 Energía de enlace
 3.1.1 Energía de enlace en moléculas diatómicas
o 3.2 Longitud o distancia de enlace
o 3.3 Ángulo de enlace
 4 Tipos principales de enlace químicos
o 4.1 Iónico
o 4.2 Covalente
o 4.3 Metálico
 5 Referencias
 6 Fuentes
 7 Enlace externo

Historia
Las primeras especulaciones respecto a la naturaleza del enlace químico son tan
tempranas como en el siglo XII, se suponía que ciertos tipos de especies químicas
estaban unidas entre sí por un tipo de afinidad química.

En 1704, Isaac Newton esbozó su teoría de enlace atómico, en "Query 31" de su


Opticks, donde los átomos se unen unos a otros por alguna "fuerza". Específicamente,
después de investigar varias teorías populares, en boga en aquel tiempo, de cómo los
átomos se podía unir unos a otros, por ejemplo, "átomos enganchados", "átomos
pegados unos a otros por reposo", o "unidos por movimientos conspirantes", Newton
señaló lo que inferiría posteriormente a partir de su cohesión que:Las partículas se
atraen unas a otras por alguna fuerza, que en contacto inmediato es excesivamente
grande, a distancias pequeñas desempeñan operaciones químicas y su efecto deja de
sentirse no lejos de las partículas.

En 1819, a raíz de la invención de la pila voltaica, Jöns Jakob Berzelius desarrolló una


teoría de combinación química, introduciendo indirectamente el carácter
electropositivo y electronegativo de los átomos que se combinan.A mediados del siglo
XIX, Edward Frankland, F.A. Kekule, A.S. Couper, A.M. Butlerov y Hermann Kolbe,
ampliando la teoría de radicales, desarrollaron la teoría de valencia, originalmente
llamado "poder combinante" en que los compuestos se mantenía unidos debido a la
atracción entre polos positivo y negativo. En 1916, el químico Gilbert N.
Lewis desarrolló el concepto de enlace de par de electrones, en el que dos átomos
pueden compartir uno y seis electrones, formando el enlace de un solo electrón,
enlace simple, enlace doble, o enlace triple. En las propias palabras de Lewis:
”Un electrón puede formar parte de las envolturas de dos átomos diferentes y no
puede decirse que pertenezca a uno exclusivamente.

El mismo año, Walther Kossel lanzó una teoría similar a la de Lewis, con la diferencia


de que su modelo asumía una transferencia completa de electrones entre los átomos,
con lo que era un modelo de enlace iónico. Tanto Lewis y Kossel estructuraron sus
modelos de enlace a partir de la regla de Abegg (1904).En 1927, el físico
danés Oyvind Burrau derivó la primera descripción cuántica matemáticamente
completa de un enlace químico simple, el producido por un electrón en
el ión de Hidrógeno molecular (dihidrogenilio), Hidrógeno H2 Este trabajo mostró que la
aproximación cuántica a los enlaces químicos podrían ser correctas fundamental y
cualitativamente, pero los métodos matemáticos usados no podrían extenderse a
moléculas que contuvieran más de un electrón.
Una aproximación más práctica, aunque menos cuantitativa, fue publicada en el
mismo año por Walter Heitler y Fritz London. El método de Heitler-London forma la
base de lo que ahora se denomina teoría del enlace de valencia. En 1929, Sir John
Lennard-Jones introdujo el método de combinación lineal de orbitales atómicos (CLOA
o dentro de la teoría de orbitales moleculares, sugiriendo también métodos para
derivar las estructuras electrónicas de moléculas de F2 (flúor) y las moléculas de O2
(El oxígeno, a partir de principios cuánticos básicos. Esta teoría de orbital molecular
representó un enlace covalente como un orbital formado por combinación de los
orbitales atómicos de la mecánica cuántica de Erwin Schrödinger que habían sido
hipotetizados por los electrones en átomos solitarios.

Las ecuaciones para los electrones de enlace en átomos multielectrónicos no podrían


ser resueltos con perfección matemática (esto es, analíticamente), pero las
aproximaciones para ellos aún producen muchas predicciones y resultados
cualitativos buenos. Muchos cálculos cuantitativos en química cuántica moderna usan
tanto las teorías de orbitales moleculares o de enlace de valencia como punto de
partida, aunque una tercera aproximación, la teoría del funcional de la densidad, se ha
estado haciendo más popular en años recientes. <La pequeñez de la masa de los
constituyentes, y en especial del electrón, hace que solamente les sea aplicable la
mecánica cuántica y, por tanto, la descripción matemática del enlace es generalmente
complicada. La teoría cuántica del enlace es la base de la teoría moderna de la
valencia.

Definició n de enlace químico


Si bien es difícil definir el concepto de enlace químico, podemos referirnos a la
definición que del mismo hizo Linus Carl Pauling, una de las personalidades más
destacadas de la ciencia en los últimos años del siglo XX, él planteaba que “Existe un
enlace químico entre dos átomos cuando las fuerzas que actúan entre ellos son de
una intensidad tal que se forma un agregado con estabilidad suficiente para que
pueda ser considerado por el químico como una especie independiente”, partiendo de
lo anterior , se define al enlace químico como la fuerza de unión que existe entre dos
átomos, cualquiera que sea su naturaleza, debido a la transferencia total o parcial
de electrones para adquirir ambos la configuración electrónica estable
correspondiente a los gases inerte; es decir, el enlace es el proceso por el cual se
unen átomos iguales o diferentes para adquirir la configuración electrónica estable de
los gases inertes y formar moléculas estables.

Características principales del enlace químico 


Aunque el enfoque cuantitativo de las teorías del enlace químico supone una rigurosa
aplicación de la Mecánica Cuántica, las ideas sobre el enlace químico con las cuales
trabajan la mayor parte de los químicos, han sido desarrolladas tratando de usar
conceptos cualitativos, a fin de explicar los hechos experimentales. Es decir, que son
los datos experimentales sobre las estructuras moleculares, las que deben servir de
guía en la confección de una teoría sobre enlace químico.
En cualquier sustancia, independientemente del tipo de partículas que la
constituyan, átomos, moléculas o iones, hay varios parámetros que permiten
caracterizar su estructura, de forma tal que coincida ésta en muchos casos pueden
predecirse con gran certeza sus propiedades. Los parámetros fundamentales del
enlace químico los constituyen la longitud o distancia, la solidez o energía de enlace y
la dirección o ángulo del mismo.

Energía en el Nitrógeno

Energía de enlace
Es la energía total promedio que se desprendería por la formación de un mol de
enlaces químicos, a partir de sus fragmentos constituyentes (todos en estado
gaseoso). Alternativamente, podría decirse también que es la energía total promedio
que se necesita para romper un mol de enlaces dado (en estado gaseoso). Cuanto
más elevada sea la energía de enlace, más fuerte y más estable será dicho enlace.

Energía de enlace en moléculas diatómicas


Para una molécula diatómica:”la variación de entalpía que se produce cuando
la molécula en estado gaseoso se disocia en sus átomos”. En estos tipos de
moléculas la energía de enlace tiene magnitud igual (pero signo contrario) al de la
energía de disociación.

. Usualmente la energía del enlace viene dada en Kj.mol 1 de enlace rotos, o sea, que
para disociar en átomos al estado gaseoso. Un mol de moléculas de hidrógeno, es
decir para romper 6,02.1023enlaces se requieren 435, 2 Kj. La energía o entalpía de
formación del enlace es igual pero negativa, para moléculas diatómicas, la energía de
enlace es igual y de signo contrario a la energía de disociación del enlace.
Valores de Entalpías

. Entre los haluros de hidrógeno el valor de la   disminuye al aumentar el número


atómico del halógeno, en contraste con estas tendencias uniformes entre las
sustancias relacionadas químicamente, pueden haber diferencia notables entre las
moléculas de los átomos que están próximos uno de otro en la tabla periódica.
La   del Oxígeno es solo ligeramente mayor que la mitad de la de su vecino
el Nitrógeno, pero es más triple de la  del Flúor
Energía de enlace en moléculas poliatómicas
En las moléculas poliatómicas
– De un solo tipo de enlace:
por ejemplo en moléculas ABn, la energía media de enlace es igual a 1/n de la
energía total requerida en la disociación completa de un mol del compuesto con
formación de un atg. De A y n atg. De B.
- En moléculas poliatómicas en que existen más de un enlace,
es posible caracterizar cada enlace, por una entalpía de enlace promedio (ε), que es
la energía aproximada que se necesita para romper el enlace en cualquier compuesto
en el cual existe dicho enlace. La disociación puede referirse a la división de una
molécula:
  A.   En un átomo y un radical:
   H2O(g) = H(g) + OH(g) ε = 497 Kj.mol-1                          
(1)                                                                                  
 B. En dos radicales                                                     
&nb

sp;   
     H2O2 (g) = OH(g) + OH(g)  ε =201Kj.mol-1                    
(2)                                                                                  
También puede ocurrir la ruptura de un enlace entre dos átomos dados, pero en
diferentes compuestos, y es interesante observar el efecto sobre la energía de enlace,
de las diferentes agrupaciones próximas al enlace. Se conoce que el ε (H-OH) = 497
Kj.mol-1, y otros experimentos muestran que
     OH(g) = O(g) + H(g)             ε (O-H) = 462,9 Kj.mol-1      (3)                

    HOOH = HOO(g) + H(g)       ε (HOO-H) = 497 Kj.-1              (4)            

Al observar las ecuaciones (1) , (3), y (4), estas se refieren a la ruptura de un mismo
enlace (O-H) y es claro que la diferencia entre los tres valores se debe, no a los
átomos enlazados, sino a las diferentes estructuras de las agrupaciones próximas al
enlace. Eso no obstante, las diferencias en los valores, no son muy grandes en los 3
casos. Cada enlace en cada molécula tiene su propia energía de disociación de
enlace específica. Por ello no es sorprendente que los enlaces entre los mismos tipo
de átomos tengan usualmente energía de disociación similar. Por ejemplo, los
enlaces Carbono-carbono (C-C) tienen un valor de de aproximadamente 350-380
kJ.mol-1 independiente de la estructura exacta de la molécula. Igual sucede en una
serie de enlaces C-H.
       CH4(g) = CH3(g) + H(g)                ε (H-CH3) = 431.055Kj.mol-1
 CH3CH3(g) = H3CH2(g) + H(g)            ε (H-C2H5) = 361.760 Kj.mol-1
    (CH3)3(g) = (CH3)3C(g) + H(g)          ε (H-C-(CH3)3 = 336.650 Kj.mol-1
Es evidente que todos los valores aun cuando diferentes se encuentran entre 336,650
y 431,055 Kj.mol</sup>-1</sup> y la constante aproximada de estas energías, es muy
significativa ya que sugiere que el factor principal para determinara la energía de un
enlace particular, es la naturaleza de los átomos enlazados y en menor extensión las
estructuras de las agrupaciones próximas al enlace. Debido a que enlaces similares
tienen energía de disociación similares, es posible construir una tabla de valores
promedios que permite comparar diferentes clases de enlaces. Hay que tener en
cuanta no obstante que el valor real en una molécula específic

a puede variar en un 10 % en promedio, porque el valor concreto de la energía


depende del entorno químico de los átomos enlazados.

Entalpía Promedio

Empleando las entalpías de enlace promedio es posible estimar, de manera


aproximada, la energía que se libera cuando se forma una molécula gaseosa a partir
de sus átomos en estado gaseoso. Ejemplo
                                  3(H(g) + C(g)) + Cl(g) = CH3-Cl(g).

Cálculo de Entalpía

. El signo menos en las entalpías de enlace promedio se relaciona con el hecho de


que la formación del enlace libera energía. La importancia de los valores de las
energías de formación o de disociación de los enlaces, se debe a que pueden
relacionarse con la fortaleza o solidez del enlace.

Un enlace es tanto más fuerte, cuanto mayor es la energía que se libera en su


formación: aunque no es solo el factor energía de enlace entre dos átomos.

En moléculas poliatómicas, en que existen más de un enlace, el análisis de la energía


de cada enlace se complica por la influencia de los otros átomos y enlaces en la
molécula.

Longitud o distancia de enlace


Es la distancia promedio entre los núcleos de dos átomos enlazados.Estas distancias
dependen no sólo de los átomos unidos, sino también del grupo funcional del que
forman parte. Así, las longitudes del enlace carbono-carbono varían dependiendo de
que tengamos un enlace sencillo, doble o triple, y lo mismo pasa con las longitudes de
los enlaces Carbono-oxígeno y carbono-nitrógeno.

Longitud de enlace en el Iodo Molecular

Las longitudes de enlace son también datos experimentales que guardan relación con
la fortaleza y las propiedades del enlace. En muchos casos, la mayor fortaleza de los
enlaces está relacionada con menores distancias de enlaces.Tal tendencia tiene una
explicación cualitativamente razonable, si se reconoce que su fortaleza es la posición
de mayor estabilidad de mínimo de energía de un par de átomos.

La disminución de la energía asociada a la formación del enlace tiene su origen en la


manera como se comportan los electrones de valencia de los átomos enlazados y es
contrarrestada por las repulsiones electrostáticas entre los dos núcleos y entre las
capas interiores de los dos átomos.Estas longitudes de enlace, o distancias entre los
núcleos de los átomos se determinan por difracción de rayos X, si la sustancia se
puede obtener en forma sólida cristalizada. En las sustancias que no cristalizan con
facilidad se emplean los métodos de la espectroscopía molecular. El enlace entre dos
átomos es distinto de una molécula a otra. Por ejemplo, el enlace carbono-hidrógeno
en el Metano es diferente a aquél en el cloruro de metilo. Sin embargo, es posible
hacer generalizaciones cuando la estructura general es la misma.Las longitudes del
enlace carbono-carbono varían dependiendo de que tengamos un enlace sencillo,
doble o triple, las distancias en el enlace doble y triple son aproximadamente un 87 y
un 78 por 100, respectivamente, de la distancia del enlace sencillo carbono-carbono.

Puesto que la energía que se requiere para estirar o comprimir un enlace es mayor
que la requerida para doblar los enlaces, las longitudes de enlace muestran
típicamente menos variación con respecto a su valor normal que los ángulos de
enlace. Lo mismo sucede con las longitudes de los enlaces carbono-oxígeno y
carbono-nitrógeno. La longitud y energía de enlace son propiedades que varían
periódicamente lo que se corrobora al analizar los enlaces formados por átomos de un
elemento de terminado con los de otros pertenecientes a un mismo grupo o período,
de la clasificación periódica.

Ángulo de enlace
Se puede definir como el ángulo externo formado al cruzarse dos segmentos de recta
que, pasando por el núcleo de un átomo central, lo hacen además por los núcleos de
los dos átomos enlazados con aquel.

Como quiera que los átomos están en constante movimiento de vibración, los ángulos
de enlace no tienen valores definidos al igual que no lo tienen las distancias de
enlace.

Sin embargo, si tiene un valor definido el ángulo medio según el cual tres átomos
vibran y este valor corresponde a la magnitud del denominado ‘ángulo de enlace.
En realidad para poder hablar de ángulos de enlace se requieren tres átomos, uno de
los cuales constituye el vértice de dicho ángulo.
Los ángulos de enlace no son del todo invariables, sino que pueden sufrir ligeras
deformaciones (hasta unos 10 grados) según varíen los requerimientos espaciales de
los sustituyentes unidos al átomo central.

Obsérvese, por ejemplo, en la figura siguiente, la diferencia de 6 grados entre el


ángulo de enlace del oxígeno del agua y del éter metílico, CH3-O-CH3, cuyos grupos
CH3 son más voluminosos que los pequeños átomos de H del agua. Los ángulos de
enlace, al igual que las distancias de enlace pueden determinarse por difracción de
rayos X o por espectrocopiá molecular. Cuando se analiza los ángulos de enlace en
los compuestos similares de los miembros sucesivos de un grupo en la tabla
periódica,

Ángulo de enlace del Hidrógeno

aparecen otras semejanzas notables, en la figura se muestra que loscompuestos


hidrogenados del grupo IVA tienen ángulos de enlace de 109,5 0, el cual es llamado
ángulotetraédrico.''pirámide regular trigonal,el ángulo de enlace, conrespecto al átomo
central es de 106,50 en elNH3  y disminuye hasta91,80 en el AsH3. En elgrupo VIA hay
una tendencia similar conforme disminuye el ángulo de104,5 0 en el H2O hasta910 en el
H2 angular.Losdatos de los ángulos de enlace que se han considerado señalar el
hechode que los ángulos de enlace, con respecto a un átomo central
estándeterminados fundamentalmente por las características de los orbitalesde
valencia del átomo central.

Geometría del átomo


Tipos principales de enlace químicos
La estructura de los átomos que se enlazan determinan el tipo de enlace que se
produce y las propiedades del mismo. De acuerdo con las características de los
átomos de cada elemento químico, fundamentalmente sus estructuras electrónicas al
unirse estos forman tres tipos de enlace:

 Enlace Covalente
 Enlace Iónico
 Enlace metálico.

De ellos el enlace covalente y el iónico por sus características son considerados de


tipos extremos de enlace químico.

Iónico
Durante la formación del enlace iónico, ocurre la transferencia de electrones de la
capa de valencia de un átomo a otro, originándose iones de cargas opuestas,
atrayéndose mutuamente y quedando unidos. El enlace iónico se produce
entre átomos de bajo potencial de ionización (metales) y átomos de elevada afinidad
electrónica (no metales), es decir, entre átomos de los grupos IA y IIA con átomos de
los grupos VIA y VIIA de la tabla periódica; son átomos que difiere mucho en sus
electronegatividades. El mecanismo de este tipo de enlace implica la transferencia
electrónica del átomo menos electronegativo al más electronegativo, y la posterior
atracción electrostática de los iones formados.

Covalente
Durante la formación de este tipo de enlace los átomos se mantienen unidos debido a
un compartimiento de electrones. El enlace covalente se produce frecuentemente
entre átomos de los grupos IVA, VA, VIA y VIIA, además del Hidrógeno, de la Tabla
Periódica de 18 columnas, generalmente son los no metales, es decir ocurre entre
átomos de elementos con potenciales de ionización relativamente altos que
comparten electrones en el enlace y como consecuencia se produce una disminución
de energía. Este tipo de enlace se origina entre átomos que difieren poco o no difieren
en sus electronegatividades; por lo que puede ser polar o apolar.

Así por ejemplo en las moléculas de Hidrógeno, los Halógenos y otras sustancias


simples, los electrones compartidos son atraídos por los átomos con la misma
intensidad, y por lo tanto el enlace es covalente apolar. La polaridad del enlace surge
como resultado de que uno de los átomos al ser más electronegativo atrae con más
fuerza los electrones compartidos del enlace, adquiriendo una fracción de carga
negativa, mientras que el otro átomo adquiere una fracción de carga positiva, y por lo
tanto el enlace es covalente polar. Tanto el enlace iónico, como el enlace covalente
puro, son casos extremos que no se dan de forma exacta en la realidad; la mayoría de
los enlaces tienen propiedades intermedias, aunque más cercana a uno u otro
extremo.
Metálico
Se forma cuando cada átomo se encuentra rodeado de un número relativamente alto
de átomos semejantes y los electrones que participan en el enlace no pertenecen a
cada uno de los átomos sino al conjunto de átomos que forman la red en la estructura
sólida y cristalina de las sustancias metálicas.
Principales tipos de enlaces químicos entre
átomos
A continuación puedes ver cuáles son los tres principales tipos de enlace
químico a través del cual los diferentes átomos se unen para formar las
distintas moléculas. Una de las principales diferencias entre ellos son
los tipos de átomos que se usen (metálicos y/o no metálicos, siendo los
metálicos poco electronegativos y los no metálicos mucho).

1. Enlace iónico
El iónico es uno de los tipos de enlace químico más conocidos,
siendo el que se forma cuando se unen un metal y un no metal (es decir,
un componente con poca electronegatividad con uno con mucha).

El electrón más externo del elemento metálico se verá atraído por el


núcleo del elemento no metálico, cediendo el segundo el electrón al
primero. Se forman compuestos estables, cuya unión es
electroquímica. En esta unión el elemento no metálico pasa a ser
anión al quedar finalmente con carga negativa (tras recibir el electrón),
mientras que los metales se vuelven cationes de carga positiva.

Un ejemplo típico de enlace iónico lo encontramos en la sal, o en


compuestos cristalizados. Los materiales formados por este tipo de unión
tienden a necesitar una gran cantidad de energía para fundirlos y suelen
ser duros, si bien pueden comprimirse y quebrarse con facilidad. En
general tienden a ser solubles y pueden disolverse con facilidad.

2. Enlaces covalentes
El enlace covalente es un tipo de enlace caracterizado porque los dos
átomos a unirse poseen propiedades electronegativas semejantes o
incluso idénticas. El enlace covalente supone que ambos átomos (o más,
si la molécula la forman más de dos átomos) comparten entre sí los
electrones, sin perder ni ganar en cantidad.

Este tipo de enlaces es el que suele formar parte de la materia orgánica,


como por ejemplo la que configura nuestro organismo, y son más
estables que los iónicos. Su punto de fusión es más bajo, hasta el
punto que muchos compuestos se encuentran en estado líquido, y no
son por lo general conductores de la electricidad. Dentro de los enlaces
covalentes podemos encontrar varios subtipos.
Enlace covalente no polar o puro

Se refiere a un tipo de enlace covalente en que se unen dos elementos


con el mismo nivel de electronegatividad y cuya unión no provoca que
una de las partes pierda o gane electrones, siendo los átomos del
mismo elemento. Por ejemplo el hidrógeno, el oxígeno o el carbono son
algunos elementos que pueden unirse a átomos de su mismo elemento
para formar estructuras. No son solubles.

Enlace covalente polar

En este tipo de enlace covalente, en realidad el más usual, los átomos


que se unen son de distintos elementos. Ambos poseen una
electronegatividad semejante aunque no idéntica, con lo que tienen
diferentes cargas eléctricas. Tampoco en este caso se pierden electrones
en ninguno de los átomos, sino que los comparten.

Dentro de este subgrupo también encontramos los enlaces covalentes


bipolares, en que existe un átomo dador que comparte los electrones y
otro u otros receptores que se benefician de dicha incorporación.

Cosas tan básicas e imprescindibles para nosotros como el agua o la


glucosa se forman a partir de este tipo de enlace.

3. Enlace metálico
En los enlaces metálicos se unen entre sí dos o más átomos de
elementos metálicos. Dicha unión se debe no a la atracción entre ambos
átomos entre sí, si no entre un catión y los electrones que han quedado
libres y ajenos haciendo que sea tal cosa. Los diferentes átomos
configuran una red en torno a estos electrones, con patrones que se van
repitiendo. Estas estructuras tienden a aparecer como elementos
sólidos y consistentes, deformables pero difíciles de romper.

Asimismo, este tipo de enlace se vincula a la conductividad eléctrica


propia de los metales, al ser sus electrones libres.

Enlaces químicos entre moléculas


Si bien los principales enlaces químicos son los anteriores, a nivel de
molécula podemos encontrarnos otras modalidades. Algunos de los
principales y más conocidos son los siguientes.

4. Por fuerzas de Van der Waals


Este tipo de unión se da entre moléculas simétricas y actúan en función
de la atracción o repulsión entre moléculas o a la interacción de iones
con moléculas. Dentro de este tipo de uniones podemos encontrar la
unión de dos dipolos permanentes, dos dipolos inducidos o entre
dipolo permanente e inducido.

5. Enlace de hidrógeno o por puente de hidrógeno


Este tipo de enlace entre moléculas se da una interacción entre el
hidrógeno y otro elemento de elevada polaridad. En estos enlaces el
hidrógeno tiene carga positiva y se ve atraído por átomos
electronegativos polares, generando una interacción o puente entre
ambos. Dicha unión es considerablemente débil. Un ejemplo lo
encontramos en las moléculas de agua.
Enlace iónico, covalente y metálico
 
En los primeros años del siglo XIX, el sueco J. J. Berzelius descubrió que algunas
sales disueltas en agua conducen la electricidad; sobre la base de este hecho,
postuló la existencia de polos eléctricos, positivo y negativo, en este tipo de
compuestos.

Cien años después, con una enorme cantidad de evidencias experimentales


acumuladas, el físico alemán Walter Kossel (1888-1956) propuso el denominado
modelo de enlace iónico. En este modelo, un átomo del compuesto cede uno o
varios electrones (electrones de valencia) a otro para quedar con ocho
electrones en su capa más externa. Por tanto, el átomo que cede electrones
adquiere una carga eléctrica positiva y se convierte en un ión positivo o catión
(Fig. 1).

El átomo que gana el electrón o los electrones cedidos completa el octeto en su


capa de valencia y queda también cargado eléctricamente, aunque su carga es
negativa; por consiguiente, forma un ión negativo o anión.
 

 
Fig. 1 Los metales ceden electrones de valencia a los no metales en la formación de
sales.
 
Los iones resultantes, con cargas eléctricas opuestas, se atraen uno al otro.

Esta fuerza de cohesión los mantiene juntos, formando un compuesto de tipo


iónico. Los compuestos con enlaces iónicos constituyen cristales, no moléculas
simples, pues la atracción de los iones produce un arreglo llamado red cristalina
(Fig. 2).

El enlace iónico se presenta cuando un metal de las familias 1 (alcalino) o 2


(alcalino-térreo) de la Tabla Periódica reacciona con un no metal para integrar
un compuesto. Por ejemplo, el cloruro de sodio es un compuesto iónico formado
por el metal sodio, de la familia 1, y el no metal cloro.
 
 
Fig. 2 Estructura cristalina del cloruro de sodio.
 
Cuando el sodio cede su electrón de valencia, se produce el ión sodio, con carga
positiva; el cloro acepta este electrón y se forma el ion cloro, con carga
negativa. Los dos iones cuentan con 8 electrones en su capa más externa y se
atraen entre sí, pues poseen cargas opuestas. El compuesto resultante es
eléctricamente neutro, es decir, carece de carga.
 

 
Los compuestos iónicos son sólidos cristalinos, solubles en agua y conducen la
electricidad fundidos o en disolución. Estas características obedecen al tipo de
enlace que los mantiene unidos.
 
Enlace covalente
 
Mientras Berzelius trataba de explicar la conducción de la corriente eléctrica en
algunas disoluciones acuosas, otros científicos descubrieron que no todas las
sustancias disueltas en agua conducen la electricidad. Con el tiempo, este hecho
dio lugar a otro modelo de enlace que explica, de forma satisfactoria, el
comportamiento de estas sustancias.

Fue precisamente Lewis quien, en 1916, propuso el modelo de enlace covalente.


Con este tipo de enlace, los átomos adquieren la estructura de los gases nobles,
es decir, se quedan con 8 electrones o capa llena en cada órbita, lo cual los hace
muy estables. Los gases nobles son elementos que siempre cumplen con esta
regla llamada del octeto (Fig. 3). Se dice que una molécula tiene un enlace
covalente cuando todos los átomos que la constituyen comparten sus electrones
de manera que cada uno presenta ocho electrones en su capa de valencia.
 
 
Fig. 3 Arreglo electrónico de los gases nobles: en todos ellos se encuentra saturada
la capa de valencia.
 
Para explicar, por ejemplo, la formación de la molécula de flúor (F2) basta saber
que un átomo de este elemento cuenta con siete electrones en su capa de
valencia y si dos átomos comparten un electrón, poseerán ocho electrones en su
última capa. Por tanto, cumplirán la regla del octeto.
 

 
Los enlaces covalentes se presentan principalmente entre no metales y se
indican con una raya entre los símbolos de los átomos que los forman; ésta
representa el par de electrones compartidos. Por ejemplo, F2 se puede
representar así F–F.

Existen dos tipos de enlaces covalentes: el covalente puro, que se presenta


entre átomos iguales, como el F2 y el covalente polar, que ocurre entre átomos
diferentes. Por ejemplo, el agua es una molécula con dos enlaces covalentes
polares, donde el átomo de oxígeno comparte un par de electrones con cada
átomo de hidrógeno.
 

 
Los compuestos formados por enlaces covalentes son más abundantes que los
iónicos y pueden ser sólidos, líquidos o gaseosos. Casi todos son insolubles en
agua y son malos conductores de la energía eléctrica. Basta señalar que la
mayoría de constituyentes de los seres vivos y de los nutrimentos presentes que
están en la dieta de cualquier persona son compuestos con enlaces covalentes.

Con átomos de carbono, hidrógeno y oxígeno se forman millones de compuestos,


en los cuales cada átomo de carbono forma siempre cuatro enlaces covalentes.
Dada la enorme cantidad de compuestos formados con carbono, una parte de la
Química está dedicada a su estudio: la Química Orgánica.
 
Enlaces dobles y triples
 
El enlace covalente en que se comparte sólo un par de electrones se llama
enlace simple. En ocasiones, los átomos pueden compartir más de una pareja de
electrones para completar el octeto. Éste es el caso del átomo de oxígeno, que
posee seis electrones de valencia y, para completar su octeto, debe compartir
dos pares de electrones con otro átomo del mismo elemento.

Una molécula de oxígeno muestra dos enlaces covalentes; por ello se dice que
presenta un enlace doble o un doble enlace covalente. Éste se representa así por
medio de las estructuras de Lewis:
 
 
El átomo de nitrógeno cuenta con cinco electrones en su capa de valencia y, por
lo mismo, necesita tres electrones para completar el octeto. Para formar la
molécula de nitrógeno (N2), los átomos comparten tres pares de electrones;
como resultado, se forma un enlace triple, que se representa así:
 

 
Muchos compuestos se forman por la unión de átomos a través de enlaces
dobles y triples. Tal es el caso del dióxido de carbono, que en su forma sólida se
conoce como hielo seco, y del acetileno, gas empleado para soldar, ya que su
flama es muy caliente y adecuada para fundir metales.

0=C=0
Dióxido de carbono
H–CC–H
Acetileno
 
Enlace metálico
 
El enlace metálico ocurre en los metales puros y en las aleaciones. Como en el
enlace covalente, los átomos comparten pares de electrones; pero, en el
metálico, muchos átomos comparten muchos electrones.

Los electrones de valencia de un metal puro, como la plata o el cobre, forman un


chorro de electrones que fluyen libremente a través de la pieza de metal. Como
los electrones no pertenecen a ningún átomo en particular, los átomos existen
como iones positivos, que se neutralizan con las cargas negativas de todos los
electrones. Los metales forman una red cristalina, como se aprecia en la Fig. 4.

Este modelo de enlace explica muchas propiedades de los metales. En seguida


se describen algunas de ellas:

 La alta densidad que poseen los metales es provocada por el reducido


espacio que existe entre los iones positivos.

 La maleabilidad (capacidad de ser moldeados con herramientas) se debe


a que las capas de cationes metálicos se deslizan unas sobre otras.

 La conducción del calor y la electricidad está asociada con el libre


movimiento de los electrones entre las capas de la red.

 
Tipos de Enlace
Los enlaces son las fuerzas que unen a los átomos entre sí para que estos conformen moléculas. Existen

Enlace iónico: este enlace se da con la atracción electroestática de átomos que poseen cargas eléctricas
necesariamente uno de los elementos debe cederle electrones a otro. Generalmente, los enlaces iónicos
es electropositivo y el segundo electronegativo. Estos enlaces se caracterizan por poseer elevados punto
o fundidos, conducen electricidad aunque no en estado sólido.
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Enlace covalente: a diferencia de los enlaces iónicos, los covalentes se establece a partir del compartim
transferencia. De esta manera, los átomos se unen por medio de los electrones ubicados en las últimas ó
Existen dos tipos de sustancias covalentes: las redes y las sustancias covalentes moleculares. Las redes
de ebullición y fusión son muy altas. Las sustancias, en cambio, son blandas, aislantes del calor y de la
y pueden encontrarse en estado sólido, líquido o gaseoso.

 
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Enlace metálico: es el que mantiene unidos a los átomos de los metales entre sí y sólo se da entre sustan
conforman estructuras muy compactas al agruparse muy próximos entre sí. Los electrones de valencia
metálico a causa de la baja electronegatividad que tienen los metales. Esto hace que el compuesto pose
por encontrarse en estado sólido, poseer brillo metálico, son maleables y dúctiles y emiten electrones al

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