UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE CHIAPAS
FACULTAD DE MEDICINA HUMANA C-II
DR. MANUEL VELASCO SUAREZ
“FUNDAMENTOS DE BIOÉTICA”
Alumno: Carlos Mauricio Chacón Molina
Matrícula: E171008
Módulo y grupo: 8° “A”
Materia: Bioética
Profesor: Dr. Gómez Solís Conrado
TUXTLA GUTIERREZ CHIAPAS A 21 DE SEPTIEMBRE DEL 2020
INDICE
1. Conceptos generales 2
2. Origen y antecedentes históricos de bioética 3
3. Comités de bioética 6
4. Dilemas éticos y abordaje 9
5. Bibliografía 11
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CONCEPTOS GENERALES
Concepto de bioética.
Para la Comisión Nacional de Bioética es la rama de la ética aplicada que reflexiona, delibera
y hace planteamientos normativos y de políticas públicas para regular y resolver conflictos
en la vida social, especialmente en las ciencias de la vida, así como en la práctica y en la
investigación médica que afectan la vida en el planeta, tanto en la actualidad como en futuras
generaciones. (Consejo CONBIOÉTICA 2014)
La Bioética es el estudio sistemático de la conducta humana en los campos de las ciencias
biológicas y de la atención de la salud, en la medida en que esta conducta se analiza a la luz
de los principios y valores morales (Enciclopedia de la Bioética del Instituto Joseph i Rose
Kennedy, 1978).
Concepto de ética.
La ética nace en la antigua Grecia, el primero que lo emplea es Aristóteles; pero antes, su
maestro Platón describe los 3 aspectos en los que se basa este concepto:
1. Deliberar siempre siguiendo la razón y no los sentimientos
2. Pensar por cuenta propia, sin hacer caso de las opiniones de la mayoría
3. No ser nunca injustos
El significado de ética sufrió muchos cambios, desde el significado de hogar hasta el de
costumbre. Para Sócrates, el padre de la ética, considera que la ética nos salva de la
corrupción del alma; menciona que es peor hacer daño que recibir el daño, pues, al hacerlo,
dañamos nuestra psique.
Podemos definir ahora, que la ética son principios que rigen nuestra conducta de forma
individual. Podemos decir que la ética se contrapone, algunas veces, a la moral.
Concepto de moral.
La moral no se elige, nos la aplican; por lo que se basa en la costumbre social mediante
normas y costumbres.
Al ser éticos debemos de estar dispuestos a ser inmorales. La ética se rige por principios
generales:
1. Respeto por la autonomía
2. Veracidad
3. No hacer daño
[2]
4. Hacer el bien
5. Justicia en el acceso a la salud
6. Confidencialidad
Estos principios no se aplican al ámbito médico, pues son principios de ética general de
cualquier interacción personal.
Funcionan como patrones de buena conducta y sirven para valorar el comportamiento de las
personas. Así, moral hace referencia a las formas de vida; éstas reflejan las ideas compartidas
acerca de los valores y del sentido de las cosas, siendo aplicables a una población de acuerdo
a sus características particulares siempre y cuando sean aceptables para todos los miembros
de una población. (Pérez, 2013)
Ética médica.
La ética médica une las normas de comportamiento adecuado, bueno o correcto, en el campo
de la atención al hombre enfermo, como ente concreto. Se ocupa por lo tanto de asuntos de
orden práctico, relacionados con la ciencia médica, entendida como la atención de enfermos
y los problemas que se pudieran derivar de él.
Los principios son: no maleficencia, beneficencia, autonomía y justicia
ORIGEN Y ANTECEDENTES HISTÓRICOS DE BIOÉTICA
En 1885 Louis Pasteur practica por primera vez la vacunación con el objetivo de curar y
probar su eficacia contra la rabia surgiendo así el deseo de experimentar en seres humanos
con el objetivo de conocer, analizar y confirmar las diferentes terapéuticas. Este progreso
experimental no sólo se ha dado en el campo de la terapia farmacológica, sino que también
se ha extendido hacia otros campos de la medicina, como, por ejemplo: la generación de
equipos y métodos para diagnosticar enfermedades heredo metabólicas. A la par de estos
descubrimientos y avances que han sido de ayuda se han hecho experimentos costosos y
deshumanizantes.
En la segunda guerra mundial se llevaron a cabo experimentos médicos sin el consentimiento
de los pacientes y como si fueran animales de laboratorio, los nazis realizaron en los
prisioneros de los campos de concentración, unos procedimientos en contra de toda lógica y
ética. Aunque al frente de esos ensayos estaban médicos de buen nivel, se hicieron abusos y
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violaciones a los derechos humanos, que iban más allá de los beneficios que la ciencia podría
obtener de tales experimentos.
En 1932 en estados unidos se llevó a cabo el experimento de Tuskegee en donde 399
afroamericanos, en su mayoría analfabetos, fueron estudiados para observar la progresión
natural de la sífilis no tratada. Los sujetos utilizados en este experimento no dieron su
consentimiento para participar en él, no fueron informados de su diagnóstico y fueron
engañados al decirles que tenían “mala sangre” y que podrían recibir tratamiento médico
gratuito, transporte gratuito a la clínica, comidas y un seguro de sepelio en caso de
fallecimiento si participaban en el estudio. Cuando en 1947 la penicilina se convirtió en el
tratamiento de elección para la sífilis, los científicos ocultaron esta información para
continuar investigando cómo la enfermedad se diseminaba y causaba la muerte. El estudio
fue terminado en 1972 cuando una filtración a la prensa causó su fin. Para entonces, 28
sujetos habían muerto de sífilis y otros 100 de otras complicaciones médicas relacionadas.
Además, 40 mujeres de los sujetos resultaron infectadas y 19 niños contrajeron la enfermedad
al nacer. Este experimento ha sido citado como “posiblemente la más infame investigación
biomédica de la historia de Estados Unidos” y dio origen a la creación de la Comisión que
elaboró el informe Belmont
A partir de la aparición de accidentes tales como la epidemia de focomelia atribuida al uso
de la talidomida en mujeres embarazadas de Europa y otras regiones a principios de la década
del 60, la preocupación por la seguridad de los medicamentos condujo a que se establecieran
regulaciones éticas internacionales y se tomaran medidas con respecto al uso adecuado de
los fármacos sujetos a evaluación.
En la segunda mitad del siglo XX, con la aparición de varias declaraciones universales y de
códigos de moral médica, donde se tomaron en cuenta los derechos de las personas que iban
a ser sometidas a investigaciones, la humanidad empezó una nueva etapa de reflexión
mundial con el fin de evitar abusos. La bioética inició entonces un diálogo interdisciplinario
entre los diferentes grupos ocupados por desarrollar la ciencia y la tecnología, permitiendo
reflexionar a la vez sobre aspectos que son claves en la vida del hombre, tales como la ética,
las buenas costumbres, la religión y la ciencia. Desde el punto de vista práctico, la bioética
aborda los conflictos éticos que surgen en las ciencias médicas.
[4]
La palabra “bioética” fue acuñada en 1970 por Van Rensselaer Potter, que fue un bioquímico
dedicado a la investigación oncológica. Este investigador publicó en aquel año un artículo
titulado: “Bioethics: The science of survival”, y un año más tarde su libro:”Bioethics: Bridge
to the Future”. En estas obras argumentaba la necesidad de crear una nueva disciplina que
uniera la biología, la medicina y la ecología con el estudio de los valores, para contribuir al
futuro de la especie humana. El Código de Nuremberg (1947) colocó la primera piedra de
una ética médica que solamente no exigía el consentimiento voluntario del sujeto humano,
sino también la obligatoriedad de unos prerrequisitos científicos. Se considera el documento
inicial y más importante, en donde se formularon los principios básicos para la investigación
médica en humanos; de este han derivado los demás códigos y declaraciones emitidos por
importantes organizaciones como la Organización Mundial de la Salud y la Organización de
las Naciones Unidas, así como diversas instituciones médicas internacionales. El
consentimiento informado o voluntario se convirtió en el eje primordial en el desarrollo de
la bioética moderna al implementar la necesidad de respetar la libertad de las personas y la
autonomía en la toma de decisiones con respecto a su participación en ensayos o
experimentos médico-científicos. Jamás se debe infravalorar el aspecto humanitario, sin
importar los objetivos o qué tan avanzada se encuentre la experimentación, primero el respeto
humano y después el avance científico.
Posteriormente, en junio de 1964 la Primera Declaración de Helsinki, elaborada por la
Asociación Médica Mundial (AMM) recogía las recomendaciones del Código de
Nuremberg; mientras que la Segunda Declaración (Helsinki II- octubre de 1975) anunciaba
nuevos cambios. En este documento se resalta el propósito y finalidad de la investigación
médica, que debe enfocarse a la comprensión de la etiología y patogénesis de la enfermedad,
mejorar los procedimientos diagnósticos, terapéuticos y profilácticos, además de que, se
reconoce que el avance en las ciencias médicas y de la salud se logra a partir de la
investigación y por ende en la experimentación en seres humanos, por lo que se hace
indispensable que los investigadores en salud, de todo el mundo, cuenten con una guía
normativa para llevar a cabo dichas investigaciones. la "National Commission for the
protection of human subjects of biological and behavioral research", presentó en 1978 el
llamado Reporte Belmont, un código de normas que debe regir la investigación en seres
humanos, tomando en cuenta principalmente el respeto por la autonomía (poder decidir si
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una persona participa o no en un ensayo clínico), la beneficencia (presumir siempre el bien
o el bienestar de los pacientes) y la justicia (que cada individuo reciba en todo momento un
trato justo y equitativo). Los principios del Informe Belmont eran aplicables solamente a los
problemas de la investigación. Pero Beauchamp y Childress, en su libro de 1979 Principles
of Biomedical Ethics, extendieron el procedimiento principialista a todas las decisiones
clínicas. Y elaboraron los llamados “cuatro grandes principios” que llegaron a ser los
fundamentos de la bioética.
1. Autonomía: o respeto activo a la libertad de elección de la persona; no sólo
absteniéndose de obstaculizarla sino también procurando que se den las condiciones
necesarias para ejercerla.
2. No maleficencia: no producir daños intencionadamente.
[Link]: obligación de actuar en beneficio del enfermo, ayudándole a
promover sus legítimos intereses.
4. Justicia: distribución equitativa de recursos, beneficios y cargas entre todos los
miembros de la sociedad.
COMITÉS DE BIOÉTICA
Son grupos interdisciplinario para debate y decisión, en busca de la solución más adecuada
para una gran cantidad de conflictos éticos que se están generando en la presentación de
servicios de salud de alta tecnología en la actualidad.
En muchas instituciones se han organizado comités de bioética y existe una regulación que
obliga a establecer Comités Éticos para la experimentación clínica (Resolución 8430 de
1993) y Comités de Ética Hospitalaria (Resolución 13437 de 1991) que no corresponde
exactamente al de bioética pero en algunos casos ha sido su generador.
Características.
Las características metodológicas elementales de un Comité de Bioética son 3:
Ética discursiva: que se refiere a respetar otras formas de pensar diferentes a las
propias frente a un mismo problema.
Interdisciplinariedad: Interés por conocimientos básicos de todas las disciplinas
participantes frente al problema, con el fin de facilitar el entendimiento de conceptos
y encontrar nuevos conocimientos.
[6]
Referencia a principios éticos como el de la dignidad: .es necesario para lograr el
consenso frente al problema planteado, se tenga claro los valores que sirven de
parámetro para la toma de decisiones, como el valor de la vida y de la dignidad
humana
Estas responden al compromiso de ofrecer la mejor recomendación posible a un conflicto
moral presentado.
Clasificación.
Según los objetivos y campo de aplicación existen 3 tipos de Comités de Bioética en
medicina:
1. Comités Bioéticos de Investigación
Los cuales tienen como objetivo velar por la aplicación de normas éticas en investigación
acordes con la dignidad de seres humanos y de protección a los animales.
2. Comités Bioéticos Clínicos o Asistenciales.
Vigilan el respeto a los derechos del paciente, asegurando especialmente el ejercicio de su
autonomía frente a intervenciones clínicas que puedan afectar su estilo o proyecto de vida,
base de su autoestima en el entorno cultural y socioeconómico en que vive.
3. Comités o Comisiones Nacionales de Bioética
Son cuerpos deliberativos convocados a nivel nacional por organismos oficiales del poder
ejecutivo o del legislativo.
En las instituciones también existen los Comités de Ética que se diferencian de los anteriores
por estar dirigidos a evaluar la conducta ética de los profesionales de la salud, frente a
parámetros objetivos como los códigos de ética médica, buscando determinar si un
comportamiento estuvo o no dentro de las normas éticas de la profesión.
Organización y funcionamiento.
El comité debe ser pluralista respecto al área representada:
Científico
Profesionales de la salud de los diferentes servicios y expertos en el tema a tratar.
Ética
Puede incluir los bioéticistas, filósofos, teólogos, sociólogos, entre otros.
Comunitaria
Pacientes o comité de usuarios, representantes de la sociedad.
Institucional
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Abogados e inclusive representantes de la administración y trabajadores sociales.
La cantidad de personas que conforman un comité dependerá de los organizadores. Según
la necesidad y objetivos, puede, en promedio, estar conformado de 5 a 25 personas.
El límite inferior tiene el problema de escasa diversidad de criterios que empobrece la calidad
del debate, y el mayor número la dificultad de lograr consenso por exceso de personas
deliberantes.
Después de conformarse el comité, éste debe autorreglamentarse y asignar responsabilidades
a sus integrantes bajo una estructura organizativa mínima, tal como:
Un director que lo presida y convoque las sesiones
Un secretario que colabore con la realización y archivo de actas
Una guía de los procedimientos a seguir para cada actividad del comité, de tal manera
que haya formalidad en sus decisiones, conceptos y actividades educativas.
El Comité puede establecer un método propio para valorar los principios éticos involucrados
en el conflicto específico, o utilizar los ya reconocidos internacionalmente, como el
propuesto por Beauchamp y Childress (6). Ellos establecieron 4 principios: autonomía,
beneficencia, no maleficencia y justicia.
El resultado del debate, es una recomendación en consenso del Comité para un caso en
particular, o un concepto frente a la conveniencia ética de una investigación. Estos pueden
ser documentos de constancia y por ejemplo escribirse en la historia clínica o entregarse
como requisito para la autorización de una investigación.
La Comisión Nacional de Bioética (CONBIOÉTICA) es un órgano desconcentrado de la
Secretaría de Salud con autonomía técnica y operativa, responsable de definir las políticas
nacionales que plantea esta disciplina.
Sus objetivos son:
o Establecer políticas públicas en salud vinculadas con la temática bioética.
o Fungir como órgano de consulta nacional sobre temas específicos de bioética.
o Propiciar debates sobre asuntos bioéticos con la participación de los diversos sectores
sociales.
o Fomentar su enseñanza, particularmente en atención médica y en atención en salud.
o Promover la creación de Comisiones Estatales de Bioética.
o Promover que en las instituciones de salud públicas y privadas, se organicen y funcionen
Comités Hospitalarios de Bioética y Comités de Ética en Investigación con las facultades
que les otorguen las disposiciones jurídicas aplicables.
o Apoyar la capacitación de los miembros de los Comités.
o Establecer y difundir criterios para el desarrollo de las actividades de los Comités.
[8]
DILEMAS ÉTICOS Y SU ABORDAJE
Un dilema bioético es un argumento formado por dos afirmaciones morales contrarias entre
sí de la cual resulta una situación en la que hay que elegir entre dos soluciones diferentes.
Puede una de las opciones ser la mejor o si ambas son negativas, la que menor daño cause.
Un dilema (del latín dilemma, dos premisas) está formado a partir de dos proposiciones
contrarias disyuntivamente2. Un dilema ético es una situación en la que los preceptos morales
o las obligaciones de similar obligatoriedad ética se encuentran en conflicto, de forma que
cualquier solución posible al dilema es moralmente intolerable. En el área de la salud, es
necesario separar los problemas éticos que se desprenden de la investigación científica
médica de los problemas que surgen en el curso de la atención clínica a los pacientes y que
también generan dilemas en el proceso de toma de decisiones.
Existe un marco de referencia, una normatividad y la legislación para el abordaje de los
problemas éticos asociados con la práctica de la ciencia, instrumentos con los que los Comités
de Ética de la Investigación cuentan para enfrentar los conflictos generados.
A) Método Integral : Desarrollado en México por un grupo de médicos especialistas
en el campo, propone la necesidad de trabajar en la práctica clínica con una ética
de máximos que garantice el desarrollo y la integridad de las personas acorde con
el avance tecnológico, científico y biomédico. Integra los tres aspectos de la
acción: el agente moral, la acción (derechos y obligaciones) y las consecuencias
de la acción. Analiza el bien desde varias perspectivas éticas, con flexibilidad y
búsqueda de principios éticos que perfeccionen a las personas en la relación entre
clínicos y pacientes. Se favorece una reflexión crítica en la que participa todo el
equipo de salud, el paciente y los familiares, permitiendo al médico tratante tomar
una decisión responsable; es decir, con conocimiento, voluntad y libertad,
desplegando su máximo poder moral. No busca el consenso, ya que la decisión
ética por consenso es anónima y nadie se hace directamente responsable. El
análisis ético debe realizarse desde el punto de vista utilitarista, deontológico y
aretológico, es decir, integral, a fin de alcanzar la visión más amplia posible.
[9]
B) Fórmula SAD: Esta propuesta fue desarrollada por Louis Alvin Day con el
propósito de integrar elementos del pensamiento crítico en el razonamiento moral. El
razonamiento crítico es un enfoque racional a la toma de decisiones que da énfasis al análisis
cuidadoso y a la evaluación, tanto de la definición de los problemas como de las soluciones
adoptadas. El método consiste en los siguientes pasos. Situación: su propósito es identificar
los hechos y obtener la información suficiente del problema a fin de comprender el contexto
del dilema ético. Análisis: esta fase constituye la parte más larga del ejercicio, ya que requiere
identificar los principios y valores implicados; su propósito es aplicar las teorías morales y
considerar las alternativas éticas. Decisión: este último paso se enfoca a describir en una
línea, la conducta a seguir, a fin de que el responsable la tome. Esta decisión deberá
defenderse, por lo que se debe preparar para fundamentarla frente a los críticos; su propósito
será el de establecer un juicio o conclusión ética basada en la información y alternativas
disponibles.
La bioética, no se limita al ámbito médico, sino que incluye todos los problemas que tienen
que ver con la vida en general, extendiendo de esta manera su campo a cuestiones
relacionadas con el medio ambiente y al trato debido a los animales. Desde esa perspectiva,
se entiende como “El uso creativo del diálogo inter y transdisciplinar entre ciencias de la vida
y valores humanos para formular, articular y, en la medida de lo posible, resolver algunos de
los problemas planteados por la investigación y la intervención sobre la vida, el medio
ambiente y el planeta Tierra”
Sin embargo, el ámbito de la biomedicina y más concretamente el de la medicina clínica, es
donde mayor desarrollo ha tenido la bioética, Por eso puede resultarnos más útil la definición
de Gilbert Hottois: «La bioética designa un conjunto de investigaciones, discursos y
prácticas, generalmente pluridisciplinares, que tienen por objeto clarificar o resolver las
cuestiones éticas suscitadas por el avance y la aplicación de las tecnociencias biomédicas.
“La reflexión bioética no obstaculiza el avance de la ciencia, pero sí le requiere que se
aplique hasta que tenga una evidencia positiva suficiente, que beneficie a la persona, pero
también que tome en cuenta aspectos morales que respeten la dignidad del ser humano, de
las especies y la ecología”. (Casas, 2019, p.2)
[10]
BIBLIOGRAFIA
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ACTUAL. REVISTA CUBANA MEDICINA INTEGRAL GENERAL., 14(4), 340-346.
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Hosp. Nac. Niño, 39(2), 33-36. Recuperado de
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[Link]/interior/[Link]#:~:text=La%20Comisi%C3%B3n%
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6. Manrique, J. (2003, enero). Generalidades de los Comités de Bioética y su utilidad
como medio probatorio en los procesos judiciales y éticos. Recuperado 5 de
septiembre de 2020, de [Link]
[11]