Remedios Varo
“Naturaleza muerta resucitando” 1963
“Estás a punto de
entrar en un
UNIVERSO
PRODIGIOSO.
En él, la naturaleza se
funde con la
arquitectura,
lo animal con lo
vegetal, la realidad
con la fantasía.
“Música solar” 1955
“Insomnio” 1947 “Autorretrato” 1951
Remedios Varo nació en
España en 1908.
Fue la segunda de tres
hermanos.
Para que no se aburriera
durante los largos viajes
que hacía con su padre
que era ingeniero. Él le
prestaba reglas y
escuadras para que
copiara dibujos y planos
de las obras que
realizaba.
Sus dibujos demostraban que
era una gran observadora a la
que no se escapaba ni el más
mínimo detalle
“Alegoría del invierno” 1948
Abuela y madre de Remedios Varo, dibujos hechos por ella.
Remedios creó su maravilloso universo
con un trabajo minucioso y una técnica
muy pura.
Cuando tenía siete años, la familia dejó
de viajar y se estableció en Madrid. Su
mamá la inscribió en la escuela del
convento de las carmelitas descalzas. Por
un tríptico que pintó muchos años
después podemos imaginar que el
convento fue para ella un mundo regido
por reglas severas, del cual soñaba con
escapar.
“Hacia la torre” 1961
Para contrarrestar aquel rutinario mundo de clases, rezos, comidas y labores manuales, Remedios, que tenía un temperamento
fantasioso y rebelde, leía libros de viajes y aventuras. También escribía historias fantásticas, probablemente basadas en sueños, que
luego escondía bajos las losetas del piso de su dormitorio. Tal vez así empezó a imaginar esa vida secreta que surge del suelo, los muros
y los muebles que más tarde plasmaría en su obra.
“Bordando el manto terrestre” 1961
“La huida” 1962
Además de su nueva afición
por escribir, la niña
Remedios continuó
dibujando, llenó las paredes
de su casa con personajes de
cuentos de hadas: niños y
amables viejecitos, pero
también brujas y serpientes.
Es posible que copiara esos
personajes, de algún cuento,
pero sus dibujos
demostraban que era una
gran observadora a la que no
se le escapaba ni el más
mínimo detalle.
(Espejo para tocador de niña)
“El paraíso de los gatos”1955
Cuando Remedios terminó sus estudios básicos, su padre,
consciente de la facilidad que su hija tenía para el dibujo, la
inscribió en la Academia de San Fernando, la famosa escuela de
bellas artes de Madrid.
Más tarde, Remedios consciente de que su obra carecía de
unidad y de personalidad propia, pensaba que le sería muy
enriquecedor ir a París, para observar más de cerca el trabajo
de los surrealistas.
Los surrealistas eran artistas que representaban
las cosas como las veían en sus sueños o en sus
fantasías, y no como eran en realidad.
Remedios se identificó con el surrealismo
apenas llegaron a Madrid las primeras
manifestaciones de esa corriente: libros,
películas, pinturas. Soñaba con irse a París.
A los veintiún años se casó con un compañero
de la Academia y poco después su sueño de ir a
París se cumplió.
Ella y su marido se fueron a la capital francesa,
donde durante un año gozaron de una vida
bohemia, reuniéndose en los cafés con diversos
grupo de artistas para intercambiar opiniones.
“Trasmundo” 1955.
“Vagabundo” 1957
En 1936 se desató en España la guerra civil.
En esa época Remedios pintó algunas obras que reflejan la angustiosa situación
por la que atravesaba su país.
Fue en esos momentos tan difíciles que conoció al que sería su segundo marido: un
poeta surrealista francés. Con él, por supuesto, llegó hasta el corazón del círculo
surrealista.
“Papilla estelar” 1958
“Reflejo lunar” 1957
“Cazadora de astros” 1957
A su llegada a París,
inspirándose en varios
amigos pintores, Remedios
experimentó con diversos
temas, técnicas y materiales.
Su relación con el grupo
surrealista, se interrumpió
por el inicio de otra guerra-la
segunda guerra mundial-,
desencadenada por Alemania
al invadir otros países.
En 1940, los alemanes entraron a París, y Remedios,
como muchos tuvo que refugiarse en otra ciudad y
finalmente otro país. Y ese país fue México, al que
llegó a finales de 1941 con el deseo de encontrar un
lugar tranquilo donde vivir. Y lo encontró: “Soy más
de México que de ninguna parte… Es en México
donde me he sentido acogida y segura”.
Pudo dedicarse por completo a la pintura, gracias a
la ayuda de un excelente amigo que confiaba
ciegamente en su talento. Ese buen amigo sería su
compañero por el resto de su vida.
“El malabarista” 1956
Fue en México donde realizó su obra importante: la verdadera, la que la hizo
inconfundible.
Su método de trabajo consistió, primero en imaginar hasta el último detalle del
cuadro que iba a pintar.
Después , en hacer dibujos muy meticulosos de cuanto había imaginado. Para
lograr mayor exactitud en los detalles, se servía tanto de modelos vivos, como de
enciclopedias y múltiples objetos.
“Armonía” 1956
Remedios fue de los pocos
artistas que vendió la
totalidad de su obra y, caso
todavía más excepcional,
¡algunos de sus cuadros
tenían comprador aun antes
de ser pintados!
Remedios Varo murió en
1963. Su cuerpo se quedó en
México y está enterrado en
el panteón Jardín, al lado de
un perfumado eucalipto.”
“Tránsito espiral” 1962
Actividad.
Lee el siguiente poema. Escoge el fragmento que más te guste, escríbelo e ilústralo a color en tu cuaderno marquilla:
La Luna
La luna se puede tomar a cucharadas
o como una cápsula cada dos horas. Pon una hoja tierna de la luna
Es buena como hipnótico y sedante debajo de tu almohada
y también alivia y mirarás lo que quieras ver.
a los que se han intoxicado de filosofía. Lleva siempre un frasquito del aire de la luna
Un pedazo de luna en el bolsillo para cuando te ahogues,
es mejor amuleto que la pata de conejo: y dale la llave de la luna
sirve para encontrar a quien se ama, a los presos y a los desencantados.
para ser rico sin que lo sepa nadie Para los condenados a muerte
y para alejar a los médicos y las clínicas. y para los condenados a vida
Se puede dar de postre a los niños no hay mejor estimulante que la luna
cuando no se han dormido, en dosis precisas y controladas.
y unas gotas de luna en los ojos de los ancianos
ayudan a bien morir. Jaime Sabines.
Fuente:
SABER VER
arte y recreación para
toda la familia
REMEDIOS VARO
MÉXICO, 1997
“La tejedora de Verona” 1956