Como Revocar el Poder Notarial
Empecemos recordando que el Código Civil consagra la posibilidad de revocar un
poder en el artículo 1732.1 “El mandato se acaba por su revocación”.
Un poder notarial puede ser otorgado por escritura pública o por carta poder
suscrita ante notario, o autorizada por éste, pero en cualquier caso, si deseas
revocar el poder notarial, deberás de tener en cuenta lo siguiente:
1. En el caso de escritura pública, debe revocarse por escrito, teniendo que
tomar nota al margen de la escritura que contiene el mandato de la
revocación. La escritura revocatoria puede otorgarse ante el mismo notario.
2. Si es carta poder, hay que tener presente para qué se otorgó y en este
caso, debe de comunicarse por carta autorizada ante notario a la entidad o
persona a la cual se entregó dicho poder, el hecho de su revocación.
En cualquiera de los dos casos se puede presentar la gestión voluntaria de
notificación,para que se ponga en conocimiento del interesado, la revocación,
quedando de esta forma, constancia de la fecha en que tuvo conocimiento de la
misma.
La resciliación o mutuo disenso es un modo de extinguir
las obligaciones que consiste en una convención para dejar sin efecto un acto
jurídico por mutuo consentimiento de todos los que intervinieron en su celebración.
Es decir, que el acto jurídico que se acordó en su momento queda sin efecto.
Para ello, lo normal es que sea necesario que se den los mismos requisitos con
los que se firmó el acuerdo.
Hay que destacar que el poder se puede otorgar más o menos ampliamente o se
puede limitar o no en el tiempo, teniendo caducidad o siendo de carácter
indefinido, pero lo que nunca puede hacerse es darle la facultad de no ser
nunca revocado.
Lo cierto es que un poder puede ser revocado en cualquier momento, bien por el
propio otorgante, o bien por persona facultada para ello.
¿Qué es la revocación de un poder?
Igual que en el poder, alguien unilateralmente faculta a otro para que haga algo en
nombre del primero; la revocación un poder es el acto por el que esa persona
manifiesta que cambia de voluntad, y por tanto supone quitar a nuestro
representante las facultades previamente concedidas.
¿Tiene que firmar el apoderado el poder o la revocación?
Tal y como te acabo de explicar tanto el hecho de conceder un poder, como de
revocar un poder son actos unilaterales, por lo que basta con que acuda el
poderdante a la Notaría.
¿Por qué acudir al Notario para revocar un poder?
Recuerda que el poder no necesita forma especial, salvo que se trate de actos
importantes, en ese caso la ley pide un poder Notarial, como garantía de que
verdaderamente confías en el apoderado, y como medida de protección de tus
intereses.
El apoderado justifica su poder exhibiendo la copia autorizada (no valen ni
fotocopias ni compulsas), sin embargo mientras tenga la copia en su mano, todo lo
que haga es válido si contrata con alguien de buena fe, por eso es necesario
dejar constancia fehaciente de la revocación y, en este tema, no hay una
fehaciencia superior a la del Notario.
¿Cuantas formas hay de revocar un poder?
La revocación del poder puede ser expresa y tacita.
La expresa se recoge en el art 1.733 que “El mandante puede revocar el
mandato a su voluntad, y compeler al mandatario a la devolución del documento
en que conste el mandato”.
Y a la tacita se refiere el art 1.735 “El nombramiento de nuevo mandatario para el
mismo negocio produce la revocación del mandato anterior desde el día en que se
hizo saber al que lo había recibido, salvo lo dispuesto en el artículo 1.734”,
obviamente es un supuesto de revocación tácita, el que conceda el poder acuda
personalmente a la celebración del negocio (así lo contempla el artículo 185 de la
Ley de Sociedades de Capital, por ejemplo).
¿Qué efectos produce la revocación del poder?
Al revocar un poder, lo que haces es impedir al apoderado que pueda actuar en
nombre tuyo.
No obstante hay un artículo algo puñetero, que es el artículo 1.738, en el que se
declara válido todo lo que el apoderado haga de buena fe con un tercero
ignorando la revocación.
¿Qué significa esto? Pues que sólo el conocimiento de la revocación por el
representante, impide que el representado quede vinculado por sus actos; y que
por tanto no basta con revocar un poder, sino que hay que hacérselo saber al
apoderado, y pedirle la copia (que podrá entregar o no, pero al menos ya dejas
constancia fehaciente de que el apoderado sabe que no puede actuar, por lo que
de hacerlo, responde por su actuación de mala fe).
¿Cómo hago saber al apoderado la revocación del poder? Cualquier acto de
comunicación de la revocación del poder es válido, más recuerda que tendrás que
probarlo, y que las palabras se las lleva el viento; por lo que lo correcto es
notificar notarialmente al apoderado la revocación y pedirle la copia del
poder a través de Notario.
Una alternativa es el burofax, más en dicho burofax está el inconveniente de que
no llegue a su destinatario, y que no hay juicio de legalidad del contenido, por lo
que: dado que la diferencia de coste con el acta notarial anda en torno a los 100
euros, y el riesgo que se corre es alto, lo veo como una solución de segundo
nivel y poco recomendable.
¿Qué garantías notariales hay para evitar que el apoderado actúe pese a
haberse revocado el poder?
Destacan cuatro medidas:
1. Sólo quien concede el poder (poderdante) puede obtener copia de
dicho poder, y salvo que en el propio documento se indique lo contrario (cosa
poco recomendable) Art 227 Reglamento Notarial.
2. Expedido el poder el Notario pone una nota en la escritura identificando los
folios timbrados en los que está expedida dicha copia (Art 244 Reglamento
Notarial).
3. Para poder actuar en nombre de quien concedió el poder (poderdante), el
apoderado (que es la persona facultada) ha de exhibir la copia autorizada del
poder (ni fotocopias, ni copias simples, ni testimonios) pues es la única
manera de acreditar que el poder está en vigor.
4. La revocación se puede hacer ante cualquier Notario, pero éste está
obligado a comunicar tal extremo a su compañero (cosa que hoy en día se
hace por internet y prácticamente en tiempo real) así el Notario que autorizó el
poder deja constancia de ello mediante una nota en la escritura, de modo que
en las copias que se expidan en el futuro, consta que dicha copia no vale,
pues el poder ha sido revocado.
¿Hay que notificar la revocación a otras personas?
Como regla general basta la notificación al apoderado, pero si el poder es para
contratar con determinadas personas (cosa poco frecuente) hay que comunicar a
estas personas la revocación, pues así lo impone el artículo 1734 del Código Civil.
Un ejemplo es el poder que frecuentemente damos a alguien para que venda
nuestra casa. Personalmente, si el trato está ya casi cerrado, recomiendo que en
el poder se ponga el nombre del comprador y el precio de venta (incluso en
ocasiones los medios de pago), se que puede ser una incomodidad, sin embargo
mucho peor es que el apoderado luego haga lo que le de la gana (y creed que no
es el primer caso).
En el ejemplo que pongo, más que una orden de venta, la venta ya está
prácticamente realizada, y por eso la revocación del poder hay que hacérsela
saber al comprador; en otro caso, y de buena fe, podría acabar perfeccionándose
la venta, y obligándonos, pese a que nos hayamos arrepentido de ello.
Soy apoderado ¿puedo renunciar al poder?
Por supuesto que puedes renunciar, sin embargo el Código Civil le impone dos
obligaciones (Artículo 1736):
1. Comunicar la renuncia al mandante
2. Indemnizar al poderdante de los perjuicios que este sufra por la renuncia, a
menos que esta se base en que no puede continuar con el encargo sin
sufrir grave detrimento.
En realidad, tanto este, como otros artículos del Código Civl, lo hacen es pedir
buena fe entre las partes, así como un comportamiento leal, honesto, y sobre todo
responsable; en el caso que nos ocupa, lo que se trata es de permitir que tu
puedas o concluir el negocio por ti mismo, o nombrar un nuevo apoderado.
¿Sería bueno hablar de un registro informático de poderes y de revocación
de poderes?
El Consejo General del Notariado desde 1 enero 2001, creó un registro de
revocación de poderes, que fue una gran innovación y de mucha utilidad, pues
permitía on line a todos los Notarios consultar si un poder había sido o no
revocado, y evitaba muchos problemas.
No era registro oficial, sino una base de datos informática, actualizada y utilizable
como herramienta de trabajo; de hecho en la reforma del Reglamento Notarial de
19 de Enero de 2007, se consagró esta figura, que no obstante a instancias del
Colegio Nacional de Registradores fue suprimida por sentencia del Tribunal
Supremo de 20 de Mayo de 2008.
Es una auténtica lástima que una figura de tanta utilidad para la sociedad, por los
espurios intereses de un colegio profesional y por un fallo formal del legislador
haya sido suprimida, pues indudablemente quien ha perdido es la sociedad.
Curioso no obstante es que ahora que llevamos años hablando de encargar el
Registro Civil a los Registradores de la Propiedad, no sólo se intente crear este
registro de revocación de poderes, sino que se pretenda imponer la obligatoriedad
de inscripción de los poderes en el Registro Civil, en lo que considero un grave
ataque a la intimidad del ciudadano (¿que pasará si una esposa decide comprobar
en el registro civil si su marido empresario ha dado poder a su secretaria para
gestionar las cuentas de una empresa? ¿por qué tengo que hacer público en que
personas confío o he dejado de confiar?).
¿Como revocar un poder preventivo?
El poder preventivo es el que damos a alguien para que se encargue de gestionar
más o menos asuntos nuestros cuando perdamos la capacidad para hacerlo por
nosotros mismos (siendo que además somos nosotros los que decidimos cuando
hemos perdido la capacidad -por ejemplo un grado de minusvalía física o psíquica
que se determine con uno o varios certificados médicos.
Ya he hablado en este blog sobre qué es un poder preventivo y por qué hacerlo.
En el caso que nos ocupa, el poder no se extingue por incapacidad del
poderdante; por lo que sólo pueden ser revocados: o por el poderdante mientras
sea capaz, o por la autoridad judicial a instancias de quien tenga interés legítimo
(fundamentalmente quien demande la incapacitación, o el tutor).
¿Hay poderes irrevocables?
No son frecuentes, pero los hay, y en tal caso la voluntad del poderdante no es
suficiente para extinguirlo, y son poderes que no pueden revocarse.
Si no recuerdo mal, sólo creo haber autorizado dos poderes irrevocables en
dieciocho años de ejercicio profesional; aunque para que el poder sea irrevocable
es necesario:
1. Que expresamente así se indique
2. Que haya un interés legítimo y causa justificada que haga el poder
irrevocable, y que así se indique en el propio poder.
Normalmente el poder es irrevocable porque es el cauce para articular un contrato
previo, y la revocación sería contraria a las exigencias de la buena fe
(normalmente porque el apoderdo no sólo actúa en interés del poderdante, sino
también en el suyo propio)*, os recomiendo la lectura de este breve artículo de mi
compañero de Mexico Jorge A Álvarez Compean.