La Auditoria
Inicialmente la auditoria se limitó a las verificaciones de los registros contables,
dedicándose solamente a observar si los mismos eran exactos.
Es considerado como la forma primaria, lo cual es confrontar lo escrito con
pruebas de lo acontecido y las referencias que en los registros se establecen. Con el
tiempo el campo de acción de la auditoria se ha ido extendiendo, no obstante aún
existen posturas en relación a que esa actividad debe de ser meramente de carácter
contable.
Holmes la define de forma clara y sencilla como: “La auditoría es el examen de
las demostraciones y registros administrativos, en donde el auditor observa la exactitud,
integridad y autenticidad de tales demostraciones, registros y documentos.”
Por otro lado, según la Universidad de Harvard, se establece la siguiente
definición: “La auditoría es el examen de todas las anotaciones contables a fin de
comprobar su exactitud, así como la veracidad de los estados o situaciones que dichas
anotaciones producen.
”Auditoria, en su acepción más amplia, significa verificar que la información
financiera, administrativa y operacional que genera una entidad es confiable veraz y
oportuna, en otras palabras, es revisar que los hechos, fenómenos y operaciones se den
en la forma en que fueron planeados; que las políticas y lineamientos establecidos se
hayan observado y respetado; que se cumple con las obligaciones fiscales, jurídicas y
reglamentarias en general.
Asimismo, significa evaluar la forma en que se administra y opera con el fin de
aprovechar los recursos al máximo.
Auditoria interna, según el Institute of Internal Auditors, es una función
independiente de evaluación, establecida dentro de una organización, para examinar y
evaluar sus actividades como un servicio a la misma organización.