UNIDAD 2: MODELOS CONTABLES.
2.1. Concepto. Valores Relevantes.
Según, Fowler Newton, es un esquema teórico, matemático, diseñado con el propósito de
comprender y estudiar la situación y evolución patrimonial de los entes.
Según la RT 10, el modelo contable es la estructura básica que concentra, conceptualmente,
los alcances generales de los criterios y normas de valuación y medición del patrimonio y
resultados. Un modelo contable, consta de tres definiciones básicas:
El concepto de capital a mantener
La unidad de medida a emplear
Los criterios de valuación a aplicar.
Valores relevantes: son básicamente los siguientes.
La unidad de medida: los diferentes bienes que integran el patrimonio deben ser reducidos a
un común denominador, para ello se utiliza la moneda, suponiendo que la misma constituye
un patrón estable de valor. Cuando hay inflación (la moneda pierde valor) hay dos posiciones
posibles:
No tomarla en cuenta y actuar como si no existiera.
Ajustar las partidas para exponer el cambio en el poder adquisitivo.
El capital a mantener: aquí también hay dos posturas:
Mantenimiento del capital financiero
Mantenimiento del capital físico
Los criterios de valuación: hay dos criterios:
Utilizar los valores de incorporación (históricos)
Utilizar valores corrientes.
El valor limite de los activos: debido a que existe un consenso en que los activos no deben ser
sobrevaluados, debe asignárseles un valor tope. Hay dos alternativas:
Fijarlo en el valor de mercado que seria el costo de reposición de los activos.
Establecerlo en el valor recuperable de los activos.
No hay ningún modelo que suela aplicarse a ultranza, al 100%, en las prácticas contables de los
diferentes países. Lo habitual es que se sigan, predominantemente, los lineamientos de algún
modelo, pero no que se lo respete en su totalidad.
Criterios de selección de modelos contables:
1. El balance debe ser un estado verdadero y razonable de la situación financiera del ente
a su fecha.
2. Los activos y pasivos reconocidos del ente deberían ser llevados a su valor para una
empresa en marcha a la fecha del balance.
3. Los resultados deberían representar el incremento o disminución del capital financiero
real que se ha devengado hacia el ente durante el periodo.
4. Las mediciones contables deben ser comparables de año a año.
5. Toda la información debe poder ser verificable.
6. Toda la información dada por los estados financieros debería tener un valor que
exceda a su costo.
2.2 Unidad de Medida. Opciones.
Para expresar y comparar las medidas contables se necesita una unidad de medida.
Normalmente se utiliza una moneda ya que: las medidas contables pueden expresarse en ella
y esto permite comparar informes contables producidos por diversos entes.
Generalmente, los emisores de Estados Contables llevan su contabilidad en la moneda que
tiene curso legal en el país donde se domicilian y utilizan a ésta para preparar los Estados
Contables, para así: dar cumplimiento a normas legales y favorecer el entendimiento de los
informes contables por parte de sus usuarios.
A menos que la legislación lo prohíba, los importes que aparecen en los Estados Contables
también podrían exponerse empleando: una moneda de presentación que sea distinta a la
empleada para llevar la contabilidad (moneda de medición o registro); más de una moneda.
Por otra parte, algunos objetos de medición contable pueden informarse también en unidades
de medida no monetarias (por ejemplo: presentar datos sobre las ventas y las existencias de
mercaderías tanto en moneda de curso legal como en unidades físicas).
Además, la elección de una moneda como unidad de medida obliga a adoptar algún criterio
para la conversión de las medidas originalmente efectuadas en otras monedas.
Sobre la unidad de medida, existen dos opciones:
a) Moneda Heterogénea: (o histórica) no se considera al problema de la inflación; Los
importes expresados en moneda nominal tienen poderes adquisitivos diversos, de
modo que sus comparaciones y acumulaciones producen información que no reúne
todas las cualidades que ella debería satisfacer para ser útil.
b) Moneda Homogénea: (o constante). Considera a la inflación, para esto se practicar el
ajuste integral por inflación para homogeneizar todas las mediciones contables y
llevarlos a la moneda de cierre.
Como ninguna moneda tiene un poder adquisitivo constante, hay que considerar los efectos
que sobre ella y las mediciones contables tienen la inflación y la deflación.
Inflación: elevación en el nivel general de precios.
Deflación: disminución en el nivel general de precios.
2.3 Capital a mantener. Capital Físico y Financiero. Ejemplos Prácticos. Ventajas y
limitaciones del concepto de capital físico.
Existen básicamente dos alternativas:
a) Capital financiero: Se considera como capital al aportado o comprometido a aportar
(menos reducciones, si las hubiere). En este caso, el concepto de aporte incluye a las
capitalizaciones de resultados acumulados (es como si los propietarios retiraran
ganancias y simultáneamente suscribieran e integraran un aumento de capital).
Para una adecuada medición de la inversión original, el capital financiero debería
expresarse en moneda de poder adquisitivo de la fecha del informe contable.
El concepto de capital financiero es el que se aplica en el presente y se refiere a la
medición del capital en función de las cifras efectivamente invertidas por los
propietarios, en su caso, medidos en moneda constante.
b) Capital físico: Se considera como capital al necesario para mantener una capacidad
operativa dada, que generalmente se mide en términos de unidades a producir y
distribuir por cada periodo (por ejemplo: 12000 impresoras de cierto modelo por año).
En esta concepción, existe ganancia si la capacidad productiva u operativa de la
empresa, o los recursos o fondos necesarios para alcanzar tal capacidad, exceden al
final de cada periodo la capacidad productiva física que existía al comienzo del mismo.
La aplicación de esta idea requiere la medición del capital cada vez que se elaboran
informes contables; para hacerlo existen tres alternativas que consideran que el
capital a mantener está integrado por:
1) Los mismos Activos originales;
2) Los Activos que, respondiendo a la tecnología más avanzada, permitan producir
el mismo volumen de bienes y servicios que el capital aportado originalmente; o
3) Los Activos que, respondiendo a la tecnología más avanzada, permitan producir
el mismo valor de idénticos bienes y servicios.
A cada cierre del ejercicio; debe determinarse el valor corriente de las partidas
patrimoniales vinculadas con el mantenimiento de la capacidad operativa: bienes de
cambio, bienes de uso, dinero en caja, y bancos, etc., la suma de tales importes será la
que determine el capital. Pero si existieran otras partidas del activo que no son
necesarias para mantener la capacidad operativa su importe también formara parte
del capital final.
Si se optase por el capital físico debería utilizarse criterios de medición basados en los
valores corrientes, pues solo así puede medirse el capital actualmente necesario para
mantener determinada capacidad operativa.
Ventajas y limitaciones del concepto de capital físico: Tanto la doctrina como los organismos
emisores de normas contables prefieren la aplicación del criterio del capital financiero por las
siguientes razones:
Las entidades persiguen el logro de determinados objetivos (por ej.: ganar dinero) y no
el mantenimiento de una determinada capacidad operativa.
El criterio del mantenimiento del capital físico implica que todo aumento en el valor
corriente de los activos afectados al giro del negocio tiene como contrapartida un
aumento del capital y no una ganancia por tenencia como ocurría en el modelo de
valores corrientes y mantenimiento del capital financiero. Pero téngase presente que
si se disminuye el valor corriente de los activos, la contrapartida es la disminución del
capital, para reflejar esos aumentos o disminuciones se utiliza cuentas específicas. Ej.:
ajuste de capital por reevaluación de activos.
El capital físico original puede ser modificado si no permite alcanzar los objetivos, o si
estos son cambiados.
Aplicar el concepto de capital físico seria desconocer la realidad y suponer la existencia
de una intención de mantener a la entidad en su situación actual.
En las empresas, sus propietarios están interesados en conocer los rendimientos de
sus aportes, los que son medidos en términos monetarios.
El capital físico, implicaría mediciones de ganancias que representaría magnitudes
físicas, lo que impide su comparación con la de los entes.
Además el mantenimiento de la capacidad operativa no esta dado por el capital sino
por el activo (alcanza para descalificar el criterio).
Sus dificultades prácticas son:
La actividad del ente es dinámica, por lo cual los bienes y servicios que produce varían
con el tiempo.
La aplicación del método requiere considerar los activos que parcialmente pueden
estar financiados por pasivos, y los cambios que se generan en la parte del activo que
es financiado por el capital;
Requiere mediciones de los costos de reposición de los bienes que difieren su
capacidad operativa, lo que a su vez implica un costo.
Si se adopta el criterio de considerar los activos originales no podría disponerse de
información sobre los costos de reposición de los que ya hubieran dejado de
producirse.
Ejemplo Práctico
15/03 Caja 50000 = 100000 x 0,50
A Capital Suscripto 50000
-------------------------
15/03 Mercadería 50000 =100000 x 0.50
A Caja 50000
-------------------------
Caja
30/04 A ventas 49000 = 70000 x 0.70
------------------------ 49000
CMV
A Mercaderia 35000 = 70000 x 0.50
-------------------------- 35000
Utilizando Capital Financiero
Estado de Sit. Patrimonial Estado de Resultados
Activo Ventas 49000
Caja 49000 CMV 35000
Mercadería 15000 Resultado 14000
Total 64000
Pasivo 0
Total 64000
Patrimonio Neto
Capital Suscripto 50000
Resultado del Ejercicio 14000
Total 64000
Utilizando Capital Físico
Capital al 15/3 $50000 Capital al 30/04 (10000 x 0.52) $52000
Estado de Sit. Patrimonial Estado de Resultados
Activo Ventas 49000
Caja 49000 CMV (70000 x 0,52) 36400
Mercadería (30000 x 0,52) 15600 Resultado 12600
Total 64600
Pasivo 0
Total 64600
Patrimonio Neto
Capital Suscripto 50000
Ajuste de Capital 2000
Resultado del Ejercicio 12600
Total 64600
El incremento de de valor de los activos no constituye, en esta concepción, un resultado por
tenencia, sino un mayor importe del capital a efectos de mantener estable la capacidad
operativa de la empresa.
2.4 Criterios de Valuación.
Toda información a ser utilizada por el sistema contable de una empresa tiene que ser pasible
de cuantificación, de traducirse a una cifra que represente su valor, para poder determinar en
conjunto del valor del patrimonio de ese ente.
El problema se presenta en cuanto a cómo asignar “valores” a distintos tipos de bienes. Ello
estará relacionado con los “momentos” por los cuales esté atravesando la empresa.
Así, en su iniciación, el valor a asignar a los distintos bienes estará dado por:
Para los bienes aportados, existe consenso en que el importe a asignar debe ser su
Valor Corriente;
Para los bienes que se incorporan por compra o producción, el criterio general es
asignarles su costo de adquisición o producción, según corresponda. En ciertos casos,
cuando existe manifiesta dificultad para determinar el costo de los bienes que se
incorporan, es admisible la utilización de Valores Corrientes (por ejemplo: terneros
nacidos en el establecimiento ganadero).
Cuando la empresa se extingue, lo importante será el valor de realización de los bienes que la
componen, el valor de mercado de los mismos, en el estado en que se encuentren.
Pero el gran problema se plantea en la vida normal, en el desarrollo de la empresa, dado que
en la empresa coexisten bienes incorporados en distintas épocas, expresados a los valores de
“esas” distintas épocas.
Existen básicamente dos posturas:
a) Valores Históricos (del pasado): es decir se utilizan los costos de adquisición o
producción originales.
b) Valores corrientes: se aplica valores del presente. Es el valor que estimo que tienen
hoy el elemento patrimonial en las condiciones que se encuentra si lo tengo que
realizar. Es decir este elemento debe tener un mercado libre, formador de precios. Si
este elemento no tiene un mercado determinado (Ej.: algunas obras de arte), puedo
utilizar los valores suscedaños, son los que me aproximan al valor de la realidad.
El ajuste de inflación solo busca solucionar el problema de la unidad de medida. Por lo tanto, el
costo original re expresado por inflación sigue siendo un valor del pasado, en el que se ha
homogeneizado la unidad de medida. Pero no necesariamente es el valor más adecuado para
el bien.
Con el objeto de mejorar la valuación del patrimonio al momento de cierre, se ha aplicado los
valores corrientes a distintas partidas. No hay un único valor corriente para todos los
elementos patrimoniales, sino que hay que tomar las características de cada uno de ellos. Asi
se distingue:
Valor neto de realización (VNR): precio de venta del bien menos los gastos directos de
venta. Resulta apropiado para aquellos bienes que no requieren esfuerzo de
comercialización. Ej.: moneda extranjera, títulos públicos, etc.
Costo de reposición o reproducción: es el que costaría volver adqruirir un bien o volver
a fabricarlo, sobre la base de los precios vigentes al momento en que se hace la
medición. Suele utilizarse para aquellos bienes cuyo destino final es la venta, pero que
requieren un esfuerzo para realizarla.
Valor actual: es el valor hoy de un importe a percibir en el futuro. Es aplicable a
créditos y deudas.
Valor patrimonial proporcional (VPP): es la parte del patrimonio neto de la empresa
emisora que corresponde a una tenencia accionaria. Se aplica para valuar
participaciones permanentes en empresas en las que se tiene control o influencia
significativa en sus decisiones.
Ningún activo debe ser valuado por encima de su valor límite, este representa el valor tope el
que se puede contabilizar un activo.
Para las corrientes que aplica los valores corrientes este valor límite esta representado por el
valor recuperable, que es la cifra de dinero que se podría obtener o recuperar vendiendo o
usando un bien.
El valor recuperable es el mayor entre el VNR y el VUE de un bien. Es decir esta dado por el
mayor importe entre el valor de cambio y el valor de uso de respectivo activo.
El Valor de Utilización económica (VUE) atiende al significado económico que el activo en
cuestión tiene para la entidad, en razón de su ramo de actividad y de la utilización que de el se
haga. Esto puede medirse, frecuentemente, a través del valor actual de los ingresos netos
probables que directa o indirectamente producirá dicho activo.
2.5 Corrientes Doctrinarias Ortodoxa Pura, Ortodoxa Evolucionada, y Renovadora Prudente.
La Inflación es la pérdida de poder adquisitivo de la moneda. Esto significa que el dinero en vez
de ser un patrón estable de valor, en vez de mantener a lo largo del tiempo el mismo poder de
compra, lo va disminuyendo.
Si la moneda pierde poder de compra, hará falta cada vez más cantidad de dinero para adquirir
las mismas cosas. Es decir que, cuando hay inflación, los precios aumentan.
Pero cabe destacar que no todos los precios van a aumentar en la misma proporción. Por
diversos motivos, algunos bienes aumentan más que otros.
Por lo tanto, si la inflación es la perdida del poder adquisitivo en general, la forma de medirla
será computando el aumento promedio de los precios de los distintos bienes y servicios.
En el patrimonio de una empresa se tienen rubros monetarios y no monetarios.
Los rubros monetarios (bienes expuestos a la inflación), están expresados a moneda
de cierre y sobre los cuales no se practica ninguna re expresión generan, con su
tenencia, un resultado monetario (RECPAM). Los rubros monetarios están formados
por aquellos bienes representativos de moneda de curso legal y por derechos y
obligaciones expresados en dicha moneda. Ej.: saldo de dinero en efectivo y depósitos
en cuentas corrientes bancarias en moneda del país, cuentas a cobrar y pagar en
moneda del país sin cláusulas de ajuste, previsiones sin cláusulas de ajuste.
Los rubros no monetarios (bienes no expuestos a la inflación), son aquellos bienes y
derechos y obligaciones no estipulados en moneda de curso legal, así como por los
capitales aportados, las reservas, y los resultados que corresponden a moneda de
curso legal, invertida u obtenida en un momento determinado. Ej.: saldos de dinero en
efectivo y depósitos en cuentas corrientes bancarias en moneda extranjera, créditos y
deudas en moneda extranjera o con cláusula de ajuste, inversiones que no sean
prestamos en moneda del país o con cláusulas de ajuste, bienes de cambio, bienes de
uso, etc.
Los rubros no monetarios no sufren desvalorizaciones por ser unidades físicas y estar
expresados a su valor de incorporación, pero si se deteriora la expresión monetaria
que los representa, siendo por lo tanto re expresables a moneda de cierre, a través del
procedimiento general de ajuste consistente en lograr la anticuación de las partidas
para luego aplicar un coeficiente de ajuste conocido y disponible para lograr la
corrección monetaria de dichas partidas.
Por lo que, el problema inflacionario, en las empresas desenlaza en un problema de exposición
y valuación de los bienes ya que:
Los bienes monetarios provocan una pérdida que no se refleja en el estado de resultado;
Los bienes no monetarios quedan expuestos a una moneda que no es representativa de su
valor.
Es por esto que debe practicarse un Ajuste por inflación, que corrige la exposición de los
rubros no monetarios y considera el resultado obtenido por la exposición al cambio en el
poder adquisitivo de la moneda (RECPAM) que es generado por tener en el patrimonio bienes
monetarios.
Los Activos Monetarios provocan Resultados negativos y los pasivos monetarios provocan
resultados positivos cuando hay inflación.
El ajuste por inflación se realiza utilizando diferentes índices de precios como el Índice de
precios al por mayor (IPM) y el Índice de precios internos al por mayor (IPIM) que son
publicados por el INDEC mensualmente. De estos índices se debe obtener un coeficiente que
es el aplicado para re expresar los bienes no monetarios.
Coeficiente=. Índice de Cierre .
Índice de Apertura.
Por toda esta situación se fueron dando en la historia contable distintas corrientes doctrinarias
de pensamiento entre las 3 más importantes son:
Corriente Ortodoxa Pura: observa los principios contables generalmente aceptados (PCGA):
En este modelo, al igual que todos los demás desarrollados en nuestro país, el capital a
mantener es el financiero.
La unidad de medida está dada por la moneda de curso legal del país, sin considerar las
variaciones en su poder adquisitivo.
Los criterios de valuación utilizados son a valores históricos. Además debemos considerar:
Cuando se compran o fabrican bienes, se los incorpora al patrimonio a su costo de
adquisición o producción (precio contado más gastos directos de compra y recepción,
y cuando correspondiere los gastos de montaje y puesta en marcha).
Los bienes son mantenidos a ese costo original hasta el momento de su venta;
Si al cierre del ejercicio siguen estando en existencia los bienes, debe compararse su
costo original con su valor de mercado, y elegir el menor de ambos (prudencia).
Es decir, el valor límite es “costo o mercado, el menor”; y sólo se reconocen resultados por
tenencia negativos (incluyéndose en el Estado de Resultados).
El resultado del periodo surge por comparación de patrimonios netos entre dos momentos
continuos (enfoque estático) o bien a través del estado de resultados y la conjunción de dos
corrientes contrarias, que responden al proceso de actividad continua de la organización
(enfoque dinámico). La misma respeta a los principios de devengado y realización para su
exteriorización, es decir, solo se reconocerá cuando se haya formalizado legalmente la
operación que le dio origen, sin considerar si se ha cobrado o pagado, pero con una salvedad:
si en la valuación el precio de mercado fuera menor que el de costo por criterio de prudencia
debe tomarse en el de mercado (costo o mercado, el menor).
Corriente Ortodoxa Evolucionada: observa los principios contables generalmente aceptados
(PCGA), pero practica el ajuste por inflación.
La unidad de medida está dada por una unidad de medida homogénea que se obtiene a través
de un índice general que re expresa el valor nominal de los bienes no monetarios, o sea, no
expuestos a la inflación (por representar unidades físicas) a la fecha de cierre, mostrando el
costo de los mismos a moneda de un mismo poder adquisitivo. Es decir, que se agrega el
efecto de la inflación sobre los rubros monetarios, a través de la cuenta denominada RECPAM.
Los criterios de valuación son iguales que en la corriente anterior; sólo se corrige su expresión
al cierre. Por lo tanto, el valor límite para los activos en esta corriente es “costo re expresado o
mercado, el menor”. Reconociéndose solamente los resultados negativos por tenencia.
El resultado del periodo se obtiene mediante la contraposición de ingresos y costos, y
patrimonio neto inicial y patrimonio neto final (excluyendo los aportes y retiros de los
propietarios), expresados en moneda de igual poder adquisitivo (independientemente de las
variaciones que haya tenido en si misma la moneda representativa de esos valores
monetarios).
Los principio de devengado y realizado no sufren alteración.
Corriente Renovadora Prudente: abandona el criterio de valuación a costo histórico, valuando
el patrimonio, activo y pasivo, costo de ventas y depreciaciones a valores corrientes,
entendiendo por tales a aquellos que expresan el valor representativo de los bienes de un ente
a una fecha dada, de acuerdo con la realidad económica de ese momento y con las
características operativas y estructurales del ente, establece el resultado bruto comparando
ventas y costos, también a valores corrientes.
Varían luego los criterios de medición, en función del tipo de bien y la función que cumple para
el ente, por lo que ya no se habla de una regla fija y única.
Puede ser con información ajustada o sin información ajustada; el primero separa el RECPAM
del Resultado por Tenencia (positivo o negativo) y el segundo no considera el RECPAM, va a
tener únicamente Resultado por Tenencia (lo cual no es cierto).
No puedo expresar todos los elementos patrimoniales a valores corrientes, ya que existen
algunos que no los poseen, por lo que nunca es una corriente renovadora prudente.
Reconoce resultados por tenencia positivos y negativos.
Ortodoxa Renovadora
Ortodoxa pura
Evolucionada Prudente
Unidad de Medida Moneda Constante u Moneda Constante u
Moneda Histórica
Homogénea Homogénea
Criterio de Valuación Costo Costo re expresado Valor Corriente
Capital a mantener Financiero Financiero Financiero
Resultados Intercambio Intercambio
Intercambio RECPAM RECPAM
R x T (-) R x T (+ o -)
Limite de valuación “Valor Recuperable”
“Costo o Mercado el “Costo re expresado
de Activos (el mayor entre VNR
Menor” o Mercado el menor”
o VUE)
2.6 Características y cuestiones prácticas de los diferentes modelos utilizados en Argentina.
Hasta 1984, se utilizo la corriente Ortodoxa Pura.
En 1984, (1/06/1984), se empezó a utilizar la Corriente Ortodoxa Evolucionada con la
propuesta de la RT 6.
A partir del 1/01/1993, se establece que preferentemente se debe utilizar Valore
Corrientes (RT 10):
Capital a Mantener: Financiero; La Unidad de Medida: Moneda Homogénea; y el Criterio de
Valuación: Valores Corrientes
A partir del 1/04/1996, con la resolución 140 de la FACPCE se pauta un porcentaje de
8% de Inflación como base para determinar que resolución aplicar; si la inflación es
igual o mayor de dicho porcentaje se debía aplicar la RT 6.
Desde 26/03/1999, con la resolución Nº 183 de la FACPCE se faculta a valuar los Bienes
de Uso y similares, y los intangibles a valores de costos originales menos las
amortizaciones acumuladas. Esto hace que se empiece a surgir la Corriente
Renovadora Prudente.
A partir del 1/07/2001, con la Resolución 183 se reglamenta la Renovadora prudente y
se la empresa en las RT 16 y 17.
Unidad de Medida: Moneda Homogénea; según la RT 17, los criterios de valuación los
plantea general y particularmente, y el capital a mantener: el financiero.
La RT incorpora como moneda de cierre a la moneda nominal en contextos de
estabilidad.
La RT 17, no solo regula las mediciones sino también incorpora otros valores
relevantes como: reconocimiento contable, niveles de comparación, imputación de
pérdidas por desvalorización, tratamiento de los costos financieros implícitos. Además
deroga las RT 10, 12, y 13.
La doctrina piensa que lo conveniente seria:
a) Para los Activos corrientes o móviles, utilizar valores corrientes;
b) Para el resto: costo re expresado.
c) Otros (los de duda): costo original. Ej.: activos intangibles, participaciones de
empresas que no estén reguladas por RT 21, etc.